Notas de la Autora: Este no es mi mejor capítulo. Ichigo y Rukia ahora sólo tratan de sobreviviri biviendo juntos. Es sólo mucha suavidad antes de que lo exitante empiece!

Disclaimer: Bleach NO me pertenece


Nota de la Traductora: mmm...no se cuanto me tarde pero no me importa.

AMO este cap, de vdd, es uno de mis favoritos del fic completo y creo ke uds tmb lo van a disfrutar mucho! ^.^

Ichigo y Rukia viviendo juntos...pobres, no se soportan y se tienen que ver todo el día...como lidiar con eso? sólo ellos lo saben xD

disfruten!!!

Disclaimer:Bleach no me pertenece, le pertenece a Tite Kubo y el fic le pertenece a Eclipsing, yo sólo actúo como un simple medio para traerles esta historia.


Capítulo 7.- ¡Cállate!


Rukia gimió mientras entraba al apartamento de Ichigo.

Corrección:

El apartamento de ellos.

Aún no podía creer que ahora estuvieran viviendo juntos. Desde el repentino robo en su apartamento la semana pasada, ella ha estado viviendo con Ichigo en el cuarto de huéspedes… lo cual le recordó que debería agradecerle a su hermana menor por haber agregado una cama y una mesa en el lugar.

Por supuesto eso nunca pasaría desde que se supone que nadie debería de saber que ella está viviendo con él.

Pero eso no era lo que les estaba molesta más.

Sólo ha pasado una semana y ellos ya estaban yéndose a la garganta del otro.

Ellos APENAS se podían soportar cuando por primera vez se conocieron y ahora que vivían juntos, nunca había un momento de paz en esa casa. Desde algo simple como colgar mal el teléfono, hasta algo grande como el asunto en sí ella podía o no poner su póster de Chappy.

Oh sí, ese fue un día…

"¡Es mi apartamento así que yo digo 'NO'!" Ichigo gritó.

"¡Estoy pagando la mitad de la renta, así que yo digo que 'SÍ'!" ella gritó en su cara.

Los dos tenían sus frentes tocándose…más como empujándose entre ellos mientras gritaban a todo pulmón.

"Es mi cuarto," ella razonó, "¡así que puedo poner lo que se me pegue la gana!"

"¡No me importa! ¡No quiero ese pedazo de mierda colgando en mi apartamento!"

Al final, por supuesto, Rukia ganó pero sólo después de darle varias patadas fuertes a la espinilla de Ichigo. Ella sonrió ante el recuerdo. Podía ganar la mayoría de sus peleas únicamente porque podía pegarle. Afortunadamente él era un hombre que no sabía como pegarle a una chica de regreso, pero eso no lo detuvo de hacerle burla por su estatura.

Suspiró mientras soltaba su mochila al piso y arrastraba su cuerpo exhausto al refrigerador por una bebida fría. Rápidamente abrió una lata de refresco y bebió la sustancia carbonatada en lo que miraba al reloj.

Ya eran más de las 6 de la tarde e Ichigo aún no regresaba.

Caminó al sillón y se dejó caer en los cojines de piel. Le gustaba el sillón negro de Ichigo, no como el viejo que tenía, el cual empezaba a oler, en su viejo apartamento. Con un suspiro, prendió la tele para buscar algo divertido pero en menos de un minuto la apagó viendo nada excepto infomerciales. Miró de nuevo el reloj, observando el segundero moverse, su click click resonando a través del silencioso apartamento.

Una hora pasó. Ichigo aún no estaba de regreso.

Rukia truncó el ceño. ¿Qué le está tomando tanto tiempo? ¡Estoy jodidamente aburrida! Aunque no le gustara vivir con Ichigo, al menos no había momento aburrido con él. Pero él, estando retrasado, la estaba llenando de molestia. ¡Ni siquiera tenía la decencia de llamarla! Seguro Rukia también llegó tarde a casa pero sólo porque Renji la arrastró con él para verlo durante la práctica de kendo después de la escuela.

"¡Rukia, por favor!" Renji rogó con las manos juntas frente a su cara.

Rukia suspiró. "No lo entiendo; es sólo una práctica así que ¿por qué debería ir? No es como que vayas a competir contra alguien."

"Oh, vamos," Renji suspiró, "¿Qué está mal acerca de un amigo preguntándole a su mejor amiga a que vaya a verlo durante la práctica?"

"Eso ES malo desde que ese amigo previene a esta amiga—" señaló hacia si misma, "—de llegar a casa para un sueño muy necesitado."

Renji frunció el ceño. "¿Por qué estás tan cansada estos días? ¿Estás trabajando o algo así?"

Rukia volteó a otro lado y frunció el entrecejo. No, ella no tenía un trabajo…pero cierto pelinaranjo no estaba aligerando la carga de papeles que tenían que calificar. Y ella lo tenía que ayudar diario ahora que estaban viviendo juntos; lo cual significaba que no había necesidad para ella de parar después de cierto tiempo para irse a casa. Desde que ahora vivían juntos no había forma en que ella pudiera escapar de él con sólo la mitad del trabajo hecho. No pudo parar el quejido de salir de su boca ante el mero pensamiento de lo que había estado pasando en esos últimos días.

"Ves, estás estresada," Renji comentó, sacando a Rukia de sus pensamientos, "Ven conmigo y talvez puedas aliviar algo de ese estrés."

Rukia estuvo callada por un segundo antes de mirar directo en los ojos de su amigo. "¿Sabes qué? Eso no suena como una mala idea."

Así que Rukia fue a su práctica de kendo. Al principio fue una de las cosas más aburridas de ver jamás. Ella ya sabía un montón sobre kendo gracias a su hermano, pero Renji y sus amigos eran un bonche de idiotas que no podían blandir sus 'espadas' tan bellamente como su hermano. Ella miró por una buena hora antes de que Renji la llamara. Con mucho entusiasmo, Rukia tomó el arma de sus manos y velozmente la blandió con toda su fuerza.

Renji tenía la razón en una cosa. Le ayudó a aliviar un montón de estrés.

Sin embargo, algo bueno siempre viene a un precio. Ella no sólo estaba cansada pero sus músculos estaban adoloridos. Diablos, le estaba dando una paliza a Renji y a sus amigos como una profesional. Incluso Kenpachi-sensei ladró en risas que ella era mejor que la mayor parte de sus patéticos estudiantes.

"¿Qué pasó contigo?"

