Bueno lo primero de todo, quiero disculparme por demorarme tanto, no fue mi intención, normalmente no ando tan ocupada, pero se me han juntado demasiadas cosas que acabaran pronto y podré volver a subir los capítulos bien, Estoy de mudanzas y no tengo mucho tiempo libre, el poco que tengo lo uso para embalar cosas y llevármelas, intento encontrar un hueco para escribir aunque sea un pequeño párrafo, pero bueno las mudanzas acabaran pronto, (eso espero) ya se que da mucha rabia que tarde en actualizar, ( a mi me pasa también con algunos fics que leo por eso entiendo vuestro enfado y estoy de acuerdo con todo lo que decís) ya no os entretengo mas que se que tienen ganas de leer el fic no a mi dando una charla ¬¬ . Espero que os guste, y de nuevo disculpen.
Amor de veranoCapitulo 7: Gaara! algo que contarte
La peliazulada corría de nuevo por todo el hotel, bajaba las escaleras con rapidez, y cruzaba el gran vestíbulo y el largo pasadizo que conducía a la entrada del hotel, hay no se detuvo para recuperar el aliento y continuo su carrera, que le conducía a aquel lugar que ella consideraba un santuario de paz y tranquilidad, donde se paraba a pensar y se desahogaba y lloraba tranquila. No veía nada a su alrededor simplemente corría con todas sus fuerzas mientras sus lagrimas empezaban a caer pos sus mejillas, para luego flotar con el aire , cuando acababan su camino al final rostro.
Porque? Que le he hecho yo? Tan mala hija e sido? Porque me tiene que pasar esto a mi, cuando encuentro a la persona que quiero y empiezo a ser un poco feliz, cuando empiezo a ver el amanecer de mi vida, tiene que aparecer mi padre, y volverlo todo oscuro y frío otra vez. Yo no me quiero casar con el... NO QUIERO, NO QUIERO, NO QUIERO, NO QUIERO!!!! TE ODIO PAPA!!!!! – pensó mientras recorría el jardín, tropezándose con las raíces que salían de algunos árboles y arbustos.
No tardo en llegar a su objetivo, sentía como la arena le inundaba sus sandalias, cada ves sus sollozos se fueron haciendo mas sonoros. Estaba tan metida en sus pensamientos, tan fuera de si, como en una especie de shock, que no noto que cuando corría por el jardín se había echo un pequeño corte en su pierna, y se dio cuenta que no estaba donde siempre solía ir. Se había apartado, no se dio cuenta y se fue a un lugar apartado, donde habían algunas rocas donde se sentó, y miraba como las olas chocaban contra ellas, se maldijo miles de veces por esa vida que le había tocado, porque a ella. Había tenido una vida llena de dolor y sufrimiento, la enfermedad de su madre, y luego su muerte por decisión de su padre, el rechazo de su padre, y no solo hacia ella, también hacia su hermana, quizás le recordaban demasiado a su madre y eso le producía mas dolor, los años que tuvo que soportar ante la demás gente que se compadecía de ella y su hermana por la muerte de su madre, y le recordaban cada día, uno tras otro, ese hecho que tanto intentaba olvidar, el no tener suficiente valor para hacer amigos, solo una, y esa era ten-ten, muchas cosas le atormentaban en su cabeza, no podía pensar con claridad, cada vez lloraba mas, y no podía pensar en como asimilarlo, y mas aun en como contárselo a gaara, el si que había sufrido, y no le quería hacer sufrir mas. Los pensamientos se amontonaban uno encima de otro en su cabeza, no podía encontrar respuesta para ninguno de ellos, y el enfado y la rabia que sentía en ese momento hacia su padre la cegaba aun mas, estaba tan distraída que no se dio cuenta que alguien se le acercaba por detrás. Noto como algo la cogía por el hombro y la arrastraba hacia atrás, ella cerro los ojos, pensaba que se iba a caer, pero lo que sintió fue como su mejilla se pegaba al pecho de un chico, abrió rápidamente los ojos y observo a aquel individuo con detenimientos mientras lo empujaba y se alejaba a una distancia prudente. Era un chico rubio, llevaba una cola alta, pero aun y así se veía que su pelo era largo, sus ojos azules me miraban de arriba abajo y mostraban claramente sus intenciones, que no eran claramente buenas, llevaba un bañador negro y aunque se veía claramente que era un chico las facciones de su cara eran tan finas que se podría confundir con una chica.
Hola preciosa, veo que estas llorando, ven conmigo y te quitare todas tus penas- decía sonriente mientras se acercaba a la chica.
Etto... yo lo siento me tengo que ir, y no hace falta que me ayudes gracias – decía la peliazulada retrocediendo ante cada paso del chico.
Porque tanta prisa, pero si la diversión comienza ahora – reía mientras la cogía de la muñeca y la acercaba hacia el.
Suéltame, me quiero ir, déjame empaz – intentaba soltarse, pero sin ningún éxito.
