Summer of the Dragon
-El verano del Dragón-
Capítulo 7:
El la mañana siguiente, todo lo que Draco quería hacer era quedarse en la cama y besar a Hermione, pero ella fue muy rápida al quitarle la idea – Tenemos mucho por recorrer todavía, Malfoy. El tiempo es oro, y no queremos desperdiciarlo.
-Lo que tú llamas un desperdicio yo lo llamo una prioridad – dijo él, haciéndola rodar para que quedara sobre él – Todo lo que te pido son cinco minutos sin interrupción. ¿Serías tan amable de concederme este simple pedido, Granger?
Hermione rió burlonamente y rodó los ojos – Cinco minutos, Malfoy. Eso es todo. Y hablo en serio.
Draco le sonrió de la misma forma – Es todo lo que necesito – se estiró y presionó sus labios contra los de ella.
¡Pop!
-Oh, ¡por favor! – gritó él, volteándose hacia el sonido - ¡Todo lo que pido son cinco malditos minutos!
El pequeño elfo doméstico se encogió en su lugar – Ruskle lo lamenta, Joven Amo. Volverán en cinco minutos para hacer el desayuno.
¡Pop!
-Ahora, ¿dónde estábamos?
Draco abrazó a Hermione con más fuerza alrededor de la cintura y la atrajo lo más cerca posible. Se frotó contra ella, mordisqueando su oreja mientras ella gemía suavemente, para luego moverse hacia su cuello y clavículas, comenzando a escabullir sus labios por arriba de su camiseta en dirección a sus senos.
La lechuza del señor Ollivander se metió a la tienda y dejó caer dos cartas sobre ellos. Luego, procedió a picotear a Hermione en la cabeza - ¡Ouch! – gritó ella - ¿Qué está haciendo?
Draco no se detuvo. Probaría esos pechos aunque muera en el intento.
-Malfoy, ¡quítate! Esa maldita lechuza realmente está lastimándome.
Moviéndola para que ella estuviera encima, Draco se puso de escudo entre ella y la lechuza, y dijo – Yo puedo manejar un poco de picoteo…
Pero, lamentablemente, los continuos piquetes contra su cabeza lo distraían y Draco no tuvo otra opción más que volver colocar todo como estaba. Saltó de la cama y comenzó a perseguir al ave.
Hermione lo miró y comenzó a reír - ¿Piensas que el universo está tratando de decirnos algo, Malfoy?
-¡No! – dijo él, inmediatamente deteniéndose para señalarla – No pienses así. Ya te lo dije, esto – señaló alternativamente entre ellos – va a suceder. Solo necesitamos encontrar el momento indicado.
-Bueno, estuvimos en una carpa durante toda una noche pero, de alguna manera, solo fuimos interrumpidos cuando quisimos comenzar algo. Las señales son devastadoramente obvias, Malfoy. Alguien, en algún lugar, no quiere que esto suceda.
-Siempre y cuando no esté aquí, ¿a quién demonios le importa? – dijo él, saltando nuevamente sobre ella, y besándola con hambre mientras la lechuza volvía a picotearlo en la cabeza.
¡Pop!
-Ruskle regresó, Joven Amo.
Draco gimió, dándole un último beso a Hermione antes de bajarse de ella. Claramente, esto no sucedería ahora.
Durante el desayuno, Hermione leyó su carta. Era de Ginny esta semana, quien continuamente se disculpaba por su idiota hermano:
Debes saber que solo tiene miedo de perderte. Le dije todas las semanas que sus cartas con demasiado secas y que debería esforzarse más, pero no lo hará. Lo cierto es, Hermione, que él está completamente perdido sin ti. Si está así de mal solo después de tres semanas, tiemblo al pensar en cómo estará después de tres meses.
Por cierto, ¿cómo es el trabajar con Draco Malfoy? Ron tenía mucho miedo de preguntar, pero sabes que yo no tengo vergüenza. ¿Es absolutamente horrible? Nadie te culparía si decides volver a casa antes de tiempo, con ese parásito trabajando junto a ti.
Te preguntaría si ya encontraste algún romance de verano, pero dado que ambas sabemos que Ron leerá cualquier respuesta que me mandes, me contendré. Pero espero todos los detalles jugosos cuando regreses.
Ahora, cambiando a temas más alegres, (olvidándonos sobre el idiota de mi hermano), tu vestido de dama de honor llegó hoy. No puedo esperar a que te lo pruebes.
-¿Qué dice Weasel? – preguntó Draco, por encima de un tazón de avena. Le había pedido a Ruskle que le preparara algo liviano esa mañana.
-Es la Weaselette, en realidad – lo corrigió Hermione – solo está hablando sobre cosas de la boda.
-Ugh, detente ahí mismo – dijo él levantando su mano – Lo último que quiero escuchar es sobre la boda de Potty mientras estoy comiendo. No me interesa mucho vomitar.
Hermione regresó a su carta. El resto era todo sobre la boda. Estaba un poco triste de perderse los últimos meses de preparación. Cuando regresara, solo serían dos semanas antes del gran día. Al menos no se perdería la despedida de soltera. Ella y Fleur estaban encargadas de organizarla, al estilo Muggle.
Hermione garabateó una rápida respuesta, la mitad para Ginny y la otra mitad para Ron. No muy motivada para esforzarse, básicamente le dijo que era un idiota y que más le valía que cambiara su actitud antes de que ella regresara. Lo último que quería era casarse con un rencoroso. Si él se encargaría de recordarle su rompimiento por el resto de su vida juntos, desde ya podría olvidarse de volver con ella. Pero Hermione no sería tampoco tan dura al respecto. Le daría tiempo a Ron a que se redimiera. Cuanto antes, mejor.
Tan pronto como Draco y Hermione terminaron su desayuno, desarmaron el campamento y se encaminaron, pero antes Hermione pudo tomar la última carta de él del cesto de basura, un momento antes de que este desapareciera mágicamente. Casi le arrancó la mano. Eran hechos así los que hacían que Hermione extrañara las cosas simples de la vida, como los cestos de basura que no te atrapaban.
El sol estaba en lo alto, el aire era caliente y el día era largo. Draco y Hermione estaban malditos con piel blanca sensible, por lo que debieron utilizar cualquier remedio mágico disponible para evitar las quemaduras. A pesar de todo, nada fue lo suficientemente fuerte como para evitar que sus narices y hombros se volvieran un tanto coloradas.