Rukia se quejó mientras abría sus pesados ojos. Miró hacia el umbral de apartamento en lo que Ichigo sacaba sus pies de sus zapatos. Sonrió vagamente hacia ella y se dejó caer a su lado en el sillón.

"¿Así que cómo estuvo tu día?" preguntó sarcástico.

Rukia rió irónica. "Nada bueno ha estado pasando en esta semana pasada."

Ichigo rió entre dientes. "Concuerdo contigo en eso, enana."

Rukia lo miró molesta pero se quedó quieta, demasiado cansada como para mover un solo músculo. Cerró los ojos y lentamente dejó caer su cabeza en el reposabrazos.

"Oi, ¿por qué estás repentinamente tan cansada?" Ichigo preguntó, "No pensé que tuviéramos tantos papeles anoche."

"No, no es eso," sacudió su cabeza contra la piel, "Sólo fui al club de kendo después de la escuela y alivié un poco de estrés. Ahora estoy lamentando tener a tan persuasivo idiota como mi amigo."

Ichigo rió a lo bajo deslizándose al otro lado del sillón hasta que su espalda descansó en el otro reposabrazos. Subió sus piernas y las puso en el regazo de Rukia. Lo midió perfecto. Aún a pesar de que la escuchó gruñir molesta al ver sus pies en calcetines sobre sus rodillas, se encontraba demasiado cansada como para hacer algo.

Los dos permanecieron es su posición silenciosamente mientras el reloj continuaba su tick.

Aún era entresemana, ¡pero estaban jodidamente cansados!

"Ichigo."

"Si," gimió su respuesta estirando sus cansados brazos sobre su cabeza.

Rukia levantó su cabeza y lo volteó a ver. "¿Podrías por favor extender mi tarea para otro día?"

Ichigo alzó una ceja. "¿Por qué? No hay papeles que calificar esta noche y mi tarea no está tan larga."

Rukia gimió dejando caer su cabeza, descansándola contra el sillón mientras lo seguía viendo. "Lo sé pero realmente quiero dormir. Fui capaz de terminar toda mi demás tarea excepto la tuya. Planeaba hacerla en casa pero ahora estoy demasiado cansada como para si quiera alzar un dedo. Así que por favor," rogó con sus ojos de cachorro, "Realmente necesito dormir."

Ichigo la miró fijamente en silencio por algunos segundos antes de rascarse la parte de atrás de su cabeza. Se deslizó desde su posición y quedó completamente recostado en su espalda antes de contestar. "Bien, podría pero eso te da una ventaja injusta. Desde que estamos viviendo juntos realmente quiero evitar hacer algo como eso."

Rukia, sintiéndose extremadamente desesperada, saltó encima de él con ojos suplicantes.

"¡AUGH!" Ichigo gruñó cuando su cuerpo petit abruptamente aterrizó encima de él. Sus manos inmediatamente tomaron su cintura para estabilizarla antes de caerse del sillón. La miró enojado. "¡¿Qué carajos estás haciendo enana?!"

"¡ICHI-GO!" ella hizo un puchero hablando como bebé, "¡POD FAVOD!"

Ichigo frunció el ceño disgustado. "Eso no te va a ayudar. Por si acaso, está haciendo peor tu situación."

Rukia lo fulminó con la mirada. "¿Entonces qué puedo hacer? Estoy dispuesta a hacer cualquier cosa si sólo me das un día más para la tarea."

"Pensé que estabas demasiada cansada para hacer algo," él alzó una ceja.

Rukia suspiró poniendo sus manos completamente en su pecho descansando su barbilla encima de ellas. "Sí lo estoy, pero estoy más cansada de pensar que de todo lo demás."

Ichigo volteó los ojos y miró el reloj en la pared.

Ya casi eran las 8 pm.

Bajo la vista hacia ella y suspiró. "Te daré un día extra si y sólo si prometes limpiar este apartamento y hacer la comida por las próximas dos semanas."

"¡¿QUÉ?!" Rukia se alzó a si misma con sus antebrazos que aún descansaban en su pecho, "¡¿Por qué tengo que hacer todo el trabajo?!"

Ichigo sonrió con sorna. "Porque estoy demasiado ocupado para hacerlo. Sin mencionar que como los exámenes de medio término vienen en el próximo mes antes de las vacaciones de verano, está tomando todo mi tiempo."

Rukia frunció el ceño antes de dejar caer su cabeza de nuevo, esta vez aterrizando sobre su suave pero firme pecho. Se concentró en algún lugar de la pared mientras pensaba. Ichigo permaneció quieto entre tanto sus ojos miraban a Rukia encima de él. No es tan pesada como pensé.

"¿Bien?" Ichigo preguntó.

Rukia se quejó moviendo su cabeza hacia el otro lado. "…Esta bien."

Ichigo sonrió triunfante sentándose rápidamente, levantando a Rukia con él mientras ella se deslizaba de su pecho hasta las rodillas de ella. "Excelente. ¿Entonces por qué no empiezas haciendo la cena?"

Rukia lo fulminó con la mirada. "Maldito bastardo," murmuró antes de levantar su cansado cuerpo y arrastrarlo a la cocina.

"¡Quiero algo de yakitori!" él le gritó.

"¡Sólo cómete lo que sea que te dé!" ella le gritó de regreso desde la cocina.

Ichigo bufó antes de caerse en el sillón como un peso muerto. Cerró los ojos y le permitió a su mente divagar en lo que esperaba que Rukia terminara la cena. Hombre estaba hambriento…pero más cansado que eso. Uryuu, ese maldito bastardo, no lo dejaría ir hasta que hiciera un boceto del examen semestral ese día. Y así fue forzado a quedarse después de la escuela por algunas horas más. Juro que esa escuela está chupando toda mi energía, Ichigo gruñó en pensamiento, me pregunto si es algún monstruo o algo así el que ama hacer mi vida miserable.

Tomó unos buenos treinta minutos antes de que Rukia hubiera puesto todo en la mesa. Él dijo que quería yakitori pero era demasiado trabajo. Así que simplemente decidió calentar un poco del pescado asado de la noche anterior haciendo un nuevo lote de arroz y sopa miso. Con todo listo, se sacó su delantal y caminó de regreso a la sala. "Ichigo. La cena está lista," llamó al pelinaranjo.

"…"

Obteniendo respuesta nula, caminó hacia el sillón sólo para ver al hombre roncando. Frunció el ceño. "Ichigo," movió su brazo, "Despierta. La cena está lista."

