0o0o0oo0o0o0 Lazos o0o0o0oo0o0o0

NaruHinaSasu

Hinata 6.2 Despedida.

Chiiiachan

La oscuridad de su habitación lo ayudaba a recordar el rostro de ella siendo jalada dentro del recinto de su clan por su propio padre, parecía aterrada, el rostro que tenia cuando el la grito mientras se acercaba y agarraba de su delicado brazo.

Las expectativas de sus padres comenzaron a ser de alguna manera diferente, en un comienzo su mente crearon la imagen de un padre que jugaba con el, que le alborotara los cabellos y le sonriera cuando se enorgullecería de sus logros, que no tenia, que lo abrazara cuando callera por algún motivo. Pero ahí estaba el, la imagen del padre de Hinata destruyendo todo lo que el pensaba respecto a un padre, quizás si el hubiera conocido a su padre su vida seria un lio, quizás seria cruel con el, como lo es Hyuga Hiashi con su amiga, no era que sintiera lastima por ella, tampoco era que le diera pena… pero, pero era una niña linda, tierna y gentil, no tenia que pasar por esto, ella nunca le había hecho daño a nadie, sin referirse al incidente de la academia. Después de ese día ella no había ido por una semana a la academia, después de ese día su sonrisa no cambio en lo absoluto, sus gestos temblorosos tampoco, y para satisfacción de su gran alma aun seguía siendo la niña que había salvado aquel día que la ayudo de esos niños malos.

"Como olvidarlo si fue uno de mis primeros actos heroicos".

Salvar a Hyuga Hinata…

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le sonreía a la luna mientras recordaba el hermoso momento vivido con sus amigos hace momentos atrás, no esperaba que su padre la descubriría, pero había estado con ellos después de tantos días, no sabia lo que significaban dentro de su pecho pero era una sensación tan agradable que no quería dejar de sentirla.

"Después de haber estado con ellos, mañana no será nada mi castigo, una batalla mas…"

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-Los actos de tu hija mayor son una deshonra para el clan y lo sabes Hiashi.

-No voy a discutir eso, tengo claro que mi hija últimamente ha tenido un comportamiento deplorable para el heredero del clan, pero quiero decir a su favor que ha despertado el Byakugan y que es una chica fuerte, mi hija, es alguien fuerte y potencialmente fuerte para el clan.

-Y que sugieres siendo su padre.

-No lo sugiero siendo su padre, será una orden del patriarca del clan Hyuga.

Algunas cabezas blancas dudaban que pudiera tomar una buena decisión respecto a su hija, después de todo la niña ya tenia 6 años y solo habían tenido problemas.

-Esperamos que digas tus planes para con ella, recuerda que va a la academia ninja.

-No eso ya no es una prioridad, ahora mismo tengo una cita con Hokage-sama para sacarla definitivamente.

-Pretendes mantenerla aislada de todos?

-Hinata será entrenada a las afueras de la aldea, ira a la mansión que se encuentra en la cuidad del fuego, será entrenada por los mejor en nuestras artes, ire a inspeccionar su progreso con Neji cada final de semana.

-Te parece eso que es una buena decisión, la alejaras de todo el ambiente de combate de la aldea, la idea de que su primogénita sea la líder del clan es que sea fuerte, que crezca cerca del clan y con su clan.

-Lo se, pero eso no es una opción ahora mismo, las familias dañadas por los actos de Hinata están exigiendo que sea expulsada de la aldea por casi matar a sus hijas. Hable con Hokage-sama respecto a esto, el sabe que será complicado que en la academia tenga de nuevo una aceptación después de los rumores que hayan llegado a los oídos de los niños, la odiaran, le temerán.

-Y eso es malo acaso?, después de todo que sientan respeto por ella es lo mejor.

-No, esta mal, lamento recordarles el carácter de mi hija, saben que por los golpes no podremos sacarle el potencial que tiene, no por medio de la intimidación, ella necesita alejarse de todo lo que esta pasando ahora para poder crecer de una manera diferente.

-Entendemos tu punto Hiashi… esperamos que sea la mejor decisión.

-Lo será, ella es mi hija después de todo.

