N/A: Y aquí la parte aburrida del capítulo, gracias por seguir al pendiente de esta historia, las cosas complicadas e interesantes vendrá más adelante, así como los sentimientos de nuestro espadachín malhumorado y la linda y algo torpe Moyashi :D, gracias por los reviews, no tengo mucho tiempo como para responderlos pero enserio, gracias. Ahora si el capitulo
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Capitulo 6: Una experiencia con la muerte
Anteriormente:
¿De ese modo terminaría su vida? ¿Sin cumplir su promesa a Mana?, dejar a todas las personas a las que le tenía aprecio, todo se comenzó a nublar, escupió sangre y cayó al suelo, escucho la sonora risa del akuma frente a ella, que lentamente se volvía más débil hasta no poder escucharla, después, ya no sintió nada…
—¡Allen-chan!—Gritaba Lenalee poniéndose frente a ella evitando el ataque del akuma, esta bufo fastidiada
—Odio que me interrumpan…—el akuma envolvió los brazos y piernas de Lenalee en un intento de mantenerla inmóvil, pero Lenalee con fuerza consiguió librarse y activo un tornado que destruyo al akuma, fácil de vencer en sí, pero después su preocupación fue al ver el cuerpo de Allen, su frente sangraba, tenia moretones por todo su cuerpo y en una pierna se veía que estaba sangrando y estaba en muy mal estado, sus ropas estaban en su mayoría rotas y sucias, la tomo en brazos e intento despertarla, a lo lejos, Kanda y Lavi terminaban con los últimos akumas que quedaban
—Allen-chan, ¡despierta! Todo está bien, ¿ALLEN?—Comenzó a agitarla evitando causarle más daño, pero Allen no reaccionaba, checo su pulso y este muy débilmente se escuchaba, su respiración era entre cortada y su piel estaba más pálida que nunca
—¡Kanda! ¡Lavi!—Lenalee abrazo a Allen intentando darle calor corporal, ya que empezaba a nevar y el ambiente se hacía más frio, un gran inconveniente con el estado de Allen, los mencionados corrieron hacia ellas
—¡Lenalee! ¡¿Qué le sucedió a Allen-chan?!—Preguntaba el peli rojo al ver el estado de Allen, Lenalee abrazo con más fuerza a Allen sin saber que responder
—Fue mi culpa…yo la deje sola—Kanda se quito su saco y con el cubrió a Allen protegiéndola del frio, si bien, a el no le agradaba la idea de tratar con un herido pero no era el mejor momento para quejarse
—Debemos llevarla a un hospital en lugar de quedarnos aquí lloriqueando por esto…—Decía Kanda dándose la vuelta, el clima podía empeorar, debían avanzar mientras pudieran
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Allen despertó con un ligero de dolor de cabeza, observo su alrededor confundida, estaba en un campo de flores blancas, todo estaba despejado, el cielo se veía brillante, todo era perfecto, se sentía fuera de lugar, observo sus brazos y sus pupilas se dilataron, su brazo izquierdo…no estaba su inocencia, una brisa soplo haciendo mover su cabello, el cual era ¿largo?, de nueva cuenta se sorprendió, su cabello era castaño, como cuando viajaba con Mana
De la nada el recuerdo del akuma vino a su mente y miro a todos lados alerta, pero todo estaba despejado, se levanto del suelo con cuidado, las heridas que le había generado el akuma no estaban, nada le dolía, en ese momento nada de lo que minutos antes paso estaba ante ella
—¿Dónde estoy?—Se pregunto en voz alta completamente confundida, de pronto la imagen de los demás peleando contra los demás akumas vino a su mente
—¡Lenalee! ¡Lavi! ¡BaKanda!—Grito a todas partes, no había nada, ni nadie cerca de ella, solo el extenso campo y los pétalos de flores, empezó a correr pero todo era igual
—Es inútil Allen…— "Esa voz…" Se giro y observo la figura de la castaña frente ella, con una triste sonrisa
—Ya estas muerta… tus amigos hacen un intento inútil por salvarte, pero solo se engañan, ese cuerpo ya no tiene un alma…—Allen abrió los ojos como platos, debía ser falso, ella no pudo morir realmente, no de esa manera
—¡Mientes!—Decía Allen apretando los puños, la castaña se acerco y la abrazo
—Estando viva nunca hubiera podido abrazarte…pero ahora…—Allen apretó los ojos con impotencia
