Capítulo 7

-Hola a todos... muy buenos días tengan todas las personas de este maravillosos mundo que... – Sirius se detuvo. Había entrado al comedor de la casa de los Potter y se había encontró a Ginny, Hermione y el mismo director de Hogwarts hablando muy bajo y totalmente serios.

-Señor Black – Saludó el director. – Tenga usted también buenos día y feliz cumpleaños.

-Gracias, señor. – dijo aún algo confundido. Se retiró a la cocina y encontró al resto del grupo desayunando en silencio. ¿qué diablos pasó?

¿viste a Dumbledore?

-Si. Por eso la pregunta.

-Llegó hace como cinco minutos. Y pidió hablar con ellas. Me extraño mucho, pero Ginny ya estaba despierta y Hermione...

-Bajó con Remus – Terminó James la frase de su amigo con una sonrisa de medio lado.

-De todos modos ¿qué es lo que tenía que hablar con ellas dos? – preguntó Lily preocupada ¿Será algo sobre la casa? Quizá tengan que devolverla y no tienen donde vivir y...

-Lily, deja de ser tan pesimista ¿quieres?

-Lo siento Sirius.

La puerta se volvió a abrir y por ella entraron las chicas acompañadas por el director. Los chicos se pusieron de pie y el director les sonrió y luego les dijo que se sentaran

-Vamos chicos, estamos fuera del colegio, no tienen que tener tanta cosa conmigo – Dijo el hombre sin apartar su sonrisa de la boca.

-Disculpe señor... pero queríamos saber ¿qué eslo que hace aquí? – Preguntó James.

-Eso es simple, he venido a ver a sus amigas y porque no también a ustedes.

¿Nosotros?

-Sirius deja que hable – Le dijo Ginny que le tomó la mano y se sentó junto a él.

-Gracias, señorita Watson. – El hombre miró a todos los chicos y luego a Hermione que le preguntaba con la mirada. – Estoy realmente seguro señorita Granger.

De acuerdo... usted manda – Dijo con una sutil y débil sonrisa

-Bueno... antes que nada quiero hacerles saber acerca de algo que ha comenzado a ocurrir en el mundo mágico. – Tomó aire y continuó. – Hace algún tiempo, unos veinte años mas o menos terminó Hogwarts un muchacho muy fuerte y poderoso... sin embargo, este chico tenía en la mente otras ideas a las que yo o los demás teníamos en ese momento. No hace más de tres o cuatro años, ese mago volvió a aparecer. Se hace llamar Lord Voldemort, y sus ideales son en contra de los magos y brujas nacidos de padres Muggles. Los llamas "sangres sucias", contra los de "sangre impura" pero especialmente los muggles... este mago, tenebroso. Ha podido reclutar un grupo de fieles seguidores a estos ideales, poderosos magos y brujas de sangre pura que lo único que quieren es limpiar el mundo de los Muggles.

¿Por qué siento que mi familia está involucrada? – Dijo Sirius.

-el ministerio tiene un gran grupo que se encarga de este tipo de cosas, supongo que saben acerca de los Aurors. Sin embargo hay un grupo de personas que se unieron par hacerles frente a estos mortífagos, así se hacen llamar sus seguidores. Y se formó una orden, La Orden del Fénix

-He escuchado acerca de esa orden.

-Bien... lo que he venido a hacer aquí es hablar con ustedes de esto para que, para preguntarles si quieren pertenecer a la Orden.

-Yo no tengo problemas de entrar señor, pero le pido que deje de lado a Lily.

-Lo mismo digo para Ginny

-Y yo para Hermione.

-Chicos, no vale la pena hacerse los valientes con este tipo de cosas tan insignificantes... además, creo que la decisión es simplemente de cada uno... Ahora, quiero saber si están dispuesto a formar parte de esto... estoy seguro que cada uno de ustedes podrá aportar algo valioso a la Orden del Fénix.

-Bien. Yo estoy de acuerdo. Yo estoy dentro.

-También yo – Secundó James a Remus

-No se olviden de mi – Dijo Sirius.

-Mi gente está en peligro ¿Verdad? – Dijo Lily muy seria, recibiendo un simple asentimiento por parte Dumbledore – Entonces también entro.

-Genial. La reunión para la iniciación será el primer día de clases, después de la cena, deberán ir a mi despacho.

