Disclaimer: Saint Seiya ®, nombres y caracteres, no me pertenecen, son propiedad lucrativa del señor Kurumada y de Shueshia ® . No recibo ningun beneficio económico por mis fics, salvo el reconocimiento moral de todos los lectores.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Capítulo
6
SECRETOS Y CONFESIONES
Por Gilraen Shauláh
Santuario de Atenas.
Kanon tuvo que agradecer que al salir de la mansión Solo fuera casi de noche y que al bajar frente a la entrada del santuario hubiera oscurecido por completo, así el resto de los habitantes no notarían que sus ojos estaban rojos por todo lo que lloró en el camino, y si tenía un poco de suerte, nadie en el salón notaría que sus ojos estaban hinchados.
Una a una paso por las doce casas. La mayoría estaba vacía porque se acercaba la hora de la cena y muchos ya montaban guardia en el comedor o en las cercanías. Le fue fácil llegar hasta el salón del Patriarca sin tener que acercarse demasiado a los otros, y con agachar el rostro fue suficiente para evitar preguntas. Atenea, Shion, Docko, Shaka y Mu estaban conversando en el salón, afortunadamente los últimos tres eran lo suficientemente prudentes para no hacer comentarios o preguntas en ese momento, o aguardar hasta que fuera adecuado. Saludó en la puerta y espero.
- Pasa Kanon¿cómo te fue en la mansión Solo? –preguntó Shion.
- Bien excelencia. El señor Solo manda decir que hablará con Atenea en donde ella decida el día de mañana.
- Bien, me comunicará con él enseguida. Gracias Kanon.
- No fue nada princesa, con su permiso –el caballero dio media vuelta cuando Saori volvio a hablarle.
- ¿Tuviste suerte, Kanon? –preguntó sabiendo a que se refería.
- Aún no lo sé –el caballero abandonó la sala y se fue directo a su templo. Por lo menos aquella noche no tendría hambre. Saori se quedó un tanto preocupada, el camino se había iniciado para uno de sus guerreros, y si el resto tenía que pasar con lo mismo, entonces convendría empezar a buscar más ayuda.
- ¿Se siente bien, Atenea? –preguntó Mu con su acostumbrada atención.
- Si, no te preocupes.
- Antes de que entrara Kanon discutíamos el asunto de las nereidas. ¿decías entonces que tenían sospechas, no es así Shaka?
- Si excelencia. Pero tendríamos que averiguar ciertos datos antes de sacar una conclusión definitiva, por ejemplo¿sabe dónde nació la amazona del Camaleón?
- En realidad sé muy poco de ella. Albiore era todavía un aprendiz de menos de 6 años en ese momento y seguía aquí, en el Santuario. Solo sabía que su futuro maestro se lo llevaría a Argentina para su entrenamiento final, ni siquiera se había pensado el enviarlo a Andrómeda.
- ¿Pero por qué es importante conocer esa información?
- Podría decirnos mucho, princesa.
- Mu, porque no nos dicen claramente que sospechan.
- Maestro, las Nereidas han venido a acabar lo que se inicio hace tiempo, cuando la verdadera Andrómeda vivía. Ella debió morir pero no fue así porque Perseo la salvó, Poseidón se abstuvo del castigo que había enviado contra Filistia y a su muerte ella fue inmortalizada en las estrellas.
- ¿Entonces han venido a vengarse de ella?
- Así es. Ellas fueron ofendidas en su orgullo y Poseidón había prometido un castigo, pero como jamás se llevó a cabo por intervención del dios ahora lo harán por su cuenta.
- Pero eso implicaría que Andrómeda estuviera viva –repuso Shion.
- Podría estarlo, excelencia –Saori y Shion se pusieron de pie ante tal afirmación, ambos asombrados.
- ¡Eso no puede ser...! –dijo Shion. Saori junto sus manos con preocupación.
- Entonces... ¿Shun?
- No princesa –aclaró Mu.- Él solo ostenta el título de caballero de esa constelación, pero la verdadera Andrómeda, la hija de Cefeo y Casiopea, podría estar viva, y en este santuario.
- ¿Estás seguro...? –preguntó incrédula Saori.- Entonces June...
- Si Atenea. Es muy posible que sea la reencarnación de Andrómeda –Saori se dejó caer en su silla.
- Tranquila Atena –le dijo Shion.- ¿están seguros¿cómo puede ser posible?
- Tampoco lo sabemos, pero eso explica porque el ataque de las nereidas solo le afecto a ella y porque exigen que Atenea se las entregue, porque está a tu servicio y bajo tu protección.
