Capítulo 7 - Todo por ti
.
.
.
-¡AGRESTE!
Escuchar los gritos del akuma a lo lejos a medida que me iba acercando de nuevo a la isla de la Cité no sonaba muy alentador. Pero al menos había sido razonable haber podido huir antes para refugiar a Marinette de otra posible amenaza.
¿Cómo se las había apañado para aparecerse justo frente al akuma?
Lo más lógico es que hubiera estado en casa con sus padres, a salvo del peligro. Sin embargo, si hubiera estado realmente en la escuela con sus compañeros del club de arte, cabía la posibilidad de que hubiera visto todo lo acontecido en el patio entre el akuma, Ladybug y mi intento de distracción al primero. Podría…
¿Podría haber sido capaz de seguirme tras ello para asegurarse de que estuviera bien o de que el akuma no me hubiera alcanzado?
Aghh… No es momento de pensar en ello aunque me gustaría. Es una duda que inevitablemente tendré que borrar de mi mente más tarde.
Ahora tenía otra prioridad en mente: mantener al akuma distraído mareándolo por la Isla de la Cité el máximo de tiempo posible hasta que apareciera Ladybug, y por supuesto… mantenerme a salvo…
"¿Me prometes que estarás bien?"
No sabía si había hecho bien o si era el momento oportuno… Pero Dios…
Besar a Marinette había sido como recibir un chute de adrenalina por todo el cuerpo y sentir que flotaba en el aire. Bien tenía razón ella y no era un héroe aunque lo pretendiera y quisiera hacer lo correcto; pero en aquellos momentos, teniéndola a ella como razón para seguir adelante, pasara lo que pasara luego después entre ambos, me hacía sentir como un auténtico héroe de verdad…
Cualquier miedo o inseguridad que pudiera haber albergado se desintegró de mi mente al contemplarla frente a mí, tan frágil y delicada como una flor; tan valiente, leal y honesta a veces…
Me había partido el corazón verla llorar. Marinette siempre se enfrentaba a cualquier situación para ayudar a los demás y desde que la conocía, nunca la había visto tan derrotada y temerosa de algo. ¿Cómo lograr recomponer a alguien que parecía tener el corazón y el alma rota ante lo sucedido?
Lo peor de todo, es que, en el momento en quise abrazarla para intentar animarla, la inseguridad me abrumó. Empecé a temer por no ser, yo mismo, consuelo suficiente para calmarla y hacerle que recobrara el ánimo; por no lograr que olvidara sus miedos y el hecho de que el akuma aún nos perseguía furibundo; por no aliviar el dolor de su brazo magullado…
Pero como siempre, ella con su ímpetu y carácter llegaba y me sorprendía como siempre.
No habíamos hecho nada más que llegar a ese portal a modo de refugio improvisado cuando ella empezó a recriminarme mis actos impulsivos hacia el akuma. En cierta medida, fue tierno escucharla molesta, puesto que muy pocas veces se había dirigido a mí de esa manera; excepto quizás cuando nos conocimos por primera vez por el asunto del chicle. Era un contraste raro y gustoso al mismo tiempo el escuchar a una Marinette más molesta y confusa que a Marinette tímida y dulce de siempre. Por un segundo, incluso, pensé que me sermonearía como Kagami antes de que saliese de la seguridad de la escuela. Pero no hacía más que cuestionarse por el porqué de mis actos todo el rato…
"Si tan solo supieras que todo es por ti… No tienes idea de lo rápido que late mi corazón por ti" pensé para mí mismo.
Creí que me moría al verla atrapada por el akuma frente a mis ojos; estuve a punto de llorar sin contención, desesperado, cuando me iba a romper la columna el akuma, no por miedo o dolor, sino por el hecho de verla sufrir por mí y por la probabilidad de no volver a verla o estar a su lado ante lo que pasara después…
¿Qué por qué le había contestado despectivo al akuma? Primero, porque así lo deseaba… y segundo, porque no quería parecer por fuera el chico roto y miedoso que realmente me identificaba por dentro. Aún recordaba el temblor de mis manos mientras corría por las calles huyendo del lugar donde se hallaba el akuma con Marinette en brazos. Adoptando esa actitud altanera podía aparentar una seguridad frente al akuma y Marinette que realmente no poseía y que anhelaba por demostrar para que no me abrumara el pánico ante todo lo acontecido; tal y como, más tarde, le pasó a Marinette una vez nos refugiamos solos.