Alrededor de la hora del almuerzo, ambos aterrizaron con la escoba en medio de la arena –dado que no había otro lugar donde ir – y se sentaron miserablemente mientras trataban de comer barritas energizantes. Ambos estaban demasiado débiles por el calor y el cansancio como para tratar de contener en el estómago algo más.
Hermione usó su varita para arrojarse aire fresco, y Draco – notando su idea tan brillante – hizo lo mismo. Decidieron bajar de la escoba y caminar por un rato solo para mover un poco las piernas, que ya comenzaban a sentirse como gelatina.
-Detesto sonar como Sophie, Granger, pero todo está malditamente caliente aquí. ¿Alguna posibilidad de que me cargues?
-Ni siquiera una – dijo ella, tachando otra cuadrícula en el mapa – A este paso nos tomará días buscar por todo el desierto. Deberíamos considerar separarnos mañana. Podremos cubrir más terreno de esa forma. Podríamos decirles a Sophie y Phillip que hagan lo mismo.
-No vamos a separarnos, Granger. Tendrías que estar demente para caminar por este infierno sola. Nos quedaremos en pareja.
Hermione le levantó las cejas. Nadie nunca le decía que hacer, siempre era ella la que debía hacerlo. Y como que le gustaba.
-Como digas, Malfoy. Pero recomiendo que regresemos a la escoba. Cuanto más área cubramos, mejor – Hermione rodeó a Draco hasta su espalda, abrió el cierre del equipaje y comenzó a revolver para buscar su medio de transporte.
Un leve sonido se escuchó en la distancia. Los oídos de Draco se pusieron alerta. Sonaba como una mezcla entre el ladrido de un perro y el llanto de un bebé - ¿Escuchaste algo, Granger?
-No. ¿Dónde está esa maldita cosa? – preguntó ella, metiendo toda su cabeza dentro del bolso.
El sonido se repitió. Esta vez, levemente más fuerte – Suena como un rugido. ¿Acaso es tu estómago hablando?
-No, Malfoy, mi estómago no está hablando, pero tú sí. ¿Acaso la guardaste en uno de los bolsillos de los costados?
Esta vez definitivamente se oyó un rugido, y estaba acercándose. Draco miró en dirección al sonido y notó algo dorado volando hacia ellos, y venía rápido. Pasó saliva. Definitivamente eso no era arena.
-Granger, consigue la escoba.
-Estoy tratando, Malfoy, pero no puedo encon…-
-¡Consigue-la-maldita-escoba!
-Malfoy, qué…
En menos de un segundo, Hermione se vio impulsada hacia el suelo con una ráfaga de arena. Levantó su cabeza lo suficiente como para ver el final de la espalda de un enorme dragón con escamas doradas, que se veía similar a un seco y fracturado desierto. Draco la había empujado hacia abajo justo a tiempo para evitar las llamas que lanzaba por la boca.
-¿Otro más? Tienes que estar jodiéndome – dijo ella, sentándose y revolviendo en el equipaje de Draco con más agresividad - ¡La tengo! – exclamó, sacando un trapeador – Oh, olvídalo.
-Dame eso, Granger – dijo Draco, tomando el bolso de las manos de ella.
-¿Por qué demonios tienes un trapeador Muggle, Malfoy?
-No es el momento – dijo él, finalmente encontrando la escoba – Vámonos.
Draco levantó a Hermione del suelo y ambos saltaron a la escoba, despegando justo antes de que el segundo round de fuego del dragón pudiera tocarlos. Se encaminaron en la dirección en la que habían venido, buscando algo en la tierra que pudiera despistar al dragón. Pero podrían ir de un lado a otro todo lo que desearan, pero en un desierto nunca perderían de vista al dragón, y este era particularmente rápido.
-¿Por qué demonios hay un dragón en un desierto? – exclamó Draco por encima del sonido del viento golpeando contra sus oídos.
-¡Tengo tanta idea como tú! – le respondió Hermione entre gritos.
Draco trató de volar hacia el oeste, pero el dragón vino por ese lado y los empujó hacia el sur. Cuando trataron de ir hacia el norte, él volvió a empujarlos hacia la dirección por la que habían venido. Incluso con el miedo, Hermione observó curiosamente a la bestia. Era casi como si el dragón los guiara lejos de algo.
-Regresa, Malfoy. Necesitamos ir al noroeste.
-¿Por qué? Parece que el dragón no quiere que vayamos en esa dirección.
-Exactamente – dijo ella, inclinándose más cerca de él – Está guardando algo. Quizás incluso un árbol de leyenda. ¿Entiendes?
-Entendido – dijo él, virando la escoba.
Draco maniobró alrededor del dragón, apenas evitando las llamaradas. Hermione utilizó el sombrero que había estado usando para extinguir unas cuantas chispas de las ramitas de la escoba.
El dragón los persiguió rugiendo incluso más fuerte cuanto más se acercaban en su dirección. Esto solo motivó a Draco a volar más rápido. Y allí fue cuando lo vieron. Al principio pensaron que era solo una ilusión, pero cuanto más cerca se acercaban, más claro se volvía. Y luego, justo frente a ellos, había una brillante y fresca laguna, con un pequeño árbol en el centro, tallado con la vaga figura de una mujer.
Justo antes de que llegaran a ella, el dragón los alcanzó, sostuvo en alto su garra y consiguiño derribarlos de la escoba, mandando a Draco y Hermione volando lejos. Al menos en esta ocasión no había acantilados por donde caer, pero de igual forma golpearon contra la arena fuertemente. Definitivamente no era una buena caída.
El aterrizaje dejó sin aire a Hermione. Se recostó en el suelo y trató de recuperar la respiración por un momento antes de incorporarse. Draco corría y gritaba hacia ella a una distancia de cien yardas. No podía entenderlo, pero el rugido que oyó detrás de ella fue suficiente indicación de lo que quería decirle.
Hermione volteó lentamente, gritando con terror mientras el dragón volaba hacia ella, con la boca ampliamente abierta y disparando grandes llamaradas. No había escape. Esto era seguramente el fin.