—¿En qué estado estoy?—Pregunto con la mirada baja, ella no pudo haber muerto, se repetía innumerables veces en su mente
—Estas en coma, tienes muchas heridas, y fracturas…es un milagro que el bebe siga vivo en esas condiciones— Allen vio eso como una esperanza, ella seguía viva, en coma, pero viva
—¿Cómo puedo volver?—La chica la vio con tristeza mientras negaba con la cabeza, Allen se empezaba a desesperar
—No hay modo que conozca de salir de aquí…—Decía la castaña, una brisa de aire soplo haciendo que el cabello de ambas se moviera
—¿Estás diciendo que es imposible?—Decía Allen con un tono de voz grave, la castaña sonrió y negó con la cabeza
—No creo que sea imposible, tu corazón aun late, el cuerpo aun está vivo, pero eso no importa si el cuerpo no tiene un alma, así que dime Allen…¿Estas dispuesta a hacer todo lo posible por volver?—Allen apretó los puños, ¿enserio le hacia esa pregunta? Tenía que volver
—¿Que tengo que hacer?—Pregunto frunciendo el seño con determinación, la chica le sonrió complacida, levanto la mano chasqueando los dedos y todo el ambiente se torno un tanto anochecido y frio miro a su alrededor extrañada
—En este momento estamos paradas justo donde quedaste inconsciente, si quieres tu cuerpo, ve por él, eso es todo lo que puedo decir—Decía la castaña dándose la vuelta
—¡Espera…! ¿Cómo sabré a donde ir?—La castaña dio un bufido divertido y giro su cabeza para sonreírle a Allen
—Una persona hace su camino…así que crea el tuyo que te guie hacia tu cuerpo—Allen abrió los ojos sorprendida, ese era algo muy…espiritual y profundo
—O si realmente eres inteligente, sigue las huellas antes de que la nieve las cubra…no hace mucho que partieron—Y Allen se sintió como estúpida, ¿Por qué no pensó en eso antes?, agacho la mirada avergonzada y molesta consigo misma
—Así que…date prisa, Moyashi—Allen levanto la mirada indignada y con la cara roja
—¡Mi nombre es Allen! ¡BaKa…—La castaña se rio divertida por la cara que puso Allen al darse cuenta que casi mencionaba al espadachín, su reacción fue muy graciosa
—¡No te rías!— La castaña calmo un poco su risa para después despedirse con la mano de Allen y desaparecer
De nueva cuenta Allen quedo sola en el frio lugar, observo el suelo y las marcas de las pisadas de los demás se veían un poco debido a la nieve que caía, debía darse prisa sino se perdería para siempre, empezó a caminar con prisa siguiendo las huellas, orando con todas sus fuerzas no perderse
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—Lenalee, Allen se siente cada vez más fría…—Decía Lavi mientras cargaba en su espalda a Allen, claramente preocupado, incluso le había dado su bufanda a ella para mantenerla caliente, pero no daba resultado, Allen tenia puesto la chaqueta de Kanda y la bufanda de Lavi, incluso Lenalee la había abrigado con la misma manta que le había colocado en el tren, pero el estado de Allen empeoraba, habían tratado sus heridas de la forma más rápida posible y controlaron la hemorragia de su pierna pero aun así estaba débil, y lo sabían a la perfección
—Lo sé, pero no podemos hacer nada hasta que lleguemos a la ciudad—Decía Lenalee completamente arrepentida por lo que había sucedido, se sentía responsable de cada herida y fractura que tenia Allen, debió quedarse con ella en todo momento, Kanda y Lavi pudieron haberse deshecho de los akumas solos, no debió dejarla sola, se repetía mil veces en su mente, si algo peor le sucedía a Allen seria su culpa
—Ya estamos cerca de un pueblo, más le vale a esta Moyashi no morir antes—Decía Kanda caminando por un metro delante de ellos, no toleraba escucharlos hablar cada cinco minutos sobre el estado de la Moyashi, ¡sabía perfectamente como estaba! No necesitaba que se lo recordaran todo el tiempo
—Allen-chan no morirá…espero—Decía Lenalee observando a su amiga, toco con gentileza su mejilla, estaba fría…aunque su rostro permanecía pacifico, como si solo durmiera, continuaron caminando por varios metros hasta que pudieron ver unas luces a lo lejos
