Capítulo 7

Paso 4: Busca amigos, lugares o actividades en común

-Conseguí que Kawabe acepte que vaya a su fiesta –le dijo Paola a Ken, cuando estaban sentados para desayunar ese sábado

-No creo que te hubiera dicho que no –dijo él tranquilamente

-Sí, pero igual tenía que confirmarlo. Tampoco iba a auto-invitarme –explicó ella- Esa fiesta nos viene como anillo al dedo, lo dice el manual

-¿El manual nos manda a una fiesta? –se extrañó Ken

-No, pero el paso cuatro dice claramente "busca amigos, lugares o actividades en común", así que… -iba a continuar Paola, pero se calló ante la repentina presencia de Kazuki

-No te interrumpas, su charla parece interesante –le dijo Kazuki ácidamente, sentándose junto a ella- ¿Los demás ya se fueron?

-Sólo Kojiro ya desayunó y se fue –respondió Ken algo incómodo

-Pero sigan –los animó Kazuki- No se callen porque yo esté aquí

-Sólo hablaba con Ken acerca de una tarea –se inventó Paola, tomando un sorbo de té verde

-¿Ah sí? ¿tarea otra vez? –dijo su mejor amigo en tono sarcástico

-Ajumm, buenos días –saludó Shimano bostezando, sentándose junto a Kazuki- Qué buena estuvo la película de ayer

-Son unos irresponsables, debieron dormirse más temprano –lo regañó Kazuki- ¿Y Matsuki?

-Sigue durmiendo –contestó Shimano aburrido, frotándose los ojos

Mientras Kazuki seguía regañando a Shimano, Paola miraba alternativamente a Ken y a sus otros dos amigos. Más tarde no iba a tener tiempo para coordinar nada con Ken, y ponerse a textear por el celular podía resultar más sospechoso y riesgoso si alguien leía los mensajes.

-Entonces…hoy seguiré la tarea con la botella, si puedo –comenzó a decir Paola lo más naturalmente que pudo- Tú trata de proseguir con…tu perfume apestoso –añadió, llamando la atención de Kazuki y Shimano ante semejante conversación rara

-Eh, sí, lo intentaré –contestó Ken incómodo- Sólo espero que no vuelvan a ti esas ideas de sobar a la botella –agregó divertido, poniéndose de pie y marchándose, dejándola boquiabierta

-¡Y a ti más te vale no saltarle al perfume apestoso! –le gritó Paola en venganza

-¿De qué hablan? –preguntó Kawabe curioso, que acababa de llegar- ¿El perfume apestoso de quién? –quiso saber, con cara de asco

-Pues no sé, parece que a Paola no le gusta el perfume de Ken –contestó Shimano pensativo- Y aparentemente a Paola le gusta el chupe (n.d.a. chupe = alcohol) –agregó extrañado

Más tarde, vestida con unos pantalones cortos negros y una blusa lila claro, Paola salía del edificio de dormitorios de las mujeres, cuando a medio camino se encontró con Kazuki y Tsubaki que también iban de salida.

-¡Epa! A dónde crees que vas –la paró Kazuki, mientras ella hacía muecas con la cara y al voltear para ver a su amigo sonreía falsamente

-¿Yo?

-No veo a nadie más por aquí –aclaró Kazuki

-Hola Paola –saludó cordialmente Tsubaki

-Hola –respondió ella de mala gana, con cara de disgusto

-A dónde ibas –insistió el muchacho

-Pues a la fiesta de Kawabe –contestó Paola, haciéndose la interesante- Y antes que me digas nada, él me invitó. Y tú a dónde vas –quiso saber ahora ella, pasando por alto descaradamente que Tsubaki iba con él

-Al mismo sitio –le respondió Kazuki

-Ah pues, ve por la sombrita –se burló Paola, dando media vuelta dispuesta a irse

-Espera, espera –dijo el chico, agarrándola del brazo- No puedes ir sola a esta hora

-Kazuki, ni es tan tarde. Apenas son las 8

-Puede ir con nosotros –sugirió Tsubaki

-¿Perdón? ¿"nosotros"? –repitió Paola groseramente- Me suena a manada

-Tsubaki va conmigo –aclaró Kazuki, tratando de ignorar la fea manera de hablar de su amiga para con su acompañante- Y no es mala idea. Tú vienes con nosotros

