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Decisiones

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Capitulo 7

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Sakura perdió su mirada en el fuego frente a ella, las llamas avanzaban abrazando los pequeños troncos de madera reduciéndolos a cenizas. La poderosa llama era Sasuke, que siempre seria más fuerte, más nocivo y mortal, y ella era un pequeño tronco de madera el cual se extinguía con acercarse a él.

-¡Es mío, pez!-bramó Naruto con la mitad de un pescado en la boca.-¡Debería darte asco, ttebayo!

Luego de reunir lo poco que obtuvieron de sus enemigos, decidieron acampar en el bosque, como normalmente hacían en misiones, su nuevo destino la aldea de la lluvia. La paz se daba por cortos periodos de tiempo, que generalmente sucedían cuando Naruto y Suigetsu comían o entrenaban.

-¿Por qué lo dices?-murmura Suigetsu alejando la brocha de comida de los brazos del rubio que intentaban alcanzarlo con insistencia.

-¡Pues, eres como un pez, maldito caníbal!-una gota de sudor resbalo de la frente del espadachín.

-¡Serás idiota! ¡Que pueda tomar la apariencia de un pez o no significa que lo sea!-contestó indignado el peliblanco comiéndose de un bocado el pez mientras le hacia burla al Uzumaki.

-¡Temeeee!-gruño con los dientes apretados.-¡Ashh, necesito ramen!-aseveró jalándose los pelos con frustración.

-Más que ramen un cerebro.

-Ya estabas muy callada bruja.

Karin estaba a punto de levantarse para pegarle una buena patada cuando la mano de Sai la detuvo, ella lo miro extrañada y un poco avergonzada. Mierda, ese tipo tenia cierto aire a Sasuke.

-¿Por qué no terminamos de disfrutar la comida sin peleas?-preguntó a todos con una sonrisa falsa, luego soltó el brazo de la mujer.

Sakura miro divertida a su compañero, si bien le encantaba jugarle bromas a sus amigos parecía molestarle cuando los demás los atacaban, sin duda quería defender a Naruto. Una sonrisa orgullosa surco sus labios.

-Nadie pone en discusión la idiotez de chibi-pene

O quizás no...

Antes de escuchar el alboroto que haría su amigo decidió separarse del grupo, necesitaba mas que nunca un momento para ella, sus pensamientos se dirigieron a Madara, seria sarcástica al decir que no estaba asustada, el miedo era algo con lo que un shinobi acostumbraba a lidiar, el miedo, las perdidas y la sangre eran cosas rutinarias para la vida de un Ninja. Pero cuando se trataba de sus amigos, cuando sabia que corrían tal peligro no había manera de que el nudo de su garganta la dejara respirar con facilidad.

Se obligo a pensar que esta vez irían juntos, que tenían un equipo formidable lleno de cualidades valiosas que serian apreciadas en la batalla, estaba segura de que eran fuertes, que era un gran equipo, pero no podía evitar pensar que el oponente era nadie mas que el poderoso Uchiha Madara, su solo nombre contenía un peso simbólico para cualquier oyente.

Con pasos calmados intentando pasar desapercibida, Sakura rodeo algunos árboles hasta llegar a un arroyo, la brisa nocturna la lleno de una calida sensación que fue bien recibida por la pelirrosa.

¿Sasuke pensaba en ellos como un equipo? ¿Estaría dispuesto a luchar codo a codo con ellos como en los viejos tiempos? De llegar el momento... ¿Se arriesgaría para salvarlos? Todas las preguntas la abrumaron con una urgente necesidad por ser respondidas, pero su relación con el pelinegro no podía catalogarse como amistosa, pero con sus gestos burlones del día anterior al menos eran como un recuerdo de sus doce años de edad.

Es decir, Sasuke al menos aceptaba la presencia de ellos tres, sea por conveniencia o cansancio de soportar todos esos años de persecución e insistencia de Naruto. Ella intentaba ya no acosarlo de ninguna manera y eso parecía agradarle, hasta había sido él, el que tome iniciativas para dialogar a través de sus característicos monosílabos. Sai era un tema aparte, el ANBU rara vez encajaba con alguien, y debido a sus comentarios inoportunos siempre lograba enojar al objeto de sus apodos. Sasuke y Sai serian duros de roer, pero confiaba que con el tiempo se aceptaran el uno al otro, al fin de cuentas Sai era miembro del equipo siete mientras el Uchiha no estuvo y su regreso no cambiaria los lazos que forjaron por mucho que le jodiera.