—Llegamos…—Decía Lenalee con esperanza, observo a Allen y suspiro de alivio, caminaron hasta el pueblo y buscaron un hospital, cuando finalmente encontraron uno, Lavi y Lenalee entraron a este impacientes mientras Kanda permanecía fuera de este observando la noche, si, tardaron tanto tiempo en llegar ahí, todo el día
—Baka Moyashi…—Decía mientras se apoyaba en la pared a un lado de la puerta mientras se cruzaba de brazos, el frio no le afectaba, pero eso no evitaba el hecho de que su cuerpo estuviera helado y eso a la larga le molestaba
—Kanda…— salió de sus pensamientos al escuchar la voz de Lee que lo llamaba en la puerta
—¿Qué?—Pregunto con indiferencia mientras Lenalee se acercaba a el
—Te necesitan adentro, llenar algunos datos, creo—A Kanda le extraño eso y fulmino con la mirada a Lee, esta lo miraba confundida y después dio un suspiro fastidiado, entro seguido de Lee, una vez se acerco a la recepción le tendieron una hoja que tenía unos datos sobre la Moyashi, lo que realmente no le interesaba, observo a Lee pidiendo explicación, esta con una sonrisa nerviosa lo alejo del mostrador y lo llevo a un par de metros lejos
—Digamos que… por error ellos piensan que estas comprometido con Allen-chan—A Kanda le dio un tic en el ojo y un aura oscura apareció alrededor de el
—¡¿En qué mundo…— Lenalee le cubrió la boca antes de que el espadachín comenzara a maldecir a todo el mundo, y le miraba suplicante por no decir nada al respecto y seguirles la corriente, Kanda soltó un bufido molesto y se acerco de nuevo a la recepción, la enfermera le tendió una pluma para que contestara la hoja, Kanda la tomo de mala gana y lleno la hoja con una venita palpitando en sus sienes, una vez con todo el papeleo hecho básicamente le aventó la pluma a la enfermera y salió de ahí azotando la puerta
—Bueno…la señorita Walker está en buenas manos, haremos todo lo posible con sus heridas, pero ¿qué fue lo que le sucedió?—Decía la enfermera mientras observaba la puerta por donde salió Kanda, comenzando a formarse la idea de que aquel hombre le había hecho todo ese daño, ninguna persona normal llevaba una katana consigo…
Lenalee se dio cuenta de lo que la enfermera pensaba y no dudo en intervenir
—Perdónelo, el no tiene un buen carácter, pero él es incapaz de hacerle daño a mi amiga, fue un accidente—La enfermera la miro confundida
—¿Un accidente?—Lenalee no encontraba un modo completamente adecuado para explicar lo sucedido, Lavi la miro de reojo para después apoyarse en el escritorio con una sonrisa tranquila
—Si…un accidente de tren en la mañana, no sé si ya fue reportado, nosotros estamos bien, pero para nuestra amiga…no tuvo la misma suerte—La enfermera asintió con comprensión y continuo arreglando unas cosas
—¿Alguna cosa para agregar…?—Preguntaba la enfermera observando la información
—Sí, su brazo izquierdo es así de nacimiento al igual que la marca de su ojo izquierdo, pero está bien y está embarazada, tiene… un poco más del mes—La enfermera los vio extrañada
—¿Tiene apenas un mes y ya se dio cuenta? No importa, ¿pero no dijeron que tenía quince años?—Ambos asintieron y la enfermera parecía perturbada (N/A:No estoy del todo segura pero creo que en ese tiempo no era bien visto, con todo el asunto del valor de la virginidad, bla bla bla)
—Y-ya veo…ella estará bien, les avisaremos cuando salga de traumatología y la llevaremos a ginecología para checar el estado del bebe…—Y con ello la enfermera se retiro de ahí
—Espero que Yuu no tenga problemas por esto…¿viste la cara de esa enfermera?—Decía Lavi con su tono de siempre, Lenalee suspiro y se dirigió a la sale de espera junto a Lavi, debían esperar noticias de Allen
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Allen caminaba confundida, las huellas se perdieron entre la nieve en un momento, estaba perdida, no había duda, se sentó en la fría nieve frustrada
—¿Ahora como demonios llegare a mi cuerpo ahora?— Se cruzo de piernas observando a todas partes, tenía que ubicarse y rápido, de la nada una melodía sonó en su mente, ¿piano?
