Hola.
Disclaimer: Naruto no me pertenece.
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El sello del alma
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Los géneros son Sobrenatural, Fantasía, Espiritual, Angustia.
Está situada tiempo después de la derrota de Kaguya.
Muchos personajes están muertos, y muchos otros nunca nacieron.
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El sello del alma
VII
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La realidad puede ser percibida de golpe o a cuentagotas. Es posible que los sentidos capten en un instante todo lo que les rodea, que la revelación ataque la mente intempestivamente. También puede ocurrir que la calma y la contemplación permitan reflexionar hasta que la realidad sea absorbida, comprendida.
El esfuerzo mental que hacía Neji para recordar que no todo era un profundo abismo, implicaba que los cambios de realidad fueran percibidos de golpe. Estaba a las puertas del infierno; estaba apiñado entre las rocas frías; estaba bajo el peso de un demonio; estaba al lado de una ser tembloroso que se aferraba a él…
De la mano de la mayor serenidad que su alma había conocido, entendió que tenía entre sus brazos a Sakura, cuando ella dejó de acariciarle, con la punta de los dedos. Comprendió que su pecho subía y bajaba, en un ritmo constante, que bajo su cuerpo estaba el húmedo suelo rocoso de la cueva, que a su lado estaba un cuerpo delgado, acurrucado.
—¿Esto es real?—Escuchó la voz suave de Sakura, había dejado de acariciarlo, para preguntarse si realmente debía confiar en su sentido del tacto.
—No sé—respondió él, con la mirada clavada en el techo de piedra—. Creo que sí.
Creer.
Neji creyó. Por primera vez, en mucho tiempo, creyó en Naruto, en su prima, en su tío, en sus líderes, en su fuerza, en sus compañeros. Un fuego nació en su interior, uno que hasta fue capaz de alcanzar el cuerpo delgado de Sakura.
—Quiero creer que esto es real—susurró ella, su mano, con cortes causados por las espinas de la rosas, se aferró a la camisa de Neji.
—Lo es.
—Hay tantas cosas… Tanto ha pasado que ojalá nunca hubiera sucedido…
Neji cerró los ojos.
En el limbo, había sombras. Él se preguntaba si esas sombras eran seres como él. Los había visto caminar desesperados hacia la boca del infierno, revolcarse en el suelo, tratando de quitarse de encima a las bestias, los había visto cuando se caían de los pájaros… Unas sombras, con su mismo dolor y angustia, unas sombras sin forma.
Ahora que tenía a Sakura a su lado, se daba cuenta de su ceguera. Lo que por tanto tiempo había estado oculto para sus ojos. Esas sombras que había visto, las conocía: tenían los rostros de sus amigos, de sus familiares, o rostros tan humanos como el de Sakura.
El mundo estaba atestado de almas, tan pérdidas como la de él, incapaces de ver lo que estaba frente a sus ojos, atrapadas en el momento de sus muertes, olvidadas por el descanso eterno: presas fáciles de las bestias.
Un sello en sus almas.
—Neji—habló ella de nuevo, su voz ya no temblaba tanto, y tenía los ojos cerrados, una sonrisa tranquila y pequeña dibujada en sus labios resecos—. Cuenta la leyenda que existe un lugar de descanso para las personas que mueren, un lugar donde no existe el odio ni el dolor, en el que esperan, con paz en sus corazones, la llegada de sus seres queridos. Porque sin importar la vida que hayan llevado, en ese lugar nuestras almas encontrarán sosiego, cuando sea su momento. Sin embargo, solo los pájaros, con su vuelo alto y sus fuertes alas, pueden alcanzar ese lugar, porque son los pájaros los que llevan el alma de las personas cuando mueren hasta el cielo.
Cada aliento que salía de la vida de Sakura quitaba una capa más de oscuridad. Las palabras de Sakura, como llaves, abrían sus ojos. Podía entender dónde estaba, el vuelo de los pájaros, el gemido de las almas que caían al pozo, el temblor de las almas que estaban atrapadas como él, tan lejos del cielo.
—No es una leyenda—murmuró Neji, enredando sus dedos en los mechos rosados, acariciándole.
El cielo parecía al alcance de sus manos, pero Neji jamás se atrevería a alzar la mano. No quería caer en tal desesperación, sería perder para siempre su cordura: creer que su oportunidad de encontrar descanso estaba tan cerca, tan solo haría que diera sus últimos pasos rumbo al hueco del infierno.
