Damon estaba irritado, Stefan le había traído sangre y le estaba curando, hallase visto semejante escena, lo tenia enfermo de la bronca, tenia ganas de matar a Stefan solo por obedecer así tan ciegamente a Jenna y estaba molesto con Jenna por tratarlo como una cosa a la que hay que poner bajo llave.
El solo se mordía el interior de la mejilla para no bajar al piso de abajo y empezar a gritarle a Jenna, Stefan coloco su pie en la posición correcta y lo estaba vendando para que los huesos suelden donde deben, su hermano se estaba tomando muchos cuidados para con él, algo no lo olía bien, la fuerza que él no pudo tener con el lobo, el que se recuperara antes y mas rápido que el... y ese olor.
Era el olor a la sangre humana, no la de hospital que tienen almacenada era la distintiva que dejaba un aroma en la piel en el aliento, era el olor de la muerte susurrada de cerca, el conocía bien esa esencia pero llevaba un mes sin alimentarse directamente de una víctima, y Stefan parecía haberse alimentado de una hace solo un día.
Si su comportamiento tan sumiso ante la loba era a razón de ser su alfa, pero que su hermano se comportara así, era solo a razón del bajo perfil que estaba tratando de mantener, lo que esta ocultando de todos, le enferma que Stefan sea así tan falso que no admita que es un vampiro y no un ideal para Elena.
- A si que... como has mantenido el secretito tanto tiempo Stefan querido...- con su sonrisa sus palabras incisivas y directas al punto desconciertan a Stefan e intenta hacerse el tonto el que no entiende sus palabras.
- Secreto, que secreto Damon, es solo una vendaje.- dice poniendo el pie ya vendado en la cama y limpiando el desorden de gasas ensangrentadas con las que lo limpio.
- ¡Oh por favor Stefan! no seas tan santurrón, sabes de que hablo... hablo de las desgraciadas de las que te has estado alimentando de eso hablo.- espeta con bronca, quiere moverse de la cama pero el piel le duele demasiado, con un par de costillas derechas que siguen rotas es medio imposible.
- No se de que hablas Damon...- era palpable la negativa a escucharlo y la reticencia ha decir la verdad y Damon cada vez se enojaba mas.
- Ok, veremos que opina Elena cuando vuelva - se cruza de brazos y le sonríe satisfecho, ya que no puede moverse de la cama, al menos fastidiara a su hermano.
- ¿Y que vas a decirle eh? Ella no creerá nada de lo que digas...-
- No tiene que creerme hermanito, solo tiene que ponerse a vigilarte como águila, por desconfiada, ¿Sabes como es ella? No para hasta averiguar cual es la verdad...- le levanto las cejas y las volvió a bajar burlándose de el.
- ¿Que es lo que quieres Damon?- Stefan dejo las vendas y al caja de primero auxilios que había usado en una silla de esa habitación.
- ¿Yo? Yo no quiero nada Stefan ahora eres tu el que me confunde con algo mas... - bufo cansado... no veía el momento de recuperarse de una vez.
- Siempre hay algo mas a tus intenciones..- se acerco a su cama con los brazos cruzados y su mirada penetrante intentando entre ver entre su palabras.
- No esta vez hermanito... ya no hay necesidad de artimañas... solo quiero que admitas que no puedes controlar la sed, se sincero Stefan, me enferma que pienses que dejaras de ser vampiro solo por estar con Elena...- el asco por su actitud idealista y santurrona no dejaba de darle asco.
- Yo... no puedo, Elena no tiene que enterarse Damon. - espeto esperando algo de Damon que le identifico como apoyo y lo miro extrañado, porque había algo mas, desesperación es su mirada.
- Lo hará Stefan y no queras que sea yo el que se lo diga.- su tono de vos cambio tanto que Stefan no podía de dejar de mirar su rostro recordando algo que no cabía en ese tiempo ni con su hermano.
- Damon.- espeto.
- No Stefan... ahora tráeme mas sangre, quiero levantarme de esta cama ya.- dijo acomodando sus almohadas detrás de él, no quería ver esa mirada de Stefan sobre si.
- Podrás mantenerlo en secreto Damon.- reitero alejándose de allí.