-Muy bien. – Dijo James serio. Ni Hermione ni Ginny se imaginaron a James tan serio como estaba, eso les hizo acordar tanto a Harry cuando se disponía a hacer algo.


Dumbledore estaba sentado en su despacho. El silencio reinaba en aquella habitación. Rodeado de personas preocupados, nerviosos, incluso asustados. El director dio el permiso de entrada a la profesora McGonagall que estaba tan seria como el resto. Cuando finalmente cerró la puerta tras ella Dumbledore habló.

-Ya que estamos todos aquí, creo que es hora de hablar de lo que pasó en el tren esta navidad.

-Por favor director, díganos que ellas están bien – Dijo un Remus más envejecido y con el cabello mas canoso. Se veía que el tiempo había destrozado aquel rostro dulce y risueño de antaño.

-Eso es lo que debemos explicar... más bien, debo explicar yo. – Dumbledore se frotó con la yema de los dedos sus ojos celestes y se acomodó lo mejor que pudo sus lentes de media luna. Sabía que debía esta explicación pero iba a ser muy difícil hacerlo. – Verán, lo que exactamente sucedió fue que ambas chicas, fueron transportadas al pasado.

-Eso es imposible... solo se puede viajar al pasado con un giratiempo... – dijo Ron, preocupado.

-No es imposible si se hace correctamente, o... por error. Ese ataque hace dos semanas, provocó por error el viaje en el tiempo. La suma y la unión de ciertos y determinados hechizos hizo que ambas chicas retrocedieran unos veinte años... ¿cómo sé exactamente los años? Es fácil, por ellas llegaron hace veinte años a Hogwarts explicándome el porqué se encontraban allí

-Pero hace veinte años yo estaba en sexto año y no recuerdo a nadie que haya llegado en esas fechas, recuerdo que Lily había quedado sola en su cuarto.

-Lo que sucede es que tú, Remus y también Sirius, Lily, James incluso Peter, tuvieron un hechizo para olvidar completamente todo lo referido a ellas...

-Entonces quiero recordar que fue lo que pasó.

-No creo que te convenga aún Remus... pero todo llega a su tiempo.

La puerta fue golpeada nuevamente y por ella pasó Snape luego del permiso de Dumbledore.

-Profesor. Los "invitados" ya están listo. – dijo con un evidente rostro de fiasco ¿quiere que los haga pasar?

-No Severus. Dígales que aún debo hablar con esta gente

-Muy bien – volvió a demostrar su evidente tono de odio y mirando a Harry fijamente se dirigió a la puerta y se salió de ella.

¿qué invitados Profesor? – Preguntó Harry.

-Eso es algo que descubrirán más adelante. Por ahora, necesito que se queden aquí porque debo explicarles lo que en verdad sucedió... verán. Eran las vacaciones de navidad cuando llegaron dos jovencitas al colegio. Se llamaban, indudablemente, Hermione Granger y Ginny Weasley. Ellas me contaron todo lo referente al motivo de este viaje. Nunca me dijeron que conocían a los merodeadores pero. Luego fui visitado pro la señorita Granger, que me explicó la situación de su amiga, y entonces decidí poner a ambas en el mismo curso. Sexto. Cuando fueron seleccionadas ambas para Gryffindor, me imaginé que algo sabían de todas las personas que se encontraban en ese mismo instante en el colegio. Y no me equivoqué. Poco después, ellas me pidieron que querían formar parte de la Orden del Fénix, argumentando que podían sernos de mucha ayuda, contando con que sabían quienes formarían la nueva generación de mortífagos, y poseían muchos conocimientos mas, de los cuales solo me enteré mucho después.

Se acercaron mucho a mis mejores alumnos de Gryffindor y se hicieron inseparables, pero luego tuve que hacer algo de lo que me arrepentí toda la vida, hasta hoy... por un motivo que no podré darles a ninguno, tuve que hechizar a todos aquellos que conocieron a ambas chicas. Es por eso, querido Remus, que tu no tienes recuerdo alguno de ellas. Y creo que si te doy aquellos recuerdos que he sacado una vez de ti, podría lastimarte más de lo que hasta ahora te han lastimado.

Verán. Les prometí a Hermione y a Ginny que no le diría a nadie sobre esto. Y que me haría cargo de la mejor forma posible.

