Capítulo 7: Problemas y Sueños.
-¿Harry? ¿Eres tú?- preguntó Luna bajando las escaleras para ver que había causado ese ruido que había escuchado unos instantes atrás en la sala, pero nadie contestó, se escuchó otro ruido escaleras arriba en la habitación principal y luego el bebé empezó a llorar -¡¡Ronald!!- la rubia subió las escaleras rápidamente y entró a la habitación.
-Vaya, vaya, creo que se parece a su padre.- sonrió una mujer sosteniendo al bebé en sus brazos.
-¡¡Ronald!!- exclamó Luna horrorizada ante la imagen de la mujer que cargaba a su hijo- ¡¡Suelta a mi hijo, Lestrange!!
-¡No lo creo, querida!- dijo Bellatrix Lestrange soltando una risita desquiciada
-¡Desmaius!- exclamó otra mujer, que se encontraba al lado de Bellatrix, haciendo que Luna cayera inconciente al suelo mientras su bebé no dejaba de llorar en los brazos de Lestrange.
-¡Dolohov, levántala! Alecto, deja la nota para el Sr. Harry Potter.- dijo Lestrange y la otra bruja hizo lo que se le ordenó- ¡Bien, vámonos!- desaparecieron dejando la habitación hecha un desastre.
Harry había estado cuidando todo el día de Hermione, no quería dejarla sola en aquel estado de ánimo y mucho menos ahora con el presentimiento de que su amiga podría estar en peligro por llevar en su vientre el hijo de Draco Malfoy. No se cansaba de maldecir el día en que la vida de Hermione se cruzó con la de Malfoy, deseaba con ganas encontrar al rubio y hacerlo pagar por todo el dolor que alguna vez logró causar. Llegaron a la mansión Potter y entraron, Hermione dudaba en quedarse, le daba muchísima pena con sus amigos interrumpir así su vida, se sentía como una intrusa.
-¿Seguro que me puedo quedar?- preguntó la castaña mientras entraban al recibidor de la mansión.
-¡Claro, Herm! A Luna no le molestará en nada.- de pronto Harry chocó con Hermione. -¿Qué sucede? ¿Por qué no te mueves?
-¡Mira cómo está todo, Harry!- Hermione estaba espantada, todo, absolutamente todo, en la casa estaba vuelto un caos.
-¡Por Merlín! ¿Qué sucedió aquí?- exclamó el ojiverde.
-Harry, tengo un mal presentimiento de todo esto...
-¡Subamos!- Harry subió las escaleras corriendo con Hermione pisándole los talones. -¡Luna!
-¡Busca en la habitación, Harry!
-¡¡Luna!!- volvió a llamar Harry entrando a la habitación principal. -¡¡No están ninguno de los dos, Mione!!- estaba empezando a desesperarse.
-Harry...- dijo Hermione más pálida que nunca sosteniendo un papel en sus manos
-¿Qué? ¿Qué es eso?- preguntó viendo el papel.
-Una carta... para tí...- la chica le entregó con manos temblorosas el pedazo de papel arrugado a Harry quien lo leyó rápidamente...
Querido Sr. Potter,
Espero que le haya gustado mi regalito...
Rece por que su esposa y su hijo estén bien...
Pronto tendrá más información sobre ellos y sobre mí.
Atentamente,
Draco Malfoy.
-¡¡Maldito!!
-Él no lo hizo...- sollozó Hermione y Harry se volteó a verla incrédulo.
-¿¡Qué más pruebas quieres, Hermione!? ¡¡El futuro padre de tu hijo se llevó a mi mujer y a mi bebé!! ¡¿Y tú tienes el valor de decir que él no hizo nada?!
-Se que Draco no lo hizo...- unas lágrimas cayeron por el rostro de la castaña y Harry se acercó a ella y las limpio del rostro de su amiga.
-Entiendo que quieras creer que Malfoy no lo hizo, pero está aquí escrito, Herm...- susurró el ojiverde abrazando a Hermione quien se había desatado a llorar desconsoladamente -Entiéndelo...
