Hi hi, a todos mis queridisimos y buenos amigos, aquí seguiré con mi historia y agradezco de todo corazón a los que aprecian mi historia aunque no sea una epiquisima, pero estoy orgullosa de haber alcanzado un logro pequeño, pero es un logro y lamento mucho mi actitud depresiva, la verdad es que eso pasé y bueno.. Esta historia tendrá una secuela donde Ambrosine manifestará su saciamiento de poder y etc etc.
Acá ella entrenara con Deuteros el mas rígido entrenamiento para que recuerde su estilo de pelea y controle sus poderes y cosmos.
Sin mas preámbulos, comenzaré mi historia y el que no le gusta pues no la lea y el que le gusta, bienvenido sea.
Capítulo 6
Por siempre a tu lado
(Albafica y Agasha)
Ambrosine llegó a la casa de Agasha con el elixir tal como lo ha prometido. La mujer fue bien recibida por la joven de cabellos castaños que estaba esperando su regreso de un largo y agitado viaje, pero lo que Ambrosine debe analizar es que si este elixir no tendrá efectos negativos en un ser humano antes que lo beba, de me tomar cualquier medida de precaución si algo malo sucederá.
Había olvidado preguntarle a Deuteros si las personas que han bebido del elixir no han tenido un efecto negativo después de algunos minutos después.
— ¡Agasha!— llamó la mujer pelirroja y la ojo verde vino inmediatamente — Esto es el elixir de la inmunidad, no se si querrás beberlo ahora, pero no se que efector podrá producir esta poción — baja la mirada — Lo siento, he traído algo que no conozco sus consecuencias.
Agasha negó — Has arriesgado mucho por traerme esta poción — agarra la botella y la destapa, luego con ambas manos sujeta el frasco — Además no dejare que tu esfuerzo halla sido en vano, pero confía en mi, estaré bien — Ambrosine asiente y Agasha bebió lentamente el elixir mientras que Ambrosine trago grueso y con temor de que le pase algo malo a su pequeña amiga.
Agasha solo chasqueo la lengua y Ambrosine pensó que se quedaría sin voz — ¡Por Cronos ¡, ¿Qué he hecho? — grito asustada
— ¡Esto sabe muy feo! — Ambrosine suspiro y lo que a Agasha le sucedía era que la poción tenia un mal sabor ya que llevaba mucho tiempo guardado. Ambrosine quería hacer una prueba a ver si ha escogido el elixir correcto, saco la maceta y cuidadosamente saca la rosa venenosa que había recogido en el templo de piscis e hizo que la tocara.
— Toca esta rosa venenosa, si no te hace nada quiere decir que ha funcionado y si no tendré que decirle a Deuteros que me aude a buscarla — Agasha tocó la risa venenosa y la pelirroja miro que no estaba agonizando, ni ahogándose. Permaneció tocándola por cinco minutos y gracias al cielo no le paso ningún efecto negativo.
— Menos mal que ha funcionado — Ambrosine hablo entre dientes mientras dibujaba una sonrisa de sastifacion a que su trabajo ha sido un exito — Ahora debes probarlo con tan solo estrechar la mano de Albafica.
Agasha sonrió felizmente — El señor Albafica quedará sorprendido cuando vea que su veneno no me hace nada y todo gracias a ti, eres una buena amiga Ambrosine.
— Es mi deber ayudarte en lo que quieras — sonriendo.
La idea de Ambrosine es ideal para comprobar que no solo una pequeña rosa venenosa ni le hace daño, tenia que probarlo inmediatamente con la riz del veneno y sería con el mismo Albafica, las jóvenes fueron a verlo a su templo, pidieron autorización a pasar por todas las casas zodiacales sin que sus dueños se enfurecieran, hasta que llegaron a la casa de piscis. Agasha se sintió nerviosa ya que iba a estrechar su mano e iba a decirle siente por él.
— Siento que no podre hacerlo — Agaw junto sus dedos y los separaba repetitivamente — Me siento muy nerviosa — sus mejillas se habian coloreado de un rojo suave.
Ambrosine tocó su hombro — Nada de "y si", ni de nerviosismo, solo debes tener el valor para decirle a piscis lo que quieres decirle — Ambas entraron al templo de piscis y vieron a Albafica cuidando de sus rosas venenosas — Hola Albafica — Giro y vio a ambas mujeres que estaban detrás de él.
— ¡¿Ambrosine?! — grito sorprendido — Hace días que ya no visitas mi casa, creí que te habías marchado del santuario — la pelirroja negó.
