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Capítulo VII: Pequeña revelación.
Tsurugi Kyousuke siempre fue muy observador. Capaz de notar cosas que otras personas no ven e ignoran. Decía las palabras justas en el momento justo y pensaba antes de hablar para no herir los sentimientos de los demás. Podría parecer alguien serio, frio y poco amistoso pero en realidad era una persona muy amable.
Sin embargo con su papel de observador pudo notar algunas cosas.
Casi todos los miembros del club de Raimon de Futbol, podrían ser unos completos idiotas a la hora de notar algo bastante obvio.
Un buen ejemplo, sería su autoproclamado amigo, Tenma. En su mundo solo rondaban balones y futbol. Ajeno a todo lo que sucedía a su alrededor. En conclusión un completo idiota despistado.
Otro ejemplo, el cual le parecía muy irónico, era su ex capitán, Shindou. A los ojos de los demás era una persona perspicaz, astuta y estratégica. Sin embargo eso no parecía funcionar en otros asuntos, ya que había demostrado ser tan idiota y despistado como Tenma.
Pero Tsurugi, jamás se metería en este tipo de temas, no se involucraría para nada. Esto se debía a dos simples razones; primero, no eran de su incumbencia y segundo, no le gustaba meterse en problemas ajenos.
Además con el tiempo se había dado cuenta, que este tipo de temas podría ser más peligrosos y complicados que ganar un Gran Torneo Mundial de futbol con oponentes muy poderosos o proteger a la tierra de una destrucción total. Por eso, mientras más alejado este de esto mejor. Sin embargo su destino no pensaba lo mismo.
-¡¿Qué?!-
El fuerte y ruidoso grito de Midori, resonó por todo el instituto. A su lado Aoi, se veía igual de impactado. Mientras que Akane, bajaba la mirada avergonzada.
-¿A-Akane-san, eso es cierto?- pregunto dudosa Aoi.
La joven asintió sin mirarla a los ojos. Midori la agarro del uniforme y la comenzó a sacudir.
-¡¿En qué rayos estabas pensando?!¡¿Cómo se te ocurre declarar tus sentimientos en pleno club?!¡Así cualquiera pude escucharte!- chillo indignada.
Los orbes de Akane, se convertían en espirales de lo mareada que se encontraba.
-G-Gomen- tartamudeo Akane.
Al ver el estado de su amiga, Midori la soltó, frotándose las sienes.
-G-Gomenasai. E-Es que vi una hermosa foto de Shin-sama y no pude evitarlo, no pensé que alguien me escucharia- se excuso muy apenada.
Apretó la cámara en su pecho con cariño. Cerrando los ojos.
-Shin-sama, daisuki- susurro con las mejillas sonrojadas.
Luego abrió poco a poco sus orbes lavanda para encontrarse con unos ámbares, aturdidos. Sus ojos se ampliaron al reconocerlo y soltó su cámara que se deslizo hacia su regazo.
-¡¿Tsurugi-kun?!-
Akane se quedo estática y sus mejillas ardían. Mientras que Tsurugi la miraba fijamente sin expresión, ninguno dijo nada Quedando el lugar en completo silencio. Una vez que logro reaccionar, la joven tomo su cámara y se puso de pie.
-¡G-Gomenasai!- chillo avergonzada para luego salir corriendo del lugar.
Mientras que Tsurugi, solo la observo irse, sin decir ni una palabra.
Ambas chicas soltaron un suspiro.
-No importa, lo hecho ya está, ahora hay que pensar en lo que hacer ahora- señalo Midori de forma seria.
Aoi asintió en acuerdo- Si, no se puede volver el tiempo atrás. Hay que pensar en positivo-
Akane asintió obediente, algo hizo clic en su cabeza –Sin embargo si lo pensamos de otra manera, tal vez haya una solución-
-Eso es Akane-san, piense en positivo- apoyo Aoi.
-Hai ¡Tal vez pueda conseguir una máquina del tiempo!-anuncio con entusiasmo.
Aoi y Midori la miraron con confusión -¿Heh?- exclamaron.
Mientras que Akane seguía su monologo.
-Como las novelas de ciencia ficción. El protagonista consigue una máquina del tiempo, que lo ayuda a viajar al pasado o al futuro, solucionando todos sus problemas. Así que volveré al pasado, impediré que Tsurugi-kun me haya escuchado y comeré un sándwich de atún- propuso, mientras juntaba las manos con brillo en los ojos.
