07

- Dime – exigió - ¿aún te interesa Ben Taylor?

- ¡Cielos, no!

- Entonces…

Hermione respiró hondo, estaba temblando…

- Tengo que decirte algo importante, y espero que lo entiendas y no te enojes porque yo…

- Toc, toc, toc…Toc, toc, toc

- ¿Quién?

- Servicio a la habitación.

Draco suspiró frustrado a la vez que abría la puerta.

- Hay un paquete para la señorita Granger.

- ¿Para mí? – preguntó Hermione tomando una alargada caja cubierta de papel brillante.

El rubio cerró la puerta olvidando darle propina al mensajero¿qué podría ser ese paquete?

- Oh Draco…es hermosa. - Exclamó la castaña sosteniendo entre sus manos una rosa con 3 orquídeas alrededor.

El rubio se puso lívido de furia.

- Yo no te mandé nada.

- ¿No fuiste tú? - exclamó - ¿Entonces quién?

Cuando Hermione miró alrededor ya no había nadie.


Al mismo tiempo un rubio furioso recorría los pasillos del hotel; Draco había tomado sin siquiera pensarlo la tarjeta que estaba pegada a la caja, en cuanto sus ojos se posaron en el mensaje salió de la habitación sin dar explicaciones a Hermione; y no era para menos, el mensaje decía:

Herm, te espero en el bar del hotel para que recordemos viejos tiempos. Atte. Ben"

- "¿Recordar viejos tiempos? " – se repitió iracundo – "¿Recordar como le había roto el corazón a Hermione?"

Entró al bar como una ráfaga, sus ojos localizaron de inmediato la figura de él, estaba sentado en la barra, se dirigió hacia Ben, lo que tuviera que hablar con Hermione lo podía arreglar con él.

- ¿Herm? Ah, eres tú…

- Si, soy yo idiota y ahora mismo vas a decirme que es lo que te traes con mi prometida.

- ¿Tu prometida? – preguntó irónico – Vaya, si que es rápida…

Draco lo observo intentando descifrar el tono mordaz en sus palabras.

- Seguramente te acaba de dar el sí.

- ¿Y si así fuera, qué?

- Obviamente ella sabía que de un momento a otro se descubrirían sus mentiras y prefirió tomarte la palabra.

El rubio le siguió el juego, no sería él quien le dijera que Hermione seguía disponible.

- Explícate. – le ordenó

- Lo haré, pero será mejor que vayamos al salón privado. – Ben se levantó de la mesa y con asentimiento en la cabeza le indicó al barman que les llevara una botella de vino.

Pasaron unos minutos sin que Draco dijera nada, pero cuando Ben tomo asiento y empezó a divagar sobre el "buqué" del vino, la paciencia se le agotó.

- Bueno, dejemonos de juegos y habla.


Al mismo tiempo, Hermione estaba en su habitación ideando la mejor forma de decirle la verdad a Draco, o si era bueno hacerlo…

- Tengo que decirselo, no quiero mentiras en nuestra relación…

- "Pero si lo haces podría ya no haber relación"

- Debo arriesgarme

- "Si no se lo dijiste hace 2 años fue por algo ¿qué te hace pensar que Draco te perdonara?"

- Sé que lo hará, cuando sepa todo lo que he pasado y lo arrepentida que estoy…

- "¿Acaso no lo conoces, él no es de las personas que perdonen con facilidad, mucho menos las mentiras."

- ¡Deja de atormentarme! – le gritó a su conciencia.

- "¿Estás conciente que lo perderás?"

Ante esta pregunta la castaña se quedó muda, es cierto…lo perdería, nada podría evitarlo. Lo amaba, pensaba que no debía haber mentiras entre ellos, pero si eso significaba perderlo…

- "¿De qué serviría que le dijeras la verdad¿Cómo podría enterarse?"

- Ben…

- El no dirá nada, porque no le conviene; además tú en verdad lo quieres, el amor que sientes por el es verdadero, ya no estás mintiendo.

- Nunca mentí, jamás quise hacerle daño. – recapacitó ella

- "Entonces…"

- No, no diré nada, aceptaré casarme con él; lo haré feliz…muy feliz y yo también buscaré mi propia felicidad.

- "¡Perfecto!" – se felicitó.

