AMORES IMPOSIBLES
El dia antes del viaje a Londres, Astoria decidio llevar a su hijo y sus sobrinos a recorrer por ultima vez la ciudad francesa en la que se encontraban. Hermione habia aceptado encantada y pese a que quiso negarse Scorpius se vio obligado a ir tambien.
Ambas mujeres se dedicaban a apreciar las vidrieras con tunicas de ultima moda y alguna ropa muggle que con el tiempo causo furor en el mundo magico. Los jovenes iban enfrascados en una conversacion sobre el proximo campeonato de Quidditch, planeando pedirles a sus padres que consiguieran palcos especiales para ver todos los partidos.
-No creo que eso sea posible, no solo se necesitaria mucho dinero sino que suerte tambien, ya que se agotan rapido.
- Bueno, la familia de Rose es famosa, ya sabes, heroes de guerra, quizas mi suegro pueda obtenerlas.- se jacto Scorpius.- He escuchado que tanto el como el Señor Potter son amigos de Krum.
- Pues espero conocer a tu famosa novia y su familia, aunque al parecer a mi padre no les cae bien, y eso que fueron compañeros de curso.- dijo Alexander.
-Pues a mi padre tampoco, y creo que es mutuo. Por suerte eso no interfirio en mi relacion con Rose.- comento el joven Malfoy, a quien no dejaban de mirar las jovenes francesas que paseaban tambien por alli. Para el era normal ese tipo de atenciones pues nadie podia resistirse a su encanto fisico. Scorpius era casi la copia de su padre, rubio y de ojos grises. Alex tambien era victima de esas miradas, pues tambien era un joven atractivo, igual a Theo de adolescente, de cabello castaño, de tez ligeramente bronceada pero a diferencia de los ojos azules de su padre, el los tenia de color chocolate.
-Quizas se deba a las diferencias de casa y eso. Debo admitir que me gustaria conocer al Señor Potter, y ver por mi mismo la famosa cicatriz.- declaro el castaño a su primo.
-Pues no es gran cosa y dudo que se sienta orgulloso de ello. Aunque no me he relacionado mucho con los Potter, salvo con Albus, que fue a Slytherin y tiene tu edad. Desde que los padres de Rose se separaron no todo fue lo mismo para ella y no habla mucho con sus primos.- conto Scorpius.
-Vaya, no me esperaba eso.- solto Alex.
-Chicos, que les parece si damos una ultima visita a Beauxbatons- aparecio Hermione tras ellos. Ninguno de los dos dijo nada, es mas, el rubio ni siquiera parecio haberla escuchado.
La joven miro suplicante a su hermano.
-No tengo ganas de recorrer un lugar que ya he recorrido durante siete años de mi vida.- comento en tono cortante.
-Supongo que tienes razon- musito la castaña y con los hombros caidos volvio donde su tia continuaba mirando vidrieras.
Scorpius esbozo una sonrisa pero la oculto cuando su primo volteo a verlo. Alex sintio la angustia que sus palabras causaron en su hermana pero no podia revertirlas."es lo mejor" pensaba para si mismo.
Continuaron su paseo y al volver Hermione dijo no sentirse bien y se fue a la cama sin cenar.
-Alex quisiera hablar contigo un momento- dijo Theo a su hijo, al levantarse todos para dormir temprano pues al dia siguiente debian madrugar para tomar a tiempo el Traslador que los llevaria a Londres.
-Claro padre- respondio el joven Nott acercandose al mayor.
-Queria hacerte un par de preguntas- empezo Theo, una vez se hubieran quedado solos.
-Se trata de lo mismo de siempre ¿Verdad?- solto Alex un poco exasperado. Su padre asintio.- No, hasta ahora no he sentido nada extraño, no se porque siempre me preguntas lo mismo.- respondio. El joven sabia que no debia mentir, pero confesarle a su padre que podia sentir los sentimientos de su hermana le daba miedo, miedo a que pensaran que no era normal.
-Eso es excelente- expreso Theo aliviado. En su interior Alex suspiro, desechando toda culpa por mentir, pues creia que hacia lo correcto. Si tan solo supiera las consecuencias que eso acarrearia.
Una vez terminada la charla, el joven castaño subio las escaleras rumbo a su habitacion pero en el pasillo se encontro con la vision gloriosa de sus fantasias. El no era un chico que se dominara por las hormonas, nunca habia mantenido relaciones con nadie, pero eso tenia una razon: Estaba locamente enamorado de su tia Astoria. Sabia que era un imposible, que su primo Scorpius lo mataria si se enterara que pensamientos lo asaltaban en ese momento, y todo eso sumado a que ella estaba felizmente casada, con un tipo que no conocia pero por boca de su madre, sabia que era un hombre apuesto.
Sin hacer ruido, siguio hacia su habitacion, necesitaba dormir y despejar su mente.
En la habitacion contigua, Hermione sufria de insomnio. Sin querer habia escuchado parte de la conversacion de su hermano y su primo. Su corazon se oprimio al recordar la devocion con la que Scorpius pronunciaba el nombre su novia, Rose, y se sentia pesimo, pues el rubio nunca usaria ese tono con ella y ni siquiera recordaba si alguna vez la habia llamado por su nombre. A su mente venian imagenes de su primo con una chica hermosa y esbelta y las lagrimas corrian libres por su rostro. Quizas todos creian que a ella le daba lo mismo el trato que el le daba, pero eso no era cierto.
Nadie sabia ni imaginaba que ella lo amaba, amaba a su arrogante primo, tal como si fuera su principe azul, pero se resignaba a que el jamas cambiaria su actitud con ella.