Y entonces, justo cuando había perdido toda esperanza, Hermione se vio levantada al aire y sobre la escoba de alguien. Levantó la mirada para ver a Charlie Weasley sonriéndole – Tanto tiempo sin verte, Hermione. Te preguntaría qué haces aquí pero me parece que tenemos asuntos más importantes que atender en este momento.
Charlie ayudó a Hermione a trepar a una posición más estable en la escoba. Una vez que estuvo segura en ella, miró alrededor para notar que Charlie no estaba solo. Varias brujas y magos en escobas volaban alrededor, utilizando cuerdas mágicas para tratar de capturar al dragón.
Ella bajó la mirada para buscar a Draco, y vio que seguía en el suelo, tratando de alcanzar su escoba. Una vez que la tuvo, voló hacia donde estaban Hermione y Charlie.
-¿Estás bien, Granger? – preguntó.
-Sí, bien – dijo ella. Charlie miró de reojo a Draco y luego curiosamente a Hermione – Uh, Malfoy, ¿conoces a Charlie? Es el hermano de Ron.
-Lo sospeché – dijo él mirando el cabello rojo de Charlie – Pero no creo haber tenido el placer.
Charlie lo ignoró – Hermione, ¿podrías sostenerte firmemente por un segundo? Tengo que ir a ayudarlos – finalmente mirando hacia Draco, añadió – Si pudieras hacernos un favor y distraer al dragón, sería altamente apreciado.
Hermione pasó saliva. Jamás había oído a Charlie sonar tan despectivo en todos los años que llevaba conociéndolo.
Pero Draco pareció no notarlo. Asintió y voló en dirección al dragón, haciendo círculos alrededor de él hasta que comenzó a seguirlo. Mientras el dragón iba tras Draco, Charlie y sus camaradas permanecieron en su cola utilizando sus cuerdas mágicas anudadas como un lazo para tratar de capturarlo. Charlie consiguió pasar la suya por el cuello del dragón primero, seguido inmediatamente por una bonita bruja con cabello rojo oscuro y ojos marrones intensos.
Al notar esto, Draco viró y voló por debajo del dragón. Éste, al tratar de seguirlo, terminó haciendo un giro completo. Mientras tuvo los pies en el aire, una bruja rubia de apariencia dura se acercó y consiguió atar sus patas posteriores juntas. Draco hizo otro giro y un mago rubio – de apariencia similar a la bruja – pudo atar sus patas delanteras. El resto de los magos pasaron sus lazos alrededor de las alas del dragón.
Con el dragón inmóvil, los brujos y brujas descendieron al suelo tan suave como fuera posible, pero cinco humanos sosteniendo un dragón de diez toneladas nunca puede resultar tan suave, y todos terminaron con un aterrizaje bastante fuerte, aunque se las arreglaron para mantener firme el agarre.
Mientras cinco de ellos lidiaban con el dragón, Draco tomó a Hermione y volaron juntos hacia el árbol. Aterrizaron en una pequeña isla en el oasis que contenía al árbol.
Draco sostuvo en alto una cuchilla y se preparó para cortar una rama, pero Hermione lo detuvo.
-Espera, Malfoy. Leí algo sobre este árbol. No podemos solo cortar una rama.
-¿Por qué no? – preguntó él.
-Porque se marchitará y morirá si lo haces. Observa – dijo ella arrancando una ramita del árbol. Se volvió polvo justo frente a sus ojos.
-Muy bien, entonces. Cortarlo está descartado. ¿Qué tenemos que hacer para conseguir una rama?
Hermione bajó su equipaje y comenzó a revolver dentro hasta que encontró lo que buscaba. Sacó tu ejemplar de Los Cuentos de Beedle el Bardo.
-¿Más cuentos de hadas? ¿Hablas en serio? – dijo Draco rodando los ojos.
-Tengo el presentimiento de que cada historia en este libro tiene un tinte de verdad en ella. La que estamos buscando se llama 'La Mujer Muggle Que Se Convirtió En Un Árbol'.
-Qué ingenioso título.
Hermione lo ignoró y escaneó sus ojos por la historia, refrescando su memoria sobre las cosas que tendrían que hacer para recibir un regalo del árbol – La historia es sobre una mujer Muggle que accidentalmente entró al desierto mágico mientras escapaba de su abusivo amante. Como él ya la alcanzaba, la mujer le rezó a Dios para que la salvara. Fue escuchada por una bruja quien voluntariamente le concedió su deseo, pero bajo cierto precio. Convirtió a la mujer en un árbol y su amante pasó junto a ella sin mirarla dos veces. Pero convertirla nuevamente no sería tan simple. La mujer sería forzada a esperar en el desierto con la forma de un árbol hasta que su verdadero amor la encontrara, probando que se merece al amor de la mujer ejecutando tres desafíos. Cualquier hombre podría intentarlo, pero solo uno la convertiría en humana de nuevo. Aquellos que fallen igual podrían recibir un obsequio, si el árbol los consideraba valerosos.
Draco miró el árbol y sonrió – Supongo que esto está en mis manos, entonces.
-Sí, supongo que eres la cosa más cercana a un hombre que tenemos – se burló Hermione.
Entrecerrando los ojos en su dirección, Draco dijo – Solo dime la primera tarea, Granger.
Hermine bajó la mirada al libro y dijo – Esta es fácil. Debes darle agua al árbol. Pero no del oasis. El agua aquí está embrujada y no tiene ningún nutriente.
Draco se desabrochó su botellín del cinturón, movió su varita sobre él y lo derramó alrededor y sobre las raíces del árbol.
-¿Qué le hiciste? – preguntó ella.
-Le agregué un poco de nutrientes extra. Mi madre tiene un montón de plantas. Herbología era su materia preferida en el colegio. Me imaginé que no haría daño.
Hermione le sonrió – Eso fue realmente bueno de tu parte, Malfoy – Draco le regresó la sonrisa y ambos compartieron un breve momento antes de que Hermione volviera a mirar al libro – Ahora tienes que hablar con el árbol.
-¿Hablar con él? Estas inventándote todo esto, ¿verdad?
-Me temo que no. Cuéntale un poco sobre ti.
Gruñendo, Draco se giró hacia el árbol y dijo – Hola árbol. Mi nombre es Draco Malfoy y soy un mago, aunque estoy seguro que ya sabías eso. Esta de aquí es Hermione Granger. Juntos estamos recolectando cosas para hacer varitas y, aparentemente, tu madera tiene un gran valor. Estaríamos encantados si compartieras un poco con nosotros.
