Hola mis lectores, debo confesarles que he reeditado este capítulo, ya que contenía Lemon, y pues como es contra las reglas decidí bajarle al tono y quitar las partes más explícitas, lo deje un poquito picante pero no tanto como originalmente lo escribí.
Capítulo VII: No tengas miedo.
Esa noche ambos durmieron felices, y es que no era para menos. Vegeta al fin había confesado a la peliazul lo que tanto le torturaba desde hace tiempo y lo mejor era que ella no lo aborreció después de saberlo. Lo que inició como una farsa se había convertido en certeza, la muchacha era su prometida en verdad y eso no lo cambiaría por nada. Bulma más que feliz, estaba realmente enamorada de ese hombre, su pasado es lo que menos importaba ahora. La vida no podía verse mejor, excepto porque sus padres no sabían que ella había sido raptada y que tuvo que mentirles para que no la buscaran.
A la mañana siguiente Vegeta despertó al lado de la mujer que amaba, se veía tan hermosa, tan delicada envuelta únicamente de la cintura hacia abajo por las sábanas, y es que la toalla que ella traía anoche se había caído al piso y se encontraba solo en ropa interior. Él no quiso despertarla y solo se encimo para darle un beso en la mejía para luego levantarse e irse al baño.
Después que se duchó se vistió y salió a tratar unos asuntos de negocios fuera del hotel. Bulma despertó hora y media más tarde, encontrándose a solas en la suite. Se levantó y se dirigió al baño.
Transcurrió la mañana y ella se encontraba realmente aburrida, había visto televisión, escuchado música, desayunado y comido al medio día, pero él era lo que le hacía falta. Se le ocurrió una buena idea para distraerse y fue a registrar su gaveta de ropa, ahí se encontró un bikini muy atrevido.- Esto está bien.- dijo ella cogiéndolo y colocándolo sobre su cuerpo mirándose al espejo. Tomó una toalla y un bote de protector solar, unas gafas oscuras y la tarjeta de acceso a la suite que Vegeta había dejado sobre la mesa de noche.
Salió de la habitación, bajó por el ascensor hasta el último piso, pasó unos cuantos pasillos y llegó hasta la piscina. Antes de entrar al agua fue a los desvestideros y se puso el traje de baño sexy color turquesa.
Todos los hombres la recorrían con la mirada de pies a cabeza al verla pasar, y es que ella a pesar de ser joven, tenía un cuerpo realmente bello y moldeado para sus escasos 16 años. Caminó sensual a través de la orilla de la piscina hasta una de las sillas para tomar el sol. Puso bloqueador en sus hombros y en sus piernas, en eso estaba cuando se acercó a ella un hombre de talle alto y delgado, se paró frente a la peliazul.- Bulma levantó su mirada y vio que era Yamsha, rápidamente se acordó de él.
¿Qué quieres?- preguntó enfadada.- ¿Tú como has logrado pagar este lujoso hotel?
Solo pasaba a saludarte linda lo demás no importa.- respondió descaradamente.
Dos segundos más aquí y llamó a Vegeta para que te haga papilla.- amenazó parándose de donde estaba.
Está bien, pero que carácter tienes, eso no le va bien a una señorita como tú.- contestó esfumándose al instante.
Bulma suspiró aliviada.- Patán.- se dejo decir para luego darse un chapuzón.
El tiempo pasó y Vegeta llegó a la suite dos horas y media después de que la peliazul se había ido, un papelito sobre la cama le llamó la atención y lo agarró para leerlo.-"Vegeta, salí a divagar un rato a la alberca, te veo luego, Bulma".- Lo leyó.- Pero no se hizo esperar y fue a buscarla, no sin antes pedir que le llevaran comida a la habitación.
Se apresuró para llegar a la piscina luego de recibir el servicio y se encontró a Bulma tendida sobre la silla tomando el sol. Se acercó a ella lentamente por detrás como un león asechando a su presa. Llegó hasta ella y se sentó a la orilla de la silla plantándole un beso sobre sus labios.
¡Vegeta!.- dijo Bulma incorporándose.