Soshite Bouya wa Nemuri ni Tsuita
Ikizuku Hai no Naka no Honoo, Hitotsu, Futatsu to
Ukabu Fukurami Itoshii Yokogao
Daichi ni Taruru Ikusen no Yume, Yume
Esa melodía sonaba lejana, se preguntaba si debía seguirla o enfocarse más en cómo encontrar su cuerpo, pero al final termino dejándose guiar por la canción, camino por donde creyó que provenía la melodía
Gin no Hitomi no Yuragu Yoru ni
Umare Ochita Kagayaku Omae, Ikuoku no Toshitsuki ga
Ikutsu Inori wo Tsuchi e Kaesshitemo
Sin darse cuenta Allen empezó a tararear la letra sin saberla realmente, camino unos cuantos metros cuando un ligero dolor en el hombro la hizo detenerse
—¿Qué sucede?—Se preguntaba mentalmente, mientras se llevaba su mano izquierda al hombro (creo que por lógica el derecho) y continuo caminando, con cada paso que daba sentía que todo su cuerpo le pesaba y en un momento sintió su pierna dolerle de manera insoportable, se sentó de nuevo en la fría nieve y las puntas de su cabello (recuerden que era castaño) ahora se estaban tiñendo de blanco, su brazo izquierdo empezaba a tomar un color rosado, y en la mano empezaba a aparecer una cruz
—Esa es buena señal Allen, sigue adelante—Allen giro la cabeza a un lado y estaba la castaña arrodillada como si llevara ahí un largo tiempo, Allen salto del susto pero debido al dolor termino en el suelo revolcándose intentando alivianar el dolor
—¿Qué quieres decir… con que es buena señal?—Decía Allen mirándola con cierta molestia, pero no era a propósito, simplemente le salía el tono debido al dolor
—Te estás acercando a tu cuerpo y el dolor físico que sufriste empiezas a sentirlo, no te detengas, sigue adelante—Allen se levanto con dificultad y continuo caminando, pero el dolor en la pierna la estaba torturando, su brazo derecho estaba dislocado y empezaba a sentir arder su frente, en un momento sin darse cuenta se apoyo en una parte de hielo que hizo que se resbalara y callera colina abajo, rodo unos cuantos metros antes de chocar con un pino, agradecía internamente no estar en su cuerpo, porque eso le hubiera dolido, y curiosamente eso no le causo nada solo malestar en sus demás heridas, observo unas tenues luces a la lejanía y supo casi al instante que era un pueblo, y debido a las costillas fracturadas que sentía ahora pudo deducir que ahí estaba su cuerpo, camino con dolor hasta el lugar, las personas iban y venían por la plaza, el ambiente era alegre y movido
—¿Donde estará mi cuerpo?—Se preguntaba sentándose en la fuente del lugar, ahora todo le dolía el doble que antes, tenía que encontrar su cuerpo lo antes posible, entre la multitud observo un cabello azabache, era un hombre, antes de darse cuenta el hombre estaba en frente de ella, no estaba segura si la veía, por las gruesas gafas que usaba, este sonrió de medio lado y se sentó a su lado, con las manos en los bolsillos de su pantalón completamente despreocupado, por unos momentos Allen pensaba que esperaba a alguien, así que simplemente se quedaba quieta tomando energía para continuar su búsqueda
—¿Es difícil encontrar tu cuerpo? Chica—Allen se sobresalto por eso, pero pensó que el tipo hablaba solo así que fingió no escucharlo
—Es descortés ignorar a las personas, jovencita—Allen miro sorprendida al hombre al lado de ella, este mantenía la mirada al frente con una sonrisa despreocupada
—¿Puedes verme…?—Pregunto atónita, el hombre rio divertido y la miro de reojo, Allen hubiera saltado del susto y sorpresa de no ser por su dolor
—¿Cómo puedes verme si yo…estoy muerta?—Pregunto Allen un poco más calmada mientras observaba a el hombre detenidamente, lo recordaba de algún lugar pero no estaba segura
—Extraño ¿no?, Tyki Mikk— Decía el hombre presentándose, Allen miro hacia el frente
—Allen Walker…es un gusto…—Allen se reincorporo con dificultad y se despidió con la mano, ese sujeto era extraño en más de un sentido, además era más importante encontrar su cuerpo en ese momento
Una vez que Allen estaba lejos Tyki sonrió con cierta decepción
—Supongo que tendremos que posponer nuestro encuentro Allen Walker…—Decía mientras se levantaba de la fuente y caminaba mezclándose entre la multitud
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Kanda caminaba con prisa entre la multitud de personas, estaba intentando de mantener la paciencia y no terminar partiendo en rajas a algunas personas que se atravesaban en su camino, maldecía por lo bajo mientras se acercaba al hospital en el que estaba la Moyashi, ¿como esa idiota había considerado el ir a una misión?, ahora estaba en ese estado por su idiotez, entro al hospital y busco con la mirada a Lee y el conejo, no los veía en la recepción, frunció el seño con molestia y se acerco a una enfermera para preguntar por ellos
