Bueno tengo que decirles que me da mucha alegria que les guste jeje, creo que eh abandonado un poco la otra no tengo ideas con esa y pues creo que tardare en subir, se que aquella tiene mucho drama y fantasia a lo mejor por eso no les gusto mucho, pero de igual la voy a terminar gracias por sus comentarios y espero les siga gustando, me considero una persona demasiado dramatica, de echo mi mejor amiga y mi novia me lo dicen a diario jajajaja algo ironico para ser una L activa jajajja, pero nimodo el mundo me hizo asi jaja gracias por sus comentarios que a pesar de ser poquitos me llena de alegria enserio y mas por sus inbox, me gustaria mas que me escribieran reviews en vez de inbox pero de igual forma, amo que lo hagan gracias y bueno su opinion es muy importante para mi y si de una forma les molesta mucha la crueldad o la indesicion, en mis personajes haganme saberlo jaja no quiero que se aburran, gracias y disfruten

los personajes no me pertenecen, soy de disney (NO CONTIENE INCESTO) G'P ELSA

Chapter 7

6 AÑOS DESPUES

-Vengan aquí chiquitines uhhh….vamos vengan, jajaja…no tengo mucha paciencia por favor vengan…. ¡ahora!-una pelirroja con el cabello ondulado que caí sobre aquellos brazos torneados en un rosado, con una voz peculiarmente fresa y un acento muy delicado, estaba en una fiesta infantil, curiosamente era dulce y amable y olia exquisito pero, los niños no eran para ella, esa vista que me daba de ella muy maternal, me daba risa incluso me hacía pensarme si ella era la indicada para tener hijos, no…tenía la paciencia como yo o…

-Amor…donde andas, no me gusta cuando te pierdes en esa mirada tan sombría y triste- sabe tan dulce a fresa recién cortada, mis pensamientos se fueron al sentir los labios de Rosetta, y sentir delicadamente como se sentaba sobre mis piernas en esa silla mientras me sonreía

-Lo siento mi Rosetta, es que tenía pensamientos sobre- y su sonrisa despareció tras una tristeza pero siguió sonriendo y me acaricio mis mejillas- mi dulce invierno no deberías pensar más en tu hermana postiza, te hace daño si tu tía malvada se la llevo fue por algo bueno y mira tú estás bien, mira todo lo que has logrado durante 6 años- me decia eso mientras Seguia besándome

-Tienes una clínica, abriste tu clínica al fin, tus padres están muy muy cerca de ti, hmmm, tu proyecto fue un éxito, dejaste ese departamento tan feo y tienes una mansión hermosa y ahora te pagan por curar a la gente con la medicina que hiciste con bella amor y no se te olvide tu lindo apestoso perro, pero sabes que sobre todo tienes mucha felicidad y solo te pones triste cuando hablas de ella y a mí eso me pone mal Elsa- agache la mirada con tristeza y ella ponía sus manos en mi pecho y recargaba su frente con la mía

-Mira Elsa, ella debe estar bien y daría lo que fuera por que tu pudieras desaparecer esa mirada de tristeza, al recordarla, se lo que significa para ti y en verdad que todos los días intento ver la forma de que ese recuerdo no te afecte mucho- y entonces sonreía viéndola que ahora ella estaba triste, reia un poco y volví a besar sus labios acercándola a mi mientras suspiraba, después de que se fue Anna, casi un año me la pase encerrada en mi casa y era de beber mucho, pero gracias a Rosetta, eso se fue y llevamos 5 años de relación, y tengo que decirles, que en verdad la adoro, durante estos 5 años realmente eh logrado a amarla y ella es mi mejor amiga ahora, aunque fue…bueno ella fue mi primer amor y ella fue la primera en todo por lo tanto no puedo olvidarla aun después de 6 años que se ha ido, pero Rosetta, realmente se posiciono de mi poco a poco con paciencia aun en nuestra relación le costó otro año que yo diera un paso muy fuerte y pudiera por fin decirle que la quería.

-Te adoro Rosetta- y bese sus labios despacio jalándoselos un poco, ella suspiro cerrando sus ojos y colocando sus brazos alrededor de mi cuello, algo que me daba risa y me gustaba de esos besos era que siempre levantaba una pierna jaja y me decia que le gustaba escuchar un poof jajaja nunca entendí eso, pero ahí estaba su pierna alzada

-Hmmmuhhhh jajaja….amo cuando haces eso hnmjiji- y volvía a besarme riéndose conmigo

- Rosetta y Elsa, vengan que ya vamos a partir el pastel de Jack - yo volteaba sonriendo y ella me besaba y se paraba jalándome con la mano mientras se acomodaba su hermoso vestido pegado rojo, si esta vez era rojo

Durante este tiempo han pasado muchas cosas, como hacerme de mi propia clínica y que es una de las mejores, Rosetta, logro su negocio y todos quieren que ella decore su casa, sus bodas y aparte empezó una nueva línea de ropa, vestidos, lentes de todo esa mujer era increíblemente imparable, aunque jaja ahorita vaya retocándose con su esponja y su espejo y su maquillaje, que la hace ver divina dios, realmente me estaba enamorado de ella y por eso hace 1 año ya, le habia pedido algo importante.

-¡REYNA ELSA!- un grito de mis pensamientos me saco y justo a tiempo, porque el cumpleañero cayó en mis brazos a tiempo

-¡HEYYYY!...que tal mi fiel y más preciado caballero, oye cielos…cuantos vas a cumplir, creías que no te vendría a ver y a estar contigo- le hacía cosquillas a ese niño de cabello blanco, parecido al mío solo que él era más blanco que yo y su cabello era completamente plateado.

-jiji….no me haga cosquillaaas Reyna Elsa, voy a cumplir 8 ya soy un niño grande- y estiraba sus brazos en forma de un pequeño fortachón, ese niño se habia convertido en mi adoración durante esos 6 años que lo conocí de 2 años, adorable y hermoso

-WOW es verdad, pues bien vamos a soplarle a la vela y que pidas un deseo con todos tus amigos y con tu tía Rosetta- y me acercaba donde sería el lugar del niño con Rosetta, su madre la hermana de Rosetta, Silver me miraba sonriendo y me decia donde colocarme con él mientras Rosetta, sacaba su celular y tomaba una foto en el punto en el que Jack soplaba a la vela, todos aplaudían

-Que pediste Jack- y el niño me abrazaba y decia

-Pedí que seas feliz siempre Reyna Elsa y que nunca te alejes de mi- ante eso me sorprendí pero sonreí le di un beso en la mejilla y lo deje en la silla para que mordiera al pastel, me acerque a Rosetta, quien me enseñaba la foto, mi rostro tan iluminado como el del niño le pedí que me la enviara y sonreí tras darle un beso y tomarla de la cadera, su hermana se acercó y nos abrazo

-no solo deberíamos festejar el cumpleaños de mi hijo, si no el hecho de que ustedes en tan solo 6 meses se van a casar y la boda será la mejor del mundo- me le quedaba viendo mientras Rosetta sonreía hablando con su hermana con la misma expresión que hacia cuando la conocí, como si tuviera mucho bochorno, mi mente me llevo a otro lado donde me hizo olvidar mi sonrisa si, estaba pensando en ese día, donde Anna y yo estuvimos juntas….por última vez

Me encuentro ahora en mi nueva oficina en el último piso de mi gran clínica, realmente cuando inicie mi clínica me lleve a los mejores doctores de la anterior, si dándole tal vez un golpe bajo al jefe de esa clínica, pero su clínica era completamente de todas las ramas de la medicina la mía de Piscología, Psiquiatría e Pedagogía, estaba en mi oficina viendo hacia la ventana enorme que habia colocado en mi oficina, cuando sentí los brazos y ese aroma tan delicioso que no era nada difícil de olvidar, mi sonrisa se dibujó y voltee rápido besando sus labios, amaba cuando esa mujer suspiraba

-Oye….ese no era mi plan para saludarte- me volvía a besar más apasionada y levantando su pierna

-Pues….lo siento…señorita Poof pero para mí si era ese saludo que quería darte- la agarre de las piernas y la cargue hasta dejarla en mi escritorio donde salió un seductor gemido tras su risita que me encantaba