¿Y que pasó con ellas¿Dónde están ahora? – Preguntó Harry. Estaba preocupado por su mejor amiga y por su pequeña amiga también. No era el mismo sentimiento que tenía hacia las dos, ya que a Hermione la conocía desde mucho tiempo y compartió con ella al igual que con ron muchas cosas. Sin embargo Ginny era la hermana de Ron que había sido su amiga a partir de cuarto o quinto año suyo. Solo en ese tiempo comenzó a verla como una amiga...


Hermione había vuelto a la casa que compartía con Ginny. Le había dicho que ella se encargaría de algunas cosas y que luego se reunirían para pasear por ahí. Al entrar, se dirigió al último cuarto del pasillo. Uno que siempre tenían bajo llave, uno que solo Ginny y Hermione podían abrir. Se acercó a la puerta y apuntó con la varita murmurando una frase

-"Ábrete Sésamo" – La puerta instantáneamente desapareció para dejar lugar a un amplio lugar, casi tan grande como la sala común de Gryffindor. Tenía una mesa gigante a lo largo de la pared derecha, que contenía todo un equipo de alquimia altamente avanzado que habían logrado comprar. Libros de todo tipo de defensa y una estantería con algunos libros si títulos. Fotos, de sus queridos amigos sobre una pared. Todas aquellas cosas que habían traído en el baúl se encontraban allí. Pero el centro del lugar había una pequeña tarima, probablemente para entrenamiento. Pero había una pila de libros sobre una pequeña mesa cerca del gran ventanal. Eran diarios de cada una de las chicas. Ejemplares de El Profeta y El Quisquilloso. – Veamos. ¿Dónde lo dejé? Ha sí. – dijo acercándose a la mesa de alquimia donde había un libro abierto en la mitad. El libro rezaba "Hermione Granger, toda una vida" había sido el último regalo de cumpleaños de Harry. Era una especie de diario que trabajaba como un pensadero. Con solo tocarlo con la varita todo lo que había sucedido desde la última vez que lo había tocado se escribía y guardaba allí.

Tocó el libro con la varita y de ella salió una luz dorada muy bonita. De pronto, letras del mismo color, con una perfecta caligrafía se anotaban solas en aquellas páginas. Hermione leyó la último que se había terminado de escribir

-"... Fue aún mejor noche que la primera que pasé con Remus. Nos dijimos Te Amo más de un millón de veces y no me arrepiento de eso. No sé que me deparará el futuro pero estoy segura que lo enfrentaré con él."

Al terminar de releerlo Hermione guardó el libro en donde en resto de los diarios, notas y revistas estaban.

-Que comience la fiesta – Dijo para si misma y cerró la puerta para volver a encontrarse con todos en el Caldero Chorreante.

Cuando entró vio que Ginny la miraba con una sonrisa picara y Hermione asintió devolviéndole la sonrisa y haciendo que el rostro de Ginny se iluminara.

La decisión que tanto Ginny como Hermione tomaron, fue una de las mas difíciles de hacer, una que les cambiaría el futuro tal y como lo conocían. Esta decisión iba a hacer que las personas que conocieron en un tiempo cambiaran radicalmente y estaban dispuestas a lograrlo, no importara qué.

Ahora lo más importante era documentar todo lo que sabían que sucedería, y lo que estaba sucediendo ahora... debían tener cuidado en no cambiar todo tan de pronto.

El tiempo estaba pasando y ellas habían iniciado su plan maestro... el séptimo año fue uno de los más difíciles. Los EXTASIS, habían llegado y tenían que rendirlos con excelencia si querían tener un futuro próspero.

Las sesiones con la Orden comenzaron nuevamente ese año, pero ninguno de los recién llegados sabían que tanto Hermione como Ginny eran miembros de ella. Así lo habían pedido ellas y así se les concedió. Mientras que cumplían con misiones difíciles como decir que estaba bien o mal con respecto a los ataques o las retaguardias que realizaban. Se habían acercado mucho a aquellos que pertenecían a la Orden. Moody había comenzado a confiar en ellas bastante y hasta les comentaba sus ideas para los próximos ataques y ese tipo de cosas. De vez en cuando las chicas debían salir del colegio a media noche junto con algún miembro par cumplir una misión. Le mentían a sus amigos, pero eso era necesario. No sabían cuando Peter había decidido hacerse de traidor y por eso mantenían su distancia de él.