- No se si estoy haciendo lo correcto, pero aceptaré las consecuencias, merezco ser feliz, ya me cansé de pensar siempre en los demás.

Hermione sonrió ante su determinación, aunque sabiendo que probablemente después se arrepentiría decidió celebrar el momento:

- ¿Señorita? – dijo llamando a la recepción - Sí, habla Hermione Granger, quisiera que me mandaran una botella de su mejor champagne…


- Supongo que sabrás que ella y yo tuvimos una relación…

- Sí, se como salieron juntos y después de un tiempo tu la engañaste con su mejor amiga y la echaste de su casa.

- ¡Típico de ella, siempre tiene que quedar como la víctima!

- Vuelve a hablar así de ella y te rompo los dientes – amenazó el rubio.

- ¡Uy, que sensible! – se mofó Ben – bueno, continuo…

Draco se calmó y tomo asiento frente a él.

- No entraré en detalles sobre como nos conocimos y la relación que tuvimos – dijo – pero está de más decir lo mucho que Hermione me adoraba…

Ese tipo era mucho más engreído que el mismo Draco.

- Hacía todo lo que yo le pedía, y me refiero a TODO – dijo con picardía en la voz.

- Se bien que ella era virgen, yo fui su primer hombre. – anunció el rubio sin poder reprimir un dejo de orgullo y posesividad en su voz.

Estaban tratando a Hermione como un objeto.

- No me refiero a lo sexual, porqué nosotros jamás compartimos la cama, bueno, en realidad si dormimos muchas veces juntos, pero solo eso.

El rubio apretó con fuerza su copa.

- Estoy seguro que no hay nadie que conozca a Hermione mejor que yo.

- ¿En verdad crees conocerla? – preguntó Draco sirviéndose una generosa copa de vino.

- La conozco. – Afirmó Ben con total suficiencia - ¿Acaso tú sabes cuál es mayor sueño?

Draco pasó saliva, obviamente no lo sabía.

- Ser maestra de arte dramatico para niños ¿no te parece de lo más mediocre?

Él se abstuvo de opinar, lejos de parecerle mediocre le parecía el trabajo perfecto para Hermione, bien conocía la debilidad que ella sentía por los pequeños.

- Al menos sabrás lo más básico… - al ver que Draco no respondía continuó en tono mordaz - ¿no¿Acaso no sabes cuál es su color favorito?

Claro que lo sabía, era rojo o quizá purpura…

- Verde.

¿Verde?

- O su comida favorita…

La china, el sushi le encantaba.

- La italiana, le fascina el espaguetti.

¿Italiana?

- ¿Su prenda favorita?

Tenían que ser los vestidos.

- Las camisas holgadas…

¿Camisas holgadas?

- ¿Sus películas favoritas?

El cine de arte, películas dramáticas, de eso estana seguro…

- Comedias románticas

¿Comedias, acaso ese tipo bromeaba?

- Y así podría seguir toda la noche…conozco a Hermione más de lo que se conoce ella misma,

de eso estoy seguro; incluso puedes comprobarlo.

- "Claro que lo voy a hacer" – No es necesario, confío en ella – mintió el rubio

- Ah, ya veo, entonces supongo que te contó que bastaba con que yo diera una orden para que Hermione la cumpliera, o que había noches que me rogaba que me quedara a su lado, era tan infantil, y yo a veces era tan cruel con ella.

- "Maldito" – pensó Draco ante la cínica afirmación de él.

- …Pero puedo afirmar que ella estaba feliz con la situación.

- Cerdo… - masculló Draco intentando contener su ira.

Ben lo ignoró y continuó con su relato:

- Sin embargo después de un tiempo nuestra relación fue en declive, Hermione me aburría con su servilismo, ella estaba conciente de que yo no la quería, temía que la dejara, por lo que cuando le propuse ese plan ella no dudó en hacerlo, supongo que pensó que eso salvaría nuestro noviazgo…

- ¿De qué plan hablas? - preguntó Draco levantándose como impulsado por un resorte.

Ben sonrió con malignidad.

- ¿Jamás te lo dijo? – preguntó irónicamente.

- Si te lo pregunto es obvio que no me lo dijo nunca. – respondió el rubio más impaciente que nunca.

- Esto va a ser duro para ti, será mejor que te sientes…

- ¡Habla de una vez!

