Esta novela es la continuación de "Rosemmett: de la belleza del exterior a la belleza del corazón." Pueden encontrarla en mi perfil. Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.

Capítulo final de la novela. No haré todo el libro porque dejaré sólo las partes escenciales de Rosalie y Emmett… en donde podrán comprender por qué Rosalie tiene ese resentimiento. Gracias por leer la segunda historia.

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Emmett's POV

Alice estiró su mano para que Edward le entregase algo. Nos sorprendimos cuando éste le entregó un juego de llaves que no conocíamos. Entonces Alice se dirigió a la camioneta de Bella, se subió y manejó. Edward hizo contacto y la siguió. Llegamos hasta su casa. Alice estacionó la camioneta y se subió atrás junto con mi enojado hermano cuñado y mi furiosa esposa.

Tomamos rumbo a casa y cada cierto tiempo veía atrás y me arrepentí de no haberme sentado junto a ella. Quería tranquilizarla. Casi podía ver humo saliendo de ella.. Ups, menos mal que ella no tiene el don de leer la mente. Mejor la dejo sola un momento y sigo con mi tarde. Tenía planeado jugar un momento con Jasper a lo que sea. Matando el tiempo.

Cuando llegamos a la casa, Alice se fue a hacer diseños de ropa, cosa que siempre hacía con Rose, pero la diferencia es que ahora mi esposa se fue a sentar al sillón cambiando la televisión a velocidad inhumana. Decidí no interferir otra vez así que le dije a Jasper que jugaramos ajedrez a nuestra manera. Sólo podía jugar bien con él porque con Edward y Alice, siempre había trampa de por medio.

Tomamos ocho tableros y los unimos en la mitad de la sala. Teníamos nuestras propias reglas. Por los primeros minutos iba ganando pero de pronto Jasper empezó a derribar mis piezas. Genial, Rose enojada y mi hermano me ganaba. Menuda tarde.

Rosalie's POV

Genial, el contacto con esa estúpida humana ya había llegado demasiado lejos. No tenía ánimos si quiera de diseñar junto a mi hermana. Empecé a cambiar la tele lo más rápido que pude. En realidad no veía nada pero el pobre control remoto sufría de mi violencia. Quizás debería ir con mi BMW y dar una vuelta. Allí me sentiría en paz… Estaba a punto de irme cuando algo atrajo mi atención. ¿Edward está componiendo otra vez?. Todo por esa estúpida humana. Ahora tenía ganas de tocar de nuevo sólo por ella. ¿Qué tenía esa humana que no tuviera yo? ¿Por qué se fijó en ella y no en mí?

Entonces Edward paró de tocar. Se llevó la boca para evitar reírse en voz alta. Estúpido. Había escuchado lo último por supuesto. ¿Cómo no pude controlar mis pensamientos? A ojos de cualquiera parecía celosa, y si, en cierto modo lo estaba. Pero no del modo amoroso. No amaba a Edward pero si siempre estuve celosa de que no me hubiera elegido. Aunque lo agradezco porque Emmett sin duda es lo mejor que me pudo pasar.

El seguía aguantándose la risa así que decidí mirarlo con toda la rabia que sentía en esos momentos. Si pudiera le arrancaría un brazo.

Todos se dieron vuelta a mirar la tensa situación. Esme bajó las escaleras y se interpuso entre ambos.

- No te detengas, Edward – le dijo Esme a Edward.

Éste continuó tocando dándome la espalda. Pude sentir que evitaba reír. No lo soporto más.

Me levanté y salí, mitad enojada y mitad avergonzada por lo que él había oído.

"Si dices algo te daré caza como a un perro." – lo amenacé mentalmente, pero él seguía mofándose de mí. Ok, antes no era mi persona favorita. Ahora menos.

-¿Que va mal, Rose?- trataba de seguirme Emmett pero lo ignoré y me fui al garaje. Me senté en mi precioso BMW y sólo dejé recostar mi cabeza en el asiento de cuero. Apreté el volante tan fuerte pero no lo suficiente como para hacerlo pedazos. No me daría ese lujo.

Pude oír a Emmett al interior.

-¿De que se trata esto?

-No tengo ni la mas remota idea- mentía Edward. Fue lo único que agradecí de él. Si Emmett se enteraba no quería ni pensar en lo que podía llegar a hacer.

Pude sentir el gruñido frustrado de Emmett. Edward siguió tocando como si nada.

En verdad estaba tan frustrada. Mis padres me criaron con la idea de captar algún joven adinerado. Quizás si no hubiera nacido tan hermosa, todo sería distinto. Si yo hubiese nacido normal, quizás me habría casado con un hombre noble, que me amara de verdad, no con el alimaña de Royce. Hubiera tenido hijos, una familia y vida feliz. Habría visto crecer a mis nietos y morir junto a mi esposo. Pero en cambio, fue mi belleza lo que me llevó a todo esto. Por mi belleza me comprometí con un patán, por mi belleza él abusó de mí junto con sus amigos. Por momentos deseo haber nacido menos bella. Pero la belleza es algo que se me instauró desde pequeña. Siempre tuve que lucir perfecta hasta que terminó gustándome, y cada vez fui mas apegada a lo bonito. Es por eso que al ser envidiada por mujeres y adorada por hombres, nunca entendí como es que Edward nunca se fijó en mí. Tampoco es que estuviera enamorada de él, pero si tan sólo hubiera demostrado algo de interés… o incluso más simpatía. Las primeras palabras que oí de él fueron de desprecio hacia mi. ¿Cómo es posible que algo así deje de importarme? Más aún cuando él se empecinaba en dejarme mal enfrente de todos. Nunca se ha dado el tiempo de conversar conmigo, aunque debo admitir que me costaría dejarlo.

