Disfruten!


Cap. 6:"El Pasado de Ciel" 1era Parte

"No debe reprimirse el pasado sino elevarlo a la comprensión"

11 de Diciembre del 2003. Ese fue el año en que cambió por completo mi vida. Entrando en época navideña, dicho espíritu era la generalmente la fuente de una gran felicidad para las personas, incluso para mí. Lo creas o no, yo era un simple niño de 5 años que le buscaba lo positivo a todo, disfrutaba de lo que hacía y no me importaba lo que otros pensaran de eso. Yo era feliz, sin embargo durante la víspera de mi cumpleaños, cosas extrañas comenzaron a suceder como por ejemplo:

- Ciel! Es hora de irnos - mi madre me llamó. Yo fui muy apegado a ella, hacíamos muchas cosas juntos, además de ser mi mamá también la consideraba mi mejor amiga. Era una persona muy dulce y su sonrisa siempre me calmaba, incluso en los peores momentos. Cada vez que pasaba algo, ella siempre estaba a mi lado para ayudarme. Realmente sabía que podía contar con ella.

- Hai, hai oka-san – corrí hacia ella desde los columpios para abrazarla.

- Vamos a casa? Capaz tu padre nos esté esperando y puede que lleve consigo anécdotas de las que tanto te gusta escuchar – sonrió.

- SII! – me alegre. Generalmente mi padre era un muy buen jefe que según él, sus empleados le tenían tanto respeto que cada vez que él los elogiaba por su trabajo, se distraían y algo gracioso llegaba a ocurrirles.

Tomé la mano de mi madre, sin embargo al irnos del parque, sentí que alguien nos observaba muy de cerca, así que inconscientemente me di vuelta para ver quién era, pero no había nadie solo un montón de niños corriendo y gritando. Al parecer fue obra de mi imaginación o al menos eso creí.


- Estamos de vuelta! – grité felizmente y las sirvientas nos recibieron.

- Hai hai Ciel, creo que las chicas, incluso hasta la casa te escucho – comentó mi madre y las mucamas se rieron. En cuanto a mí, no entendía por qué se reían, solo las miraba con mi carita de niño inocente ya que tenía una gran ingenuidad que me cegaba de la realidad (N/A: por dios! Este chico le busca lo negativo a todo ¬¬ ) – jajaja, nee Korumi; mi marido a regresado? – preguntó.

- No, mi señora – contestó – aún no.


- No lo sé Tanaka – decía Vincent mientras colgaba el teléfono – ya no sé me ocurre otra cosa – se lamentaba.

Vincent, el padre de Ciel, se encontraba sentado en la oficina principal de la empresa, pensando profundamente el lo que le está sucediendo. Estaba bastante nervioso, su secretario intentaba hacer todo lo posible para calmarlo, ya que nunca lo había visto en ese estado. Era demasiado extraño aunque comprensible, teniendo en cuenta que la situación actual del jefe es demasiado desconcertante. Así que él, se dirigió al perchero que estaba al lado de la biblioteca para agarrar el camperón de Vincent, para que se fuera a su casa, al menos él creía que si pasaba tiempo con su familia, se tranquilizaría un poco.

- No se preocupe señor, algo se le ocurrirá – lo consolaba su secretario, mientras le entregaba el saco

- Eso espero, estas llamadas amenazantes no cesan y no importa cuántas veces llamé a la policía.

- De seguro todo se solucionara – lo animaba con su clásica sonrisa de buen amigo.

- Lo único que deseo es que mi familia no se entere – se levantó.


Una figura escondida en la oscuridad de la noche observaba, al hombre entrar en sus aposentos.

- Ya volví - regresó Vincent y todas las mucamas lo estaban esperando en la entrada en posición de recibimiento.

- Bienvenido Señor Phantomhive

- PAPA! – lo saludé con entusiasmo y lo abrasé.

- Jaja, hola pequeño – me alzó en sus brazos

- Bienvenido – le saludó mi madre que venía del salón.

- Es lindo estar de vuelta – le dio un tierno beso en los labios y las sirvientas se ruborizaron de la vergüenza.

- Jaja, bromista como siempre – se lo devolvió; y durante su escena de amor yo los miraba atentamente- Saya se percató de que yo los estaba observando, así que inmediatamente me tapó los ojos para que no los viera, ya que era muy pequeño para entender esas cosas (N/A: uhhhhh lo que te espera más adelante mi pequeño XD), no obstante Korumi se atrevió interrumpirlos.

- Disculpen la molestias – la miramon – pero… la cena está servida.

- Enseguida iremos – le respondió.

- PAPA! PAPA! CARGAME! – le pedía, una vez liberado de las manos de Saya.

