Odiaba verdaderamente a Kikyo, por su culpa fui a una universidad que no quería, pero ella menos, así podía evitarme el disgusto de estudiar junto con ella, ya que desde la secundaria anda detrás de mí y encima es más grande de edad y eso me daba mala fama, ya que todos creían que andaba con ella, no ella les hacía creer a todos que andaba con ella, detrás de ella, pero nada que ver, nunca fue de esa manera.

Para agregar más problemas anoche me llamo para verla, como me encontró, bueno mi hermano le dio el teléfono de este Dojo y ella sin dudarlo me llamo, por la única razón que la voy a haber será para que no se aparezca por acá y me deje en paz, no lo hará pero de alguna manera lo va a tener que hacer y cuando todo iba bien-Al menos eso pensaba-con Aome, de vuelta todo empezó a ser lo mismo que antes y no encuentro la razón.

Esta vez casi me intoxica de verdad con el desayuno, cuando hasta ayer todo era color de rosa, hoy es gris, la verdad no la entiendo le pedí perdón ¿Qué le pude a ver echo? Si prometí a mí mismo la otra noche cuando le pedí perdón, no molestarla más y hacer todo lo posible para ser su amigo y demostrarle cuanto la quiero no, cuanto la amo, de poco pensaba ganarme su corazón.

¿Podría ser que Kikyo se atrevió a aparecerse? Pero si anoche cuando fui a verla le deje muy claro todo, apenas estuve cerca de ella, pero si Aome estuviera enojada por eso serian celos y no pretendía que tenga celos. En ningún momento me atreví a preguntarle que le pasaba, desde esta mañana no me atrevía, solo con mirarla me fulminaba con la mirada y podía sentir el clima demasiado tenso que salía desde Aome.

Esta tarde hicimos otro tema para la tesis y ni siquiera en ese momento pudimos entablar palabra, ella solo estaba a lado de Sango fingiendo que yo no existo. Me dolía que me trate de esta manera, que le había hecho ahora no lo sé, pero esta noche lo averiguaría de una vez por todas.

Todo marchaba bien, Sango se fue a dormir temprano, Miroku fue detrás pero a los minutos volvió luego de que se escuchara un golpe y finalmente lance un suspiro por lo bajo cuando subió, al rato lo seguí y estaba dormido, cerré la puerta de la habitación esperando sentir los pasos de Aome subiendo pero nada, decidí bajar y ahí la vi dormida en el sofá.

¿Despertarla o no?-Me preguntaba pensando-Es ahora o nunca-Pensé nuevamente, cuando ella se removió y empezó a abrir sus ojos y me vio.

¿¡Que haces!?-Pregunto enfada, pero le tape la boca, para que no arme un escándalo.

Ssh… Promete que no gritaras-Le dije de buena manera.

¿¡Que intentabas hacer!?-Me dijo bajito, pero aun enojada.

Solo hablar con tigo, Aome-Le dije sentándome a su lado y observando cómo se alejaba aun lado del sofá.

¿¡De que!?-Pregunto mirando a un lado.

Mírame-Le dije acercándome a ella sin que lo notara.

¿Qué…?-Solo se quedó mirándome y yo a ella, estábamos demasiado cerca y yo que quería hablar. Trate de no acercarme mas a ella, pero me fue imposible.

Solo quería hablar con tigo, de algo-Le dije alejando mi cara y pudiendo ver su sonrojo.

¿Sobre qué?-Pregunto cediendo su enojo en un tono suave.

No importa, solo dime algo-Le dije, como podía preguntarle si vino Kikyo, eso se lo preguntaría a Sango, sonaría menos sospechoso. – ¿Qué te ocurre con migo?-Solté sin dudar.

¿No sé de qué hablas Inuyasha?-Me dijo tranquila y tratando de no mirarme.

Ha, porque te enojas a con migo y luego pareciera que no Aome-Le dije acercándome a ella y dando vuelta su cara.

¡Por qué eres un tonto!-Me dijo, fingiendo enojo. Solo me acerque un poco más dándole un beso suave, con ella correspondiéndome.

¡Déjame!-Me grito y luego me pego una cacheta marchándose. ¿Pero por qué me correspondió?

Como se atreví a besarme ¿Por qué le correspondí? Era un tonto, solo quería que se alejara de mí ya. Los rayos de luz entraron por la ventana haciendo que me cubra, me sentía tan bien descansada, pero antes de poder dormirme soñé con el beso de Inuyasha, que se cree, tiene novia y me besa. Me sigo preguntando por qué le correspondí. Me sentía terrible por lo de anoche, tuve suerte que el desayuno estaba listo e Inuyasha no estaba mi vista ¿Pero quién hizo el desayuno? Miroku no lo creo, Sango podría ser, pero cuando le pregunte me dijo que ya estaba echo cuando se levantó. ¿Sería Inuyasha? No seguro que fue Sango pero no lo quiere decir.

No mucho tiempo después de levantarme Inuyasha llego y apenas lo mire, solo lo quería lejos, pero el paso susurrando algo casi pegado a mí. – ¿Te gusto el desayuno…Aome?- Luego subió y yo le seguí, esto n quedaría así, seguro algo le hizo, algunas de sus bromas al desayuno y ahora él estaba disfrutando mis pocos minutos de vida.

¿¡Que le pusiste!?-Pregunte enfadada, alcanzado a detener la puerta antes de que la cierre.

¡Feh! ¡Nada!-Me dijo sonriendo.

¡Claro, estoy segura que le pusiste algo!-Le desafié.

¡Que no le puse nada!-Se quejó, empezando a molestarse, pero se lo haría decirme. Pero el solo me miro y luego me atrajo hacia sí, sin poder soltarme de él. –Que no le puse nada-Me dijo suave y muy cerca de mí.

¡Suéltame y aléjate de mí!-le grite, enseguida me soltó sin dudarlo y callado. Me marche y baje las escaleras, pero antes escuche la puerta cerrarse.

A la tarde me lo cruce arriba cuando me dirigía al baño, quise no mirarlo pero lo mire, cuando salí, él estaba ahí, parecía que me esperaba, quería pasar de largo y lo hice, pero sus palabras me detuvieron sin mirarlo. – ¿De verdad quieres que me aleje de ti?-Pregunto sin poder responderle. –Si vino a verte una tal Kikyo, no le crees, ella y yo no tenemos nada-M dijo levantándose y yéndose.

Sus palabras me dejaron heladas, dijo Kikyo, el nombre que dijo cuándo él estaba hablando la otra noche, pero a mí no me vino a ver ninguna Kikyo, el creía eso y yo… yo creía que era su novia ¿Pero los seria? Él me estaba diciendo, que hacer, no lo sabía, quise seguirlo y lo hice sin saber por qué.