DessKlaine: Hola, muchísimas gracias como siempre por leer y comentar :). Sebastian definitivamente sufre y aun hay más para él, ya tu nos dirás si se lo merece o no. Definitivamente lo del consultorio fue apenas el principio de muchas cosas que se vendrán, y si ¿Quien en su sano juicio se resistiría a Kurt Hummel? definitivamente nadie, pero todo va con calma, ya veras a lo que nos referimos. Respecto a su violador, aun no es el momento de revelarlo, y Dave, bueno ya veras más de él a continuación. Muchas gracias como siempre por tus palabras, esperamos que te guste lo que sigue, cuídate y suerte; nos seguimos leyendo. :)

Marierux: Hola de nuevo, esperamos que estés muy bien; gracias como siempre por leer y comentar, de verdad. Lo detalles del ataque de Kurt se van descubriendo poco a poco, desgraciadamente son más difíciles y duros de afrontar, pero con toda la ayuda posible lo lograra. Ahora mismo veras que sucede entre ellos y habrá un poco más de interacción con otros personajes, como ya hemos dicho, el asunto del violador se ira descubriendo poco a poco, lo mismo respecto a Carole, Finn y el resto de New Directions. Muchas gracias como siempre por tus palabras, esperamos que te guste la continuación y gracias por tu paciencia. Nos seguimos leyendo, suerte y cuídate :)

Candy Criss: ¡Hola de nuevo! esperamos que estés muy bien, muchas gracias como siempre por tus palabras. Dave hace su mayor esfuerzo por acercarse y ayudar a Kurt, pero aun le cuesta trabajo darse cuenta de muchas cosas. Respecto al violador, reiteramos, se ira resolviendo poco a poco, esperamos sorprenderte para ese momento. Las cosas entre Kurt y Blaine también ya están tomando un ritmo y si, Blaine acudió a la razón y no dejo que las cosas llegaran más lejos, pero a continuación veras que sigue para ellos. Muchísimas gracias por tus palabras y por seguir la historia. Cuídate mucho y suerte en todo, nos seguimos leyendo. :)

Miluca Rockz: Hola, muchas gracias por seguir leyendo y comentar. Así es, Sebastian tiene un limite y de verdad esta tratando de ser paciente por amor a Blaine, pero ya veras a continuación todo lo que puede suceder con ellos y la situación en la que ahora están. Lo que Kurt le dijo a Blaine es tan solo el inicio de todo, descubrirás que significa con exactitud muy pronto, pero tal vez ahora te des una idea. Muchas gracias por seguir la historia, esperamos que este nuevo capitulo sea de tu agrado. Cuídate y nos seguimos leyendo, suerte. :)

Merlii: Hola de nuevo, muchas gracias por seguir la historia; y por supuesto que entendemos, las ocupaciones aquejan, esperamos que estés muy bien y te valla muy bien, de igual manera esperamos que te guste este nuevo capitulo. Nos seguimos leyendo, cuídate y suerte :)

nadaqueocultar: Hola, muchas gracias por leer y por tus palabras, al fin aquí esta la continuación esperamos que te guste. Nos seguimos leyendo, cuídate y suerte :)

Muchas gracias por todos sus comentarios y por leer. Realmente mil disculpas por la tardanza, pero aquí ya está la continuación, esperamos que les guste y verán que algunas cosas se van aclarando y Blaine y Kurt se van acercando cada vez más, sólo esperamos que les guste lo que sigue, nos leemos!

Gracias por leer!

julieloveskurt-Anixita


No podía entender cuándo su suerte había cambiado tanto. Hace tres semanas que intentaba tomar una hora para ver a Blaine y la maldita asistente que el moreno tenía siempre le decía: "el señor Anderson no puede verlo hasta fin de mes" podía tranquilizarse y esperar, pero realmente no lo lograba. Primero porque en la escuela no dejaban de molestarlo, segundo porque ya no aguantaba ver a su violador por los pasillos y sentir que lo acorralaría contra los casilleros y volvería a hacer con él lo que hizo en los vestuarios. Si incluso debía verlo en el Club Glee, ya no soportaba esa situación.