- Jaja, de acuerdo campeón – me alzó - y dime….

- Hm? *ojos alegres*

- Cómo estuvo tu día? - me preguntó.

- Bueno – pose chibi pensativa (N/A: *¬*) – primero, mi mamá me llevó al parque y luego…. – empecé a contarle de camino al comedor.


- Bueno, al parecer te divertiste hoy, no Ciel? – me preguntó con una cálida sonrisa-

- Hai! – asentí.

Mientras cenábamos había notado a mi padre un poco preocupado, quise preguntarle por qué, pero justo en ese momento mi madre me ganó.

- Sucedió algo en el trabajo querido?

- Q-? – reaccionó – ah, nada importante.- trató de ocultarlo, pero mi madre sabia que mentía,

- Estas seguro? – reformuló – tu cara no refleja eso

- Si, si, no te preocupes – terminó. Igual yo sabía que papa ocultaba algo, sin embargo era tan inocente que no le daba importancia a las cosas, sino que prefería que otros las resolvieran. Eso me hizo dar cuenta de que lo que hacía fue un error (N/A: más adelante sabrán por qué dijo eso)


Luego de comer, nos juntamos en el living. Mis padres hablaban de negocios o cosas de la empresa que aún no eran de mi entendimiento. Cada tanto les echaba un ojo y los veía muy felices, eso me hacía sentir muy bien al saber que tenía una gran familia. En un momento me había surgido una duda existencial, (para la edad de 5 años, no malinterpretes), así que durante su conversación, los interrumpí.

- MAMÁ!- la llamé.

- ¿Qué pasa Ciel? – me preguntó dulcemente con una sonrisa.

- ¿Qué vamos a hacer mañana?

- Mañana? – pensó – mmmm…. ya sé! Qué te parece si llamamos a tus amigas para organizar una salida? Qué te parece? Cómo un simulacro de tu cumpleaños?

- SIII! – salté de la alegría- *bostezo*

- Cansado? – rió.

- No…. – con tono agotado – aún… puedo…seguir despierto

- Jajaja, no mientas, tú mismo sabes que apenas puedes mantener los ojos abiertos – comentó con una sonrisa mi padre – ven, te llevaremos a tu cuarto.

- Hai – me cargó en sus brazos hasta mi habitación.


Cuando me acomodaron en la cama, ellos me contaban historias para que Morfeo me tomara en sus brazos y caer en un profundo sueño. Ya dormido, silenciosamente abandonaron la habitación.

- Descansa pequeño, mañana va a ser un largo día – lentamente cerraban la puerta.


- Haaa… es un chico muy enérgico, no crees? – comentó de camino a su habitación.

Rachel pensativa acerca de lo que pasó en la mesa, se atrevió a preguntarle a su marido.

- Ahora que nuestro hijo duerme – le dijo y él se dio vuelta.

- Qué sucede amor? – confundido.

- Qué sucedió realmente en la oficina? Sabes que no puedes ocultarme nada. Soy tu esposa – y al escuchar eso el hombre palideció, sabía que era imposible escondérselo a su mujer. Era demasiado inteligente, así que decidió contárselo.

- Supongo que no tiene caso seguir evadiendo el tema – dijo vencido, así que la llevo a su oficina que estaba ubicada a unos cuartos más adelantes de la habitación del nene – por favor toma asiento, esto va a tomar tiempo – se sentó al igual que Rachel.

*Flashback de Vincent*

Como cualquier otro día, Vincent Phantomhive trabajaba normalmente en su oficina leyendo, firmando y sellando todos los papeles administrativos con un poco de la ayuda de Tanaka, que le traía y llevaba pilas y pilas de papeles.

- Fiu! Nunca pensé que hoy tendría muchos formularios para llenar – se apoyó sobre el respaldo de su silla para tomarse un breve respiro.

- Señor, recuerde que tiene que terminar todo antes de la fecha programa, sino quiere que cierren la compañía – dijo Tanaka.

- Haaaa….. si lo sé, pero a pesar de ser una importante empresa, nunca he tenido tantas cosas para firmar

- Tiene razón, no obstante, es su trabajo.

- Gracias, Tanaka , que linda forma de animarme – comentó sarcástico con su clásico tic de las cejas.

- De nada – se retiró.

Una vez que su secretario salió de la oficina, Vincent se dedicó a tomar un merecido descanso.


En la azotea de un edificio alejado de la sede principal de la empresa, se encontraban dos hombres que al parecer observaban detenidamente las acciones del jefe.

- Oye, no importa cuántas cosas le enviemos, siempre logra terminar todo – se quejaba un hombre – a este pasó jamás podremos eliminar a Phantomhive

- Hm… si tienes razón supongo que tendremos que pasar al plan B – dijo su compañero.

