Cap.7 EL CHOQUE.
Descendíamos a gran velocidad y por más que quise no pude hacer más que el avión en vez de ir en picada, tratara de estabilizarse, si lo lograba podía sacar a Edward y arrojarnos al mar, de lo contrario nos estrellaríamos y moriríamos. No había opción, comencé a mover todo, palancas y botones.
Hasta que por fin, unos botones y el mando hicieron que el avión empezara a tomar la horizontal, ya estábamos a unos cien metro s del nivel del agua y yo estaba completamente aterrada, busqué por todos lados un salvavidas, esos malditos no habían dejado nada, regrese con Edward cargándolo mientras el avión nuevamente comenzaba a descender, abrí la puerta y el viento me tiró, me levanté rápido y la superficie del mar se veía azul profunda, no sabia donde estábamos y la radio no respondía, pues la habían roto.
Tenia que saltar, no quedaba mucho tiempo. Me aferré al cuerpo inerte de Edward y salté, el golpe con el mar fue brutal, solté de momento a Edward, pero en medio de la explosión de burbujas lo vi descender macabramente hacia el fondo, no lo permitiría, era una excelente nadadora, pues Jacob me había enseñado, lo atrapé por la muñeca y comencé a subir, me sentí muy mal, pero al fin lo conseguí, rompí la superficie con Edward junto a mi, una explosión a unos mil metros de distancia me indicó donde había caído el avión, había estado cerca, muy cerca.
Y ahora estaba en medio del océano, sin salvavidas, sola y con un millonario desmayado en mi brazo mientras trataba de nadar para no hundirnos, la noche empezaba a caer y no había nada que me indicara que hubiera alguna isla cerca. Empecé a llorar por mi mala suerte.
Cap.8 SALVACION
Y ahora estaba en medio del océano, sin salvavidas, sola y con un millonario desmayado en mi brazo mientras trataba de nadar para no hundirnos, la noche empezaba a caer y no había nada que me indicara que hubiera alguna isla cerca. Empecé a llorar por mi mala suerte.
Sin embargo no perdí la fe. Algo dentro de mí me decía que siguiera luchando, seguí nadando cada vez más agotada, ya había oscurecido y las estrellas iluminaban la noche negra envuelta en silencio. Mis brazos y piernas me dolían, soporte los calambres que se habían apoderado de mi cuerpo y me obligué a nadar. La luna llena comenzó a salir y entonces Edward comenzó a reaccionar.
Entre jadeos y sorpresa, Edward comenzó a nadar mientras volteaba a todos lados.
-Pero ¿qué demonios pasó aquí?- se zafó de mi abrazo, mientras el dolor me impedía responder.
-¿Y el avión?- me hizo muchísimas preguntas mientras trataba de mover el brazo que dolía profundamente, pareció entender el porqué de mi silencio y de pronto como una chispa de comprensión en su cerebro, me miró asombrado.
-Tú… me salvaste-no quise responder. Me sentía ofendida por su defensa de Tanya, pero ahora eso era algo sin importancia, teníamos que encontrar tierra ó cuando menos algo de apoyo.
-Me era difícil ahora a mí, sostenerme en el agua y en un momento, no pude seguir nadando. Me hundí, pero no por mucho pues su brazo me subió a la superficie.
-Aguanta Bella, debemos encontrar alguna solución.- Ahora era él quien me ayudaba y comencé a respirar y tratar de relajar los músculos que casi gritaban pidiendo descanso. Definitivamente tuvimos suerte, una parte del avión de material esponjoso y ligero, pasó a nuestro lado, era como una balsa, sin pensarlo Edward me subió a él, y luego se subió. Ahí encima de ese pedazo de aluminio con hule espuma, flotamos a la deriva, pero pudimos descansar. Él me miró y vio que tenía completamente engarrotados los brazos y piernas y me ayudó. Con sorpresa lo vi tomar mi pierna y comenzar a masajear vigorosamente mientras me retorcía de dolor.
-Por favor Bella, aguanta un poco, es necesario pues tus músculos están agotados, esto es lo indicado, no te preocupes, sé lo que hago. -Después de unos minutos siguió con la otra pierna, era una tortura dolorosísima, las lágrimas brotaban de mis ojos descontroladamente mientras él seguía con el masaje, después fue un brazo y luego el otro, al final, pude mover mis brazos y piernas, él sonrió.
-Gra… gracias- y me quedé completamente dormida, estaba extenuada.
-Al contrario Bella gracias a ti, por salvarme-pero yo ya no escuché.
Disculpen el retraso tengo muchisimo trabajo, ahorita subiré tres capis de tres fics, mañana publico lo demás.
Besos
Bella Cullen H.
p.d. ya saben comentarios