Maestra Elsa…que es lo que pretende usted- su voz se hacía una voz ronca y más seductora y mordía sus labios tras pegarme a ella, por lo general siempre traía faldas o vestidos, asi que era fácil que sintiera mi miembro pegarse a ella

-Quiero que hagamos el amor aquí, ahora- jadeaba sobre sus labios y me bajaba el cierre metiendo su mano dentro de mi pantalón, ella no era mucho de gemir pero me excitaba mucho sus jadeos y los pocos gemidos que ella daba

-Diioos, Elsa espero nadie entre por que te juro que cuando empiece no voy a parar – sentí su mano sostener mi pene que ya estaba erecto y apunto de soltar un gemido, cuando -abrieron la puerta con fuerza y gritaban con alegría

¡CHICAAAAS VENIMOS POR USTEDES PARA IR A COMER!- y me zafaba de Rosetta y ella inmediatamente se bajaba del escritorio y yo metía mi pene dentro de mi pantalón y me trataba de tapar, lo que opto Rosetta por ponerse delante de mí, dándome con su, como ella decia petunia en mi pene

-Si….bueno que estaban haciendo- Rosetta se arreglaba rápidamente con su esponja y su espejo y saludaba con tan alegría a su

-¡MADRE!, que haces aquí jijije…bienvenida quieres acercarte para que pueda darte un beso jiji- yo tragaba saliva y la señora me miraba con la ceja alzada

-Bueno, lo hare cuando a Elsa- y me miraba yo seguía sudando- no siga sufriendo por que le estas rozando tu petunia contra su aguijón pequeña flor- dios lo que dijo esa señora, era hermosa pero dios era tan directa y delicada para decir las cosas, en ese momento se me bajo por completo y mi cara quedo enrojecida

- Oh creo que ya no será necesario jajajaja, las espero afuera mis tortolitas, calientes- cuando salió yo estaba roja y Rosetta con una cara extrañamente sorprendida, volteo a verme y me sonrió y yo solo bueno, me resigne a sentir dolor en mi pene, ya más de 6 meses que no podíamos tener relaciones, por situaciones asi ya era algo doloroso

Fuimos a un restaurante caro, pues la Señora Sofí era muy quisquillosa, como su hija en ciertas cosas, pero ella en la comida, Rosetta, con los animales, niños y curiosamente con la tierra jaja jajaja ¿irónico cierto?

-Lamento la molestia que les cause hace rato, pero….eso se hace en la casa mis amores- y Rosetta contesto agitando su mano como la última vez, seriamente pensaba regalarle un abanico

-¡la diferencia!, madre es que si no eres tú, es el pequeño Jack, o mi hermana, o sus empleadas o mis empleados el asunto es que siempre hay alguien que nos interrumpe, incluyendo su perro – y el rostro de Rosetta, en pleno catástrofe hacia que mi mal humor se fuera y me reia, acercándome para besarla, me daba risa su mal genio

-Jajaja, tendremos mucha vida para volver a estar juntas mi flor frustrada- y Rosetta, sonreía suspirando y su madre nos veía

- Elsa, desde que llegaste a la vida de mi hija, puedo decirte que nunca la vi tan feliz en verdad, me alegra que seas tan hermosa Elsa y que hayas llegado a nuestras vidas, realmente no pensé que esto duraría, ya que sabes que Rosetta cada 6 meses cambia de pareja- Rosetta la fulminaba y yo me reia

-jajaja Gracias Sofí, se cómo es Rosetta, pero creo que tanto ella y como yo cambiamos mucho y tus palabras me hacen sentir que no las merezco como ustedes dicen que merecen algo de- y antes de terminar Rosetta me besaba

-Elsa, no me importa si tienes pene o vagina, un ojo o un seno jaja, yo te quiero por lo que eres y lo que me das y mi madre es lo que ha visto en ti, no necesito buscar todo lo que tú me brindas en alguien más - sonreía y volvía a besarla

- Eso es verdad Elsa, pero bueno ya saben cómo harán la boda, solo queda 6 meses y no han hecho los ensayos y las cosas-

-Madre, yo soy decoradora de bodas, bueno es diseñadora jaja, asi que no te preocupes ya tenemos las cosas que vamos a poner, es Rosa, azul y blanco- su mama se nos quedó viendo raro igual yo habia visto asi a Rosetta cuando me dijo los colores, pero bueno al final ella sabía lo que hacía.

-Bien Elsa y dime, que es lo que piensas tú con lo de la boda- tenía la mano de Rosetta sosteniéndola, pues ella le gustaba el frio de mi cuerpo y estaba jugando con mis dedos, cuando voltee a ver a su mama vi que me miraba insistente

-Oh…am pues yo le eh dicho a Rosetta ciertas cosas que quiero en la recepción del jardín y….bueno eh dado ciertas cosas y gustos, por ejemplo yo escogí el buffet - la señora me sonrió, pero note que no le habia llenado su respuesta con lo que le dije

-Bueno es que el trabajo es de ambas, aunque lo haces Elsa pero Rosetta en fin lo está haciendo todo, por profesión-

-Se supone que es mi boda madre, por lo tanto debe ser perfecta, como Elsa- y me miraba de nuevo con esa expresión suya y yo solo me ruborizaba y me reia un poco

-No soy perfecta jajaja -

Ese día no la pasamos con su madre, pues la señora no dejaba de preguntarnos por lo de la boda, al parecer también se regresaba a Londres ese día y regresaba dentro de un mes o dos para ver los ensayos y asi, ese día lleve a Rosetta a su departamento por un minuto pensé en quedarme en la insistencia de ella, pero nunca lo habia echo y era algo que ella misma me habia pedido hace mucho y respetaba eso, si tal vez tuvimos relaciones pero era algo de ella que no me querían tal vez compartir aun, cuando llegue a mi departamento, estaba agotaba, solo deje mis cosas en el suelo y camine hasta mi habitación y me caí en la cama ni siquiera me cambie de ropa, cada día estaba más cansada y mi cumpleaños se acercaba un mes más para que fuera Diciembre y un año más iniciara junto con mis 32 años, dios ya estaba grande

De mis pensamientos me saco un ladrido, sonreí al sentir un bulto enorme posarse sobre mi espalda, se me fue el aire y con la voz cortada dije

-hola amigo…oye quítate- y se ponía a lado mío, mi perro era un husky siberiano que habia comprado una vez que fui de viaje con Rosetta a Arendelle, pasamos por una tienda de mascotas y la conexión fue única de ambos, era un gran perro que pesaba aproximadamente como de entre 20 a 34kg, si era un perro muy pesado y media como 61 cm, sus ojos debo decirlo eran como los míos azules, aunque más brillosos los de él y su pelaje era tan blanco, su nombre era

-Olaf Snow, deja de lengüetearme o te encierro en una de las habitaciones- mi perro era fabuloso, cuando le dije eso se acostó y con su pata me la puso en la cara como queriéndome dormir, me reí y lo abrase para quedarme dormida con él, no cabe duda que habia sido uno de mis logros el haberlo comprado tan solo hace 2 años y medio, también me hizo darme cuenta que necesitaba un hijo quien jugara con él, ya debía empezar a ver mi futuro, un hijo…..si, quiero un hijo.

A la mañana siguiente debía ir a ver con Rosetta a dejarle un café y aparte a mi cita que tenía con ella en su despacho para ver los manteles de la recepción que se iban a colocar pues hasta eso me pedía mi opinión aunque después ella eligiera lo que más le gustara, jaja capricho de una Flor tan bella como ella, cuando llegue estaba ella hablando en Francés, al parecer estaba haciendo citas para un viaje que haría para diseñar precisamente ella una decoración de una casa, me pase mientras ella seguía ahí tan sensual hablando hasta que me vio y con su mano me pidió un minuto yo solo me senté en ese gran sillón rosa que tenía en forma de una flor

-Oui, oui, oui, - habia agarrado una revista de interiores que tenía ahí mientras ella hablaba

- non pas que je ne peux pas à ce jour de dame- de pronto se paraba y se dirigía hacia donde estaba yo y se sentaba en mis piernas, doblando su pierna despacio y sensual.

- il coûterait plus cher, parce que je dis que je me prépare un événement! mon mariage!- su aroma me gustaba y decidí jugar un momento con ella y mordí su oreja muy despacio, y sentí como se habia estremecido, pues ella era muy cosquilluda.