Pero el imbécil sólo alejó su brazo y se giró al otro lado para dormir en otra posición.

Sintiendo una vena impaciente en su frente, Rukia rápidamente cacheteó la frente del hombre.

"¡OW! ¡¿QUÉ DEMONIOS?!" gritó él, saltando de su posición sobando su adolorida piel. Fulminó con la mirada para ver una mirada igualmente de fulminante dirigida hacia él. "¡¿Por qué carajos me pegaste, enana?!"

Rukia rápidamente le pegó en lo alto de la cabeza esta vez. "Deja de llamarme enana. Y estaba tratando de despertarte para que cenaras pero estabas demasiado ocupado roncando como para escucharme."

Ichigo gruñó en dolor antes de dejarse caer en el sillón en su posición previa, listo para regresar a dormir. "Ya no me siento con hambre."

Rukia podía sentir prácticamente humo salir por sus oídos. "¡Hey! ¡Me dijiste que hiciera la cena y la hice! ¡Será mejor que te levantes Kurosaki Ichigo o juró que haré tu vida aún más miserable!"

Ichigo simplemente puso un brazo sobre sus ojos, ignorando sus comentarios.

Viendo nada más pero rojo, Rukia agitó sus hombros y empezó a gritar. "¡OI! ECÚCHAME—"

"¡OH SÓLO CÁLLATE!" el brazo de Ichigo rápidamente se alzó y agarró sus muñecas antes de jalarla hacia abajo y encima de él de nuevo.

"¡HEY!" ella medio gritó medio chilló cuando aterrizó justo donde estaba media hora antes. Rukia trató de empujarse afuera pero uno de los brazos de Ichigo se deslizó hacia su cintura y sostuvo fuertemente su cuerpo contra él. "¡Ichigo, déjame ir!" ella gruñó.

"Sólo cállate y duérmete," él replicó de regreso, meneándose debajo de ella para posicionar su cuerpo petit en una posición más cómoda encima de él. "Estoy demasiado cansado para discutir contigo y sé que tú también. Así que sólo tengamos un descanso."

Rukia alzó su cabeza y tuvo que soplarse su mechón fuera de su cara para darle una mirada iracunda al hombre que se sostenía de ella. "Juro que te cortaré en pequeños pedazos cuando estés dormido. Después los enterraré en tus estúpidos libros y los quemaré todos juntos."

"Psch," Ichigo se mofó mientras su otra mano se ponía detrás de la cabeza de Rukia y la empujaba debajo de su barbilla. "Te conozco demasiado bien para saber que aunque me odies te gusta mi colección de libros."

Rukia puso mala cara. "Pero odio la cantidad de trabajo que me das."

"Como sea," Ichigo se burló cerrando sus ojos. Por algunos segundos Rukia permaneció callada antes de empezar a menearse de nuevo. Ichigo podía sentir su paciencia acabándose. "Oi, deja de hacer eso."

"Sólo suéltame," ella gimoteó, "Esto no es muy cómodo."

"Bueno lo es para mí así que deja de moverte." Él apretó su agarre y movió su cuerpo un poco más arriba. "Eres demasiado cálida para tu propio bien así que comparte un poco conmigo."

Rukia volteó los ojos. "Eso no tiene sentido."

"Cállate," él murmuró.

Rukia suspiró relajándose. "Si despierto con la espalda mal mañana, lo vas a pagar."

Ichigo rió ligeramente y Rukia cerró sus ojos sintiendo el retumbar de su pecho. Podía escuchar sus latidos estables debajo de sus oídos y lentamente la estaban adormilando.

Silencio rodeó a los dos compañeros de cuarto con sólo el pequeño tick del reloj corriendo por el apartamento.

Pero a pesar de que el sueño estaba justo a su alcance, Ichigo frunció el ceño y abrió sus ojos.

Las luces todavía seguían prendidas y era difícil dormir así.

"Oi, Rukia, ¿podrías apagar las luces—?" cuando Ichigo miró abajo, paró su pregunta al ver a su pequeña compañera de casa durmiendo pacíficamente encima de él, su boca ligeramente abierta para permitirle respirar uniformemente.

Ichigo sólo miró su pacífica expresión. Era realmente sorprendente ver a tan grosera, perra y energética enana durmiendo tan relajada…y tranquila. No pudo más que sonreír de lado al verla dormir. Después de unos cuantos segundos, levantó una de sus piernas, cuidadoso de no molestar a Rukia, y la estiró sobre el sillón hacia donde el apagador estaba situado.

Agradeciendo mentalmente a Dios por darle la estatura que algunas personas obviamente carecían, fue capaz de estirar su cuerpo, con mucho cuidado, para apagar las luces de la sala. Tristemente la cocina seguía iluminada con su cena fría en la mesa.

Pero Ichigo no estaba preocupado por eso ahora. Después de relajarse en el sillón de nuevo, miró abajo y sonrió satisfecho sabiendo que Rukia no se había despertado. No pudo resistirse a enterrar su nariz en su cabello, dejando que su dulce esencia lo adormeciera en un confortable sueño.

---

Rukia gimió.

Ella estaba realmente calientita y reposando encima de un muy extraño pero cómodo colchón. Giró su cabeza hacia el otro lado para estirar los músculos detrás de su cuello que estaban un poco tensos debido a estar descansando en una misma posición por mucho tiempo. Suspiró contra lo que fuera que estuviera acostada, moviendo su cuerpo para ponerse un poco más cómoda cuando…

"Realmente deberías parar de hacer eso," una voz ronca murmuró desde debajo de ella.

Rukia frunció el ceño, parando todo movimiento.

¿Las camas hablaban? La última vez que checó…no, NO lo hacían.

Repentinamente algo se apretó alrededor de su cintura, jalándola hacia la fuente de ese maravilloso calor. Era lindo, sí; pero algo estaba realmente extraño. Se puso aún más confuso—y ligeramente aterrador— cuando escuchó un leve sonido abajo de ella mientras la 'cama' gruñía y la sostenía con fuerza.

Lentamente— muy lentamente— Rukia abrió sus ojos pero mantuvo su cuerpo quieto como una roca. En su visión periférica, ella pudo ver algo…naranja.

"¡HA!" gritó cuando se dio cuenta de en que—o quien— ella estaba recostada. Sin darse cuanta de lo que hizo, Rukia rápidamente se empujó de él y se calló de lado.