-Creo que tiene que ser algo más sentimental, Malfoy. Quizás una historia de amor.
Draco volvió a gruñir. Si solo Phillip estuviera aquí, él podría ser el que humillara a sí mismo en su lugar – Bueno, en realidad nunca estuve enamorado así que es un poco difícil. Aunque, algunos podrían decir que tengo un poco de amor de vez en cuando. En realidad, todo depende de cómo lo percibes.
-Malfoy, no – dijo Hermione sacudiendo su cabeza – No ese tipo de amor.
Draco le sonrió con burla. Luego, volteando hacia el árbol, le dijo – No me molestaría enamorarme algún día, preferiblemente del modo en que lo hicieron mis padres. Mientras que muchos los verían como fríos y sin corazón, fui lo suficientemente afortunado como para ver su lado más sensible. Harían cualquier cosa el uno por el otro, y por mí. Mis padres arriesgaron sus vidas durante la guerra para encontrarme, mi madre incluso llegó tan lejos como para mentirle al mago más poderoso y peligroso de nuestro tiempo, si no es de todos los tiempos. El amor de este tipo es raro. Con suerte, ambos lo encontraremos algún día, de alguien que no sean nuestras madres – rió.
Hermione miró a Draco maravillada. Jamás lo había escuchado hablar tan genuinamente. Era lindo ver el lado sensible de Draco Malfoy.
-¿Qué sigue, Granger? – preguntó Draco, claramente satisfecho con su conversación con el árbol.
Sin mirar el libro, Hermione respondió – Por último, debes darle al árbol el regalo de la amabilidad.
-¿Qué significa eso?
Hermione se encogió de hombros – No estoy segura. Trata con mostrarle algo de afecto.
Draco se estremeció, pero aun así dio un paso al frente, miró al árbol, se estiró y lo abrazó. Hermione no pudo evitar una risita disimulada.
Draco la miró maliciosamente – Mejor cierras tu boca, Granger, o sino podría ir hasta allí y -¡Ouch! – el árbol respondió dejando caer una rama en la cabeza de Draco.
-Creo que eso significa que ella piensa que vales la pena – dijo Hermione riendo incluso más fuerte.
Draco la ignoró, dejó el árbol y levantó la rama. Cuando la lechuza del sr. Ollivander no apareció inmediatamente para recogerla, él la guardó en su equipaje.
-¡Hermione!
Ambos voltearon para ver a Charlie correr hacia ellos. Detrás de él estaban sus cuatro camaradas celebrando su victoria sobre el dragón, tomándose fotos con él.
Cuando llegó, saltó el pequeño estanque de agua hacia la isla, miró alternativamente a Hermione, a Draco, al árbol, para luego volver a Hermione y dijo – Si los dos ya terminaron de abrazar árboles – las mejillas de Draco se volvieron completamente rojas – Hay un pueblo mágico en el medio de este desierto, en alguna parte. Tenemos las coordinadas, así que vamos a buscarlo y nos tomaremos unas copas para celebrar. Ambos están invitados a unírsenos – añadió, mirando a Draco con escepticismo.
Hermione sonrió y dijo – Gracias por la oferta, Charlie, pero tenemos dos amigos más por ahí que necesitamos localizar antes de poder hacer algo más.
-¿Eso es todo? – dijo Charlie. Volteando a sus amigos, gritó - ¡Hey, Annaleigh! ¡Ven aquí! – la bonita pelirroja volteó y corrió hacia ellos, saltando sobre el agua igual que Charlie – Annaleigh, ella es la novia de mi hermano Ron, Hermione Granger, y… uhm… su amigo, Draco Malfoy. Hermione, Draco, ella es Annaleigh Gilbert.
Annaleigh sonrió y sostuvo en alto su mano – Un placer conocerlos. Pero no tienen que ser tan formales como Charlie, solo llámenme Anna – ambos se turnaron para estrechar su mano. Cuando terminaron, Annaleigh preguntó - ¿Y por qué estaban abrazando el árbol?
Draco volvió a sonrojarse y Hermione rió. Luego Charlie dijo – Hermione y Draco tienen dos amigos más vagando por ahí. ¿Podrías mandarle un mensaje a ellos con las coordenadas del pueblo a dónde vamos a ir?
-¡Seguro! – dijo Anna - ¿Tienen algún pergamino y pluma que pueda usar?
Hermione alcanzó su equipaje y sacó los elementos, pasándoselos a Annaleigh. La bruja luego procedió a anotar las coordenadas, y un pequeño mensaje para que se encontraran con ellos en el pub local. Luego de guardar la carta en un sobre de flores, Annaleigh les preguntó - ¿Cuáles son sus nombres? Apellido también, por favor.
-Sophie Labelle y Phillip Prior – respondió Hermione.
Annaleigh hizo una pausa – Phillip Prior – repitió, escribiendo ambos nombres en el frente del sobre – ¿El Phillip Prior que estuvo casado con Chastity Hanson?
Hermione miró a Draco. Él se encogió de hombros. Volteando hacia Annaleigh, Hermione respondió – No estoy segura. Sé que es divorciado, pero nunca me dijeron el nombre de la ex esposa.
-¿Solía trabajar en un lugar llamado Thinx?
Hermione asintió – Sí. Allí es donde conoció a Sophie.
Annaleigh comenzó a reír. Utilizó su varita para hechizar la carta y esta se alejó entre zumbidos – Eso debería llegarles. Es mi propio truquito que yo misma fabriqué durante mi quinto año cuando mis padres se negaron a comprarme una lechuza. Estaba demasiado avergonzada para utilizar las del colegio – luego de una pausa, añadió – No puedo creer que esté viajando con esa Sophie. El mundo es un pañuelo.
-¿Cómo conoces a Phillip? – preguntó Hermione.
-Chastity es mi prima por lado paterno – dijo Annaleigh – Todos la llamamos una idiota cuando ella dejó a Phillip por ese bastardo, Zandicus, pero ella estaba muy convencida de que él estaba teniendo una aventura con su compañera de trabajo, Sophie. Nunca lo creí, pero ahora puedo ver que era verdad. ¿Por qué más ellos seguirían trabajando juntos?