- ok, ok, je l'aime – se la empezaba a chupar y su voz cambiada a una más sensual si de por si el francés le salía muy sensual ahora estaba más sensual- ¡pas! Je ne veux pas l'affaire,- me daba pequeños manotazos en mi boca para que ya no lo hiciera, hasta que puso su mano en mi boca, entonces empecé a lamérsela y ella se puso roja y un poco acelerada -¡pas! Mme Je ne ris pas- se reia un poco pues el cosquilleo que le hacía pero luego me miraba con advertencia y entonces yo me reí y me quede quieta

- Très bien alors, je serai dans les 15 jours là-bas pour décorer votre maison, vous remercier d'avoir choisi la maison florar Rosett- y colgaba con una sonrisa el teléfono inalámbrico que tenía dejándolo en el sofá y poniendo sus manos alrededor de mi cuello

- Eres cruel, como te pones hacerme esto cuando estoy hablando a parís cielo- me miraba con una cara de preocupación y un drama que no podía aguantarme la risa y la beso

- jajaja me encanta cuando te pones asi sabes- ella se empezaba a reír mientras acariciaba mi cabello

-aawwwn y tú me encantas cuando eres salvaje y caliente Elsa, realmente eres perfecta para mí- y me besaba muy despacio, estábamos a punto de volver a tener ese encuentro apasionado, sus manos estaban metiéndose en mi camisa cuando de repente tocaron la puerta de su oficina y entonces sus manos tan suaves salieron de mis hombros y cuello

-Dios, en verdad estoy empezando a odiar esta vida- hacia una cara de pocos amigos pues ya más de 6 meses sin sexo, estaba muriendo

-Quien viene a molestarme, eh dicho que no vengan cuando está aquí mi prometida- y se paraba molesta Rosetta abriendo la puerta, su expresión con la mía no sé si fue igual pero por lo menos yo me quede estúpida al ver quien era y en cierta forma me entro un pánico al verla.

-Hola Rosetta- esa voz me paralizo

-oh por dios mi encargo ya llego, hmmmjajaja que bien, dios Anna pasa- no era posible que hacia Anna ahí….era Anna

-Gracias Rosetta, pero no quiero incomodar pues no vengo sola- Al parecer no sabía que estaba ahí, en realidad no se podía ver nada desde esa posición, pero yo si vi cuando Anna agacho la mirada con las manos y jalo a una niña, que traía un vestido azul y una diadema enredada en el cabello rubio, casi platinado como el mío en una trenza, mis ojos no pudieron creer lo que estaba viendo, Rosetta sonrió un poco al ver a esa pequeña niña agarrada de la mano de su mama, y las invito a pasar, me pare rápidamente y me quede ahí, cuando los ojos de Anna y su sonrisa se posaron sobre mí, cambio a una de terror igual y apunto de querer salirse le vi la intención

-!Volviste!- dije susurrando mientras la veia a los ojos sin poder decir nada, tenia una emocion tan grande de correr abrazarla pero no podia

-¡TU!- me dijo con una voz de incertidumbre pero como molesta, yo me quede paralizada y la niña se le quedaba viendo a su mama, pero me miraba un poco sorprendida igual y yo….jaja que podría decir, yo estaba completamente hipnotizada al ver….el gran parecido que tenía esa niña conmigo

-Vaya que esto es agradable…jaja, tenía la intención de que ustedes se volvieran a encontrar en otro lado pero dadas las circunstancias y el destino quiso que se encontraran aquí, que emoción la familia se reúne-yo miraba a la niña realmente no me atrevía a ver a Anna

-Creo que mejor me voy Rosetta, luego hablamos- y Rosetta corría a encerrarla, yo quería detenerla pero no podía hacer nada

-¡ESPERA!, ya habíamos hablado esto por teléfono, no solo estas aquí para que yo diseñe la fiesta de tu pequeña hija de su primera comunión, si no para que también hablaras con Elsa, me lo prometiste por favor Anna- volteaba a ver a Rosetta, como era posible que esta mujer haya echo tal cosa, pero como no iba a hacerlo si ella creía que solo éramos buenas amigas

-Jaja…veo que hay muchas cosas que decir, pero no lo hare aquí y menos enfrente de- y se quedó callada pensando en algo

-Snow…no lo diré enfrente de Snow, asi que luego te busco-

-¡Espera!, yo ya me tengo que ir, tranquila no debes irte, yo lo hare- y Anna no me dirigió la palabra solo se quedó, entonces agarre mis cosas y mire a Rosetta, ella con tristeza en el rostro me sonrió y me dijo que me llamaría al rato, yo solo sonreí y Salí pero antes, volví a ver a esa niña tan linda y que curiosamente, tenía unos ojos azules tan azules como los míos, cerré la puerta y no dijo nada solo me quede pensando en ese pequeña niña, no sabía que pensar no sabía, si…tal vez, oh no, tal vez si…..podría ser, ¡mi hija!.

Estaba en mi casa, terminando unos casos que me habia llevado pues, todo el día en la oficina me estaba agobiando, en especial por el tema de ayer que Rosetta salió con una de sus maravillosas búsquedas, si habia ido a buscar a Anna para que hablara conmigo, pero ayer todo le salió mal a Rosetta, pues Anna no deseaba ni la…

-Mi niña, te buscan afuera- volteaba a ver a gerda

-Dime quien es gerda- dejaba mi bolígrafo en mi escritorio- me miraba sonriendo un poco

-bueno La Señora Pabba y su hija- mi rostro habia cambiado sorprendentemente, pues estaba pensando en ellas, precisamente

-Pásalas hasta aquí por favor Gerda- y asi fue tardo como 1 minuto en llegar, yo no sabía cómo recibirlas, pues estaba técnicamente en mi despacho, en mi consultorio donde estaba mi diván, mi escritorio lleno de papeles de la clínica y todos mis trofeos de todos mis proyectos, incluyendo el que habia realizado con su hermano y que fue todo un éxito, por fin decidí esperarlas sentada y cuando llegaran me pararía, me mire en el espejo que tenía escondido en una puerta del gran mueble de color chocolate que tenía detrás de mí, me vi, y me arregle lo más que pude, voltee a ver a mi fiel amigo que estaba en su cama, debajo de mi escritorio y sonreí

-Que tal me veo Olaf-mi perro me vio de lado y dio un ligero golpeteo en su cola, señal de que le gustaba como me veía, sonreí ver a Anna me estaba poniendo la piel de gallina, aun habían sentimientos que me quemaban por dentro, estaba vestida con un pantalón sastre de mujer muy entallado, no se preocupen no se ve mi miembro, por mi truco especial con los bóxer jaja, también llevaba una camisa de mujer de vestir muy entallada y un chaleco de color blanco de la parte de adelante y de atrás de mi espada era negro, por lo general siempre vestía asi para ir a mi clínica y una pequeña corbata, con unas zapatillas, tenía el cabello suelto y el fleco lo tenía todo alborotado hacia atrás, mientras caía un pequeño fleco en mi frente, estaba nerviosa sin duda, de repente llego gerda anunciándolas.

-Maestra Winter, La señora Pabba y la pequeña Snow Pabba- no tenía que preguntar más, era su hija…. Ya estaba de pie, solo cerré mi mueble y me dirigí hacia donde estaban ellas, me di cuenta que Anna sintió tal vez terror al verme que iba a toda velocidad a recibirlas, asi que opte por quedarme a unos dos pasos de ellas, ambas se detuvieron y el silencio nos llenó, por fin y como siempre yo fui quien lo quito.

