Disclaimer: Ni K Project ni sus personajes me pertenecen. Misaki Yata es totalmente exclusivo de Fushimi Saruhiko.
Advertencias: En este capítulo ninguna.
¿Cuándo fue la primera vez que…
...
Capítulo 7: …protegiste a alguien en un abrazo?
Edad: 16 años
Era uno de esos tantos fríos atardeceres de mediados de diciembre, donde los finos copos de nieve se acumulaban en las calles de la cuidad y cuando los arboles perdían su verde vestimenta de verano.
Saruhiko se encontraba en uno de los restaurantes más lujosos y exclusivos en las afueras de la cuidad. Mirando aburrido como sus padres brindaban con sus amigos en una fiesta pre-Navideña con motivo al viaje de negocios que harían esa misma noche.; lo que significaba que pasaría todo lo que restaba del mes solo… ¿por qué eso ya no le extrañaba?
-Me dan asco-comento al ver a los que se decían llamar "amigos" de sus padres en un estado deplorable de ebriedad, hablando sobre obscenidades.
De repente entre sus comentarios sintió el celular vibrar en el bolsillo de su pantalón, y sin decir nada se apartó de aquella "pomposa" reunión para dirigirse a un pequeño balcón.
Reviso su celular para encontrarse con que se trataba de un mensaje de Misaki.
Para: Saru
De: Yata M.
…"Mi mamá empeoro, estamos en el hospital"…
Con que era eso, suspiro recargándose a la vez en el frio barandal. Sabía que la madre de Yata se encontraba enferma desde unos días atrás, él inclusive le pidió al castaño que le mantuviera informado.
¿Cómo era posible que lo que comenzó como una simple gripe pudiera causar tantos problemas?
En eso se le vino a la mente lo mal que de seguro se la estaba pasando Misaki el solo en el hospital.
Cerro su celular y sin detenerse a pensarlo dos veces salió corriendo del restaurante pese a los reclamos de sus padres que le gritaban que se regresara, eso a él poco le importaba, al final de cuentas había algo mucho más importante en ese momento…estar ahí con Yata Misaki.
A pesar de que se encontraba lejos del centro de la cuidad, se las arreglo perfectamente para estar en frente de las puestas del hospital en menos de veinte minutos. Una vez ahí se dirigió directo a la recepción donde pregunto por la ubicación de la madre de Misaki. Al principio la recepcionista se mostró renuente de dar tal información, pero tras la insistencia y determinación que mostro Saru, la señorita no tuvo más elección que terminar cediendo.
-Gracias.-tomo el papel con la información y salió apurado.
No ocupo el elevador, prefirió hacer menos tiempo al subir las escaleras, cruzando por los largos, blancos y solitarios pasillos llenos de puertas de un lado y del otro.
Pronto lo vio ahí, sentado en una banca. Su rostro cabizbajo, algo raro en él y sus manos aferrándose a la ropa que cubría sus piernas.
-Misaki-le llamo suavemente una vez que estuvo lo suficientemente cerca para ser escuchado.
El castaño subió su rostro lleno de sorpresa e inclusive con un inocente toque de miedo.
-Saru…-su voz salió sin fuerzas casi inaudible.
Fushimi tomo asiento a un lado sin perder cada detalle de los ojos de su amigo; estos estaban cristalinos, de seguro a cusa del previo llanto. Enfoco más su analítica mirada, encontrándose con un par de mejillas levemente teñidas de un suave rojo que "armonizaban" con un aire de cansancio en su rostro, comenzando a rozar en lo enfermizo.
-Misaki ¿te encuentras bien?- no obtuvo respuesta alguna, pero ambas miradas se quedaron viendo la contraria respectivamente, y fue así por unos cuantos segundos antes de que las azules pupilas se percatarán como los ojos de Misaki se inundaban de finas lágrimas y de cómo su barbilla temblaba sutilmente.
Saru se lanzó a abrazarlo. Yata sólo se acomodó en el pecho del más alto, ocultando aún más su rostro dejando salir sin pena sus lágrimas.
-Tengo miedo.-alcanzo a murmurar.
Fushimi lo aferro más a su cuerpo, entendiendo las palabras de su amigo. Tiempo atrás se había enterado que el padre del castaño murió en un accidente, y ahora de seguro tenía miedo de perder también a su madre.
-Todo estará bien-comenzó a acariciar los castaños cabellos, mientras escuchaba los sollozos acallados contra su chamarra. Sentía su corazón doler ante dicha situación.
Pasaron una media hora aproximadamente en la misma posición; Fushimi abrazaba aquel pequeño cuerpo, a la vez que Misaki ya más clamado veía perdidamente el pasillo, sintiendo la mano de Saru acariciar suavemente su cabello.
En ese momento apareció el doctor en cargo. Yata y Saruhiko se pararon de la banca en el acto para escuchar el veredicto del hombre.
-Se encuentra fuera de peligro- esas fueron las palabras que devolvieron la tranquilidad a los chicos. Saru se dejó caer en la banca.
Le permitieron a Yata pasar a ver a su madre aprovechando que en ese momento se encontraba despierta; Saru por otra parte se quedó afuera de la habitación, pero aun así podía ver la conmovedora escena de un hijo abrazando a su querida madre a través de la puerta abierta. Una sincera sonrisa adorno su rostro.
Por desgracia solo le permitieron a Misaki estar unos momentos debido a que su madre tenía que descansar.
Yata cerró la puerta, y camino en dirección a Saru, quien lo esperaba recargado en la pared.
-Ya está mejor, dentro de una semana la darán de alta debió a que tienen que verificar que no tenga una recai…-pero no puedo terminar la frase, pues perdió el equilibrio, suerte que Fushimi lo alcanzó a sostener.