Alejarla de todo por su bien?, un padre no quiere alejarse de su hija a menos que sea lo mejor para ella, pero ese era su pensamiento verdad?, alejarla para que ella no sufriera de las tormentosas miradas de aquellos que la despreciaran por golpear a unas niñas. Tenia algún derecho sobre lo que decía si el la miraba con desprecio y enojo?, su mente era un manojo de pensamientos y alteraciones por su hija, la quería tanto que demostrarle amor y cariño le era difícil, no quería que fuera débil, no quería que la trataran mal y si para eso tenia que alejarla de todos lo haría sin pensarlo, si para que ella se convirtiera en una hija fuerte y llena de valor tenia que aislarla de esos pequeños, lo haría.

El orgullo y deshonra era una causa suficiente para decirle que tenia que alejarse de todo, quizás si le explicaba las cosas con menos dureza ella lo comprendería… quizás.

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Esa sensación horrible crecía en su estomago y se posicionaba en su pecho como una lacra, sus ojos puestos en el techo de su habitación hace mas de 2 horas era desconsolador, ya que las imágenes de el tirándola de su brazo lo atemorizaban, su boca estaba con un amargo sabor, le desesperaba no saber que era lo que sucedía con esto dentro de el. Su primera amiga había sufrido bastante, quizás el había perdido todo y estaba solo en el mundo, pero ella tenia a una familia que la despreciaba, ¿pero que era peor?, ¿perderlos a todos o vivir con ellos odiándote?.

Decidió dejar de pensar y recordar todo, tenia en su mente el echo de ver a su amiga sufrir y ahora veía a toda su familia muerta, ¿pero no estaba solo verdad?, tenia a sus amigos que lo apoyaban que lo apreciaban como era, sin sentir lastima por haber quedado solo. Los tenia a ellos… y eso termino sacándole una sonrisa.

Se levanto y se dirigió al baño, hoy vería a Hinata-chan y al ruidoso de Naruto en la academia, los vería de nuevo y todo volvería a ser como era antes del accidente.

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Era tan enorme como lo recordaba el día de ayer, o quizás era aun mas grande hoy, ¿le habrá echo algún cambio?. Se permitía hacer esas preguntas en su mente para no pensar en su castigo, ya tenia su morral listo para partir a la academia, pero ella sabia que su padre la habia retirado, las esperanzas son las ultimas que se pierden… Su padre la había llamado a su despacho, sabia que su castigo seria entrenamiento doble, quizás ahora su primo volvería a entrenarla y bueno su padre igual lo haría, pero eso no la desalentaba para nada, quería volverse fuerte, quería ser un orgullo para su clan y sobre todo para su padre, quería que algún día la reconocieran.

El miraba hacia fuera por la gran ventana a las espaldas de su escritorio, su estado era pensativo debía decirle a su hija mayor que ya no estaría con ellos, que seria excluida por un largo tiempo. Ya lo había pensado toda la noche, había hablado con todas las personas que estarían a cargo de esto, solo faltaba informarle a ella.

Se dio la vuelta y miro sus ojos blancos igual que los de su madre, llenos de esa calidez y amabilidad que siempre la caracterizo, incluso antes de su muerte sus ojos mostraban estar llenos de amor. Vio que su hija cargaba el bolso que llevaba a la academia y su pecho se apretó, la miro endureciendo sus ojos y comenzó hablar, después de todo sabia que si era comprensivo como debió de ser ella no sentiría miedo.

-Hinata hoy mismo partes a la ciudad del fuego.- dijo y la pequeña niña se estremeció.

-O-oto-sama.- fue lo único que salio de sus labios, después de eso ella se paralizo, su pequeño cuerpo no reaccionaba ni menos asimilaba lo que le habían dicho.

-Escúchame Hinata!.- vocifero y ella pego un pequeño brinco.

-Ha-hai!

¿Porque debía irse?, su padre la estaba echando, la estaba alejando de todo lo que ella quería, de su hermana, de sus amigos… de el.

-Hoy partes a la ciudad del fuego, iras y estarás el tiempo que sea necesario y te convertirás en la digna heredera que necesita nuestro clan, quiero que seas fuerte y que nadie te mire mal, no quiero que los ancianos del clan me digan que Neji es mejor tu.- sus palabras entraban por sus oídos llegando a su pequeña mente tratando de entender a lo que se refería su padre, le decía cosas que no terminaba de entender.- ahora ve a tu cuarto y recoge todas tus cosas, te vas hoy mismo.