El rubio la había acorralada en las rocas y la tenia encerrada entre sus dos brazos, se veía que no era la primera vez que lo hacia, ya que sabia como defenderse ante los intentos de huida de la peliazulada, estaba completamente atrapada, Kiba no lo había conseguido, pero temía que el si lo hiciera, esperaba que alguien pasara por allí, pero eso era inútil ya que ese lugar era apartado y seguro que nadie sabia que existía. Pero los persistentes ataques del chico la tenían demasiado ocupada para pensar en eso, tenia que pensar en como librarse de el y rápido, cada vez estaba mas cerca de conseguir su objetivo, y los intentos que hacia para escaparse la estaban dejando sin fuerzas para resistirse. Finalmente este la cogió fuertemente de la cara y la beso, ella cerro los ojos mientras intentaba separarlo de ella, le daba fuertes golpes en su pecho para que la soltara pero el hizo caso omiso a sus ataques, entonces profundizo mas el beso, y abrí la boca de hinata introduciendo así su lengua, hinata ya no podía aguantar mas veía como sus fuerzas se agotaban, y el parecía una fuente inagotable de fuerza, que resistía sus intentos de huida hábilmente, entonces su nerviosismo se acelero al notar como empezaba a tocar su muslo y poco a poco iba subiendo su vestido, no podía mas, sus golpes eran como pequeñas caricias para aquel ser despreciable, y lo único que hacia era cansarse mas aun, no le servían de nada, cuando estuvo a punto de darse por vencida, noto como el contacto de aquel chico con sus labios y su piel había desaparecido, abrió los ojos para ver lo que ocurría, y pudo ver en la oscuridad a una persona que no podía distinguir le daba su merecido a aquel canalla que se aprovechaba de ella, entonces sus lagrimas empezaron a recorrer sus mejillas de nuevo y empezó a sollozar dejándose caer en el suelo de rodillas, había pasado tanto miedo, que ahora se sentía débil, no tenia fuerzas para nada, se quedo ay quieta, hasta que vio acercarse a aquel personaje misteriosos, que segundos antes la había ayudado, la luz de la luna le ilumino por completo al acercarse completamente a ella, solo le salió una palabra en ese momento.
-Gaara – se abrazo a su cuello lo mas fuerte que pudo, el pensaba incluso que lo iba a ahogar.
-Hinata estas bien, te ha hecho algo, como estas, dime algo – le preguntaba rápidamente una y otra vez mientras la abrazaba firmemente.
-Gaara, lo siento - era lo único que repetía ella llorando desconsoladamente haciendo caso omiso a las preguntas insistentes del joven pelirrojo.
- Pero Hinata que a pasado, cuéntamelo, porque te disculpas – le preguntaba sin obtener respuesta, nada mas escuchaba una y otra vez la misma frase y cada vez quedaba mas confundido.
Gaara, mi padre me ha... mi padre me ha... – intentaba acabar la frase.
- Que te ha hecho tu padre, dímelo y intentare ayudarte por favor – cada vez mas confundido por las palabras de hinata y la forma en la que hablaba.
- Mi padre me a comprometido con Kiba Inuzuka, me lo ha dicho esta noche, y... no lo e podido impedir, no ay nada que hacer. – decía tristemente, agachando la cabeza y susurrándolo, nada mas audible para el pelirrojo.
Gaara entro en una especie de shock, no podía creer las palabras que acababa de escuchar, la única persona que le gustaba, de la única que se había enamorado, la única que le entendía y le escuchaba, ahora se iba a casar con otro, como iba a superar eso, era lo peor que le había pasado hasta ahora, pero no solo el lo estaba pasando mal, hinata también, y aunque le doliera tenia que intentar ayudarla y comprenderla, tenia que hacer todo lo posible por recuperarla, y lo primeo que haría seria hablar con el señor Hyuga.
- Gaara... no dices nada... yo de verdad lo siento no fue cosa mía, a mi padre lo único que le importa es su estúpida empresa, y si para eso ha de anteponer la felicidad de su hija, lo hace. – le explicaba mientras sus lagrimas aun caían por sus mejillas – yo aun y así, te sigo y te seguiré amando gaara – le dijo mientras apoyaba su cabeza en el pecho de el y lo abrazaba tiernamente.
Esas palabras lo hicieron reaccionar, lo acababa de decir, lo amaba, igual que el a ella, y si dos personas se aman tienen que hacer lo que tengan a su alcance para estar juntos, eso se lo enseño su padre, el señor Surogashi, estaba decidido, aria lo que fuera por estar a su lado, lleve donde le lleve ese camino. Entonces la cogió suavemente por las mejillas y con sus labios retiro suavemente las lagrimas que le resbalaban por estas y luego la beso en los labios tiernamente, volvía a sentir esa sensación, que tanto le gustaba, aparte los labios de hinata eran tan cálidos, y tenían algo que los hacia adictivos, no se cansaría nunca de besarlos, pero tampoco estaba dispuesto a que nadie mas lo hiciese.