-Hay una forma de hacerlo – Le había dicho la sirena casi finales de curso a Hermione. Tetis y ella había hablado cada noche desde que habían vuelto y Hermione le contó acerca de lo que pensaban hace ella y Ginny

¿Lo hay, cual es?

-Pues no es fácil de conseguir. – La sirena estaba sobre una roca debajo de la una nueva. Hacía poco que la luna llena había pasado y gracias a la poción Remus se controlaba mucho más. Algo que quizá él le agradeció a Hermione pero tanto James como Sirius no.

-No importa.

-Hay un lugar mágico al norte de Inglaterra. Un castillo en ruinas, un lago mágico y una leyenda...

¿Leyenda? No entiendo.

-La dama del lago, ella es un ser inmortal que provee de información y poder a aquellos que se lo piden... pero deben entregar algo a cambio y ella decidirá si es conveniente darles lo que le piden o no.

-La dama de llago... un castillo en ruinas... ¿Camelot?

-Valla, eres muy rápida par entender las cosas.

-Y ¿Cómo puedo llegar allí? Y si es así que le pido.

-Primero debes procurar llegar a ella... el segundo paso es que ella se aparezca frente a ti... cuando llegues a lograr eso, debes entregarle algo que sea de valor

¿Oro, joyas?

-No, algo que sea de valor para ti. Algo que te sea difícil desprenderte.. cuanto más valioso más oportunidad tienes de que conceda tu petición... cuando ella haya aceptado, allí debes pedirle que te ayude a solucionar tu problema... si ella ve que eres sincera te ayudará de inmediato.

-Muy bien... Pero ahora debo saber como llegar allí.

-Yo te he dicho lo que sé.

-Gracias Tetis. Eres de gran ayuda.. prometo venir a verte en cuanto haya logrado algo ¿te parece?

-Si, me encanta tus visitas... y que tengas suerte con eso.

-Claro – Hermione vio como la sirena se sumergió en el lago nuevamente.


Al finalizar las clases de su último año, Hermione decidió irse a vivir a Francia, comenzaría sus estudios como futura jefa de la sección de animales peligrosos e incomprendidos del ministerio. Remus había querido acompañarla pero sus estudios eran distintos. Para ser profesor debía quedarse en Inglaterra, y aunque a ambos les costó aceptarlo, estaban dispuestos a verse cuantas veces fuera necesario. Por otro lado Sirius, junto a James y Lily habían optado por seguir la carrera de Auror. Y Ginny se decidió por la de sanadora que debía estudiar en la Escuela de Sanación de Alemania, que era reconocida como la más importante y prestigiosa de todas.

Aunque ya habían terminado el colegio, el secreto de Ginny y Hermione de ser parte de Orden seguían en pie. Ahora más que nunca debían mantener sus asuntos fuera del conocimiento de Peter y por lo tanto de Voldemort.

Sin darse cuenta, los merodeadores y Lily volvieron al lugar de inicio solos, sin extranjeras entre ellos, y eso era lo que las chica querían. De esa forma ellas se encargarían de poner en marcha la última parte del plan. Para eso necesitaban la ayuda de Albus Dumbledore. Los ingredientes que el hermano de Dumbledore les había proporcionado les habían servido muy bien, pero Hermione había calculado mal, y el tiempo de terminado la poción iba a llevar mucho más que seis escasos meses.

Mientras que ellas se entretenían en sus estudios, Voldemort ya había hecho su aparición. Y no faltaría poco para que se lo conociera en todo el mundo mágico como el más temible de los magos oscuros.

Querida Ginny,

Me alegro que hayas localizado el lugar... me da mucha esperanza saber que haremos algo bueno por Harry. Espero verte pronto para comenzar con esto...

No puedo escribirte más porque estoy en pleno estudio

Mucha suerte con lo tuyos y avísame cuando esté todo listo

Tu amiga que te quiere

Hermione

Ginny llevaba ya dos meses en Alemania, extrañaba mucho a todos, en especial a Sirius. Él le había escrito hacía un par de días diciéndole que en cuanto termine con los exámenes iría a verla. Por otro lado ella estaba muy bien en sus estudios. Pociones se le daba bien y estaba aprendiendo a hacerlo mejor. Estaba comenzando a gustarle la alquimia y pensar que cuando tenía a Snape de profesor solía odiarla y hacer todo mal.