Vaya, yo trabajando y tú aquí divirtiéndote.- comentó burlón.
A esto le llamas diversión, ¡Amh!, solo salí a nadar y luego todos los estúpidos hombres se queden embobados viéndome con solo verme pasar.- contestó al ponerse de pie.
Vegeta observó cada curva de la chica, apreciando esa airosa figura, sin percatarse que él estaba actuando como ella había dicho sobre los demás.
¡Vegeta!, deja de verme así.- gritó ella.
¡Umh!, vamos a la suite que me muero de hambre.- aseguró levemente sonrojado.
Bulma cubrió su cuerpo con una salida de baño y tomó sus pertenencias para irse.- ¿No pensarás recorrer todo el lugar vestida así verdad?- dijo él.
¿Qué tiene de malo?, Ahh, no me digas, estas celoso de que los demás me vean en bikini.- comentó riéndose de la situación.
Vámonos ya.- propuso ella adelantándose unos pasos, cuando sintió que una toalla cayó sobre sus hombros.
Tápate no pienso permitir que andes de exhibicionista niña.- habló seriamente Vegeta.
Así los dos subieron a la habitación y al entrar Bulma se encontró con la comida servida en una mesa.- Vegeta, yo ya comí no tengo hambre.- se quejó la peliazul.
Pues no comas, solo acompáñame.- ordenó él sentándose a la mesa para comenzar a almorzar.
Ella se sentó a su lado y todo el rato lo observó comer, Vegeta se sintió incómodo con la situación, la chica no hacía otra cosa que solo verle todo el tiempo.- Si tienes hambre come.- sugirió molesto.
No, no tengo hambre de nada por el momento.- respondió ella.
Él terminó de consumir todos los platillos y se sirvió una copa de vino, la peliazul se puso de pie y caminó hasta el sofá para recostarse por unas horas.
Vegeta se paró de su silla y fue hasta donde estaba ella sentándose a la par, Bulma al sentirlo cerca se levantó para quedar a su lado.
Vegeta, ¿Seguiré siendo tu prometida?- preguntó inocentemente.
¿Por qué? ¿A caso tú no quieres?- devolvió su respuesta en pregunta.
No, yo solo decía.- respondió ella.
Mira en que he confiado en contarte mi pasado.- afirmó Vegeta tomando todo lo que quedaba de su vino y poniendo la copa en la mesita cerca del sillón.
Ya lo sé, pero aun así yo te dije que te quería.- contestó la peliazul.
Vegeta se acercó un poco más.- ¿Me querías o aun me quieres?- preguntó insinuante.
Te quiero.- afirmó Bulma abrazándolo por el cuello.
¿Y, que soñabas que hacíamos aquella noche?- preguntó Vegeta con vos suave.
Bulma al instante se retiró del abrazo y volteo su cara.- Ah, ah, ¿Qué haremos esta tarde?- interrogó para evadir el comentario.
Eso dímelo tú, puedes comenzar por decirme donde te tocaba ese día, es que me encantó oírte gemir mi nombre y pedir más.- argumentó colocando su mano en la pierna de Bulma.
Bulma se le quedó mirando avergonzada por las insinuaciones de Vegeta. Más de una vez soñó con que lo besaba y acariciaba, pero la realidad era otra, su corazón comenzó a latir rápidamente ante lo ocurrido.
No tengas pena, ¿Dime lo que te hacía?- preguntó sensual, poniendo su mano en la cintura de ella.
Al instante Bulma sintió las olas eléctricas que invadían su cuerpo haciéndola temblar al tacto de él.
Vegeta, ¿quieres ir a dar un paseo con migo?- dijo ella débilmente eludiendo toda pregunta.
¿Qué te parece mejor? ¿Sentirme real o en tus sueños?- volvió a interrogar.
Bulma no respondía nada, se sentía desfallecer con tan solo esa simples caricias, ¿Qué pasaría si estuviera con él?- se preguntó internamente.
¿Quieres hacer el amor con migo?- siguió él preguntándole.
