¡Hola!

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Lunes de nuevo capítulo n.n gracias por seguir aquí. He visto que les he estado causando sentimientos encontrados con esta historia; y si bien por una parte me halaga muchísimo tener el privilegio de transmitirles tantas emociones a través de mi humilde historia y narrativa, también siento feo porque lo último que deseo es que ustedes estén tristes. ¡Mujeres de poca fe ja, ja!

Sí, Terry es un fantasma; lleva muerto más de 100 años y como tal no es tangible, no tiene un cuerpo físico así que no hay modo de que logre palpar nada en el sentido que nosotros los mortales hacemos y comprendemos. Y sí, sé que esto es horrible y frustrante, más para Candy que para él que está más que acostumbrado, y para quienes leemos claro. Las comprendo perfectamente; si yo fuera lectora y no la escritora, probablemente ya estaría al borde del ataque de nervios por este motivo, y casi agonizando de coraje; por ello quiero explicarles algo: Lo que intento transmitir en esta peculiar historia, además de haber tomado el tema de fantasmas por la temporada de octubre y noviembre, quiero mostrarles el amor de nuestros rebeldes como yo lo veo. Este va mucho más allá de lo físico, es mucho más grande que un dulce toque de manos, algunos besos o la unión temporal de sus cuerpos. Para mí este amor es a nivel superior, son sus almas las que resuenan al unísono, las que se reconocen como dueñas una de la otra, compañeras eternas… son sus corazones los que laten a la par, se aman de manera inconmensurable, eterna e inseparable… no sé si logro explicarme… Es que para mí el amor de ellos es inmenso e indestructible… Ojalá logre expresarme correctamente y les pueda transmitir un poco de lo que es esto para mí… el amor va más allá de la muerte, no termina a pesar de la ausencia física y siempre puedes sentir cerca de ti a aquéllas personas que amas; de verdad, hablo con conocimiento personal de causa n.n

Además, sé que les parece complicado, pero de verdad juro que este fic tendrá final feliz, ¡pregúntenle a Gissa! Ella ya lo leyó :-P

Por cierto, responderé un review por adelantado ya que nuestra amiga CGG está indecisa de continuar leyendo esta historia; y deseo darle la oportunidad de decidir; obvio me encantaría que nos siguieras acompañando hermosa, además si te vas no sabrás cómo es que ellos terminan juntos al final ;-)

CGG: Morí de risa con la forma en que llamaste a la gusana ¡ja, ja, ja! ¡"Lagartona del infierno" ja, ja, ja! Nunca mejor dicho y aplicado en serio :-P Y cierto, es una necia insoportable que nunca entendió que Terry ni la miraba siquiera, pero ya ves cómo hay locas por la vida… Candy se enredó con la información porque al no creer en fantasmas pues lo último que se le ocurrió es que Terry lo fuera, y ella buscaba una explicación lógica que nada más no le llegaba… Hermosa tengo sentimientos encontrados, me halaga que mis escritos te transmitan al grado de que lloraras, pero también se me hace un nudo en la garganta pues no deseo que sufran con la historia; he repetido varias veces que esta historia tendrá final feliz, porque simplemente yo no concibo que Terry y Candy no estén juntos y no sean felices… por supuesto lamentaría si decides dejar de leer, pero también respetaría tu decisión porque lo más importante es que disfrutes la lectura, no que la sufras. Pero sí considero necesario decirte que sí, vienen capítulos mucho más emotivos todavía, aunque también un final justo y feliz; ojalá puedas confiar en mí y en mi corazón terrytano. Cualquiera que sea tu decisión, te agradezco mucho el tiempo que me regalas leyendo y comentando; y si no sigues en esta historia, ojalá sí me acompañes en otras n.n cuídate te envío un gran abrazo con mucho cariño.

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Disclaimer

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Los personajes de CC no me pertenecen, si no a sus respectivos autores y a quienes hayan pagado derechos sobre los mismos.

Míos son los demás personajes, así como la historia aquí narrada; basada en el anime de Candy Candy.

No tengo fines de lucro, es sólo para pasar un buen rato, tener otro terryfic; y por ganas de volver a cambiar ese final que nos dejó con el corazón roto a tantas y tantas fans. Por cierto, olvidaba especificar que la imagen de portada de este fic tampoco me pertenece, pero está muy linda ¡ja, ja!

