N/T: ¡Hola! Lamento la tardanza, he estado un poco ocupada los últimos días y apenas ayer tuve la oportunidad para retomar los fics… Basta de mis divagaciones y mejor continuemos… Como siempre, ya saben que esta historia no me pertenece, sino a halfdemonfan.
-Abril-
Ichigo se dejó caer en el suelo, su respiración saliendo en cortos jadeos. Ni siquiera se había molestado en sacar a Zangetsu para encargarse del hollow. Su frustración y furia demandaron un entrenamiento más intenso para destruir al hollow con sus puños. Es cierto, le tomó demasiado y no había evitado las lesiones pero de alguna manera se sentía mejor. Por lo menos fue capaz de dar rienda suelta de sus frustraciones en alguien. Una semana entera había pasado desde la noche en que llevo a Inoue casa, llorando después de derrotar al hollow. Estaba tan seguro de que una vez se calmara ella le explicaría lo que estaba mal.
Al parecer no conocía a Inoue tan bien como pensó que lo hacia.
Una vez que llegó a su apartamento, lentamente ella se apartó de sus brazos y se recompuso. Para el momento en que ella levantó la mirada a su preocupada mirada chocolate, sus lágrimas se habían detenido y ella logró poner una pequeña sonrisa en su rostro. Se disculpó por llorar sobre él así y le aseguró que estaba bien. Por supuesto que la llamó por su evidente mentira pero sin importar cuántas veces había preguntado y sin importar de cuántas maneras trató de convencerla, ella no le dijo la verdadera razón por la que se desmoronó así. Ella sólo le diría que era porque había sido mucho tiempo desde que luchó y estaba asustada de que no sería capaz de hacerlo.
Él no creyó esa tontería por un segundo.
Sus ojos le dijeron que ella estaba mintiendo. Todavía podía ver un dejo de miedo en sus ojos... y algo más que no pudo identificar. Ella siguió apartando su mirada a un lado y en un momento que lo atrapó con la guardia completamente baja, ella le pidió que se fuera. Estaba tan aturdido que no pudo hacer nada excepto cumplir su petición.
Le dijo que estaría allí para ella; ¿por qué ahora, cuando evidentemente necesitaba ayuda, lo estaba alejando? ¿Por qué lo alejaba si todavía estaba en dolor? ¿Por qué no lo dejaba ayudarla? Y lo que lo confundía más era ¿por qué le mentiría?
La última persona que esperaba le mintiera era Inoue. Eso fue antes de que ella se confesara a él. Ella lo demostró una y otra vez; pero si ese era el caso, ¿por qué no confiaría en él de nuevo para ayudarla con lo que sea que estaba pasando?
Ichigo sintió la suave briza fresca en su piel. Levantó sus ojos al cielo para mirar las nubes pasando arriba. Los objetos oscurecidos confirmaron lo que había escuchado en la televisión temprano ese día; llovería más tarde. De alguna manera parecía lo apropiado en ese momento. Soltó a Zangetsu y permitió que su espada simplemente yaciera junto a él mientras recordaba lo de la semana pasada.
En la escuela al día siguiente, Inoue parecía casi completamente bien. Sólo hubo un momento en el que pensó ver una mirada atormentada en sus ojos antes de que ella se deshiciera de ello y le sonrió cálidamente. Una vez más ella se disculpó por romperse como lo hizo y porque él tuvo que llevarla a casa. Esto fue dicho con un ligero rubor en su cara que por alguna razón causó que una cálida sensación lo atravesara. Ignorando esa sensación, una vez más le preguntó lo que de verdad había pasado, pero ella simplemente evitó la pregunta y se fue corriendo para reunirse con Tatsuki quien estaba llamándola.
Toda la situación estaba molestándolo. No estaba molesto con Inoue pero estaba, bueno... herido. Era doloroso; el saber que Inoue no confiaba en él lo suficiente para decirle lo que estaba mal con ella.
¿Te refieres a como tú hiciste con Tatsuki antes de irte a Hueco Mundo?
Ignoró la observación de su consciencia.
Se levantó y ató a Zangetsu a su espalda. Saltando en el poste telefónico más cercano, Ichigo marchó hacia su casa para recuperar su cuerpo.
Tal vez era tiempo de hablar con ella de nuevo.
Una ligera briza agitó su cabello largo mientras Orihime caminaba a casa desde la escuela. Tatsuki tenía práctica de karate, por lo que la sanadora decidió irse temprano con la esperanza de poder tener un momento para sí misma. Amaba a sus amigos mucho pero estaban comenzando a volverla un poco loca. Por cuatro meses, alguien estaba siempre cerca de ella. Si Tatsuki no podía caminar con ella a casa entonces Ichigo, Ishida o Sado se aseguraban de ir con ella. Sólo cuando estaba en la privacidad de su casa, estaba sola por el día; pero continuaba en su trabajo de medio tiempo y Tatsuki todavía venía a pasar el rato, por lo que sus días sola eran pocos y distantes entre ellos.
Sabía que sus amigos tenían buenas intenciones y que sólo estaban preocupados por ella, ¡pero estaban apiñándola! Caminar a casa así, disfrutando de la fresca briza, sin tener que mantener una conversación o preocuparse por avergonzarse a sí misma (como siempre tenía miedo de hacer frente a Ichigo), era algo que no se había dado cuenta que extrañaba hasta que no tuvo más la oportunidad de hacerlo. Inicialmente, se sintió horrible por los sentimientos que estaba teniendo, pero de acuerdo con una de las series de revistas más populares, cada mujer necesitaba un "tiempo para mí". Asegurándose de que de hecho era normal, ella cedió a la necesidad de estar sola. No tenía que trabajar esa tarde y el clima era tan bueno que no pudo resistirse a la tentación de caminar en el parque que estaba en su camino a casa.
