Capítulo 7: Vídeo
¿Por qué las cosas tenían que ser así? ¿Por qué tenía Inuyasha que haberse entrometido? Era todo lo que la joven se preguntaba. Un sentimiento de rabia y de tristeza le inundaba el pecho desde hacía más de una semana. Estaba cansada, cansada de esperar que algo sucediera, cansada de sentirse frustrada y cansada de mantener su cuarto en la oscuridad.
Había cerrado su ventana desde aquella vez, eso debía mantenerlo alejado. No había sabido mucho de él desde entonces, lo veía a veces en el instituto, pero siempre lejos y afortunadamente nunca la miraba ni se acercaba a ella. No había vuelto a ir a su casa y no había intentado entrar a su habitación. Era mejor así...comenzaba a tranquilizarse... pero de nada servía tenerlo lejos si Houyo no le hablaba...
Intentó más de una vez acercarse a Houyo y decirle que aquella apuesta no tenía sentido, que lo olvidara y volviera a ser como antes, pero una chica de larga melena negra estaba siempre encima de él y nunca lo dejaba solo.
Kagome suspiro una vez más, poniéndose una mano en la cara y preguntándose qué haría ahora, no podía esconderse de su vecino para siempre...
....
Un joven de cabellera oscura recogida en una pequeña coleta y ojos azules limpiaba sin prisa la mesa de una tienda mientras tarareaba una canción. La campanilla de la puerta anunció que alguien entraba y entonces el alzo la mirada, sonrió al ver que se trataba de su viejo amigo.
- Inuyasha! – Dijo haciendo un gesto de saludo – Al fin te apareces por aquí...
Inuyasha camino un poco y tomo asiento en una de las sillas de la barra, con expresión algo desanimada. Se quito la mochila y la abrió, sacando de ella una graciosa falda rosa y extendiéndosela a Miroku – Toma...ya no me hace falta.
- Por fin...- Murmuro Miroku cogiendo la prenda y volteando los ojos – Mi primita me iba a asesinar si no se la devolvía esta semana – Fue hasta la vitrina helados y sirvió un poco de helado de chocolate en una copa que posteriormente le entrego a Inuyasha, este se llevo un poco a la boca al instante – Y cuéntame... ¿que sucedió con la apuesta?
Inuyasha hizo una mueca – El idiota se rindió sin siquiera jugar...
- ¡Eso quiere decir que ganaste! – Exclamó Miroku sentándose también con una copa de helado.
- Lo malo es que Kagome lo descubrió y ahora me odia...más...
Miroku rió un poco pero se callo al percibir la mirada asesina sobre él, carraspeó un poco – Ehh...bueno, ¿y que esperabas? Esa chica no es sorda, debía enterarse de la apuesta tarde o temprano...o creías que jamás lo sabría?
- ¡El problema no es que se haya enterado! – Musito Inuyasha frustrado, recordando otra vez aquel momento – El problema es la manera en que lo tomo...se puso histérica! Incluso me abofeteo...
Esta vez Miroku no retuvo sus carcajadas. Inuyasha gruño introduciéndose una gran cantidad de helado a la boca, luego retractándose al experimentar el molesto dolor del cabeza.
- ¡No lo creo! Eso si que es nuevo! Nunca vi que las chicas te abofetearan en Nagata...
- Es porque estaban muy ocupadas abofeteándote a ti Miroku...- Miroku dejo de reír – Además nunca le hice esto a ninguna chica de allá...creo...que me lo merezco...
Unos clientes entraron y tomaron asiento, Miroku se levanto y luego de tomarles el pedido les llevo unos batidos de fresa.
- ¿Me decías? – Pregunto volviéndose a sentar junto a Inuyasha.
- Creo que debería olvidarme de esto, no esta bien obligarla si ella no quiere y si sigo lo único que conseguiré es que me deteste cada vez más, pero no sé que hacer! Es que me gusta tanto, que me dan ganas de matar a alguien cuando veo que ese...Houyo...- Apretó los puños – Se le acerca...
Hablaba más consigo mismo que con Miroku. Este le dio unas palmadas en la espalda – Vamos, no te aflijas. Lo importante es luchar por ella. Si te gusta de verdad tienes que hacer lo que sea por conseguirla...si sigues con lo que estas haciendo puede que pasen dos cosas, te odiara y no querrá volver a verte, o finalmente se va a enamorar de ti y se olvidara de ese tal Gouyo.