Draco comenzó a reír – Una coincidencia, te lo aseguro. Esos dos no podrían estar menos interesados en el otro.
Hermione asintió de acuerdo – Es cierto. Phillip y Sophie no demostraron absolutamente nada de interés en el otro, y estuvimos viajando juntos por semanas.
-¿Qué están haciendo por aquí, exactamente? ¿Además de tratar de ser devorados por un dragón?
Draco abrió su boca para decir algo pero Hermione lo silenció – Me temo que no tenemos libertad para decir eso.
Charlie rió – Oh, relájate, Hermione. Mi madre ya me dijo que estás trabajando para el Sr. Ollivander este verano, y estas en el medio de un desierto recolectando una rama de un árbol. Creo que soy capaz de sumar dos más dos.
-¿Qué es esa cosa, de todos modos? – preguntó Draco, señalando hacia el dragón - ¿Un Infierno Egipcio?
-O un Destructor del Desierto – añadió Hermione.
Charlie volvió a reír – Buen intento, pero me temo que el dragón no tiene nombre. Es el único de su tipo. Pero si me tocara elegir, seguro iría por alguno de esos nombres.
-Así que supongo que no éramos los únicos persiguiendo una leyenda – dijo Draco, mirando a Hermione – No sé tú, Granger, pero realmente me vendría bien una cerveza. ¿Vámonos ahora a ese pueblito mágico?
Antes de que Hermione pudiera responder, Charlie dijo – Nosotros tenemos que esperar al equipo de recolección, pero ustedes pueden adelantársenos. No tardaremos mucho.
-Sí, ambos se ven definitivamente horribles – dijo Annaleigh. Luego de repetirse las palabras en su mente, añadió – Y lo digo en el mejor de los sentidos. Es solo que parece que hubieran estado bajo el sol por mucho tiempo, eso es todo. Siendo justa, lo entiendo completamente. El sol le hace cosas horribles al… es decir…
Charlie inmediatamente puso su mano sobre la boca de ella para silenciarla – Y allí va de nuevo. Pobre Annaleigh, siempre metiendo la pata. Vayan ustedes. Los veremos en un rato.
Hermione asintió. Tomando la mano de Draco, ambos se aparecieron en las coordenadas que Annaleigh les había mostrado. Llegaron al centro de un pueblo, y la lechuza del Sr. Ollivander ya estaba volando en círculos por encima de sus cabezas.
Draco tomó la rama de su bolso y la sostuvo para que la lechuza la tomara. Tan pronto como lo hizo, dejó caer una carta a sus pies. Hermione la levantó y la leyó.
Sonriendo, dijo – El Sr. Ollivander nos dará los próximos dos días libres. Somos libres para hacer lo que queramos, pero él preferiría que permanezcamos juntos así estamos listos para partir al momento en que él nos dé nuestra próxima misión. Y a partir de la semana que viene nos separará.
Draco sonrió con burla - ¿Aún crees que nos emparejará a nosotros? No hicimos un buen trabajo para que cambie de opinión.
Hermione le sonrió de la misma forma – Quizás. Pero no te emociones tanto sobre eso. Estoy segura de que el universo encontrará otra forma de asegurarse que nunca estemos solos.
Draco gruñó – Sí. Supongo que la aparición del hermano de la comadreja significa que no dormiremos acurrucados hoy.
-Desafortunadamente, si – dijo Hermione - ¿Crees que Sophie dirá algo?
-Podría – dijo Draco con honestidad – No me confiaría mucho de ella.
Hermione suspiró. Esta sería una noche incómoda. Especialmente con la sorpresiva aparición de Annaleigh – Malfoy, ¿notaste que el nombre del mago por el que la esposa de Phillip lo dejó es el mismo que el de su jefe odia-muggles?
-Sí, lo hice – dijo Draco – Es difícil olvidar un nombre tan horrible como Zandicus.
-Nuestro primer día libre en una semana y ya puedo asegurar que será una noche horrible – gimió Hermione.
Draco estaba de acuerdo, pero él estaba pensando más en la falta de tiempo para sesiones de besos que en los problemas de Hermione o de Phillip.
Ambos encontraron la única posada en el pequeño pueblo mágico – justo encima del pub – y pidieron cuatro habitaciones. Consiguieron cinco minutos para besarse – el mayor tiempo hasta ahora – y luego bajaron hacia el pub. Charlie y sus camaradas acababan de entrar.
-Siete rondas de Whiskey de fuego – dijo él, arrojando varios galleones al cantinero.
Hermione se estremeció – No estoy segura si debería tomar parte de eso, Charlie. No soy muy buena con el alcohol.
-¡Vamos, Hermione! ¡Estamos celebrando! – exclamó Annaleigh – Todos atrapamos un excelente ejemplar de dragón, y ustedes atraparon… una muy linda rama de un árbol que necesitaba un poco de amor – añadió ella, guiñándole un ojo a Draco.
Los siete se consiguieron una mesa y Charlie hizo las presentaciones con el resto de miembros del grupo. La bruja y el mago rubios, que eran similares en apariencia, eran en realidad hermanos. Eran de Estados Unidos y sus nombres eran Jennifer y Jason Cooper, o Jen y Jay.
El otro mago había estado un año debajo de Charlie en Hogwarts y se llamaba Daniel Donovan. Era muy apuesto, y obviamente lo sabía. A Draco no le agradaba la forma en que él miraba a Hermione, pero de alguna forma se contuvo de pasar un brazo protector alrededor de ella. A Charlie tampoco le gustaba la forma en que Daniel la miraba, pero por un motivo completamente distinto.
Media hora después, Sophie y Phillip entraron dando un portazo al pub, viéndose tan exhaustos como Hermione y Draco unas horas atrás.
-¡Necesito una bebida! – exclamó Sophie, dejando caer su equipaje n donde estaba parada.
Hermione se levantó de su silla y levantó su bolso – Los llevaré a sus habitaciones. Draco, consígueles una bebida.
-Lo tengo - dijo Charlie, levantándose – ¿El whiskey de fuego funciona para ambos?
Los dos asintieron y siguieron a Hermione a sus habitaciones. Ella miró alrededor y notó a Annaleigh escondida detrás de su vaso cuando Phillip pasó junto a ella.