- Santo cielo¿qué vamos a hacer? –preguntó Saori a Shion.- No podemos hacer lo que nos piden, pero eso significaría una guerra y no sabemos que tan fuertes sean.
- Por eso es imperioso que hable con Poseidón, Atenea –dijo Docko.- Alguna vez escuche decir que las nereidas se convirtieron en sus guerreras poco tiempo después de que se iniciaran las guerras sagradas, más ignoro porque atacan bajo su propia cuenta.
- Shaka, Mu, necesito que mañana vengan conmigo y le cuenten a Julián todo esto que me han dicho.
- Como ordenes, Atenea.
- Deberíamos poner sobre aviso a todos los caballeros –sugirió Atenea.
- No estoy seguro que sea prudente -dijo Shion.- Seguimos tendiendo aún muchas suposiciones, advertirles podría ponerlos más nerviosos.
- Tal vez, pero al menos Shun debe saber lo que está pasado, él es parte de esto, y podría ayudarnos a aclarar muchas cosas.
- Mañana temprano hablaré con él –dijo Docko.
- Así se hará entonces. Pueden retirarse, y Shaka y Mu, avisen a sus compañeros que saldrán con Atenea por la mañana para que alguien se encargue de sus obligaciones hasta que regresen.
- Si excelencia, con su permiso –los tres se inclinaron antes de retirarse.
- Maestro, de ser June quien los caballeros suponen que es ¿a qué regresó a este mundo? –Shion la miró con preocupación.
- No lo sé, Atenea.
Kanon regresó con pasos cansados a la casa de Géminis, Saga no estaba, entonces seguro se hallaba cenando con los otros en el gran comedor. Entró a su cuarto sin molestarse en ver el recado que su hermano había dejado para él. Por alguna razón la armadura le resultó más pesada en el camino. ¿Y si Tetis tenía razón? Era cierto que los otros lo trataban como si nada pasara, pero él conocía muy bien el dicho que decía "perdono pero no olvido". Después de todo, por su ambición la vida de Atenea había peligrado aunque ella lo salvó en dos ocasiones, pero igual había lastimado a los Cinco de bronce, a Shaina, Kiki y Marín, que también lo trataban como a un amigo de toda la vida. Pero sobre todo, Seiya, Shiryu, Hyoga y Shun le hacían sentir parte de una familia, no solo a él, de hecho a todos los dorados. Él por su parte sentía algo de envidia por ello, pues incluso Ikki aunque se negase aceptarlo, aquellos muchachos no solo se tenían al momento de una batalla, habían pasado los tragos amargos y los buenos momentos juntos, y entre ellos no existían los secretos ¿por qué sus compañeros jamás se pudieron llevar así? Cierto, él juntó a los Generales para causar la guerra, era ilógico por tanto que se molestasen en preguntar algo más que sus nombres, de donde eran y sus poderes.
Y aunque eso ya hubiera quedado atrás, por primera vez reconocía que esa tensión se mantenía entre los 13 caballeros dorados. Conversaban, sí, se reían, cierto, pero no eran tan abiertos a contarse todo lo que les preocupaba, y tampoco se tenían confianza ¿o por qué Shura evitaba encontrarse solo con Aioros¿o por qué Shaka seguía manteniéndose tan apartado del resto¿por qué Aioria y Milo no conversaban con Camus o Saga cuando se quedaban a solas? o ¿por qué Milo había dejado de gastarle bromas a Camus o a él, si en el pasado no dejaba de hacerlo? Y quizá los otros no se daban cuenta de ello, estaban juntos por amor a su diosa y a la era de paz, pero estaban lejos de ser un equipo como lo eran los Cinco.
Lástima que Kanon se encontrara lo bastante lejos para saber que por la mente de sus compañeros surgían las mismas dudas que a él en esa noche, en la que reunida la mayoría en el gran comedor veían a los cinco principales caballeros de bronce conversar abiertamente de todos los temas, mientras ellos se limitaban a los asuntos del santuario...
Si tan solo se dieran cuenta de lo fácil que era compartir lo que sentían.
---------------------------------
A la mañana siguiente Saori salió muy temprano del Santuario, escoltada por Mu y Shaka. El Maestro Shion se encerró para meditar y pidió que no se le molestara hasta el regreso de Atenea. En cuanto a Docko, mando llamar a Shun a su templo una vez que ya todos habían iniciado sus actividades.
Los Cinco estaban reunidos en el coliseo donde Seiya había peleado para obtener su armadura, estaban hablando de los sucesos del día anterior.