-Hai!

El camino por el pasillo le parecía eterno, mientras caminaba por el suelo de madera, sus piernas temblaban, no sentía el suelo bajo sus pies, era como estar en otro lugar. Al llegar a su habitación se detuvo en la entrada y comenzó a mirar, todo, su cama esta perfectamente hecha, su ropa ordenada como de costumbre, todo era un verdadero cuadro, todo se veía perfecto.

"Extrañare todo de este lugar… no tengo tiempo de poder despedirme de ellos…"

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-¿Llegara tarde verdad?

-Espero que si.

Una mirada de un azul profundo junto con una azabache puestas en la puerta del salón, esperando a que alguien en particular la cruzara y todo regresara a la normalidad, a su normalidad.

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-Esta todo listo, estas a cargo de ella Ko, eres responsable de todo lo que le suceda a mi hija, confió que serás claro y racional con ella, tanto como duro en su entrenamiento.- a puertas cerradas hablaba con su subordinado de confianza, a quien le había confiado el bienestar de la pequeña que dejaba su casa para ser una mejor shinobi.

-Hai! Hiashi-sama.

-Ko… es difícil para mi dejar que unas de mis hijas parta a un lugar donde estará lejos de mi por mucho tiempo, habrán momentos en los que no podre ir a verificar su entrenamiento, pero no quiero que descuides ningún detalle de ella, serás su madre y su padre.- era tan difícil decirle que le entregara el amor que el nunca pudo darle, dios solo tenia 6 años y las veces que le entrego cariño fue cuando su madre estaba viva, odiaba no poder decirle que la amaba mas que a su vida, se maldecía por estar del lado de la severidad con ella, pero había sido su único apoyo para poder sobre llevar la perdida del amor de su vida.- Te lo ruego Ko, cuídala.

Nació en la familia secundaria y tenia a cargo a la mayor de las hijas del jefe de su clan, tenia a cargo a la niña mas dulce y tímida de las dos, pero con la que menos costaba comunicarse, ella no usaba la fuerza para obtener algo, no lo llamaba con altanería, ella siempre lo había llamado con tanto respeto como a su padre.

-Hai!, cuidare de Hinata-sama con mi vida, me preocupare de que se convierta en una shinobi fuerte y digna de ser la líder de nuestro clan, y si es necesario daré mi vida en ello.

"Eso era lo que quería escuchar".

-Entonces retírate y cumple con tu misión.- Ko era el único de sus subordinados que sabia realmente que amaba a sus hijas, era con el único que podía hablar y sacarse esa horrenda mascara de frialdad, agradecía que fuera una persona que comprendía el porque de sus actos para con sus hijas.

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" Debo despedirme de ellos, debo decirles que me iré, no quiero irme así nada mas".

Sin pensarlo dos veces, agarro dos trozos de papel y comenzó a escribir en uno de ellos, por lo pronto debía encargarse de escribir pronto su despedida, a sus únicos amigos.

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-O-oto-sama.- lo llamo de pie frente a el, su padre la miraba sin saber que era lo que ella quería, pero al ver que apretaba dos sobres sobre su regazo pudo entender de que podría tratarse, su mirada se hizo aun mas severa al mirarla.- Y-yo…- callo de inmediato al escuchar la fuerte voz de su progenitor.

-Hinata, no dudes en tus palabras, no quiero que tartamudees nunca mas.- debía decirle que confiara en el, que no le temiera, que siempre estaría para escucharla… que la amaba.- Una Hyuga no debe comportarse asi.- termino diciendo lo que su corazón no quería.

-H-hai!

-Continua.

-Oto-sama, m-me gustaría poder despedirme de m-mis amigos.- su voz trato de ser fuerte y decidida, pero era inútil pensar que ella podría calmarse con esa mirada gélida que le pegaba su padre.- quiero hacerlo antes de poder partir de la aldea.

-Esos mocosos… ¿quieres decirme quienes son?.- el lo sabia perfectamente, se encargo de informarle a Ko que ella no debía juntarse con el chico zorro por el bien de ella, que era peligroso, quizás no era un peligro para ella en cuanto a que el estuviera cerca de su hija, pero su clan era estricto, tanto que podrían ser aun mas severos que el con ella.