Un cabello colorado caminaba por un largo pasillo en la planta baja, rodeado de columnas que daban al campus de la universidad. Tenía en sus manos la carta de Hermione que acababa de leer y un par de libros para la siguiente clase que sería dentro de quince minutos.

-Hallo, Feuerhaar (hola pelirroja)– Un chico rubio de ojos celestes y piel blanca apareció junto ella y la tomó e la cintura y le dijo un beso en la mejilla

¿Vas a decirme que quiere decir? – Preguntó ella con una sonrisa y caminando junto al muchacho

-Nein – Sonrió el muchacho ¿dónde ibas?

-A clase Franz. ¿no deberías hacer lo mismo?

-Estoy en camino, lieb (linda). ¿cómo estas hoy?

-Bien ¿no se nota?

¿La verdad? Te noto distraída. Fíjate que he venido gritándote hasta que te alcancé

-Es que no te escuché.

-Si, de eso me di cuenta.. ¿terminaste el ensayo de Waiskem?

-Si ¿tu?

-Ajá. Y que bueno que lo hiciste, porque tengo la obligación de llevarte a una fiesta al estilo alemana.

¿Te obligaron a llevarme?

-No. Yo estoy decidido a llevarte, aunque sea obligándote.

-Ja – rió ella. ¿dónde y cuando?

-Es esta noche, y en el departamento Delta Gamma

-Mmm no sé. ¿quién irÿ

-No sé. Creo que... todos. – Dijo él sonriéndole. – Te veo allí Feuerhaar (pelirroja)

-Está bien. Nos vemos. – El chico volvió a darle un beso en la mejilla desapareció pro uno de las puertas a las clases del primer piso. – Mejor me apuro o no llego.


Hermione estaba en la gigantesca biblioteca de la universidad en Francia. Parecía que tenía una cantidad de libros infinitos porque nunca llegabas a terminar el corredor. Sentada en una de las mesas de madera alumbrada con un candelabro Hermione leía un libro y tomaba nota de varias cosas de aquel libro.

-Mon chère – Dijo la voz de un muchacho de cabellos oscuros y ojos miel. ¿qué haces aquí solita?

-Estudio Fracois ¿tu que haces? Se suponía que tenías partido de Quidditch.

-Lo tengo, pero quiero que vengas a verme

-La verdad lo siento, pero quiero terminar esto lo antes posible para Madame Coccot

-Pero eran tres pergaminos no cinco.

-Me gusta hacerlo completo, además eran "como mínimo" tres pergamino.

-tu es charmeur (eres un encanto). Vamos que quiero que veas lo que es un jugador de verdad

-Dudo que seas como Harry - Murmuró ella para sí.

¿Has jugado alguna vez? – Le pregunto el muchacho que tenía a Hermione tomada del brazo caballerosamente

-No. Pero he visto jugar a muchos amigos míos.

-Ya veo. Pero tu nunca te has subido a una escoba y experimentar lo que se siente.-No, en realidad prefiero experimentarlo desde el suelo firme.

-Vamos Mon chère.. es tiempo que veas a un experto como yo.

-Si, como sea. Vamos así podré terminar el ensayo.

Hermione estaba sentada en una de las gradas de la universidad. Miraba como Francois volaba de un lado a otro atrapando la Quaffle. Se aburría sobre manera, siempre le había gustado ver a Harry jugar, y a Ron hasta incluso a Ginny volando tras la Quaffle, pero esto era aburrido. En demasía aburrido.

Finalmente sonó el silbato de final del juego, el equipo de Francois había ganado pero no había atrapado la Snitch. Bajó contenta de que ese martirio haya terminado cuando el muchacho se acercó a ella.

-précieuse (preciosa) espera quiero preguntarte algo

¿qué es?

-Me preguntaba.. hoy habrá una cena en mi casa. Ya sabes que mi familia es de la 'haute société ennuyeuse' (aburrida alta sociedad)– Hermione sonrió. – Es por eso que te quería pedir si querías venir conmigo... solo será una o dos horas y luego te prometo que te recompenso con lo que sea – Hermione miró el cielo y luego de pensarlo aceptó "Que podría pasar" pensó. – Genial, te debo una grande – Acto seguido le besó la mejilla. – Pasaré por ti a las ocho ¿esta bien?