El tener a Marinette allí, conmigo, por esos breves instantes, y notar que pese a todo lo sucedido y nuestros miedos, parecía más preocupada por mí y por mi seguridad que por lo que a ella misma le pasara… Me hizo volver a caer rendido ante ella en cuerpo y alma… Sus réplicas pasaron a ser correspondidas, por mi parte, con sonrisas de agradecimiento y un sentimiento de plenitud total. Ya no podía ocultar más mi amor por ella; el cómo me hacía sentir con su mera presencia o con el simple hecho de que susurrara mi nombre para hacerme cambiar de parecer para que no la dejara sola allí para ir a distraer al akuma…
Sus ojos eran mi cielo azul cual pájaro en busca de libertad al salir de una jaula en la que había permanecido prisionero por un largo transcurso; mi mar embravecido capaz de desbocar en sentimientos que nublaban la razón… mi luz de guía, mi sol, mi luna y todo lo que tuviera sentido.
Realmente no pensé en lo que hacía cuando la besé. Solo actué por lo que mi corazón me dictaba. Y para ser honesto, realmente no me arrepiento de nada… Por el contrario, me alegró descubrir, en lo más profundo de mí, que aquello se sentía correcto… idóneo…
El color carmín de sus mejillas, su respiración acompasada junto con la mía, el brillo transparente de sus labios y hasta la intensidad de sus pupilas dilatadas me decían más de lo que ella se hubiera podido imaginar.
No me dejaría atrapar. Eso lo tenía claro. Le había hecho una promesa antes de irme por algo. Y no pensaba dejar que me impidieran volver a estar junto a ella o a escuchar de sus labios una respuesta ante mis sentimientos fuera como fuera… ni Hawkmoth ni un akuma de turno… De eso ni hablar.
Tenía que salir como fuera posible de esta; tenía pedirle de la manera que fuera necesaria que sea algo más que "una amiga" para mí…
Porque no solo la quería…
La amaba…
Y haría cualquier cosa por ella…
-¡No te esconderás de mí para siempre muchacho! Serás todo lo escurridizo que tú quieras, pero te aseguro que cuando te coja no sentirás el suelo por el que pisas…
Las amenazas del akuma cada vez parecen escucharse más cerca de mi posición para mi alegría. Cuanto más rápido me encuentre, menos destrozos ocasionará a los alrededores. Segundos antes había pasado por la zona en la que anteriormente nos había atacado y eran notables varios hundimientos en las fachadas de los edificios colindantes así como en la calzada. La gente que nos había respaldado había corrido riesgos al atacar al villano con lo primero que tenían a mano en sus hogares y esas habían sido las consecuencias. Esperaba que no hubiera resultado nadie herido. Mi conciencia no me lo perdonaría.
Estoy a punto de llegar frente a la fachada de Notre Dame… Solo un poco más…
-Juguemos un poco más al gato y al ratón, mi querido amigo golem…-Susurré poco antes de llegar a mi destino sin esperar las consecuencias que se vendrían después…
...
-¿Marinette?
Tikki había cruzado la puerta del portal hacía ya unos minutos, llamándome preocupada. Pero yo seguía sin reaccionar. Era capaz de formular palabra alguna, muda y estática aún encogida en el lugar donde me dejó el responsable de mi corazón desbocado…
-Te quiero…
Me-me…
¡Agh! Ni siquiera era capaz de imaginarlo en mi cabeza, ¿cómo iba a ser todo aquello posible? ¿Cómo es tan siquiera posible de que haya pasado?
El chico del que llevaba perdidamente enamorada desde que me entregó su paraguas un día tormentoso de lluvia al salir de la escuela; el mismo que era todo bondad y caballerosidad; el mismo dispuesto a dar todo por lo que considera justo… había cambiado en un solo día toda mi perspectiva de él.