Lentamente acerco su rostro al agua para ver su reflejo en el. La luz de la luna le daba un resplandor blanquecino al agua, y cuando alcanzo a ver su rostro vio en sus ojos el cansancio físico y mental, pero aun mostraron un brillo intenso y genuino que hace tiempo no veía y sus mejillas ligeramente rosadas. Ella era una mujer joven, pero eran pocas las oportunidades en las que podía darse un tiempo ella misma, esta de más decir que no miraba su reflejo diariamente, su cabello estaba mas largo, llegando debajo de sus hombros y decidió dejarlo así, le gustaba.

¿Por qué su mirada se veía diferente? Un sentimiento inexplicable surgió de ella cuando encontró la respuesta, se sentía extraña desde que había vuelto Sasuke, quizás ya no demostraba abiertamente su amor por él, pero dentro de su corazón seguía ocupando un lugar significativo.

Con una expresión molesta dio un golpe en el agua con su puño, distorsionando su imagen.

Sasuke siguió sus movimientos sentado en la rama de un árbol a unos metros encima de la pelirrosa, en cuanto la vio separarse del grupo decidió seguirla, solo por si intenta algo se dijo. Pero de inmediato descarto la posibilidad, se trataba de Sakura, la pequeña niña de doce años. No tenía intenciones ocultas, ella era tal como se mostraba, no conocía la maldad, la falsedad y la mentira. Era ingenua, y Sasuke dudaba que eso haya cambiado.

Aunque por otro lado noto que su infantil enamoramiento de chica se había olvidado, o al menos eso parecía. Ya no mas Sasuke-kun, no mas gritos de jubilo al verlo, no mas sonrojos exagerados, claro que en un momento lo descoloco, pero luego le dio la bienvenida a su nueva compañera.

Sakura ahora era una mujer, una mujer que entendía los riesgos que tomaba y que se superó, ella no titubeo ni un segundo en contradecirlo, si hubo algo en lo que estuvo en discrepancia con él, se lo hizo saber y eso lo enojaba enormemente, esa chiquilla logro sacarlo de quicio casi con tanta habilidad como el idiota de Naruto. Pero también se vio entretenido por el pequeño desafío que le presentaba la antiguamente sumisa chica.

Ahora bien, mas allá de su pequeña diversión ¿Qué razón tenia para seguirla y vigilarla como en ese momento? ¿Por qué siquiera le prestaba atención a lo que hacia? Su ceño se frunció con enojo por sus estúpidas acciones y estaba a punto de pegar un salto para volver con los demás cuando oyó el golpe en el agua. Sus ojos automáticamente se movieron en alerta para identificar cualquier posible peligro, pero entonces cayeron en la figura de ella nuevamente.

La vio incorporarse con la cabeza gacha y los ojos tapados por sus cabellos, sus manos en forma de puño a sus costados y su vista descansando en la suave corriente del arroyo. Noto el cambio en su chakra siempre perfecto y calmado mientras agudizo sus sentidos.

Sakura se dio la vuelta ignorando su presencia gracias a que anteriormente oculto su chakra, presto especial atención a la forma en que sus ojos se endurecieron, nunca había visto una mirada así en la mujer, parecía decidida, madura y entera.

La kunoichi decidió priorizar sus objetivos, lo primero en la lista era vencer a Madara y Tobi y sobre todo, mantener a salvo a Naruto. Ella iba a protegerlo con su vida, a él y cualquier integrante de su equipo. Ella iba a luchar con todo lo que tenia contra ellos y así conseguir la satisfacción que tanto anhelaba, ella sabia que el odio se estaba abriendo paso en su corazón, todas las atrocidades que esos dos cometieron, la cantidad de muertes injustificadas, el dolor y amenaza que representaban para su aldea, de ninguna manera iba a dejarlos vivir.

El Uchiha alcanzo a oír con asombro las palabras que susurro antes de volver al campamento.

