*CAP.7: "MIEDO"*

SILVIA

Después de ese día, el del momento inolvidable... llegó el último día de fin de semana, en el que no supe absolutamente nada de Pepa. La llamé al móvil unas cuantas veces, pero no dio señales de vida... empecé a pensar mal, pero pude frenar ese pensamiento a tiempo, seguramente estaría ocupada con sus problemas... problemas los cuales yo no había olvidado, y que tenían que acabar. Decidí dejar pasar ese día sin pensar demasiado.

Al día siguiente, hubo clase, y yo estaba deseando que llegara el momento de llegar... no precisamente por ganas de estudiar, sino por las ganas que tenía de ver a Pepa... pero no llegó. No fue a clase, y yo ya estaba empezando a temerme algo malo... y si ese hombre le había hecho algo? Estuve callada casi toda la mañana, Paula intentó animarme contándome alguna que otra tontería, pero no lo consiguió, estaba demasiado enfrascada en mis pensamientos.

SARA

Estaba sentada al final de clase con Lucas, al cual no le preocupó la ausencia de Pepa, ya que eran bastante habituales en horarios de clase. En esas, llegó Paula hasta mi mesa, y señaló a Silvia con la cabeza. No hacía falta, yo también había visto lo seria que había estado toda la mañana, y me imaginaba el por qué. Lucas se levantó a hacer el ganso con Aitor, cosa que me vino bien para tratar el tema estrella con Paula.

Paula- Lleva así toda la mañana, y yo ya no sé que más hacer para que deje de rallarse...

Sara- Es que me temo que eso sólo lo puede conseguir una que yo me sé... si viene, claro ( Suspirando )

Paula- Crees que le habrá...?

Sara- No le ha pasado nada. ( Suspirando de nuevo ) Voy a hablar con Silvia.

Decidí que mi tono de voz fuera animado con ella, si estaba mal, lo que no necesitaba era que yo la hundiera más aún. Me senté a su lado.

Sara- Hola guapa!

Silva- Hola ( Sonriendo de medio lado )

Sara- Cuéntame, qué te preocupa?

Silvia- No nada, que estaba pensando en...

Sara- No me lo digas! En una morena, así chula... como de2 metros...

Silvia- Alaa! ( Riendo ) Pobrecita... sí, en eso estaba pensando.

Sara- Oye... ( Juguetonamente ) y se ha sabido algo más después de ese coitus interruptus? ( Riendo a carcajadas por su mirada )

Silvia- Otra vez con el tema?! ( Entre mosqueda y divertida )

Sara- Es que te pones muy graciosa ( Riendo )

Silvia- ( Cambiando el gesto a tristeza ) No, no se sabe nada más... y si le ha pasado algo y por eso no ha venido?

Sara- A ver, Silvia... que es Pepa, alguna vez ha necesitado un motivo de peso para saltarse las clases ? ( Riendo )

Silvia- No, la verdad ( Contagiada por la risa)

Sara- Pues ya está, no te preocupes.

Silvia- Vale... esperaré.

Sara- A ver esa sonrisaaa...

Silvia- Ayy, que no... déjame !

Sara- Qué pasa, que si no soy Pepa no sonríes? ( Rio ) Mira que yo no sé hacerte esas cosas que tanto te gust... ( Me dio un manotazo y reí , ella también ) Así me gusta, te quiero ver alegre eh?

Silvia- Sííí…

Me levanté y volví a mi mesa. Decidí ir en busca de Pepa cuando terminara esta clase... la conocía, sabía lo que le podía estar pasando por la cabeza, y hasta podía saber donde estaba en este momento si me apuraban... eran ya demasiados años como para no saberlo.

…..

1 hora después...

Mis pies avanzaban sobre el césped del lago... y allí, a lo lejos, cerca del agua, vi su figura... lo sabía. Siempre iba ahí cuando necesitaba pensar a solas, pero esa vez no la iba a dejar. Cuando me senté a su lado, ni siquiera me miró, ni se sorprendió... siguió cabizbaja.

Sara- No me vas a preguntar lo típico? Cómo sabías que estaba aquí?! ( Dramatizando )

Pepa- No... ( Sonriendo ) Es obvio, me conoces demasiado.

Sara- Tanto que sé que algo te está rondando por esa cabecita... bueno, algo no, alguien, verdad?

Pepa- Puede...

Sara- Una chica nueva...

Suspiró.

Sara- Qué pasa ahora, Pepa?

Pepa- Que me estoy volviendo loca Sara...

Sara- Creía que iba todo bien después de lo que vi el otro día... cosa que nunca voy a poder olvidar, por cierto ( Sonriendo, ella también lo hizo )

Pepa- Ya sabía yo que lo de Lucas era una tapadera, y que en el fondo la que te pone soy yo ( Burlonamente )

Sara- Sí, pero mantengámoslo en secreto, y no me cambies de tema. Qué pasa?

Volvió a su gesto serio anterior, y miró hacia el agua.

Pepa- Que no sé que hacer... bueno, si sé que hacer, pero no sé como hacerlo.