Había actuado impulsivo y valiente cuando la situación lo ameritaba; alocado y desenvuelto; seguro y… protector…
Había estado constantemente pendiente de que me encontrara bien tanto física como emocionalmente… ¡Y había estado a punto de dar su propia vida con tal de librarme del akuma!
¡Se suponía que yo era la heroína que iba a salvarle al principio del día! ¿Cómo habían girado tanto las tornas? ¿En qué momento había pasado de ser un chico normal víctima de la persecución de un akuma… a ser mi héroe?
Mis miedos e inseguridades con respecto a que él fuera un digno Chat Noir se volvían contra mí… al igual que mis propios sentimientos…
¿Acaso estaba soñando?
Para susto de Tikki, quién aún me llamaba insistente al no lograr captar mi atención, me golpeé con las mejillas de manera ruidosa con las palmas de ambas manos.
-¡AY!
Mi quejido de dolor fue producido más por las punzadas de mi brazo entumecido y herido que por el propio golpe en la cara. Y eso, solo provocó que mi vista se perdiera en el brazo tratado por Adrien tiempo antes y en la realidad de que todo lo vivido no había sido producto de mi imaginación.
-¿Marinette, te encuentras bien?
Tikki se posó sobre mis rodillas mientras me contemplaba con una leve mueca que demostraba, claramente, su preocupación ante mi estado ausente.
-Tikki…-Logré formular al fin acariciándola con mi mano buena con suavidad.
-Estaba preocupada por ti- Continuó la pequeña- Cuando nos separamos por esa tormenta de tierra y polvo volé demasiado lejos y no supe cómo encontrarte.
-¿Cómo lograste dar conmigo al fin?- Cuestioné intrigada.
-Sobrevolé la isla y al dar con el akuma os encontré a ti y a Adrien. Después os seguí hasta aquí. Esperé hasta que vi a Adrien marcharse para venir a buscarte.
El tiempo estaba a nuestra contra, y debíamos de darnos prisa en superar la contrarreloj que se nos avecinaba si no queríamos que el akuma arrasara con toda la ciudad en su desesperación por atrapar a Adrien o a cualquier inocente en su punto de mira. Pero aún sentía que yacía en un letargo del que no podía despertar.
-Tikki… No me… No me siento segura de lo que hacer…- Logré confesar ante la mirada llena de dudas de mi querida kwami- Han pasado tantas cosas que… Creo que no soy capaz de procesarlo todo… Mucho menos de enfrentar esto sola… A ese akuma yo sola…
Me encogí de brazos como pude al sentir que me faltaban fuerzas y que unas inmensas ganas de llorar me inundaban.
-¿Y dejarás que tus miedos te dominen ahora Marinette?- Formuló mi pequeña amiga con firmeza y seriedad sorprendiéndome- No eres una cobarde; nunca lo has sido y nunca lo serás. Me lo demostraste el primer día que enfrentaste a Stone Heart por herir a tu mejor amiga y se lo has demostrado a toda París y hasta a Hawkmoth cada vez que derrotas a un villano nuevo. Ya sea difícil o no nunca te has amedrentado. Esa es tu verdadera yo, la chica a la cual todos quieren y por la cual, ahora mismo, Adrien está dando todo para que ese akuma no la hiera. ¿Vas a dejarle solo cuando ahora es él el que te necesita? ¿Vas a abandonar todo lo que has logrado hasta ahora por ti misma cuando todos te necesitan, Ladybug?
Sus palabras veraces y honestas fueron como una caída desde la nube y de mi prisión en mí misma a la realidad. Recuerdos de todos mis tropiezos, golpes y derrotas hasta el momento llenaron los huecos vacíos de mi memoria y me respaldaron junto con el respaldo de Tikki.