"¡Rukia!" Ichigo trató de agarrarla pero estuvo un segundo tarde porque ella ya se encontraba en el suelo con un trasero adolorido. Miró hacia ahí y no pudo más que reír a lo bajo ante la visión frente a él.

Rukia estaba en el piso con su cabello revuelto, sobando su trasero adolorido. Por suerte fue capaz de evadir la mesa del café, pero verla en tal estado imperfecto fue hilarante para el pelinaranjo.

La joven mujer lo miró enfadad. "¡¿Páralo, quieres?!"

Ichigo cerró su boca pero sus hombros continuaron temblando arriba y abajo para controlar su risa.

"¡Cállate!" Rukia le gritó.

"Perdón," Ichigo bajo su risotada a una risa disimulada, "¿Pero estás bien?" Extendió una mano.

Rukia asintió con un quejido, pero una vez que su mano se posó sobre la mano extendida de Ichigo, ella recordó sobre lo que estaba durmiendo sólo antes. Un sonrojo repentino cruzó su cara e inmediatamente retiró su mano.

Ichigo alzó una ceja. "¿Estás bien?" preguntó de nuevo.

"Yo—yo," balbuceó, "Sobre—­ti…durmiendo…"

Ichigo estuvo silencioso hasta que se dio cuenta de lo que ella estaba hablando. Repentinamente también se sonrojo, mirando a otro lado. "Ah, ¿te refieres a eso? Sí, bueno…ambos estábamos cansados," empezó a balbucear.

Rukia cerró sus ojos, tratando de sacudirse la imagen de ellos durmiendo juntos de su cabeza. "Pero aún así…"

Ichigo suspiró. "Mira, no es como que hayamos dormido juntos."

"¿Qué?" Rukia lo miró extraño.

"No, quiero decir," suspiró, rascándose la parte de atrás de la cabeza, "No dormimos juntos, ¿sabes?"

Rukia lo miró fijamente antes de comprender lo que él estaba hablando, y precipitadamente miró a otro lado, su sonrojó se pronunció. "No tenías que decir eso."

"Si bueno…al menos es verdad," él replicó.

Rukia volteó los ojos. Los hombres son idiotas, se dijo a sí misma antes de mirar al reloj.

6:30 am.

"Ew," se quejó, "Aún es demasiado temprano."

Ichigo miró hacia el reloj y asintió, manteniendo su amplia sonrisa. "Sí, aún tenemos escuela a la que ir hoy." Rápidamente obtuvo un quejido más grande como respuesta.

Rukia miró al reloj de nuevo antes de mirar a Ichigo quien aún estaba acostado en el sillón. "Oi."

"¿Qué?" la volteó a ver. Rukia se paró del piso y se sentó velozmente en el sillón, pasando una de sus piernas por encima del cuerpo de Ichigo, tratando de escurrirse en el pequeño espacio que quedaba entre su cuerpo y el respaldo del sillón. "Oi, qué rayos estás—¡aw!" Esta vez Ichigo gritó cuando Rukia repentinamente usó su pie para empujarlo fuera del sillón. Aterrizó en el lugar exacto en el que Rukia estaba hace unos segundos, pero esta vez golpeándose la cabeza, no el trasero, contra el piso. Se quejó en dolor agarrándose la parte de atrás de su cabeza. "¡¿Para qué demonios fue eso?!" le gritó.

Rukia, quien ahora se encontraba acostada boca abajo, meramente le sonrió con sorna. "Todavía tengo tiempo suficiente para dormir otra hora." Miró su ceño fruncido e hizo lo mismo. "No me mires así."

"Che, no te estoy mirando de ninguna forma," gruñó.

Rukia volteó los ojos. "Por favor, me estás mirando como si estuviera loca."

"Porque lo estás," le contestó de regreso, "Con razón vives sola."

Rukia se puso rígida abruptamente ante sus palabras. "¿Q-qué dijiste?" susurró.

"Sabes que es verdad; vives sola cuando tienes familia en algún lugar de este país. No estaría sorprendido si te hubieran sacado a la fuerza de tu casa," continuó, sin darse cuenta del cambio repentino en el comportamiento de la chica que estaba criticando. Cuando notó que no le estaba contestando de regreso como usualmente lo hacia, la miró y frunció el ceño ante su mirada distante. "Oi, Rukia. ¿Estás bien?"

La joven mujer sólo miro hacia abajo por un segundo antes de bajarse del sillón. "Voy a tomar una ducha," murmuró, saliendo apresuradamente de la sala.

Ichigo miró como desaparecía por la esquina y siguió viendo fijamente el lugar al que había ido hasta que escuchó la puerta del baño cerrarse. Dejó salir un suspiro frustrado antes de dejarse caer en su espalda. "¿Qué carajos le pasa?"

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Ichigo siguió mirando al lado mientras caminaba silenciosamente junto a Rukia hacia la escuela. Usualmente no caminaban juntos por miedo de ser descubiertos, pero por alguna razón él no se sintió como para dejarla sola entonces. Su expresión aún estaba como blanca. ¿Era por él?

Ichigo frunció el ceño. ¿Qué demonios dijo para hacerla enojar?...Espera un segundo; ¿de qué estaba hablando antes de que repentinamente se quedara callada? Diablos, ¿no debería ser él el molesto con ella? Después de todo, ella fue la que lo despertó de su lindo sueño con sus chillidos; sin mencionar sus piernas que seguían empujando sus…partes sensitivas. Ichigo sacudió su cabeza para deshacerse de un sonrojo que aparecía en su cara antes de volver a mirar a Rukia.

Él dejo escapar un frustrado suspiro. "Rukia, ¿estás segura qué estás bien?"

"Sí," ella susurró antes de soltar un largo respiro y hablar de nuevo en una voz más fuerte. "No te preocupes por mí; aún estoy cansada, eso es todo."

Él estaba por decir algo cuando fue interrumpido rudamente.

"¡Kurosaki-kun!"

Ichigo y Rukia pararon en su camino y se giraron para vera una mujer castaña acercándoseles a toda velocidad.

"Ah, ohayo…Inoue," Ichigo saludó incómodo a su amiga de instituto.

Orihime rápidamente los alcanzó. Se inclinó, tratando de recuperar su aliento con una mano sobre su rodilla y la otra…sosteniendo la manga de Ichigo. Rukia miró rápidamente a otro lado ante la imagen, especialmente desde que Ichigo no se estaba zafando.

"Ah, ¡ohayo Kurosaki-kun!" lo saludó con una sonrisa después de que su respiración retornó a la normalidad, "No pensé que acabaría viéndote en el camino a la escuela. Tan temprano."