-Uzumaki Naruto y Uchiha Sasuke, e-ellos son mis mejores amigos.- subio la mirada para encontrarse con los ojos blancos de su padre, su mirada era nerviosa pero decidida, tenia miedo pero seria fuerte por sus amigos y los defendería a toda costa, ¿que mas podría ir mal?.

-Hmm… Uzumaki Naruto y el ultimo de los Uchiha, ellos son tus amigos.- esperaba temerosa de lo que diría, esperaba que le prohibiera hablarlos, esperaba para decirle que ellos son unas buenas personas y que no porque el lo diga se alejara de ellos… ¿seria capas de hacerlo?, maldición, lo miraba y sabia que solo aceptaría todo lo que dijera su padre, le debía respeto.- ve, pero vuelve pronto, Ko ya estará listo y no quiero que se atrasen mas.

-Arigato Oto-sama.- una reverencia y salió a paso tranquilo, luego de que su padre no pudiera verla Hinata apresuro su paso hasta que se puso a correr.

Paso el gran pasillo apretando dos sobres blancos con nombres escrito en cada uno de ellos. Acelerada y feliz estaba, podría despedirse de ellos aunque no la vieran, sabia que a estas horas estarían en la academia y no quería ir a interrumpir una de sus clases. Salió de la mansión y sin detenerse a mirar corrió a todo lo que sus pequeños pies le dieron, corría y una sonrisa triste se formaba en su rostro, quería aferrarse a la idea de que jamás nadie podría separarlos, pero lo cierto era que eso no podía ser parte de su realidad, su padre le dio el peor de los castigos, aislarla de todos, abandonarla con su guardián. Las calles comenzaban a llenarse de gente y ella solo las esquivaba, tenia prisa y los aldeanos la obstaculizaban, de repente se detuvo a mirar donde estaba, cuanto era lo que le faltaba, mirando a todas direcciones pudo divisar el edificio de Uzumaki Naruto, sin pensarlo se puso en marcha nuevamente, corría y esquivaba a la muchedumbre.

"¿Cuanto hace que los conocí?"

"No lo recuerdo, nunca conté los días"

"Los voy a extrañar a ambos"

"No me quiero ir"

"Debo ser fuerte y cumplir con las expectativas de mi padre y así… quizás pueda regresar pronto"

La ultima carta que tenia en sus manos y ella frente la puerta de el, estática, no podía mover su cuerpo, si dejaba esta carta bajo la puerta seria el ultimo momento en que estaría en la aldea, y no quería dejarla, no quería dejar el ultimo pedacito de tiempo que le quedaba en ese lugar, en su hogar, con sus amigos.

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-¿Esta lista Hinata-sama?

-Hai Ko-san.

A la salida de la aldea su padre, su querida hermana y su primo despedían a los integrantes de este cambio, ella tenia ganas de que al menos pudieran darle un abrazo de aliento, pero su padre se contuvo, su hermana solo la miraba como si partiera alguien cualquiera, su primo, el no hacia nada…

Un seco adiós a la pequeña niña que deberá luchar contra la soledad, ni una sonrisa, ni un adiós como los imagino… todo era frio, excepto la mano de su guardián que sujetaba con fervor y decisión. Cuando se dio la vuelta para no mirar atrás la figura de sus amigos la noche de ayer la hizo temblar, extrañaría todo de ellos, había aprendido a quererlos tanto que dolía no poder despedirse como era debido, dolía tanto que su débil figura lloro, se permitió llorar porque su padre no la estaba viendo, se permitió tirar esas lagrimas porque necesitaba hacerlo… se permitió llorar al darse cuenta que a partir de ese momento se obligaría a ser fuerte y la mejor.

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-No vino, de nuevo…

-Ayer la pillaron Sasuke, quizás su padre la castigo y no la dejo venir de nuevo.

-No entiendo, su padre la castiga todo el tiempo, no entiendo.

-Su padre es un gruñon, ya veras que mañana si viene Hinata-chan a la academia.