No, no lo, se.- respondió ella tartamudeando.
¿Qué?, ¿Acaso no me deseas?, porque yo a ti si.- dijo acariciando el rostro de la chica y acercándose lentamente a ella para darle un beso.
Bulma sintió un calor invadirle intensamente igual o mejor que lo que había experimentado en sus sueños.- No es eso Vegeta, solo que es mi primera vez y no se.- confesó la chica con timidez.
Vegeta sonrió satisfecho, él sería el primero en poseer esa mujer y nadie más podría tocarla o moriría en el intento.
El beso dado fue profundo y suave, ambos al mismo compas para luego hacerlo apasionadamente. Vegeta la tomó de la cintura con una mano pegándola a su pecho para recorrer la espalda de Bulma con la otra. La peliazul suspiraba entre besos y él la guío lentamente hacia la cama, ella esta hipnotizada por el dulce sabor de su tortura quien enterada solo se da cuenta cuando su cuerpo toca el colchón y siente el peso del cuerpo de Vegeta sobre el suyo.
Él soltó sus labios y la besó lentamente desde su rostro bajando con besos cortos hasta su cuello, encontrándose a su paso el estorboso sostén, el cual desanudo la parte de arriba lentamente acariciando con sus dedos la suave piel de los hombros de la muchacha erizando cada bello de su cuerpo. Subió nuevamente para atrapar sus labios en un beso lento tratando de experimentar con toda sus sentidos aquellas inigualables sensaciones.
Luego la miró a los ojos esperando alguna reacción, ella lo miró expectante dándole a entender que siguiera y no se detuviera. Vegeta al ver su aceptación bajó sus besos por entre sus senos pasando por el abdomen y luego subió de nuevo. Quitó lentamente el traje de baño superior que antes ya había desanudado y peliazul reaccionó cubriendo sus pechos apenada.- Déjame verte, eres hermosa.- susurró Vegeta con vos sensual.- A lo que Bulma negó con la cabeza descubriese.- Hazlo tú primero.- sugirió.
Vegeta se levantó de su posición para quitarse la ropa dejando a la vista de Bulma su erección que se notaba sobre el bóxer y ella se asustó al verlo. Él se subió otra ves en la cama y la peliazul gimió levemente al sentir el contacto de la piel caliente sobre su cuerpo, Vegeta se excita más aun al escucharla y se aventuró a tocar uno de los senos de la chica con su mano presionándolo ligeramente haciéndola gemir y arquear un poco la espalda ante la placentera sensación. Se frotó contra ella presionando su miembro contra los muslos de la muchacha.
¿Te gustan mis caricias?- preguntó jadeante Vegeta.
Uhummm- respondió la chica débilmente manteniendo sus ojos cerrados para disfrutar más.
Vegeta recorrió con sus manos desde la cintura de Bulma hasta sus piernas, delineando a su paso la silueta de la joven y mordiendo paulatinamente sus hombros, luego bajó hacia uno de los pechos de ella bordeando con su lengua la totalidad de su seno haciendo a la peliazul suspirar complacida.- Vegeta sonrió satisfecho durante su trabajo.- Después lamió la areola en forma circular a todo su alrededor completamente, ella lo apreciaba más sensible retorciéndose tenuemente bajo el cuerpo de su amado. Vegeta tomó el pezón entre sus dientes y lo mordió con suavidad consiguiendo que la peliazul gimiera; lo soltó y repitió el mismo proceso con el otro mientras lo succionaba. Bajó las manos y metió una en el interior de su bikini por lo que ella se incorporó asustada y con cierta timidez.- ¿Quieres que me detenga hermosa?- preguntó con dulzura.
Bulma en ningún momento lo quiso detener, sobre todo lo deseaba más que nada así que negó con la cabeza incitándolo a que prosiguiera. Él retiró lentamente la parte de abajo del traje de baño dejándola desnuda y a su merced sonriendo por la atractiva vista que tenía ahora.