"Sí," se rascó la parte trasera de la cabeza, "Me levanté temprano esta mañana así que decidí venir a la escuela ahora."

"Ya veo," ella sonrió. Orihime estaba a punto de agregar algo cuando se dio cuenta que ellos dos no estaban solos. "¿Kuchiki-san?"

Rukia la volteó a ver y trató de actuar inocente. "Hai. Ohayo gazaimasu, Inoue-sensei," reverenció.

Los labios de Orihime se torcieron hacia arriba y hacia abajo, no estando segura de cómo reaccionar al ver a un profesor y a un estudiante caminando juntos. "O-ohayo. Ano, ¿Por qué estás aquí?"

Wow, hablando de ser directo.

"Ah, estaba caminando hacia la escuela y me la encontré en el camino," Ichigo intervino rápidamente, "Aparentemente ella vive cerca de mi barrio."

"Oh, ya veo," Orihime asintió antes de mirar de uno al otro, "Aun así, deberían ser más cuidadosos. Si alguien más los viera juntos podrían pensar que algo esta pasando."

"Ah, wa li," Ichigo asintió, "Seré más cuidadoso la próxima vez."

"Sí, yo también," Rukia reverenció de nuevo.

Orihime asintió hacia la joven estudiante antes de girarse hacia el pelinaranjo con una sonrisa feliz. "Como sea, ahora que estamos juntos ¡vayamos juntos a la escuela!" alzó sus brazos en el aire.

Ichigo le dio una sonrisa incómoda que fue reemplazada con una mueca cuando se dio cuenta que Rukia tenía el ceño fruncido. De verdad, ¿qué está mal con ella?

"¡Vamos!" Orihime chilló de nuevo antes de tomar el brazo de Ichigo y alejarlo de Rukia.

"¡Ah! ¡Espera, Inoue!" trató de pararla pero no puedo zafar su brazo de su encierro entre sus brazos y sus pechos. Se giró para ver a Rukia, rogándole con los ojos que le ayudara.

Pero Rukia no estaba mirando.

Ella miró a otro lado en el momento en que vio a Inoue-sensei agarrar el brazo de Ichigo y jalarlo lejos de ella. No sabía por qué pero no paró el gesto de molestia de aparecer en su rostro. Rukia continuó con su paso lento y alcanzó su preparatoria en cinco minutos.

Ichigo frunció aún más el ceño llegando a su oficina. Estaba enfadado de que Rukia lo ignorara cuando Orihime inesperadamente vino y se lo llevó. Él realmente quería romper esa pared de hielo que ella había creado y ver lo que estaba pensando. Habían estado viviendo juntos por más de una semana y se conocían por casi dos meses. Y desde el primer día que se conocieron no pudieron mantener sus verdaderos yo escondidos del otro. Tan sólo mirar en los ojos del otro era suficiente para deducir lo que el otro estaba pensando, aun si otras personas no podían.

"¿Kurosaki?"

El pelinaranjo mantuvo su cabeza gacha en lo que se giraba. "¿Qué?" gruñó.

Uryuu alzó una ceja divertido. "¿Qué puso a tus bragas en grupo?"

"Cállate," Ichigo lo fulminó con la mirada antes de añadir, "Y no uso bragas."

"De seguro no," Uryuu sonrió divertido acercándose a su amigo y sentándose en su asiento vacío. "Como sea, Inoue-san me dijo que viniste a la escuela con ella."

Ichigo puso en blanco los ojos. "Sólo me la encontré en el camino. Antes de que lo supiera, ella tomó mi brazo y literalmente me arrastró aquí." Se giró de regreso a su escritorio y empezó a prepararse para su primera clase…con Rukia. Perra, pensó, te haré pagar por ignorarme.

Uryuu asintió. "Más te vale que sea eso. No olvides que esta escuela es estricta sobre las relaciones entre el profesorado."

"No tienes que preocuparte por eso; nunca vi a Inoue como algo más que una amiga."

"¿Pero puedes decir lo mismo sobre ella?" Uryuu agregó, su voz toda seria abruptamente.

Ichigo se congeló parando de deshacer su mochila. Lentamente giró su cabeza y miró molesto. "No te atrevas a mencionar el tema de nuevo, Ishida."

Su amigo lo miró molesto de regreso, cruzando sus brazos en frente de su pecho. "Kurosaki, sabes tan bien como yo que Inoue-san aún no te olvida desde la preparatoria. Diablos, sus sentimientos revivieron cuando viniste a esta escuela." Se calló, esperando que su amigo replicara pero cuando no obtuvo nada Uryuu continuó. "Sólo asegúrate de mantener tu distancia. Esta escuela no toma a la ligera esta clase de relaciones. Sólo permitieron la relación de Toushiro porque su situación es un poco diferente. Pero si alguien te ve con otra maestra—o estudiante— puedes besar tu carrera para el 'adiós'."

Ichigo permaneció callado, asimilando todo lo que su amigo le dijo. Una relación con otro miembro del profesorado…o con un estudiante, estaba prohibida. Reprimió un suspiro y miró a su amigo con diversión falsa. "¿Entonces no deberías dejar mi oficina? No te gustaría que alguien cuestione tu sexualidad de nuevo, ¿o sí?"

Uryuu inmediatamente se puso rojo de ira parándose y saliendo con fuertes pisadas de la oficina de su amigo.

Ichigo sonrió irónico. "Al parecer aún no olvida ese estúpido rumor," murmuró para sí mismo. Se sentó en el asiento que Uryuu acababa de dejar vacante y dejó ir su cabeza hacia atrás, sus brazos colgando a sus lados. "Esto está jodido…" suspiró. En menos de una hora reunió sus materiales y se dirigió a su clase.

"¡Siéntense!" gritó entrando a la clase 3-2 tan pronto la campana sonó. En unos cuantos segundos todos los alumnos regresaron a sus asientos e Ichigo inició la clase.

Tomó la asistencia regular y rápidamente recogió la tarea que dejó. Cuando llegó a Rukia, ella sólo le pasó una hoja de papel en blanco, la cual él tomó para que nadie pudiera sospechar nada. Cuando regresó al frente del salón, velozmente tomó su libro. "Abran en la página 43 y continuaremos desde donde lo dejamos ayer."

"Hai," los alumnos respondieron sacando sus copias de su libro.

Ichigo miró por todo el salón antes de llamar un nombre. "Abarai, empieza."