- A veces...- Murmuro quedamente Inuyasha, con la vista perdida – A veces pienso que ella puede llegar a sentir algo por mi, a veces incluso me sonríe, y te juro que daría cualquier cosa por verla sonreír así todo el tiempo...pero otras veces parece que quisiera que desapareciera de su vida y...
Una chica entro presurosa al lugar y le hizo una reverencia a Miroku – Siento llegar tarde en mi segundo día de trabajo...es que tuve que...
- No te preocupes preciosa...no le diré nada al jefe Mushin...- Musito Miroku con una sonrisa tonta. La joven asintió y corrió a buscar su uniforme de trabajo.
Inuyasha la miro hasta que despareció por una puerta y entonces se volvió interrogativo - ¿Quién es ella?
- Sango...- Respondió el otro con un suspiro – Es nueva aquí, y te aseguro que se enamorara de mi – Inuyasha ahogo su risa comiendo helado – Es hermosa no crees? Esa larga cabellera lacia y castaña...y ese cuerpo que parece gatuno...y esas dos..
- Muy bien ve despacio o la vas a ahuyentar como a todas.
El chico de ojos azules se carcajeo.
Más tarde Inuyasha salio de la tienda. Siempre le hacía bien ver a su viejo amigo de la infancia. Estudiaban juntos en Nagata, pero Miroku se había mudado hacía 5 años a Tokyo y desde entonces no se veían, hasta unos días atrás que de por pura casualidad encontró su lugar de trabajo y ahora lo visitaba frecuentemente.
....
- Estoy decidida a hablar con él.
Ayumi suspiro sintiendo lastima por su amiga, pues sabía que estaba sufriendo al no poder estar con Houyo - Dime algo Kagome, si él de verdad te quisiera, no habría buscado la manera de hablar contigo hace mucho?
Kagome tragó con el seño fruncido y negó rápidamente con la cabeza, mirando por la ventana del salón de clases – Ehh, no ha podido acercarse porque...esa chica...
- ¿Tsubaki?
- ¡Si! Ella...Esta todo el tiempo siguiéndolo y ...
Ayumi volteo los ojos – Y eso qué, podría llamarte por teléfono si tanto le interesara.
- Tal vez perdió mi número.
- ¡Por dios! – Ayumi le coloco el dedo índice en la frente - ¿Qué diablos tienes allí? ¿Aire? Olvídate de él y busca a Inuyasha...deberías abrir tu ventana de par en par para que él pasara.
Kagome no capto enseguida la sonrisa pervertida de Ayumi. Resopló y apoyo su cabeza en una mano. ¿Abrir su ventana? Bueno...tal vez a Inuyasha ya se le había olvidado todo aquello, ni siquiera le había intentado hablar nuevamente. La campana sonó y todos salieron de sus salones, una vez afuera, Kagome se dispuso a buscar a Houyo hasta que por fin dio con él, y para su suerte, Tsubaki no parecía estar cerca.
Inuyasha por su parte había decidido intentar hablar con Kagome por las buenas, incluso estaba dispuesto a pedirle disculpas por la actitud de aquella vez para que dejara de evitarlo. Había estado una semana con la incertidumbre, preguntándose si debía o no debía seguir, cada vez que la miraba notaba en ella las ganas de alejarse lo más posible de él, cada vez que abría su ventana el pecho le dolía al ver la suya completamente cerrada, y eso era algo peor que una simple bofetada.
Cuando sus ojos dorados por fin lograron dar con ella, sonrió y camino un poco, pero se detuvo de súbito al ver con quien estaba hablando. Su cara se puso roja de rabia, pero se contuvo de ir y patearlo y en vez de eso permaneció en donde estaba. Instantes después vio como Houyo la tomaba de la mano y hacía que lo siguiera. Abrió grande los ojos, su corazón palpito con fuerza ante la adrenalina que le originaba el deseo de estrangular al muchacho. Respiro hondo y los siguió.
Como esperaba, Houyo la llevo a la parte trasera del edificio, un lugar donde casi nadie iba y el mismo donde habían estado ellos dos aquella vez. Inuyasha se metió entre unos arbustos y se acercó gateando lo más que pudo para escuchar lo que decían.