— Solo estaba muy ocupada en mis asuntos que aun no he terminado — dijo Ambrosine haciéndose a un lado para que Agasha lo salude.
— Se-Señor Albafica, hola — intento tocarlo, pero este rápidamente la eludió y frunció un poco el ceño.
— ¡No me toques Agasha!, sabes que es peligroso que estés cerca de mi — Al menos esta vez no la llamó " mujer", había pronunciado su nombre por primera vez, pero Agasha se acercan mas al caballero haciéndolo asustar un poco — ¡detente!, no debes tocarme o morirás y eso es algo que no quiero que te suceda.
La chica ojos verdes sonrió — No debe tener señor Albafica, su veneno no me lastimará — tocó su mejilla y vio que no le paso nada malo, este quedo muy estupefacto, no mostró dolor, no agonía, solo sintió las pequeñas manos de la florista acariciando su mejilla — ¿lo ve?, su veneno ya no es problema para mi.
— Pero...¿Cómo has logrado que mi veneno no te lastime? — Albafica mantenía sus ojos muy abiertos — A menos que...— dejo de sorprenderse — Ambrosine te halla ayudado.
— Vamos Albafica es de mala educación dejar a una mujer en suspenso, mejor me retiro y los dejo a solas, Agasha necesita decirte algo — sale de la casa de piscis, pero de forma sigilosa se esconde entre unos arbustos a ver como le va a Agasha.
Una gota rodó por la cabeza de Albafica y Agasha se mostró mas sonrojada — Señor Albafica hay algo que he querido decirle desde hace tiempo.
Este sonrojo un poco y escuchó lo que su pequeña Agasha le iba a decir — Esta bien, te escucho — viendo a la chica ue cada vez se sonrojaba más.
— Hace tiempo he querido decirle lo mucho que lo aprecio — bajo un poco la mirada apenada — Usted me gusta mucho, desde aquel día que nos conocimos y también quería decirte que te amo mucho Albafica y que quiero estar contigo.
Albafica quedo sumiso en esas palabras de la florista — lo se Agasha, lo se.
— En verdad te amo Albafica.
Sin mas preámbulos él tomó el mentón de la mujer y lo acerca hacia su rostro y se acercaba a ella lentamente — Yo también te amo Agasha y no quiero dejarte sola — Empezaron a rozar sus labios hasta que ambos conectaron sus labios en un beso tan lleno de amor, ambos cerraron sus ojos y el beso se torno mas apasionado, Albafica abrazaba a la mujer sin dejar de besarla y Agasha coloco sus dos manos en el pecho de Albafica.
El beso estaba siendo largo, ambos no querían separarse nunca mas, querían estar así por toda la vida. Agasha quería que él no la dejara, quería estar ahí tan cerca de él para sentir su corazón palpitante.
Pero dejaron de besarse por falta de aire y se miraron dándose una sonrisa de felicidad, ternura y sobretodo amor, mucho amor ha germinado en esta pareja. Albafica la invito a pasar a su casa y ella felizmente entro, finalmente ella logró estar con el hombre de sus sueños y todo gracias a a la ayuda de Ambrosine y ahora ella aclamaba su felicidad porque sus sentimientos fueron respondidos por él.
Ambrosine desde lejos sonrió de complacencia de haber cumplido con su misión y que Agasha ya no la necesita porque ya esta a lado de Albafica y será él quien debe proteger a la chica florista de cualquier peligro, antes de irse a la isla Kanon, decidió despedirse de ella y Albafica.
—Me da gusto que estén juntos—Ambos vieron a Ambrosine apoyada en al borde se un pilar—Pero ya debo marcharme ...
—¡No puedes hacer eso!, ¡no te vallas!—Grito Agasha.
—Es que ya no me necesitas y él es quien ahora en adelante te cuidará, te amará y te dará lo que una vez has querido, ya cumplí mi misión contigo y ahora debo cumplir mi destino—Camino hasta la salida del templo de piscis—Debo recuperar todo lo que he perdido y piscis—Albafica la miro en silencio—Promete que la cuidaras y que jamás la dejarás.
—Lo prometo—Abrazando a su amada Agasha quien estaba triste por la ida de Ambrosine—¿Pero volverás?.
—Quizas...
Se marcho de la casa de piscis y se dirigió fuera del santuario, ella suspiró.
—No te iras sin antes haberte despedido adecuadamente —De inmediato reconoció la voz de Asmita de virgo que estaba detrás de ella.