-Gerda, por favor, trae galletitas o dulces a la hija de Summer, supongo que la niña puede comer dulces- y mire a Anna que no me miraba pero que carraspeo su garganta y muy leve alcance a escuchar

-No le gustan los dulces, creo que solo los chocolates y Soy Pabba- me quede tonta, el apellido de su estúpido esposo pero no dije más y mire a Gerda sonriendo

-A mi igual, trae por favor mi reserva especial Gerda, pronto por favor- gerda se sorprendía pues a nadie le permitía comer mis chocolates especiales rellenos de más chocolate y leche y delicias, nos quedamos solas ahí y la niña no hacia ruido, hasta que mi perro salió de su escondite y se dirigió a nosotras, Anna amaba los animales y la niña cuando lo vio note esas ganas de querer ir a verlo, pero Anna le agarro su mano en señal de que no lo hiciera, suspire y solo estire mi mano para ver si reaccionaba Anna

-Es un gusto volver a verte – Anna volteaba a verme y pude ver ese brillo en sus ojos, pero su mirada me demostraba tristeza y tal vez decepción, al final me dio la mano

-Vaya Elsa, asi vistes ahora, mas…elegante- y me sonroje

-bueno siempre ehh vestido asi, solo que ahora es con más frecuencia, pues eh abierto mi clínica y casi todo el tiempo me la paso ahí y ni modo que vaya en vans y vaqueros- la mire un poco sonriendo pero ella no sonrió solo bufo- por favor pasa y toma asiento, el perro no muerde solo que vio a la niña y bueno él es muy juguetón-

Me fui hacia la pequeña sala que tenía en mi despacho, ellas me siguieron y me sorprendí tanto al ver a la niña ser tan educada y delicada al subirse al sillón, sus piernitas juntas y las manos en sus rodillas, esa niña me recordaba mucho a….

-Ella es mi hija Elsa - creo que se dio cuenta que la miraba, entonces la niña volvió a pararse y con las manitas enfrente se inclinó y me saludo

-Buenas tardes, Maestra Winter- yo quede fascinada y conteste

-Buenas tardes, dulce nena, lamento no hablarte por tu nombre, pero es que no me lo sé- y entonces miro a su mama y su mama le sonrió haciéndole una seña en forma de que podía decírmelo

- Mi nombre es Elsa Snow, Pabba Summer y es un placer estar aquí, tu despacho es muy grande pero acogedor y tu perrito es muy lindo- abrí los ojos y la boca, esa niña tenía muchas cosas de mí o bueno eso veía yo, pero esa niña sus ojos no mostraban miedo como yo, mostraban que brillaban y que era muy valiente, sus ojos de color azul como los míos dios, Olaf se acercó a mi sentando a un lado mirando a Anna y a la niña, los ojos de la niña se abrieron con tanta ilusión y yo puse en la cabeza de Olaf mi mano

-Su nombre es Olaf Snow lamento que tengas el mismo nombre pero me recuerda el a la nieve y a un muñeco de nieve que solía hacer con alguien pequeña- miraba a Anna que tenía la mirada más triste.

En ese momento llego Gerda con los chocolates y se los puso en una mesa que tenía enfrente, sus ojos se iluminaron al verlo y volvió a pedir permiso a su mama para tomar uno, pero esta vez Anna solo sonrió y le dijo.

-Yo no soy la dueña de esos chocolates mi amor, recuerda que debes preguntarle a quien te lo está ofreciendo- Ella me miro y me sonrió, yo hice lo mismo y se acercó a mí, al parecer Anna no le habia dicho eso, se estiro en forma de susto pero no hizo nada y solo nos observó, la niña me toco la mano y yo me sorprendí más al darme cuenta que esa niña estaba Helada como yo, y cuando se acercó pude ver sus hermosas pecas que se veían tan claras como la de su mama, y su piel era tan parecida a la de su madre, pero su cabello era idéntico al mío, no recordaba que Kristoff fuera tan blanco, yo tenía ese nudo en la garganta de preguntarle a Anna, estaba segura que ella era mi hija

-Maestra Winter, podría comer un chocolate con su consentimiento en su despacho, prometo no ensuciar- y me miro un poco tímida, me fascine ante eso, tome su manita y ella se sorprendió al ver que yo también era fría, sonrió y la mire

-Come todo los que quieras, esos son mis favoritos, aunque tengo uno en especial en esa caja- me miro con su ceja entre fruncida

-Cual- la mire y agarre un chocolate que era blanco y por dentro tenia sabor a fresa, los mismos que comíamos Anna y yo cuando éramos niñas, ella sonrió abriendo los ojos y su boca color carmesí

-Estos me encantan- me tomo la mano y el chocolate y emocionada vio a su mama que ella estaba sonriendo pero triste

-Estos también a mi mama le gustan mucho, siempre los fines de semana comemos chocolates viendo la televisión en nuestra casa- voltee a ver a Anna quien ahora me miraba seria- también yo pequeña Elsa- la niña puso su mano en mi cara y sentí eso, mi piel se erizo y me estremecí

-Tú también te llamas Elsa como yo cierto- la mire tomando su manita en mis manos a punto de llorar y con la voz quebrada- Sí...- su mama en ese momento se paró- Elsa, debemos irnos- mire a Anna y de inmediato me pare- No, espera tenemos que hablar – ella me miro

- No enfrente de mi hija Elsa- entonces entendí, llame a gerda y le pedí a ella que se la llevara a mi sala de juegos, donde atendía a niños cuando tenía pacientes, se llevó los chocolates y se fueron, pero mi perro salio corriendo tras de ellas cerrando aquella habitación,

-¡No espera!- e interrumpia a Anna

-mi perro no le hara nada Elsa, no es agresivo- Anna me veía feo

-se que no le hara nada, pero no quiero que tengan contacto- la mire triste

-ya voy por el entonces- pero me detuvo

-no déjalo asi, no tiene la culpa el perrito, es muy hermoso de echo- la mire y le volví a sugerir que se sentara.

-Esa niña es…muy hermosa Anna- ella me miro

-Se lo que estás pensando Elsa….y la respuesta es – la mire con el corazón en la mano

-Es hija de Kristoff- comencé a reírme agarrándome la cabeza

-Esa niña es muy parecida a mí, sin mencionar que tiene mi mismo vestido, donde lo conseguiste, acaso solo lo mandaste hacer, si fuera hija de Kristoff no la vestirías asi o le hubieras puesto Elsa, no me mientas- Ella empezó a reírse

- la llame asi, porque si fuiste una persona muy importante para mí y por qué si se parece a ti mucho en su cabello y sus ojos es todo, no hay más, si no mal recuerdes nunca quisiste que me embarazara- entonces la mire y me pare caminando donde ella, pero vi su rostro asustado y se paró poniéndose detrás del sillón a punto de correr me detuve y con mis dedos la señale

-el día de la cabaña, tuvimos dos veces relaciones y…..no use condón- ella agacho la cabeza y suspiro

-si sabía que dirías eso, mira Elsa- y saco de su bolsa de mano unos papeles y me los dio- revísalos- corrí a mi escritorio por mis lentes y comencé a hojear los papeles, eran pruebas de paternidad de Kristoff y la niña y de diferentes lugares incluso de la clínica de bella y todas decían que era su hija, ahí fue cuando me desilusione por un segundo creí que esa niña era mi hija, me quite los lentes cansada y le di sus pruebas ella me miro

-Solo a eso vine, porque me di cuenta como miraste a Elsa en el despacho de tu…prometida- y voltee a verla

-estaré aquí, Elsa y escúchame bien, no te quiero cercas de mi o de mi hija, acabo de dejarte en claro que no hay nada entre nosotras que nos una ahora, yo estoy casada y soy feliz, como tú lo serás con Rosetta, felicidades por tu boda en verdad me alegro pero debes seguir adelante como yo lo hice, te dejo una prueba para que tengas presente lo que te eh dicho- aventaba la prueba a mi escritorio y agarraba su bolsa, quería irse, pero reaccione corriendo empujándola contra el sofá, ella se quedó sorprendida y pude notar como su piel se erizo a mi cuerpo tan pegado a ella

- Sé que hice mal a no ir por ti, pero no supe a donde te fuiste y toda mi vida me arrepentí, no te voy a negar que soy feliz ahora y que sí, me casare con Rosetta, la diferencia es que ella no quiere tener hijos y no te voy a negar que pensé que tu hija tuviera algo que ver conmigo, no te pido que vuelvas conmigo, pero no te calles si esa niña es mi hija, no puedes quitarme el derecho de que esa niña sepa quién es su padre en verdad, gracias por enseñarme esto y espero que no sean falsas Anna, porque si lo llego a descubrir….te voy a quitar a Elsa- y en ese momento me arrebato sus manos con fuerza y me dio una patada en mis….bueno para que decirlo, solo me dolió mucho nunca habia sentido ese dolor tan intenso me doble cayendo al suelo sin respirar y se acercó a mi oído

-Escúchame bien estúpida, ella es mi hija y su padre es Kristoff, tú no tienes nada que ver con ella y nunca tendrás que ver con ella, NO ERES NADA EN MI VIDA Y ME ALEGRO QUE NUNCA SE LOGRO NADA, ten bonito día y enserio, no te acerques a mi hija, idiota- y se iba, sus palabras me dolieron pero no podía hacer nada porque el dolor en mi miembro era peor que sus palabras, sé que se habían ido por que escuche a gerda decirle adiós a esa niña y la niña decir que por que no se despediría de mí, entro mi perro lamiendo mi cara al verme en el suelo, algo me decia que esa niña era mi hija, pero no podía hacer nada, las pruebas que me habia dado eran ciertas, una de ellas tenia referencia, bella y claro que le preguntaría.