Muchas veces ella lo había hecho en sueños pero ahora sería real. Vegeta retiró lentamente su bóxer negro que no dejaba nada a la imaginación mostrando su prominente excitación, Bulma lo recorrió con la mirada ansiosa por lo que se aproximaba. Terminó de quitárselo dejando al descubierto su miembro verdaderamente grande, la peliazul se sintió una descarada viéndolo de esa forma pero solo tenía curiosidad al estar descubriendo un mundo nuevo ante sus ojos.
Se acercó a la muchacha y trató de separar sus piernas para posicionarse entre ellas pero Bulma las presionaba una contra la otra fuertemente, Vegeta emitió una sonrisa maliciosa al ver la reacción de la peliazul.- Ábrelas.- ordeno despacio.
Con temor accedió avergonzada por revelar su cuerpo ante la mirada de él. Vegeta paso un dedo por su centro para saber si se estaba lista para recibirlo, ella gimió ante eso y él la recorrió encontrándola mojada. Impaciente por estar en su interior se protegió antes para luego posicionarse entre sus piernas que están flexionadas sobre la cama.
Vegeta frotó su miembro contra su centro y ambos dejaron escapar sonidos de placer por la sensación deliciosa que les produjo. Comenzó a penetrar su pene solo un poco en el interior de Bulma y ella gimió de dolor, se adentró un poco más y la peliazul cerró los ojos fuerte para aguantar el malestar agudo que sentía como espadas atravesándola; puso sus manos en el pecho de Vegeta presionándolo con fuerza y tratando de retener las lagrimas, él se adentró por completo ocasionando que Bulma suelte un grito de dolor.- Tranquila hermosa ya pasará.- susurró dándole ánimos para seguir.
¡Vegeta!, sácalo por favor.- Pidió angustiada sollozando.
Él la miró triste, se sentía en el paraíso en el interior húmedo y caliente de esa mujer, lo que menos quería era salir, pero como ya lo había dicho antes, con ella todo era diferente, quería hacerla gozar y no lastimarla por lo que asintió desganado y salió tan lentamente como entró.
Al salir completamente la tela de las sábanas de la cama se tiño con una pequeña mancha de sangre y él se levantó dándole la espalda.- Iré a darme un baño.- siseó.
Vegeta, perdóname yo si quiero hacerlo pero duele mucho.-murmuró apenada.
Al escuchar esas palabras un hastió de emoción se apoderó de él, la peliazul no lo rechazó, lo deseaba tanto como él a ella. Dio vuelta y la beso ligeramente para luego sentarse al borde de la cama.- Ven.- la llamó.
Bulma lo miró interrogante.
¿En verdad me deseas?- preguntó él de forma sensual.
La peliazul solamente asintió sin mesura.
Entonces ven aquí y siéntate sobre mi.- pidió Vegeta.
Ella se acercó parándose frente a él.
Vegeta se acostó en la cama.- Siéntate sobre mi miembro y guía tu al ritmo que lo desees.- indicó seguro.
Bulma subió lentamente sobre el cuerpo de Vegeta frotándose contra su miembro con algo de temor a sentirlo nuevamente dentro de ella, pero el deseo de estar con él era más grande que cualquier otra cosa en ese momento. Descendió lentamente y gimió al sentirlo completamente dentro, ya no había tanto dolor solo un ardor molesto aunque soportable. Vegeta cerró los ojos aguantando el impulso de tomarla por las caderas y aumentar el ritmo. Ella colocó sus manos sobre el pecho de él y comenzó a mover lentamente las caderas por lo que ambos gimieron a la vez.
Vegeta puso sus manos en la espalda de ella recorriéndola lentamente causando que Bulma cerrara sus ojos y aumentara un poco más la velocidad de sus movimientos; la respiración de ambos cada vez se volvía más irregular por el estado de excitación que los envolvía. La chica olvidó todas sus inhibiciones e inseguridades iniciando a retorcerse más sobre él subiendo y bajando sus manos por el pecho de Vegeta, este la tomó de las caderas marcando un ritmo mayor para los embistes con lo cual Bulma soltó un grito de placer.
¿Duele?- preguntó Vegeta jadeante.