- ¿Y cómo se encuentran los heridos? –preguntó Hyoga.
- Shura ya está mejor, en dos días se reincorpora a las guardias, y June continua en los sanatorios, Mu dice que por su seguridad es mejor que se quede ahí –contestó Shun.
- Y tienes suerte que el Maestro Shion se halla encerrado a meditar, porque lo que fue ayer parecía que tenías niñeras –le dijo en tono de burla Seiya.
- Ja, ja, muy gracioso. Me parece una verdadera estupidez preocuparnos así por algo tan insignificante –protestó Ikki.
- Te recuerdo que dos personas resultaron heridas y que hay sobre nosotros la amenaza de una nueva guerra –protestó Shiryu.
- Como sea, igual es excesivo.
- De todas formas Saori salió en la mañana a entrevistarse con Julián y ver si sabe algo de este asunto.
- Y mientras te salvas de estar todo el día en guardia en el mismo sitio –protesto Seiya.
- Esto no es una recompensa para Shun, Seiya, por lo que sabemos podría estar en peligro y todas estas medidas son sólo por precaución –le regañó Shiryu.
- Ya lo sé, pero no me gusta que nos excluyan de esta forma. Saori ni siquiera nos ha pedido nuestro consejo esta vez.
- Tal vez porque sabe que cuenta con nosotros para lo que sea –opinó Hyoga.
- O porque esta vez prefiere enviar a los caballeros de oro como carne de cañón –los cuatro voltearon a ver a Ikki.
- Nii-san no hables de ellos de esa forma.
- ¿A qué te refieres con eso?
- Simplemente digo que ya que en el pasado jamás pudieron probar su lealtad nos está dejando de lado para que sus guardianes se sientan útiles y que prueben sus habilidades.
- Ellos no necesitan probar nada Ikki, la guerra pasado debió de haberte dejado en claro que esas trece personas están con Atenea y que entre nosotros ya no hay traidores.
- Y tal vez eso es lo que ellos mismos desean comprobar Seiya, nada más mira su comportamiento, se tratan como los grandes amigos pero no son capaces de reconocer que si el otro falló, ellos también.
- ¡Qué no puedes dejar su pasado de lado! –reclamó Seiya poniéndose de pie.- Tú no eres el único que falló y que puede gozar de una segunda oportunidad.
- Puede ser que yo haya fallado, pero jamás traicioné a Atenea, ellos sin embargo se volvieron en su contra con una simple palabra, y eso es lo que no pueden perdonarse.
- Sin embargo peleaste contra nosotros...
- Deben madurar niños –les dijo Ikki interrumpiendo a Hyoga y alejándose de ellos.- Aún les hace falta darse cuenta de tantas cosas.
- ¡Pero que...! –la mano de Shiryu detuvo el puño de Seiya -¡suéltame Shiryu!
- Cálmate Seiya, Hyoga, hay algo de cierto en lo que dijo Ikki, y es que los caballeros dorados no confían entre sí.
- Pero no ha habido problemas entre ellos desde que regresaron –comentó Seiya.
- Es eso a lo que Ikki se refiere. La verdad es que no se han atrevido a enfrentar su pasado, están juntos por el dolor que les causa revivir esos tiempos, y Saori ya debe haberse dado cuenta de ello, por eso los está obligando a actuar juntos, para que se tengan confianza y terminen de una vez por todas con todo lo que no les permite iniciar de nuevo.
- Pero Shiryu...
- Dejen que el tiempo decida, lo importante ahora es la guerra que se viene sobre nosotros.
- Eso me recuerda, Shun, anoche nos dijiste que Mu sospechaba algo ¿ya sabes algo de eso?
- No Hyoga, y no sé si alegrarme por la falta de noticias o preocuparme... –en ese momento Kiki se apareció frente a ellos.
- ¡Hola chicos¿cómo les va?
- Kiki tapón de alberca ¿dónde te habías metido?
- El maestro Mu me había enviado a Jamiel unos días pero por lo de ayer me mandó llamar de regreso.
- Supongo que te habrá dejado encargado del templo de Aries.
- Así es, pero el Antiguo Maestro me envió a buscarte Shun.
- ¿El antiguo Maestro¿para que querrá verme?
- Dijo que tenía que hablar contigo de algo muy importante, que te esperaba en el templo de Libra.
- Gracias Kiki, voy enseguida.
- Nos vemos chicos –y el niño se teletransportó nuevamente.
- ¿Para que querrá verte mi maestro?
- Ni idea. Nos vemos luego –Shun se levantó del Coliseo dejando un tanto preocupados a Hyoga,Shiryu y Seiya.