-Todo lo que les queda es la muerte.

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Abrió de golpe sus ojos y se incorporo rápidamente de su posición. En algún momento había logrado conciliar el sueño. Maldijo en voz baja, hubiese preferido mantenerse despierto.

Tuvo un sueño tan perturbador...

No era nada nuevo que en sus pesadillas reviviera el momento en que Rin fue asesinada por su mejor amigo, él se mantenía como un espectador, viendo cada detalle con morbosidad.

El destello azul electrificado que se formo en la mano de Kakashi, el impacto en el cuerpo de la chica, la sangre que se derramo por sus labios, la mirada triste y perdida de su compañera, y por ultimo su cuerpo cayendo sin vida, sus parpados cerrándose para siempre.

Era mas dolor del que podía soportar, no lograba olvidar el momento en el que la mujer que amaba moría sin poder protegerla.

Pero este sueño fue diferente, el final del sueño lo fue.

Cuando enfoco mejor su vista en la niña delante de él no era Rin la que se hallaba tendida en el suelo, no era su cabello marrón el que estaba esparcido.

El pelo de ella era rosa.

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El pelinegro decidió volver con los demás luego de darle muchas vueltas a las palabras de la pelirrosa en su mente. Nunca imagino que dentro de ella quizá existiera el odio o resentimiento hacia nadie, simplemente no podía imaginarla cargando con esos sentimientos.

-¡Vamos, Sakura-chan! ¡Por favor!-rogó el rubio juntando las manos delante de la mujer.

-Es malo para tu salud.-contesto ella ignorando las suplicas de su compañero.

-¿Sabes hace cuanto tiempo que no como ramen? ¡Realmente siento que voy a morir!-se quejo cubriendo su estomago con sus brazos exageradamente.

-¿Deberíamos llevarlo a un hospital fea?-pregunto Sai con preocupación.

-No te preocupes, solo esta exagerando.-aseveró con el ceño fruncido, luego largo un suspiro.-De acuerdo. Pararemos en un puesto de ramen ni bien veamos uno.-Naruto grito de alegría y salto de su lugar para darle un calido abrazo a la kunoichi mientras la alzaba y le daba vueltas, produciendo algunas carcajadas de su parte.

Eran esos pequeños momentos los que disfrutaba.

Sasuke vio la escena con molestia. Escandalosos...

-Oye, aunque parezca imposible cada vez te vuelves mas idiota.-pico Suigetsu con fingido asombro. Naruto gruño en su dirección.

-¿Cuándo vuelve Sasuke?-preguntó Karin demasiado aburrida de ese par de idiotas. Ya tenia suficiente con Suigetsu como para encima tener que aguantar a los tres nuevos integrantes. Maldita suerte la suya.

-Hn.- el simple monosílabo identifico su llegada y Naruto dejo de reír junto a Sakura para bajarla lentamente en sus pies. Aparentemente recién notando la situación, con incomodidad se rasco la cabeza con un ligero sonrojo.

-¡Sasuke-kun!-Karin fue como se esperaba la primera en recibirlo y plantarse a su lado, el pelinegro quiso bufar.

-Ya déjalo en paz zanahoria.-le dijo el espadachín con una mirada aburrida.-Eres demasiado arrastrada.-Karin apretó sus dientes con vergüenza y furia, ese estúpido, siempre con un comentario ofensivo.

-Karin. Aléjate.-la orden fue tranquila, pero firme. La pelirroja se soltó no sin antes mandarle una mirada asesina a Suigetsu.

-¡Bien! vamos a dormir así mañana partimos temprano-irrumpió el rubio con una enorme sonrisa colgando.

-¿Por qué estas tan entusiasmado, dobe?

-Jeje no es nada-aseguró moviendo las manos para restarle importancia, pero la sonrisa tonta no se desvanecía.

-¡Hmp!-poco le importaba.

Naruto rebobino un segundo en la charla...

-¡No me digas dobe, teme!

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Obito apretó sus puños sintiéndose bastante confundido. Madara noto el cambio en su actitud y tuvo una especial vigilancia en él. Su herida estaba casi curada, pero aun no estaba listo.