- Maestra Winter, la Doctora Beast la espera, por favor pase- una amable señora me extendía su mano dirigiéndola hacia dónde debía ir, con una sonrisa me metía a la oficina de la famosísima doctora Bella, que durante esos 6 años ella también abrió una clínica

- ¡ELSA!- corría una chica alta a abrazarme de cola de cabello color castaño

- bella, es agradable verte de nuevo después de 4 meses jaja- ella sonreía al verme

- bueno, jaja desde aquella fiesta y tu anuncio a todos los amigos de Rosetta y míos bueno, era de esperarse a que volviera a verte hasta el día de tu boda ¿no?-

- jaja si, ciertamente eso creía hasta que...- y mi sonrisa se perdió entre una de desconcierto y tristeza que miraba el hombro de bella, supongo que ella lo interpretó pues puso su mano en mi mejilla y...

-Ella estuvo aquí, Elsa y sé a qué has venido- la mire y procedimos a sentarnos en su gran escritorio de madera reluciente de pino

- bueno, ella trajo a una niña aquí, y la verdad es que me sorprendió tanto al ver...ese gran parecido a ti y a ella- la mire desconcertada

- no, no se parece a ella - ella sonrió

- claro que si Elsa, solo que en este caso se pareció más a su padre - y volví abrir mis ojos al escuchar eso

- entonces si soy su padre bella-

- mis ojos y mi presentimiento dicen que sí, pero las pruebas que le di no, pero siento que jugaron sucio con mi laboratorio pues hace una semana llego Hans y una chica de laboratorios, bueno supe que estuvieron saliendo- mi cara estaba roja del coraje era lógico que había saboteado las pruebas

- le hice el correspondiente cuestionario para saber si en verdad pasó algo, ella aseguró que no y no le dolió que le dijera que perdería su empleo, actualmente creo que ella trabaja en la clínica de Hans en Arendelle- mis ojos volvieron abrirse

- ¿Hans puso una clínica?-

- si...después de que murió tu tío y termino el proyecto contigo hace 4 años pues se fue, solo que nadie le dijo nada yo todo esto lo supe por Anna, ella y yo platicamos y me dijo todo lo que ustedes tuvieron, incluyendo el fin de semana en la cabaña, ella me aseguró que después de que viajó tomo la pastilla de emergencia, pero ciertamente no era posible ya que había pasado 2 días ya, pero supongo que me convenció pues me dio en cierta forma las horas exactas de que tuvieron relaciones ustedes, lo que te voy a decir tal vez te lastime, pero me dijo que ese mismo día después de haber llegado a Londres, por qué si se fueron a Londres Kristoff y el, a tuvieron relaciones por lo tanto la pastilla al tener contacto nuevamente pues se anula, así que si es probable que ella quedara embarazada de Kristoff y no de ti, eso ya dependería del espermatozoide ya sea que los tuyos sean más fuertes...o simplemente los de Kristoff Elsa, lamentó decirlo pero no quiero que te ilusiones, mis pruebas aventaron que es su hija, pero como te digo siento que eran falsas-

- pero...aunque lo fuera, ella no lo admite - quería llorar por qué Anna estaba destrozándome, negándome la posibilidad de que mi hija si es que fuera mi hija supiera quién es su padre en verdad

- ¿Elsa, en verdad haces esto por la niña, o por qué quieres que Anna vuelva contigo?- mis ojos se abrieron con aún lágrimas en los ojos, me limpie y tragué saliva, lo medite pues en cierta forma el saber que tuvimos una hija sería en cierta forma provechoso, tendría que casarme con ella, pero y Rosetta...ella me había ayudado durante casi 6 años y no podía negar que durante ese tiempo ella y yo compartimos el mismo sentimiento, había amor, como podía dejarla, así que solo respire y mire a Bella

- es por la niña, yo merezco estar en su futuro y Rosetta, nunca va a querer darme un hijo y la quiero claro y me casaré con ella, pero si Snow es mi hija, claro que quiero que lo sepa- bella hizo una extraña cara

-¿Snow?, la niña se llama Snow...pensé que Elsa pues Anna le dijo Elsa - sonreí y le tome la mano- su nombre es Elsa Snow, bella y si esas pruebas son falsas su verdadero nombre debe ser Elsa Snow Winter Summer- ella me sonrió y posó su otra mano con la mía

- Esto que se me ocurre es de locos, pero creo que resultara, necesitamos cabello, sangre o saliva de esa pequeña y necesito de ti lo mismo, sabes ella no querrá dárnosla si sabe que intentamos esto- pensé determinadamente y sonreí y le guiñe el ojo

- sé cómo conseguir lo que quieres-

Fui a la oficina de Rosetta, tenía pensando comer con ella y después pedirle que hiciera algún evento como un picnic y las invitara, cuando llegue abrí la puerta sin tocar y pude alcanzar a ver a Anna, pero esta vez no iba sola, estaba Kristoff y la pequeña

- ¡ELSA!- y aquella niña se aventaba a mis brazos yo la abrazaba con fuerza y olía su perfume, esa niña olía a Anna y su piel era tan cálida como la mía, buena ligeramente cálida

- HEY...Elsita que agradable que estés aquí, que andas haciendo - y me veía observando mi rostro pude notar que esa niña se daba cuenta del gran parecido entre nosotras

- oye tus pecas casi no se ven y las mías si, de echo tu piel es más pálida que la mía y yo que me daba pena que me vieran con mi rosada piel jaja - sonreía sin dejar de verla pegaba mi nariz con la de ella y movió su nariz con la mía en un beso de esquimal, esa sensación me gusto, de repente

-Snow ya baja de los brazos de Winter, debemos irnos- volteaba a ver a Anna que no estaba contenta, Kristoff me sonreía y se paraba extendiendo su mano, baje a la pequeña por qué ya no quería que la regañara Anna

- hola Elsa, es un gusto volver a verte- apretaba su mano el sentía un poco el dolor pero no dejaba de sonreír

- lo mismo digo Pabba, que tal está tu padre -

- jaja, bueno té extraña sinceramente al principio le había dolido que lo dejaste pero ahora te extraña y no deja de hablar de ti, de echo dice que te pareces mucho a mi pequeña Snow - y volteaba a ver a la pequeña que me sonreía tras las piernas de su madre

- sí, la verdad es que yo también me sorprendí el parecido que tenemos- miraba a Anna y ella a mi

- es algo curioso pero, siempre pasa que una, en la generación de familias grandes el sobrino o primo o Nieto se parezca a alguien, como ustedes son primas - volteaba a ver a Rosetta, su rostro mostraba que no entendía nada, ella sabía que no éramos familia

- sí, eso llega a pasar - aquel chico me seguía sonriendo

- bueno debemos irnos, gracias por todo y estas invitada Rosetta ten bonita tarde - volteaba a ver a Rosetta que se despedía de Anna de beso, pensaba decirle que si yo no estaría, pero antes de que salieran Kristoff se agarró de su cabeza y se dirigió a mi

- amm, Elsa sé que estás con Rosetta y espero que tú también puedas acompañarnos a la fiesta que Rosetta realizará por la comunión de Snow - sonreía y volteaba a ver a Anna que estaba furica por esa invitación del rubio y antes de que pudiera decir no la pequeña volvía conmigo queriendo subir por mis piernas, Anna le gritó pero yo la levante

- tranquila Anna, ella está bien - la niña volteaba con su mama con una cara de tristeza

- perdona mama, pero quiero que Elsa este conmigo ese día - Anna la miraba con tristeza note que su rostro quería expresar dolor o tal vez explotar por algo entonces mire a la niña y le moví el pequeño fleco que tenía en su rostro para ver esos ojos tan azules como los míos, ahora entendí por qué la gente decía, en especial Anna decía que se perdía en mi mirada si así eran mis ojos, eran intensos y mostraban un alma pura, como la de la pequeña Elsa

- vas a ir a mi fiesta verdad Elsa- me miraba en puchero, agarrándome sus manos mientras la tenía cargada, sonreí y le di un beso a sus manitas para que dejara el nerviosismo - ahí estaré Elsita y créeme que no iré sola, llevaré a un amiguito si no te molesta, quiero que te conozca - la niña me sonrió y volvió abrázame, no deje de pensar en la mirada de Anna, que era de miedo como si algo me ocultara, cada vez estaba más cerca de la verdad.