Ya tendría tiempo de reaccionar y asimilar todo después. Debía de ser consciente de que no era una chica normal. Era Ladybug, con o sin la máscara, y había gente que necesitaba mi ayuda…
Adrien me necesitaba…
-Tienes razón Tikki,-respondí con la toda la confianza posible e incorporándome de mi lugar.- No es momento de palidecer. No vamos a dejar que Hawkmoth se salga con la suya, ¿a que no?- Manifesté con confianza guiñándole un ojo a Tikki.
-¡Claro que no!-Me correspondió con entusiasmo.
-¿Estás respuesta para darle de su propia medicina a ese pedazo de roca?
-Cuenta con ello Marinette- Manifestó la kwami de la buena suerte abrazándose a mi mejilla con cariño- Pero, tu brazo…
-Podré desenvolverme bien si tengo cuidado… No te preocupes…-Dije quitándome con pesar el remiendo que había improvisado Adrien para mí.- Solo vamos a tener que resolver un pequeño problema antes…
-¿Qué sucede?-Cuestionó interrogante Tikki.
-No solo te perdí a ti durante la tormenta de polvo… Me temo que el cofre con el miraculous de la destrucción también salió volando por los aires…
-¡¿Qué?! Pero… ¡Eso es muy grave Marinette! –Exclamó preocupada mi pequeña compañera.
-No sé cómo le haremos para encontrarlo pero tenemos que hacerlo cuanto antes. Si no lo hacemos, quién sabe lo que podría suceder si cayese en malas manos…
-O incluso lo que podría suceder si cayera en manos del akuma o de Hawkmoth…
-Media batalla contra él entonces estaría perdida… y no podemos permitirlo… ¡Tikki, puntos fuera!
El cosquilleo burbujeante de la transformación me recorrió de la cabeza a los pies en un instante tras haber desaparecido Tikki en el interior de mis aretes. Palpé después con cuidado mi brazo magullado con la mano sana para comprobar su estado antes de hacer movimientos brucos.
-Ah…
Era incómoda al mismo tiempo que ardiente la sensación de ejercer presión sobre este pese a poder moverlo con naturalidad aparentemente. Tendría que ser precavida al momento de realizar movimientos bruscos o a la hora de manejar mi yo-yo al trasladarme. Pero tendría que lidiar con ella aunque me costara.
-No, no voy a dejar que los esfuerzos de Adrien por conseguirme tiempo se desperdicien.- Me convencí a mí misma saliendo después con precaución del lugar en el que me hallaba aún recluida asegurándome de no ser vista por nadie.- Tengo que salir ya y encontrar ese miraculous- Terminé de susurrar cogiendo impulso y trasladándome con un giro de yo-yo hacia el tejado de los edificios de enfrente con una sola mano.
Corrí por los tejados lo más ligera y veloz, esquivando chimeneas, terrazas e incluso coches que habían volado hasta allí, producto de las sacudidas del villano, hasta tener en el punto de mira la isla de la Cité. Aquella zona de la ciudad, usualmente transitada por lugareños y sobre todo por turistas, hubiera permanecido sumergida en la más absoluta desolación y silencio si no fuera por el sonido de las aguas de la corriente del Sena y los propios temblores y derrumbes provocados por el akuma y cuyo epicentro se encontraba ciertamente por la zona de Notre Dame.
Si bien la tormenta de arena que provocó que perdiera el cofre con el miraculous no fue muy intensa o poderosa, solo tenía dos posibles lugares en donde poder encontrar el objeto perdido: en alguna parte de la propia isla en la que se desencadenaba todo, o por la zona circundante a esta, es decir, por el curso del Sena. Y de ser correcta la última posibilidad, corría el riesgo de que el río se hubiera llevado corriente abajo el miraculous empeorando las probabilidades de encontrarlo.
Me apenaba tener que recurrir a mis poderes para encontrar el prodigio antes que para enfrentar al villano. Pero no había otra manera de localizarlo a tiempo. Esperaba encontrarlo rápido y hallar una solución lo más pronto posible para derrotar al villano antes de perder nuevamente mi transformación.
-¡Lucky Charm!- Exclamé lanzando mi arma al aire con mi extremidad sana.
Pero mis ojos se abrieron de la sorpresa al visualizar algo entre mis manos después que no tenía conexión alguna con lo que deseaba o con lo que realmente necesitaba.