-Claro... pero solo una o dos horas no mas que mañana debo estudiar

-Claro que sí, nos vemos esta noche.


Ginny vestía una pollera hasta la rodilla con volados, de color azul oscuro y una musculosa negra muya apretada la cuerpo. Unas botas que le llegaban hasta los tobillos y su cabello en una coleta alta. Su compañera de cuarto también iba a la fiesta así que, cuando ambas estuvieron listas salieron del lugar caminando. No estaban lejos del departamento Delta Gamma, solo a una cuadra dentro del Campus así que caminaron hasta allí, de todos modos, esa era la hora en que todos los estudiantes salían a divertirse en viernes por lo que parecía ser un día de clases pero de noche.

¿Franz te dijo que estaría allí? – Le preguntó una muchacha de cabellos castaños y enrulado y ojos negros como la noche

-Así es Ivana... – Ginny meditó las palabras ¿Tu sientes algo por él?

-No.. claro que no. – La muchacha parecía estar algo nerviosa y sus mejillas se pusieron colorada – Yo estoy de novia con su mejor amigo

-Ok rusita... – Le dijo en forma de broma ya que, evidentemente, Ivana era rusa

-Pero a él le gustas tú, Ginevra.

-Pero no me ha dicho nada... lo dudo.

-No dudes algo así querida... él es muy obvio contigo...

-Vamos, no creo que sea tan así, además yo tengo novio... y estoy enamorada de él. No creo que Franz pretenda algo sabiendo que yo estoy en pareja ¿no?

-Nunca se sabe que esperar de un hombre... además, no conoce a tu novio, quizá piense que te lo has inventado o no sé... además, si no lo ves es como si no estuviera... – Ginny se paró en seco. ¿era eso lo que Franz pensaba debía aclarar este asunto urgentemente.

-Si es eso, pues entonces le haré entender como son las cosas... vamos Ivana, que no falta mucho.

Allí estaba Franz con unos amigos en la puerta del lugar. Tenían latas de cerveza, al parecer muggles. Eso no le gustó mucho. Estaba muy conciente que no resistía mucho la cerveza muggle o cualquier otra bebida alcohólica referente a ellos. Y el único que podía controlarla era Sirius.

-Ivana no dejes que pruebe la bebida muggle

¿Por qué es eso?

-Te lo digo por si no quieres pasar un mal rato – Ginny le sonrió y entró. Afortunadamente no era la única bebida que había. Había licor de duende que necesitabas tomar muchísimo para poder sentirte ebria, y también habían un barril de cerveza de mantequilla...Ginny se sintió más tranquila.

A los pocos segundos sintió que alguien la tomaba de la cintura. Y le besaba la mejilla

-Franz ¿cómo estás?

-sehr gut (muy bien), nunca creí que me gustaría tanto la cerveza muggle..

-Deberías no tomar mucho.. esta de verdad te pone ebrio con un poco.

-No te preocupes, tengo resistencia... ¿bailamos? – Le dijo tomándola de la mano y llevándola a donde había varias parejas.

-Oye Franz ¿Yo te gusto? – Al parecer Ginny había cometido un error porque el muchacho le sonrió y luego de asentir la besó desesperadamente. "no besa tan mal, pero Sirius es mil veces mejor que él" – Espera – Le dijo cuando se separó el chico por falta de aire

-etwas ist falsch? (sucede algo) – Le preguntó el chico. Al verlo confundido Ginny entendió lo que le dijo.

-Escucha... No es que no me gustes o nada por el estilo, solo que tengo un novio...

¿Estas segura que no me prefieres a mi esta noche?

-Totalmente Franz. De verdad estoy enamorada de Sirius... y yo creí que solo éramos amigos...

¿amigos? No quiero ser Freunde (amigos). Yo quería ser algo mas contigo...

-Lo siento

-Está bien... – Franz siguió bailando con Ginny hasta que ella rompió el silencio. – Te aseguro que no voy a darme por vencido...

Ginny creyó no escuchar ese comentario y poco después se dirigió a tomar algo de bebida mágica


Hermione estaba mirándose al espejo. No se veía tan mal, tenía un vestido largo de color azul marino, que brillaba con la luz. Era algo ajustado al cuerpo y terminaba en punta de costado derecho, mientras que se amarraba por detrás del cuello en un par de cintas. El cabello lo tenía arreglado en perfectos bucles pequeños recogidos con dos hebillas del mismo color del vestido.