-Aish –protestó Paola, acomodándose con un torpe movimiento la cartera que llevaba colgada- Todo por culpa de esta mosca muerta, no lo puedo creer –gruñó entre dientes, poniéndose a caminar

-¿Qué dijiste? No oigo –la molestó Kazuki, poniendo la mano en una oreja- Dilo más fuertecito, así nos enteramos todos

-Si no se apuran nos vamos a perder la fiesta –dijo Paola con una total cordialidad fingida, caminando lo más rápido que podía, seguida de la mirada divertida de Kazuki y la resignada de Tsubaki

Cuando llegaron a casa de Kawabe, Paola se perdió de vista lo más rápido que pudo. Hasta ella se había cansado de ser grosera con Tsubaki cuando ésta intentaba hacerle conversación en el tren. Kazuki prefirió no decir nada, ya que defender a la una significaba meterse en problemas con la otra.

Paola iba caminando aleatoriamente por uno y otro lugar de la casa de su amigo, tratando de localizar a Sora para sondear qué tan llano o no sería el camino de Ken para tratar de acercarse a ella esa noche. Entonces la vio. Como siempre, Sora se encontraba rodeada de sus amigas y algunos otros compañeros más de clase. Según pudo deducir Paola, ninguno de los que estaban con ella en ese momento aparentaba ser su novio o algo parecido. Localizada "la presa", agarró un vaso de refresco de la bandeja de un mesero que pasaba por ahí y se dio a la tarea de buscar a Ken. Sin él, estar siguiendo a Sora no iba a tener ningún sentido. Como no lo encontraba empezó a impacientarse e iba a llamarlo por celular (que básicamente era lo más lógico que podía hacer desde el principio) pero lo vio. Aparentemente él también se encontraba buscando a alguien, porque estaba caminando entre la multitud con cara de perdido.

-¡Ya te encontré! –le dijo Paola, agarrándolo del brazo

-¡Dónde estabas! –le reclamó él

-Vaya, pero qué simpatiquín te viniste –lo elogió Paola, mirándolo de arriba abajo

-No iba a venir con mi uniforme de entrenamiento –le contestó Ken, acomodándose incómodo el cuello de la camisa negra que llevaba

-Bien, pues manos a la obra –le dijo misteriosamente, jalándolo del brazo hacia la cocina

Kazuki, que había visto el encuentro, sintió deseos de seguirlos y descubrir qué rayos estaban tramando. Pero por esa noche decidió dejarlo por la paz, porque tampoco iba a dejar a Tsubaki sola por enterarse qué de nuevas se le había ocurrido hacer a su mejor amiga. Después de todo confiaba en Ken, era de los más responsables y centrados entre sus amigos, aunque algo le decía que lo que estaban haciendo no era del todo bueno.

-Escúchame, podemos matar dos pájaros de un tiro –le dijo Paola a Ken, sacando su celular para mostrarle una foto

-¿De qué hablas? –se extrañó él, acercándose a ver la fotografía que le mostraba la chica

-No pude traer el manual, pero le saqué una foto, mira –dijo Paola, ampliando la imagen- Paso 5: Ten conversaciones casuales. ¿Ves? Hoy que te encuentres con ella te pones a hablar y resolvemos dos pasos en una sola noche –le dijo optimista, dándole palmaditas en el hombro- ¡Me llevas la delantera! –añadió guiñándole un ojo

-Cómo puedo tener una conversación casual con ella si apenas hablamos –inquirió Ken- Para tener una charla así necesitaría al menos ser considerado un conocido suyo

-No seas exagerado, es cuestión de adaptarse a la situación –explicó Paola, guardando nuevamente su celular- Ya sé dónde está Sora, y por lo que vi no vino con ningún novio o proyecto de novio

-No creo que vaya a funcionar, sus amigas no se le despegan nunca

-Eso es lo de menos. Confía en mí –insistió Paola, jalándolo del brazo nuevamente hacia el lugar donde estaban todos los demás- Mira, allí está –indicó, mirando hacia donde Sora y sus amigas se encontraban

-¿Y ahora qué?

-Cómo que ahora qué. Ve y háblale –le dijo Paola, como si fuera lo más obvio del mundo

-¿Estás loca? No puedo ir así como así y ponerme a hablar con ella de la nada

-Tienes razón –analizó Paola- Bien, entonces tendremos que proceder con la maniobra de acercamiento

-¿La qué?