-¿Una llave inglesa? ¿Enserio?- Exclamé frustrada como de costumbre ante mi magia.
Hoy no era precisamente el día como para realizar demasiadas locuras bajo la firma de Ladybug, ya fuera porque se fueran a complicar demasiado, o porque no tenía ni tiempo o apoyo suficiente.
-¿Qué puedo hacer con esto?
-¡AGRESTE!
Oh no…
-¡ADRIEN!- Grité asustada al escuchar los gritos embravecidos del akuma dirigidos hacia el rubio desde la lejanía.
Agarré con lo fuerza que tenía la herramienta obtenida con mi brazo herido y salté presurosa en dirección hacia la isla con ayuda de mi yo-yo por uno de los puentes de acceso al lugar.
"Que no lo haya atrapado por favor, que no lo haya atrapado…" me repetía mentalmente a modo de mantra para tranquilizarme.
Si las cosas se precipitaban tendría que cambiar de prioridades… Primero detener al akuma con lo que tenía; y después hallar el miraculous de la destrucción…
-¡No te esconderás de mí para siempre muchacho! –Escuché la última exclamación del villano una vez logré alcanzar el lugar donde se hallaba saltando de un edificio a otro edificio. Tras esconderme, oculta bajo la sombra de una de las torres campanario de Notre Dame, pude apreciar con más detenimiento al villano, el cual permanecía de pie a la expectativa en medio de la explanada frente al frontal de la catedral.-Serás todo lo escurridizo que tú quieras, pero te aseguro que cuando te coja no sentirás el suelo por el que pisas…
Todo parecía para mi tranquilidad en absoluta calma a su alrededor. Y no había, aparentemente, rastro alguno de Adrien por el lugar. Exhalé mis miedos con un suspiro al notar aquello, y después seguí observando cuidadosamente al villano. Si tan solo pudiera acercarme un poco más… ¿podría ser capaz de averiguar por fin el lugar donde escondía su akuma?
Aunque…
¿Eh?
Un momento…
El voluminoso cuerpo rocoso de este, su tamaño y la magnitud de sus poderes me habían llevado a perder de vista un pequeño detalle en su anatomía… ¡Sus pies estaban recubiertos por un tipo de plantilla o suela! ¿Cómo no lo noté antes? Cuando nos atrapó antes y aplastó a Adrien con uno de sus pies debí de darme cuenta; pero estaba más preocupada por el rubio que por mirar en detalle los pies del akuma.
-Por eso a pesar de la presión que ejerció el akuma Adrien no resultó tan magullado de su aplastamiento cuando escapamos… Porque no eran las rocas que forman su cuerpo lo que recaía sobre él, sino la suela…-Susurré para mí misma comprendiéndolo todo al fin.
Con aquello en sus pies es que debía de ocasionar seguramente sus tan temibles terremotos y con suerte ahí encontraría escondido el akuma… Pero, ¿cómo lograba llegar hasta ahí ahora y purificar la mariposa contaminada yo sola?
Salté con cuidado y sigilosamente hasta la parte más alta del campanario y contemplé dudosa el Lucky Charm en mis manos al mismo tiempo que inspeccionaba rápidamente la zona en busca de otro objeto de apoyo. Debía de aprovechar que el villano aún no me había visto y que me daba la espalda. Si al menos lograba dar con algo con lo que pudiera conseguir tumbarlo en el suelo o con los pies al aire para tenerle bajo control…
Pero cualquier posibilidad de trazar un buen plan se fue al garete cuando mis aretes sonaron alertando del tiempo que me restaba de transformación. Aquello, debido al atronador silencio que rodeaba la explanada en la que nos hallábamos, provocó que el akuma descubriera mi posición y que de un zapatazo provocara una de las sacudidas más intensas que había sentido hasta el momento.
-¡AH!