Al escuchar las disparatas cosas que decía su amiga, Aoi y Midori le salió una gotita de sudor.
-E-Espera, Akane-san, no creo…-trato de decir Aoi, pero Akane la interrumpió.
-Pero aquí está la cuestión ¿Dónde conseguiré esa máquina? Tal vez se la pueda pedir a Fey-kun o Wandaba-sama…-murmuro colocando una de sus manos en su barbilla pensativa.
Midori harta de sus incoherencias, se acerco a Akane y le dio un pequeño golpecito en la frente, haciéndola reaccionar.
-D-duele- lloriqueo.
-Vuelve a decir otras estupideces mas y esta vez lo hago más fuerte ¿Entendido?- amenazo Midori. La chica asintió obediente.
-Bueno volviendo al tema, la persona que sabe tu enamoramiento de Shindou-san. Es Tsurugi-kun ¿No?- señalo lo obvio Aoi, Akane asintió –Entonces no está todo perdido- sonrió con alegría.
Ambas chicas inclinaron las cabezas confusas.
-¿Qué quieres decir con eso, Aoi? Es malo que alguien además de nosotras sepa sobre eso- protesto Midori, cruzándose de brazos.
-Sí, pero es Tsurugi-kun. El es alguien callado y sabe guardar secretos. Dudo mucho que le diría algo a Shindou-san- respondió astutamente.
-¡Ahora que lo pienso tienes razón! Más bien con la actitud que tiene, apuesto que ni siquiera le abra importado- comento Midori.
- Menos mal- suspiro aliviada Akane.
-Sin embargo, no es momento de relajarte, Akane-san. Por más que sea Tsurugi-kun, tienes que aclarar el asunto y hablar con él- señalo Aoi.
Akane miro hacia su regazo con un poco de vergüenza.
-P-Pero me da mucha pena. N-no tengo tanta confianza para hablar de ese tipo de temas, menos con Tsurugi-kun- susurro con un leve sonrojo en las mejillas.
-No tienes opción, Akane. Si no dejas las cosas en claro, se te hará más difícil verlo y no solo eso podían notarlo los demás- agrego seria Midori.
Akane soltó un suspiro. Sabía que sus amigas tenían razón, si no aclaraba esto con él, jamás sería capaz de volverlo a ver a la cara.
-E-Esta bien- susurro con resignación Akane.
Sus amigas sonrieron.
-¡Así se habla! La operación aclarar todo con el chico malo y proteger el secreto de Akane ¡Comienza!- chillo Midori, levantando el puño.
-¡Hai!- respondieron Aoi y Akane.
Mientras tanto el grupo de Tenma, Shinsuke, Tsurugi, Kariya y Hikaru con la adicción de sus dos sempais, Shindou y Kirino. Estaban en la azotea, almorzando.
-Hoy hace un buen tiempo ¿No creen?- comento Kirino, recostándose un poco en el suelo.
-Cierto, me alegro haber venido aquí. Ya que podemos ver el hermoso cielo que nos regala la madre naturaleza- agrego sabiamente Hikaru.
-Eso ha sonado muy cursi- se burlo Kariya. Provocando que el chico enrojeciera de vergüenza.
-¡No te burles, Kariya!- chillo, cruzándose de brazos, haciendo pucheros.
-Eres todo un niño, Hikaru- se volvió a burlar su amigo.
-¡Que no me digas niño!- protestó indignado.
El resto miraba la escena con pequeñas gotitas de sudor.
-Tenma, no ingieras el alimento de forma tan apresurada. Te vas a atragantar- advirtió Shindou , al verlo devorar su bento con gran rapidez. Como si fuera una aspiradora.
-Efsmtabfiem- contestó de forma inentendible Tenma.
Shinsuke, a su lado suspiro- No hables con la boca llena, Tenma- El chico solo asintió obediente.
Shindou los observaba con un toque de diversión en sus ojos marrones. El apreciaba mucho estos pequeños momentos que compartía con ellos. Al ser su último año, se juntaba el estrés de los exámenes con los asuntos familiares de asistir a reuniones de clase alta o ese tipo de cosas, más la presión del club. Lo terminaban agotando.
El chico sacudió la cabeza, alejando esos pensamientos, no era momento de pensar en eso. Dirigió su mirada hacia Tsurugi, que no había dicho ninguna palabra y comía en silencio. Al sentir su mirada, el chico arqueo una ceja.