- Supongo que en la cena nos contará. Bien, regreso a mi guardia, Aioria debe estar buscándome, me fui y no le dije nada.
- Nosotros también debemos seguir, ya estuvimos mucho tiempo aquí y en conclusión no logramos nada.
Los tres caballeros se separaron para vigilar los sitios que les habían tocado.
Shun empezó a recorrer las casas a partir del templo de Tauro. Como sus guardianes estaban de guardia avanzó rápidamente hasta llegar al templo de Libra. Sentado en las escaleras del templo lo esperaba el caballero.
- ¿Me mando llamar, Antiguo Maestro?
- Así es Shun. Hay algo de lo que tu y yo debemos hablar... ¡ero no pongas esa cara muchacho!
- Lo siento Antiguo Maestro, es que...
- Lo sé, a todos nos tiene preocupados la advertencia. Y de eso mismo es de lo que necesitamos hablar, ven, siéntate, hay que aprovechar que no hay nadie por ahora, ver los templos en calma no es algo que veas en todas las generaciones de caballeros –Shun le obedeció y se sentó al lado de Docko. El Maestro no sabía por donde empezar, pero aquel muchacho se había ganado no solo su confianza y su admiración, merecía que le hablara con la más absoluta sinceridad.- Bien, voy a ser muy sincero contigo. Nosotros, me refiero a Shaka, Mu y yo tenemos una suposición respecto a lo que pasó el otro día.
- Lo sé, Mu me dijo que sospechaba algo, pero no me dijo nada más.
- Shun, lo que te voy a decir debe quedar solamente entre nosotros ¿de acuerdo? Recuerda que no tenemos argumentos para sustentar lo de Andrómeda.
- ¿Andrómeda?
- Si. Shun, nosotros creemos que la princesa Andrómeda, a la que se refieren las mitologías, ha regresado…
- ¿Pero…?
- Si, sé que suena increíble pero… dime una cosa, tu compañera de entrenamiento, June¿sabes en donde nació?
- En Etiopía.
- ¿Estás seguro?
- Completamente, puede confirmarlo con ella¿qué hay con eso?
- Bien, posiblemente June esté en peligro. Si es la reencarnación de Andrómeda, las nereidas vinieron por ella para terminar lo que se inició en la era del mito –Shun se levantó sorprendido.- Sé que estás preocupado, nosotros también, pero todavía tenemos hasta mañana para encontrar una solución. Shaka nos comentó que si conocíamos su origen tal vez sea posible rastrear de donde proviene, porque si no es su reencarnación, entonces debe estar relacionada con ella, en todo caso lo que desean es su sangre.
- ¿Quieren matarla, solo por vengarse de algo que pasó hace siglos?
- Debes entender que son criaturas orgullosas, y que han venido a hacer justicia por su propia mano.
- ¿Y usted cree podamos detenerlas sin causar una guerra, y sin que ella…
- Lo haremos. Debo irme, y no vayas a contarle a nadie lo que hemos hablado todavía ¿de acuerdo?
- Así lo haré.
Docko le dio una palmada en el hombro antes de irse. Shun lo veía alejarse, pero ahora estaba más preocupado que el día anterior, pero sobre todo, más confundido por lo que los santos dorados sospechaban ¿podría ser cierto? June era ¿la reencarnación de Andrómeda?
CONTINUA...
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Notas de la autora.
Este capítulo terminó por confundirme al momento de terminar de redactarlo, por tanto tiempo que pasaron mis ideas en el tintero. Pero espero no haber obviado demasiada información.
La situación entre los santos dorados está por ponerse a prueba, y los villanos ahora si iniciarán el ataque… esperemos que la orden esté preparada para lo que venga.
Fans de Kanon, por favor no me odien, les aseguro que él no será el único que sufrirá, todos se las verán con su negro y tormentoso pasado jajajajajajajajaajjjajjajajajajjajaj -risa maniáca marca Máscara Mortal ¬¬ - lo siento, he tenido viviendo a los dorados cerca de tres meses o mas en mi casa, y creo que su influencia finalmente empieza a afectarme.
Y bueno, este es el ultimo capítulo que subo desde Bilbao ¿no les dije que ya había llegado a la ciudad, verdad? Mañana por la tarde me regreso a México, con gemelo incluido, ideas nuevas y miles de locuras en mi cabeza.
¡Gracias una vez más por sus comentarios y leer el fic!
Proximamente : GRAN FINAL ... (faltan algunas semanas... Ó.Ó)