No era que estuvieran aburridos de la situación, pero pensaban que su amiga les hacia falta, ella reia de todo lo que hacían, ella los aconsejaba con las tareas, los ayudaba, se sonrojaba y les gustaba, no les ponía peros cuando querían hacer algo. Estaban literalmente echados en sus puestos, esperando a que terminara la aburrida clase, no podían siquiera concentrarse… pero nunca faltaba alguien que molestara.

-Ne Sasuke-kun, te gustaría que comiéramos juntos… ah claro sin el pesado de Naruto.- dijo una hermosa niña de cabellos rosados que se habia puesto a su costado, estaba sonrojada y mostraba una sonrisa soñadora.

-No…- dijo sin ganas de mirarla, no tenia el animo de que lo molestaran el dia de hoy, y miro a su amigo, su rostro le decía que esa niña con su comentario le habia molestado, si lo buscaba a el porque se tenia que meter con su mejor amigo, ella ni por ser linda tenia el derecho de nada, furioso trato de calmarse y se levanto de su posición y la quedo mirando fijamente a los ojos, ella sin darse por enterada de la manera que la miraba se sonrojo.- No iria contigo aunque me pagaran por ello, y deje de insultar a Naruto que eso te hace la peor de todas.

-Sa-Sasuke-kun.- dijo avergonzada y llena de pena, el no gustaba de ella y odiaba que tratara mal al rubio odioso y sin padre, estaba exasperada, el no tenia el derecho de reprocharla por decirle sus verdades al rubio odioso.- pero es la verdad, es un pesado.

-Bueno entonces evítalo y lárgate de aquí, es mi mejor amigo y tu no eres nadie.- dijo volviendo a su posición anterior, no le agradaba para nada que molestaran así, le recordaba que por su culpa su mejor amiga ya no estaba con ellos. Sasuke tenia el presentimiento de que la noche anterior fue la ultima en donde podría apreciar su sonrisa…- Naruto, ella no volverá.- eso podría interpretarlo de muchas maneras, pero, el no le explicaría a su amigo a que se refería, sabia que no podría entender que se refería a su amiga y no a la rosada de un momento atrás.

El había notado como miraba su amigo a la rosada, sabia que le molestaba mas de la cuenta que le dijera que era un molesto, no sabia si gustaba de ella, pero había una preocupación en cuento a su trato y quizás era normal para el, pero si estuviera Hinata aquí quizás dejaría de mirarla a ella, no le molestaba, pero ella no merecía ni una mirada de afecto de su parte, era una pesada, miraba en menos a todos los que ella creía que no eran como ellas… Odiaba a Haruno Sakura.

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-Vamos Sasuke te invito a ichiraku hoy tengo un cupon extra y quiero compartirlo contigo.- decía tratando de convencerlo con una sonrisa.- o te arrepentiras, se que igual gusta el ramen.

-Jajajaja…- se agarraba el estomago, le dolia de tanto reir.

-Hmm!, no se de que te ries.- dijo el rubio haciendo un puchero.

-De ajajajaj nadie…- decía mientras paraba de reir.- acepto amigo, vamos a comer.

-No se porque todo me dice que te burlas de mi.- inflando los cachetes miraba a Sasuke, el otro solo podía sonreir.

Quien no lo haría verdad, fue un dia lleno de detalles graciosos, su amigo ayudo en ello, habían estado todo el dia juntos después de clases a las orillas del rio, Sasuke le mostraba a su amigo como era que entrenaba con su padre antes de morir, Naruto habia estado tan sorprendido, que cuando vio que salía una pequeña bola de fuego de su mano se tiro hacia atrás y callo al agua, el pequeño Azabache asustado miro hacia el agua y veía como se asomaba una mancha amarilla hacia la superficie, el rubio no estaba llorando ni tenia miedo, solo saco su cabeza y lo miro por unos segundos, Sasuke no entendia porque lo miraba de esa manera, habia llegado a pensar en que su amigo era como retardado, pero al escuchar como gritaba su amigo, se sorprendio, el rubio gritaba que era increíble lo que habia echo, que nunca pensó que el podría hacerlo, al salir del agua le pidió que le enseñara y no se reuso…

-No se porque siento que te has reido de mi todo el dia.- volvió a decir mientras inflaba aun mas sus cachetes.

-Eso no es verdad, solo que hoy ha sido un dia muy divertido… ahora ya no te pongas asi y vamos a comer ramen!.- sin pensarlo se puso a correr esperando que su explosivo amigo lo siguiera, cosa que no tardo en hacer.

