Con motivo del Digifest, y el nuevo trailer Digimon Adventure Tri, aqui les dejo este capitulo.

NOTA: desde este capitulo he decidido usar lo nombres Japoneses del franquicia, tanto de los humanos como de los digimon (por ejemplo Tai = Taichi, Gatomon = Tailmon, etc.), aunque algunos no cambiara puesto suenan casi lo mismo (Ryu/Ryo, Jyou/Joe, etc.). Mas adelante cambiare los nombres en los capitulos anteriores.


CAPITULO 6

/Digimundo, 124-Lambda-VERDANDI/

Hikari estaba caminando a través del bosque junto con sus amigos y nuevos aliados, siguiendo a Ryo hacia la aldea de la que él hablaba. A su lado estaban sus dos mejores amigos, su compañera digital Taichilmon y Takeru Takaishi su mejor amigo humano, junto con su compañero Patamon. Ella dio discretamente una mirada a todos aquellos que estaban reunidos, e inconscientemente posando su mirada en la de los gemelos de pelo azul, Kouji y Kouichi.

Desde que los vio, ella había tenido un sentimiento extraño dentro de ella. Era una sensación diferente hacia cada uno. La sensación que Kouji producía en ella le hacía acordar a su emblema, pero un poco diferente. Era como si faltase algo. Mientras pensaba en lo que faltaba, su mirada se mirada se posó en su compañera, o más exacto en el anillo que tenía en su cola. El Anillo Sagrado.

"¡Ah! ¡Eso es! Lo que faltaba es ese sensación de Poder Sagrado." Pensó triunfante. Kouji producía una sensación a Luz, pero una Luz que no tenía poder Sagrado. Eso era algo extraño para Hikari, pues desde que tuvo su emblema siempre podía sentir el Poder Sagrado de este. "Mi luz y la Luz que despide Kouji son diferentes es sus naturalezas."

Sonrió para sus adentros una vez que se dio cuenta sobre la sensación que le daba el peli azul. Pensó entonces en la sensación que el otro gemelo le daba. A diferencia de Kouji, ella sabía exactamente a que le recordaba la sensación que Kouichi le daba. Oscuridad. Pero a diferencia de la oscuridad que siempre le había perseguido, como la que habita en el Mar de la Oscuridad, esta oscuridad no daba la sensación de maldad. Al contrario, la oscuridad de Kouichi daba una sensación relajante, como la oscuridad de una pacífica noche, donde solo te da ganas de dormir y soñar.

Hikari sabía que la Luz y la Oscuridad siempre estaban unidas, pues sin una realmente la otra no podría existir. Y a pesar de lo mucho que quisiera y tratara de asegurar que la Oscuridad no es algo realmente peligroso, no podía evitar recordar a todos sus enemigos que habían usado y abusado de ese Poder. Esto hacia que, aunque racionalmente supiera que Kouichi siendo un niño elegido es uno de sus nuevos aliados, ella no pudiese evitar sentirse incomoda ante su presencia. No era algo místico, o algún instinto, solo era algo psicológico. Hasta que subconscientemente pueda sentirse a salvo junto a Kouichi, ella no iba a poder sentirse cómoda a su lado.

Todo esto le hacía recordar aquel mundo oscuro que una vez la llamó. Su cuerpo dio un imperceptible temblor, y ella se acercó más a Takeru y le tomo de la mano. Takeru le dio una mirada a modo de pregunta, ella simplemente sonrió y sacudió a cabeza. El rubio asintió y continúo caminando, apretando suavemente su mano en una forma de hacerle sentirse bien.

Decidió no pensar más en el asunto y dio una pequeña mirada a todos. No puedo evitar sonreír al ver habían tres personas que usaban algún tipo de googles. "Si mi hermano no le hubiera dado los suyos a Daisuke, el también sería uno de ellos." Pensó con una pequeña risa.

"¿Qué sucede?" le preguntó Takeru, quien la miraba de reojo.

Ella solo hizo unos círculos con sus dedos y los levanto hasta su frente, como si fueran los googles que tres de los presentes llevaban. Takeru dio una mirada alrededor y sonrió furtivamente. "A pesar de ser de diferentes mundos, algunas personas tienen inexplicablemente los mismos gustos, ¿eh?" le susurró el rubio. Ella asintió con una sonrisa mientras se mantenía caminando en silencio.

"En serio Patamon," le escucho decir a su compañera digital, "eres más rápido caminando que volando y además te cansas menos. Mantente caminando a mi lado en vez de estar usando tus orejotas."