- Puedes beber sangre Stefan... solo pretendo que no te engañes, esta en nuestra naturaleza y no creas que esto es para fastidiarte... no, en realidad si es para fastidiarte porque no me gusta que me trates como princesita lisiada, pero a lo que voy es que no hace falta que mates a nadie para alimentarte de los vivos.- sentencio meciéndose las costillas.
- No he logrado detenerme ni una sola vez en cada ataque...- murmura antes de abrir la puerta.
- Entonces la próxima vez te acompañare y te detendré antes de que sus corazones dejen de latir, pero debes decirle a Elena la verdad...- las reglas eran claras y esperaba que Stefan lo aceptara.
- Porque este importa tanto Damon, actúas como si... - volteo a verle con el pomo de la puerta en la mano.
- ¿Como si fuese el de antes, el viejo Damon?- soltó burlón pero se puso serio y miro a otro lado avergonzado, y Stefan no podía creer que este viendo esa expresión de su hermano no después de ciento cuarenta y cinco años.
- Si... como cuando volvías de tus viajes y yo te contaba las trastadas que me había hecho y me obligabas a decirle todo a padre.- susurro su recuerdo pero Damon lo escucho perfectamente.
- Si bueno, me siento un poco raro, es todo culpa de Jenna... y no me desagrada.- le miro detenidamente, y Stefan le miro incrédulo con el ceño fruncido.
- Me gustaba ese Damon.-
- Cállate... no te hagas ilusiones ¡Ok! Ahora trae mi sangre esclavo.- mando ya irritado.
- Si hermano.- y salio hacia el sótano recordando lo agradable que era Damon en esa época, tan bueno y diligente.
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En el salón Jenna aun estaba solo con la camisa y golpeaba brutalmente al lobo encadenado a una silla antigua con apoya brazos.
- ¿No es esa la silla que Damon uso para matar a mi tío?- pregunto Tyler... al oído de Jeremy que se estremeció al sentir el aliento de su alfa allí.
- Eh... si...- susurro apenado, el había estado presente minutos antes de que Damon le sacara el corazón de cuajo.
- Oh... Jenna tiene los mismo gustos que Damon a la hora de ser sádico ¿No?- Jeremy miro a Tyler con los ojos muy abiertos por la acotación desinteresada.
- Eh si puede ser... solo que no entiendo porque no lo mata...- volteo a ver y Jenna estaba detrás de él y su mirada volvía a la normalidad, dejando atrás sus cuencas oscuras y el brillo dorado.
- No lo mato porque no es de nuestra manada, si le matase mi antigua manada vendría a cobrarse la vida que arrebate y no podre evitar que elijan a cualquiera de ustedes.- se acerco a la mesa donde ellos estaban desempolvando los artilugios de Damon para la tortura
- ¿Manada? ¿Que manada?.- dijeron al unisono la joven pareja.
- Ustedes, uff... me refiero a todos, Elena, Stefan, Damon, ustedes dos por ende también esa Caroline que es hija de Damon por así decirlo...- la mujer tomo de la mesita unas afiladas dagas y probaba su peso...
- No sabíamos que eramos manada...- atino a decir Tyler mirando a otro lado.
- Jenna podrías vestirte no tenemos porque estar de espectadores en tu exhibicionismo.- a el no le afectaba tanto como a Tyler, el había visto muchas veces a Jenna sin ropa saliendo del baño con solo una toalla o en la camisa de Alaric por la casa.
- ¿Vestirme? Uh cierto...Ok pero no te tienes que poner celoso nene enseguida vuelvo... miren bien a este zatrapa.-
- Si ok, no creo que vaya a ningún lado...- Tyler miro al lobo y su rostro se recuperaba mas que rápido. viéndose sus rasgos casi de inmediato a pesar de los negros magullones que presentaba y que aun no se difuminaban.
En el grill la vida es lo mas monótona y solitaria que hay para Matt, esta levantando vasos y platos de las mesas vacías, constatando de que no lo planten con el pago de los pedidos, su vida es solo eso, es ir a la escuela por la mañanas, levantarse en una casa vacía, desayunar solo, viajar solo, trabajar solo para pagar la mitad de las cuentas, apenas llegar con las tareas y las clases extracurriculares.