Era sábado y estaba hiendo a la casa de Rosetta, por ella y mi querido Jack, estacione mi auto y tócale el claxon, el primero en salir fue gergi, que venía en traje con unos pantalón iros de vestir cortos, su pequeño saco y su camisa azul con una corbata negra, que guapo se veía mi querido amigo y Rosetta, venía con un vestido entallado descubierto de su espada y solo cubierto un poco de los senos, se veía hermosa, les abrí las puertas del auto y ambos entraron Jack, me saludo y se sentó, y Rosetta me besó despacio y el niño comentó

-iuuuuu, no hagan eso….que no ven que estoy chiquito- Entonces volteo Rosetta un poco molesta

-No tiene nada de malo que Elsa y yo nos besemos- la mire en forma de que se tranquilizara pues el niño no estaba haciéndolo por lo que su mente habia entendido

-No me gusta que se besen los adultos es tan…..guacala, yo nunca besare a una mujer o un hombre, yo siempre tendré amigos- entonces Rosetta me miro y sonrió un poco roja

- ya te llegara quien te roba el corazón- y entonces el niño me abrazo y me susurro en el oído

-mi tía Rosetta te lo robo Reyna Elsa- y voltee a verlo con los ojos abiertos, pues si lo veíamos asi, no sabría contestarle, sabía que la quería y que quería casarme con ella, pero…..no sé si ella era ahora quien tenía mi corazón, Arranque el auto y nos fuimos a la fiesta de la pequeña Elsa, que en tan solo 20 minutos habíamos llegado a una casa enorme tipo Mansión, cuando acerque el auto a la gran reja, de donde habia un timbre una voz salió

-Bienvenida Maestra Elsa Winter, en un momento le abrimos-

-Gracias- y pase el carro por un enorme camino que daba hacia donde estaba un estacionamiento junto a mas carros, todos eran carros caros como el mío o incluso un poco más caros, bajamos y gergi bajo con el regalo que tenía, Rosetta lo tomo de la mano y nos dirigimos a donde estaba el ruido salimos de ahí hacia aun jardín donde habían muchos chiquillos, corriendo, habían globos debo decir que se me hizo raro pues según era la comunión no una fiesta de cumpleaños cuando por fin vi hacia adelante, pude notar que Anna venía con Kristoff, tomados de la mano, Anna al verme pude ver su nerviosismo y en cierta forma incomodidad al tenerme ahí, eso me aseguraba para mis ojos que en verdad, aun le movía cosas

-Elsa, Rosetta…me alegra que hayan podido venir, ese niño es tuyo Elsa, al final de todo supongo que te metiste a una inseminación, saco tu cabello platinado- Rosetta abrió la boca y todo quedo en silencio, al parecer anna no le habia dicho nada

-Amm, jeje Ahh su nombre es Jack y es mi sobrino Kristoff- le decia Rosetta con su tono de sarcasmo con un poco de vergüenza por lo que habia dicho Kristoff

-Oh lo siento, es que como ustedes dos- y antes de que terminara lo mire seria y concluí

-Somos pareja, pero Rosetta no le gusta mucho los niños, Kristoff- Anna me miraba un poco sorprendida y en ese momento Jack pedía ir a los juegos de lo cual le dije que sí pero que pidiera permiso a los dueños de la casa, el niño volteo y miro a Anna quien le sonrió agachándose

-Señora Pabba, seria molestia ¿si pudiera ir a jugar a esos juegos y al brin colín?- lo miraba con una sonrisa y le acaricia el cabello- claro que puedes ir corre de seguro encuentras algo que te divierta- y antes de que dijera más el salió corriendo solo mire y entonces ellos nos invitaron a una mesa a sentarnos, Anna no dejaba de verme y para ser honesta, yo tampoco

-Bien chicas y entonces cuando es la boda- ante eso fue como Anna posos sus ojos sobre Kristoff y yo pude voltear a verlo igual y después mire a Rosetta quien estaba acariciando su cabello

-Bueno, tenemos pensado casarnos dentro de 6 meses ya tenemos todo previsto, lo único que falta son la lista de invitados y los ensayos de boda jajaja, verdad dulzura- y se recargaba sobre mi pecho mirándome mientras acariciaba mi barbilla, voltee rápidamente a ver a Anna que tenía un ligero rubor en su rostro

- Amm si, solo es eso, digo el tener amm una diseñadora de bodas hace muy fácil casarse todos los días jaja-se reia Kristoff y Anna bufaba riéndose con falsedad

De repente una niña con un vestido largo y en tipo princesa blanco se aproximaba corriendo y yo sonreía parándome para arrodillarme en el césped extendiendo los brazos y con una sonrisa

-¡Elsaaaa, veniste!- y caí al suelo pues llegaba de golpe me empezaba a reír sosteniéndola con fuerza, esa niña olia tan delicioso como su madre, pero sin duda se parecía bastante a mi aunque bueno en ser tan directa y amorosa no jaja

-Aww Elsa, me alegro de verte, dios estas hermosa lamento no haber llegado a tu ceremonia pero es que tuve unas cosas antes que hacer para venir contigo- y me arrodillaba de nuevo viéndola y sin dejar de agarrarle sus lindas y finas manitas, ella me sonreía y en sus ojos podía ver un brillo hermoso, en verdad amaba esos ojos

-Lo importante es que ya estás aquí, en verdad quería verte, no sé por qué pero en verdad deseaba poder verte- note pues aunque estuviera viendo a la niña Anna estaba enfrente de mí, pude notar que le dolían esas palabras o como si sintiera temor ante eso, asi que sonreí y de mi bolsillo de mi pantalón sastre sacaba una caja blanca

-Mira esto fue lo que fui a hacer- la niña me tomaba la caja y sonreía cuando la abrió sus ojos se iluminaron y su rostro estaba con un asombro de que en verdad le habia gustado el regalo, Kristoff creo que sintió un poco de celo tal vez pues su sonrisa habia cambiado un poco

-Dios es….es hermoso Elsa, es un muñeco de nieve, con una cara muy rara pero hermoso- me empezaba a reír, pues si ese muñeco era raro, pero tenía un significado especial, cuando la niña saco el collar de oro blanco con el ilustre de nuestro muñeco de la infancia Anna de inmediato abrió los ojos con sus labios y ordeno a la niña que se lo diera y entonces cuando Elsa, se lo dio esta lo arrebato de sus manos y lo vio muy detenidamente y cuidadosa, para después voltear a verme y pude notar como su garganta se secó y sus ojos brillaban en alerta de aproximarse lagrimas ante nosotros

-Mama, me lo das- Elsa la miro un poco triste y ella sonrió

-Voltéate, para ponértelo- y la niña sonrió volteando agarrándose el cabello que lo traía suelto para poder levantarlo y Anna se lo puso, ella lo miro desde su pecho y volvió a correr abrazarme, susurrándome en el oído "gracias", yo sonreí y voltee a ver a Anna, quien me veía y ahora su temor y su enojo habia cambiado a uno de incertidumbre y pude notar como una sonrisa en sus labios, en ese momento Kristoff se paró y pidió una disculpa para poder ir a otro lado, esa situación lo estaba incomodando pero a mí no me importo, Elsa se soltó de mí y me tomo de la mano, jalándome.

-Vamos, vamos a jugar Elsa- iba a pararme pero en ese momento Rosetta, se acercó a ella

-Muñequita, porque no vas tu a jugar con mi sobrino se llama Jack, es que Elsa no puede ir por que tiene zapatillas y puede hundirse en el césped y podría lastimarse- Elsa me miro triste y yo solo esperaba que Rosetta terminara de decirle eso, me quite las zapatillas y la cargue en mis brazos, Rosetta se sorprendió abriendo sus ojos y un poco los labios, sin saber que decir

-Te encargo por favor mis zapatillas, iré a jugar con Elsa- y me iba corrieron sin decir nada y dejándola sola, con Anna.