-Ahogga, ¿Quiénes son ellos? – preguntó Sophie al momento en que llegaron arriba.
Suspirando , Hermione le dijo – Charlie, el pelirrojo, es el hermano de Ron, y los otros son sus compañeros de trabajo. Estaban, por coincidencia, capturando al dragón que custodiaba el árbol que necesitábamos. Charlie apareció justo a tiempo para salvarme antes de que me convirtiera en barbacoa. Tuvimos suerte de que estuvieran allí.
-¿Otggo dggagón? – preguntó Sophie dramáticamente.
-Debe ser el karma – dijo Phillip, con un leve pizca de sonrisa curvando sus labios.
Hermione lo miró con los ojos entrecerrados – A pesar del comentario, aún voy a advertirte sobre el rostro familiar de ahí abajo. Creo que ya conocen a Annaleigh Gilbert, la prima de tu ex esposa, quien parece pensar que tú y Sophie están teniendo una aventura.
Phillip se volvió fantasmagóricamente blanco. Entrecerrando sus ojos, Sophie volteó hacia Hermione y dijo - ¡Esa es una mentigga! Chastity diggía lo que fuegga solo pagga justificagg sus hoggibles acciones. Solo queggía una ggazón pagga que todos sintieggan pena pogg ella cuando en ggealidad, ella dejó su esposo pogg su jefe. ¡Es una pegga cazafoggtunas!
Phillip le sacó su llave a Hermione, entró a su habitación y cerró la puerta de un portazo.
Sophie movió su cabeza en dirección al sonido, y luego la movió inmediatamente hacia Hermione - ¿Ves lo que haces? ¡Es como si no te impoggtagga nadie más que tú misma!
Tomando la otra llave de la mano de Hermione, Sophie fue a su propia habitación, no sin antes golpear su puerta tan dramáticamente como Phillip. Hermione la siguió.
-Eso no es justo, Sophie. Me importa. Es por eso que se lo dije. No quería que bajara allí ciego. Annaleigh no es de las que hablan con delicadeza.
Sophie bufó en su dirección antes de dejar caer sus cosas. Luego procedió a cambiarse la ropa por algo limpio, sin siquiera importarle que Hermione estuviera en la habitación.
Tomando asiento en la cama, y mirando en la dirección opuesta de una Sophie semi desnuda, Hermione dijo – Sophie, por favor no me odies. Lamento no haberte contado sobre Draco y yo. De verdad lo hago. Pero incluso tú tendrás que admitir que es una conversación un tanto incómoda para iniciar.
-La noche en las montañas, cuando el elfo doméstico me apaggeció lejos, ¿estabas con él? Poggque Phillip y yo estuvimos compaggando notas, y Dggaco desapaggeció esa misma noche también – Hermione cerró sus ojos, dejó salir un largo suspiro y asintió – Eso fue lo que pensé – dijo Sophie detrás de ella – Debiste contággmelo.
-Lo sé, y lo siento. Pero debes creerme cuando te digo que estoy tan shockeada como tú ante todo esto. Quizás incluso un poco avergonzada. Nunca me imaginé, ni en un millón de años, que tendría algún tipo de sentimientos por Draco Malfoy.
-¿Sientes algo pogg él? – preguntó Sophie, finalmente rodeándola para que Hermione pudiera verla - ¿Te ggefiegges a que esto no es solo un ggomance de veggano?
-¡No! – exclamó Hermione, moviendo sus manos a su alrededor frenéticamente – No, ¡lo es! Solo quise decir que mis sentimientos por él son más fuertes de lo que sentía por Phillip. Realmente lo intenté con él, pero es solo que no me pasaba nada.
-¿Y te sucede con Dggaco? – preguntó Sophie, mirándola con los ojos amplios.
Hermione se encogió de hombros – No lo sé. Cada vez que tratamos de estar solos, nos interrumpen. No tuvimos el tiempo juntos suficiente como para notar si hay algo ahí o no.
-Sí, supongo que nuestgga integgupción anoche les quitó las ganas. Y ahogga que el heggmano de tu novio está aquí, no podggán tenegg tiempo juntos – dijo Sophie, sentándose junto a ella.
-¿Crees que sea una señal de que no tenemos que probar esto? – preguntó Hermione – Quizás todo indica que no debería tener un romance de verano.
-¡No digas eso! – exclamó Sophie - ¡Queggías diveggtiggte este veggano! E incluso yo no puedo negagg que ustedes dos hacen la paggeja peggfecta. Peggo tú no egges el tipo de chica que solo tendggía un casual ggomance de veggano. Quizás el univeggso solo quiegge que se tomen su tiempo.
Hermione sonrió. Estaba feliz de volver a tener a Sophie de su lado – Eso espero.
-Vamos – dijo Sophie, levantándose y llevándose a Sophie con ella – Vamos a animagg un poco a Phillip, y luego los tgges iggemos a tomagg algo. Y si esa Annaleigh dice algo, le pateaggemos el tggaseggo.
Hermione rió – Suena bien.
Les tomó algo de persuasión, pero de alguna forma las chicas se las arreglaron para sacar a Phillip de su habitación y llevarlo al pub. Él le demostraría a Annaleigh que estaba equivocada sobre él, y que ella y su familia deberían cerrar sus bocazas.
En el pub, Draco estaba en el medio de un juego de bebidas con Charlie, Daniel y Jay mientras las chicas los alentaban. Nadie estaba seguro de quién estaba ganando; todos pensaban que eran ellos mismos.
-Hola, Anna – dijo Sophie, tomando asiento justo al lado de la bruja – Hace siglos que no te veía. ¿Cómo has estado? Divulgando mentiggas, me dijeggon.
Annaleigh le dedicó una gélida mirada a Hermione, quien se ahogó en la bebida que Draco le había puesto al frente.
Regresando la mirada hacia Sophie, dijo – Jamás dije que era un hecho o nada, solo que Chastity lo cree. Incluso tú debes admitir que ustedes dos, estando juntos por aquí, es un poco sospechoso.
-Una megga coincidencia, te lo aseguggo. ¿Cieggto, Phillip? – preguntó ella, volteando hacia él.