-Misaki ¿estás bien?
-Hai, solo me maree un poco, estoy bien.-aparto un poco la mano del ojiazul, intentando caminar, pero volvió a pasar lo mismo, Saru lo sostuvo con más fuerza, esto ya le estaba preocupando, y no era solo por ese pálido color que tenía ni por sus casi rojizas mejillas.
-¿Has descansado un poco?
-Tonto-volteo su rostro en otra dirección-…como si hubiera podido hacerlo.
-¿Comiste algo hoy?
-Ah…sí.
-Mentiroso.
-¿Ah? ¿cómo me llamast…-pero fue interrumpido a causa de la mano de Saru que se posó en su frente.
Saruhiko suspiro cerrando por u momento sus ojos.- Te llame mentiroso…y aparte eres un gran idiota…entiendo que hayas estado preocupado por tu mamá, pero…
-¿Pero?
-Acaso ¿no pensaste que alguien iba a estar preocupado por ti?
-¿Saru?
Fushimi le tomo de la muñeca y comenzó a caminar llevándolo consigo.
-¡¿A dónde me llevas mono?!
-A que descanses.
-Pero mi madre…
-Mañana te traeré personalmente a verla.
-¡Ah! suéltame.
El de gafas paro por un momento, semi volteando su serio rostro. – ¿Prefieres que te lleve de la muñeca o quieres que te lleve cargando hasta el taxi?
Las mejillas de Misaki se prendieron en un rojo intenso, dando un poco más de vida.-Idiota no preguntes esas cosas.
Saru sonrió triunfal en su interior. Retomo el camino llevando al castaño de la muñeca hasta el exterior, donde tomaron un taxi.
El camino fue silencioso, ambos iban viendo por la ventana las luces que alumbraban un poco en la obscuridad dela noche. Pero pese a lo que Misaki esperaba el trayecto duro muy poco y pronto Saru le dio la indicación para que bajara. Mientras Fushimi pagaba, Yata miraba de un lado a otro desconcertado, ya que esa no era su casa, es más ni siquiera pensaba que estuvieran cerca de esta.
-Saru ¿dónde estamos?
-En mi casa- dijo señalando un gran pórtico.
-¿Por qué me trajiste a tu casa?
-Tsk, haces demasiadas preguntas Mi-sa-ki ̴
-¡Ah! es normal hacer lolas estúpido mono- se cruzó de brazos-aparte de que te dije que no me llamaras así.
-Mi casa queda cerca del hospital.- se acerco un poco al oído del castaño para susurrarle-además mis padres no están en casa.
Yata salto sorprendido con toda la cara roja, apartado de golpe al de gafas.
-Pervertido.
-Te comportas como una colegiala virgen Misaki.
-¿De quién crees que es la culpa?
Saru no le contesto, solo se encargó de sostener al chico al ver que este comenzaba a tambalearse.
-Me duele la cabeza- dijo en casi en susurro mientras comenzaba a cerrar sus ojos.
-Tsk, no me hagas que me preocupe.- sin esperar más lo llevo hasta su casa, donde fue recibido por unas sorprendidas e intrigadas sirvientes, que no tardaron ni un segundo en cuchichear sobre el chico que traía casi inconsciente si su amo.
Saru prefirió no darle importancia a eso, y llevo al castaño hasta su cama, donde lo recostó. Tomo un termómetro y vio que su amigo comenzaba con la fiebre, a casusa de todo el tiempo que estuvo sin descasar ni comer.
No tardo en ponerle una pequeña toalla en la frente, para después sentarse en una silla frente al chico del cual se podría decir que se estaba enamorado.
-Tonto-dijo con dulzura, mientras retiraba un poco del flequillo de la frente del ojioliva.
Y por un momento volvió a pensar en cómo lo tuvo abrasado en el hospital, sintiendo todo el temor de este siendo apaciguado por sus caricias… en ese momento decidió que jamás permitiría que algo malo le pasara a Misaki, no dejaría que lo hirieran…sin importar que tuviera que hacer lo cumpliría…ya que ese había sido la primera vez que protegió con un abrazo a alguien…y le gusto que se tratase de Misaki para hacerlo toda su vida.
-Misaki…te quiero-susurro, antes de acomodarse en el sofá de la habitación tomando un libro…no en vano tenía que mantenerse despierto para velar por su amigo.
Hola, antes que nada quiero decir: ¡Como sufrí con este capítulo!...lo escribí más de cinco veces y no quedaba ni medianamente decente, razón por la cual mi atraso en actualización.
Hoy tuve la oportunidad de quedarme todo un receso en la biblioteca y bueno me puse a escribir, y no me desagrado lo que quedo.
Por cierto antes de saltar al próximo capitulo
¿Alguien quiere saber cómo reaccionara Misaki por la casi-mansión de Saru?
¿Alguien quiere saber cómo trataran los sirvientes al tsundere?
¿Alguien quiere que Yata pase la navidad viendo películas de terror con Saru?
¿Alguien quiere ver un poco del lado dere-dere de Yata?
Si quieren esto para el próximo capítulo háganmelo saber para comenzar a planificarlo…si no pues nos saltamos al capítulo ya planeado, no hay problema.
Nota curiosa: Cuando empezó este fic la idea principal era que la madre de Yata muriera en este capítulo, pero como de ser un personaje terciario se convirtió en la madre fujoshi que adora a Saru, ya no tuve corazón para matarla, además que bueno aún le faltan más locuras por hacer en este fic.
Espero que les haya gustado, un disculpa y bueno Nos vemos!
Ciao!