-¿Qué sucede, Shindou-sempai?- cuestiono.
-No, nada. Solo que te veo más tranquilo de lo normal- señalo curioso.
Tsurugi aparto la mirada. Antes de que pudiera responder, Tenma, lo interrumpió.
-Ahora que lo pienso, Shindou-san tiene razón- apoyo el chico –Ya que Tsurugi está arqueando mas su ceja izquierda, esto quiere decir que algo le preocupa- señalo con orgullo.
Al escuchar esto a todos les salió una gotita de sudor.
-Aun sigues con eso, Tenma-kun- suspiro Kariya, mientras que Shinsuke y Hikaru también hacían lo mismo.
-¡Pero es la verdad!- chillo Tenma, haciendo pucheros.
-¿Qué quiere decir?- pregunto curioso Kirino, porque no comprendía a lo que se referían.
-Es una larga historia que no te concierne, Sempai- contestó de forma altanera Kariya. Haciéndolo irritar.
-Esa no es la forma de hablar con tu sempai, Kariya- exclamo Kirino, tratando de retener sus ganas de golpear a su "adorable" Kouhai.
Kariya soltó un bufido- Se queja como toda una chica, Kirino-sempai-
Ahí fue cuando la paciencia de Kirino se rompió. Era bastante permisivo y no era fácil hacerlo enojar. Sin embargo despreciaba más que nada en el mundo que lo comparara con una chica. Toda su vida lo confundieron como una e incluso su propia familia. También tuvo que soportar que su adorable madre, lo travistiera de niño. Dejando marcas que jamás iban a sanar. El admitía que poseía rasgos bastante femeninos pero que lo llamaran una chica, no lo soportaría.
-Kirino, cálmate ¿Si? Kariya solo estaba bromeando- trato de tranquilizar la situación Shindou, poniéndole una mano en su hombro.
-¡Eso es! Solo estoy diciendo que Sempai se ve femenino, sobre todo con esas coletas de niña- agrego descaradamente Masaki, empeorando la situación.
-¡K-A-R-I-Y-A!- mascullo Kirino con una gran aura negra y amenazante.
El mencionado, al ver el peligro que corría. Se acerco lentamente hacia la puerta. Pero un par de brazos lo sostuvieron desde atrás, evitando que escape.
-No se preocupe, Kirino-san. Kariya-kun no se va escapar- susurro Hikaru con una sonrisa fría y amenazante. Después de todo la sangre Kageyama corría por sus venas.
-E-Espera, Hikaru. L-Lo de antes no lo decía enserio- tartamudeo atemorizado Masaki.
Hikaru y Kirino solo sonrieron maliciosamente.
-Se llevan bastante bien ¿No?- exclamo Tenma sonriente, al verlos torturar a Kariya.
-¿Tú crees, Tenma?- suspiro Shinsuke, resignado a la actitud ajena a todo de su amigo.
Shindou solo los miro con pequeñas gotitas de sudor.
-Shindou-Sempai- lo llamo Tsurugi, que hasta ahora se había permanecido callado.
Shindou arqueo una ceja -¿Qué sucede, Tsurugi?- cuestiono.
El chico aparto la mirada – ¿Estas interesado en alguien?- pregunto finalmente.
Los orbes de Shindou se agrandaron, no esperaba para nada esa pregunta, más de parte de Tsurugi.
-¿Te refieres a una chica?- cuestiono inclinando la cabeza, Tsurugi asintió –Ya veo- bajo la mirada hacia su regazo-No se…Nunca me había puesto a pensar en eso- respondió. Demostrando que su nivel de estupidez podía llegar a ser igual o más que Tenma.
La ceja izquierda de Tsurugi, tembló irritado. Mientras que Kirino con su agudo sentido auditivo también lo escucho.
-Idiota- pensaron ambos.
-Pero contestando a tu pregunta. En la actualidad, no estoy interesado en ninguna chica- respondió simplemente Shindou.
Tsurugi soltó un suspiro.
-siento como si estuviera hablando con Tenma- pensó con gran resignación.
-¿A qué se debe esa pregunta, Tsurugi?- cuestiono ahora el chico.
El joven solo se escogió de hombros con indiferencia.