-¡¡No!!- chilló la castaña aferrándose más a la camisa del ojiverde.
-Voy a avisar al Ministerio para que vengan, tú quédate aquí un momento.- Harry la soltó y la guió con cuidado y delicadamente a la cama. -Ahorita vuelvo.- desapreció y la dejó sola en el cuarto.
-Draco…- susurró Hermione mientras las lágrimas resbalaban sin detenerse por sus mejillas. La castaña se recostó en la cama apoyando su cabeza en la almohada y se durmió pensando en su rubio… "¿Será… será verdad?"
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Iba caminando por un pasillo solitario e iluminado por antorchas que colgaban de las paredes. Se acercó al final de dicho pasillo y se encontró en frente de una puerta entreabierta. Entró a la habitación y de pronto todo el lugar se desvaneció y ella se vio en medio de un jardín hermoso. Caminó hasta llegar a un pequeño río en el cual metió sus pies disfrutando del agua… Sintió que una mano se posaba sobre su hombro y al voltearse se encontró con la cálida sonrisa de su rubio, él se sentó a su lado y puso una de sus manos en el vientre de Hermione haciendo que el bebé que ella llevaba dentro diera una ligera patadita…. Sonrió y levantó la vista para poder ver los ojos de Hermione llenos de lágrimas…. La castaña desvió la mirada hacia el frente y vio a Harry haciéndole señas para que se alejara de Draco. Hermione volvió a mirar al rubio, pero éste no era el mismo, era Lucius y no Draco el que sonreía. Ella soltó un grito de horror levantándose del suelo y corriendo a abrazar a Harry. "Fui yo, Granger. ¡Bellatrix y yo junto con los demás mortífagos raptamos a la esposa de Potter y a su bastardo! ¡Lástima que Draco tenga que pagar por nosotros!", le dijo Malfoy y ella respondió con una pregunta: "Dónde está Draco?"…. "Conmigo, su padre; y pronto lo estará también MI nieto".
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-¡¡NO!!- gritó la castaña despertándose y viendo que no estaba en la habitación en donde se había dormido.
-¡¡Hermione!!- Ginny entró a la habitación apresuradamente.
-¿Ginny, en dónde estoy?- preguntó Hermione asustada por lo que había soñado.
-En el cuarto de visitas de la casa de Harry; él mismo te cargó y te trajo para acá.
-Ah…
-¿Herm, qué te pasó ahorita? ¿Por qué gritaste así? ¿Tuviste una pesadilla?
-¿Ah? Sí.- Hermione le contó a la pelirroja lo que había soñado.
-Pero… ¿por qué con Draco?
-Eh… es que… ¿Te acuerdas que yo tenía que contarte algo hace meses?
-Sí.
-Pues…- la castaña procedió ahora a contarle lo que había sucedido en Bulgaria, hasta que el hijo que lleva en su vientre era de Draco Malfoy.
-Oh… ya entiendo todo.- dijo Ginny -¿Y tú crees que Draco no lo hizo?
-No lo creo, lo sé.- respondió firmemente la castaña. -Sólo que Harry… pues no lo comprende…
-Dale tiempo, Mione; ten en cuenta que Harry ha pasado por mucho últimamente, y le cuesta creer que Malfoy no es malo.
-Eso lo sé…. ¿Ginny?
-Dime.
-Tú sí crees que Draco no es el culpable, ni de lo de Luna, su bebé y menos de las otras cosas de las cuales le acusan, ¿verdad?- Hermione miró a su amiga directamente a los ojos, ella siempre la había apoyado y sabía que nunca iba a dejar de hacerlo, confiaba plenamente en la pelirroja y recibía el mismo trato de su parte a cambio.
-Si tú le crees, yo también.- respondió Ginny y le dio un abrazo de consuelo a Hermione.
Los empleados del Ministerio de Magia revisaron toda la mansión y decidieron que sería mejor esperar alguna señal de Malfoy y de los demás mortífagos que se escaparon de Azkaban y que de seguro estaban con él.
-Los encontraremos, Harry.- dijo Kingsley Shacklebolt.