Mientras bajaba las escaleras de concreto en el parque, podía escuchar a los niños riendo en los columpios. Otro grupo estaba jugando futbol en un pequeño campo. Por mucho que disfrutaba de sus risas, estaba buscando un poco más de soledad. Continuó caminando más adelante, pasando grandes árboles y encontró el camino para la caminata. Todavía era demasiado temprano para que los corredores salieran por lo que tuvo que caminar todo sola.
Pensó en el incidente con el hollow la semana anterior. Sólo una vez desde entonces tuvo el sueño recurrente. Seguía siendo el mismo que antes, frustrándola más de lo usual. Había estado esperando que el ataque pudiera haber desencadenado algo más de su memoria para mostrarse. Desafortunadamente ese no fue el caso. Sabía que había molestado a Ichigo con su negativa en decirle la verdad, pero no podía hacerlo. Ella confiaba en él con todo lo que era, pero también confiaba en sus poderes. Ellos le dijeron que era algo que ella tenía que recordar por su cuenta y por mucho que eso la frustraba, supuso que tenían razón. Ellos eran la manifestación física de los poderes de su alma; ¿cómo podría no poner absoluta confianza en ellos?
Afortunadamente, fue capaz de defenderse apropiadamente la segunda vez. Caminando a casa desde el trabajo cuatro días más tarde, se encontró siendo atacada por otro hollow. Justo como la última vez, había estado sola en el área. Se tensó sólo por un momento antes de llamar a sus poderes y derrotar al hollow con pocos problemas. El shinigami representante del área apareció justo cuando la máscara del hollow fue dividida por el ataque de Tsubaki. No sufrió heridas y caminó a casa extremadamente orgullosa de sí misma.
Las heridas dejadas por Hueco Mundo estaban cerrando. Ya no tenía ningún problema en estar afuera en un lugar lleno de gente, si alguien tocaba su hombro, no gritaba o se tensaba inmediatamente para pelear, si tan sólo pudiera descubrir qué era este sueño en particular, sentía como si estuviera volviendo a la normalidad. No es que esperara ser completamente normal. Sabía por experiencia que ciertos eventos podían cambiar a una persona. Se esforzó por no dejar que nada cambiara quien era ella en el interior, pero algunas veces un evento fortalecería o debilitaría tu carácter.
Como su amistad con Tatsuki.
Ella había estado en un punto muy bajo en su vida cuando se volvió amiga de la chica de cabello oscuro. Ser acosada casi todos los días, perder a su preciado hermano... esas cosas la habían dejado muy débil. A través de su amistad, ganó la confianza para dejarse el cabello largo; también fue Tatsuki quien causó que tal fuerza protectora brotara desde su interior que activo sus poderes por primera vez. Esos cambios fueron causados por eventos desafortunados en su vida.
Sabía que esta vez no sería diferente. Aún no había visto alguna diferencia en sí misma o en sus acciones, pero sabía que el tiempo lo diría.
Un suave grito que venía de más adelante llamó su atención. Rápidamente aceleró su paso por el sendero, pero le se sorprendió al ver lo que estaba frente a ella. Kurosaki Yuzu estaba sentada en un banco del parque a su derecha, llorando en sus manos. Orihime caminó lentamente hacia donde la gemela de cabello claro estaba sentada para no sorprenderla.
"¿Yuzu-chan?" dijo con suavidad. La niña levantó su cabeza y Orihime estaba moleta al ver los ojos rojos e hinchados de la niña y los labios temblorosos.
"¿Ori-hime-san?" dijo la niña a través de sus sollozos. Rápidamente limpió su cara y se esforzó por remover los restos de sus lágrimas. Orihime se sentó en el banco junto a ella.
"¿Qué pasa Yuzu-chan?"
"Lo siento." respondió con su voz tranquila. "No pensé que alguien estaría aquí."
"Por favor no te disculpes, yo debería estar haciendo eso; pero si hay algo en lo que pueda ayudarte me gustaría hacerlo."
Yuzu comenzó a llorar de nuevo. "Estoy tan avergonzada."
"¿Qué pasó?"
"¿Prometes no decirle a nadie?"
Orihime luchó contra el impulso de sonreír ante sus palabras. "Por supuesto que no lo haré."
"De acuerdo." Una vez más limpió las lágrimas de su cara antes mirar al suelo y comenzar su historia. "Estaba caminando a casa desde la escuela cuando escuche a algunas chicas riéndose detrás de mí. No estoy segura de quienes eran, pero creo que están en una clase por delante de mí. Vi a una de ellas señalándome y susurrar a la chica junto a ella y todas comenzaron a reír de nuevo. Traté de preguntarles qué era tan divertido, pero ellas estallaron en carcajadas y salieron corriendo."
"¿Por qué eso habría de avergonzarte Yuzu-chan?" Orihime notó que sus lágrimas amenazaban con derramarse de nuevo, por lo que rebuscó en su bolsa por un momento antes de encontrar un pañuelo para la chica angustiada.