Lo que más odiaba de toda ésta situación es que eligió a una humana. Una simple humana sin gracia alguna. Yo era hermosa, tanto que habían chicas que perdían la autoestima al verme pasar. Y él, era inmune a eso. Como si mi belleza fuera un don y él tuviera el antídoto. Incluso hubiera aguantado que estuviera con Tanya, ya que su belleza al menos se acercaba a la mía. Pero aún así tomó el camino más difícil y sin gracia. Isabella Swan. La humana que llegaría a nuestras vidas por cosa del destino.

Emmett's POV

Mi Rose estaba furiosa, y era mejor no molestarla. Cuando andaba así decidía alejarme nada más. Juraría que tenía su período a veces. En fin, odiaba no poder consolarla pero habían enojos y enojos. Y a éste tipo de enojos yo le tenía miedo.

Continué mi juego con Jasper de manera normal. Alice, Esme y Edward conversaban sobre Bella. Conversación demasiado cursi para mis oídos.

Teníamos planeado el fin de semana perfecto para ir a cazar el oso que tanto quería, pero Edward se adelantó y quiso que fueramos ya.

- Está bien, deja despedirme primero de Rose.

-Seguro.

Me dirigí a la puerta de atrás que daba al garaje. La ví sentada en su BMW. Ella se alteró al verme y apretó el volante casi arrancándolo. Me acerqué a ella, me agaché y le di un beso en la mejilla. Ella no me miró pero tampoco tenía una expresión de enojo conmigo. Amaba eso de ella. Podía estar enojada con toda la ciudad pero cuando estaba conmigo, era la mujer más dulce de todas.

-Vuelvo a la medianoche. Te amo.

No esperé su respuesta porque sabía que no diría nada.

Nos dirigimos a cazar a las afueras de Forks. Encontramos una zona perfecta y empezamos a buscar el objetivo del día: osos.

Buscamos por media hora, hasta que encontramos uno. Edward sabía cuanto anhelaba un oso asi que fue a buscar su propia cena

-Este oso será mío. – dije dirigiéndome hacia el gran oso pardo en posición de ataque. El Oso lanzó un gruñido y yo hice lo mismo. Empecé a aparecerme por detrás, luego por delante del oso, distrayéndolo.

-¿Nadie te dijo que no debes jugar con tu comida? – apareció Edward de repente.

-oh, hey Edward- saludé a Ed, pero el oso aprovechó mi distracción y rompió mi camisa favorita, con sus garras. Por supuesto él sufrió más ya que sus uñas chocaron con mi pecho irrompible.

-Aw demonios, Rose me dio esta camisa.- le lancé un gruñido al oso. Entonces ataqué.

Primero fue como una competencia de gruñidos. El osos estaba tan enfurecido, lo cual hacía que su sangre aumentara, haciéndome agua la boca. Así que comencé a atacarlo. Él se defendía por supuesto. Extrañaba tanto una pelea digna con la cena. Me embestí contra el oso tan fuerte que tiramos un abeto al suelo. Luego que lo tenía listo, clavé mis dientes en su cuello, succionando la sangre que tanto me llamaba. Casi podía sentir a mi garganta agradeciéndome. Cuando terminé de saciar mi sed, dejé al animal a un lado y me miré bien. Tenía la camisa que me dio Rose rasgada, con sangre y pelo del animal, además de la sabia que cayó del abeto que botamos. Miré a Edward que estaba sentado en una roca. Fui a saludar a mi hermano con una sonrisa, como siempre.

-Ese era uno fuerte, casi pude sentir cuando me arañó. – traté de excusar mi desarreglado aspecto, en comparación con la impecable camisa de Edward.

- Eres tan infantil, Emmett.

Conversamos sobre la comida y la lucha. Él se jactaba que no tenía necesidad de luchar para alimentarse. Pero yo no estaba de acuerdo. Luchar era divertido, y sólo podía hacerlo con pocos de la familia. Mi Rose nunca me apoyaba en eso ya que su cabello estaba primero. Pero bueno, a veces la entendía, sobre todo cuando se hacía esos peinados que me mataban.

Decidí sacar el tema de Bella para que él pudiera desahogarse. Se veía como si tuviera sentimientos en una bomba y que explotarían en cualquier momento…

-Me gustaría saber lo que la muchacha humana hace para tenerte fuera de su mente… Tal vez ella podría darme algunas indicaciones.

Edward me gruñó.

- Mantente lejos de ella. – sus ojos se volvieron asesinos. Que temperamental.

