VI
Ya había terminado de preparar todo para mi viaje a Kioto, solo tenía que montar las maletas al carro y que los niños bajaran. Estaba esperándolos desde hace media hora y nada que aparecían. Había esperado poder viajar anoche, sin embargo mi madre me persuadió de que esperara hasta hoy, no le gustan mucho los viajes de noche, dice que traen mal augurio.
— ¡Yu, Riku bajen el carro nos está esperando! — No entendía que era lo que estaban haciendo esos dos y por que se estaban demorando tanto. Había dejado de insistir en que les ayudaran a organizar sus maletas, las últimas dos personas del servicio que lo intentaron salieron de la habitación cubiertos de plumas y mojados.
— Ya vamos mamá, espera y termino de meter mis juguetes a la maleta — Se oyó la voz esforzada de Yu, al parecer estaba luchando por meter sus cosas en la maleta.
— No olvides empacar el flotador — Un suspiro cansado salio de mis labios, siempre era lo mismo cuando íbamos a viajar. Decidí que ya era hora de intervenir y me encamine hacia la habitación de los menores de la casa.
Cuando entre en él cuarto nada me preparo para descubrir lo que se encontraba allí, ya sabía que eran desordenados -todavía no sabia de donde heredaron ese rasgo- pero jamás en mi vida me imaginé que tanto…. Por toda la habitación estaban regados juguetes, paquetes de papas -los cuales se suponían que ellos no debieron tocar- y ropa; por si fuera poco y para rematar en medio de toda este desastre se encontraban mis dos retoños forcejeando por un peluche en forma de sapo.
— Sueltalo.
— No, sueltalo tu.
— Niños — Trate de intervenir.
— Yo lo tenía.
— Pero es mío.
— Niños — Volví a intentar.
— Yo duermo con él.
— Y yo juego con él.
— Ya basta — Estaba cansada de verlos pelear por algo tan insignificante como un juguete y me dirigí hacia ellos para quitárselo a ambos. Riku y Yu me miraron sorprendidos.
— Pero mami…
— Pero nada, llevo más de media hora esperando a que se dignen a bajar y me encuentro con este despelote, el auto nos esta esperando, así que arreglan él desorden que ustedes mismos causaron y bajan inmediatamente después de hacerlo, y no quiero mas demora, les doy cinco minutos — Me dirigí a la puerta para detenerme y lanzarles una ultima advertencia — Y cuando digo cinco minutos en realidad quiero decir él menor tiempo posible a partir de ¡ya! — Observe con satisfacción como mis hijos asustados se limitaban a asentir con sus cabecitas y correr a cumplir mi orden.
La verdad era un poco gracioso de ver. Entonces caí en cuenta.
— Un momento déjenme ver lo que empacaron — Inmediatamente los niños se pusieron nerviosos.
— No es necesario mami.
— Si mejor bajemos rápido para no perder el vuelo.
— ¿Por qué están tan nerviosos? — Enarqué una ceja mientras me acercaba a ellos.
— Por nada — Respondieron rápidamente.
"¿No se dan cuenta lo obvios que son?" suspire y me acerque a la maleta de Yu.
— No espe…— Demasiado tarde al abrir la maleta, de esta empezaron a salir todo tipo de cosas y dejaron aun mas desordenada la habitación, pude ve él escalofrío que recorrió los pequeños cuerpos de Yu y Riku, así como ellos podían sentir mi mirada fija en ellos.
.
.
Me encontraba en un mirador a las afueras de Tokio, había recibido una llamada de Thomas donde me citaba en este lugar. Me acomode cruzando mis brazos sobre él volante y apoyando mi cabeza en estos, mis ojos se quedaron fijos en él cielo azul, pero mi mente se encontraba divagando en los acontecimientos de ayer, él encuentro con Misaki y los hijos de ella no había abandonado mi cabeza en ningún momento.
"Se esta demorando mucho"
Un par de golpes en la ventanilla me saco abruptamente de mis pensamientos y me regreso a la realidad, gire mi rostro hacia la persona que estaba tratando de llamar mi atención. Un rostro pálido me dio la bienvenida y unos ojos azul pálido me observaban fijamente.
Thomas mi "detective personal" fue en realidad uno de los pocos amigos que pude tener en mi infancia y sorprendentemente él contacto entre ambos no se perdió con él pasar de los años.
— Averiguaste lo que te pedí — No era una pregunta. Cuando a Thomas se le pedía algo él nunca fallaba.
— Hola a ti también — Por supuesto su eficacia venia acompañada por un toque de arrogancia y cinismo.
Rodé los ojos mientras salia del carro y me apoyaba en la puerta para prestar atención a lo que me fuera a decir.
— Si, si, hola ahora dime ¿Que conseguiste? — Presione.
— ¡Ha! — Suspiro — Siempre directo al grano, los saludos cálidos y cordiales no parecen funcionar en ti — Lo mire alzando una ceja y me cruce de brazos demostrando mi impaciencia — La verdad al principio fue un poco complicado recolectar la información de la familia Ayusawa, al parecer se esforzaron por mantener su vida e información privada en confidencialidad, sin embargo tengo varios contactos que me ayudaron — Negó con la cabeza en un gesto informal — Misaki Ayusawa es una de las mujeres mas prometedoras en él ámbito empresarial, a logrado formar él camino a un imperio ella sola, su empresa ha crecido bastante desde que la inició hace cuatro años. Empezó trabajando en una multinacional hace cinco años como secretaria. ni siquiera había terminado él instituto, sin embargo su gran historial académico llamo la atención de esta multinacional. Hubo un escandalo referente a una posible aventura con él presidente de esta, en base a sus prematuros ascensos hasta ocupar él puesto de vicepresidenta; al cabo de un año se retiro de esta e inició su propio proyecto, al parecer fue patrocinada por él líder de la familia Igarashi con quien mantiene una relación estrecha — Eso no lo esperaba, nunca pensó que Misaki llegara a ser tan cercana a él.