-Tú sígueme –le dijo, tomándolo de la mano para ir a bailar- ¡Baila! –lo regañó mientras ella se ponía a bailar

-No sé bailar –contestó Ken apenado

-Yo tampoco, simplemente sigo la música –lo animó, agarrándolo de las manos para que las levante y las agite como ella, sonriéndole divertida

Ken no sabía qué hacer, realmente lo ponía incómodo intentar bailar, después de todo socializar y salir a socializar no era lo suyo. Pero ver a Paola esforzándose tanto por él lo conmovió de cierta forma, además que verla divertirse y sonreír lo animaba. Así que dejó la pena a un lado y comenzó a moverse de a como le salió. Ya que se había animado, Paola lo soltó y siguió bailando. Tan divertidos estaban los dos que se habían olvidado para qué estaban ahí, mientras Sora los miraba atenta.

-¿Ése no es Wakashimazu con su…amiga? –comentó su amiga con cierto tono malicioso

-Nunca antes lo vi en una fiesta de la clase –dijo Sora con una media sonrisa

-Así vestido no se ve nada mal –comentó otra de sus amigas con tono coqueto

-¿Quieres bailar, Okami-chan? –dijo un muchacho que estaba con ellas, al verlas tan atentas mirando hacia la pista de baile

-Sí, por qué no –contestó la aludida, yendo a bailar

-Uy, ¡eso es BigBang! –le dijo Paola a Ken, emocionada, mientras él sonreía divertido

Casualmente Ken miró a un costado y vio a Sora bailando. Sus miradas se encontraron y la chica le sonrió. Él, avergonzado, sólo atinó a responderle con una media sonrisa y desviar la mirada de nuevo hacia Paola.

-Qué, qué te pasa, te pusiste pálido –dijo Paola extrañada

-Disimula que nos ven –articuló Ken con la boca, sonriéndole forzadamente

-¿Eh? –se extrañó ella, mirando disimuladamente hacia todas partes y descubriendo a Sora cerca de ellos- Oh, Sora… -sonriendo con cierta malicia

-Ay no, ¿qué piensas hacer? –quiso saber Ken preocupado al ver su reacción

-Tú no te muevas de aquí, ya vengo –le ordenó Paola

Sin dejar de bailar se fue hacia un costado del salón para agarrar un vaso de jugo. Al volver pasó junto a Sora y el chico con el que estaba bailando. Fingió tropezarse y le echó el jugo encima al muchacho.

-¡Oh por Dios, qué hice! –teatralizó Paola, fingiendo estar súper apenada. Ante tal accidente, Ken se aproximó a ellos- Lo siento, de veras lo siento –le decía al chico, tratando de limpiarlo con un pañuelo de papel que había sacado de su carterita

-Déjalo, será mejor que vaya al baño –contestó el chico visiblemente molesto

-Deja que te ayude –insistió Paola- De veras lo siento Okami-san. Pero no dejes de divertirte por mi culpa. Ken, ¿será que puedes seguir bailando con ella? Yo voy a acompañarlo a él –dijo, tan naturalmente que por un momento Ken dudó si aquello no había sido un accidente de verdad

-Sí…claro –contestó Ken dubitativo, mientras Paola seguía al otro muchacho- Lamento lo que pasó –le dijo a Sora, sin atreverse a mirarla

-No fue tu culpa, no te preocupes –le dijo Sora amablemente- ¿Quieres seguir bailando o prefieres que nos vayamos a sentar en lo que vuelven? –preguntó, mirando el desastre sobre el que estaban parados

-Creo que mejor nos vamos a sentar, si no te molesta –respondió Ken tratando de serenarse

-No, vamos –dijo Sora, dirigiéndose hacia un sillón. Sus amigas se habían ido a bailar y no estaban por ahí- Qué lástima lo que pasó, ustedes parecían estar divirtiéndose mucho –comentó casualmente

-Sí, fue una lástima –respondió Ken incómodo

-Nunca antes te vi en una fiesta de la clase –dijo Sora después de unos segundos de silencio

-Es que no soy de venir a fiestas –respondió él sinceramente- Pero Paola me convenció…