—Dos jóvenes estuvieron aquí hace unos minutos, pero salieron para conseguir unas cosas para pasar la noche aquí…—Kanda chasqueo la lengua con molestia y se giro sobre sus talones para irse cuando la enfermera lo detuvo
—Disculpe…¿usted es el prometido de la señorita Walker?—Kanda la miro con poca paciencia
—¿Qué con eso?— La enfermera se sobresalto un poco asustada por la actitud del espadachín, tenía miedo que si le decía algo este fuera a atacarla
—E-el estado de la señorita Walker ha mejorado un poco…hemos tratado sus heridas, en total tuvo cuatro costillas fracturadas, con suerte no hubo daño a ningún órgano, su pierna necesitara estar enyesada un tiempo, el estado del bebe es estable por el momento, presenta una leve contusión en la mejilla derecha, pero se pondrá bien…—Kanda rodo los ojos fastidiado, si la Moyashi se pondría bien solo tenían que decir eso, no tener que decirle todo lo que le hicieron
—Pero…lamentablemente la señorita Walker está en estado de coma, lamentablemente en cuarto grado, no muestra reacción al dolor, no existe reacción por parte de las pupilas, y no muestra reacción de protección, debido a su estado actual es peligroso operarla, solo nos queda esperar que despierte…— Decía la enfermera con lastima, Kanda de forma inconsciente apretó los puños
—¿Cuánto tiempo tenemos que esperar a que despierte?— Decía Kanda intentando mantener la paciencia
—En el mejor de los casos en un par de semanas, pero en su condición…puede tardar incluso meses—Decía la enfermera con una triste sonrisa
—¡¿Meses?!—La pobre enfermera empezaba a temblar mientras el espadachín se quejaba abiertamente de todo, Lenalee y Lavi llegaron para alivio de la enfermera para controlar a Kanda
—¿Qué sucede Kanda?—Preguntaba Lenalee preocupada, el espadachín soltó un chasquido claramente molesto y se fue sin decir nada, azotando la puerta dejando a todos perplejos y a la pobre enfermera a nada de desmayarse
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Allen caminaba por todas las calles de la ciudad con dificultad, sus "heridas" le ardían y el dolor, se sorprendía de poder tolerarlo, cayo exhausta en el suelo, estaba perdida, tenia frio y nadie podía verla o escucharla
—¡Tsk! ¡Esa idiota! Le dije que no debía venir a esta misión y ahora está en ese maldito estado, "puede tardar incluso meses", ¡No me jodas!, esa Moyashi idiota niñata depresiva de falsa sonrisa, ¿Qué demonios le paso por la cabeza cuando se le ocurrió la excelente idea de ir a una misión?—Allen observo a su alrededor, esa voz, sus insultos, eran de BaKanda, no había duda, se levanto del suelo y camino hacia donde provenían los insultos sujetándose de una pared, sintió un gran alivio al ver a él espadachín en buen estado, el podía guiarla a su cuerpo, volvería, y fin, asunto resuelto, observo cómo se alejaba y se apresuro a alcanzarlo
—¡Espera BaKanda! ¡Kanda! ¡Yuu!—Gritaba Allen mientras el espadachín se alejaba cada vez más, en una medida de desesperación, tomo impulso y se lanzo sobre él, le costó un gran dolor y de no ser porque no estaba en su cuerpo de seguro hubiera empeorado su estado y hubiera generado alguna hemorragia, se prenso de la pierna del espadachín mientras este seguía caminando, ignorante de todo
Pasaron minutos, unos infernales minutos para Allen, ya que, ni bien sujetada estaba a la pierna del espadachín, este la llevaba arrastrando por las calles de la ciudad
"¡¿Cuándo me llevaras a mi cuerpo, BaKanda?!" Pensaba con fastidio Allen, y como si la suerte estuviera de su lado, en ese momento el golem de Kanda sonó
"¡Kanda! ¿Puedes oírme?" El espadachín soltó un gruñido como respuesta y la voz de Lenalee sonó preocupada en ese momento
"Nos permiten ver a Allen-chan en este momento, estamos en la habitación 114, nos vemos" Kanda chasqueo la lengua fastidiado, Allen quería gritarle que la llevara a su cuerpo, pero no valía la pena gritarle, Kanda continuo caminando y Allen se aferraba con su única mano sana a su pierna, sus heridas comenzaban a dolerle más, entraron a un edificio blanco, al instante en el que entro Allen percibió el olor de medicina y limpio del lugar, estaban en el hospital, decidió soltar a Kanda y se sostuvo de el mientras se acercaban a la recepción
—La habitación 114—Decia Kanda pidiendo indicaciones, la enfermera checo en la lista de pacientes
—¿Allen Walker?—Pregunto la enfermera, Kanda asintió, la mujer lo vio con detenimiento
—Disculpe la pregunta, pero, ¿Qué dijo que era usted de ella?—Kanda puso cara de pocos mientras un aura oscura lo rodeaba, Allen se estremeció, ya que en su estado actual podía sentir perfectamente el aura de Kanda, no era agradable, para nada agradable