Renji, quien estaba mirando la deprimida espalda de su amiga frente a él, fue sacado abruptamente de su tren de pensamientos cuando escuchó su nombre ser pronunciado. "¿Q-qué?"

Ichigo frunció el ceño. "Pon atención la próxima vez." Miró a otro estudiante y lo llamó. "Asano, empieza."

"H-hai," Keigo saltó y empezó a leer en voz alta.

Renji frunció el ceño, mirando iracundo a Ichigo quien ignoró al pelirrojo después de humillarlo frente a todos. Sabía que no le gustaba este nuevo maestro; el bastardo era demasiado engreído en su opinión.

Pero a Ichigo realmente no le importaba. Diablos, se sentía extremadamente enojado. Cuando caminó por primera vez alrededor del salón para recoger la tarea, trató de atraer la atención de Rukia pasándole furtivamente una pequeña nota en su mano cuando ella le dio su 'tarea,' preguntándole si realmente estaba bien. Pero la maldita perra meramente leyó la pequeña nota y rápidamente la metió en su libro, sin molestarse en voltearlo a ver.

Rukia mantuvo su vista afuera de la ventana, sin siquiera mirar su libro. Ichigo podía llamarla, avergonzándola también…pero sabía que ella terminaría matándolo más tarde en casa una vez que estuviera normal de nuevo. Así que Ichigo sólo dejó salir un silencioso suspiro y escuchó a Keigo, quien estaba haciendo un horrible trabajo usando diferentes tonos de voces para cada personaje.

La clase continuó sin drama. Pronto la campana sonó e Ichigo dejó la clase, sólo para ser reemplazado por otro maestro para la siguiente clase. Pero en lo que Ichigo se iba, dio una última mirada a Rukia pero la maldita perra aún no lo estaba viendo.

Antes de que lo supiera, Rukia estaba sentada con sus amigas abriendo sus cajas del almuerzo.

"¿Estás bien?" Tatsuki preguntó.

Rukia volteó de su comida. "¿Huh?"

"Te pregunté si estás bien," Tatsuki repitió.

"Por supuesto que lo estoy; ¿por qué no habría de estarlo?" Rukia le sonrió dulcemente a su amiga.

Tatsuki frunció el ceño pero no pudo decir nada cuando Matsumoto y Hinamori regresaron del baño.

"Hey Rukia, escuché que te mudaste a un nuevo apartamento la semana pasada," Matsumoto dijo, "¿Qué pasó? ¿Por qué te cambiaste de repente?"

"Oh, acerca de eso," Rukia suspiró, tratando de pensar cómo le diría a sus amigas la verdad pero manteniendo la parte de vivir con su maestro secreta, "Bueno, la semana pasada estaba de camino a casa cuando la encontré totalmente arruinada." Paró cuando sus amigas jadearon, "Aparentemente alguien irrumpió en mi lugar justo antes de llegara."

"¡Oh no!" Hinamori jadeó con ojos acuosos, "¿Llamaste a la policía?"

Rukia asintió. "Pero no sé si ya lo atraparon. No he tenido ninguna llamada de regreso de ellos."

"¿Qué perdiste?" su amiga preguntó.

Rukia encogió sus hombros. "Mayoritariamente joyas y algunos montones de dinero que había escondido secretamente en mi lugar. Sin mencionar que me falta algo de ropa interior."

Tatsuki frunció el ceño. "Si alguna vez pongo mis manos sobre ese bastardo pervertido voy a matarlo," despreció a través de sus apretados dientes.

Rukia le sonrió a su amiga. "Te haré una llamada si alguna vez es atrapado."

"Entonces ¿dónde vives ahora?" la rubia preguntó.

"Um, no muy lejos de mi viejo apartamento," Rukia replicó, riendo nerviosamente, "Está cerca de mi viejo lugar así que fui capaz de moverme en tan sólo un día después del robo." Rápidamente alzó su caja de jugo y empezó a beber su contenido antes de que dijera algo innecesario.

Tatsuki miró a sus otras dos amigas y asintió. "Deberíamos ir y visitar ese lugar."

Rukia casi escupe su jugo. "¿Q-qué?" tartamudeó.

Tatsuki alzó una ceja. "Tu nueva casa. Queremos visitarla y ayudarte con lo que sea que aún no hayas desempacado."

Rukia rápidamente agitó su cabeza. "Está bien. Ya me mudé a mi nueva casa desde hace una semana y todo está listo. Así que no hay que preocuparse por nada," rió nerviosamente.

Matsumoto frunció el ceño cruzando sus brazos de bajo de sus…ajem, gigantes…dones (?). "¿Pero por qué te mudaste sin decirnos?"

"Um," Rukia podía sentir las gotas de sudor frío deslizándose por su cuello, "No tenía mucho que mover desde que la mayor parte de las cosas grandes fueron destruidas. Y no quería molestar a ninguna de ustedes."

"Aún así, desearía que nos hubieras dicho," Hinamori agregó.

Rukia sonrió. "Lo siento. Prometo decirles la próxima vez."

"Bueno entonces," Matsumoto junto sus manos y sonrió ampliamente. "¡Yo digo que todas vayamos al lugar de Rukia hoy y bendigamos su nuevo lugar con nuestra presencia!"

Tatsuki y Hinamori estaban a punto de responder con un grito cuando Rukia, viéndose pálida, interrumpió. "¡NO PUEDEN!"

Las tres chicas se congelaron y miraron fijamente a su amiga.

Dándose cuenta de que su repentina acción era algo sospechosa, Rukia dejó salir una risa nerviosa de nuevo, "Verán, esta vez decidí mudarme con alguien desde que vivir sola es inseguro. Y no creo que… ella aprecie que ustedes vallan de repente."

Tatsuki la miró y frunció el ceño. "Pero tú no eres del tipo de vivir con alguien. Terminarías desquiciando esa persona."

"Wow, muchas gracias," Rukia miró molesta a su amiga.

"Y qué clase de persona se enfada sólo porque su compañero lleva a algunos amigos. Dudo que lo haga," Matsumoto hizo un puchero.

Rukia miró a otro lado, temerosa de ver directo a los ojos de sus amigas. "Si bueno, ella es un tanto antisocial."

"Hombre, ¿te mudaste al lugar equivocado o qué?" Tatsuki bufó.

Rukia asintió. "Pero estaba en un apuro así que no hay nada que pudiera hacer al respecto."