— Espera un segundo, eso no es lo que quiero averiguar — Thomas me miró incrédulo — Quiero decir, si, eso también me interesa, pero lo que realmente quiero saber en estos momentos es de quien son sus hijos.
Thomas bufo y me lanzo una mirada irritada. No le hice caso.
— A eso iba, cuando inicio como secretaria en la multinacional sus hijos ya habían nacido; tenían ya tres meses y nunca se pudo saber quién era el padre, pero siempre se supuso que fue uno de sus compañeros de estudio, a parte de compartir él cabello rubio pasaba mucho tiempo con ellos, aunque Misaki y él nunca afirmaron ni negaron nada, Naoya Shirakawa es su nombre, aunque es mas conocido por el sobrenombre de Shiroyan — En mi mente se formo la imagen compuesta por el patético trio de idiotas, siempre estuvieron acechando a Misaki en el colegio y el caffe — Así que técnicamente la identidad del padre de esos niños no puede ser confirmada, en fin, cuando se creo Ayusawa corp. Él nombre de Misaki Ayusawa ya estaba rondando en él ámbito empresarial y en poco tiempo llego hasta donde se encuentra hoy, agregándole claro unas cuantas propiedades a su nombre.
Aunque no lo quisiera admitir una parte de él se sentía decepcionada, le alegraba que Misaki lograra superarse, después de todo se lo merece después de todas las decepciones que se vio obligada a vivir, sin embargo él saber que estuvo bien y le fue mucho mejor que cuando estaba con él, le dolía.
— Gracias Thomas, me has sido de gran ayuda — Fue su sonrisa arrogante lo que me hizo arrepentirme de mis palabras anteriores — Aunque aun no se en que se desempeña la empresa de Misaki.
— Me ofende que no me lo preguntes, pero por esta vez te lo voy a pasar, la verdad no hay un enfoque específico, aunque se podría decir que se caracteriza por crear publicidad también lo hace por las oportunidades de trabajo que ofrece; tanto a los jóvenes emprendedores, como a las personas que él sistema considera obsoleto después de cierta edad. Suelen invertir en nuevos establecimientos y apoya mucho él desarrollo de energías alternativas amigables con él medio ambiente, hace parte de de encuestas de internet, así como patrocina las microempresas que suelen ser consumidas por otras mas grandes sin oportunidad de crecer e incursionar en él mercado, entre otras cosas; por esto es que se le considera un imperio no monopoliza un solo sector económico si no que incursiona en todo los ámbitos que ve posibles.
Solo alguien como Misaki crearía una empresa tan agresiva y competitiva. Una imagen de ella vestida de oficina se formo en mi mente, y una sonrisa seductora me broto sin darme cuenta; aunque Misaki no lo quisiera admitir, todavía la afectaba e iba a utilizar esa debilidad a su favor, después de Todo él dicho dice que en la guerra y en él amor todo se vale, y para desgracia de Misaki esta era una guerra por su amor. Si la pude conquistar una vez, nada impediría que lo volviera a hacer, después de todo es divertido empezar de nuevo.
.
.
Luego de dos horas de viajé, por fin pudimos llegar al hotel, los niños se encontraban ansiosos por meterse a la piscina, y no sabia que hacer para evitar que hicieran algún desastre. Aun me encontraba un poco enojada por él desorden que al final no recogieron de su habitación en Tokio.
Les lance una mirada disimulada y los encontré mirando él loving del hotel con aburrimiento. No pude evitar sonreír ante sus tiernos pucheros.
"Son tan lindos" suspire.
— Necesito que me esperen un momento, iré a registrar nuestra llegada y cuando vuelva iremos a la habitación indicada para nosotros ¿esta bien? — Trate de sonar dura, pero se que fracase por la sonrisa de Riku. Mientras caminaba a la recepción no pude darme cuenta de la expresión maliciosa de mis hijos.
-Minutos más tarde-
Ya estábamos en la suite de nosotros y mientras me cambiaba los zapatos por unos mas cómodos pedí unos bocadillos para que los niños tuvieran mientras volvía de la empresa. Aunque para ellos fueran unas mini vacaciones yo no podía olvidar él verdadero motivo de mi llegada a Kioto, habían asuntos que requerían mi atención. Aunque deseara quedarme, por ahora eso no era posible.
— Mami ¿Te vas ya? — Me pregunto inocentemente Yu.
— Si cariño, prometo que voy a llegar temprano para la cena — El niño simplemente asintió mientras le daba un beso en la frente al igual que a su Hermano.
"Son unos angelitos"
Y sin mas salí de la habitación, convencida que Yu y Riku tomarían una siesta y me esperarían en la suite hasta que yo llegara.
.
Los niños simularon que se acostaban en la cama mientras Misaki salía de la habitación y apagaba la luz, segundos después los se destaparon mientras mostraban en sus manos unos flotadores y asegurándose de no ser vistos salieron a toda prisa con rumbo a la piscina … lo que no imaginaban es que esa inocente travesura se podría convertir en una gran tragedia.
.
Editado.
.
¡Hola!
Aquí les traigo él capítulo seis editado, esperó que les este agradando y esperó sus comentarios, sugerencias, criticas(Constructivas), o cualquier cosa.
Nos leemos pronto.