"Si vuelo como Pegasusmon, soy más rápido, y si no quiero cansarme siempre puedo acostarme en la cabeza de Takeru." Respondió el digital bicolor, "Además, ¿realmente son grandes?" preguntó mientras se cogía las orejas.

Taichilmon lo miró incrédula y dijo francamente, "Son enormes."

Hikari sonrió con más fuerzas al escuchar la conversación de ambos Digimon. Iba a decir algo cuando los dos Digimon dejaron de caminar y se tensaron, con las orejas estiradas al aire, moviéndolas y girándolas por un tiempo. Distraídamente podía escuchar los gruñidos que hacían el Digimon de Ryo, y el dinosaurio rojo, Guilmon.

"¿Qué pasa?" preguntó preocupada.

"Una gran cantidad de Digimon se acerca." Respondió la felina digital. "Tal vez tengamos que pelear."

"¿Cyberdramon?" le escuchó a Ryo preguntar.

"Siento a dos o tres Digimon en etapa Perfecto." Respondió su compañero, "aunque siento que son Digimon débiles para mi gusto."

"Débiles ¿eh?" repitió Ryo, para después dar una mirada a todos los presentes, pensativo.

"Débiles o no, un Digimon en Nivel Perfecto es un Digimon en Nivel Perfecto." Dijo su hermano mayor, "Si evolucionó naturalmente, tan solo por experiencia de batalla nos sacaría ventaja. Y son dos como mínimo los que vienen."

Hikari no pudo evitar seguir las palabras de su hermano, y se dio cuenta además que los otros elegidos de diferentes mundos hacían lo mismo. Extrañamente los únicos que se mostraban de lo más normal antes sus palabras eran Yamato, Koushiro, Ryo y Takeru. Suponía a que se debía que Yamato era su compañero de batallas, Koushiro quien normalmente tenía todas las respuestas. En cuanto a Ryo y a Takeru, ella sabía que de todos sus amigos de su mundo, Takeru fue el que empezó más joven y continuó peleando en varias ocasiones; mientras que por lo había podido escuchar, Ryo era un viajero que vagaba por el Digimundo a menudo y de seguro tenía mucha experiencia en batalla.

"Hay que prepararnos para la batalla." Terminó diciendo Taichi, a lo que los demás asintieron con determinación.


Atrapado por las enredaderas que Sunflowmon y los otros Digimon de la aldea usaron, el cuerpo del Digimon con forma de dinosaurio no se podía mover en lo más mínimo. Jyagamon miro al Digimon de tres cabezas de forma desapasionada, y luego paso su mirada en la horda de Digimon que se acercaban cada vez más. "Lo mejor será acabar con esto pronto, antes de que vengan sus refuerzos." Pensó mientras que su cuerpo, formado por un caparazón de rocas, empezó a brillar."¡Smash potato!" Tres rocas salieron disparadas de su cuerpo, girando y volando a gran velocidad hacia el dinosaurio, hasta que impactaron contra él. Una piedra para cada cabeza. El girar de las rocas hizo que pudieran escavar y atravesar los tres cráneos del Digimon, matándolo al instante.

Jyagamon observó los datos en que el dinosaurio digital se volvió, y luego se volvió hacia sus compañeros. "Tómenlos," dijo, mientras los otros Digimon estaban algo nerviosos, "tomen los datos. Los necesitaran para luchar contra el ejército que viene."

Mirándose nerviosamente entre ellos, uno a uno los digimon empezaron a tomar los datos. Cada digimon hizo el ademan como si aspiraran gran cantidad de aire, y los pixeles que dejo el cuerpo de Deltamon empezaron a volar hacia ellos, insertándose en sus cuerpos hasta que no quedó ni uno solo.

Mientras los demás Digimon absorbían los datos, Jyagamon los miraba con detenimiento. Sus cuerpos brillaban por unos momentos mientras los datos se incorporaban a ellos, hasta que todos dejaron de brillar. Al ver que no hubo un cambio en ninguno de sus amigos, Jyagamon suspiro internamente.

"Ninguno evolucionó." Pensó decepcionado mientras se volteaba a ver al ejército que se acercaba. Realmente, él quería que al menos uno de sus acompañantes hubiera evolucionado. "Talvez si solo hubiera sido uno quien tomara los datos, ese digimon hubiera evolucionado." De eso estaba seguro, aun así no se arrepintió de haberles ordenado a todos que consuman los datos. "Es mejor que haya varios en nivel perfecto a largo plazo, que solo uno en corto plazo."