-No llegaras antes que yo Sasuke!

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-No me gusta cuando el día acaba y debo volver a casa.

-A mi tampoco me gusta.

-¿Porque no vienes a la mía y te quedas a dormir?

-¿Enserio?

-Claro, yo ya me he quedado un par de días en la tuya… y ahora quiero ser yo quien te invite amigo.

-Muy bien, entonces este día aun no se termina!.- grito el pequeño Sasuke.- debes acompañarme a mi casa primero, buscamos algunas cosas y ya.

-Ok!.- grito el rubio también levantando su mano derecha, estaban felices.

En carreras pasaban a la gente que iba quedando en el centro de Konoha, ambos trataban de llegar primero, su radiante sonrisa era incorruptible, nadie podría bajarle de sus labios esa sonrisa. Pasaban las calles tratando de ser el primero… solo consiguieron llegar cansados, ambos al mismo tiempo tocaron la puerta del azabache.

-Primero!.- dijeron al mismo tiempo, con sus rostros rojos por el calor.

-Yo llegue primero Sasuke!

-No eso no es verdad, yo toque la puerta mucho antes que tu.

Discutían como los niños que eran mientras el azabache abría su puerta, al entrar vieron un sobre blanco tirado en el suelo, ambos lo quedaron mirando pero ninguno hizo nada.

-No lo toques podría ser una bomba.- dijo nervioso el rubio del lugar.

-Tu crees?, quien quería verme muerto?.- dijo en voz alta y las imágenes de su hermano apuñalando por la espalda a sus padres comenzaron a invadirlo, lo odiaba tanto, lo odiaba por haberle quitado su infancia, lo odiaba por haber sido su figura a seguir y luego se transformo en lo mas despreciable.

-No creo amigo.- el rubio paso de el y se agacho a recoger el sobre, lo mido por todos lados y vio el nombre de su amigo escrito en el.- es para ti.

Abrió cuidadosamente el sobre estando aun en la puerta y vio de quien era.

-Es de Hinata-chan y dice que a ti igual te dejo una.- termino diciendo y el rubio se dio vuelta.

-Para mi?

-Si, ella se despide de nosotros.- sin esperar a que siguiera hablando su amigo Naruto se dirigió a la puerta.

-Te espero en casa, no tardes.- dijo y salió corriendo.

-Hinata-chan… se fue.- su casa estaba completamente bacía ahora, entro y cerro la puerta detrás de el, se dirigió hacia la mesa y tomo asiento para comenzar a leer.

Sasuke-kun, esta es una carta de despedida, también deje una para Naruto-kun…

Oto-sama me dio un castigo después de lo ocurrido anoche, el me dijo que debo marcharme de la aldea para poder ser una mejor líder para nuestro clan, creo que confía en que puedo llegar a ser una buena, también me dio permiso para ir a despedirme de ustedes, en mi mente utilice la excusa de que estaban en la academia, en clases, y no quería molestarlos, pero eso no es verdad, no podía verlos a la cara y decirles que me iría, si los veía por ultima vez quizás no hubiera tenido la fuerza de marcharme… quiero agradecerte todo, fuiste el primer amigo que tuve, me hablaste sin importan lo poca cosa que soy, sabes Sasuke-kun agradezco mucho haberte conocido… Arigato, sin ti nunca hubiera tenido el valor que ahora tengo.

No me busquen en casa, no estaré, no se cuanto tarde en regresar, Oto-sama no me dijo cuando regresaría, pero lo hare, espero que no me olvides, yo sobreviviré para poder recordarlos y así regresar y verte de nuevo, te quiero mucho Sasuke-kun.

Prometo volver fuerte, prometo volver y poder abrazarte de nuevo amigo.

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Estaba mas agitado de cómo había llegado a casa de Sasuke, pareciera que su corazón fuera a saltar de su pecho, probo con bocanadas de aire para poder calmarse, abrió rápidamente la puerta y ahí estaba en el suelo, ese mismo sobre blanco que decía su nombre, sin pensar en nada entro y recogió el sobre, camino hasta adentro y se sentó en el suelo para comenzar a leer.