Desde su llegada al país de la lluvia utilizo su tiempo para analizar su próximo enfrentamiento, necesitaba a el Kyubi, pero no era su única prioridad, además necesitaba al Hachibi, así que necesitaba decidirse. Él sabia que el chico Uzumaki compartía una amistad con el jinchuriki de ocho colas y viceversa, así que todo lo llevaba al mismo resultado, sea cual sea el siguiente tenia la certeza de que el restante iría en busca del otro.

Una media sonrisa siniestra se formo en su rostro.

Algunas veces se encontraba gratamente sorprendido por el efecto de los lazos.

Por otro lado, aunque él era Uchiha Madara no podía subestimar el poder del Kyubi en su máximo potencial. Y la chica que lo acompañaba también debía ser tomada en cuenta, aunque no había demostrado nada especial en la batalla, tampoco pudo ya que se arriesgo por defender al rubio, pero era consciente de que se trataba de la discípula de la hokage de modo que podía convertirse en un estorbo.

Era consciente del seguimiento de siete chakras en su dirección, no fue difícil para él imaginarse los miembros que acompañaban al Kyubi y la muchacha. Sasuke y su grupo. Otra piedra en su zapato, los poderes del Uchiha menor no se comparaban siquiera con los suyos, pero tenían las mismas habilidades, diferente destreza y poder. Pero aun así eran un grupo significativo del cual no conocía todas sus habilidades.

Tenia que ser meticuloso con ellos.

Obito podía ayudarle.

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Naruto fue el primero en despertar, abrió los ojos somnoliento y se restregó el puño por los mismos intentando quitar los rastros de cansancio. Se estiro en su futon y giro a su derecha para incorporarse.

El rostro de Sakura estaba a pocos centímetros del suyo.

Trago el repentino nudo en su garganta y casi con miedo de ser descubierto se limito a observar. Era bien sabido que con el pasar de los años Sakura se había vuelto una mujer atractiva, lo que en su momento fue una frente ancha hoy parecía ajustarse a sus facciones perfectamente, su cabello llamativo y extraño se consideraba exótico y especial, sus pómulos eran enmarcados por su fina mandíbula, su pequeña nariz respingada, los labios rojizos sutilmente entreabiertos, sus pestañas espesas y cómicamente rosadas.

Ella era tan...Sakura.

El rubio sintió esa calidez que desprendía estar cerca ella, su amiga, su compañera, su todo. La pelirrosa fue su mundo, en el momento en que sufrieron la perdida de Sasuke un lazo demasiado profundo los unió e inconscientemente se apoyó más en ella.

Ahora que su promesa estaba cerca de ser cumplida no sabía como afrontarlo. Sus sentimientos por ella seguían ahí, los sentía cada vez que escuchaba su risa, que la veía feliz, que intentaba secar sus lagrimas, cada vez que su cuerpo reaccionaba por si solo para protegerla. Después de todo, Sakura era su primer amor.

Y aunque muchos lo tacharan de idiota, Naruto se daba cuenta que ella también sentía algo por él. Puede que confunda su amistad por algo mas, pero él le importaba y solo bastaba con eso para hacerlo feliz.

Se vio tentado de acariciar su mejilla, su mano hizo el recorrido, estaba a solo unos centímetros de rozarla.

-Valla, no creía que fueras esa clase de pervertido...

Su mano se congelo en el lugar y volteo la cabeza con el ceño fruncido al reconocer la voz de Suigetsu, joder, este tipo tenia un radar en el culo para ser inoportuno. Se levanto de un salto, intentando parecer indiferente.

-¿Qué diablos quieres?-bufo. El espadachín sonrío burlonamente y se acerco hasta el inicio del futon de la pelirrosa, que descansaba junto al del rubio. Naruto alzo una ceja.

-Pinky...-comenzó a llamarla con su cara cada vez mas cerca de la muchacha, Naruto gruño en voz alta. Su mirada capto las intenciones del peliblanco cuando sus dedos tantearon el borde de la manta de Sakura, en un parpadeo le tomo la mano con mas fuerza de la necesaria y la alejo del cuerpo de la kunoichi.-¿Qué carajo te pasa?-siseo sintiendo el dolor recorrerlo.