Sara- Vamos,... que lo tienes claro ( Sonreí ) No sabes como hacer para estar con ella.

Pepa- No ( Tajante )

Aquello me sorprendió, por una vez me había equivocado. Me miró seria.

Sara- Como que no?

Pepa- Mi problema es que no quiero estar con ella, y no sé como hacérselo entender de una vez.

Sara- Que me estás contando Pepa...? Pero si estás loca por ella, y ella por ti! Qué problema hay? ( Empezando a enfadarme )

Pepa- Parece mentira que me lo preguntes tú, presenciando lo que presenciaste... ( Vergonzosa )

Sara- Pepa... sé que te hizo mucho daño, pero está arrepentida, y te lo ha demostrado... y mucho más, te ha demostrado que te quiere, y eso no lo puedes negar.

Pepa- Mira, a mi me encanta Silvia... pero no deja de ser una caprichosa. Y eso de que me quiere... lo hace ahora, y si luego se cansa y le da por volver a Gonzalo, o algo así, qué?

Sara- Tampoco hace falta que la llames puta, no? ( Enfadada )

Pepa- Oye que yo no la estoy llamando eso! ... De todas maneras, tú de que lado estás? Creí que eras mi amiga!

Sara- Y lo soy, y precisamente por eso te digo que te estás equivocando.

Pepa- Puede, pero yo lo siento así.

Sara- Y qué vas a hacer entonces? Vas a decírselo?

Pepa- Es que ya se lo he dicho mil veces Sara! Y no me hace caso, no lo quiere entender!

Sara- Tal vez sea porque está ENAMORADA, no crees? Como puedes ser tan rencorosa? ( Elevando el tono de voz)

Pepa- Que no es eso... ( Cuadrando mandíbulas )

Me levanté, enfadada.

Sara- Que no es eso?! Estás castigando a una persona, jugando con ella, por un puto error!

Pepa- No es eso... ( Enfadándose )

Sara- Claro que lo es! Tu más que nadie deberías saber que reconocer ante los demás que tengas una orientación sexual distinta es complicado, y cuesta, y ella no sólo lo está haciendo sino que encima está aguantando todos tus juegos,... ( Empezó a apretar los puños )s e ha portado mal en el pasado, pero lo está enmendando, joder! No me está gustando nada la actitud que estás teniendo sabes? Tú no eras así antes... ( Noté como se tensaba más, a punto de estallar ) ERES UNA RENCOROSA!

Se levantó de golpe, bruscamente, sobresaltándome por el movimiento, y por el grito.

Pepa- QUE NO ES RENCOR, QUE ES MIEDO, JODER!( Mirándome con rabia )... SÍ, TENGO MIEDO! LE TENGO MIEDO A SILVIA! CONTENTA?!

Justo después de esa frase, bajó la cabeza. Nos quedamos enmudecidas... ella por la vergüenza, Pepa nunca tenía miedo... nunca reconocía tenerlo, siempre era la valiente, la fuerte... y acababa de confesar que era humana, que sí que lo tenía. Y yo... yo me quedé helada por su reacción... jamás en toda mi vida la había escuchado dejar en evidencia una debilidad. Cada vez estaba observando cambios más y más sorprendentes en Pepa.. desde que llegó Silvia, la había visto enamorada, llorar,... y entonces dejar su orgullo a un lado... y pretendía huir de Silvia? No mientras yo estuviera. Aquella chica estaba consiguiendo lo que nadie había conseguido hasta entonces.

Sara- Y vas a dejar que el miedo te haga perder algo tan especial?

Pepa- No es fácil sabes? No lo es! Tengo mil problemas más aparte de Silvia, y no quiero que nadie, NADIE se meta, y ella lo hace constantemente! Y luego está que vivo acojonada porque vuelva a jugar conmigo, alguna vez has sentido miedo por Lucas?

Bajé la cabeza. No, no lo había sentido.

Pepa- Pues es muy duro tenerle miedo a la persona de la que estás...( Se mordió la lengua ) Es muy jodido sabes? Porque vivo constantemente en alerta, por si dice o hace algo que me vuelva a destrozar, y no quiero, NO QUIERO! DEJAD DE METEROS EN MI VIDA, JODER! DEJADME EN PAZ! SILA HABLO O NOLA HABLO, SI MELA FOLLO O NO, SI QUIERO ESTAR CON SILVIA O NO QUIERO ESTAR, ES MI PUTO PROBLEMA! DEJAD DE METEROS EN ÉL, JODER! MONTA UNA PUTA ASESORÍA DE PAREJAS Y A MÍ DÉJAME TRANQUILA, QUIERES?!

Pasó por mi lado, chocando con mi hombro, y se fue. Me había dejado impactada, otra vez, por su confesión... no compartía su opinión, pero la entendía... claro que la entendía. Pero también estaba enfadada con ella, no sólo porque consideraba que estaba haciendo el imbécil, sino porque ella jamás me había hablado así. Me senté en el césped, en ese momento la que necesitaba pensar, era yo.