"¡Prepárense! ¡Ahí vienen!" Jyagamon ordenó mientras veía como se acercaban cada vez más y más.

"¡GRRRR!" los rugidos de varios digimon se oyeron. Era también digimon con forma de dinosaurios, de color negro con rayas rojas, sus brazos eran enormes y llevaban solo dos enormes garras que tenían la punta cubierta con metal.

A tan solo unos metros, Jyagamon vio como aquellos digimon se detuvieron y aspiraron gran cantidad de aire. "¡Van a lanzar un ataque! ¡Dispérsense!" ordenó y dio un gran salto hacia atrás. No tuvo tiempo para ver si los demás los siguieron, pues en ese momento un gran torrente de flamas apareció y transformo el terreno en un mar de fuego.

"¡Jyagamon!"

Escuchó a alguien aparecer a su lado, Jyagamon volteó y suspiró un poco aliviado, "Sunflowmon, ¿Los demás? ¿Perdimos a alguno?" preguntó.

"Perdimos a tres Zassoumon y a un Red Vegimon."

"Necesitamos aguantar más tiempo," dijo Jyagamon, "al menos hasta que la evacuación termine. Solo hasta entonces el jefe podrá venir con los demás a ayudar."

Sunflowmon asintió en respuesta.

"¡Ahí vienen de nuevo!" exclamó un Woodmon.

"¡Repliéguense a los lados! ¡Ataquen cuando se acerquen!"Jyagamon se mantuvo firme mientras Sunflowmon y los otros digimon se movían. Poco a poco pudo ver como aquellos dinosaurios negros pasaban por el mar de flamas.

"¡SMASH POTATO!"

Las rocas que salieron de su cuerpo chocaron con todos los digimon que se acercaban, atrayendo su atención. Con un rugido los digimon invasores empezaron a atacar a Jyagamon con sus garras una y otra vez. Por suerte la coraza de rocas de Jyagamon lo protegían, además con un nivel más altos que sus atacantes sus ataques realmente no le hacían daño. Jyagamon sonrió pues su plan había funcionado. Con la atención de los dinosaurios en él, ellos no pudieron defenderse contra los ataques que sus compañeros lanzaron.

"¡Red Thorn!"

"¡Drain Buster!"

"¡Sunshine Bean!"

Todos los ataques alcanzaron sus objetivos debilitándolos e hiriéndolos. Solo el [Sunshine Bean] de Sunflowmon llegó a acabar con su blanco.

Los invasores al sentir ser atacados se voltearon para contraatacar justo en el momento en que los Vegimon usaron su ataque [Uma Toiki]. Una gran cantidad de polen salió de las bocas de los Vegimon, llegando hasta las cabezas de los invasores y dejándolos confundidos. Jyagamon no perdió tiempo y los ataco desde atrás con su [Smash Potato], apuntando a sus cabezas, las rocas los atravesaron acabando con todos los restantes.

"¡Lo hicimos!" los Vegimon y Woodmon celebraron.

"No hay tiempo para celebraciones." Jyagamon miró hacia el ejército que se acercaba. "Consuman esos datos y prepárense, que ahí vienen de nuevo."

Otra oleada de once de aquellos digimon se acercaba de nuevo, corriendo a gran velocidad. Parecía una gran estampida que traía solo muerte y destrucción. Cuando estaban a unos diez metros de su posición Jyagamon decidió atacar.

"¡Smash Potato! ¡Smash Potato! ¡Smash Potato!" los ataques impactaron en su blanco e hizo que poco a poco los digimon con forma de dinosaurio se detuvieran. Con rugido de furia y dolor aquellos digimon trataban lo más que podían en continuar, pero los ataques de Jyagamon eran demasiado fuerte para ellos.

"¡Vegimon prepárense!" gritó Jyagamon en medio de sus ataques.

"¡SI!" Los Vegimon se colocaron al lado de Jyagamon e inhalaron una gran cantidad de aire. Jyagamon cesó su ataque y los Vegimon lanzaron los suyos contra sus enemigos, esparciendo polen sobre ellos, "¡Uma Toiki!"

Mareados por el polen de los Vegimon y heridos por los ataques de Jyagamon, los invasores no pudieron evitar caer ante el ataque que desato Sunflowmon sobre ellos, "¡Sunshine Explosion!"