-¿Qué haces?-la expresión enojada en su rostro sirvió para que el peliblanco sonriera de lado.

-Sasuke me ordenó que despertara a todos para salir, lo cual incluye a Pinky.-contestó tirando de su mano para soltarse.-Me sorprende que estés despierto.-el rubio bufo cruzándose de brazos.

-Ya no es necesario.-ambos oyeron la voz patosa de la muchacha que bostezaba mientras les mandaba una mirada fastidiosa.

-Tienes el sueño de un elefante Pinky, hasta el idiota se levanto antes.-comentó señalándolo. Naruto estaba por responder cuando la voz de Sakura lo interrumpió.

-Es por el ramen ¿verdad?-afilo sus ojos en su dirección mientras se levantaba.

-¿Eh? ¡Cla-Claro que no Sakura-chan! ¿Qué dices? Solo dormí lo suficiente y me desperté bien descansado.-argumentó con cara nerviosa.

Sakura ignoro sus mentiras y comenzó a caminar en dirección al arroyo para lavarse. Juugo, Karin y Sai recién levantados, se acercaron a los dos chicos, listos para seguir el viaje.

-¿Dónde esta el traidor?-pregunto Sai, Naruto observó con gracia que le puso un apodo al Uchiha, por suerte no estaba cerca o dudaba que la cabeza del ANBU siga unida a su cuerpo.

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Sakura paso por variedad de arbustos hasta que vio la orilla del arroyo, con cuidado se deshizo de sus sandalias dejándolas a una distancia prudente del agua y se quito su pollera y chaleco rosa quedando solo con su short y top negro. El sol ya comenzaba a darle al ambiente una temperatura agradable, por lo que se animo a remojar sus pies en el agua. Debían ser las nueve de la mañana por la posición del sol.

A unos quince metros una cascada caía hacia un camino de rocas que sobresalían del limite del agua, al costado la vegetación era densa y variada, algunos árboles cubrían parte de la orilla pero ella se encontraba en medio de dos de ellos.

¿Quien lo diria? Haruno Sakura finalmente estaba junto al equipo 7. Los tres nuevamente compartían tiempo juntos, pero no tal cual se lo imagino.

Naruto parecía haber encontrado nuevamente esa felicidad que había perdido, aunque su estado siempre fue el mas alegre de los tres, sus sonrisas volvían a ser completamente verdaderas y sintió un gran alivio por eso.

Sasuke seguía siendo Sasuke, pero después de pasar por dos ocasiones en las que intento matarla, la relación ahora era mucho mas armoniosa y mínimamente contestaba a sus preguntas, es mas, casi no ponía esa cara de desagrado característica cada vez que se le aproximaba.

Pero sus actitudes eran extrañas, ¿Por qué tenia esa necesidad de intimidarla? ¿Por qué siempre debía ser el que ordenaba? Cerro los ojos y alzo la cara al cielo para que los pequeños rayos de sol la cubran. A su mente vino la última vez que hablo con él. Sasuke se aproximo a ella de manera voluntaria, y la sensación de sus labios en su cuello le envío escalofríos por todo el cuerpo, ¿Cuál fue su objetivo? Estaba claro, Sasuke lo único que quería era intimidarla, lo demostró por su mirada burlona un vez que la dejo sin palabras.

Sasuke amaba tener el control.

La mirada oscura recorría a la pelirrosa con interés. El Uchiha había llegado hace unos minutos para afilar sus armas, estaba sobre la cascada, unos diez metros arriba de la mujer, sentado sobre una roca. Seguro que no podía verlo desde ese lugar.

Aun dudaba de sus pensamientos, ¿Cuáles eran las verdaderas intencione de ella? Para ayudarlo, ¿O sus propios fines? Él odiaba no saber lo que pasaba por su mente, y no encontrar razón del porque. Quizás simplemente por ser ella, todo en Sakura era molesto.

Envaino su kusanagi en la funda, quería respuestas.

Ella se lavaba la cara y el cuello con tranquilidad ¿Cómo podía no estar atenta a sus alrededores? Casi le enojo lo despreocupada que era, si un enemigo la atacara estaría en grave desventaja.

Débil molestia...