"Gracias," murmuró ella mientras tomaba el pañuelo ofrecido. "No vi nada en mí por lo que seguí caminando, pensando en que las chicas estaban locas o algo. Había un hombre mayor por delante de mí, como más grande que mí oto-san. Después de que lo pase, él se acercó a mí y se inclinó para susurrar "Creo que debes ir al baño querida". Le pregunté por qué, pero él sólo me señaló hacia una tienda y me dijo que fuera." ella comenzó a llorar más fuerte.
"¿Qué era?" preguntó Orihime, aunque ahora tenía una idea de lo que molestaba a la chica. Mirando su apariencia, vio la chaqueta ligera que ató alrededor de su cintura.
"¡Comencé mi periodo por primera vez y no lo sabía!" enterró sus manos en su cara una vez más y lloró. Orihime envolvió un brazo alrededor de los hombros de la niña y le permitió llorar. Podía entender la vergüenza de Yuzu. No darte cuenta de que estabas en tu ciclo y tener la evidencia mostrándose a través de tus ropas sería vergonzoso para cualquiera. "Ahora no sé qué hacer." escuchó a la niña murmurar.
"¿Qué quieres decir?"
"Bueno," ella comenzó, secando sus lágrimas. "Sé un poco sobre lo que hay que tener, supongo. ¡Hay tantas cosas diferentes en la tienda! Busque antes, pero sólo me confundí. De todas manera, deje todo mi dinero en casa y si vuelvo, ¡oto-san va a verme y comenzara a hacer preguntas y yo no quiero hablar con él sobre esto!" sus lágrimas comenzaron a caer de nuevo. "¡Y no sé por qué estoy llorando tanto!"
Orihime no pudo evitar reírse de ella. Entendía muy bien lo que la joven estaba atravesando. Podía recordar la primera vez que tuvo su periodo. Salió corriendo del baño gritando, agarró su teléfono y rápidamente llamó a su mejor amiga divagando sobre cómo iba a morir y que quería decir adiós antes de que pasara. Afortunadamente, la madre de Tatsuki había estado lo suficientemente cerca para escuchar la conversación. Captando las partes importantes de sus frenéticas palabras, fue capaz de descifrar lo que estaba mal con la joven. Tomó el teléfono de su hija y le dijo a la sollozante Orihime que estarían allí en un momento. Agarró algunas cosas necesarias del baño y llevo a su hija a la casa de Orihime. Esa tarde, ambas, Tatsuki y Orihime recibieron mucha información necesaria de la mujer mayor. Eso fue hace algunos años y ahora parecía que era momento para que ella regresara el favor a otra joven mujer.
Orihime se levantó y ofreció su mano a la otra chica. "Ven conmigo Yuzu-chan."
"¿Eh? ¿Por qué?"
"Vamos a hacer una parada en la tienda, luego iremos a mi casa." Orihime no espero por una respuesta, pero suavemente tomó la mano de la otra niña y tiró de ella. "Entiendo completamente y esto es algo con lo que definitivamente puedo ayudarte."
"Pero no quiero molestarte Orihime-san." Yuzu farfulló mientras seguía a la mujer mayor.
Orihime volvió su sonrisa brillante en la gemela. "Confía en mí, no hay ningún problema en absoluto. Sabes que vas a tener que decirle a tu padre sobre esto." Ella mantuvo su sonrisa aun cuando los ojos de Yuzu brillaron con más lágrimas no derramadas. "Él necesita saber Yuzu-chan. Es tu padre y un médico. ¿No crees que él ya es consciente de que esto iba a venir?"
La joven sólo bajó su cabeza y asintió ligeramente en respuesta.
"Antes de todo eso, tú y yo vamos a hablar." La cabeza de Yuzu se levantó de golpe para reunirse con la mirada de Orihime. "Sé que esto es vergonzoso pero es algo por lo que cada mujer tiene que pasar. Estoy muy segura de que será mucho menos doloroso hablar con alguien que en realidad sabe por lo que estás pasando, ¿no es así?"
Una sonrisa trató de colarse en su cara antes de que otro pensamiento la golpeara. "Pero... pero no tengo nada de dinero conmigo."
Orihime se echó a reír una vez más, "Por favor no te preocupes por eso. Conseguiré todo lo que necesitas."
"Pero..."
"Sin peros" Instruyó a la joven antes de que su voz se suavizara una vez más. "Yuzu-chan, de verdad entiendo por lo que estás pasando. ¿Sabes que vivo sola, verdad?"
"Umm... sí. Escuché a Tatsuki-chan decir eso antes."
"Bueno, su madre fue quien me ayudó a entender lo que estaba pasando la primera vez que tuve mi periodo. Si ella no hubiera estado allí, no sé lo que yo habría hecho." Orihime dejó de caminar y miró a Yuzu. "Si hay alguien más a quien quieres que llame por ti para hablar, me encantaría hacerlo, pero si estás cómoda conmigo, me gustaría ayudarte."
Yuzu dio a la dulce mujer una triste sonrisa. "No hay nadie más, no en realidad. Hay un par de mujeres mayores que viven cerca de nosotros pero, tan agradables como son, de verdad no quiero hablar de esto con ellas. Realmente aprecio tu ayuda Orihime-san."
Ella apretó la mano de la niña. "Entonces vamos."
"¡Nunca me di cuenta de cuántos productos había para esto!" exclamó Yuzu mientras caminaba al apartamento de Orihime.
La sanadora rió y puso la bolsa de las compras en su mostrador. "Hay una gran cantidad, pero no te preocupes, es fácil escoger lo que necesitas. Ahora por qué no entras al baño y encuentras algo para usar. Sólo deja tus ropas en la encimera y las pondré en la lavadora."