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Advertencias:

Mmmm… a partir de este capítulo recomiendo tener algún método antiestrés a la mano, así como pañuelos desechables pues empiezan los episodios más emotivos… Solamente espero que confiar en mí y en este sencillo homenaje al amor verdadero que yo veo entre nuestros queridos Terry y Candy n.n y que les siga gustando.

Por favor que si ven algún error de ortografía, gramática o redacción me avisan para que lo pueda corregir ¡Gracias y disfruten la lectura!

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Capítulo VI

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- Déjame ver si entendí bien – decía el arquitecto Cornwell, mirando a su prima muy serio y mesándose la barbilla con la mano izquierda, que sostenía del codo con la derecha - ¿Estás diciendo que cambiarás el proyecto de remodelación por uno de restauración, y que tenemos que volver a hacer TODO? – y levantó ambas cejas para dar mayor énfasis a sus palabras.

- Sí, eso dije exactamente – dijo la rubia muy sonriente, mirándolo con tal inocencia que casi, CASI se la compraba.

Ya le había preguntado el porqué de su repentino cambio; ella se excusó diciendo que la verdad es que las oficinas que tenía de su fundación estaban bien ubicadas donde estaban, que se había dado cuenta de que remodelar el teatro era mejor idea para llevar a cabo ahí funciones y galas para recaudar fondos, y que además era una lástima perder una joya arquitectónica como esa para transformarla en oficinas.

- Candy ¿tienes la más remota idea de lo que eso significa? – volvió a preguntar el de anteojos, casi desolado y con una sonrisa forzada; y quien usualmente era muy ecuánime y tranquilo, pero que ahora estaba a punto de perder su legendaria paciencia.

- Por supuesto que lo sé Stear querido, pero la decisión está tomada. – Le respondió ella con firmeza, aunque sin perder dulzura. Y entonces retomó su folder de piel para mostrarle al primo fotografías de como era antes el lugar, mismas que había conseguido esa mañana con Charlotte Y Mia Savage. Cabe decir que el de pelo negro se había quedado con la mirada perdida y la sonrisa congelada. ¡En realidad hablaba en serio!

- Gatita comprende, esto costará muchísimo más de lo planeado originalmente; no creo que a tu hermano le haga feliz la idea – acotó Archie, quien también respiraba profundamente para controlar el patatús que estaba a punto de darle.

- ¡Oh no te preocupes primito! Albert ya está enterado – respondió la pecosa con una sonrisa que mostraba todos sus dientes.

- ¿Y no le dio un ataque de nervios? – preguntó el castaño con la sospecha dibujada en sus finas facciones.

- No… por supuesto que no, él me apoya en todo. –Le dijo. Y era cierto, pero sí que le había dado casi una apoplejía cuando se enteró. Enseguida ella se acercó al mayor de los hermanos presentes quien seguía en estado de negación, y lo zarandeaba un poco para despertarlo y pedirle que replanteara los trabajos.

Archie dudaba seriamente que su primo William Albert, el mayor de los dos hermanos Andley y por ende patriarca de la acaudalada y poderosa familia, se hubiese tomado con tanta calma el repentino cambio de idea de su querida hermanita; pero sabía que cuando a esa chica se le metía una idea en la cabeza, era prácticamente imposible hacerla desistir de ello. Suspiró y se acercó a Stear, que casi lloraba mirando sus planos de la remodelación quedar relegados para tener que ponerse a organizar los arreglos del teatro. Le palmeó la espalda a modo de apoyo y se retiró, ya que debía atender el tema de la reestructuración del contrato colectivo de los trabajadores contratados, pues debía modificar los términos y condiciones del mismo y entablar conversaciones con la agencia que los representaba, y demás asuntos legales que solamente le concernían a él.

Stear en cambio suspiró, trabajar con Candy era más difícil de lo que pensaría cualquiera; pero la verdad es que siempre era un reto y a él le gustaban los desafíos… la pecosa lo sabía y por ese lado atacó para terminar de consolarlo.

- Vamos Stear sé que nunca has hecho restauraciones, pero ve el lado positivo de esto: aprenderás algo nuevo, en lo que estoy segura de que serás magnífico como siempre – y le guiñó el ojo con ternura. Él soltó aire y finalmente sonrió también.