—Tenía que hacerlo, yo ya no soy de utilidad para Agasha, ya tiene al hombre que quiere y...
—Se que también tienes sentimientos por Albafica—Ella baja la cabeza —Pero has hecho lo correcto de renunciar a lo que sientes por alguien y ceder esos sentimientos a otra persona.
—Tampoco quería que sufra si me viera con él, pero veo que mi destino con Albafica, es que él sea un amor platónico —Sintió un poco de tristeza —Sin embargo lo hice y ahora ya no me necesita y es tiempo de cumplir mi destino.
—Al menos prometiste a la chica que regresarás, al menos una última vez —Ambrosine solo asiente y se marcha a la isla Kanon sin antes despedirse de Asmita.
—Adios Asmita —Ella tomo impulso y besa su frente haciendo que el rubio reaccione sonrojándose un poco.
Ella uso su cosmos para transportarse directamente a la isa sin hacer un viaje por vía marina ya que la primera vez le dieron fuertes oleadas de nauseas y no quería que se repitiera las náuseas en aquel viaje con Asmita.
A la vez a lo lejos había sido espiada por Hades quien usaba a un chico llamado Alone como vasija en su encarnación, el dios de cabellos azabache dio un suspiro y dejó que se valla hasta que este sola y pueda verse nuevamente con quien tiene una relación de odio/amor.
Ambrosine aun no ha perfeccionado su técnica de teletrasnportacion, así que término en un barco que iba hacia la isla Kanon, causando miedo a los tripulantes que navian en el barco, ella les explicó todo con calma y dejaron que se quede.
Agasha había regresado a casa y su padre salio a recibirla pero vio que su hija no estaba feliz, pensó que había pasado algo malo con Albafica y decidió preguntar que le sucede.
—¡hija!, ¿Que tienes?, no te ves feliz—La chica se sienta y coloca ambas manos sobre sus mejillas —¿Paso algo malo con el señor Albafica?.
—No papá, el señor Albafica no me hizo nada malo, al contrario, me dijo que me ama —sonrojandose.
—Me alegra mucho por ti hija, pero dime lo que ha pasado—El hombre se había alegrado porque Albafica finalmente decidió corresponden los sentimientos de su pequeña hija Agasha.
—Ambrosine se ha ido y cree que no la necesitaremos nunca mas y no creo que regrese —Abrazando a su padre.
—Entiendo lo que ella sintió, pensó que como ya estas con Albafica se sentiría muy intuil y no es así, ella es como una hermana para ti y debes comprender que todo sigue siendo nuevo para ella, además no quería que el santuario envíe a sus caballeros a molestarnos ya que ella es una deidad —Consolando a su hija.
—Si papá, solo que ya la extraño y ojala regrese.
—No te preocupes Agasha, se que regresará —El hombre cierra su casa y se va a dormir —Mejor descansa hija que mañana el patriarca ha pedido un ramillete de flores y tu lo entregarás.
—Esta bien papá, hasta mañana —sonrie y se marcha dormir, aunque cuando va a su habitación, mira la de Ambrosine que aún tenía sus cosas, suspiro y se metió a la cama a dormir.
Estando en medio del mar y siendo de noche, hubo una cortina de niebla espesa y eso le dio un gran susto a la diosa pelirroja —Esto es extraño, aquí jamás hubo niebla acaso será... ¡¿Hades?!, ¿Que diablos hace aquí él? — La mujer miro a todos lados y no vio ninguna señal del señor del inframundo por ahora.
Hasta que después de minutos que ella estaba distraída viendo el mar sintió el aura de Hades.
— Buenas noches Ambrosine —Su cabello azabache destella un cosmos oscuro y estaba flotando frente a ella, vio que los tripulantes habían muerto, vio tanta sangre derramada y ella tapó su boca del susto.
—¡Maldito seas Hades!, ¿Por qué lo hiciste? —Corrio a donde habia uno que seguía con vida y rápidamente usa su cosmos para sanarlo —¡¿A que has venido?!.
El hombre solo la miró —¿Acaso te molesta mi visita? —Sus pasos resonaron en el silencio también haciendo un poco de eco —Tenia ganas de hablar contigo— Su tono era suave aunque eso hizo retroceder a la mujer.
—¡Jamas! — Grito apretando los puños y frunciendo el ceño — Tu excusa no cambia el hecho de lo que le hiciste a esta gente inocente y veo que te has comprado un nuevo cuerpo.