"No sé cómo agradecerte por todo esto."
"No tienes que agradecerme Yuzu-chan. Estoy contenta de ser capaz de ayudar." Las chicas sonrieron la una a la otra antes de que Yuzu desapareciera en el baño y Orihime fuera a uno de sus armarios para sacar algunas de las cajas que tenía para encontrar algo que le quedara a la joven.
Algún tiempo después, Yuzu salió del baño usando un viejo pantalón de pijama y una suave camiseta que Orihime le proporcionó. Las chicas se acomodaron y Orihime comenzó a explicar todo lo que podía a la niña. Yuzu estaba sorprendida de que no fuera tan vergonzoso como pensó que iba a ser. Orihime borró todas sus preocupaciones con una amable sonrisa y contó sus propias experiencias. Ella respondió cualquier pregunta que Yuzu le hiciera y para el momento en que habían terminado, la joven estaba una vez más sintiéndose cómoda en su propio cuerpo.
Orihime hizo algo de té mientras Yuzu volvía al baño. Rebuscó en la bolsa de la tienda hasta que encontró la pequeña caja de píldoras que estaba buscando. Yuzu volvió y Orihime se sentó junto a ella en su futón antes de tomar dos de las píldoras y dárselas a ella.
"Ve y tómatelas."
"¿Por qué?"
Orihime le tendió el vaso de té. "Te he visto frotando tu estómago desde el parque. Estás teniendo calambres, ¿no es así?"
Yuzu bajó sus ojos brevemente. "Duele un poco."
"Debes ir y tomar algo para ello antes de que se ponga peor."
Yuzu tomó las píldoras ofrecidas y se acostó en el futón según las instrucciones de Orihime. Deslizó una mano fuera de las cubiertas para agarrar la de Orihime y apretarla con suavidad. "Muchas gracias Orihime-san. No puedo decirte cuánto aprecio todo lo que has hecho por mi hoy."
"De nada Yuzu-chan. Me alegra haber estado allí para ayudarte. Sólo recuerda, si quieres hablar de lo que sea más tarde, no dudes en llamarme. Siempre estoy aquí para ayudar. Hablando de eso, podrías querer hablar con Karin-chan pronto."
"¿Eh?"
"Son gemelas. No me sorprendería si ella comience su ciclo pronto."
"Oh, no pensé en eso."
Orihime rió suavemente. "Sí. Si ella quiere hablar, estoy aquí. Recuerda eso."
"Gracias Orihime-san."
Orihime sonrió a la niña y fue a poner sus ropas en la secadora. Pasó algo de tiempo extra encargándose de las ropas que lavó antes y para el momento que regresó con Yuzu, la niña se había quedado dormida. Orihime sonrió ante su rostro dormido. La joven claramente se agotó con su preocupación y su llanto. Fue tan silenciosa como le fue posible hacia la cocina para comenzar su cena. Fueron casi 30 minutos más tarde antes de que se diera cuenta de que el padre de Yuzu estaría probablemente preocupado cuando su hija no vino a casa. Agarró su teléfono y volvió a su habitación para llamarlo sin despertar a Yuzu.
Orihime no pudo evitar sonreír ante el entusiasta saludo de Kurosaki Isshin en el teléfono.
"Hola Kurosaki-san. Es Inoue Orihime."
"¡Oh Orihime-chan! ¡Cómo estás!"
"Muy bien gracias, Kurosaki-san ¿y usted?"
"Estoy bien. ¿Qué puedo hacer por ti querida?"
"Sólo quería que supiera que Yuzu-chan está en mi casa. No quiero que se preocupe cuando ella no llegó a casa a su hora habitual."
"Oh, de acuerdo. ¿Está todo bien?"
Orihime pudo detectar su malestar en su tono y se apresuró a aliviarlo. "Oh sí, ella está bien. Sólo se quedó dormida."
"Umm... ¿por qué estaba en tu casa?"
"Oh, bueno me encontré con ella en el parque y la ayudé con algo. Pero no se preocupe Kurosaki-san, ella está bien. Iba a dejarla descansar un rato, luego la llevaré a su casa. ¿Si eso le parece bien?"
"Orihime-chan, ¿qué está mal con mi hija?"
Orihime no quería traicionar la confianza de Yuzu, pero no podía ignorar la evidente demanda de respuestas viniendo de Kurosaki-san. Su tono no permitía una negativa.
"Ella comenzó su periodo."
Un largo silencio siguió esa declaración.
"Karin no estará en casa por un par de horas; está en su práctica de futbol. Iré allí por ella."
"¿Está seguro Kurosaki-san? De verdad no me importa llevarla a casa."
"¡No puedo dejar que dos jóvenes y hermosas mujeres caminen por las calles en la noche! ¿Qué clase de hombre sería? Estaré allí en breve."
Orihime dijo adiós y se sentó a hacer su tarea mientras lo esperaba. Afortunadamente la distancia entre su apartamento y su casa no era tan lejos y sólo le tomaría diez minutos para llegar a su puerta. Sintió su reiatsu mientras se acercaba, se aseguró de seguir buscándolo porque no quería despertar a Yuzu, y abrió la puerta para saludarlo antes de que él pudiera tocar.
"Hola de nuevo Kurosaki-san."
Su rostro no mostró sorpresa cuando ella abrió la puerta cuando llegó a su piso. Su habitual cara tonta no estaba por ningún lugar tampoco. En su lugar, él tenía la mirada seria de un padre preocupado por su hija. "Hola Orihime-chan. ¿Dónde está Yuzu?"