- Tu amigo me amenazo, dijo que si me acercaba a ti él y su grupo se encargarían de golpearme hasta dejarme inconciente...- Le decía Houyo tomándole las manos.
- ¿Que mierda dice? – Susurró Inuyasha para sí mismo. Bueno..si le había insinuado que lo de la golpiza, pero no de la manera tan ruda en que lo dijo...
Kagome se puso una mano en la boca, asombrada – Ohh, así que es por eso...
- Escucha, lo que más quiero es estar contigo, tener otra cita...- Houyo se acerco mas a ella e Inuyasha estuvo a punto de salir de su escondite.
- Mientras Inuyasha este aquí eso no podrá ser. ¡Esta loco! cree que puede hacer que me enamore de él pero eso no va a pasar, lo detesto. – Sin más lo abrazó, dejando atónito tanto a Houyo como a Inuyasha. Lentamente el joven correspondió al abrazo – Voy a hablar con él, tendrá que entender. Pero no te vuelvas a alejar así – Exclamó Kagome escondiendo la cabeza en su pecho.
- No lo haré - Houyo alzó su mano titubeante, pero finalmente acarició el largo y ondulado cabello azabache de la chica, fue allí donde Inuyasha percibió un dolor terrible en el pecho y desvió la mirada bruscamente, se quedó ahí sentado y coloco una mano en su cara, tratando de tranquilizarse y de no cometer una estupidez.
Luego de unos minutos volvió a abrir los ojos y se asomó, pero ya se habían ido. Se levanto lentamente y se sacudió el pantalón. Comenzó a caminar fuera de aquel lugar, intentando borrar esas imágenes de su mente pero no podía. Vio una roca un poco más grande que su mano, la cogió y la lanzo con fuerza a la pared. Hizo lo mismo otras tres veces intentando drenar su rabia y su impotencia, pero no funcionaba...infeliz Houyo...lo detestaba tanto... ¿Por qué él si podía acariciar de lleno el cabello de Kagome? ¿Por qué él recibía semejante abrazo aun siendo tan malditamente idiota? Ese abrazo...ese abrazo que tanto deseaba...
Gruñó por última vez y siguió su camino al escuchar nuevamente la campana. Bah, lo haría, la obligaría. Comprendió que simplemente no podía dejarlo así, no iba soportar verla feliz con él. Antes se sentía culpable, pero ahora era diferente...ya no le interesaba ser egoísta y menos al recordar aquellas palabras que parecían dagas.
"Esta loco, cree que puede hacer que me enamore de él pero eso no va a pasar, lo detesto"
Si, lo detestaba, y tal vez lo detestaría más...pero ella se las iba a pagar, se las iba a pagar por insultarlo, ignorarlo y menospreciarlo de la forma en que lo había hecho tantas veces. No sería con él, pero tampoco sería con Houyo.
....
- ¡Buenas noches!
- Buenas noches hermana – Respondió Souta desde el sillón - ¿Por qué estás tan feliz? - Kagome rió como una niña y Souta levanto una ceja extrañado - ¿Estas loca?
- Quizás...- Se encogió de hombros y luego le lanzo un beso para subir las escaleras – Hasta mañana...
Cuando Kagome entro a su habitación le costo acostumbrar los ojos a la oscuridad, pero algo le extraño. Camino hasta su ventana y se percato de que estaba ligeramente abierta, arrugo el entrecejo, no recordaba haberla tocado. La termino de abrir de par en par y asomo su cabeza mirando al frente, la ventana de su vecino también estaba abierta. Tragó, pensando en llamarlo para hablar con él de una vez y terminar con aquello por la paz, pero era muy tarde, de seguro estaba durmiendo ya. Suspiro y apoyo ambos brazos en el marco. Inuyasha...ese chico...desde que había llegado su vida aburrida había cambiado en cierta forma, pero no podía permitirle que hiciera lo que se le diera la gana, si le gustaba...pues que se olvidara de ella, era muy apuesto, podía conseguir cualquier otra chica. Se quedó ahí por un momento más hasta que escucho un pequeño ruido detrás de ella.