- Yo también te amo Hinata – susurro el en su oído.
-Gaara...
Estuvieron un rato mas en aquel lugar abrazados, el la intentaba tranquilizar y calmar, estaba sentado en el suelo y ella estaba de rodillas apoyada en su pecho mientras el acariciaba su azulado pelo, una vez el ambiente ya estaba mas tranquilo los dos se fueron cogidos de la mano hacia el hotel y la acompaño hasta su habitación, allí se despidieron con otro beso, pero esta vez fue mas apasionado y ambos jugaron con sus lenguas hasta quedarse sin aire, para después separarse, y yéndose cada uno a sus respectivas habitaciones mientras se miraban tristemente.
- Hinata donde has estado, estábamos muy preocupados –decía la hyuga menos mientras corría hacia ella.
-fui a dar una vuelta por la playa – respondió ella, mirando hacia el suelo.
- Hinata estas bien, papa ya me lo a contado, es horrible – decía tristemente mientras la abrazaba y esta le respondía el abrazo y comenzaba a llorar de nuevo.
Hanabi la acompaño a su cama y la tumbo en ella y la tapo, se sentó a su lado y la abrazo mientras la escuchaba atentamente cada palabra que decía intentando animarla de algún modo.
- Si es horrible, como me ha podido hacer eso, el sabia que yo no le amo, que a mi quien me gusta es Gaara, porque me hace esto, no es justo – se lamentaba una y otra vez mientras su hermana la abrazaba y le decía que todo se iba a solucionar.
Hinata se quedo dormida recostada encima de su hermana, le pareció increíble la actitud de su hermana, nunca creyó que en una situación así llegara a ser tan madura, siempre la considero una cría, pero las palabras de su amado gaara y las de su adorable hermanita fueron las que la ayudaron a conciliar el sueño esa noche, se sentía aliviada de tener gente que la comprendiera y la ayudara.
... Señorita Hyuga, Señorito Inuzuka ya se pueden besar, ya son marido y mujer – dijo el cura que presidía delante del altar decorado con narcisos.
Que?- decía la peliazulada mientras el moreno la cogía fuertemente de la cara y la besaba de repente.
Pero que esta pasando, esta es mi boda, cuando llego este día, tan rápido?, no me di cuenta... cuando acepte yo esto, no puede ser tiene que haber un error, alguien me lo tiene que aclarar. Gaara! Donde esta? Que estará haciendo, y peor como lo encuentro, ya se tengo que buscar a hanabi, donde se habrá metido esa pequeña ligona- pensaba mientras Coria por todo el camino central de la iglesia y buscaba con la mirada a su hermanita, y allí estaba ya había salido, e iba acompañada de un chico con una coleta moreno, el mismo de aquella, vez... konohamaru, si así se llamaba.
Hanabi, por favor ayúdame – gritaba desesperada.
Que quieres como es que sales tu sola?- decía confundida.
Donde esta Gaara, dímelo por favor – decía atacada por los nervios mientras la gente la miraba extrañada.
Ven y no hagas un escándalo así y menos el día de tu boda- la cogía del brazo y la apartaba de la vista y el oído de la gente.
Que boda? Pero como a podido pasar, yo.. yo no me di cuenta – decía aun mas confundida mientras era arrastrada.
Haber Gaara se fue hace un par de días, cuando se dio por vencido ante la idea de anular el casamiento y fracaso en todos sus intentos, no quería sufrir mas, aparte eso tu lo sabes de sobras, no quisiste ir a despedirte de el, y por eso aceptaste la boda, porque dijiste que el te abandono – le decía extrañada, como se había podido olvidar de todo esto ( si como se te olvida que tenias en la cabeza eeeee ¬¬ )
Como? Pero.. pero... no es posible, no es posible, gaara se ha ido, y yo... no, no quiero, no quiero, no quiero – decía mientras empezaba a llorar ( ¬¬ es esta capitulo creo que la hice llorar mucho pero supongo que los motivos se ven claros no es que sea una llorica .. o si?? )
Hinata... tranquila todo estará bien, yo estaré a tu lado, y sobre tu matrimonio.. intenta llevarlo lo mejor que puedas, no puedes hacer otra cosa... – la abrazaba con fuerza y con su dedo pulgar le limpiaba las lagrimas y los chorretones del rimel que le caía.
Hinata mi amor, estabas aquí ven nos tenemos que ir, tenemos que prepararnos para la luna de miel – decía el ilusionado mientras hinata lo miraba con la cara mas triste que podía tener y el corazón roto en mil pedazos, se estaba muriendo por dentro.
Bueno no lo pude hacer mas largo, y como no les quiero hacer mucho esperar para subirlos, pues lamento la espera y, espero que no me maten por este capitulo ¬¬. Bueno hasta el próximo, espero poder escribirlo pronto y así sabrán que le pasa luego a la pobre de hinata...