Ella se hizo a un lado para dejarlo entrar y lo llevo a su área de descanso donde Yuzu todavía estaba descansando. "Oh, acabo de darme cuenta que no le dije dónde vivo. ¿Cómo encontró mi apartamento?" le preguntó. Él simplemente arqueó una ceja ante su pregunta y Orihime rió; no sólo por su estupidez, viendo como él simplemente siguió su reiatsu, sino por el aparente habito familiar que él y su hijo compartían.
"¿Cómo está?" su tono de voz bajo sonó.
"Está bien Kurosaki-san. Tenía calambres por lo que le di algo de medicina. Creo que ella sólo se agotó preocupándose y llorando. Espero que no le importe pero la lleve a la tienda y conseguimos los artículos necesarios y hablé con ella de todo."
Él estaba tranquilo por un momento antes volverse inclinado hacia la sanadora. "Muchas gracias Orihime-chan."
Ella hizo un gesto con las manos en frente de sí misma con vergüenza. "Oh no, por favor, no hay razón para agradecerme."
Él levantó su cabeza y sonrió suavemente a la joven mujer. "Sí, si la hay. No he sido capaz de decidirme a hablar con mis hijas de esto. Sé que ya debería haberlo hecho pero, estoy seguro de que puedes imaginar, que este no es un tema fácil de discutir con ellas."
"Lo sé." dijo ella con entendimiento.
"Y estoy seguro de que ellas no querrían discutir esto con su padre. Esta iba a ser el área de Masaki. Definitivamente no quiero tener que hacerlo." él hizo una pausa para mirar a su hija de nuevo. Orihime podía sentir la tristeza dejándolo mientras recordaba a su esposa antes de parecer ponerse en contacto con sus emociones de nuevo. "Ella necesitaba a una mujer para hablar y yo no puedo agradecerte lo suficiente por ser esa mujer."
"Estoy feliz de haberla podido ayudar. Le dije que me llamara por lo que sea y quise decir eso. También si Karin-chan quiere hablar, estaré feliz de hacerlo también."
Sus ojos se ampliaron antes de que se golpeara la frente con la palma de su mano. "Kami, Karin. No creo que vaya a estar mucho en casa por unos días un mes desde ahora." Orihime se disolvió en carcajadas ante su cara de angustia. "Si Masaki todavía estuviera aquí... Creo que tomaría a Ichigo y nos iríamos de la ciudad cada vez." Ella rió más fuerte ante sus pensamientos y él se unió. Sus risas despertaron a Yuzu quien, cuando vio a su padre, se sonrojó con el conocimiento de por qué estaba allí.
"¿Cómo te sientes Yuzu?" le preguntó con suavidad.
"Estoy bien oto-san." susurró ella.
Él sonrió y la ayudo a levantarse. Él no dijo nada pero jaló a su hija en un suave abrazo antes de retroceder para mirarla a los ojos. "Lo siento, no estuve allí para ti esta vez."
"Está bien. Aunque me alegra que no estuvieras," dijo ella con una sonrisa. "Además, Orihime-san fue maravillosa."
"Me alegra de que ella estuviera allí para ti." él se dio vuelta y sonrió a la sanadora de nuevo; su sinceridad mostrándose en sus ojos. "Vamos a tener que encontrar una manera de agradecerle."
"Sí, lo haremos oto-san. ¿Qué tal si cocino la cena para ella una noche?"
"¡Maravillosa idea hija mía!" exclamó, su personaje regresó rápidamente al hombre jovial que ella normalmente veía. "¡Tendremos una gran cena en agradecimiento a Orihime-chan y como una celebración por mi hija comenzando su viaje a la condición de mujer!"
"¡Oto-san! ¡Alto!" exclamó Yuzu, sus mejillas rápidamente sonrojándose. "Mou... vamos, tenemos que ir a casa para que pueda comenzar la cena." ella estaba empujando a su padre hacia la puerta mientras hablaba. "¡Gracias otra vez Orihime-san!"
"¡De nada Yuzu-chan!" ella los siguió hacia la puerta pero todos se congelaron cuando Isshin abrió la puerta. De pie en el exterior con su puño levantado para golpear, estaba Ichigo.
"¿Viejo? ¿Qué estás haciendo aquí?" preguntó Ichigo con sorpresa.
"¿Yo? ¿Qué estás haciendo tú aquí?" respondió su padre.
"Necesito hablar con Inoue sobre algo."
"Vamos oto-san. Necesito comenzar a hacer la cena." dijo Yuzu caminando pasando a su padre y agarrando su mano tirando de él. Ella miró hacia atrás para ver a Orihime y notó el leve rubor que apareció en sus mejillas. "Deja a onii-san solo."
"¿Yuzu? ¿Qué está pasando aquí?" exigió Ichigo.
Isshin golpeó a su hijo en la espalda, fuerte, impulsándolo dentro del apartamento de Orihime. "No es asunto tuyo Ichigo. ¡No llegues tarde a cenar! ¡Y no hagas nada a Orihime-chan."
Ichigo farfulló, incapaz de formar una respuesta antes de que su familia estuviera fuera de vista. Sintió el calor arrastrándose por su cuello y caminó hacia la puerta y la cerró, y se dio tiempo para recuperarse de su vergonzoso padre.
Orihime todavía estaba de pie en shock en su sala de estar cuando Ichigo cerró la puerta y se volvió hacia ella. Ella sintió el rubor en su cara pero no hizo nada sobre ello.