De la corola de Sunflowmon una gran cantidad de rayos de luz salieron e impactaron en los invasores, reduciéndolos a pixeles, con excepción de uno que colapso herido.

"Muy bien," dijo Jyagamon, "Estamos llevando un buen paso."

"Si todo sigue así, creo que podremos aguantar hasta que lleguen los refuerzos."

"Espero que tengas razón Sunflowmon." Dijo Jyagamon mientras veía como los demás se preparaban para absorber los datos. "Con esta cantidad de datos, estoy seguro que al menos uno evolucionará."

Un quejido de dolor lo sacó de sus pensamientos. Al voltear se dio cuenta de que era el digimon que sobrevivió al ataque de Sunflowmon. Antes de que el pudiera decir algo, un Woodmon se acercó al digimon caído. "¿Acabo con él?" Le preguntó y él solo asintió. Woodmon alzó uno de sus brazos derechos para dar el último golpe al invasor, pero antes de que pudiera hacerlo este de un salto repentino lo cogió con su mandíbula y lo mató.

Todo pasó tan rápido y los que observaron se quedaron congelados, por lo que no pudieron evitar que el digimon oscuro absorba todos los datos de sus compañeros muertos. Una vez que todos los datos fueron absorbidos los defensores salieron de estupefacción y se prepararon para atacar.

"¡Smash Pot-!" Desafortunadamente las malas noticias no acabaron ahí para ellos. Jyagamon había tenido razón. La enorme cantidad de datos era la suficiente para que un digimon evolucione, y eso fue lo que sucedió con el invasor.

Siendo rodeado por un resplandor oscuro, el invasor rugió: "¡Dark Tyranomon super digievoluciona a… "

El resplandor desapareció, y en lugar del digimon con forma de dinosaurio negro, se encontraba uno que estaba formado solo de huesos, un esqueleto de dinosaurio con un gran misil de color amarillo y naranja en su espina, y un corazón hecho de fuego entre sus costillas.

"¡Por Yggdrasil!" fue todo lo que Jyagamon pudo decir al ver horrorizado a su nuevo atacante.

"… SKULL GREYMON!"


Con su cuerpo tenso y su respiración profunda, Hikari esperaba un poco ansiosa la llegada de los digimon que se acercaban. A su lado Takeru tenía los puños y la quijada apretados, y dirigía su mirada hacia la dirección donde sus compañeros digitales habían dicho que vendrían.

De pronto, ella y todos los presentes pudieron sentirlo. El suelo estaba temblando, sin duda por el movimiento de una gran cantidad de digimon. Ansiosamente, Hikari vio como el gran digimon de Ryo, Cyberdramon, tensó su cuerpo y dio un suave gruñido. Ninguno había hecho evolucionar a sus compañeros digitales, pues nadie sabía si los que venían eran hostiles o no. Aun así, Cyberdramon que estaba en nivel Perfecto era lo suficiente como para detener el ataque de al menos tres digimon del mismo nivel, dándoles tiempo para que los demás puedan evolucionar si fuera necesario.

Un par de minutos después, todos pudieron escuchar los pasos, algo desordenados y apurados, de los digimon. Hasta que de repente frente a ellos apareció un pequeño digimon. Este tenía la forma de un ave, con cabeza azulada y que en su parte trasera de su cuerpo crecía un arbusto. No sabía si debía calificarlo como un ave o una planta. Detrás del nuevo digimon, ella pudo ver a una gran cantidad de digimon algunos que ella reconocía y otros que no. Pero a los que reconocía sabía que eran digimon en etapa de entrenamiento y otros aun menores.

"Delumon." Suspiró Takeru.

"¿Lo conoces?"

"Conocí a uno cuando estuve atrapado en la mansión de Pinochimon tiempo atrás." Fue su respuesta. Eso la hizo recordar su primera vez en el Mundo Digital, y de como uno de los Dark Masters, Pinochimon, secuestró a Takeru y como este se las arregló para volver él solo hacia donde estaban los demás. "Si mal no recuerdo, Delumon es un digimon en nivel perfecto."