-Ah, tu amiga

-Sí, ella. No está en nuestra clase, pero como es amiga de Kawabe…pues vino y me convenció de venir

-Son muy cercanos, ¿no? –preguntó Sora, acomodándose el cabello

-Supongo. Hace años que ya somos amigos

-¿Y nunca pasaron de eso? –preguntó Sora interesada

-¿Pasar de eso? –repitió él confundido- No sé a qué te refieres

-Jaja, eres tan tierno –dijo ella, con una risa breve- Simplemente quería decir que si nunca intentaron ser novios o algo así

-Ah no, no, claro que no –contestó Ken turbado, ¿en qué cabeza cabía que él y Paola podían en algún momento pensar en ser novios?

-Espero que tú vengas cuando yo organice una fiesta en mi casa –le dijo Sora con cierto tono coqueto, jugando con un mechón de su largo y lacio cabello- Tú y Hyuga son los únicos que nunca se aparecen en nuestras reuniones

-Lo…lo intentaré. Digo, iré –respondió él nervioso, preguntándose dónde se había metido Paola

Mientras Sora comenzaba casualmente a contarle a Ken cómo solían ser las fiestas en casa con sus amigos, él sonreía de cuando en cuando, buscando con la mirada a Paola. La mencionada hace un rato ya que se había desembarazado del chico al que le había echado encima el jugo y se encontraba bailando divertida con Matsuki, que se había llevado a bailar a su amiga para evitarse un lío de faldas entre dos compañeras suyas que querían bailar con él. Las rivales se dirigían indirectas ofensivas la una a la otra, hasta que una de ellas se cansó y empujó a la otra, con tan mala suerte que la chica se tropezó y fue a dar contra un espejo de pared, que se rompió tras el golpe, llamando la atención de todos.

-¡Lo hiciste a propósito! –gritó la empujada, incorporándose

-¡Tranquilas, no pasó nada! –trató de mantener la calma Kawabe- Por favor, llamen a alguien para que recoja este desastre –le dijo a uno de los meseros, que asintió y fue a buscar a alguien que le ayude- Continúen divirtiéndose mis amigos –les pidió Katsuharu a los demás, tratando que el asunto no pase a mayores

-¡Ella me empujó a propósito! –reclamó la víctima, cuando Matsuki se acercó a intentar resolver el problema

-Por favor cálmate –le pidió Matsuki

-¿Que yo te empujé? ¡tú te tropezaste! –la increpó la otra

-Ay Dios, qué lío –bufó Paola, rodando los ojos, agachándose para ayudar a reunir los pedazos de espejo desparramados antes de que los sigan pisando

-¿Me tropecé? –gruñó la otra chica indignada- ¿Ah sí? Cómo me tropecé, ¿así? –añadió, empujando a la otra, que fue a dar contra Paola que en ese momento se incorporaba ya que una de las encargadas de la casa había llegado a barrer los pedazos

-¡Ouch! –exclamó Paola adolorida, cayendo sobre el piso

-¡Cálmense! –gritó Matsuki molesto- Paola, ¿estás bien? –preguntó, inclinándose

-Ouch, creo que sí –respondió ella, tratando de sentarse- Aish, ¡me cortaron, imbéciles! –las increpó molesta, viendo que tenía una cortada en el brazo

-Déjeme ayudarle –ofreció la empleada, ayudando a Paola a ponerse de pie

-Gracias –contestó ella con gesto adolorido, apretándose el brazo- ¡Dénle gracias a Dios que sólo fue un rasguño! –gritó, yendo hacia el baño

Ante tal escándalo varios curiosos se habían reunido, aunque Kawabe trataba de dispersarlos, después de todo su fiesta no podía arruinarse por un par de lobas en celo.

-Vaya, parece que lastimaron a tu amiga –comentó el muchacho que antes bailaba con Sora, acercándose con la camisa a medio secar

-¿Qué? ¿cuál amiga? –quiso saber Sora

-No la tuya, la de él –aclaró, señalando a Ken con un gesto de la cabeza

-¿Paola? –preguntó él, poniéndose de pie como impulsado por un resorte

-Sí, terminó en medio del fuego entre las pretendientes de Matsuki –dijo el chico en tono burlón

-¿Dónde está? –quiso saber Ken preocupado

-En el baño…

Sin preocuparse de despedirse o decirle nada a Sora, Ken se fue rápidamente hacia el baño. Una vez allí comenzó a golpear la puerta insistentemente.