- Estás seguro? – cuestionó – el jefe dijo que eso era en caso de emergencia.

- Esto es ya se está convirtiendo en una emergencia – contestó serio – comenzaremos mañana


Al día siguiente, Vincent se quería desmayar por la cantidad de documentos del día, ya que eran el DOBLE de ayer!.

- Qué está ocurriendo? – se preguntó realmente confundido.

- *cargando una enorme pila* Ughh… no lo sé… - decía Tanaka que venía cargando una pesada cantidad de papeles – solo sé que el ministerio principal quiere que los firme para archivarlos y tener todo en orden

- *Se tapa la cara con la mano* Creo que debería llamarlos para cerciorarme

- Si es lo que prefiere, no lo detendré – comentó el hombre mientras dejaba la ultima pila y se marchaba del lugar. Por otro lado el jefe llamaba a la "agencia internacional de empresas privadas" (N/A: no se me ocurría otro nombre -.-U) para aclarar las cosas, sin embargo nadie le atendía el teléfono y al décimo intento desistió haciendo que volviera a su trabajo.

Dos horas más tarde exitosamente terminó de firmar todos los papeles que le encargaron y se tomó un descanso como el del día anterior, pero desafortunadamente sonó el teléfono:

- Diga?

- Señor, tiene una llamada – dijo su secretario.

- De acuerdo, pásamela…. Hai, Vincent Phantomhive habla – dijo, pero nadie respondió del otro lado – Hola?

- Escúcheme bien – una voz tenebrosa salió del auricular asustando al hombre – lo repetiré una vez….

- Q-quién es?

- Tiene 1 mes para pagar lo que debe y si no lo hace, saldrá lastimado.

- Deuda? De qué habla? Quién es usted? - interrogó, sin embargo ya habían colgado el teléfono. Vincent no entendía lo que sucedía. Pensó que capaz le jugaron una broma, así que no le dio importancia.


- Mmm…. Al parecer no se creyó la amenaza – comentó el mismo sujeto de ayer que terminaba de mirar por los binoculares.

- Si es verdad lo que dices, no tenemos más opción que persistir – respondió.

- De acuerdo


Lo mismo ocurrió al día siguiente. Vincent recibía llamadas de amenaza acerca de una supuesta deuda de la que él no estaba enterado….. o capaz si? Si realmente debía dinero, tenía que acordarse urgentemente, pero por más esfuerzo que hiciera no lograba recordarla; "tal vez no era algo importante, ya pasará" pensaba, no obstante nunca se le cruzó por la cabeza de que ese pensamiento se volvería en su contra. ¿Qué es lo que quiere decir esto? Que desde que recibió esa llamada, las mismas no han cesado hasta tal punto que Vincent no sabía qué hacer, estaba completamente indefenso hasta el día de hoy.

*Fin de Flashback de Vincent*

Rachel lo miraba con asombro. La preocupación que reflejaba el rostro de su marido; nunca lo había visto así.

- Estas seguro de que no te acuerdas? – le preguntó.

- Si cariño, por más que trate no logro acordarme y me está volviendo loco – respondió – temo que esto empeore aún más de lo que ya está.

- No has llamado a la policía?

- Si lo hice, pero me dijeron que no hay suficientes pruebas como para que inicien una investigación

- ESO DIJERON? – dijo furiosa.

- Si, recuerda que ahora a ellos mucho no les importa son corruptos

- PERO! – repuso.

- Ya déjalo Rachel – la calmó – ya se me ocurrirá algo.

- Eso espero – le dijo y en ese momento se levantó de su asiento y le dio un cálido beso en la frente para tranquilizarlo y él la miró con los ojos abiertos – sin embargo, nunca dejes de pensar en positivo y seguir adelante – sonrió y besó sus labios. Vincent relajado se dejó llevar por la acción de su esposa. "Gracias" fue lo último que cruzó por su mente esa noche.


- Ciel…. – una dulce voz lo llamaba – Ciel…. Despierta, hoy es el día

- Hmmm…. Cinco minutos más – el pequeño se ocultaba entre las sabanas y en eso la mujer le dio una señal a Korumi para que abriera las cortinas haciendo que el niño, en acto de reflejo, se tapara los ojos – nooooo, luuzzz noo ….. – se quejaba

- Jajajaja, lo siento, pero ya es de mañana, debes despertar – decía mientras se sentaba al borde de la cama – hoy es el simulacro de pasado mañana, ya llamé a tus amigas y en cualquier momento caerán en casa.

- Hmmm, Hai oka-san – murmuraba mientras se despabilaba.