De un ágil salto descendió al lado de la pelirrosa que enseguida adopto una pose defensiva, al ver los ojos ónix que la miraban con arrogancia bufo y volvió a su posición inicial sin omitir palabra.

-Hn.-por dentro el Uchiha ardía ¿Cómo se atrevía a ignorarlo? Sakura entendió que su intención era iniciar una conversación, pero no se lo iba a facilitar, el estaba acostumbrado a que todo sea cuando deseaba, a ella no podía importarle menos.

Sasuke apretó sus puños cuando ella despreocupadamente volvió a relajarse. ¿Desde cuando esa pequeña niña de doce era inmune a su presencia? Casi tuvo temor de haber perdido ese impacto en ella, pero su mente se negó a creerlo, ella reacciono a él en innumerables ocasiones.

-¿Por qué motivo te uniste a mi?

Sakura estuvo a punto de soltar una carcajada, en cambio lo miro con incredulidad ¿Hasta donde podía llegar el ego de ese hombre?

-No me uní a ti. Ambos perseguimos un interés común, eso es todo.-contestó sacando sus pies del arroyo. Aun se sentía sucia, y en su mente brilló la cascada a unos metros, con la brisa agradable que circulaba dudaba que su cuerpo llegue a temblar, además, podía ser su ultima oportunidad de limpiarse en mucho tiempo.

Sus pies volvieron a tener contacto con el pasto verde cuando se incorporo completamente. La presencia de Sasuke le ponía nerviosa, pero intentaba que el no lo note, así que camino en su dirección y paso a un lado para llegar a su ansiado baño.

Sasuke parpadeo cuando el cuerpo de la chica le pasó de largo sin una palabra. Se dio la vuelta con un gruñido y la vio alejarse de espaldas, su cabello rosa se mecía suavemente, sus caderas se contorneaban de un lado a otro con cada paso que daba. Parecía que su cuerpo lo retaba a observarla mientras una necesidad urgente se abría paso en su cuerpo.

-Sakura.-la llamo. Esa conversación no estaba terminada.

La joven dio unos últimos pasos, y se adentro al arroyo dando unos cuantos saltos en las resbaladizas piedras para acercarse al medio de la cascada y en unos cuantos pasos mas sintió como las gotas que caían encima de ella comenzaban a mojarla.

Mientras más rápido, menos frío tendré...

Tomo una bocanada de aire y con expectación se lanzo hacia delante, pero una mano firme agarro su muñeca y tiro de ella hacia atrás. Sintió su cuerpo chocar de frente con uno mas alto que el suyo y el aire se escapo de sus pulmones con una exclamación.

-¿Qué estas...?

-No he terminado.-siseo mordaz contra su oído, una vez mas sus rodillas flaquearon, alzo la vista y la mirada enojada del Uchiha le irrito, su mano estaba firmemente plantada en su cintura, contra su piel desnuda, su rostro blanco y perfecto demasiado cerca.

-Déjame.-le pidió haciendo fuerza contra él, sin éxito.

-Cuando me contestes.-respiró contra su cuello.

-¿Qu-Que cosa?-se aventuró a decir.

-¿Por qué me estas ayudando?-volvió a pedir ahora mirándola con seriedad, su cuerpo pegado al suyo.

-No es por ti.-contesto con obstinación.-Es por Naruto.

La ira burbujeo dentro del pecho del pelinegro, el agarre en la muñeca de la pelirrosa se intensifico, pero ella se negó a dejar escapar una queja.

-Ya no eres la molestia fiel que correteaba alrededor mío ¿verdad?-preguntó con malicia, esperando de todo corazón haber tocado una fibra sensible, hacerle daño.

-Lamento decirte que no.-aseveró apartándose con fuerza de su agarre.

-¿Entonces desviaste tu obsesión a Naruto?-continuó con rabia, incapaz de creerle.-Bastante predecible.

-¿Predecible?

Sasuke le sonrío de lado.

-Siempre se arrastro por un poco de tu atención...

¡Plaf!

La furia brillo en los ojos jades, su cuerpo tembló con rencor. La cara del pelinegro estaba ladeada y su mejilla tenia un profundo tono rojizo marcado.

Cuando la volvió a mirar, relucía el sharingan.