-Paola, ¿estás ahí? Ábreme –dijo Ken, sin dejar de golpear la puerta

-¡Espera! –oyó decir desde adentro, luego se escuchó la puerta destrabarse- Pasa

-¿Qué pasó? –preguntó Ken, entrando inmediatamente

-Esas babosas se pusieron a pelear y me empujaron sobre los restos de espejo del piso –gruñó su amiga, mientras se limpiaba la herida con un pañuelo de papel mojado

-Estás sangrando –se asustó él- Tienes que ir a un hospital

-No es nada, peores cosas me han pasado –trató de calmarlo ella- Será una cicatriz más de guerra que en mi cuerpo quedará –dijo en tono de broma

-Se te puede infectar –la regañó Ken nada divertido, sacando su pañuelo y amarrándolo en el brazo de la chica

-¿Está limpio? –preguntó Paola curiosa

-¡Claro que sí! –se enfadó él- Vamos, iremos a que te vean esa herida –insistió, tomándola de la mano y jalándola hacia la salida

-No, no, no, espera –trató de convencerlo ella, siendo llevada inevitablemente hacia la salida- No puedes irte

-¿Y por qué no? –se exasperó él

-Tienes que quedarte –insistió Paola, zafándose- No puedes dejar a Sora, tienes que volver. Ella y tú ya estaban conversando, ¿no?

-¿Estás loca? ¿crees que voy a estar pensando en eso viéndote así? –le reclamó Ken enojado- Vámonos –agregó, agarrándola nuevamente y llevándosela a rastras

-Vas a lamentar esto –murmuró Paola nada convencida, yéndose con él

-¿Qué pasó? –preguntó Kazuki al ver que ya nadie bailaba y más bien estaban todos murmurando. Él y Tsubaki habían salido a conversar al jardín y estaban ahí cuando el accidente ocurrió

-No sé, yo estaba con Imai…viendo los cuartos de arriba –inventó Naoko cínicamente- Cuando bajé vi que Ken se llevó a Paola a rastras y no me dieron tiempo ni de preguntar

-¿Qué? –se extrañó Kazuki- Hey, Kawabe, ¿qué pasó con Paola?

-Hubo una pequeña discusión, un espejo se rompió, Paola se cayó encima y parece que se cortó –resumió Kawabe que estaba ocupado tratando de que todo volviera a la normalidad

-¡¿Qué?! –se alteró Kazuki- ¿Dónde está Paola? –insistió molesto

-Creo que Ken la llevó al hospital a que la vean –dijo Takashima, que se aproximó a ellos- No te preocupes, seguro no es nada

-Tengo que hablar con ella –dijo Kazuki, sacando su celular y marcando- ¡No me contesta!

-No te impacientes –le pidió Tsuneo- Está con Ken. Más tarde llamas para saber qué pasó

-Nada que más tarde, tengo que ir tras ellos –dijo decidido, pero Tsubaki lo detuvo por el brazo

-No creo que sea buena idea –dijo la chica, viendo alrededor- Como dice Takashima-san, seguramente Paola estará bien con Wakashimazu, sino él te avisará. Mejor quedémonos a tratar de ayudar a Kawabe-san, ésta es su fiesta y ahora mismo parece todo menos una

-Tsubaki tiene razón –apoyó Naoko- Nada más no le digas a Paola que lo dije –añadió en un susurro

-¡A ver, aquí no pasó nada! –exclamó Imai levantando los brazos- ¡Vamos a bailar! –agregó, después de una breve charla con el DJ que puso la música más movida que encontró en su repertorio


N.d.a.: BigBang es un grupo de música coreana.

Los pasos del "Manual para conquistar a tu amor imposible" están basados en la descripción hecha en la página de Susana López, titulada Cómo enamorar y conquistar a un hombre, que sirvió de guía para describir el manual del cual se habla en este fic.

Paola Wakabayashi es un personaje creado por mí, así como Sora Okami, Naoko, Tsubaki, Darío Boragno y Matías Dugatkin.

Los personajes de Capitán Tsubasa son propiedad de Yoichi Takahashi y Shueisha.

¡Hasta el próximo capítulo!