"Hola Kurosaki-kun."
"Hey. ¿Qué estaban haciendo aquí mi viejo y mi hermana?"
Ella abrió su boca para explicar antes de cerrarla inmediato. No podía reusarse a decirle a Kurosaki-san porque Yuzu estaba allí, pero realmente no quería decirle a Ichigo. Yuzu ya estaba muy avergonzada, y no era un tema que ella quería discutir con él de todas maneras. Ella giró su rostro a un lado antes de responder con vacilación. "Eso... sólo la ayude con algo, eso es todo."
Ichigo podía sentir un tic comenzando en su ojo izquierdo. Primero no le decía lo que estaba mal con ella ¿y ahora estaba mintiendo con algo que tenía que ver con su familia? ¿Estaba mintiéndole antes cuando dijo que estaba enamorada de él? Ella nunca había evitado hablar de algo con él antes.
"Inoue."
Ella giró su cabeza ante su llamado. Su tono de voz con oleadas de furia. Sus ojos se clavaron en los de ella y pudo ver el enojo y la frustración que residía en ellos. Ella retrocedió involuntariamente ante la mirada que él le estaba dando.
"¿Por qué sigues mintiéndome?"
Su jadeo sorprendido sonó en el silencio del apartamento. Ella no tenía que preguntar a qué se estaba refiriendo. Él todavía estaba molesto por lo de la noche que ella se había venido abajo después del ataque del hollow. Estaba en la punta de su lengua explicar todo sólo para que dejara de mirarla así, pero recordó las palabras de sus poderes. Esto era algo que necesitaba darse cuenta por sí misma. Ella sabía que él podía decirle todo, pero por alguna razón no lo hacía.
¿No estaba él mintiéndole? en su negativa a responder algo de la batalla final con Aizen, esencialmente estaba mintiéndole sobre ese día. Ella no estaba molesta por ello, pero era frustrante. Él podía responder a todas sus preguntas pero se reusaba a hacerlo. ¿Qué había tan malo sobre ese día? ¿Era realmente tan terrible que no quería lastimarla con los detalles? Ichigo siempre la protegía, incluso a costa de su propio cuerpo. Tal vez esta vez él estaba sufriendo con los recuerdos para que ella no tuviera que hacerlo. Así era él. No quería ser una carga para otros con sus problemas, como su hollow, por lo que cargaba con el peso de sus problemas solo. Ahora parecía que cargaría con los de ella también.
Ella le sonrió con suavidad. "Lo siento. De verdad no puedo decirte sobre Yuzu-chan, ella me pidió que no lo hiciera." Su ceño se profundizo. "Pero estoy segura de que tu padre te dirá si preguntas. Yuzu probablemente no lo hará. Es vergonzoso."
"¿Qué es?"
"¡Oh!" dijo ella antes de correr al fondo de su apartamento. Él estaba a punto de seguirla, pero ella regresó rápidamente con una ordenada pila de ropas dobladas. "Aquí está su uniforme escolar. Por favor, ¿podrías devolvérselo por mí?"
"¿Por qué su uniforme está aquí?"
"Lo lave por ella. Había una mancha que necesitaba ser removida rápidamente antes de que se adhiriera."
Él tomó las ropas con una mirada de confusión en su cara. Inoue tenía un ligero rubor en su rostro y ella no lo miraba a los ojos. Él miró de vuelta la pila de ropas y de repente se dio cuenta de que tal vez no quería saber por qué Yuzu había estado allí. Suspiró con pesadez. Aquí estaba siendo irritado y exigiendo respuestas a la amable mujer en frente de él y ella está ayudando a su familia. Estaba comenzando a sentirse como un imbécil.
"Inoue, sobre lo de la otra noche..."
"Lo siento por eso también." lo interrumpió ella. "Siento que tuvieras que verme así, pero de verdad estoy bien ahora."
"¿Cómo podías estar bien? ¡Has llorado antes Inoue, pero nunca te desmoronaste así!"
"Nunca me has visto llorar así." dijo ella con suavidad. Él fue tomado por sorpresa por su declaración y ella le sonrió a sus ojos amplios. "Siento que tuvieras que verlo. Sé que esta molestándote pero por favor, por favor créeme Kurosaki-kun. Estoy bien ahora. Fue difícil para mí esa noche. No había peleado hacía tiempo, no había usado mis poderes desde Hueco Mundo." ella hizo una pausa e Ichigo apretó su mandíbula para no interrumpirla. "Eso fue todo. He sido atacada de nuevo y no tuve problemas para tratar con el hollow, así que por favor créeme cuando te digo que estoy bien."
"¿Fuiste atacada de nuevo? ¿Cuándo? ¿Estabas sola? ¿Te lastimaste?" preguntó Ichigo mientras se acercaba más a ella. Orihime sintió su corazón acelerarse. Él estaba mirando su cuerpo en busca de heridas que no encontraría. Ella sintió la calidez expandirse a través de su cuerpo ante la preocupación en su mirada por ella y la empequeñecida distancia entre ellos. Aun cuando ella sabía que él simplemente se preocupaba como un amigo, ella no podría evitar sus sentimientos ni la reacción de su cuerpo.
"No, no estoy herida, sí estaba sola, y estoy bien. Me encargue de ello sin ningún problema. Es sólo que la primera vez fue difícil para mí. Gracias por estar allí para mí esa noche. No tienes idea de cuánto significó para mí."