Además, hace una semana había comenzado a llegar tarde a la escuela, para no tener que toparse con el resto de los alumnos, pero por sobre todo porque estaba evitando al equipo de fútbol americano y a Dave Karofsky, porque el chico que antes lo molestara ahora se había vuelto su protector y no permitía que nada ni nadie lo tocara, no después de la confesión que le había hecho hace tres semanas, había sido un tonto al decirle lo que le ocurrió, pero tal vez había sido mejor, realmente no lo sabía.

-Kurt-escuchó como lo llamaban, se había quedado varios minutos pensando, sujetando la puerta de su casillero y notando que debía limpiarlo.

-Dígame, señorita Pillsbury-dijo resignado, cerró su casillero y volteó a verla.

-Necesito hablar contigo, acompáñame-dijo con una sonrisa nerviosa y caminando hasta su oficina, Kurt la siguió, pensando en que lo peor estaba por ocurrir, pero cuando ingresó a la pequeña oficina de la consejera estudiantil su cara era todo un poema.

-Hola Kurt-dijo Blaine con una sonrisa y estrechando su mano.

-Hola-susurró incrédulo.

-Hummel-dijo Dave mirándolo también.

-¿Karofsky?-dijo extrañado-¿qué ocurre?-preguntó a la defensiva, mirando a Emma.

-Tomen asiento-dijo indicando las tres sillas, el castaño quedó sentado en medio de Blaine y Dave- Kurt-suspiró la mujer algo aproblemada-David se me acercó hace unos días y me dijo que algo ocurría contigo, y por lo que me dijo confirmó mis sospechas-dijo seriamente.

-¿Qué sospechas?-dijo sentándose lo más derecho posible y elevando su rostro, no se quebraría ante ellos.

-Te violaron-terminó Blaine, quien al instante cogió la mano del castaño.

-¡Suéltame!- dijo furioso y levantándose del asiento-no es algo que les interese-dijo caminando a la puerta.

-Quiero ayudarte-dijo el psicólogo caminando hasta él y poniendo una mano sobre su hombro.

-También quiero ayudar si puedo-dijo Dave desde su lugar, sabía que lo mejor era mantenerse a una distancia prudente.

-Kurt-lo llamó Emma-necesitamos hablar de esto y que nos digas quién fue, porque esa persona no puede quedar impune, no podemos permitir que cosas así ocurran de nuevo.

-No le sucederá a nadie más, no hay ningún otro chico gay en la escuela-dijo fríamente y sin voltear.

-Danos un nombre y...-decía Karofsky, pero a los segundos tenía frente a él a Kurt, quien lo miraba inquisidoramente.

-¿Y tú serás mi héroe? ¿Serás quien me ayude y le destroce la cara?-dijo furioso-desde que te conozco me haces la vida imposible y de la nada comienzas a ayudarme-escupió indignado y giró a ver a Blaine y Emma-no los necesité antes-determinó seriamente-¿por qué los voy a necesitar ahora?-dijo alzando una ceja y cruzándose de brazos.

-Porque tu situación no es la misma que antes-dijo Blaine suavemente-por eso vine-dijo seriamente-quiero ayudarte y sé que no has conseguido hora para mi consulta, por eso quiero que hablemos ahora.

-Pero tengo...

-Ya hablé con William y él ha accedido a que faltes al Club para que hables con tú psicólogo-dijo con tranquilidad-no le dije nada de lo que te ocurría, sólo que tenías asuntos extra estudiantiles que atender-dijo tranquilizándolo.

-Gracias-susurró bajando la guardia por unos momentos-¿por qué está él aquí?-dijo fríamente e indicando a Dave.

-Lo llamé porque como dije él que fuiste violado, pero también quiere ayudar.

-No me interesa-murmuró Kurt. En ese momento Karofsky se puso de pie y caminó hasta el ojiazul.

-A mí sí me importas, quiero que estés bien y...

-¿Me quieres?-dijo enfrentándose al futbolista-porque eso fue lo que dijiste la última vez-murmuró empuñando sus mano, a cambio el chico enrojeció y bajó su mirada-es lo que pensé- murmuró Kurt-¿Hablaremos ahora?-dijo el castaño mirando a Blaine.