-Uhh, cierto – dijo él tomando un largo y fuerte trago de su bebida. Luego de drenar la mayor parte del trago, tuvo finalmente la valentía para decir – A pesar de lo que tu familia piense de mí, no soy el que tuvo una aventura. Y pienso que el enorme anillo en su dedo es suficiente prueba.
-Si lo no notaste, mi dedo está desnudo – dijo Sophie, levantando su mano. Miró a Daniel y le dio una astuta sonrisa. Hermione rió en su bebida. Era bueno notar que Sophie no había perdido su chispa.
Mientras la noche progresaba, Sophie se olvidó de todo lo relacionado a Annaleigh y enfocó su atención en Daniel, quien estaba más que dispuesto en enfocar la suya en ella.
Draco estaba feliz de que él se hubiera olvidado de Hermione. Pero después, cada vez que veía a Jay hablando con ella, sentía la necesidad de interrumpir. Jay era, definitivamente, una menor amenaza que Daniel, pero aun así a Draco no le gustaba.
En algún momento durante la noche, se volvió muy evidente de que a Annaleigh le gustaba Charlie.
-Oh, ¡Que niños peliggojos tan adoggables que tendggían! – exclamó Sophie, dejando a Daniel para que bebiera con los muchachos mientras ella se unía a la conversación de las chicas.
Annaleigh rió – Sí, bueno, tendría que notarme primero antes de que eso pasara. Apenas sabe que estoy viva.
-Charlie siempre estuvo más interesado en los dragones que en las mujeres – dijo Jen – Es un poco triste, en realidad.
Annaleigh suspiró – Traté de decírselo como un millón de veces, pero en realidad él no parece comprenderlo. De alguna forma, la conversación siempre termina en dragones. Solo escúchalo ahora.
Todas lo hicieron.
-Entonces, Draco, es una pena que nunca consideraras trabajar con dragones, considerando que tu nombre significa dragón y todo eso. Eso habría sido épico.
-Para ser honesto, otro Weasley, trabajar con los dragones nunca fue lo primordial en mi lista de preferencias.
-Sí, supongo que abrazar los árboles te gusta mucho más.
-¿Y eso que se supone que significa? – preguntó Draco, empujándose hasta quedar frente al rostro de Charlie.
-Oh, oh, señoritas. Momento de intervenir – dijo Jen.
Las cuatro se levantaron y separaron su mago personal. Jen y Annaleigh empujaron a Charlie hacia atrás, mientras Sophie agarraba a Draco. Hermione medio que se debatió entre ambos, insegura sobre con quién debería ir.
Notando que Sophie tenía a Draco bajo control, Hermione se acercó a Charlie quien ya estaba bajando otra bebida.
Sin levantar la mirada de su vaso, él preguntó - ¿Sabe Ron que estas trabajando con él?
-Sí – respondió Hermione – Mira, Charlie. Sé que los Weasley y los Malfoy nunca se llevaron bien en el pasado-
-Su padre casi logra matar a mi hermana.
-Sí, lo recuerdo, pero al menos debes darle a él una oportunidad. No es tan malo como solía serlo. Es decir, incluso admito que no es un ángel, pero Draco resultó ser mejor de lo que aparentaba, considerando todo. Es solo por una noche.
Charlie gruñó pero dijo – Está bien, bueno. Me portaré bien con él. pero necesitas prometerme que tendrás cuidado a su alrededor.
-¿Por qué? – preguntó ella inocentemente.
Charlie rió – Vamos, Hermione. Seguramente incluso tú notaste cuán protector es contigo. Quiere algo. Me doy cuenta.
Hermione rió como si se tratara de una broma, incluso aunque sabía que él estaba en lo correcto - ¿Es lo mismo que Anna quiere de ti?
Charlie rodó los ojos – Ahora, eso es gracioso. Annaleigh y yo solo somos amigos. Si no fuera por los dragones, no tendríamos absolutamente nada en común.
Hermione tuvo que morderse el labio para no reír. Realmente, él era torpe. Quizás era una herencia Weasley.
Volviéndose hacia el grupo, Hermione notó que Annaleigh estaba hablando ridículamente cerca con Draco. No pudo esconder los celos, o ignorar el modo en que su corazón se había ralentizado.
Sophie corrió hacia ella y bloqueó su rostro de la vista de los demás – Decidió ponegg celoso a Chagglie. Tggaté de evitagglo, peggo se ve deteggminada a seguigg.
-No crees que él… - la voz de Hermione se desvaneció. No, Draco nunca tontearía con otra chica mientras ella estuviera alrededor. Había dejado de coquetear con Sophie por esa razón. Pero Sophie estaba allí para quedarse, mientras que Annaleigh solo estaría allí una noche…
-Pogg supuesto que no, Heggmione. Él te desea ti. Puedes vegglo en el modo en que siempgge te migga.
Justo entonces, Annaleigh se inclinó y besó a Draco. Justo frente a todos los demás. La boca de Hermione cayó abierta. Incluso aunque Draco se alejó, Sophie corrió hacia ellos y alejó a Annaleigh tirándola del cabello.
-¿Qué cggees que estás haciendo? ¡Si te gusta alguien, solo díselo! ¡No beses a alguien más!
Mientras las chicas se peleaban, Draco miró a Hermione y trató de explicarse sin que nadie lo notara. No había forma de hacerlo.
Phillip los observó riendo, borracho y solo en su propio mundo. Tenía poco interés en sociabilizar. Charlie, Jay y Daniel tenían su propio lazo. Jen no era exactamente su tipo. Annaleigh era la prima de su ex esposa, y Sophie era la razón por la que su esposa decía que lo había dejado. Realmente, la única persona esa noche que suponía algún interés para él era Hermione, y ella estaba demasiado enfocada en lo que sea que pasara entre ella y Draco como para notar algo más. Especialmente ahora.
-Relájate, Hermione – dijo él, empujándola hacia abajo a la silla junto a él – Ambos sabemos que él no estaba buscándolo. Ahora, compone una cara de póker antes de que el hermano de tu novio te vea.
-Rompimos por un tiempo – dijo ella, casi para sí misma – Tengo permitido ver otras personas.
-Pero te avergüenza que sea Draco, ¿cierto?
-¡No! – lo pensó mejor – Bueno, sí, pero solo porque sus familias no se agradan. Incluso si fuera alguien más, no lo iría publicando por ahí.
-¿Alguien como yo? – preguntó él, tomando otro trago de su vaso.