- No estoy tan seguro Candy, pero cuentas conmigo… solamente tengo una duda –

- ¿Sí? –

- ¿Sí trajiste al sacerdote ayer? – preguntó, mirando nerviosamente para todos lados. Ella levantó una ceja, ni siquiera se acordaba de ese detalle, tendría que decir una pequeña mentirita blanca, pues si le decía que no, la cuestionaría de inmediato sobre qué tanto estuvo haciendo entonces la tarde anterior. Total sí pensaba llevar un cura, en algún momento…

- Sí claro Stear, esa era la idea de ayer ¿no? ¡Je, je! – se acomodó un mechón detrás de la oreja y mientras seguía mostrándole fotografías a su primo, sintió un agradable calorcito emanando de su corazón, sabía que hacía lo correcto.

Por la tarde, después de ir a atender otros asuntos relacionados con las empresas y la fundación, Candy había comido con Annie y Patty, que por cierto eran también las novias de sus primos Archie y Stear respectivamente; y las estaba poniendo en antecedentes sobre los cambios de planes. Ambas estaban sumamente sorprendidas… e intuitivas como eran la estaban interrogando, ya que ellas también supieron de ese amigo que la pecosa tenía y que la tenía bastante interesada.

- Candy ¿este cambio de opinión tiene que ver con tu amigo Terry? – Patricia fue la que preguntó esto, acomodándose los anteojos con un elegante y delicado gesto.

- Yo… bueno… la verdad es que sí… - se sonrojó la rubia.

- Pues sí que te impresionó el chico ¿eh? – Esa fue Annie, que tomaba un té de frutos rojos.

- ¿Honestamente? – Candice se llevó el tenedor con unos trozos de pollo y lechuga a la boca – Sí… es el hombre más maravilloso que he conocido en mi vida – y sus ojos se llenaron de pronto de un brillo espectacular al pensar en él, para apagarse un poco luego, con evidente tristeza. Esto lo notaron sus amigas, que se voltearon a ver extrañadas.

- ¿Sucede algo Candy? – preguntó O'Brian.

- No es nada – y les sonrió como de costumbre, dando luego un sorbo a su limonada.

- ¿Cuándo nos lo vas a presentar amiga? – la pelinegra tenía curiosidad de conocer a la única persona que hasta ese momento había sido capaz de lograr que Candice Andley cambiase de opinión en algo.

Esto dejó muda unos momentos a la pecosa ¿presentárselo? ¿Cómo sería eso? "Terry, te presento a mis mejores amigas Annie y Patty, diseñadora de modas y periodista respectivamente; chicas, él es Terrence Graham Grandchester, el amor de mi vida y fantasma de tiempo completo…" casi le daba risa de no ser porque el peso de sus propios pensamientos le cayó encima como un chubasco de agua helada… ¿había dicho "el amor de su vida"? Esto se complicaba…

- ¿Candy? – insistió la ojiazul.

- Eh… lo siento – sacó la lengua en un gesto juguetón. – Supongo que uno de estos días, algo me dijo de ir de viaje a Inglaterra – dijo lo primero que se le ocurrió. ¿Qué tal que ya no lo volvía a ver nunca? ¡Ay no!

Con ese pensamiento decidió correr al teatro tan pronto terminaron de comer, se disculpó de la tarde de chicas que sus amigas sugerían diciéndoles que justamente debía ir a despedirse del británico.

Y ahí estaba en ese momento, parada en medio del escenario… se preguntó dónde estaría Terry ahora, si la estaría observando o ya se habría ido… ojalá no fuera lo último; quería seguir viéndolo, hablar más con él… era tan extraño y triste al mismo tiempo sentir lo que sentía por él… ¿él tendría algún sentimiento por ella? De hecho se preguntaba si los espíritus tenían sentimientos… ¿los conservaban como recuerdos o podían albergar nuevos? ¿Todo mundo podría verlo o solamente ella?... en medio de esas profundas cavilaciones estaba, cuando de pronto…

- ¡BUUU! – le soltó de repente y con fuerza la muy profunda y preciosa voz de Terry, que se materializó tras ella.

- ¡Aaaaarrghhh! – gritó dando un salto del susto que se llevó. - ¡¿Qué te pasa?! ¡Casi me muero del espanto! – espetó ella muy enojada y con una mano en el corazón una vez que identificó dónde se encontraba él.

- ¡Ja, ja, ja! – Y el otro casi se doblaba de la risa - ¡Deberías ver tu cara! ¡Se te movieron muy gracioso las pecas ja, ja, ja! – la chica lo miró furibunda y ofendida.

- ¡Grosero! - … pero luego terminó riéndose junto con él. La verdad estaba feliz de que aún estuviera por ahí.