El cielo no era para él. Su alma había caído del pájaro, el vuelo del pájaro había sido truncado. Sin embargo, la leyenda que Sakura le contaba era cierta, tan cierta como todo lo que había vivido Sakura desde que él murió.
Con las palabras de Sakura y con su aliento de vida, la verdad fue revelada para Neji. Pudo conocer lo que había ocurrido desde su muerte.
La derrota de Obito y Madara, la aparición de la diosa Kaguya.
También lo que vino después: el odio de los aldeanos.
Agricultores, comerciantes y maestros, cansados de la muerte que los ninjas cargaban consigo, empezaron a tomar las riendas de sus vidas. No querían personas capaces de cambiar la forma de sus cuerpos y engañarlos, no querían que la fuerza bruta estuviera por encima de sus derechos, no querían que con un simple movimiento de manos sus vidas terminaran.
Atacaron a los ninjas, aprovechando su debilidad, porque al desaparecer Kaguya, desapareció el chakra.
Al principio, estaban tan abrumados por su victoria y por la rapidez con la que actuaron los aldeanos, que apenas fueron capaces de reconocer los signos de su enfermedad, de su agonía.
El esfuerzo por moldear chakra los carcomía por dentro: cayeron Tsunade y Naruto, consumidos por el chakra que había en su interior; cayeron los Hyuga por su traición; cayeron los Aburame, comidos vivos por los insectos que habitaban sus cuerpos…
Panaderos y costureras se unieron, estudiantes y herreros trabajaron juntos: crearon ejércitos, se apropiaron de los recursos naturales, justificaron sus acciones con la quema de los poderosos súperhumanos, que caían muertos a sus pies.
Masacraron a aquellos que eran capaces de los más peligrosos juegos mentales, a los que podían controlar las aguas, las arenas, los vientos. Cayeron las aldeas, cayeron las academias, cayeron sobre los ninjas el fuego ya persecución.
Neji cerró los ojos, y las sombras que eran sus recuerdos adquirieron luz. Recordó el vuelo del águila que llevaba el alma de su tío, en una mañana fría; la grulla, que salió de un río, con el alma de Ino; el cuervo que llevaba el alma de Sasuke; el halcón, veloz, que se llevó el alma de Naruto …
—¿Neji? ¿Estás llorando?
No sabía que podía brotar de su cuerpo otro líquido que no fuera sangre. No sabía que sus lágrimas eran tan saladas como el mar, tan pesadas como las rocas, tan difíciles de controlar como los hilos del destino.
Podía comprender el infierno por el que había pasado Sakura: tantas muertes, tanto sufrimiento, tanta soledad. Sakura cargaba una muerte en sus hombros, en sus ojos, en sus palabras.
Enfrentaba con serenidad la historia de Sakura, la muerte de sus amigos, el miedo de los sobrevivientes. Podía escuchar, a lo lejos, el grito de los demonios, preparándose para la batalla, y podía sentir el bullir de su propia sangre, ansiando esa batalla.
Sabía lo que debía hacer.
Ya no estaba ciego, ya no estaba sumido en la oscuridad. Sakura había compartido con él su aliento de vida, a pesar de la debilidad y del maltrato, le recordó la pasión, la esperanza, el amor…
Tenía la fuerza para enfrentar a los demonios, no para darle un día más a su propio pellejo; sino para evitar que incrustaran los dientes en otra alma. Podía evitarlo, podía quitarles el alimento, podía alejarlas… Y escuchaba sus aullidos furiosos, y no tenía miedo.
Porque sus amigos habían alcanzando el cielo, gracias a las fuertes alas de los pájaros que llevaban sus almas.
Continuará...
Gracias por leer y por acompañarme en mi fic más sobrenatural *y romántico*
Les agradezco mucho sus opiniones, lamento que resulte confuso, ha sido el resultado de un esfuerzo por escribir poco, pero contar algo.
La aniquilación de los ninjas viene a ser una guerra civil (de alguna forma) y el paso de una era a otra: de los superhumanos a los humanos, tal como nos conocemos hoy en día. La exterminación de unos, llevará a la supervivencia de otros. También, no sé si lo he logrado expresar adecuadamente, algunos de nuestros ninjas sí han logrado acoplarse a esta nueva vida, será mencionado más adelante.
El próximo capítulo es lo que mantuvo esta historia en pausa, por tanto tiempo. No estaba segura de incluir una escena, sobre Sarada, pero al final decidí que sí sucedería. Ya el final se acerca, y está escrito. Espero puedan encontrar el tono reconfortante que quiero darle.
Esperaré ansiosa sus opiniones.
Saludos y gracias
(˘◡˘)