La puerta sonó y Hermione fue a abrirla. Ella tenía un pequeño departamento e el campus de la universidad mágica y agradecida no lo compartía con nadie.

-Mon ami te ves fantástica. ¿nos vamos?

-Tu también te ves bien Francois... – Dijo ella saliendo del departamento. ¿cómo iremos?

-Iremos en un carruaje que se utilizan en estas fiestas...

-Ya veo.

Pronto la fiesta había comenzado y Hermione notó como todos la miraban de arriba abajo. No estaba mal vestida, eso seguro. Estaba acostumbrada a este tipo de fiestas ya que sus padres eran de la alta sociedad Inglesa muggle. Pero se sentía fuera de lugar.

-Francois, celui qui est la dame qui accompagne? (quien es la dama que te acompaña) – Preguntó un hombre vestido con una túnica negra muy elegante.

-Hermione.. él es mi padre, Francois Zawn, Hermione Granger, mi padre

-il est un plaisir de le connaître (es un placer conocerlo) – Dijo Hermione un tanto colorada. Ella sabía varios idiomas, entre ellos el francés.

-il a classe et sait français (tiene clase y sabe francés) – Sonrió el padre del chico. Hermione se sonrojó y el hombre la observó¿Es compañera de mi hijo? – Preguntó esta vez en el idioma de ella

-Si. Nos conocimos en el campus.

-Es de Hogwarts padre – Le dijo el muchacho.

-Ya veo. Mi querido Dumbledore sabe enseñar

-Es un excelente director señor. Y estoy orgullosa de haber estado bajo su tutela.

-charmeur, simplement charmeur (encantadora, simplemente encantadora)– El hombre se alejó dejando a un sonriente Francois y a una colorada Hermione.

-No sabía que supieras hablar francés.

-Si. Mis padres viajaron por varias partes del mundo y yo con ellos. Debía aprender a comunicarme.

-Ya veo. ¿ y que otros idiomas sabes?

-Se Alemán, español y portugués

-Valla, eres una caja de sorpresas... ¿qué más sabes?

-No tienes ni idea. – Dijo para sí y ambos se encaminaron a un balcón a tomar algo de fresco.

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LadyVega:espero que este capítulo te haya gustado... ahora comienza la odisea de los chicos para descubrir la verdad... por otro lado, Sirius no pudo haberle dicho nada Ginny, porque no lo recordaba, solo algo como muy lejano... continua leyendo y espero de verdad que dejes un review para ver como voy, aunque parece ser que te ha gustado la historia y eso me agrada. Un beso

ophelia dakker: me alegro que te guste la historia y espero que te haya gustado el capi, un saludo y suerte

MarIaNaBlackforever:no te preocupes por el review anterior, solo pido que dejes uno ahora jaja... a pesar de que Sirius sea un mujeriego que quiere decir que sea un adúltero ¿no? Jaja es que lo amo tanto que no podría haberlo hecho hacer tal cosa... espero que te agrade este capi, un beso

Boni:me contenta que solo dejes de estudiar para leer el fic jajaja, solo procura dejar un review, aunque sea pequeñito para saber que aún sigues la historia y no me enojo jaja, un saludo grande y estudia mucho je

amsp14:espero que ahora no se te haya enredado tanto con los tiempos, ya sabes, los recuerdos y todo eso. Espero te guste el capi, un beso grande

Paulygranger: aquí el capi, espero lo hayas disfrutado, un saludo grande

luna-wood:no debes preocuparte por la maldita rata rastrera porque no creo que cumpla su cometido jajajaja, a otra cosa, gracias por el review, y me alegro que te haya gustado el fic... con respecto a lo DESI ellas volverán o no eso ya se vera pro ahora están en el pasado y al parecer la pasan bien jajajaj. un saludo grande

GRACIAS A TODOS POR LOS REVIEWS... ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL CAPITULO Y NO OLVIDEN DEJAR SUS OPINIONES LUEGODE TERMINAR DE LEER, SE LOS AGRADEZCO MUCHISIMO, UN BESO Y UN ABRAZO A TODOS Y GRACIAS NUEVAMENTE

IVITA BLACK