Inevitablemente perdí el equilibrio y me aferré como pude como mi mano buena a uno de los rebordes del campanario antes de sufrir una caída de 70 metros de altura. No podía alzar el otro brazo aunque lo quisiera, mi yo-yo se me había escapado de entre las manos cayendo sobre el tejado lateral del edificio y para peor situación, el Lucky Charm había caído estruendosamente contra el suelo… en una caída que probablemente podría sufrir yo misma muy pronto si no hallaba una solución a mi situación y rápido.
-¡Al fin te dignas por aparecer, Ladybug! Me conformaré contigo por ahora en función de la cobardía de cierto adolescente… -Se jactó el akuma mientras caminaba parsimoniosamente hasta quedar a pocos metros de distancia de la fachada de la catedral contemplándome.
Tenía que distraerlo de alguna manera; encontrar alguna forma de recuperar mi posición o al menos de llegar al suelo de una pieza… Si tan solo no se me hubiera escapado de entre las manos el yo-yo…
La mirada del akuma se ilumino por unos instantes cuando se formó ante su rostro la máscara violácea de Hawkmoth. Mis sentidos se alertaron, y temí que provocara otro ataque del que no saldría ilesa inevitablemente.
-Hawkmoth se impacienta Ladybug, ¿por qué no me entregas tu miraculous y acabamos con esto? No creo que puedas aguantar mucho más con un brazo roto.- Rio con sarna ante lo último dicho- Pude notarlo perfectamente en tu cara contraída cuando peleamos en la escuela.
-Si crees que te voy a dar tan fácilmente mi miraculous, Lythos, es que tú no me conoces bien.-Aseveré segura y desafiándole sin demostrar miedo alguno no perdiendo contacto visual- Dile a Hawkmoth que si tanto quiero un miraculous nuevo que se conforme con el que tiene, ¡porque pronto no tendrá ni ese!
Estaba furiosa, frustrada y adolorida…Mi mente parecía ralentizada, y la mirada constante y divertida del akuma estaba empezando a cansarme desde que apareció hoy en el día. Ahora entendía un poco la causa por la que Adrien respondió de esa manera tan condescendiente y desafiante al akuma en dos ocasiones anteriores.
-¿Con que esas tenemos, eh? ¿Qué te parece si comprobamos como queda un insecto como tú tras una caída a tanta altura? ¡Te aplastaré!
-¡NO!- Grité inevitablemente e impotente mientras el villano aplastaba con fuerza el suelo por el que pisaba y arrasaba con un rápido movimiento de puño la fachada frontal de la catedral más emblemática de París.
Trozos de piedra, cemento y polvo volaron por los aires ante la combinación de ambos ataques, y muchos de los elementos decorativos del edificio se resquebrajaron o desmoronando cayendo con fuertes estruendos al suelo. Observé, casi a cámara lenta, como pináculo al que yo me sostenía segundos antes se agrietaba y rompía en pedazos mientras yo caía de espaldas al resto del mundo y sin posibilidad a hacer nada más…
El cielo azul era lo único en lo que podía fijar mi mirada en esos instantes. Tenía la garganta seca, e instantes antes de sentir la dura caída contra el duro pavimento dejé de gritar inútilmente.
.
.
.
Holaaa a todos y a todas mis queridas mariquitas y gatitos negros!
Antes que nada, os pido perdón por no haber subido ese capítulo especial que os prometí para mediados de semana por motivo de los 50 reviews de este fanfic. Una serie de compromisos fuera de casa me han tenido desconectada. Pero, si os soy sincera, me alegra no haberlo hecho porque os habría dejado a más de uno o una desesperados con este final.
¿Qué os han parecido las reacciones de ambos tras la confesión de Adrien? ¿Se salvará Ladybug de este infortunio? ¿Qué le ha pasado a Adrien?
La historia cada vez se vuelve más interesante! Mil gracias por vuestro apoyo y aunque tarde, prometo compensaros de alguna manera por lo de los 50 reviews, ¿llegaremos a este ritmo a los 100? ¿Tenéis alguna propuesta para hacer la dinámica mejor? Estoy encantada de escuchar vuestras valoraciones sobre la historia.
Nos leemos en el próximo capítulo de "Alma gemela".
Saluditos,
Ladyaqua198