Y no tuvo tiempo de nada, como un deja vu, la mano de Sasuke agarro su garganta y tiro hacia atrás, cruzando toda la cascada y aterrizando su espalda con fuerza contra lo que parecía una pared de piedra, dejando un espacio entre ellos y la caída del agua, por lo que no seguían mojándose a pesar de que al pasar recibieron suficiente agua para terminar ambos empapados.

-¡Sasuke!-gritó como pudo, sin mirarlo a los ojos, con el peso de su mano en su cuello, no iba a dejar que suceda otra vez, ella iba a pelear. Ella iba a luchar.

En sus ojos se acumularon lágrimas de rabia e impotencia, otra vez su vida valía nada para él, de nuevo iba a lastimarla, por tercera vez le tocaba ver como el hombre que amaba le demostraba lo poco que valía.

-¡Callate!-rugió.

La mano en su cuello se aflojo hasta deshacer su agarre y en su lugar inmovilizo sus muñecas sobre su cabeza. Ella iba a ser valiente, al menos tendría que mirarla a la cara para matarla, al menos le quedaría el peso de su mirada en su mente.

Cuando abrió los ojos, se enfrento con el sharingan igual de majestuoso que como se lo había imaginado.

Y los labios de Sasuke se estrellaron contra los suyos con brusquedad, sus ojos se abrieron con la sorpresa y solo fue consciente de su boca bailando sobre la suya con posesividad, de la posición comprometedora de su cuerpo contra el de él, del calor que le proporciono su cuerpo y de la avidez con la que la besaba.

Entreabrió sus labios para concederle permiso e inmediatamente la lengua del Uchiha se deslizo por su cavidad rozando su lengua, intensificando el contacto.

Su mano estaba sujetando las de la pelirrosa con fuerza, y la otra comenzó a deslizarse por su cuerpo, con cada roce su piel quedaba en llamas, ansiosa por más, y los gemidos empezaron a escaparse de su boca sin su consentimiento, sin poder expresar sus sensaciones de otra manera.

La conciencia lo abandono en el momento en que vio el desafío brillando en los ojos de la mujer. No pudo detenerse ante un reto y menos resistirse a la posibilidad de volver a sentirla. De dejarle en claro a quien siempre estuvo dirigido su amor, ella siempre fue suya.

Sabía que era débil contra él.

Sonrío contra sus labios con arrogancia cuando la escucho dejar escapar un gemido entrecortado, toda su atención estaba puesta en la mujer que se retorcía debajo de él y su cuerpo respondió como nunca a esa sensación. La ropa de ambos estaba pegada por completo a sus cuerpos pero aun así se podía sentir el calor que los sofocaba.

Decidió soltar sus manos sin dejar de besarla, el sabor y textura de sus labios rápidamente se transformo en adictivo para él, y no pudo negar la atracción física que le despertaba, con un rápido movimiento la estampo contra la pared pegando su cadera a la suya, haciéndole sentir su erección y encajando su miembro en su punto sensible.

Las manos ahora libres de ella se aferraron con desesperación a su cuero cabelludo y tuvo la obligación de separarse para tomar algo de aire. Su sharingan había desaparecido, Sakura siempre tuvo el don de calmar sus nervios con su sola presencia, pero sus ojos llenos de lujuria la observaron esperando a su siguiente movimiento.

Ella lo miro entre exaltada y sorprendida, sus mejillas ardían por la intimidad de su cuerpo, sintió como su núcleo comenzó a mojarse y se mordió el labio con vergüenza, los brazos del pelinegro estaban ahora a cada lado de su cabeza.

-Eres...eres un bastardo.-consiguió decir tomando bocanadas de aire.

No respondió, en cambio la agarro de las caderas para alzarla y acomodarla a su gusto, la fricción de sus sexos provoco un nuevo escalofrío recorrerlo y con prisa la volvió a estrellar contra la pared húmeda, trasladando sus manos mas abajo para alcanzar sus muslos y tomarla de allí. Ella echo la cabeza hacia atrás, inundada de deseo.