—Soy…su…prometido—Decía Kanda con odio y veneno cada palabra, la enfermera pareció no darse cuenta de ello y le daba las indicaciones sin ningún problema, Allen quedo con la boca abierta y en cuestión de segundos ya estaba roja como un tomate
—¡¿En qué momento de mi vida paso eso?!—Le gritaba Allen a Kanda pero este ni se inmutaba, muestra clara de que ni la escuchaba, Allen se comenzó a sentir más cansada y adolorida con cada paso que daba, ¿Tanto dolor le causo ese akuma? Se preguntaba mentalmente, su pierna la traiciono y cayó de nuevo en el suelo, observo como Kanda entraba a una habitación a unos cuantos pasos de ella, término arrastrándose por el piso hasta llegar a la habitación, una vez ahí observo una cama enfrente de ella, aun lado estaba Lenalee tomando su mano izquierda, Lavi permanecía apoyado en la pared con la mirada en el piso, Kanda se apoyo en el otro extremo, todos estaban en un silencio sepulcral, Allen se preguntaba si estaba en tan mal estado, se acerco a las parte baja de la cama y se apoyo ahí para poder ponerse de pie y sentarse en la cama, sujeto su brazo derecho con fuerza, todo le dolía demasiado, observo su cuerpo, estaba llena de moretones y raspones, tenía varias vendas, su pierna tenía un yeso, y su piel estaba amarilla, no pálida, amarilla…
—Allen-chan está en coma… el doctor dice que si no despierta en unos meses, puede perder al bebe, incluso…puede llegar a morir— Allen abrió los ojos como platos por la información, pudo escuchar como su amiga comenzaba a hipar mientras una lagrimas salían de sus ojos
—Lenalee…—Fue lo único que pudo decir al ver a su amiga así, se sentía impotente, no podía hacer nada estando en ese estado, volvió la vista a sí misma y toco su mejilla izquierda, realmente se veía mal, luego se preguntaba como volvería a su cuerpo, no se había detenido a pensar eso hasta ahora que estaba ahí
El teléfono que estaba conectado a uno de los golems sonó, Lenalee se separo de ella y contesto, Allen se mantuvo en la cama, escucho unos cuantos reclamos por parte de Lenalee, luego colgó el teléfono molesta y volvió a su lado
—¿Qué sucede Lenalee?—Preguntaba Lavi como si leyera sus pensamientos, Lenalee observo su cuerpo inconsciente por unos largos minutos
—Allen-chan se quedara aquí hasta que despierte, pero Nee-san quiere que volvamos—Allen observo a Lenalee con preocupación, conocía a su amiga, no quería dejarla sola, pero si se quedaba podía causar problemas, quería decirle que estaría bien, que regresaran a la Orden, la voz de Kanda hizo que saliera de sus pensamientos
—No…si ustedes se van, bien, yo me quedare cuidando a esta idiota—Allen la miro indignada, pero después se sorprendió, ¿Kanda estaba dispuesto a dejar las misiones para cuidarla?
—Pero…Kanda…—Empezaba a hablar Lenalee, Kanda la ignoro y se acerco a la cama donde estaban y se sentó en la orilla de esta mientras observaba a Allen
—Nada de lo que digas me hará cambiar de opinión—Lenalee intercambio mirada con Lavi y asintió, al final Lenalee y Lavi se quedaron dormidos en las sillas que había en la habitación, de nuevo el silencio en la habitación, Kanda se mantenía de brazos cruzados en la silla que estaba a un lado de la cama, Allen estaba sentada en la cama observando al espadachín
—Idiota…—Dijo Kanda por lo bajo, Allen lo miro con curiosidad, pero el espadachín no decía nada, Allen se observo a si misma de nuevo
—Estoy con mi cuerpo… pero no he vuelto, ¿Qué demonios se supone que tengo que hacer para volver?—Decía Allen mientras regresaba la vista al frente, sin ver a la nada
—Es porque no tienes un motivo para volver…—Allen enfoco la vista a un lado de la cama y vio a la castaña que la veía con seriedad
—¿No tengo motivo para volver?—Pregunto Allen indignada, la castaña suspiro y le dio un golpe en la frente a Allen
—No tienes una razón para volver, lo que te motiva a vivir en este momento—Allen miro confundida a la chica, esta se encogió de hombros, y prosiguió a explicar
—Si quieres volver a la vida, debes tener un motivo para volver, algo que venga del corazón…—Decía al tiempo que palmeaba el pecho de Allen, en la dirección de donde estaba su corazón, antes de que Allen pudiera decir algo la chica desapareció
—¿Algo que venga del corazón…?—Se pregunto a si misma Allen mientras llevaba una mano a su corazón, eso sería difícil
Los días pasaron, con ello también semanas, todo el mundo en la Orden estaba preocupado por el estado de Allen, las noticias siempre eran las mismas, "Allen sigue igual" "lamentablemente no existe ninguna reacción de parte de ella" "tengan fe en ella"
Kanda estaba harto de oír eso todo el tiempo, obviamente la Moyashi no estaba bien, nunca ha estado bien, esas enfermeras solo les daban falsas esperanzas en cuanto a su estado, ¡todo era una maldita mentira!
