-¿Cómo haz entrado?-pregunte con un temblor en mi voz

-he tocado el timbre y como escuche la música supuse que no me escucharías así que he encontrado una ventana abierta y me he colado- contesto con una sonrisa de suficiencia en su rostro- deberías cerrar bien la casa no vaya ser que alguien entre y te secuestre-movió sus cejas sugestivamente.

Otro temblor recorrió mi cuerpo, no podía creer que se hubiera metido a mi casa y estuviera bromeando sobre secuestrarme. Estaba loco o me quería volver loca y no podía soportarlo era tan irresistible tenerlo tan cerca que estaba poniendo todo mi autocontrol para no brincarle encima.

-¡no puedes entrar así!

-lo sé, pero nada me lo ha impedido así que ya estoy adentro-dijo caminando hacia mi- quería hablar contigo

Se había acercado por completo a mí, yo ya no tenía escapatoria y lo peor de toda la situación es que yo no quería escapar.

-yo…se que te he dicho que te daría tiempo para que lo pensaras pero no puedo esperar quiero estar contigo Bella, no había deseado nunca a nadie como te deseo a ti, por favor Ángel déjame protegerte de todo quiero que me abras tu corazón-Edward me rogaba con la voz más sexy y a la vez tierna que había escuchado en mi vida.

No sabía cómo ni porque pero yo también lo deseaba.

-Edward…solo…solo bésame

Al principio no reacciono y tuve que ser yo la que acortara la poca distancia que existía entre nosotros.

Edward se apodero de mi cintura y yo rodee su cuello con mis brazos. No podía creer que me estuviera entregando de nuevo a mis instintos, a él precisamente, pero no podía evitarlo su cuerpo me llamaba.

Nos separamos cuando el aire hizo falta, pero no nos separamos. El tomo mi cara y deposito un casto beso en mis labios.

-gracias bella, por esta oportunidad.

-gracias a ti Edward.

-y el beso con Jessica no significo nada tu eres la única que está en mi miente desde el momento en el que pise este pueblo- me dijo mirándome a los ojos.

Sus palabras habían derretido por completo mis barreras, estaba hecho yo estaba enamorada de Edward Cullen.

Nos pasamos el dia limpiando la casa, preparamos comida y vimos películas. Este sábado no podía ser de lo más hermoso, por primera vez era feliz con un chico a mi lado.

Eran más de las 8 de la noche y mi mama aun no había llegado eso me preocupaba un poco pero teniendo a Edward a mi lado todo era perfecto. Comencé a sentirme con sueño y me acomode sobre el pecho de Edward, el acariciaba mi pelo como si fuera de terciopelo. Me susurraba te quiero mientras yo iba cayendo en un profundo sueño.

-espero algún dia puedas amarme como lo que soy y no por quien finjo ser bella, te quiero demasiado como para perderte, solo necesitas entenderlo y podrás ver el mundo y mi ser con diferentes ojos. Espero no tengas miedo nunca y no huyas de mi porque mi negro corazón no lo soportaría jamás. Te quiero bella, ahora eres mi vida.

No había entendido nada de lo que Edward quería decir pero tampoco tuve la suficiente fuerza para salir de mi sueño y preguntarle. Lo último que sentí fueron sus labios presionando los míos.

-yo te quiero Edward no me dejes-le grite desesperadamente pero él no escuchaba.

-vamos Edward, mi amor el poder nos espera-escuche esa seductora voz hablándole a Edward, pero no la reconocía nunca la había escuchado.

-lo siento bella, nunca fuiste lo suficientemente buena para mí y nunca lo serás.

Edward se iba con ella la abrazaba como si la amara y el la iba a… el la estaba…besando. Mi corazón no lo soporto y dejo de latir había muerto de amor.

Con un jadeo me levante de la cama, estaba sudando y eran las 5 de la mañana. Comprendí que era un sueño pero no tenía ganas de volver a dormir, no quería verlo de nuevo con esa pelirroja voluptuosa y a ella con sus garras sobre él. El era mío.

Tome una ducha rápida y baje por algo de desayunar, de regreso a mi habitación chequé el cuarto de mi madre. Había bolsas por todos lados, ella estaba en la cama se veía bastante cansada así que no la desperté.

Al llegar a mi cuarto me percate de la nota a un lado de la cama, decía mi nombre con una letra hermosa.

Tantas noches de insomnio he pasado, pensando en esa silueta que paso a mi lado, fue su belleza entre esta urbana maleza la que me hipnotizo, y esclavo de sus ojos me envolvió. La seguí de cerca pero lejos, pero al final estuvimos frente a frente y en un santiamén desapareció la gente, y en un segundo yo estaba en su mente.

Tú has inspirado mis noches, te quiero bella.

Me había quedado sin respiración, esto era lo más lindo que alguien me había escrito jamás, todos los miedos y recuerdos de esa pesadilla habían quedado olvidados.

El timbre de la casa sonó y esperando que fuera Edward baje corriendo las escaleras, me tropecé un par de veces pero logre llegar rápido.

-Edwa…oh, hola Jake. –me había olvidado de su completa existencia.

Chicas perdón la tardanza esk la escuela me ha tenido demasiado ocupada, se ke no tengo perdón de dios y ke el capi esta algo corto pero ahora tengo un poco mas de tiempo y actualizare mas seguido espero sus reviews y nos seguimos leyendo ; D