Matsumoto frunció el ceño en desaprobación. "Entonces supongo que no habrá fiesta."

"Sí," Rukia rió, "Perdón."

Tatsuki asintió. "Ya que. Pero estás bien con eso, ¿verdad? Ese ladrón debió asustarte."

Rukia encogió sus hombros. "Trato de no pensar mucho sobre eso. Ya pasó una semana y estoy tratando de no hacer un gran escándalo de esto. La mudanza fue estresante."

"¿…Pero tu hermano sabe?" Hinamori preguntó repentinamente, muy cuidadosa en eso.

Rukia miró fijamente a su amiga antes de mirar hacia abajo sacudiendo su cabeza. "No es como que le importe de todos modos. Diablos, nii-sama ni siquiera me llama a menos que sea una emergencia o algo. Él sólo contribuye poniendo una gran cantidad de efectivo en mi cuenta del banco cada semana pero de ahí en fuera a él realmente no le importa lo que pase conmigo."

Tatsuki frunció el ceño. "Tu hermano realmente necesita relajarse."

Rukia miró a su amiga y le ofreció una pequeña sonrisa. "También pienso lo mismo."

La campana sonó de pronto y las cuatro chicas se pararon. "Bueno, mejor vayámonos antes de que el prometido de Momo empiece a arrancarnos la cabeza." Tatsuki sonrió de lado.

"Más como matarnos mientras sólo muerde a Momo," Matsumoto guiñó un ojo.

"¡Chicas!" Hinamori se ruborizó, dándole a sus amigas una linda mirada molesta.

Rukia sonrió mientras caminaba con sus amigas de regreso a su salón. Sin embargo, su mente todavía estaba completamente en su hermano que no se dio cuenta cuando chocó contra alguien en el pasillo.

Esa persona casi se tropieza, tirando todos los papeles de su mano. "Qué dem—" Se giró para decir algo cuando se dio cuenta de quién era.

Tatsuki apresuradamente apareció en frente de él para interponerse por Rukia mientras ella seguía caminado. "Perdón por eso Ichigo. Rukia sólo tiene mucho en su mente."

Ichigo frunció el ceño. "¿Qué podría ser para que ella choque contra su maestro y continúe caminando como si nada hubiera pasado?"

"Bueno, accidentalmente trajimos el tema sobre su hermano, el cual es un tema sensible para la chica," suspiró.

Ichigo se congeló yéndose a una profunda reflexión. Hermano… Vio a Tatsuki con una mirada curiosa. "¿Cómo es su hermano?" Cuando Tatsuki alzó su ceja repentinamente, Ichigo volteó los ojos y replicó. "Sólo quiero saber que clase de persona es el hermano de mi alumna como para que deje a su hermana así."

Tatsuki estuvo callada por un segundo, no estaba segura de sí decirlo o no a Ichigo. "Bueno…"

"Sólo escúpelo, Arisawa," Ichigo frunció el cejo.

Tatsuki suspiró en derrota. "OK, verás…ese hermano de ella, Kuchiki Byakuya, tiene probablemente atorado el tubo más largo en su culo."

Ichigo alzó una ceja pero no dijo nada.

"Él realmente no es su hermano; ella fue adoptada en su familia gracias a su hermana…es una historia larga," ella volteó los ojos. Ichigo tuvo que morderse la lengua para no decir que él ya sabía esa parte de la historia, y la dejó continuar. "Como sea, ese tipo a penas y le habla a Rukia; diablos, ¡no estaría sorprendida si él no supiera como se ve ella! Le dio un sermón completo de lo que significa ser una Kuchiki, poniéndole demasiada presión en sus hombros empezando a una temprana edad. Al final, Rukia no pudo soportarlo más así que dejó su casa. Le tomó un rato a él aceptar esto…de hecho Kuchiki-sama aún no lo aprecia pero no puede hacer nada por ello. Así que únicamente contribuye dándole dinero seguido. Pero ese bastardo ni siquiera la llama o le manda un mensaje." Tatsuki frunció el ceño molesta y agregó "Pinché" al final.

Ichigo, quien había estado escuchando cuidadosamente, le empezó a disgustar este hermano de ella mientras más y más escuchaba de él (que no era mucho). Ahora él lentamente se dio cuenta qué fue lo que puso a Rukia tan molesta con él el día entero: cometió el estúpido error de mencionar el tema de como nadie la quería.

Ichigo se quejó internamente. Al parecer tendría que hacer una disculpa entera a ella.

"Deberías irte a clase ahora, Arisawa," la señaló, "Gracias por decirme."

Tatsuki encogió sus hombros. "Sólo no le digas a Rukia que te dije," lo fulminó con la mirada antes de correr a clase.

Ichigo asintió con la cabeza mientras se dirigía a su próxima clase también. Pero aun a través de la clase completa no pudo dejar ir a Rukia de su mente, ni lo retorcida que era su vida. Como yo…pensó, apenas concentrándose en los estudiantes quienes estaban leyendo en su clase.

Cometió el error de empezar el día de ella de forma errónea mencionándole tan llegador tema. Y si lo que Arisawa dijo es verdad, entonces Rukia seguí afligida, si no hasta más gracias a que al parecer sus amigas también lo habían sacado.

Ichigo suspiró, pensando en alguna manera para animarla un poco…

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Rukia se despidió de sus amigos cuando uno por uno dejaban el salón.

"¡Nos vemos luego Rukia!" Matsumoto cantó fuerte mientras salía del salón.

"Bye," Rukia se despidió de regreso

Renji, quien finalmente guardó todas sus cosas, caminó hacia el escritorio de ella y le despeinó el cabello. "Nos veremos luego, Rukia."

La joven mujer lo fulminó con la mirada antes de alejar su mano de su cabeza. "Sí, nos vemos luego mandril."

Renji meramente sonrió divertido antes de dirigirse a su club de kendo.

Ahora, siendo la única que se quedó atrás, Rukia se permitió dejar salir un largo respiro, estirando sus brazos arriba y abajo.

"¿Quedándote tarde, enana?"

Rukia volteó a ver y frunció el ceño al ver a su 'sensei' recargado casualmente contra la puerta del salón vacío. "De hecho, no, Kurosaki-sensei," replicó moderadamente.

Ichigo sonrió antes de pararse bien. Lentamente se acercó a Rukia quien todavía estaba guardando sus cosas. Después de ver lo que estaba en su escritorio, no pudo más que fruncir el entrecejo en desaprobación. "¿Por qué cargas tanta mierda?" preguntó, tomando lo que parecía ser un utensilio inservible de su escritorio, "Dudo que todo esto se te haya pedido al principio del año."