-Sí, Emma dice que podemos conversar en el auditorio, que ahí nadie nos molestará y que si te sientes inseguro con que alguien escuche podemos cerrar con llave-dijo el ojimiel con tranquilidad.

-Gracias-susurró mirando a Blaine y luego a Emma-realmente gracias-dijo alzando la mirada y dando media vuelta, a los segundos estaba fuera de la oficina.

-Dave-dijo Blaine antes de salir-esta es mi tarjeta, si necesitas ayuda o lo que sea ahí está mi teléfono y la dirección de mi consulta-dijo con una sonrisa.

-Gracias-susurró cogiendo la pequeña tarjeta blanca, cuando el ojimiel volteó para irse sintió como Dave lo cogía por el brazo.

-¿Qué ocurre?-dijo con tranquilidad.

-Ayúdelo, por favor-dijo algo preocupado, el pelinegro sonrío.

-Lo haré, lo prometo-dijo con seguridad-ahora si me permites debo hablar con Kurt.

-Sí, gracias.

Blaine salió al pasillo donde lo esperaba Kurt hace unos minutos. Comenzaron a caminar y en poco tiempo estuvieron en la entrada del auditorio, al que ingresaron. Luego de revisar que no hubiese nadie en el lugar, decidieron cerrar con llave y se sentaron en las primeras butacas del lugar.

-¿Te gusta este sitio?-dijo Blaine observando todo a su alrededor.

-Es tranquilo y me siento en mi ambiente-murmuró el castaño suavemente, dejó su bolso en otra butaca y se cruzó de piernas, Blaine se encontraba junto a él y lo miraba atentamente.

-¿Y el resto de la escuela?-preguntó el especialista.

-Es...-bajó la mirada y comenzó a jugar con sus manos-es diferente-dijo poniéndose de pie y comenzando a caminar por el pequeño pasillo que separaba las butacas del escenario.

-¿Por qué?-dijo el pelinegro desde su lugar.

-Porque aquí-dijo mirando los reflectores y las butacas, el escenario por completo-aquí-murmuró subiendo las escaleras hasta llegar al frente de todo el lugar-aquí nunca he sufrido, aquí soy otro-dijo de forma optimista.

-¿Otro?-dijo seriamente y poniéndose de pie, necesitaba entender a Kurt y por primera vez sentía que él estaba llevando la conversación por donde debía y quería.

-Soy el Kurt Hummel que criaron mis padres, el que no le teme a nada ni nadie, el que no debe-dijo con un leve temblor en los hombros-el que no debe esconderse en las salas para que no lo golpeen-susurró bajando la mirada-el que puede ser gay y lo que quiere sin temor a que...-su voz tembló y no pudo seguir hablando, le costaba decirlo y lo peor era que rememoraba el maldito instante en que ese muchacho lo había violado.

-¿Sin temor a qué?-dijo Blaine estando frente a él y sujetándolo por los hombros.

-¡A qué otro chico me viole!- gritó agudamente y sus piernas flaquearon, haciéndolo caer al suelo y sentirse peor de lo que estaba, como hace mucho tiempo no hacía, comenzó a llorar y sentir que lentamente se iba la presión en su pecho, que poco a poco su alma se desahogaba y se permitía respirar, tranquilo y de alguna forma en paz.

Blaine lo abrazó y lo atrajo a su pecho, acariciando suavemente su cabello y escuchando como Kurt se desahogaba, sabía que lo mejor era llorar, así se veían las cosas más claras y todo podía ser mejor, ya que ese era el primer paso para que el ojiazul pudiera abrirse y contarle todo lo que lo atormentaba. Pasaron unos minutos en los que el castaño se aferró con fuerza a la ropa de Blaine y mantuvo su rostro oculto, pero luego comenzó a calmarse y a recuperar el ritmo de su respiración, sí, se había liberado de una carga que no merecía y otro chico se había encargado de poner en él, y se atrevió a preguntar lo mismo que hizo el primer día de consulta, pero que en aquel entonces Blaine no pudo responder libremente.

-¿Es mi culpa?-susurró levantando la mirada y encontrándose con los ojos miel del psicólogo.

-No-dijo acariciando el rostro de porcelana-no es tú culpa.

