Capítulo 7

Kate hundió su nariz en el cuello de Rick. Se sentía mareada y feliz. Había tomado más que en toda su vida y él había hecho lo mismo.

Volvían al hotel en taxi. Ella le había propuesto caminar, pero él estaba demasiado mareado y tenía miedo de que la policía los pescara y tuvieran problemas por ser Kate menor de edad…

Se bajaron del taxi y se abrazaron para intentar caminar derecho al entrar al hotel. Rick ensayó un saludo con la mano cuando el conserje los vio entrar.

Llegaron a la habitación entre besos y Kate lanzó una carcajada cuando se cayó sobre él al llegar a la cama.

Se despertaron varias veces a la noche y se acomodaron para seguir durmiendo.

Kate fue la primera en abrir los ojos al día siguiente y los achicó, el dolor de cabeza era importante, como casi siempre que tomaba de más…

-Hey…- le dijo a él que sonreía algo perdido un momento más tarde.

-¿Qué pasó?- le preguntó él.

-Pasó que tomamos demasiado… - dijo ella y sonrió.

-¿Recuerdas algo?- le preguntó él y ella sonrió.

-Todo está medio borroso…- dijo y alzó las cejas.

Kate se miró la mano y advirtió que llevaba puesto un anillo sencillo pero bonito…

-¿Y este anillo?- le preguntó confundida.

-Pensé que lo recordabas…

Arrugó la nariz y él se dio cuenta de que no recordaba eso.

-Te lo di anoche, accediste casarte conmigo, dentro de 15 o 20 años…

Kate lanzó una carcajada.

-Eso suena cursi… ¿de verdad me hiciste esa propuesta?

-Y tú la aceptaste…- dijo él.

-Bueno… hubiera sido peor que estuviésemos casados…

-Ah… me siento ofendido… ¿peor?

-Me gustaría estar sobria el día que me decida a hacerlo ¿no te parece?

-Es cierto…

-Además… ¿acaso tienen validez esas cosas si uno está borracho?

-No tengo idea…- dijo y la apretó contra su cuerpo- y tampoco importa… ¿por qué no nos dedicamos a disfrutar nuestro último día en Las Vegas?

-Creo que tengo algunas ideas…- le dijo alzando las cejas con interés.

Tardaron un buen rato en levantarse, y cuando lo hicieron, Rick la llevó a pasear. Salieron ambos con anteojos oscuros, la resaca todavía les duraba, pero no se sentían tan mal…


El día pasó lentamente y Kate se descubrió disfrutando cada minuto.

Cuando llegaron al hotel, Kate quiso ponerse a acomodar su equipaje, recordaba haber oído que el avión saldría esa misma noche.

-Cambié los pasajes para mañana a primera hora, odio viajar de noche, no descanso bien…- dijo él y sonrió con timidez.

-¿Quieres decir que tenemos otra noche?- dijo ella sonriendo.

-¿Te gusta la idea?- dijo él devolviéndole la sonrisa.

-Por supuesto… sabes que me encanta este lugar... y estar contigo…

-Bien…- dijo y sonrió- ¿qué tal si usamos el jacuzzi?

-Me encantaría…- dijo ella y se mordió el labio- creí que no tendríamos la oportunidad…

-Eso es porque tú no me lo has permitido… me tuviste atado a la cama durante todo el fin de semana…

-No te escuché quejarte en ningún momento…

-Porque no lo hice…- dijo él y la empujó hacia el baño.

Kate rió a carcajadas mientras ambos se quitaban la ropa y terminaron salpicándose agua como dos niños antes de entregarse a la pasión.

-¿Sabes que es lo que más me gusta de ti?- le preguntó él agitado mientras ella lo abrazaba, apoyada en él, también agitada.

-¿Mmm?- preguntó ella.

-Me haces olvidar del mundo… no me importa nada que no seas tú cuando estamos juntos…- le dijo él y cuando ella acarició su cara, sonriendo, Rick tomó su mano e hizo girar el anillo que supuestamente le había regalado, pero que en verdad no recordaba… le había mentido, porque le avergonzaba no recordar… aunque ella tampoco lo hiciera… porque se suponía que él era mayor y debía cuidarla...