- Pasábamos por un mal momento, sentimental y económicamente; Harry le debía un favor a Hermione y yo le sugerí que se lo cobrara…

- ¿De que forma?

- Ideando el "encuentro casual" entre ustedes dos.

- ¿Cómo?

- Su encuentro no fue casual, ella y yo planeamos la forma en que iba a enamorarte para así lograr mmm…¿Cómo decirlo? …Obtener algunos beneficios.

- No es cierto… - dijo Draco pasando por una fase de negación.

- ¿Acaso pensaste que era el destino? – se mofó él.

- Ella no se prestaría para eso… - aseguro fúrico el rubio dispuesto a darle la paliza que deseo desde que lo vio al entrar al bar.

- Pues lo hizo, y aún hay más…


Draco llegó un par de horas antes del amanecer; había pasado las últimas horas paseando, asimilando todo lo que ese tipo le había dicho sobre Hermione, era mentira, tenía que ser mentira, de lo contrario no sabía que sería capaz de hacer, sentía arder sus entrañas por dentro, sentía furia y dolor en iguales cantidades.

El era ante todo un hombre de negocios, por tanto era frío, racional, no se dejaría llevar tan fácilmente por las bajas pasiones, primero comprobaría que tan ciertas eran las cosas que Ben le había dicho sobre Hermione; incluyendo desde luego el sórdido "plan"

¿Y si era cierto?

Prefirió no pensar en eso. Si fuera verdad...no, ya pensaría en eso después, mucho después.

Alejó los demonios de su cabeza, y entró a la habitación de Hermione, quien seguramente estaría dormida desde hacía bastante tiempo…

No se equivoco, allí estaba ella con su maravillosa melena cubriendo su espalda, ocultando a medias ese rostro angelical, que lucía más precioso mientras dormía, su respiración era tranquila, quien la viera no creería jamás que era capaz de hacer todo de lo que la habían acusado.

Decidió dejarla dormir, no tenía ánimos para despertarla, él también quería descansar, prensar tranquilamente, y no podría hacerlo si tenía a esa tentación a su lado. Finalmente decidió cerrar la puerta y marcharse hacia su propia habitación.

- Draco…

El rubio volteó.

- Vuelve a dormir.

- Quédate.

- Tienes que descanzar, mañana a primera hora volvemos a Londres.

- Por favor… - suplico ella bajándose torpemente de la cama – Te necesito – dijo acorralando a Draco son su cuerpo y acercando sus labios a los de él.

Un fuerte aliento etílico se desprendió de los labios de la castaña.

- ¿Bebiste?

- Un poco, necesitaba relajarme para poder pensar mejor. – masculló acurrucándose en el pecho del rubio.

- ¿Qué pensabas?

- Pensaba que me encantaría ser tu esposa, si todavía lo quieres…¿me aceptas? – preguntó de manera sujerente empezando a desvestirse.

- "Intenta seducirme" – pensó el rubio – "¿Porqué cambió tan deprisa de opinión?"

Sus sospechas empezaron a hacerse de pronto evidentes.

- "Seguramente se enteró que me encontré con Ben…"

- ¿Me aceptas? – volvió a preguntar ella.

Mantén a tus amigos cerca y a tus enemigos más cerca. Esa era la política de Draco, si era verdad que Hermione lo había engañado convenía tenerla cerca para vengarse, si en verdad lo había hecho sería implacable con ella aún más que con cualquier otra persona.

- Esta bien, si eso quieres prepararé todo; nos casaremos pasado mañana…

Como toda respuesta Hermione le sujetó por el cuello y lo besó sin cesar, feliz, ansiosa, entregada…no sabía que con cada beso crecían aun más la sospechas de Draco, el demonio de la duda se había apoderado de él.

Continuará . . .

N/A:

Wow, no tienen ni idea de lo que me costó hacer este capítulo, el bloqueo se prolongó más de lo debido, había veces que le exigía a mi cerebro que avanzara :D pero creo que salí del paso, espero que les haya gustado el capítulo, créanme que me esmeré para que a pesar de mi bloqueo saliera con la mayor calidad posible.

Espero anciosa sus REVIEWS, recuerden que siempre me ayudan a corregir errores y MEJORAR COMO ESCRITORA así que ya saben como poner una sonrisa en el rostro.

Atte. Aimé

Canción recomendada: No sé lo que me das / Franco de Vita