Salió del hospital con prisa, Allen lo observaba desde la ventana, luego volvió su vista a la habitación, su estado si había mejorado un poco en ese mes, ya podía mover su brazo derecho sin problema, en cuanto a su cuerpo, algunas heridas cicatrizaban, algunos moretones iban desapareciendo, pero seguía sin saber cómo volver a su cuerpo
—Ha pasado un mes…—Decía mirando el calendario, en la mesa que estaba a un lado de la cama había un ramo de flores con una nota de que esperaban que mejorara y su regreso en la Orden, le gusto el detalle pero aun no tenía idea de cómo volver, un motivo de corazón, se repetía innumerables veces en su mente, pero seguía sin encontrar la respuesta
Se sentó en la cama, arriba de ella misma, al principio pensaba que se podía causar dolor, pero no había nada, ninguna respuesta por parte de su cuerpo, era como si estuviera muerta, no podía hablar con la castaña, pasaba su tiempo caminando por el hospital, vagando como alma en pena, lo cual no era muy diferente a su situación actual, a veces convivía con otras personas que estaban muertas esperando a algún familiar para pasar "al otro lado", siempre terminaban despidiéndose y por ende, muriendo en paz
Todas las personas muertas eran gentiles con ella, algunas visitaban su habitación para pedir por que regrese, algunos le hacían comentarios por la diferencia entre sus cabellos, bueno, realmente a ella también le sorprendía, cabello largo castaño y con las puntas blancas, cuando su cabello normal era albino y corto, pero decían que se le veía lindo.
Se sentía mal, todos los días Lenalee iba a verla y hablaba con ella pidiéndole que volviera, que todo el mundo la extrañaba, Lavi iba siempre acompañado de Bookman uno que otro día en la semana, simplemente la veía, le decía una que otra cosa y se iban, incluso Komui iba a verla a menudo, acariciaba su cabello y le decía que fuera fuerte, que cuando despertara la recibirían con los brazos abiertos en la Orden, algunos buscadores con los que entablo amistad, y Kanda estaba la mayor parte del tiempo con ella, no decía nada, solo permanecía ahí, callado
Una pequeña lágrima salió de su ojo, la limpio rápidamente, tenía que ser fuerte, tenía que encontrar la respuesta para volver, tenía que encontrar la maldita respuesta, escucho la puerta abrirse y Kanda entro, a diferencia de cómo lo hacía siempre, este se sentó en la orilla de la cama y la veía fijamente, Allen lo observaba confundida, ¿Qué le sucedía a BaKanda? Se preguntaba mentalmente
—Estoy harto de esto Moyashi…todo el jodido mundo pregunta por ti, Lee no deja de llorar por ti, el jodido mundo no funciona si tú no estás bien…—Allen se sorprendió, era la primera vez que Kanda le hablaba estando en coma, lo observaba con detenimiento, el se llevo una mano a su boca, pudo ver perfectamente como con uno de sus dientes se hacia una pequeña cortada en la muñeca, antes de poder decir algo Kanda comenzó a tomar de su sangre, Allen quedo en shock al presenciar eso, pero se fijo en un detalle, en ningún momento Kanda trago
—¿Qué demonios haces?— Preguntaba Allen mientras se acercaba al japonés, a veces se preguntaba porque intentaba de hablar con él si era claro que no la escuchaba, observo como Kanda se acercaba a su rostro para quitar unos mechones de cabello de su frente, Allen se quedo estática mientras un sonrojo adornaba sus mejillas
—¡¿Q-que demonios haces?! ¡No te aproveches de mi cuerpo cuando estoy inconsciente— Esta de mas decir que fue ignorada, observo perfectamente cuando el espadachín junto sus labios, ahora estaba roja de la furia
—¡Tu…! ¡Maldito pervertido! ¡Voy a matarte!—Decía Allen con aura maligna, pero de repente desapareció, observo un pequeño hilo de sangre que se asomaba por la comisura de sus labios, Kanda se separo y básicamente se limpio los labios con la manga de su saco
—No hice eso porque quiera, simplemente me harte de que toda la atención del mundo este en ti, es un dolor de cabeza—Allen lo miro confundida mientras se cruzaba de piernas, de pronto se dio cuenta, su pierna ya no dolía, observo su cuerpo y nuevamente el shock adorno su rostro, su cuerpo estaba bien, no había moretones, ni heridas, estaba en perfecto estado, era como si solo durmiera plácidamente
—¡¿Qué demonios me hiciste BaKanda?!—Le gritaba al espadachín mientras este quitaba el rastro de sangre de sus labios