POV ANNA

Hace 6 años atrás

-¿Anna te encuentras bien?- estaba con la cabeza en el retrete, vomitando hace aproximadamente 1 mes que me habia casado con Kristoff, tuve relaciones con el no muy gustosas y habia tomado mi pastilla de emergencia que compre, cuando bajamos del avión casi 3 días después de haber dejado a Elsa en la cabaña

-Si….estoy bien solo que creo que me hizo daño algo, ya salgo-

-Ok…cualquier cosa dime ¿sí?- y escuchaba como se retiraba Kristoff, de inmediato de uno de los cajones de mi baño sacaba algo que me atemorizaba saber qué pues realmente, dudaba que fuera de Kristoff, mi marido, sacaba la prueba de embarazo, respire hondo y continúe con lo que tenía que hacer, cuando por fin tenia aquel instrumento en las manos espere a que poco a poco saliera la rayita que debía salir esperando que en verdad no saliera, se supone que en esta prueba si salía color azul era negativa, pero si salía roja era positiva, espere unos minutos más mi corazón comenzaba a latir y de repente, salió la rayita, al principio pensé que era azul pues estaba un poco oscura, pero poco a poco empezó a visualizarse roja, entonces fue ahí cuando me desplome en el suelo y llore, no es que no deseara estar embarazada, pero no quería un hijo de Kristoff, ¡NO AUN! y tampoco quería un hijo de Elsa, pues entonces ¡TODA MI VIDA LA TENDRIA ENCIMA DE MI Y QUERIA OLVIDARLA POR SIEMPRE!, pero la decisión ya estaba dada, y lo único que podía hacer era ir al doctor, aunque de por si todos los síntomas me arrojaban que lo estaba, pero yo necesitaba saber de quién era ese bebe que tenía en mi vientre creciendo

A la mañana siguiente fui al doctor, pues habia pasado un mes, supongo que eso ya tenía, pero necesitaba tener información, el doctor me atendió y realizo los diagnósticos para decirme si estaba embarazada, tarde en el doctor aproximadamente 3 horas y cuando por fin me hacia el ultrasonido, me enseño la pequeña bolita diminuta que se supone, que era mi hijo o hija

-Mire la semilla, usted si está embarazada Señora Pabba, felicidades- y comencé a llorar el doctor al ver mi rostro de preocupación dejo de sonreír

-Le pasa algo, acaso no quería tener este bebe- lo mire y tuve que contarle mi situación y obvio decirle que estuve con una hermafrodita, pues tenía miedo, habia escuchado que cuando los hermafroditas tenían la oportunidad de embarazar a veces esos bebes no salían tal y como debían nacer sanos, entonces tuve que decirle que tenía que estar segura de sí no era de ella para tomar las medidas que debía tomar, no iba a abortarlo, pues no tenía el coraje suficiente para hacerlo y no quería, al final de todo era mío, y de nadie

-Bien, usted vendrá dentro de 2 meses, ya tendrá 3 meses y yo podré realizar una Prueba de Paternidad Prenatal No Invasiva, con eso no tendremos riesgo de que haya un aborto, ni usted se lastime, pero necesito sangre de su esposo o de esta mujer que me comenta-

-No puedo traerle la sangre de ella, me aleje de ella y por eso estoy aquí-

-entonces con la de su esposo, si el resultado sale que no hay compatibilidad, eso querrá decir que, aquella mujer es…el padre de tu bebe y entonces te diré el cuidado que debe haber para que tu bebe salga sano y sin ningún riesgo, aunque también debo decirte, que tal vez se parezca a ella ese bebe en muchos aspectos fenotipos y genotipos- trague saliva pero acepte, necesitaba saber de quién era y que tenía que hacer.

Ese día en la noche que regrese, tuve que hablar con Kristoff el de inmediato sonrió y me abrazo, yo no pude alegrarme mucho, porque no sabía si era de él y por qué no quería eso, no aun sin embargo no pude hacer más, durante esos 2 meses que su familia supo y todo fueron a visitarnos, incluyendo mi madre, como era de esperarse cuando pudo acorralarme me pregunto si de verdad era de Kristoff a lo que solo con coraje pude decirle que no sabía, ese día recuerdo sentir su mano en mi mejilla y mi rostro voltearse, con los ojos cerrados espere a que el ardor bajara y voltee con mi rostro furioso a verla, ella me advirtió diciéndome que si él bebe era de Elsa, haría lo imposible por asesinarlo, asi tuviera que arrollarme con su auto, estaba sola todo ese tiempo me la pase sola y con miedo, pues entre más pasaba el tiempo más sentía la necesidad de saber de quién era, pero yo empezaba amar a este bebe sin importarme quien fuera su padre.

Llego aquel día y sin más fui al doctor para que me realizara ese procedimiento que me definiría si mi bebe era de Elsa o Kristoff, antes de asistir le habia pedido a Kristoff sangre con una orden del doctor, para ciertos diagnósticos que el mismo se inventó y que Kristoff con gusto accedió sin ningún problema, llegue a darle su sangre y procedieron a sacar la mía, el procedimiento tardaba alrededor de 24 horas que estuve esperando ansiosa para saber qué era lo que iba a pasar, al siguiente día, el doctor me paso a su consultorio y me miro un poco preocupado pues el habia recibido aquellos análisis y su rostro me daba miedo pues sentía que algo no habia salido bien, de su cajón saco aquel sobre ya abierto y me lo entrego sin decirme nada y mirándome fijamente a los ojos, agarre el documento respire hondo y procedí a sacarlo para después desdoblarlo y comprobar con mis ojos que.

-Elsa es su padre, doctor- volteaba a ver al doctor con mis ojos llenos de lágrimas, el simplemente se paró y se puso a lado de mío sentándose en una de sus sillas y tomo mis manos

-Lo siento, ahora debemos empezar a sacar nuevos análisis para ver como vendrá tu bebe, debemos asegurarnos de que el nazca sano y limpio, debemos ver si es necesario que puedas conservarlo o podamos sacártelo- voltea a verlo y moví la cabeza en negación

-No doctor no importa que sea de ella, solo quiero a mi bebe con mi vida, es mío al final- él sonrió

- Lose Anna, pero los espermatozoides de un hermafrodita, no son regulares como los de un hombre y si él bebe es una amenaza para tu salud, con la pena pero no arriesgare tu salud, pero eso lo veremos en los siguientes análisis que te estaré haciendo, espero y todo salga bien, dime ¿hablaras con ella?- me quede pensando, pero al final solo voltee a verlo y sonreí

-No, ella no será parte de mi vida y lo siento por Kristoff pero tampoco le diré nada, sé que soy egoísta pero prefiero que se quede aquí con usted esto y en mi corazón-

ACTUALMENTE

-¡Anna!, hey maja vaya forma de ignorarme, en que estás pensando- regresaba de mis recuerdos al ver como Elsa y mi hija jugaban en el pasto, el ver que Elsa se quitara sus zapatillas para jugar con ella me encantaba, pero estaba asustada, pues al parecer ambas sentían esa conexión que las unía, "LA SANGRE" el mismo ADN, como era posible que ella pudiera sentir que estaba con su hija o que mi hija, sintiera tanta emoción al ver a Elsa, durante los 6 años nunca trato asi a Kristoff, él jugaba con ella y ella igual pero no era tan espontanea con él quería no cómo es….con esta…

-extraña- volteaba a ver a Rosetta, que sonreía ante mi reacción, volvía en si

-Jaja, vaya eres una anfitriona excelente Anna- cruzaba mi piernas para mirarla de arriba abajo

-Lo siento Rosetta, es que andaba pensando en unas cosas y me quede tonta al ver la reacción de tu prometida hiendose a jugar con mi pequeña y dejándote sola- ella sonreía y veía a Elsa que ya estaba presentando a Jack con Elsa

-Sí, Elsa es….bueno es muy niñera le gusta los niños, es una lástima- la miraba ahora tocando mi frente