- ¿Que tanto haces mirando mi ventana? – Murmuro una voz ronca y varonil que la estremeció, se volteo súbitamente palideciendo del susto, Inuyasha anticipo sus intenciones y se acercó tapándole la boca antes de que gritara y despertara a todo el vecindario – No vayas a gritar...nos meteremos en grandes problemas.
Inuyasha miro como su pecho subía y bajaba, estaba claramente conmocionada. Se relamió los labios sabiendo que no había marcha atrás – Te voy a soltar...pero no grites – Ella asintió y el destapo su boca lentamente.
Kagome lo empujó para apartarlo y luego corrió a encender una pequeña lamparilla que estaba sobre la mesita de noche. Se volteó agitada y lo miró sin poder creer que estuviera allí, le costo hacer que su boca emitiera sonidos – Que...que estas haciendo aquí? ¿C...como entraste?
El chico le enseño un trozo de alambre de metal con el que antes había burlado el seguro de la ventana – Fue fácil...
- Vete...vete... – Ordeno señalando hacia afuera, pero en vez de eso Inuyasha camino y se sentó en la cama, Kagome se alejo luciendo nerviosa y asustada hasta chocar con su escritorio.
- Vamos, no voy a violarte si eso es lo que crees – Sonrió de medio lado.
- Pues el que entres a esta hora a mi habitación, y de esa manera, no me hace pensar lo contrario!
Inuyasha rió un momento – Ya te había dicho que venía... ¿Te acuerdas? La vez que me diste la bofetada.
Kagome trago casi temblando, no sabía ni porqué reaccionaba de esa manera, pero no podía evitarlo, su corazón palpitaba acelerado y apenas podía hablar sin tartamudear. Pero se infundió valor al recordar lo que había hablado con Houyo.
- Inuyasha, hay algo que tengo que decirte – Exclamo tratando de adoptar una actitud seria y decidida, Inuyasha alzo ambas cejas.
- Dime.
La chica se relamió los labios – Sobre...aquello que me dijiste...- Carraspeo un poco –Que yo te...
- ¿Que tu me gustabas? Si, me gustas mucho...- la interrumpió él, hablando con normalidad.
Kagome no supo que decir por un instante, incluso algo dentro de ella le impedía hacerlo...cerro los ojos un momento y volvió a hablar – Quiero que te olvides de eso – Exclamo casi atropelladamente, abrió los ojos e Inuyasha seguía exactamente igual, con la misma expresión, ella arrugo el ceño – No me busques más, yo no te quiero, quiero a Houyo, quiero terminar esto de la mejor manera.
Todo permaneció en silencio luego de eso. Inuyasha solo la miraba, sin decir nada, con una expresión extremadamente seria que la alteraba, se estaba convirtiendo en el silencio mas incomodo de su vida así que agregó un "por favor".
Finalmente Inuyasha dejo de mirarla. Suspiro y movió lentamente su cabeza en forma negativa – No.
- ¿Por que?
- Por que no quiero.
La joven apretó los labios enojada, aparentemente con lágrimas asomándose en sus ojos – Si que te odio.
- Bueno – Inuyasha se levanto sonriendo como si no hubiera escuchado nada y se acercó a ella, que se tenso completamente y lo miro desafiante, pero el solo estiro su mano y cogió del escritorio una pequeña cámara de video.
Kagome miró el aparato confusa. El chico se fue a sentar en la cama nuevamente y lo manipulo, ella supo que lo estaba encendiendo – No entiendo que...
- Ven – Le dijo mirando la pantalla de la videocámara, pero ella se negó y él levanto la mirada – Entonces estaremos así toda la noche, no tengo prisa.
Luego de un momento Kagome gruño y se acercó hasta sentarse a su lado, pero aun así sin acercarse mucho. Inuyasha le paso la cámara y se echó en la cama como si nada, con las manos tras su nuca y los ojos cerrados - Presiona play y mira.
Ella lo hizo. Inmediatamente después abrió los ojos y casi dejo de respirar.
Inuyasha la observo de reojo notando que enrojecía furiosamente, y que parecía estar soportando las ganas de llorar, nuevamente se sintió como un canalla. Ese video que había visto tantas veces, que incluso sabía de memoria...sin duda le causaba un gran impacto dado a que era una chica muy pudorosa.