Ella asintió ante las palabras de su amigo y postro su mirada en el Delumon. Este estuvo tenso y en posición de atacar al mirar a Cyberdramon, antes de que furtivamente dirigiera u mirada a todos los que estaban ahí. Los ojos de Delumon se abrieron de par en par, delatando su sorpresa a verlos. Al verlo mover sus ojos sobre cada uno de ellos, notó como su cuerpo empezaba a relajarse mientras una expresión de entendimiento se formó en su rostro. Delumon dio una mirada a todos por segunda vez, y fue ahí donde se dio cuenta de que Delumon no los estaba viendo en realidad a todos los que estaban ahí. "Solo está viendo a-"

"¡Delumon!" una voz femenina la sacó de sus pensamientos, "¿Qué sucede? ¿Por qué detuviste la marcha?"

Otro digimon apareció interrogando a Delumon, este también tenía la forma de un ave y llevaba una máscara en la cabeza, pequeñas alas pegadas a su cuerpo y largas patas en comparación.

"Esa es Kiwimon." Escuchó decir a su compañera digital.

La nueva digimon, Kiwimon, se volteó a verlos y lanzó una exclamación de sorpresa. "¡¿Humanos?!"

Hikari no pudo evitar notar que el tono de Kiwimon no solo denotaba su sorpresa, sino también oculto en él había alegría. "Alegre por ver a humanos, ¿Por qué será?" Hikari posó su vista en Ryo, "Ryo-san dijo que él había estado antes aquí. ¿Acaso hizo algo en especial?" Regresó su mirada hacia Kiwimon y Delumon, quienes seguían mirando a cada humano, uno por uno. "Pero no parece que lo reconociesen. Entonces ¿Por qué están contentos?"

"¿Han venido para-"

"Kiwimon, suficiente." Interrumpió Delumon, "Aún tenemos mucho por recorrer. Regresa con los demás y asegúrate de que nadie se quede atrás."

Kiwimon pareció dudar un poco, dando una mirada a Delumon y luego a ellos, antes de asentir y regresar por donde vino. Delumon dio unos pasos hacia ellos, acercándose. Una vez que estuvo a solo unos pasos de ellos, empezó a hablar. "A nosotros siempre nos enseñaron que los humanos son aquellos que ayudarían a salvar este mundo cuando nosotros solos no podamos." Delumon aspiro hondo y los miró fijamente, "¿Es por esa razón que están aquí?"

Instintivamente, Hikari asintió suavemente al mismo tiempo que cuestionaba internamente la razón de dicha pregunta. Ella dio un vistazo rápido hacia los demás, de los cuales algunos también estaban asintiendo, y frunció su seño al ver que su hermano no era uno de ellos. Taichi tenía los ojos entre cerrado en contemplación.

"¡Por supuesto! Si hay que salvarlos entonces los haremos, ¿verdad muchachos?" Hikari sonrió ligeramente al escuchar la declaración de Daisuke, y como muchos de los demás se unieron a él en su actitud. "Todo va a estar bien, ya no hay que preocuparse."

"Te equivocas, hay mucho de qué preocuparse." Replicó Delumon. "El mero hecho de que este mundo necesite de ustedes cuando tenemos grandes protectores es preocupante. ¿Qué calamidad sería tan grande que necesite de más salvadores? Yo no quisiera saber la respuesta, porque mientras más salvadores se necesiten, mayor será la calamidad que se deba derrotar."

Las palabras del digimon truncaron el entusiasmo de los presentes. Aunque ella quería refutar lo que se había dicho, no podía negar cierta verdad en las palabras de Delumon. Mientras exista un héroe, existirá un villano. Mientras más grande el héroe, más devastador será el villano. Una paradoja. Mientras más uno desee salvar vidas, inconscientemente está deseando que esas vidas estén en peligro.

"Pero nosotros no deseamos ser salvadores." Ella quería decir, pero esas palabras sonaban realmente egoístas a sus oídos.

De repente Taichi se acercó hasta estar cara a cara con Delumon. "Ciertamente lo que dices es verdad. El que estemos aquí significa que hay problemas en este mundo." Mirando a Delumon a los ojos, continuó con su voz franca, "Pero la verdad es que nosotros no sabemos nuestro propósito aquí. Y no tenemos una meta en específica, con excepción de regresar a nuestra casa, sanos y salvos. Y si en el trayecto de esa meta podemos ayudar en proteger o salvar este mundo, lo haremos con gusto."

Escuchando las palabras de su hermano, Hikari no pudo evitar el sentimiento de orgullo que nacía en su pecho. Su hermano había cambiado tanto desde que llegó al Mundo Digital la primera vez.

"Así que te pregunto Delumon," Dijo Taichi con su voz firme, "¿Nos dejaras ayudar?"


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GreyCrow