-Sasuke... ¡no! espera...-sus suplicas fueron en vano, porque su voz ya no tenia fuerza para reclamar nada, sus reacciones no la dejaban mentir, el cuerpo del pelinegro la mantenía presa y ella no tenia intenciones de escapar.

Por dios, nunca pensó que Sasuke la deseara, nunca se imagino en una situación así, sus manos grandes estaban estrujando las partes mas sensibles de su anatomía y le produjeron una sensación tan agradable, unas cosquillas en su estomago que no creía que podían ser nada malo. ¿Acaso era su infinito amor hacia él? No lo dudaba, él era el indicado, y aunque muchas veces quiso negarlo su deseo hoy la hizo volver a la realidad.

-Pídemelo...-susurro el Uchiha con la voz ronca contra su mejilla, corriéndole un mechón de pelo tras la oreja.-Pídeme que pare.-reforzó.

Sakura sintió como comenzó a embestirla sobre la ropa, rozando su longitud contra su centro en diferentes posiciones, las cosquillas recorrieron su estomago y su humedad se acrecentó con cada roce, ¿Cómo demonios aprendió eso? Sus ojos se nublaron con excitación y echa la cabeza hacia atrás, cuando sintió como las manos del pelinegro rozaron el comienzo de su seno, acariciándolo sobre el diminuto top para segundos después atraparlo por completo con toda su palma.

-Sa...su...ke.-susurro entrecortado tomando aire a grandes bocanadas, se dejo llevar por el deseo y amor que le tenia. Enrollo sus brazos en el cuello del hombre y se pego aun mas a su cuerpo mientras atacaba su boca en un feroz beso, Sasuke se sorprendió al principio del atrevimiento, pero enseguida le siguió el ritmo. Él estaba tan deseoso como ella, la potente erección seguía torturándola en todo momento. Comenzó a morder su labio inferior incapaz de detenerse ante las nuevas sensaciones que recibía de su parte hasta que logro lastimar su labio, escucho con orgullo como él soltó un gruñido y se aventuro a lamerlo y succionar en la herida, sintiendo al instante el sabor metálico inundar su boca.

-¡Tsk!-joder, lo estaba volviendo loco. De un momento a otro soltó sus piernas y se separo un poco de ella, manteniendo una pequeña distancia entre sus cuerpos, la pelirrosa se aferro a sus hombros para sostenerse con sorpresa por su repentina acción y lo miro con curiosidad y decepción, Sasuke contuvo una risa ante el gesto.

Inclino la cabeza hacia un lado observándola con curiosidad, ella sintió cuando sus dedos rozaron el inicio de su short jugando con el borde, contuvo el aliento.

-Olvida lo que paso, Sakura.

Y su toque se fue, así como su presencia. Ella quedo sola con el corazón latiendo desbocado contra su pecho y un dolor creciente a cada segundo que comprendía sus palabras.

La oscuridad la atrapo y la pasión dio paso a la decepción. No se suponía que así serian las cosas, no debería haber pasado. Su mirada se oscureció y se sintió patética. Se dejo usar por él, volvió a caer.

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Porque siempre quiso algo de Sasuke...

Un amor que la consumiera.

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¡Hola todos! En el capitulo anterior me olvide de aclarar algunas cuestiones... la mayor duda que tienen es la pareja. Lamento no haberlo dejado claro en un principio, quería que eligieran ustedes mismos. A mi personalmente me gustan las dos parejas, aunque obviamente me incline mas por el sasusaku. Aun así, Naruto y Sakura me gustan también por todo lo sucedido en el anime, por la protección y amor que siempre le dio el rubio a ella. Pero por supuesto que elegía a Sasuke y Sakura. Más allá de eso, no me molesta escribir una relación narusaku.

Pero la mayoría esta a favor de sasusaku así que como buena autora (o intento) tratare de complacer a la mayoría, lamento los que querían narusaku. Pero de todas formas espero entiendan que no voy a borrar los sentimientos de Naruto por arte de magia ya que seria poco creíble y no concordaría con lo que va de la historia, además que el fic se centra en ellos tres, por lo que voy a jugar un poco con su relación amorosa y de equipo. Les pido paciencia y tolerancia, claro que me interesan sus opiniones y sugerencias

¡Sin mas que decir me despido, saludos y gracias por sus opiniones!