—Mi querida Ambrosine, veo que aun me odias pero...si mas bien lo recurso también querías destruir a los humanos, ¿es así o me equivoco?.
—Lo que hice en el pasado lo he cambiado y no pienso destruir a ningún humano —retrocediendo pese a sus nervios —No quiero hacer nada malo, regresa a tu reino y..
El dios no oculto su sonrisa que hacia irritar a la mujer —Como siempre tan terca Ambrosine, sabes que le tienes fobia a los buenos sentimientos y por eso cada vez te que hablo, te reprines y te ocultas.
—Y tu como siempre eres el irritante sabelotodo —Ella contraataca con sarcasmo.
El dios solo reía con complacencia —Incluso hasta eres mas valiente que Atenea, pero tus palabras son muy insignificantes, sabes que los dioses siempre han hecho inclinar a la humanidad y Atenea solo quiere dejarlos hacer lo que se les plazca —Cruza de brazos posándose frente a ella, manteniéndola acorralada.
Hasta que su cuerpo se congela y sus ojos azules quedan anonados cuando siente al dios Hades demasiado cerca de ella y que tenia un espacio de tan solo unos centímetros de sus narices, solo rechinaba sus dientes mientras Hades coloca su manos en las mejillas de ella.
Rápidamente reacciona y le quita las manos —¡Quitame las manos de encima!, no quiero que la idiota de Pandora venga a fastidiarme.
—Pandora sabe que no debe husmear en mis asuntos —La tranquilidad de Hades la pone los nervios de punta —¿Es confuso, no crees? — murmuro mas para ella que para si mismo —Es tan confuso, prohibido y tentador a la vez —Ambrosine solo traga grueso.
Hades se movió mas hasta que rozo sus labios con los de ella, hasta que al instante le roba un beso, para ella es su primer beso forzado y para Hades no se sabe si ha besado a otra mujer, al principio ella repugnaba el beso, se maldecía en sus pensamientos, hasta que poco a poco correspondía al beso.
Aunque para ella estaba muy mal que Hades use el cuerpo de un humano que ella no conoce solo para besarla, era algo ridículo, pero irresistible a la vez, que halla sido besada por su medio hermano y que esta vez ella no se opone.
Hasta que Hades hace el beso mas intenso, llevando su lengua hacia la de ella, Ambrosine solo apretaba los ojos y sonrojadamente le seguía el beso, con torpeza, pero lo hacia. Ambrosine lo aparta.
—¡Detente!, ¡esto esta muy mal!, nosotros nos odia...—Él la interrumpe siguiendo besándola y nuevamente lo aparta —¡Por favor, detente!.
—¿Por qué?...
—Por que no te pertenezco, no soy nada para ti, tu pertenece al mundo terrenal y tengo una misión que cumplir, debo recuperar lo que tú y tus hermanos me han hecho, lo tu ustedes me han quitado y nadie me detendrá.
Hades solo miro a la mujer pelirroja quedadamente —Ya veo, aún me sigues guardando rencor, valla se ve que jamas has cambiado —apartándose de ella — He confirmado que tu punto débil es el amor, lo detestas, lo repugnas que te dio nervios cuando te besé — flota de nuevo —Nos veremos en otro día querida Ambrosine —El señor del inframundo se va dejándola muy apabullada.
Ambrosine aun tenia grandes dudas como el ¿por qué Hades ha venido sin intenciones de pelear?, o ¿por qué reacciono besando sus castos labios?, aun no sabe lo que Hades quiere con ella, pero eso pronto lo averiguará, mientras tanto ella ira por el entrenamiento.
Continuará...
Bueno es un esfuerzo que hice y ahí se puede apreciar la obsesión que Hades tiene por Ambrosine y que dejo a la misma apabullada creyendo que iba solo a buscar pleito con ella.
Ambrosine es una de las pocas diosas que son altas, porque las demás son de baja estatura, ella mide 180cm sin sandalias de tacones.
Hades ha confirmado que ella tiene un punto débil y es el amor, ya que ella no conoce sobre el amor, por ello lo repugna y lo detesta, aunque ella se mostró imponente ante Hades.
Agradezco a quienes leen mi historia y ya active la ortografía automática, eso te corrige cada palabra mal escrita y saludos a Ezrael quien me da buenos consejos para no cometer errores y mejorar.
Nos vemos mañana que empezare con mi AU de ella y Asmita, por que esta noche me voy de parranda.