No.- respondió la muchacha en un suspiro gemido.- Continua pidió.
Vegeta obedeció gustoso su orden aumentando un poco más el ritmo y ella se curvaba en forma circular buscando sentirlo más. Él abrió los ojos observándola con sus ojos cerrados sobre él, gimiendo levemente con su espalda arqueada sutilmente. Vegeta levantó su cuerpo hasta quedar casi sentado para tomar un pezón entre sus dientes, ella lo sintió delicioso y reaccionó aumentando aun más el ritmo y gimiendo descontroladamente. ¡Vegeta! ahhhh sigue.- pidió entrecortadamente motivándolo a seguir con su asalto, la abrazó por la espalda de una manera posesiva pegándola a su cuerpo atrayéndola con sigo para acostarse, la tomó por las caderas embistiéndola locamente haciéndola gemir sin parar, ella lo saboreó besando el cuello de Vegeta respirando con dificultad más y más… ¡Ahhhh, Vegeta!- gritó al llegar a su orgasmo.
El joven la volteó para quedar sobre ella sin sacar su miembro y continuar embistiéndola, primero lentamente.- Eres extraordinaria.- susurró él a su oído. Ella lo abrazó con ambas manos por la espalda sintiéndolo sudado y enterró los dedos en su piel. Vegeta sintió una especie de frenesí con el acto de la chica acrecentando los embistes hasta que levantó la cabeza soltando un gemido ronco al llegar a la cima del placer.
Dejó caer el peso de su cuerpo sobre el de Bulma respirando ambos anormalmente tratando de recuperarse de su éxtasis. Salió lentamente de su interior. Ella se sintió extraña al verlo abandonar su interior, lo necesita nuevamente dentro.
Vegeta se levantó yendo al baño, Bulma suspiró desconsolada.
Cuando regresó la miró extrañado, había sido todo excelente, además fue solo la primera vez y habrían muchas más para mejorar si no le había gustado. Se acostó al lado suyo y ella se cubrió el cuerpo con las sabanas.
Vegeta la miró divertido.- podrías darte vuelta me vestiré.- pidió ella.
No lo haré.- aseguró divertido.- ¿Qué pasa no lo disfrutaste?- preguntó acariciando su cara, era la única parte que sobresalía de la sabana.
Bulma lo miró fijamente no entendía como podía pensar que no lo había disfrutado si había disfrutado cada caricia; no, no es eso musitó avergonzada Vegeta intentó entrar bajo la sabana para sentir su piel pero ella se encogió recogiendo sus piernas y sujetando más fuerte la sabana.
¿Me aborreces ahora?- preguntó Vegeta triste.- ¿Sientes asco de mis caricias por mi pasado?- preguntó antes de soltar un suspiro.
Vegeta estas confundiendo las cosas, ¿Cuántas veces tengo que decirte que te quiero para que lo comprendas y lo aceptes?- pregunta ella comprensiva.
Tu eres mi prometida.- aseguró él.- Estaré para ti cuando lo desees.
Aunque no lo quieras reconocer aún soy tu prisionera y tarde o temprano mis padres lo sabrán y me apartarán de tu lado.- murmura mirándolo.
Lose, pero eres mía y nadie te apartará de mujer.- respondió.
Buenos días.- dijo alguien del otro lado de la habitación.
Vegeta se separo de Bulma malhumorado por la interrupción, se cubrió con una frazada y fue a abrir la puerta para ver que era Kakarotto.- ¿Qué haces aquí?- preguntó.
Vegeta, siento venir y dejar la mansión a cargo de Ten Shin Han, pero es que necesitamos reunirnos para hablar sobre lo que está ocurriendo en la Sdaly 6.
¿Qué ha pasado ahí?- interrogó Vegeta.
No lo sé aun, eso te lo dirán los demás.- explicó el joven.
Rinpink Susaiyajin: Espero les halla gustado el capítulo, no se olviden de dejar sus REVIEWS ¿Qué será lo que sucederá?, bueno hasta aquí les dejo el capítulo. Nos vemos pronto n.n