Te sigo contando. Una vez que "mis amigas" llegaron a casa. Nos preparamos para partir hacia el parque de diversiones, mientras que por otro lado mi padre para ir a trabajar. Si te preguntas…. Si, trabajaba incluso en días festivos. Cuando por fin arribamos en el parque, nos sorprendimos de la cantidad de gente que había. Muchos niños y adultos felices, entrando y saliendo de las atracciones, yendo de aquí para allá, etc. Yo entusiasmado me adelante hacía los juegos y las demás iban detrás de mí.

- Jajajajaj, esperen niños! – nos seguía mi madre.


En la oficina principal de Funtom, Vincent leía viejos archivos con la esperanza de encontrar aquella deuda que lo atormentaba.

- No hay caso – decía resignado – jamás voy a encontrarla – y en ese instante se levanta de su asiento – capaz un café me despeje la mente


- A donde irá? – preguntó el sujeto que lo miraba como de costumbre con sus binoculares desde una azotea

- *comiendo* ge quef haflas? – (N/A: no sé cómo se habla cuando uno come -.- )

- Ehh?

- *Traga* de qué hablas?

- Ahhhh…este…. De que a donde irá, recién se levanta de su silla

- hmm…. No sé, capaz se rindió y no va a pagarnos

- Estás seguro?

- No lo sé, pero es probable

- Entonces deberíamos hacer lo que nos dijo el jefe

- Exacto

Ambos hombres dejaron de hacer su "tarea habitual" para pasar al siguiente nivel. Los dos sabían que lo que iban a hacer era nuevo para ellos, sin embargo su jefe les asignó esa misión y no podía rechazarla porque era obvio que no querían terminar en el otro mundo. Antes de partir uno de ellos le preguntó al otro.

- Oye, dime algo

- Qué ocurre?

- Qué estarán haciendo el otro grupo?

- Y…. supongo que siguiendo a la mujer y su hijo


Eran las 4 de la tarde cuando decidimos descansar y tomar un tentempié.

- Cómo la están pasando? – nos preguntó.

- Bien! – gritamos de alegría – espero que así sea pasado mañana, no Ciel? – comentó Lizzy.

- Jeje, claro que lo será – sonreí. Durante las risas de las chicas, de la nada volví a tener la sensación de que alguien nos observaba; ya un poco asustado comencé a mirar por todos lados en busca de la persona.


- Creo que el niño ya sabe que los estamos siguiendo – dijo un hombre que estaba escondido en los arbustos espiándolos.

- Hm… al parecer tiene una especie de sexto sentido, esta familia es interesante – finalizó su compañero.


Con toda la gente corriendo, caminando, y encima con las decoraciones navideñas no pude encontrarla y en eso mi madre mi miró preocupada.

- Qué pasa hijo? – las chicas también me miraron.

- Oka-san, no sé si estoy loco, pero desde hace rato siento que alguien nos observa

- Jajaja, pero qué cosas dices? – reía – es muy probable, recuerda que estamos rodeados de mucha gente. Además, cabe la posibilidad de que estén viendo lo tierno que eres *sonrisa picara*

- O-OKA-SAN!... – me sobresalte y todas las personas me miraron con cara rara. Cuando me dí cuenta de eso baje la mirada avergonzado (N/A: KYAAA!) - … quizás tenga razón – decía tímidamente y fue cuando desistí en la búsqueda.

- Muy bien, continuamos? Aún nos quedan varios juegos por entrar

- Hai! – nos levantamos de nuestras sillas para ir hacia las atracciones restantes.


Eran las 6:30 PM cuando, luego de un día bastante pesado, regresamos a casa del parque de diversiones:

- Ya volvimos – anunció mi madre y las mucamas nos recibieron.

- Bienvenidos

- Hola! – salude con una alegre sonrisa

- Hola joven amo – me devolvieron el saludo.

- Nee Korumi, puedes llevar a Ciel arriba para que tome un baño – le dijo – tanta diversión le ha ensuciado la ropa

- Claro señora – asintió y me tomo de la mano – ven pequeño, hay que limpiarte para la cena

- Hai – me llevó hacia el cuarto de baño y en el camino empecé a contarle todo lo sucedido en el día.

Rachel los observaba con mucha serenidad representada con una sonrisa y de repente sonó el timbre asustando a la mujer. Como no había nadie para abrirla, ella misma lo hizo.

- Buenas noches, en que puedo ayudarle? – le preguntó a la persona, sin embargo cuando le miró el rostro, su expresión cambió bruscamente – q-quién eres?

Continuará...


bueno aca los dejó, adios!

PLEASE REVIEWS!