-Delicado, delicado. – traté de calmarlo de nuevo. Me senté más a su lado para poder tener una charla…- Lo siento. Sé que estás tratando de resistirte. Realmente trato de no ser un idiota demasiado insensible, pero es parte de mi estado natural ...

Intenté con el humor pero seguía sin decir nada.

-Tan serio todo el tiempo. ¿Qué te pasa ahora?

-Pensando en ella. Bien, preocupándome, realmente.

- ¿De qué hay que preocuparse? Estás aquí – traté de bromear de nuevo. Pero nada…

-¿Alguna vez ha pensado qué frágiles son? ¿Cuántas cosas malas hay que le puede pasar a un mortal?

-No realmente. Creo que sé de lo que hablas. Yo fui como un palillo la primera vez frente a un oso. – recordé el día en que volví a nacer.

-Osos. Sería solamente su suerte, ¿verdad?. Un oso vago en la ciudad. Desde luego este se dirigiría directamente hacia Bella.

-Piensas como un loco ¿sabes? – me reí.

Entonces la bomba explotó …

-Solo imagina por un momento que Rosalie es humana, Emmett. ¡Y ella podría encontrarse con un oso ... o ser golpeada por un coche ... o caerse por las escaleras ... o enfermarse , coger una enfermedad! .¡" Incendios y terremotos y tornados! ¡Puf! ¿Cuándo fue la última vez viste las noticias? ¿Has visto alguna vez la clase de cosas que les pasan? Robos homicidios...

-¡" Para, para! Para ahí, niño. Ella vive en Forks, recuerdas…

Pasamos los próximos minutos hablando de teorías que Edward tenía en su obsesiva mente. El realmente sentía pánico al solo pensar que algo le podía pasar a Bella.

Mientras trataba de convencerlo de que todo no podía ser tan malo…

-¿No es esta la peor suerte que un humano podría alguna vez tener un vampiro enamorado de ella?.

Recordé entonces a Bella, las pocas veces que la había visto nunca me llamó la atención como para decir que un vampiro pudiera enamorarse de ella.

- Bien, realmente tampoco puedo ver el encanto de Rosalie. Francamente, ella parece tener más trabajo que el que cualquier cara bonita merece.

En otra época le hubiera lanzado un golpe pero ahora sólo me reía.

- No creo que me digas ...

- No sé cual es su problema, Emmett

Su último comentario fue un tanto sínico. Pensaba lanzarlo de la roca pero él lo evitó. Entonces lo ataqué mentalmente: Visualicé a Bella con su tez pálida… y unos ojos rojo carmesí…

-No…. – dijo Edward casi en un susurro.

Entonces él se debatía. No quería seguir el camino que le tocaba. Amarla y transformarla. Traté de suavizarlo con el ejemplo de mi Rose. Ambos sabemos que ella se pudo acostumbrar a ser vampiro pero también sabemos que si hubiera una sola forma de volver a ser humana… ella lo haría… Y yo también.

-¿Puedes siquiera tocarla? ¿Quiero decir, si la amas... no querrás... tocarla? – pregunté un tanto en broma pe en verdad quería saber. No podía imaginar amar a Rose sin siquiera tocarla. Que pensamiento más aterrador. Mejor unirse a los Volturis…Jaja…

- Aún no puedo ni siquiera pensar en eso, Emmett. – wow, pobre.

- Entonces, ¿cuáles son tus opciones?

-No lo sé. Trato de buscar un camino ... para abandonarla. Pero no sé como hacer para mantenerme lejos

Pasamos un rato en silencio. Cada tanto mi hermano ponía caras de dolor…

-¿En qué piensas?

- Ahora mismo, muero por volver corriendo a Forks y comprobar como está. No sé si podré quedarme hasta el domingo por la noche.

-¡Uh-uh! no vas a ir a casa tan pronto. Deja a Rosalie enfriarse un poquito. ¡Por favor! Hazlo por mí.

No quería llegar aún. Seguramente mi esposa lanzaba chispas y no quería estar ahí.

Así nos quedamos el resto del día en el bosque, hablando de la vida, del amor, y de los amores imposibles. Edward me había ayudado en un momento difícil para mi hace años atrás. Era mi turno de darle apoyo.

Rose se acostumbrará. Se que tarde o temprano la tendrá que aceptar. Yo sin duda aceptaré a mi nueva cuñada. Mi hermano merecía vivir su momento de felicidad, y yo lo apoyaría en todo.

Fin.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Ola Lectoras! Bueno quería agradecerles por leer la novela.. a mi gusto no me pareció 100% rosemmett… quizás por eso no es tan bueno el final… Todos ya saben que pasa en el libro… Solo quería explicar por que Rose es así,.. y que sentía Emmett hacia su nueva cuñada. Espero que ahora entiendan un poco mas a mi Rose… Sinceramente yo la siento como una victima de las circunstancias… Y con su mal genio y todo, la adoro igual.

Rosemmett por siempre!

Prox proyecto quizás lo suba el fin de semana..! Atentos! Se viene mucho mejor.. Totalmente Rosemmett!

Besos…! nunirose