Aquí terminamos la tabla, espero que les haya gustado. Este último va dedicado a Jenny Anderson que me lo pidió en el meme de besos de LJ.
Exigente
Estaba un poco harto que Haruka le siguiera por todos lados como si en cuanto ella se alejara, Seiya fuese a saltar sobre Serena para violarla o algo parecido. Haruka no le intimidaba (no demasiado), pero esto se estaba volviendo cansino, le veía por todas partes, donde quiera que fuera, Haruka estaba detrás suyo para cerciorarse que no estaba haciendo nada malo. ¿Por qué podía perseguir a Yaten o a Taiki? Por amor a su princesa. Con esa mujer prefería a las hordas de fans enloquecidas y escandalosas, a las miradas prolongadamente heladas y silenciosas que le ponían tan incómodo que hasta muchas veces se le iba el apetito a la hora de comer. Por cierto, ¿es que no dormía?
Un día quiso ponerle punto y final de una maldita vez a ese juego estúpido, así que ya acostumbrado a que Haruka le siguiera aun desde que saliera del colegio (daba gracias a cualquier dios que no pudiera entrar, no podría aprobar un examen), giró en la misma esquina de siempre, pero deteniéndose para esperarla. Así pudo capturarla contra la pared en cuanto entró en su campo visual y le azotó contra la pared de la cuadra.
Fue en ese momento en que se dio cuenta en que no había pensado en qué decirle, porque, a pesar de que Haruka se vistiera, actuara y pegara como hombre, era mujer y él le tenía demasiado respeto al género femenino y sus principios le estaban gritando que se alejara. Pero es que ya no le soportaba, querría hacer cualquier cosa con tal de que le dejara en paz, que le gritara, le pegara (si quisiera) pero que dejara de perseguirlo y que le dijera ALGO. Porque estaba harto de que lo persiguiera sin decir palabra, sólo estarlo vigilando.
Querría arrancarle las palabras a mordiscos.
Y antes de ser consiente de lo que estaba haciendo ya tenía encima de sus labios unos que nunca había probado. No fue como los demás besos que había dado, no era del tipo que le querría dar a Serena. Era un beso demasiado rudo, casi nada de labios, todo lengua y demasiada saliva. Se vio a sí mismo invadiendo aquella boca sin parar a pensar en lo que estaba haciendo, porque si lo hiciera tal vez se daría cuenta que Haruka le estaba correspondiendo con la misma intensidad y furia que él.
Seiya quería morderla hasta que la ira contenida se le fuera.
No sabía a nada que hubiera conocido, un sabor demasiado fuerte y exótico como para reconocer alguno sin marearte, pero en ese momento no se preocupaba demasiado en descubrirlo, ya que estaba más entretenido en meterle la lengua hasta el fondo de la garganta y ponerle nombre y apellido a su lengua. Sorberla con sus labios e introducirla en su boca para comenzar la pelea nuevamente.
Pero eso en vez de enardecer el fuego del beso, pareció que fue más bien el click en la cabeza de la rubia ya que se zafó rápidamente del agarre de Seiya y antes de que pudiera pensar, ya tenía un puño sobre su mandíbula. Haruka le dijo algo más pero el dolor blanco producido por el golpe fue tanto que no pudo registrar lo dicho. Y cuando por fin puso los pies sobre la tierra, pudo ver que había demasiada gente alrededor suyo, pero ninguno de ellos era Haruka.
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Al día siguiente, al departamento de los hermanos Kou les llegó una multa por "alterar el orden público". Y en todas las revistas de mujeres apareció el siguiente titular: "¿Seiya Kou sale del armario?"