- ¿Cómo estás? – fue la tierna pregunta que él le hizo, después de reír juntos un momento más.

- Bien… creo – le respondió la rubia con una mirada que competía en ternura a la pregunta. – Me alegra verte, pensé que ya te habrías ido ahora que… - no terminó la frase pues Terry la observaba con intensidad. - ¿Pasa algo? – se cohibió con tan azules ojos mirándola de ese modo.

- Eres una chica muy valiente Candy – agregó, con tintes de emoción en la voz. - ¿Sabes que eres la primera que no se aterroriza de mí? –

Ella levantó ambas cejas, francamente sorprendida, ¿cómo se iba a espantar si él siempre le pareció un divino hombre de carne y hueso, y además tan guapo que nada más de verlo le daban ganas de echarse a llorar?

- ¿De verdad crees eso? – le cuestionó él, con toda la cara de arrogante que pudo poner e inflando el pecho con orgullo.

- ¿Lo dije en voz alta? – se llevó ambas manos a la boca la rubia, enrojecida hasta las orejas y con los ojos abiertos a todo lo que le daban, que era bastante.

- ¡Ja, ja, ja! Creo que sí, hasta ahora no he logrado aprender a leer el pensamiento. – le guiñó el ojo coqueto.

Candy puso una cara de total angustia. ¡Es que quería que la tierra se abriera y se la tragara! Pero la muy mugre no tenía hambre por lo visto, porque ella seguía ahí parada como tonta…

- También eres una mujer muy hermosa Candy… - le soltó de pronto. Con esos zafiros suyos destellando de forma tan maravillosa que ella no pudo pensar en nada más que en perderse en ellos… - y encantadora… – completó, invitándola a acercarse a él. – Gracias por reconsiderar lo del teatro pecosa, es un gesto muy bonito de tu parte. –

- Oh no… no agradezcas – ella seguía turbada, pero viendo que él trataba de cambiar el tema para no incomodarla más, agradeció el gesto y apoyó el cambio de conversación. – Creo que lo mereces después de defenderlo con tal vehemencia ¡je, je! – cómo deseaba poder tocar su mano…

Él le sonrió otra vez… ojalá pudiese acariciar su mejilla… rozar sus labios aunque fuera una vez, sería todo lo feliz que no pudo ser mientras vivía.

- ¿Te irás ahora? – fue la temerosa pregunta que ella hizo después de un minuto de agradable silencio. Tenía que saber.

- ¿Irme? – le extrañó la pregunta - ¿Por qué? –

- Yo… bueno, ¿no era tu misión evitar que "destruyera" el teatro? – estaba sentada en la orilla del escenario, con los pies colgando; bajó la mirada y se miró las manos, que retorcía nerviosa sobre sus piernas.

- Bueno… - se quedó pensativo. – Sí lo tomé como una misión ahora, pero creo que no es eso lo que me mantiene aquí. Y es que aunque quisiera, no puedo irme a donde se supone que debía ir cuando… fallecí… - se sentó al lado de ella; cuando se acercaba tanto, Candy podía sentir la fría brisa que emanaba de su presencia, además de su típico aroma. – Durante muchos años el teatro funcionó como tal, no tenía que evitar que lo arruinaran ni nada, y aun así aquí permanecí… incluso cuando lo cerraron - su voz se tornó neutral, calma, resignada…

Candy entonces lo observó detenidamente… en el tiempo de conocerlo supo que ese extraño y esquivo muchacho tenía muchas facetas; entonces una de sus dudas fue respondida, sí, un fantasma sí tiene sentimientos. No como recuerdos solamente, sino recientes… al menos este suyo sí que los tenía; se notaban en sus cambios de expresión, en sus risas y bromas, en la perenne nostalgia reflejada en toda su esencia; en sus silencios, en su rostro sorprendido por tantas cosas… pero sobre todo en sus maravillosas sonrisas… Y sintió el deseo irrefrenable de ayudarlo a ser libre, aunque eso significara perderlo para siempre… se estremeció con ese último pensamiento, pero si debía ser así para que él dejara de ser prisionero, se sacrificaría feliz… supuso que eso significaba estar enamorada de verdad, y sonrió con tristeza pero resuelta. Terry Grandchester era su propia misión a partir de ahora.

Se levantó decidida ante la sorpresa del castaño, que la siguió con la mirada cuando ella bajó y se colocó frente a él con las manos en jarras, en total actitud de convicción.