Creo que lo sé. Pensó para sí mismo. No se había dado cuenta de cuánto se había acercado a ella pero ahora, mientras miraba su rostro vuelto hacia arriba, sus tormentosos ojos grises brillaban sobre él sin un trazo del miedo que vio esa noche, él no pudo evitar mirar su hermoso rostro. Su cabello había crecido más largo desde el fin de la guerra. Colgaba sobre sus hombros, un rizo comenzando a formarse en las puntas. Si él estiraba su mano solo un poco, podría tocarlo.
Espera, ¿qué?
¿Qué diablos estaba pensando?
Él retrocedió rápidamente, colocando mucha más distancia de la necesaria entre ellos dos. Miró su rostro, viendo el cuestionamiento en su mirada que ella le estaba enviando y se frotó la parte trasera de su cuello mientras trataba de pensar en qué decir. Él necesitaba salir de allí. Ni siquiera sabía de dónde vino ese pensamiento. No era como si él pensara en tocar el cabello de algunas chicas. ¿Por qué demonios querría hacerlo? Y qué si parecía que sería increíblemente suave.
Maldita sea. ¡Tenía que irse ahora! Estaba pensando en ella demasiado últimamente, eso es todo. ¡Preocúpate por ella! ¡No pienses en ella, preocúpate por ella! Todo este lio con su recuperación después de ser secuestrada, después de que se desmoronó sobre él... cómo podría no preocuparse. Eso era lo que estaba haciendo. Él no estaba pensando en ella... no así.
"¿Kurosaki-kun?"
Él la miró una vez más. Su cabeza se inclinó ligeramente hacia un lado mientras ella lo estudiaba. Un lindo puchero en su rostro.
¿Lindo? Hijo de perra.
"Yo... uh... me tengo que ir Inoue. Gracias por... lo que sea con lo que ayudaste a mi hermana. Sólo quería asegurarme de que estabas bien." con vacilación se abrió camino hacia la puerta y se obligó a no mirar atrás cuando ella respondió.
"De nada Kurosaki-kun y gracias por preocuparte por mí."
No, definitivamente no miraría atrás.
La línea en el puesto de concesión afortunadamente se estaba moviendo rápido. Todos estaban tratando de conseguir sus bebidas y bocadillos antes de que el siguiente encuentro comenzara. Orihime se apresuró a sacar su dinero de su bolsillo antes de que su turno llegara. No quería perderse ni un segundo del torneo. No era a menudo que los torneos de Tatsuki fueran en la ciudad por lo que raramente venía y apoyaba a su amiga. Debido a que había tenido la oportunidad esta vez, ella no iba a perderse ni un segundo.
Tatsuki ya estaba por delante en la competición, ya habiendo derrotado a tres oponentes. La segunda ronda estaba a punto de comenzar y sintió la emoción creciendo. Era demasiado malo que ninguno de sus otros amigos pudiera venir este fin de semana. A ella le habría gustado tener a alguien con quien sentarse y hablar entre los encuentros pero eso no importaba mucho. Mientras que ella pudiera apoyar a su amiga, y observarla patear traseros, ella era feliz.
"¿Orihime-san?"
La sanadora se dio vuelta, buscando a la persona que la llamó, sólo para sorprenderse al ver a Kurosaki Karin de pie cerca con un grupo de niños.
"¿Karin-chan? ¿Cómo estás?"
"Bien. Escucha, ¿podría hablar contigo por un segundo?"
"Umm... está bien. ¿Puedes esperar sólo un momento? Quiero conseguir mi bebida realmente rápido."
"Puedo encargarme de eso. Oi, Kei, quédate en la línea por ella y consigue su bebida."
"¿Eh? ¿Por qué yo?" preguntó el joven.
Karin volvió su mirada salvaje en él y él saltó en frente de Orihime sin cualquier otra pregunta. Karin se dio vuelta para alejarse mientras Orihime daba al niño su dinero y le agradecía profusamente antes de seguir a la joven. Cuando dieron vuelta en una esquina y escaparon de los ojos curiosos de los demás, Karin se volvió hacia ella. La niña mantuvo su mirada hacia abajo y parecía dudar en comenzar.
"¿Qué pasa Karin-chan?"
"Es sólo... yo..uh..." colocó sus manos en sus caderas y suspiró con pesadez. "Quería agradecerte por hablar con Yuzu...y...conseguir esas cosas para ella."
Orihime sonrió brillantemente a la niña. "De nada Karin-chan. Me alegra haber sido capaz de ayudarla. Eso va para ti también, sabes."
Karin finalmente levantó la mirada hacia la sanadora y se reunió con sus ojos. "Sí, ella me dijo que dijiste eso."
"Lo digo en serio. Si necesitas hablar sobre algo, por favor no dudes en llamarme."
Karin estaba sorprendida con la honestidad de la mujer. No podía encontrar nada en su mirada que indicara que ella sólo estaba diciendo esto para ser educada. Tatsuki siempre decía que Orihime era la persona más dulce que podrías conocer, pero Karin estaba escéptica. La mayoría de las personas sólo harían cosas por alguien más si obtenían algo de ello. Especialmente alguien que lucía como Orihime; pero esta mujer evidentemente no era así. Ella ayudo a Yuzu cuando no tenía por qué hacerlo y ahora estaba extendiéndole su ayuda a ella. Yuzu le dijo todo lo que Orihime explicó, pero todavía tenía muchas preguntas. Ella estaba pensando en escabullirse en la oficina de su papá y conseguir uno de sus libros de medicina pero no sabía si eso respondería todo. Yuzu le dijo que Orihime no la dejo sentirse avergonzada de preguntar lo que sea y no se rió de ni una sola pregunta que había hecho. Tal vez debería hablar con ella también.
