Ahri se tomó su tiempo en el río, estaba todo tan tranquilo y silencioso que no daban ganas de irse, además de que necesitaba un momento para pensar en soledad.

Tenía que elaborar un plan o alguna estrategia para aflojar el corazón de Rakan. Una sola duda y el resto era pan comido.

Se puso a pensar algunos pasos para conquistar a un chico: lucir bien, crear excusas para pasar tiempo juntos, tener confianza, hacerle preguntas sobre sí mismo, coquetear, hacerlo reír, demostrar afecto. Evaluó algún paso que podría servir con Rakan, tenía que encarar la situación más racionalmente, el jugador más inteligente es el que tiene la ventaja.

Cuando estuvo suficientemente confiada y decidida salió de la comodidad del agua tibia del río al frío de la noche.

Volvió tiritando al asentamiento donde encontró a Xayah todavía en toalla y a Rakan limpiando su capa, lo que le pareció raro, pero no quiso preguntar.

La pareja se preparaba para dormir mientras Ahri se ponía su vestimenta usual. Se acurrucó entre sus felpudas colas y el cansancio le cobró el precio de los 2 últimos días. Se durmió al instante, tiritando de tanto en tanto por el clima del bosque. No mucho después Xayah se rindió ante el sueño y luego Rakan.

Pasaron las horas, pero antes del amanecer el arrogante bailarín se despertó para satisfacer una de sus necesidades básicas.

"Quizás tomé demasiada agua"

Mientras volvía vió a Ahri temblando de frio. Parece que sus colas no siempre ayudan del todo.

Rakan la miró y siguió de largo para acostarse con Xayah de nuevo. Cerró los ojos unos segundos pero supo que no iba a poder dormir.

-Aaagh al diablo.- Se levantó, caminó hasta la dormida señorita y le apoyó cuidadosamente su capa sobre el cuerpo. Ahri dejó de temblar casi por arte de magia, y Rakan maldijo su caballerosidad una vez más.

La tenue luz solar del amanecer perturbó el descanso de la mujer zorro. Abrió los ojos lentamente y se sorprendió al ver su cuerpo cuidadosamente tapado por la capa de su amado. La sorpresa se convirtió en alegría y ternura. Sabía que seguramente lo haría por cualquier chica que tuviese frío en la noche, pero brindarle su objeto más preciado a una simple extraña como ella... era algo digno de reconocimiento. No pudo evitar sentirse especial, además de cautivada por el olor a Rakan que tenía su capa.

Ahri tomó éste gesto de caballerosidad como una señal de "No te rindas, tú también puedes pelear", a pesar de que sabía que Rakan no lo hizo por eso.

Volvió a dormirse, ésta vez con una sonrisa y más determinación a lograr su cometido.

Rozando el mediodía, Ahri despertó y dejó la capa apoyada al lado de él. Mientras ordenaba y juntaba algunas cosas la pareja comenzó a despabilarse para seguir el viaje.

-Psss, ¡Rakan!- Ahri le susurró mientras la encapuchada seguía adormecida.

Cuando el chico la miró ella le hizo un gesto con la mano, dando a entender que quería que se acercara, lo cual hizo con flojera. Al llegar a donde estaba ella, Ahri le dijo al oído:

-Gracias por la capa.- Y le dió un beso en la mejilla. El joven soporte no se lo esperaba para nada, así que se sonrojó un poco, pero solo asintió con la cabeza.

Volteó para ver a Xayah todavía con los ojos cerrados, para su suerte. Si hubiera visto eso Ahri tendría unas cuantas plumas clavadas en su rostro.

Cuando todos terminaron de despertar y de levantar campamento, se subieron a la carreta y emprendieron camino sin hablar demasiado.

Pasaron un par de horas andando hasta que Xayah paró la carreta.

-¿Qué pasa?.- Preguntó Ahri.

-Hay dos caminos.-

Los tres miraron y, efectivamente, el actual camino se convertía en dos recorridos distintos, que parecían ir por diferentes lugares.

-Solo sigue uno de los dos.-

-No es tan fácil Rakan, si nos equivocamos vamos a tener que volver y sería una perdida de tiempo innecesaria. No podemos darnos el lujo de tardar más.

En ese oportuno momento escucharon ruidos de voces. No sé entendía lo que decían por la distancia, pero eran de una chica y un chico.

-Parece que hay gente en el bosque, ¿Y si vamos a pedir por direcciones?- Propuso Ahri.

Xayah suspiró.

-No parece que tengamos opción.-

Se bajaron de la carreta y se adentraron en el bosque, siguiendo las voces. Mientras más se acercaban, más chillona se notaba la voz de la chica, y más seria la del muchacho.

Cuando los encontraron, vieron a dos personas bastante particulares. Una pequeña yordle púrpura con un gran sombrero, un bastón y una especie de pequeño ser que volaba alrededor suyo; y un joven, también de tono violeta, con pelo blanco, un arco sin flechas, y con la mitad inferior del cuerpo más oscura.

Parecían estar teniendo un picnic, ya que estaban conversando mientras comían en la base de un árbol. No los habían visto todavía, así que salieron despacio para no asustarlos.

Ni bien el hombre los vió levantó su arco y una flecha se generó mágicamente, apuntándolos. La chica solo los miró despreocupadamente.

-Oye, tranquilo, solo queríamos preguntar algunas direcciones. ¿Son de aquí?- Preguntó Rakan.

-¿Tengo cara de mapa?.- Respondió secamente sin bajar el arco.

-Vamos Varus, deja de apuntarles con eso.- La yordle le bajó el brazo, y el hombre soltó el arco a regañadientes, desvaneciéndose la flecha.