Aoi entro a clases. El receso ya había terminado y se había despedido de sus amigas. Yendo a sus respectivos salones. En una de sus manos traía un pequeño papel que Akane, le había pedido si se lo podía entregar a Tsurugi, ya que compartían clase. Escaneo todo el salón, hasta que sus ojos se encontraron con la persona buscada.
-Tsurugi-kun- lo llamo, mientras se le acercaba.
El chico poso sus ojos en su dirección. Aoi tuvo la suerte de que estaba solo. Porque si no iba ser complicado entregarle el papel con Tenma o Kariya alrededor.
-Sorano ¿Qué pasa?- respondió con indiferencia.
Después de que terminara de almorzar, Shindou y Kirino fueron a su clase. Mientras que Tenma y el resto quisieron comprar refrescos en la maquina. Sin embargo Tsurugi, decidió adelantarse y llegar antes al salón.
-Ten- le tendió el papel, el chico frunció el ceño–Es de parte de Akane-san- aclaro al ver su expresión confundida.
Tsurugi solo asintió, tomando el papel. Tenía una leve idea del contenido de esa carta. Una vez cumplida su misión. Aoi tomo asiento en su respectivo pupitre.
-¡Yosh! Ya hice mi parte. El resto depende de ti, Akane-san- pensó.
Mientras tanto Tsurugi, ya había abierto la carta. Mostrando la prolija y fina escritura de la joven.
Para Tsurugi-kun.
Lamento si te he molestado al enviarte este mensaje. No tenía otra forma de comunicarme sin que los demás malinterpreten. Gomen.
Espero que esto no suene muy atrevido de mi parte. Al finalizar las prácticas del club ¿Podríamos encontrarnos en la salida? P-Porque quisiera aclarar lo que paso ayer.
¡Más vale que vengas, bastardo! ¡Si no las cosas se pondrán feas! ¡¿Lo comprendes?!
Gomensai, esto último lo escribió Midori-chan. Si no puedes asistir, está bien. Lo comprenderé. Espero no haberte causado ningún problema.
Atentamente Yamana Akane.
Akane apretó con nerviosismo su bolso y busco con la mirada al alguien en especial. Una vez que finalizaron las prácticas. Se había retirado antes, evitando encontrarse con algunos miembros del club. Especialmente Shin-sama.
-Espero que Tsurugi-kun, allá leído la carta- pensó, soltando un suspiro.
-Yamana-
La joven se sobresalto y giro la cabeza, hacia el dueño de esa voz.
-Tsurugi-kun- murmuro, un poco sorprendida. Había pensado que no se presentaría. Pero luego su rostro enrojeció, al recordar lo sucedido ayer. Bajo la mirada hacia el suelo avergonzada.
-Midori-chan tenía razón. Se me hace muy difícil verlo. Quiero desaparecer. Trágame tierra- pensó entrando en pánico.
-Yamana ¿De qué quieres hablar?- cuestiono Tsurugi con gran indiferencia.
-A-Ah e-es s-sobres lo s-sucedido a-ayer- tartamudeo Akane, evitando su mirada. Abrió la boca para agregar algo más, pero sintió un pequeño cosquilleo en su muñeca. Sus orbes se agrandaron.
-Vamos a un lugar más privado- aviso con su voz profunda, el corazón de Akane, dio un vuelco.
-¡¿Heh?!- chillo a punto de explotar, sus mejillas habían adquirido un tono más oscuro de rojo.
Esta reacción solo lo hizo suspirar, Tsurugi señalo con su cabeza, hacia una dirección. Pudo ver que Hayami, Hamano y Kurama se acercaban donde estaban ellos.
Akane al comprender a que se refería, asintió. Aun tomando su muñeca, Tsurugi la arrastro hacia la salida. Evitando que los miembros de su equipo lo vieran.
Nuestra querida protagonista. Se encontraba en uno de los momentos más cruciales de su vida. Todo dependía de ella.
Tal y como había dicho Tsurugi, habían ido a un lugar más privado, si se podía decir. Estaban sentados en el banco del parque. Donde las únicas personas, además de ellos, eran los niños que jugaban en los columpios.
Después de llegar, ninguno había dicho ni una sola palabra. Provocando un ambiente muy incomodo. Akane se removió un poco.
-T-Tsurugi-kun, sobre lo que sucedió ayer- empezó a decir pero fue interrumpida.
-No te preocupes, no le diré a nadie- respondió Tsurugi de forma cortante.
La joven solo atino a asentir- G-Gracias- agradeció muy aliviada.