-¿Porque es una lástima que quiera hijos?-la miraba un poco dignada

-Porque, yo no le daré ni uno, muchas veces me lo ha pedido y es que cuando hacemos el amor, jajaja dios es tan, pero tan único somos dos fieras en ese tema pero Elsa, muchas veces me ha pedido quitarse el condón, pero no tengo madera para los niños- cuando me dijo eso, sentí mi cara arder, ¡Elsa le pedía quitarse el condón! y peor, "tenían relaciones sexuales" no pude evitar preguntarle sin verla si no, tenía seguro vería mi rabia

-¿cada cuando ustedes tienen relaciones Rosetta?, si no es imprudente claro jaja-mi risa más hipócrita que nunca

-hmmm bueno, ahorita no hemos podido hacer el amor, porque en cada momento que lo intentamos, mi mama, mi sobrino, mi hermana o su maldito perro nos interrumpen, espantosamente, no estas para escucharlo, ni yo para decírtelo pero hace 4 días aproximadamente, íbamos a hacerlo en mi oficina, te juro Anna ya tenía sus pantalones abajo y yo estaba arriba de ella en la mesa y mi madre dios, destruyo todo el fuego y la pasión que nos rodeaba en ese momento, estamos un poquito frustradas, pero por lo general me lo hace ufff…..mmjaja 2 veces a la semana, jaja tengo una vida sexual muy buena déjame decírtelo y vaya que siiii sabe cómo hacerme gritar mi chica hielo hmmm- movía su mano como si tuviera calor sonriendo, tenía unas ganas enormes de agarrarla de los cabellos y golpearla hasta cansarme, por darme detalles, yo también quería golpearme pues no debía reaccionar asi, cuando Elsa ya no me importaba nada.

por cierto Kristoff no sabe que Elsa es hermafrodita por lo que presencie hace rato, ¿Por qué no le has dicho?- su mirada ahora era como de sarcasmo como si ella me supiera algo, yo la mire seria con mis ojos abiertos y procedí a contestarle un poco grosera pues ella no tenía el derecho de saber mis razones, aunque mis razones eran aquella niña jugando con su verdadero padre

-a pesar de no hablar con Elsa y el que nos hayamos distanciado, no tengo por qué destruirle la vida, cuando ella durante sus 32 años ha guardado el secreto que ella tiene entre la piernas, no me avergüenzo de ella, pero si ella no quiere que nadie sepa, con mucha más razón no tiene por qué saberlo mi esposo, Rosetta-Rosetta me miro sonriendo, a pesar de tanto tiempo Seguia teniendo esa forma de seducir a la gente tan…..¿buena?, no tengo las palabras para definirla

-Si tú lo dices, pero, siento que es por otra cosa, pero en fin Anna, solo espero que puedas ir a mi boda con Elsa, será una de las mejores en mucho tiempo créeme- y me paraba sonriéndole para irme donde estaban ellas, dejándola ahí, cuando llegue pude ver que ambas estaban jugando Elsa, habia llegado con el cabello suelto y una camisa negra abierta de su cuello que le dejaba ver su delgado y largo cuello blanco y su clavícula, en su pecho se asomaba un dije igual, de inmediato me acerque a ella parándola pues estaba inclinada jugando con Snow y le puse en su pecho mi mano y con la otra tome el dije entre mis manos, sentí como se sorprendió y pude sentir su mirada en mis manos y mi frente, cuando vi el dije, era un copo de nieve y en medio de ese habia como un zafiro azul y a los lados habían dos letras grabadas que se unían en aquel copo de nieve, que podía jurar era fino pues pesaba en mi mano a pesar de su tamaño

-Es oro blanco como el de Elsa- y mire a sus ojos, se suponía que no quería porque me perdería en ellos, lo cual paso y pude sentir como mi corazón empezaba a palpitar con más fuerza, pude ver el rostro de Elsa, no habia cambiado casi nada, solo podía decir que sus facciones ahora estaba más maduras, pero sus ojos seguían con ese mismo brillo que mi hija tenia, la diferencia es que ese brillo me miraba con deseo y con un gran amor que ella misma ocultaba

-no alcanzo a ver esas letras que tiene en cada punta del copo, que dice- y su mano se posó en la que tenía en el pecho sin dejar de mirarme seria, pero mostrándome que se moría de volver a besarme como yo también anhelaba eso con mi corazón y mi respiración entre cortada

- en realidad son dos letras de cada lado, del lado derecho es EW-

-Elsa Winter- mis labios pronunciaban su nombre en un surruró, podía sentir aquel calor, que sentí hace 6 años cuando estuvimos en aquel lago a punto de besarnos

-y de la izquierda están AS- y su mirada era más intensa, me quedaba en silencio sintiendo como mi respiración se iba

-¿no lo vas a decir?- caía un poco de su cabello en sus ojos quitándome esa vista tan perfecta, entonces con mi mano le acariciaba la frente y ella cerraba los ojos y apartaba aquel mechón de cabello para después volver a ver sus facciones de su rostro, como amaba a esta mujer y como con tan solo estos roces me volvía loca aun

-¿Anna Summer?- le preguntaba y ella tomaba mi mano con su la que tenía libre y pude sentir como poco a poco se iba acercando a mí, estuvimos a centímetros de besarnos a punto de cerrar mis ojos cuando

-¿Mama?- despertaba de mi trance separándome de ella y ella volteaba a ver a mi hija, Elsa nos miraba un poco confusa pero sus labios estaban con una pequeña sonrisa, me agache y la tome de su cinturita y Elsa hizo lo mismo, afortunadamente donde ellas se habían ido a jugar estaba apartado de los invitados

-¿Qué paso?- le dije mientras le daba un beso en su mejilla, fría como la de su padre

-ya conoces al sobrino de Elsa- y el niño se acercaba sonriéndonos y se ponía entre las piernas de Elsa, quien lo abrazaba y miraba a Elsa

-Si mi amor, es un buen niño ¿no?-

-Soy un caballero y yo debo proteger a la Reyna Elsa, ¿Verdad?- y miraba a Elsa que me sonreía

-Si mi leal caballero, pero ahora debo pedirte que protejas a alguien más, cuando yo no esté – y el niño la miraba serio y yo igual

-¿a quién?-

-a ella, porque ella es especial para mí como tú- y volteaba a verme, yo me quedaba pensando, no podía decirle la verdad, ella iba a casarse y peor de todo yo estaba con Kristoff lo engañe durante 6 años no podía solamente decirlo asi como si nada, en ese momento Kristoff corrió conmigo

-Anna ya debemos partir el pastel de Elsa- Elsa me miraba desconcertada y entonces yo tenía que decirle que no solo estábamos celebrando su comunión si no su cumpleaños una semana antes que el de ella

-Es su cumpleaños Elsa- y Elsa no podía creerme, corrieron ambos niños y Kristoff se adelantó dejándonos de nuevo solas, yo me abrace esperando algo de ella, pues veía en su rostro que deseaba a gritos preguntarme algunas cosas

-Por favor Anna, solo…dime- y me miraba con tristeza, esa mirada me encantaba no solo porque me hacía sentirme débil, sino porque esa misma mirada la tenía mi hija y era de todos los días recordarme durante 6 años que era el fruto del amor de mi vida y que nunca iba a olvidarla, por tener a Elsa Snow conmigo, solo agache la cabeza y camine hacia donde era el pastel, cuando llegue me puse a lado de mi hija, a pesar de ser hija de Elsa, ella habia sacado en ocasiones, el ser impetuosa, extrovertida y muy directa como yo, algo que agradecía que no saco de Elsa, cuando llegue me estiro los brazos y la cargue, pero lo que me sorprendió fue que gritara para que Elsa, se posara con ella donde debía ir Kristoff, el por lógica se negó y se enojó, asi que Elsa, solo se puso enfrente de nosotros para que ella estuviera feliz aunque mi hija no demostraba felicidad pero yo no podía apoyar lo que estaba haciendo, podía darme cuenta que Elsa, actuaba sin razón solo era el impulso o la sangre llamaba, asi que tenía que hablar con mi hija sobre este asunto y saber que era lo que debía decir dependiendo de la respuesta de mi pequeña Snow, al final de todo ella era su padre y creo que tenía el derecho de ser feliz con ella, aunque lo nuestro solo fue un Sueño que nunca se cumplió.