-Disculpen la actitud de mi amigo, es algo muy precavido. ¿Por que no se nos unen? ¿Han comido ya?- Les propuso la pequeña.

- La verdad es que no, pero debemos seguir el cam...-

-¿Tienen comida? ¡Seguro!¡Vamos chicas¡- Rakan interrumpió a su prometida despreocupadamente.

-¡Yay! Tenemos nuevos amigos Varus~

-Tsch.- El nombrado como Varus no parecía muy feliz por la presencia de "nuevos amigos".

Los 3 se sentaron con ellos. Eran un grupo muy variado: Un arquero lila de pelo blanco, una yordle con sombrero, 2 Vastaya pájaro y una provocativa mujer con 9 colas y orejas de zorro. Cualquier humano que pasara por ahí pensaría que había perdido la cabeza o tomado de más.

-Mi nombre es Lulu, y él es mi amigo Varus, un poderoso arquero amargado.- Dijo mientras le picaba la cara con el dedo para molestarlo.- Yo soy un hada hechicera y él es Pix, mi pequeño compañero.- Éste último cruzó de brazos.

-Que interesante. Mi nombre es Xayah y él es Rakan, somos una pareja Vastayana que lucha por nuestra libertad.- Se produjo un corto silencio, como si estuvieran esperando algo.

-Ah, y ella es Ahri. Creo que es mitad zorro o algo así.- Dijo Xayah de mala gana.

Ahri sonrió y levantó la mano en señal de saludo.

A Xayah no le caían bien los yordles, pero trató de disimular por la confianza y amabilidad de Lulu.

-Oye y ¿De dónde sacas tus flechas? Salieron de la nada.- Preguntó Rakan con la boca llena de comida.

-Las genero con la energía de la corrupción que corroe mi cuerpo.- Dijo Varus, sonando bastante trágico.

-Suena como que tienes un pasado complicado, pero no tienes que hablar de eso si no quieres.- Ahri trató de consolarlo. Sabía que había escuchado ese nombre en Jonia, pero ahora lo había descubierto. Era el honorable guardián del pozo de corrupción, quién lo protegió hasta el final contra los noxianos que masacraron su pueblo. Cómo los rumores dicen, parece que la oscuridad se pegó a él.

-Al menos tienes poderes geniales.- Dijo Rakan sin tapujos.

-Pff seguro.- Contestó sarcásticamente

-¿Y tú? ¿Para que sirve ese palo?- Le preguntó ahora a Lulu.

-¿Mi vara? Oh, ¡Sirve para muchas cosas divertidas! Además de lanzar ataques mágicos puedo agrandar y achicar personas, transformarlos, cambiar propiedades, intercambiar cuerpos, mover cosas...-

-Wow wow wow, ¿intercambiar cuerpos?- Rakan paró de comer, le había llamado la atención ese poder.

-Sip, ¡Es realmente divertido!- Lulu sonrió y tomó su vara- ¿Quieren probar?-

-¡Por supuesto!- Dijo el soporte.

-¡No! - Exclamó Xayah.

-Podría ser interesante.- Ahri parecía querer aprovechar la situación.

- Dos de tres, suficiente para mi.- Comenzó a mover su vara con una sonrisa.

-Lulu, espera, ¿Estás segura?.-

-Por supuesto Varus, ¿Cuando mis hechizos han tenido malos resultados?-

-Más de las que podemos manejar.- Dijo masajeandose las sienes con los dedos.

Lulu ignoró la advertencia y prosiguió con su hechizo.

-¡Intercambiosifum corpus!.- Gritó fuertemente, mientras chispas violetas salían de su varita.

Rakan y Xayah apretaron los párpados, como esperando algo terrible, mientras Ahri estaba completamente normal.

Esperaron unos segundos, quietos en silencio, pero nada pasó. No sé sentían diferentes ni habían cambiado para nada.

-¿Que pasó? ¿Cambió algo?- Preguntó Ahri.

-Hmmm, Que raro, deberían haber cambiado de cuerpo.- Lulu estaba mirando su varita extrañada.

-Tal vez no funciona en Vastayas.-Dijo Rakan intentando buscar una explicación.

Xayah suspiró de alivio, y Varus solo miraba indiferente.

-De acuerdo, voy a ir al punto. Estamos yendo hacia las cercanías de la orden Kinkou y tenemos poco tiempo como para equivocarnos de camino y tener que volver. La carretera desemboca en dos caminos, ¿Alguna sugerencia?- Xayah ya se quería marchar.

-Nopi dopi~ Contestó Lulu.

-El de la derecha.- Dijo Varus sin mirarlos, señalando levemente la dirección.

Los tres le brindaron su gratitud y se marcharon, no sin antes esperar a que Rakan agarrara algunos sándwiches que Lulu le regaló amablemente.

Se subieron a la carreta y tomaron el camino derecho.

-

-¿Por qué no les dijiste?- Preguntó el arquero, cuando se quedaron solos.

-¿Que cosa? - Contestó Lulu. Intentó silbar para disimular pero recordó que no sabía cómo hacerlo.

-Ya lo sabes.-

-Tranquilo, ya se darán cuenta. Solo me pareció divertido.- Se llevó un pastelito a la boca.

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Bueno, seguramente imaginen lo que sigue xD. Espero que alguien haya entendido mi gran referencia a Shrek 2 7w7 "Tal vez no funciona en burros".

Soy muy ocurrente(?)

Por cierto, siempre quise hacer un one shot Varus x Lulu, y pensé en aprovechar éste fic para plantear una escena. Quizás mi próxima historia sea esa y esté relacionada con ésta, quién sabe~ Bueno eso fue todo por hoy, dale al like si te ha gustado, un besazo y hasta pronto ;)