-Además, ya lo sabía- agrego.
Los orbes lavanda de la joven se ampliaron y sus mejillas se tornaron rojas de nuevo.
-¡¿H-Heh?!- tartamudeo Akane-¿T-Tan evidente soy?- pregunto mas para sí misma que para Tsurugi.
-Bastante. Me sorprende que los demás aun no lo sepan- respondió de forma despreocupada. Akane sintió como el alma le salía del cuerpo.
-Y-Ya veo- murmuro con aura depresiva.
-No te preocupes, no creo que Shindou-san lo sepa. Puede ser igual o más despistado que Tenma en ese tipo de cosas- señalo, aliviando un poco a la joven.
Con esto último dicho, se volvió a formar otro silencio incomodo. Pero esta vez el chico, decidió romperlo.
-Escucha, Yamana, no me gusta meterme en este tipo de asuntos- empezó a decir Tsurugi, posando sus ojos en los niños que se encontraban a poco metros de ellos- Seria mejor si le dices directamente lo que sientes a Shindou-san-
Akane bajo su mirada hacia su regazo. Sus ojos se entristecieron.
-L-Lo sé- respondió, apretando el borde de su falda- S-Si se lo digo de esa manera. Seguro que seré rechazada- jugueteo con sus dedos –Por eso, quiero conocerlo más y acercarme aunque sea un poco. Así tal vez logre ser correspondida- susurro- Pero si aun así soy rechazada. Está bien. No me arrepentiría de nada, porque sé que di mi mejor esfuerzo- sonrió con tristeza.
-Todo estará bien, Kyousuke. Si no soy capaz de volver a caminar, está bien. No hay arrepentimientos, porque sé que di todo lo que pude-
Los ojos del chico se suavizaron. De alguna forma esas palabras le hicieron recordar lo que hace mucho tiempo le había dicho su hermano.
Akane abrió los ojos, sorprendida. Al sentir como Tsurugi, le acariciaba suavemente la parte posterior de la cabeza. Sus orbes se encontraron con unos ámbares, mirándola con una expresion jamás había visto de su parte y que no lograba descifrar.
Parecía como si la estuviera consolando. Una pequeña sonrisa se curvo en sus labios. De alguna manera la hizo sentir mejor.
-G-Gracias- murmuro. Tsurugi solo asintió.
Hay pequeños gestos que sin que te des cuenta, alivian el alma.
Las prácticas habían finalizado. Solo quedaban Haruna y el entrenador Endou. La chica se encargo de llegar algunas cosas más en su planilla. Mientras que Endou, llevaba la bolsa de balones hacia el club. En el camino, su móvil empezó a sonar.
-Hola- contesto.
-Hola, Endou- respondió otra voz.
-¡Goenji!- chillo alegremente.
Los orbes azules de Haruna se ampliaron al escuchar esta exclamación.
-Tan animado como siempre, Endou- comento divertido Goenji.
-Y tu tan misterioso como siempre, hace rato que no sé nada de ti- protesto Endou, haciendo pucheros.
-Lo lamento, estaba ocupado- respondió simplemente.
-Me imagino. Ni siquiera tenías tiempo para tu querido mejor amigo- lloriqueo.
Del otro lado del teléfono a Goenji le salía una gotita de sudor. Lo mismo pasó con Haruna.
-Tengo que decirte algo- anuncio Goenji de forma misteriosa.
-Lo sabía, solo me llamas por eso. Ni siquiera me preguntas como estoy o como andas las cosas con Natsumi. Sabes que un día de estos podría morir de tanto comer sus platillos. Que mal amigo eres- se quejo como todo un niño.
-Igual, voy a ir a Japón- agrego Goenji.
-Me ignoro- pensó con amargura el portero.
-Espera ¡¿Vas a venir para acá?!¿Por qué?- pregunto Endou.
- Voy a visitar al Equipo de Raimon. También tengo algo que decirte – respondió.
-¡¿Heh?!- chillo confundido Endou.
-Nos vemos allá. Mándale saludos de mi parte a Kidou y Haruna. Adiós- se despidió, finalizando la llamada.
-Me corto- susurro para luego revolear el teléfono- Siempre me hace lo mismo- se quejo haciendo pucheros.
-Endou-san ¿Qué paso?- cuestiono Haruna, aunque ya tenía una leve idea de que era.
Endou la miro soltando un suspiro resignado.