Abrió lentamente el sobre temiendo lo que le había dicho su amigo, no quería no volver a verla mas, su mente no quería pensar que ella desaparecería de sus vidas después de que gracias a ella lleno ese espacio vacío, no quería leer, pero debía.

Naruto-kun, esta es una carta de despedida, también deje una para Sasuke-kun…

Hola, no soy lo suficientemente valiente como para mirarte a la cara y decirte que me voy, a si que he escogido escribirles a ambos. Ayer Oto-sama me dijo que me daría un castigo por haber salido de la casa sin permiso, hoy en la mañana me dijo que debía marcharme a un viaje para poder crecer como líder del clan, Oto-sama piensa que asi me volveré fuerte y digna de ser la heredera y sabes… gracias a ti comprendo que no debo rendirme, te he observado de antes de conocerte y el valor que has demostrado a pesar de la adversidad me han hecho pensar que debo ser fuerte, para mi y los que me rodean, aun no comprendo el porque de lo que hablan los adultos, pero no importa ya que yo tengo mi propia forma de mirarte.

Arigato Naruto-kun, quizás no lo recuerdes pero me salvaste, no sabias quien era y aun así me defendiste, por eso no pude dejar de seguir tus pasos, Arigato Naruto-kun.

No me olvides que yo jamás lo hare, no me olviden porque volveré.

Sus ojos se llenaron de lagrimas al terminar de leer la carta, su mejor amiga lo apreciaba de una manera que jamás creyó posible, era verdad que eran sus amigos pero nunca lo imagino, alguien lo quería y valoraba mas de lo que su pequeña mente pensaba, dolia tanto saber que no la volveria a ver durante bastante tiempo.

Después de unos momentos pensando, guardo la carta en el lugar mas seguro que pudo encontrar, debajo de su colchón, en ese lugar podias encontrar los cupones mas valiosos para el pequeño rubio.

"Mis cosas valiosas".

-Naruto abre la puerta.- se escucho del otro lado junto con unos golpeteos insistentes.

-Ya va!.- dijo encaminándose hacia la puerta.

-Se fue…

-Lo se…

-¿Porque se fue en el momento que mas la necesito?.- dijo ya sentado en una de las sillas que completaban el juego del comedor del rubio.- Echare mucho de menos a Hinata-chan.

-Se ira a ser mas fuerte, ella será tan fuerte que podrá patearle el culo a Neji, será tan fuerte que le tapara la bocota a su papa, ya veras… ella volverá fuerte y nosotros debemos esperarla de la misma manera, seres fuerte, tan fuertes que podremos defenderla de todos cuando ella nos lo pida.

-Seremos los mas fuertes, nadie nos podrá vencer.

El optimismo que erradiaban sus cuerpos era emocionante, aceptaron que volverían a verla con su grito de guerra, el hacerse fuertes era la meta antes de volver a verla, tenían que crecer para poder verla a los ojos y decirle todo lo que acumularon al leer sus palabras, ambos tenían conceptos distintos de lo que habían leído, ambos pensaban que no querían estar sin su compañía, era primordial para su grupo, era el pilar que los junto como amigos, si no fuera por ella, quizás no hubieran tenido el apoyo que tanto necesitaban en esos momentos…

CONTINUARA…

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NOTA DE MI! xD

Bueno ya termine este capitulo que era la conti del anterior, espero que les haya gustado, me costo bastante escribirlo, la verdad es difícil escribir desde una perspectiva de unos niños de 6 años… y mas si se están convirtiendo en ninjas, juegan muchas cosas en contra, ya que no me acuerdo mucho de mi infancia xD ajajajaj (detalles).

Hinata se fue, quien sabe por cuanto tiempo… Naruto y Sasuke quedaron solos en la aldea, ambos no tienen padres, pero ahora en mi fic se tienen el uno del otro, las cosas cambiaran, aun hay un secreto que se debe saber… uff!... jajajaj ya verán…

Bueno sin mas que decir los dejo porque debo ir a casino a comer… muero de hambre y si no llego en menos de 12 minutos lo cierran y me cagare de hambre toda la puta tarde!...

COMENTEN QUE ME HACEN FELICES SUS COMENTARIOS… PLZ! Agradezco a todas las personas que me dejaron comentarios, muchas gracias los valoro mucho.

Adeo… :3