—Es todo lo que puedo hacer Moyashi…ahora es cosa tuya el despertar— Dijo Kanda como si leyera sus pensamientos, este se fue de la habitación, Allen se levanto para seguirlo pero choco contra una anciana
—Lo siento mucho— Decía Allen mientras hacia una reverencia como disculpa, la mujer le dio una sonrisa y le dijo que no importaba, ambas comenzaron a caminar por los pasillos del hospital
—¿Y dime pequeña, a quien esperas para ir al otro lado?—Pregunto con gentileza la mujer, Allen negó con la cabeza
—Yo aun no muero, mi cuerpo está en estado de coma y no sé como despertar—Dijo un poco avergonzada por su situación, la anciana le toco el hombro con comprensión
—¿Y usted?—La mujer sonrió con tristeza y llegaron a un quirófano, la anciana entro a él seguida de Allen, se detuvieron en frente de un espejo donde se mostraba el cuerpo de una persona que claramente estaba a mitad de una cirugía
—Tuvimos un accidente hace unas horas, mi cuerpo no pudo aguantar mucho tiempo y morí, pero no puedo morir en paz sin saber el estado de mi hija, es la única que tuve, no sabes lo doloroso que es para una madre es dejar a un hijo solo en el mundo—Allen le sonrió con tristeza
—No lo sé, yo fui abandonada cuando era bebe debido a una deformidad en mi brazo, mi padre adoptivo murió cuando aún era una niña, y mi maestro…prefiero no hablar de él—Decía Allen mientras observaba frente a la chica que estaban operando, al parecer todo iba bien
—¿Tienes pensado tener familia?—La pregunta tomo por sorpresa a Allen pero sonrió con cierta tranquilidad y miro a la anciana
—Pues…estoy embarazada, pero el padre de mi hijo es un idiota mal humorado…—La anciana rio con gracia y Allen la vio confundida
—Yo pienso que eso hace interesante una relación, que ambos sean tan opuestos que se atraigan—Allen sonrió divertida, claramente no era su caso con Kanda, pero prefería no decir nada
Paso el resto del día junto a la anciana, esta le hablaba de anécdotas de su vida que a Allen le resultaban entretenidas
Al final del día se enteraron de que la hija de la anciana estaría bien, por lo que se despidieron, y la mujer desapareció, de nueva cuenta, Allen estaba sola en ese lugar tan vacio y creía sombrío, camino hacia su habitación y se sorprendió de ver a Kanda sentado en una silla al lado de la cama mientras la observaba en silencio, se sentó en la cama mientras observaba el rostro del espadachín, ya no estaba molesta por lo que sucedió en la mañana, claramente el había hecho algo para sanar sus heridas, solo quedaba que ella despertara, pero como lo iba a conseguir
—¡Tsk!, hoy hable con Lee, vendrán ella y el conejo para ver tu estado…—Empezó a hablar Kanda con su mal humor de siempre mientras se cruzaba de brazos, a veces se preguntaba si realmente no la veía, ya que solo cuando hablaba era cuando ella estaba presente
—Todos en la Orden siguen preocupados, ya les informaron sobre "la milagrosa sanación de sus heridas", ¡tsk!...tienes que volver Moyashi…todo el jodido mundo deja de hacer lo que debería por ti, inclusive yo quiero que vuelvas…—Allen apretó su labio inferior con fuerza, sentía como sus ojos se cristalizaban, todo el mundo la extrañaba, ¿Ese no era un motivo para volver? ¡¿CUAL ERA SU MALDITO MOTIVO PARA VOLVER?!
—Por eso… ¡abre los ojos de una maldita vez!, Moyashi—Algunas lagrimas brotaron de los ojos de Allen
—¡No sé cómo volver BaKanda! ¡Extraño a todo el mundo, Lenalee…Lavi…—Allen empezó a temblar, todas las lagrimas que había contenido ese tiempo empezaban a salir y no podía evitarlo
—Yo… ¡Quiero volver al lado de BaKanda…! —Decía Allen mientras sus mejillas adquirían un leve sonrojo, su cabello comenzó a emitir un brillo mientras este se volvía completamente blanco, su brazo izquierdo adquiera el color rojo vivo y en su mejilla izquierda aparecía su pentaculo, sentido su cuerpo caliente todo a su alrededor comenzó a volverse blanco, como si una luz la guiara, y luego…abrió los ojos
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Hasta aquí el capitulo, espero les haya gustado, eso me motiva a seguir con esto, mil gracias a los que me dan apoyo en esto, nos leemos en la otra, bye bye
—Lizzy
PD: Si fueron observadores se dieron cuenta que la melodía que siguió Allen era la del catorceavo…como dije cosas interesantes se acercan kukukuku ¬u¬