Rick recordaba poco y nada de lo que había sucedido la noche anterior. Solo tenía flashes en su cabeza, los recordaba a ambos bebiendo, la sonrisa de ella, los besos, el taxi de vuelta… ella hablándole al oído… murmurándole lo bien que la hacía sentir, que ese fin de semana sería inolvidable…

Decidieron que no se acostarían muy tarde, así que salieron a cenar y volvieron a dormir…

Se quitaron la ropa entre besos y durmieron piel contra piel, abrazados…


A la mañana siguiente, luego de desayunar rápidamente, tomaron el avión de regreso a New York y Kate se la pasó todo el viaje sonriendo.

Al llegar, él la dejó con el taxi en su casa y ella apoyó su frente sobre la de él y sonrió.

-Realmente la pasé increíble… muchas gracias por la invitación…- dijo y suspiró, luego de besar sus labios.

-Espera, Kate…- le dijo él y ella se perdió en sus ojos- me gustaría que siguiéramos viéndonos…

-Por supuesto…- dijo ella y se mordió el labio- aún no tengo suficiente de ti, chico escritor…

-Bien…- dijo él y le sonrió seductor- llámame cuando quieras que nos veamos…

-Lo haré…

-Y dale mis saludos a tu padre… dile que te entrego sana y salva… pero no le cuentes los detalles…- dijo y le guiñó el ojo.

-No te preocupes…- dijo ella y se bajó, y él la observó mientras entraba.


Rick volvió al hotel con una sonrisa. Había extrañado un poco a Alexis, pero no desesperadamente. Porque realmente no había tenido tiempo…

Se encontró con su hija y su madre más tarde, y Martha lo miró analítica.

-Te has enamorado otra vez, ¿verdad?- le preguntó y Rick sonrió…


Kate sonrió al ver a su padre sentado en el living leyendo un libro.

-Hey, Katie… ¿cómo te fue?- le preguntó sonriendo apenas.

-Muy bien… la verdad fue increíble… Las Vegas es una hermosa ciudad…

-¿Y Castle?- dijo y ella sonrió, algo sonrojada.

-Él… es demasiado bueno para ser cierto…- dijo y siguió sonriendo.

-Hace dos días que me mantengo… sin una gota de alcohol…

-De verdad me alegra por ti… y también por mí…- dijo y besó su mejilla.

-Y antes de que me olvide… te llamaron de la Universidad…

-¿Pasó algo?

-Hablaron de un trámite que solicitaste…

-¿Les dijiste que había dejado la carrera?

-Creo que será mejor que hablen contigo…

-Está bien… me comunicaré…- dijo Kate.

Kate no le dio demasiada importancia al mensaje y se pasó el resto de la tarde leyendo en su cuarto, mientras escuchaba música y cuando la llamó Maddie le contó parte de lo que había hecho y se divirtió al escuchar su tono maternal, tratando de aconsejarla…


Se animó a llamarlo a la noche, y aunque temía no encontrarlo, él la atendió enseguida…

-Hey…- le dijo ella y sonrió, jugueteando con el anillo que él le había regalado.

-Hey… no creí que me llamarías tan pronto… pensé que te habías aburrido de verme…

-Supongo que por el contrario… me acostumbré a tenerte cerca…- le dijo ella y él supo que sonreía.

-Me pasa lo mismo…

-Bien… me alegra que nos pase lo mismo…- dijo ella.

-Supongo que te extrañaré esta noche…

-Quizá podríamos vernos mañana…

-Me encantaría…- le dijo él.

-Hasta mañana entonces…

-Hasta mañana Kate…- le dijo él y ella suspiró cuando colgó el auricular y sintió que su corazón latía apresurado. ¿Acaso eso era estar enamorada?


¿Qué tal voy? Espero que les siga gustando. Muchas gracias por leer!