-¿Y por qué ocurrió?-dijo con las lágrimas bajando nuevamente por su rostro.

-Kurt-dijo Blaine mirándolo detenidamente-tú eres fuerte, eres un chico que si se propone las cosas las cumple, y eso era lo que él trató de quebrar en ti, intentó destruir lo que eres, sintió que nada te podía hacer débil-dijo con decisión- provocó que fueras inseguro y vulnerable a todo y todos, pero eso nunca lo has sido ¿cierto?- el ojiazul sólo movió la cabeza afirmativamente y se volvió a abrazar al pelinegro- eso es bueno, sabes quién eres y es lo que necesitas para salir de esto-dijo con seguridad y sintiendo como el castaño aflojaba su agarre y volvía a mirarlo con determinación.

-¿Cuál es el otro paso?-preguntó mirando con atención al psicólogo.

-Kurt-suspiró suavemente- irás progresando lentamente, poco a poco, no es algo que vaya a suceder en un instante, porque debes sanar-dijo tocando el pecho del castaño.

-¿Confías en mí?-preguntó suavemente y sin apartar su vista de Blaine.

-Sí-dijo con una dulce sonrisa el ojimiel, tomó el rostro del ojiazul y acarició uno de sus pómulos con el pulgar.

-¿Podré confiar en mí algún día?-murmuró Kurt acercando poco a poco su rostro al de Blaine y cortando la distancia que los separaba.

-Esa es...-susurró cerrando los ojos y sintiendo los labios del castaño contra los suyos-la idea-dijo atrayendo con fuerza el cuerpo del muchacho contra el suyo. Se besaban suavemente, tal vez era lo que necesitaba el castaño, pero él sabía que eso estaba mal, pero aún así no era capaz de detenerlo. Kurt se colgó del cuello del moreno y sintió como Blaine lo tomaba por la cintura y lo atraía más a su cuerpo.

Ambos disfrutaban de la caricia, hasta que les faltó el aire y se separaron, realmente no había nada más por hacer, eso había sido suficiente y lo necesario, lo que el ojiazul precisaba para sentirse mejor.

-Blaine…-intentó decir, pero el moreno le dio un suave beso y lo abrazó con fuerza.

-Kurt, te ayudaré en todo lo que pueda, lo prometo-dijo sintiendo como el castaño se acomodaba en él-sólo quiero que confíes en mí y que me permitas estar contigo cuando sea necesario-susurró en su oído.

-Blaine yo…-intentó decir.

-No, sólo quiero que sepas que…-sabía que con lo que diría estaba infringiendo el código de ética, pero no le interesaba en ese instante- me importas y no quiero que nada te ocurra, te quiero conmigo-susurró juntando más sus cuerpos- dejaré apartadas unas horas para ti cada dos semanas y nos veremos en mi consulta, sólo ahí-susurró sintiendo un extraño alivio en su pecho.

-¿Estás seguro?-preguntó el castaño extrañado.

-Sí-dijo con una sonrisa- lo estoy-dijo volviendo a besarlo y sintiendo que era lo correcto, porque al fin volvía a sentirse completo.

Ambos muchachos se miraban con cariño y se sonreían, se acariciaban dulcemente y abrazaban, sus labios se rozaban cada cierto tiempo, pero quien los observaba no podía creerlo, no podía entender en qué minuto eso fue a ocurrir ¿debía hacer algo para detenerlos o lo mejor era que continuaran así? No sabía, lo único que tenía claro era que eso no era correcto, pero ¿cómo interferir si Kurt estaba en terapia con Blaine? ¿Cómo hacer algo para decir que todo eso estaba horriblemente mal? No podía ni debía interferir, lamentablemente las cosas tendrían que seguir ese curso, aunque no quisiera.


Pasaban de las diez de la noche y no había señales de su novio ¿dónde se había metido? Se suponía que ese día era de ellos, que ambos llegaban más temprano para ver y estar con el otro, pero parecía que cada vez le importaba menos a su novio, porque siempre había una buena excusa para llegar más tarde, ahora no entendía por qué Blaine se encontraba tan esquivo.