Rukia velozmente arrebató el objeto del agarre de Ichigo y lo arrojó a su mochila. "Para tu información, Kurosaki-sensei, me gusta cargar objetos extras porque nunca sabes cuando algo podría ser útil."

Ichigo rió sutilmente antes de sentarse en el escritorio de Rukia. "Oi."

"¿Qué?" ella gruñó.

Sin más palabras, Ichigo de pronto tomó una de sus muñecas y empezó a jalarla.

"¡Ichigo! ¡¿Qué estás haciendo?!" Rukia pregunto en histeria.

"Sólo cállate y sígueme," dijo.

"Ichigo—" Rukia forcejeó para soltarse de su agarre pero Ichigo únicamente la tomó con más fuerza y la jaló hacia el pasillo, "¡—déjame ir! ¡¿Y si alguien nos ve?!"

Ichigo ni siquiera se molestó en verla mientras arrastraba su pequeño cuerpo detrás de él. "No te preocupes, si lo hacen tan sólo les diré que estabas escapando después de causar una pelea así que te estoy castigando."

"¡¿QUÉ?!"

"Soy tu maestro titular después de todo," Ichigo sonrió con sorna.

Rukia carvó hoyos con su mirada en la espalda del pelinaranjo finalmente permitiéndose ser arrastrada por él.

Afortunadamente nadie parecía estar alrededor mientras Ichigo continuaba arrastrándola por el pasillo. Pronto alcanzaron las escaleras y empezaron a… ¿subir? Pero ellos ya estaban en el tercer piso lo que significaba que la única cosa arriba de ellos era el techo de la escuela, el cual estaba cerrado desde que ella había entrado a esa escuela.

"¿Realmente podemos estar aquí arriba?" Rukia preguntó.

Ichigo volteó los ojos. "¿Podrías de dejar de actuar toda niña buena y sólo confiar en mí? Además, tengo la llave." Antes de que Rukia pudiera replicar, Ichigo introdujo la llave en el picaporte, girándolo, abriendo la puerta.

Rukia cruzó sus brazos y caminó hacia atrás. "No lo sé…aún seguimos en la escuela y si alguien nos ve ahora empezaran a sospechar."

Ichigo sonrió. "Tan sólo no pienses en nada más pero en lo que estoy apunto de enseñarte. Confía en mí, valdrá la pena."

Ichigo giró la manija y abrió la puerta metálica. Rukia inspiró cuando un soplo de aire freso de pronto entró, fluyendo a través de sus oscuros cabellos. Cuando la puerta estuvo totalmente abierta tuvo que tallarse los ojos por la repentina luz, apenas siendo capaz de ver algo por ella. Sólo después de unos cuantos segundos fue capaz de abrirlos de nuevo, esta vez viendo a Ichigo sonriendo ampliamente al lado de la puerta abierta y extendiendo una de sus manos.

Rukia miró fijamente su mano por un segundo, antes de poner la suya encima de la de él. Ichigo cerró su larga mano alrededor de la pequeña de ella y la llevo afuera. Los dos atravesaron la puerta y Rukia dejó escapar un jadeo.

Ichigo se inclinó hacia ella y susurró en su oreja, "Te dije que valdría la pena."

Rukia sólo respondió con una sonrisa mientras caminaba al barandal sólo para ver una gran vista de Karakura en frente de ella.

"Cuando atendía esta escuela seguido me colaba aquí para el almuerzo," Ichigo dijo, mirando el pueblo con ella. "Es uno de mis lugares favoritos."

"Puedo ver por qué," Rukia replicó.

Ichigo sonrió satisfecho antes de voltear a ver sus manos que aún se sostenían. Alzó su mano y la giro, la palma hacia arriba. Rukia lo miró antes de mirar su mano. Ichigo colocó la llave en ella y usó su otra mano para cerrar sus dedos alrededor de ella, atrapando la llave en su puño. "Cuando te sientas preocupada, asustada, enojada o simplemente aburrida, ven aquí."

Rukia lo miró y sonrió. "¿Esta es tu forma de mostrar que te preocupas por mí?"

Ichigo encogió sus hombros. "Yo sólo sé que hay veces cuando necesitas aire fresco. ¿Así que por qué no obtenerlo del lugar más alto donde el aire es más fresco?"

"¿Y qué hay si alguien me descubre aquí arriba?" ella preguntó.

Él sacudió su cabeza. "Solía ayudar al viejo conserje en esta escuela y únicamente él tenía la llave a este lugar, que luego me dio. Nadie será capaz de venir aquí excepto nosotros," dijo levantando otra llave, la copia exacta de la que tenía ella en su mano, moviéndola entre sus dedos. "Este será nuestro pequeño secreto."

Rukia dejó salir una risotada antes de abrazarlo, "Arigatou, Ichigo."

Ichigo también la abrazó. "No hay problema, enana."

Ambos se dejaron ir antes de mirar afuera. El sol se empezaba a poner, coloreando el cielo en un hermoso matiz de colores oscuros y brillantes. Ichigo lentamente empezó a silbar una pequeña tonada.

"Oi."

"¿Qué?" Ichigo respondió.

Rukia lo volteó a ver y sonrió de lado. "Cállate."

Ichigo la miró con confusión en su cara antes de dejar salir un risa baja. "Está bien, tú ganas."


N/A: few, eso fue largo!! pude haber roto mi record lol

Como sea, como dije: no pasa mucho pero cosas suves y mas suaves. No es mi mejor pedazo de trabajo pero sólo tenía que escribir algo antes de escribir otros capítulos. Aun así, espero lo hayan disfritado!!! Porfavor, dejen review.

Pequeño preview para el próximo capítulo:

Rukia+resfirado=Ichigo calenturiento (!?)


N/T: ^.^ estoy bastante contenta con la traducción de este cap, de vdd. Espero les haya gustado tanto como a mí! Como vemos, la relación entre Ichigo y Rukia va avanzando de poco en poco, pero bueno, todavia les falta ^.^

El prox cap saldra para...no tengo idea como siempre xD y como siempre todo dependera del tiempo que tenga para traducir...ajajaja...mal chiste -_-

Gracias a todos aquellos que han dejado reviews!!! Se les agradece y se les aprecia! Y tmb gracias por su apoyo!

Hasta la próxima! (y dejen reviews!)