Hermione lo miró de reojo – Espero que no te lo tomes personal, Phillip. Me agradas, pero-
-Pero más te gusta él – terminó él por ella.
-No sé si gustar sea la palabra indicada. Pero nadie se mete bajo mi piel del modo en que él lo hace.
Phillip rió – Se llama pasión, Hermione. Ambos la tienen. Lo cierto es que yo siempre lo noté, al igual que Sophie, solo que elegimos ignorarlo. Ustedes dos eran realmente nuestras únicas opciones de diversión en el verano. Y pienso que Sophie acaba de arruinar la única chance que tenía con ese tipo, Daniel, para tu bien.
Hermione miró hacia ella y notó que Sophie tenía sus brazos firmemente envueltas alrededor del cuello de Draco mientras Annaleigh batallaba con ella.
-¡Deja de tratar de besar a mi hombre!
-¡No era tu hombre una hora atrás! ¡Hiciste lo mismo en la boda de Phillip y Chastity! ¡Yo le gustaba al padrino!
Sophie rió histéricamente – ¡No una vez que yo hube terminado con él!
Hermione observó a Daniel, quien estaba mirando a Sophie con los ojos entrecerrados. Se tragó el resto de su bebida, golpeó su vaso contra la mesa y se levantó para coquetear con la camarera, una hermosa africana con ojos claros. Antes de que terminara la disputa entre Sophie y Annaleigh, él ya estaba yéndose arriba con ella.
Hermione frunció el ceño – Bueno, para ser justa, él parece un poco idiota. Sophie se merece algo mejor.
-También tú - dijo Phillip, terminando lo que le quedaba de bebida – Me voy a la cama. Te veo mañana, Hermione.
Phillip se levantó de su asiento y se encaminó hacia las escaleras. Annaleigh – olvidándose de todo lo relacionado a Draco y Sophie – corrió hacia él.
-¡Phillip, espera! ¿Puedo hablarte por un minuto?
Ambos desaparecieron afuera.
Decidiendo que ya era hora de irse a la cama, Hermione le dio las buenas noches a Charlie y se encaminó hacia las escaleras, con Draco observando cada paso.
En su habitación, Hermione acababa de terminar de cambiarse de ropa cuando se oyó un fuerte ¡pop! detrás de ella. Volteó para ver a Draco parado junto a la puerta.
-Si alguien pregunta, dormí en la habitación de Sophie.
Inmediatamente se apresuró hacia ella, estrellándola contra la puerta. Incapaz de mantener el equilibrio, ambos se precipitaron contra la cama, jadeando pesadamente mientras Draco se arrancaba la camiseta. Estaba a punto de arrancarle la de ella cuando lo detuvo.
-Draco, espera. Solo quiero aclararte que tu y yo no vamos a tener sexo esta noche. No estoy segura si quiero llegar tan lejos.
Draco gruñó, pero accedió – Entonces, solo para ser más claros, ¿qué tan lejos podemos llegar? Porque estoy más que dispuesto a empujar mis límites.
Hermione lo pensó – Bueno, definitivamente besarnos… y tocarnos ligeramente. Y deberías quedarte sin camiseta – sonrió ella.
Draco levantó sus cejas sugestivamente. – Ah, ¿te gusta esto, Granger? Muy bien. ¿Qué tal si jugamos al 'si te muestro lo mío, me muestras lo tuyo' ?
Hermione no se opuso a que Draco le quitara su remera, finalmente consiguiendo el momento para darle a sus pechos la atención que se merecían.
Mientras el ligero toque se volvía cada vez más intenso de lo que habían anticipado, Hermione comenzaba, una vez más, a sentirse segura de que Draco era la mejor opción.
Después de todo, ¿cómo podría ser malo alguien que la hacía gemir de esa forma con solo ligeros toques sobre la ropa?
Nota de la traductora: Buenas Noches! Capítulo siete recién actualizado, ¿qué me dicen?
Gracias eternas a quienes se tomaron el tiempo para dejarme un review, ya les respondí como se debe con un PM, y a los Guests aquí va:
Katya: jajajaja no me molesta que te explayes, me alegra que te gustara el capítulo. Como dijiste, quizás lo más remarcable del capi anterior fue que durmieron acurrucaditos.. al menos aqui tuvieron mas tiempo, no? jajaja un beso enorme y gracias por comentar nena!
Alona: jajaja aqui tienes lo que pasó después de esa noche, nada pervertido, en absoluto. solo un poco de fuego de dragón y un tanto de amor por arboles jajaaj pronto veremos qe más hará hermione con su descubrimiento, una cosa taaan importante y ella que no puede evitar meterse donde no la llaman :P un beso grande, gracias por escribir!
SALESIA: como señalaste, el hecho mismo de que hermione, desde el inicio del verano, haya estado dispuesta a tener una aventura y se haya tomado un tiempo con Ron, es una gran indicacion de que quizás el problema son ellos como pareja, y no ella y el por separado. Por lo menos, aunque hermione hubiera tenido dudas de si draco era el correcto, bueno, aqui la vemos un poco más convencida, no? muchas gracias por escribirme siempre nena, un beso enorme para vos!
Elegv: aqui vemos que la pelea entre los cuatro no duró mucho, lo cierto es que son un buen equipo, y no es lindo que estén separados! con respecto a draco y su situacion en casa... bueno, más adelante habrán noticias! muchisimas gracias por dejar tu review, espero que tambien hayas disfrutado este capi :)
Bueno, creo tambien que todos coincidimos en que Sophie mejoró mucho, verdad? a mi me encanta ella! es una chica muy intuitiva, y contrario a lo que pudo parecer, es muy inteligente y no tan egoísta jajajaa
Aprovecho para contarles que una camarada más se sumó a las traducciones de Lena, se llama Evilmaiden, y la historia que está traduciendo se llama 'The Deadline'. Es muy muy muy muy buena, les dejo el link, y a mostrar su apoyo que recién comienza su camino! :)
www. fanfiction s/ 10360836 / 1/
recomendacion Mcfly del día: Stay with Me
No olviden agregarme a Facebook: pekis fletcher (ff) , y de pasarse por mi otra traduccion: A Wonderful Caricature of Intimacy :)
Nos leemos el lunes que viene!
Besotes!
Pekis :)