-Gracias por todo, King.- el ojiverde estrechó la mano del Ministro.
-Cuida bien de Hermione, ahora más que nunca te necesita.
-Lo haré.
-Y gracias por decirme sobre su relación con Malfoy, tendremos que vigilar que ni él ni su padre se acerquen a ella cuando nazca el bebé.
-Sí- respondió el chico y Kingsley desapareció.
Harry subió las escaleras y llegó al cuarto de visitas y encontró a Hermione dormida y a Ginny sentada en una silla a su lado; la pelirroja sonrió cuando Harry entró a la habitación y le hizo señas para que no hiciese ruido.
-Tuvo una pesadilla hace rato.- susurró Ginny cuando Harry se hubo acercado a donde ella estaba.
-¿Cómo está ahora?- preguntó Harry observando a Hermione dormir tranquilamente.
-Creo que mejor, hay que dejarla descansar, la pobre está sufriendo por lo de Malfoy.
-Yo todavía no puedo creer que ella piense que Malfoy está de nuestra parte.
-Harry, te aconsejo que hables con ella y le pidas que te cuente todo lo que pasó entre ella y Malfoy.
-¿Para?
-Para que comprendas cómo se siente.- dijo Ginny también mirando a la castaña dormir plácidamente.
-Sí, gracias por el consejo.
-Bueno, yo me voy.- dijo la pelirroja.
-Gracias por todo.- se abrazaron y la pelirroja desapareció dejando a Harry solo con la castaña. -Ayúdame a comprenderte, Hermione.- murmuró el ojiverde dedicándole una última mirada a la chica y saliendo de la habitación para dirigirse a la suya.
****
Estaba sentada en una cama pero no era la misma que estaba en casa de Harry. Se levantó y salió de la habitación caminando por varios pasillos tétricos y oscuros hasta llegar a las escaleras que bajó con mucho silencio y atenta a los ruidos y voces que se escuchaban en la sala. Se fue acercando poco a poco a la puerta que estaba entreabierta y vio a varias personas que formaban un círculo alrededor de algo o alguien que ella no alcanzaba a ver.
-¡¡Lo harás!!- gritó una voz masculina.
-¡¡NO!!- chilló la persona que estaba dentro del círculo; su voz sonaba como si hubiese estado llorando o como si la hubiesen estado torturando.
-¡¡CRUCIO!!- pronunció la misma voz masculina mientras la figura dentro del círculo se retorcía del dolor.
-¡¡Tráiganlo!!- ordenó una voz femenina y uno de los enmascarados trajo algo envuelto en unas cobijas -¿Qué le haremos?
-¡¡NO!!- chilló de nuevo la persona que estaba en el suelo- ¡¡P-piedad!! ¡¡Es solo un bebé!!
-¡¡Entonces harás lo que te digamos!!- exclamó la voz masculina.
-¡¡Sí, lo que sea!! ¡¡Pero no lastimen a Ronald!!
-¡¡Levántenla!!- dijo la voz masculina y dos hombres levantaron a la mujer del suelo.
-¿A dónde la llevamos, Lucius?- preguntó uno de los hombres.
-A mi habitación- dijo la voz de Lucius Malfoy en tono malicioso.
-No la pasarás tan mal, querida.- rió la voz femenina que resultó ser la de Bellatrix Lestrange.
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-¡¡LUNA!!
-¡Herm! ¿Qué sucede?- Harry entró apresuradamente a la habitación.
-Harry…- la castaña empezó a llorar y el ojiverde se acercó y se sentó a su lado en la cama abrazándola.
-¿Qué pasa, mi linda?- susurró Harry acariciando el pelo revuelto de su amiga.
-Es que tuve otra pesadilla.- contestó ella hundiendo su cara en el pecho de Harry quien la abrazó más fuerte.
-Herm…- Harry hizo que la castaña se separara de su pecho y lo mirara a los ojos. -Necesito que me digas todo, desde lo que pasó en Bulgaria hasta la pesadilla que acabas de tener.
-¿Seguro que quieres oír todo?
-Sí.
-Bien...