No sabe si podrá ir a la universidad, no recibirá beca de ningún tipo y por mas que lo acepten en algún lugar no puede pagar ninguna universidad, en realidad su existencia es lamentable, su madre no se aparecerá por allí a consolarle ni a darle el cariño que le falta desde siempre con sus borracheras así que esta reacio a que algo cambie.
Aunque mucho a cambiado, es el único humano de su amigos, el único solo normal de hecho, Bonnie es una bruja, Caroline es un vampiro, su ex mejor amigo es lobo, Elena es una Dopplegänger, Stefan y Damon vampiros e incluso el profesor Alaric es un cazador, en resumen es el único que lo único interesante de el, es trabajar en las noches en el grill.
Levanta la vista mientras sigue pensando que se ha quedado sin amistades, cuando un hombre alto con el cabello corto rubio y desordenado, de ojos adormilados entra desorientado al bar, lo mira un instante notando la manera elegante pero nada formal de vestirse y una bufanda celeste hecha a mano algo desastrosa, como si fuera el primer trabajo de tejido de alguien especial.
Vuelve a sus cavilaciones cuando el mismo hombre tose cerca de él haciéndolo voltear para verle y nota que esta engripado o algo que debería haber permanecido en la cama.
- Disculpa... podridas decirme por donde llego a la casa de los Salvatori?- pregunta en un susurro.
- Son los Salvatore con "e" y su mansión esta al este del pueblo...- le espeta viendo que se sienta en la mesa que esta levantando cerca del la chimenea.
- Oh, si, si, eso me dijo mi amiga pero estoy resfriado y no eh podido encontrarla...- saca un pañuelo celeste de su chaqueta azul oscuro y se suena la nariz, pero Matt no sabe porque su orientación depende de su olfato.
Todo eso le da mala espina nadie que busque a los Salvatore no trae buenas noticias de ningún tipo.
- Si quiere... yo puedo llevarlo, pero no salgo hasta dentro de dos horas, por ser sábado cerramos al medio día...- Matt ofrece para mantenerlo allí hasta que pueda hablar con Elena o Jeremy quien sea que el atienda en la mansión.
- Oh gracias, eso seria genial eres muy amable...- le espeta agotado se lo nota distante.
- Matt, Matt Donovan... espere aquí le traeré un té mientras me espera.- le dijo tomando sus platos sucios.
- Eres muy gentil Matt gracias, eso me caerá muy bien..- el hombre se encorva en si mismo y se recuesta en la mesa algo fatigado.
Cuando pide en la barra que la camarera de turno le lleva el té a ese hombre, y el se mete en el almacén para llamar a Elena pero ella no le atiende, llama a Jeremy y este le contesta sin esperar al siguiente tono, la conversación es corta y concisa nada de saludos, solo le notifica de la presencia de ese sujeto y el se entera de que lo están esperando, el rubio le avisa que lo llevara a la casa.
Las dos horas se le hacen eternas, nada mas quiere ir a casa escuchar el silencio de la misma y odiarse un poco por no haber cuidado mejor a su hermana aunque el sea el menor, pero el solo sale del grill con el hombre alto y espigado pero que no lo confunde su aspecto débil ahora, se nota que es fuerte y hábil, no sabe porque nota eso pero decide tratarlo con cautela.
Se suben a la camioneta, ese sujeto solo le agrádese detrás de un pañuelo mientras estornuda y se mete lentamente a la cabina con su largas piernas a un lado acomodándose como puede, el solo se mantiene serio y responde con pequeños gestos, pero el tipo no tarda en quedarse dormido los veinte minutos que tardan en llegar a la mansión.
Lo despierta lentamente llamándole aunque no sabe su nombre, no sabe cual sera su reacción pero solo se ve enfermo y pálido, al abrir los ojos le sonríe y le dice que no se han presentado como se debe, le da su nombre, Paul Bettany y se presenta extendiendo su mano hacia él antes de tratar de salir de la camioneta, el recuerda en el momento que lo ayuda a salir de la camioneta que tiene examen de matemáticas en unos días y no entiende nada del tema, que de eso debería estar preocupándose ahora y no de que ese tío necesita dormir y un caldo.
