#7 Kittens
Midoriya x Ochako
Nunca pensó que en la primera cita estaría tan nervioso. Apenas podía anudarse la corbata. Sus dedos se sentían torpes y por segundos olvidaba cómo hacerlo. Prefería estar en clases, en sus seguras clases o entrenando que en esa situación. Lo desconocido lo asustaba.
Después de tortuosos minutos, decidió que la corbata en realidad no era necesaria y la tiró sobre su cama. Se tendría que autoconvencer que su playera de All Might sería suficiente.
Cartera, celular.. ya tenía todo. Se vio una última vez en el espejo, esperando no encontrar ni su cabello inmanejable ni sus ojos llenos de pánico.
Claro está, no lo consiguió.
Salió de su habitación y se dirigió hacia la entrada de los dormitorios, encontrando a varios chicos en su camino. Algunos de ellos decían cosas como "¡vamos, tigre!" o "por fin Izuku es todo un hombre". Izuku pensaba que ser hombre era mucho más que salir con una chica pero… hasta el sabía lo patético que sería discutir por eso.
Llegó a la entrada de los dormitorios y vio a Ochako esperándolo. Y no estaba preparado para eso.
-Debí ponerme corbata- pensó con amargura
La chica llevaba un lindo vestido floral y unas zapatillas rosas. Aunque Izuku no quería mirar demasiado, sabía que tenía puesto maquillaje (muy tenue, que de hecho le sentaba de maravilla) y en cuanto lo vio, su rostro se iluminó con una gran sonrisa.
-¿Me estuviste esperando mucho?- Preguntó Deku un poco preocupado. ¿En verdad había pasado tanto tiempo en su habitación, presa del pánico?
-No, no, llegué sólo un par de minutos antes que tu-
Izuku se acercó hasta quedar a su lado. -¿Nos vamos?- extendiendo su brazo, con el corazón a mil por hora, esperó a que la chica tomara su mano.
-¡Si!-
Izuku no podía haber pedido un mejor día. A pesar de ser principios de octubre, el clima estaba muy agradable, no había tanta gente en la calle y los dos podían caminar en medio de la ciudad con tranquilidad.
-¿A dónde iremos?-
-Oh, es una sorpresa. Creo que te gustará- comentó Izuku. En realidad lo había pensado toda la semana. Revisó casi todo el internet buscando un buen lugar para la primera cita y hasta había llenado uno de sus cuadernos con anotaciones de los posibles lugares. No podía fallar.
Por fin llegaron a su destino. La cafetería decía "12 cats" en la entrada y un par de gatitos negros que custodiaban la puerta
-¡Un cat café!- gritó la chica de la emoción y se dirigió hasta los gatitos, olvidando por un momento que Izuku estaba con ella.
Izuku suponía que esa emoción estaba dentro de los cálculos.
Izuku aprendió varias cosas de Ochako ese día.
La primera: amaba a los gatos.
La segunda: que era alérgica a su pelo.
De regreso del hospital, Ochako se disculpó mil veces con él. Sin embargo, no dejó de tomarlo de la mano. E Izuku pensó que iban por buen camino. Y podrían repetir la primera cita. O eso había prometido Ochako.