El video la mostraba a ella bailando en su recamara apenas con la camisa de la escuela y bragas, moviéndose al compás de una canción con tanto volumen que se escuchaba perfectamente en la grabación. El video de la primera vez que la vio a través de su ventana.
Kagome alzo la mirada enrojecida y perdida cuando la grabación finalizo. – Como...
- Estaba mudándome Kagome – Le contesto – Habían un montón de cajas abiertas en mi recamara y la grabadora estaba a la mano. Cuando te vi, no pude evitar buscarla y grabar.
- Bórralo...¡Bórralo! - Inuyasha le arrebato el aparato y negó con la cabeza – Ahh..¡Imbecil! – La chica camino por el dormitorio como león enjaulado – ¿Y qué harás con eso? ¿Enseñárselo a todo el mundo?
- No...Solo se lo enseñare a Houyo, eso será suficiente. – Kagome se detuvo y puso ambas manos en su cara.
- Por favor no...no se lo enseñes...
¿Enseñárselo? ¡Por Dios claro que no!...ni loco dejaría que alguien más viera ese video... ¡si era su tesoro!...pero si esa era una forma para presionarla, lo haría – Se lo enseñare a menos que aceptes salir conmigo.
Kagome dejo de caminar y no dijo nada. Solo permanecía frustrada y conmocionada, aun con el vergonzoso video en la retina. Sentía tanta o más pena que cuando lo vivió en persona...no...Aquello lo había olvidado, ¡era algo de lo que no quería acordarse! Y ahora salía Inuyasha...mostrándole un video de ese instante...Lo miro con suplica, pero él solo estaba esperando una respuesta.
Quería que fuera su novia, a cambio de guardar en secreto el video...pero que manipulador era...
- ¿Entonces? – Pregunto él.
- Esta...- Cerro los ojos respirando hondamente ¡No tenía opción! no podía dejar que nadie mas lo viera ¡y menos Houyo! – Esta bien...
Inuyasha se acerco a ella, pero Kagome no alzo la mirada – Bien, esta dicho.
La observó, iluminada por la tenue luz amarilla de la lámpara, se veía tan sensible, tan abatida y triste que solo quería abrazarla fuertemente...pero no era el momento, sabía que ella no lo deseaba y no la iba a forzar, ya había sido suficiente por un día – Bueno, ya me voy...hasta mañana.
Antes de moverse, recordó que no podría estar tranquilo si no hacía algo: Alzo la mano y acarició la extensidad del cabello azabache, comprobando que era tan suave y sedoso como lo imagino, jugo un instante con un mechón y luego lo dejo caer.
Finalmente tomó un pequeño bolso, metió la cámara, se lo colgó del hombro y se acerco a la ventana, no sin antes echarle un último vistazo a la muchacha que lo miraba irse en silencio. Se pregunto una vez más que tenía Kagome...qué tenía que no podía dejar de pensar en ella...¡qué tenía que lo llevaba a hacer cosas de las que luego se retractaba y se sentía culpable... como esta!
Kagome solo se movió cuando él se fue. Camino y rápidamente cerro otra vez su ventana. Las lágrimas cayeron por sus mejillas.
Aunque lo odiara, y por más que dijo que no sucedería...era su novia después de todo.
Continuará...
:)
Otro cap recien salido del horno! hehehe...Estoy disfrutando de mis vacaciones ¡no mas examenes ni exposiciones ni nada! que felicidad jajaja...asi que de vez en cuando tengo que dedicarme a la historia, me pase la tarde escribiendo y por fiiin lo termine u.u cansa un poco pero vale la pena al ver sus lindos reviews que tantas sonrisas me sacan! por eso gracias a goispacan, Taka LS, Dark-Yuki, Kisuke-08, inuarito, Anita4859, Kuroneko-88, virginia 260 y Paulaa. Amo los largos comentarios, me dan animos de seguir, les agradezco que se pasen a leer.
Y pues, Inu sabe que lo que hace no esta muy bien que se diga, incluso se siente culpable, pero no soporta ver la manera en la que Kagome trata a Houyo y la manera en que lo desprecia a él. Eso es lo que lo lleva a actuar de esa manera, es solo un intento desesperado por mantenerla cerca de él. :) veamos que sucede!
ahora sip, un besote a quienes leen se les kiere!
Att: Lazzefire