Pero él es la clase de persona empatica para con los demás, siempre preocupado por otros al punto de dejar de pensar en el.
- ¿Tienes fiebre?- le pregunta por instinto o por algo mas lo ínsita a poner la mano en la frente de ese desconocido, justo enfrente de las puertas de los Salvatore.
- No creo, tu tienes la mano fría Matt...- y el camarero del grill nota en su palma que si tiene temperatura y afuera se mantiene lo suficientemente frío como para no salir con ese estado.
- Tienes fiebre...- murmurar afirmando su conjetura, llevándolo hasta la puerta y tocando el timbre, con un brazo de ese sujeto sobre sus hombros, el es alto pero ese extraño es mas alto aun, si no estuviera enfermo su postura seria muy impresionante.
Un segundo después de que tocar el timbre la puerta se abre y es Jeremy quien le recibe. La cara de el chico no entiende el porque esta así sujetando a ese hombre contra si y un estornudo que Matt reciente virando su rostro a otro lado lo hizo percatarse del porque, lo ayudo a meterlo dentro de la casa y a sentarlo en el sofá de cuero rápidamente.
- Traeré un te...- acoto Jeremy, Matt seguía mirando al desconocido que parecía mareado y con los ojos semi abiertos, sin percatarse de él hombre atado con cadenas, a la mujer que el creía muerta y a Tyler en la misma habitación.
- ¿Y tu eres?- pregunta Jenna plantada frente a Michael con los brazos cruzados en su campera de cuero verde oscuro y Matt se da vuelta con sus ojo celestes tan tiernos a mirar a quien le llama solo que al ver a Jenna, lo hace reaccionar retrocediendo, se pone blanco del susto.
- Jen... Jen... ¿Jenna?- pregunta señalándola pálido como el papel.
- Wow, tranquilo es otra Jenna Matt, no la tía de Elena...- espeta Tyler rápidamente a su amigo tomándolo de los hombros para hacerlo reaccionar.
- ¿Como? ¿Otra? ¿Hay otra Jenna? ¿Cuando planeaban decirme?- dijo y se sentó junto al enfermo.
- Bueno eventualmente, todo el mundo lo sabría... es una especie de gemela, te explicare luego...- le dice tratando de que su amigo se calme.
- Oh...- pero la bruma de la sorpresa aun no se disipa incapaz de dejar de mirarla.
- Jenna este es Matt es amigo nuestro - explica con ademanes exagerado y gracioso.
- Huele a humano... - espeta reforzando su postura cruzada de brazos mirándolo inquisidoramente, tapándole la vista al lobo encadenado.
- Es, humano, el único que queda del grupo, así... intacto. - dice en un tono que a Matt se le hace raro como si el fuera una especie de tesoro el cual todos pretendieran se mantenga humano, frunce el ceño mirando el piso y un engranaje que faltaba en su cabeza empieza a girar acomodando las piezas, todos esos desaires que le hicieron, solo por mantenerlo al marguen ahora tenían sentido.
- Oh... entonces debe irse, no queras que se involucre...- le espeta girando a checar a Michael que le mira con odio y bronca intentado zafarse de las cadenas, su cuencas aun negras y el brillo dorado de sus ojos aun imperturbable que solo puede verla a ella, sus colmillos afuera mostrando su dentadura amenazante, parecía que no había nada que lo sacara de esa locura enferma en la que se había sumergido.
- ¡Espera! No, no quiero irme..- le levanta la vos, enfrentando a Jenna y Tyler lo retiene.
- Matt es mejor así...- le dice Tyler y Jeremy volvía con un té en una bandeja a el salón.
- ¿Que? ¡No!... ya basta de alejarme apartado Tyler, es mi pueblo, ustedes son mis amigos, mi gente, si solo por ser el único que no muto ¡No van a dejarme en un rincón, solo!..- la desesperación se hizo un nudo en su garganta, harto de su vida y en lo que se había convertido su entorno, pero sobretodo incapaz de seguir aislado de su propios amigos
- No es lo que quiero Matt... pero... - Tyler jamas le había visto esa expresión en su cara, dándose cuenta de que muchas veces Matt intento acercarse a ellos prestarles ayuda y aun así lo alejaban pensado que era lo mejor.