"Bueno, si está bien..."
"Por supuesto que sí." le aseguró Orihime.
"De acuerdo, ¿tal vez te llamaré en algún momento pronto?"
"En cualquier momento está bien, Karin-chan. Sólo déjame un mensaje si no respondo o envíame un mensaje de texto. Tal vez este en el trabajo algunas veces por lo que no tendré mi teléfono; pero tan pronto como desocupe, te llamaré de vuelta. Oh, y le di mi número a Yuzu-chan, por lo que no tienes que pedírselo a Kurosaki-kun."
Karin le sonrió de vuelta por eso. De verdad no quería pedirle a su hermano el número de teléfono de la mujer y tenerlo preguntándole por qué lo necesitaba. Las chicas regresaron al grupo de amigos de Karin, sólo para ver a una nueva persona junto a ellos. Karin lo reconoció como lo había visto una o dos veces. Él era un amigo del hermano de Ryohei.
"¡Hayashi-san! ¿Qué estás haciendo aquí?" dijo Orihime cuando llegaron al grupo.
"Mi amigo está en esta competencia también, ¿recuerdas?" dijo él.
"¡Oh es cierto! Lo siento, los hombrecillos azules deben haber estado haciendo un lio con mi cerebro otra vez."
Él se rió y le dio la bebida que ella quería, también como su dinero de vuelta. "Estaba formado en la línea cuando vi a Ryohei-kun aquí. Él es el hermano de mi amigo. Dijo que estabas hablando con alguien y decidí esperarte. Necesito una bebida también así que te conseguí una también. ¿Espero que este bien?"
"¡Por supuesto Hayashi-san! Por favor toma el dinero." ella trató de darle el dinero de vuelta pero él no lo aceptaría.
"Yo invito." dijo él con una sonrisa.
Orihime se sonrojó bastante y colocó el dinero de vuelta en su bolsillo. "Si... si estás seguro."
"Lo estoy. ¿Estás aquí con tus otros amigos?"
"No, nadie más pudo venir este fin de semana."
"Oh, ¿entonces podía unirme a ti? Estoy aquí por mi cuenta también."
"¡Por supuesto!" Orihime no quería que estuviera solo tampoco y ahora ella tendría a alguien con quien hablar entre los encuentros.
"Gracias. Deberíamos apresurarnos y encontrar un asiento entonces. Los partidos están a punto de comenzar de nuevo."
"De acuerdo. Adiós Karin-chan." Orihime se despidió de la niña y se alejó con Hayashi.
Karin los observó irse, notando cuando Hayashi rió sinceramente ante algo que dijo la joven mujer.
"Pensé que él dijo que vino con un grupo de amigos." dijo Kei.
Karin se volvió hacia él. "¿No está solo?"
"No, pero yo también diría que estaba solo." respondió Kei. "Ella es tan hermosa."
Karin entrecerró sus ojos al niño antes de girarse hacia su otro amigo. "Ryohei, ¿cómo es él?"
"Es un buen tipo, Kurosaki. Lo prometo. Ha sido amigo de mi hermano mucho tiempo, por lo que lo conozco bastante bien. Siempre es educado y muy amable."
"Sí, pero las personas actúan diferente alrededor de los familiares de sus amigos." dijo ella.
"No, quiero decir él siempre es así. He ido a festivales y a la playa con Masaru antes. De verdad es un buen tipo. ¡Oh, esa fue la campana, vamos o nos perderemos el siguiente encuentro de mi hermano!"
Karin corrió junto con sus amigos para encontrar sus asientos pero no pudo evitar pensar en Orihime. Recordaba la manera en que lucia Ichigo cuando entró la primera vez a la habitación de hospital en la que Orihime estaba cuando estaba lastimada. Él había estado mirándola con una mirada tan intensa en su rostro. Ellos habían sido amigos bastante cercanos por un tiempo ahora, e incluso ella lo veía llevándola a casa algunas veces. No estaba segura de qué estaba pasando entre Ichigo y Orihime, pero era bastante evidente que Hayashi estaba interesado en la mujer. ¿Quién no? Incluso ella lo había remarcado a su familia, que ella no estaría sorprendida hasta que Ichigo llevara a casa a alguien como ella.
Ella volvió su atención de vuelta al encuentro. Tal vez sólo tendría que dejar a su hermano saber a quién vio en el torneo.
N/A: Ryohei y Kei son dos del grupo de amigos que Karin tiene en el manga/anime. No pude encontrar cualquier información de sus familias, por lo que hice al amigo de Hayashi el hermano de Royhei, porque era necesario para la línea de la historia.
Para mis lectores masculinos, ¡LO SIENTO! Trate de hacer la charla sobre Yuzu comenzando su... bueno... ya saben, lo menos doloroso posible. ¡Dios sabe que ustedes no pueden soportar escuchar sobre eso!
Una vez más, era necesario para la historia. Quería mostrar un comienzo de familiaridad con las gemelas y Orihime. Ellas se conocen pero sólo en base a el nombre en el manga. Sentí que esta era una buena manera de tenerlos a todos en una conexión a un nivel más profundo. También, las chicas estarían en la edad donde deberían estar... sí, y sin una figura materna, ellas necesitarían a alguien con quien hablar sobre todo. ¡Orihime parecía la candidata perfecta para mí!