Hace un par de semanas que las cosas transcurrían igual y no veía algún modo de cambiarlas. No entendía cómo podía hacer que su pareja le tomara más atención y le dijera si le ocurría algo, era como si cada vez que estaban juntos él estuviera con otra persona ¿acaso Blaine le era infiel? No podía ser posible, él estaba completamente seguro de lo que el ojimiel sentía por él, seguramente era su imaginación, además, no tenía pruebas para dar fe de que Blaine lo engañaba.

-¿Sebastián?-escuchó como el pelinegro lo llamaba.

-En la cocina-dijo revolviendo la salsa que tenía en la olla.

-Aquí estás-dijo llegando hasta él y abrazándolo con suavidad.

-Hola-dijo seriamente y concentrando su atención en la sala. Sintió como Blaine le daba un beso en la mejilla y luego lo soltaba.

-Iré a darme una ducha-susurró caminando al baño.

-En unos minutos estará lista la cena-dijo Smythe sin apartar su atención de la olla.

-No tardaré-dijo el ojimiel saliendo de ahí.

Espero un par de minutos para ir tras su novio y cerciorarse de que estaba en el baño. Luego fue hasta su maletín y lo revisó, estuvo ahí por un par de minutos, pero no había nada fuera de lo común. Las carpetas y apuntes de las consultas seguían ahí, no había nada distinto a lo que siempre encontraba en ese maletín.

-Tiene que haber algo-susurró pasando una mano por su cabello- estoy seguro-dijo mirando a todas partes y viendo el teléfono del moreno junto al maletín. Comenzó a revisarlo y a ver si había algún contacto nuevo o menysaje-¡Nada!-dijo furioso.

-¿Qué quieres que haya?-dijo Blaine entrando a la habitación, se secaba el cabello con una toalla y traía otra atada a las caderas.

-Yo…-susurró Sebastián algo asustado-estoy paranoico-suspiró- creo que el que cada día llegues más tarde y ni tu asistente sepa dónde te metes me tiene así-dijo seriamente.

-Mira-suspiró cansado y sentándose en la cama-no es necesario que registres mis cosas ni que llames a mi asistente, sólo preguntame lo que quieras saber-dijo seriamente.

-Bien-dijo algo molesto-¿estás con alguien más?-dijo alzando una ceja y cruzándose de brazos.

-¿Alguien más? ¿puedes ser más específico?-dijo seriamente y dejando de secar su pelo, el cual estaba revuelto, haciendo que los rizos cayeran libremente sobre su frente.

-¿Te metiste con alguno de tus pacientes? ¿me estás siendo infiel?-dijo esperando alguna señal por parte de su novio.

-Vaya-dijo con una mueca en los labios y luego sonrió-eres increíble, Seb-dijo levantándose y caminando hasta él-¿con quién te engañaría?-dijo alzando una ceja con diversión-mira-dijo caminando hasta su maletín y tomando una carpeta- ese es el listado de todos mis pacientes, incluso-dijo tomando otra carpeta-aquí están sus historias, por favor revisalos y ve con cuál de ellos te soy infiel, así me lo presentas también-dijo con una mueca.

-Blaine, yo-dijo Sebastián sintiéndose pátetico- lo lamento-susurró entregándole las carpetas- yo no sé qué me ocurre, realmente lo siento-dijo bajando la mirada y sintiendo la mirada de Blaine sobre él.

-Seb-dijo caminando hasta él y cogiendo su mentón- mirame-dijo con una sonrisa y notando los ojos tristes de su novio- Te amo a ti, a nadie más que a ti ¿por qué te estaría engañando con alguien más?-dijo seriamente y notando como los ojos de Sebastián brillaban-eres único y te amo, no estaría con nadie más-dijo con seguridad.

-¿Lo prometes?-dijo con temor.

-Lo juro-susurró con una sonrisa-ahora-dijo besándolo suavemente- ve a terminar la cena y yo me vestiré, de verdad, las cosas estarán bien-dijo con una sonrisa.

-Gracias-murmuró el castaño y caminó fuera de ahí, tal vez se estaba volviendo loco y todo era un mal entendido, tal vez su cabeza lo inventaba todo y las cosas no eran tan distorcionadas como él pensaba, debía calmarse un poco, era lo mejor.