-Era Goenji dice que va volver a Japón y mando saludos- respondió deprimido.
-Ya veo- murmuro Haruna. Apretando el cono de su mano con nerviosismo.
-Así que vendrá-pensó. Su corazón comenzó a latir con fuerza.
*Omake- El gran corazón de Goenji*
-Goenji-san, se está haciendo el misterioso de nuevo- pensó Toramaru, observándolo desde su escritorio.
-Toramaru- lo llamo Goenji.
-¡Sí!- respondió obediente.
-Necesito que me hagas un favor- pidió.
-¿Que necesita, Goenji-san?- pregunto Toramaru.
-Envíale una corona de flores y este regalo para Endou- índico Goenji, mientras le daba un paquete envuelto.
-¡Enseguida!- respondió con rapidez -¿Pero para que Goenji-san?- cuestiono dudoso Toramaru. Si recordaba bien esas cosas se las daban en los funerales a los muertos
-¡¿Acaso Endou-san?!- pensó alarmado.
-No te preocupes. Es solo una muestra de hospitalidad de mi parte, después de todo hace mucho tiempo que no lo visito- respondió Goenji.
-Como se esperaba de Goenji-san. Tiene un gran corazón- comento orgulloso Toramaru con estrellitas en los ojos.
A la mañana siguiente. En la residencia Endou. Natsumi, se levantaba como todas las mañanas para prepararle el desayuno a su esposo. Hasta que vio una gran corona de flores blancas en su puerta. Junto a ella había una carta que decía "Para la familia Endou de Goenji".
Natsumi, emocionada, decidió llamar a Endou para que la lean juntos.
-¡Endou-kun, hay una carta de Goenji-san para nosotros!- anuncio.
-¡¿Enserio?! ¡Bajo enseguida!- respondió Endou. Mientras pensaba que por fin su amigo le daba una muestra de su afecto.
Cuando Endou, bajo. Leyeron la carta de su querido amigo.
Familia Endou:
Como muestra de aprecio para ustedes les entrego estos regalos .Para la Señorita Endou, le entrego este libro de recetas muy comunes en Italia. Porque Endou me ha contado que adora los alimentos que preparas. Y para Endou le mando como regalo esta corona de Flores.
Esperando que comprenda que tiene todo mi a apoyo y que se siga esforzando para sobrevivir.
Atentamente, Goenji.
Natsumi estaba desbordando de felicidad y ojeando el libro de recetas. Mientras que Endou, estaba cada vez más pálido, maldiciendo con toda su alma a su amigo.
-¡Que amable es Goenji-san. No sabía que te gustaba tanto mi comida, Mamoru- chillo Natsumi- No te contengas. Ahora en adelante te cocinare todo lo que quieras- exclamo, dirigiéndose hacia la cocina con el libro en sus manos.
Dejando al pobre Endou con el alma saliéndose del cuerpo.
"Maldito seas, Goenji" lloriqueo.
_N/A: ¡Listo! Espero que les haya gustado. Como ustedes pidieron Goenji, vuelve a Japón. Problemas amorosos van a surgir para Haruna. Sera la hora de que Kidou, también haga su aparición. Un hermano sobreprotector, presiente cuando el peligro asecha.
Las cosas para Akane también se complicaran. Tsurugi por ahora se ha vuelto un aliado para la Operación conquistar el corazón de Shin-sama.
El próximo capítulo comenzara el partido contra Gassan Kunimitsu. Con el vendrán más personajes al fic.
Midori, también va tener su capítulo especial. Pero será más adelante. Se los prometo.
Una aclaración Akane, ya cumplió el punto uno y dos de la lista. Su timidez hacia Shindou mejoro, pero aun tiene sus momentos. Sin embargo eso la hace más tierna y adorable.
¡Gracias por esos hermosos reviews, cada vez que los leo me alegran el corazón! ¡Agradezco su apoyo! ¡Muchas gracias!
Aclaración:
*Sempai: se usa para dirigirse a una persona de mayor rango, o con más experiencia, en colegios, empresas, asociaciones deportivas y otros grupos.
*Kohai: el contrario de senpai, aquel con menos experiencia o rango, no suele utilizarse como sufijo.
*Daisuki: "Me gustas" o "Te quiero" en japonés.
*Gomen o Gomenasai: "Lo siento" "Perdón" o "Perdóname" en japonés.
Próximo capítulo: Apariciones inesperadas. Actualización 24/1/16.