- Pero es lo único que han estado haciendo...- espeto con cada musculo de su cuerpo tensionado intentando no ponerse a llorar ya desesperado.
- Podrían bajar la vos me duele la cabeza... ¿Jenna? Hola... ¿Donde estoy?- miro la casona antigua y gigantesca a su alrededor no recordando haber entrado allí.
- Demonios Paul, no creí que cuando decías que estabas enfermo lo digieras literalmente...- ambos chicos miran como la mujer se acerca al enfermo y se agacha a la altura del sofá para mirarlo.
- Cuando no he sido literal cuando te hablo por teléfono?... o todo el tiempo? - Jenna se río alto como si eso que dijo fuera gracioso.
- Cierto, no tienes ni una pizca de sarcasmo, o malicia, eres todo un encanto.- le dio una palmada en la rodilla y el alfa líder se agarro la cabeza.
- Cállate... no me siento bien...-
- Aquí tiene...- ofrece Jeremy dándole en mano un té con mucho limón.
- Gracia uh... Jenna preséntame no se quien es toda esta gente...- Jenna se levanta cuando por las escaleras aparece Stefan con Damon a cuestas y Elena protestando detrás de ellos seguidas de sus amigas, solo porque no la han llamado con todo lo que paso, y se viene a enterar justo en ese momento.
- Ok este es Tyler nacido lobo aunque maldito pero ya me encargue de purificarlo... el niño atento que te sirvió el té, es Jeremy el beta de Tyler...- Matt mira Tyler sorprendido y algo perturbado por la noticia y el lobito solo se sonroja con la mirada celeste cristalina de su amigo en él - Allí esta mi beta... con su hermano vampiro Stefan, también su novia humana...las amigas Caroline y Bonnie, una es bruja, la otra vampiro de la sangre de Damon... uff eso fue largo... Chicos él es mi antiguo Alfa Líder de mi vieja manada Paul...- le dice a todos presentando al desconocido, pero Paul la interrumpe.
- ¡Pero que le paso a tu beta! ¿Porque cada vez que lo veo esta todo lastimado y desangrándose?- le dijo algo enojado - Yo no creo haberte enseñado tan mal Jen estoy decepcionado...- dice negando con su cabeza y bebiendo de un té muy caliente que lo reconforta.
- ¡Yo no!... ¡Es culpa de Michael!... pensé que lo tendrías controlado, el lo hizo, el ataco a toda mi manada... excepto por los betas pero eso no es excusa, se suponía que lo tendrías a raya...- le espeto sonsacada.
- Michael deserto de mi manada, Jenna, no tengo idea de donde esta.- decía con los ojos cerrados, la nariz metida en la taza y su vos inglesa sonaba en eco con ella.
- Me estas jodiendo... ¡Esta justo allí! - Jenna se da la vuelta para señalarle a Michael pero Michael no le esta mirando y eso la saca de sus broncas con Paul por un segundo... no tiene los ojos negros, ni su mirada dorada... como si de repente todo el odio y la locura desesperada por ella, se hubiese esfumado en la nada.
No recuerda cual fue la ultima vez que vio esos ojos tan relajados y con algo que identificaba como adoración, era la misma mirada que tenia cuando le conoció pero mas... intensa, mas apasionada, cuando el volvió de su recorrido por el mundo para encontrar a su beta, ese que nunca aprecio cuando ella aun era una niña y aun no se manifestaba...
- ¿Porque esta mirando me así? ¿Hacia mi?- pregunto Matt algo incomodo porque ese hombre de ojos azules al que no había registrado antes en la habitación, inclinar su cabeza observándole como una paleta, el color de esos ojos lo hacia sentir raro, pero lo mas extraño era que estaba encadenado del cuello para abajo.- ¿Porque esta encadenado?- pregunto y noto que todo el mundo miraban a ese tío y a él una y otra vez en un vaivén que lo ponía mas nervioso.
- ….Ah que bien otra historia de amor... Stefan súbeme al cuarto, esto me da nauseas...- se escucho de fondo en todo el salón, clarito el comentario de Damon, de silencio que se había formado allí era sepulcral, solo el tono desdeñoso del vampiro y el crepitar del fuego se escuchaban en al casa.