- Te ayudaré Terry… -

- ¿Eh? ¿Ayudarme a qué? – puso cara de duda absoluta.

- ¿Pues a qué va a ser? ¡A liberarte! Así podrás ir al cielo que es donde mereces – ella sonreía triunfal… pero él malinterpretó su genuino deseo y sintió un pinchazo de dolor ante lo que pensó que eran ganas de deshacerse de él. La miró con furia y los azules y dulces ojos se transformaron en dos glaciares.

- ¡Vaya pues qué amable de tu parte señorita! – la cantidad de ironía que imprimió en sus palabras no pasó desapercibida para la rubia. Quién lo miró confundida. Él se levantó y empuñó las manos; ni siquiera cuando estaba vivo logró conectarse con nadie como lo hizo con ella ¿Y la señorita quería que se fuera? Un fuerte viento se empezó a sentir, alborotando la cabellera de la pecosa, y levantando polvo y las cortinas del telón con furia.

Candy se asustó, no entendía la reacción del inglés; solamente atinó a cubrirse la cara con ambos brazos ante el ventarrón que el dolido chico había desatado.

- ¡¿Qué te sucede?! – alcanzó a preguntar a gritos al furioso joven que la seguía mirando con profunda decepción.

- ¡Si lo que quieres es que me largue pues lo hago y ya! – Contestó él que continuaba con las manos empuñadas y al centro del escenario.

Y ella entendió de golpe, pues lo que tenía frente a ella era el alma de Terrence. Pura, sin máscaras… la sentía, estaba conectada con la suya, pero hasta ese momento sintió la conexión de forma más fuerte…

- Terry yo no quiero que te vayas… - y los verdes ojos se llenaron de lágrimas, con dificultad empezó a caminar para acercarse a él, que bajó un poco la intensidad del viento pero no así la guardia. – Yo quisiera que te quedaras toda la vida conmigo… ¡Te amo por Dios! – confesó en un arrebato. Él abrió los ojos con gran sorpresa y detuvo de golpe el aire.

- ¿Qué… qué has dicho? – alcanzó a susurrar, pero ella escuchó desde su corazón.

- Que te amo… - llegó hasta donde él se encontraba, y lo miró con todo el sentimiento que albergaba su corazón por él… - Que no sé cómo diantres sucedió que me enamoré de un fantasma, pero así es… - y pequeñas y saladas gotas empezaron a descender por las tersas mejillas de la chica. – Y que por este mismo amor que siento por ti, es que deseo que estés en paz… es claro que algo te retiene aquí desde hace tantos años, porque tú deberías haberte ido al cielo… un alma tan resplandeciente y hermosa como tú no debería estar solo y atado a un lugar… ¿me explico? ¡Lo que deseo es que tengas la paz y felicidad que mereces aunque eso signifique arrancarme el corazón porque este partiría contigo! - Y ahora las gotas eran lágrimas que acariciaban tibias el pecoso rostro.

Y Terry lo sintió en toda su esencia; él era solamente espíritu, sólo el alma de Terrence Grandchester, y supo que estaba unido al alma pura de esa joven. Vibraba con ella y sentía su alegría, su tristeza, su emoción, su energía, su dolor… su amor… y él sintió lo mismo… lo sabía desde hacía tiempo pero no quería reconocerlo… él la amaba… por eso no se dedicó a espantarla, por eso cambió su estrategia y terminó presentándose a ella de forma que no se asustara… por eso sentía felicidad y emoción cuando ella estaba… Eso no podía estar bien, no debería ser… ¡no podían estar juntos! Esa certeza le dolió tanto que casi se desvaneció. Todo él se contrajo, no sentía dolor físico por supuesto; este era peor, como si una prisión de hielo lo apresara inmovilizándolo, entumiéndolo, anulándolo… sintió que las fuerzas lo abandonaban y se volvió casi transparente… Alzó su mano derecha queriendo acariciar la mano de ella…

Yo también te amo Candy… - alcanzó a decir antes de desaparecer por completo…

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N.A.

x.X … nada más recuerden que adoro a Terry y lo quiero con Candy siempre… a ver si con esto evito poquito la lluvia de tomatazos o.O

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CyT: ¡Gracias! Me alegra de corazón que te guste n.n y te cuento, este fic originalmente sería un oneshot precisamente para Halloween, luego iba a ser un minific de uno capítulos, y al final salió esto ¡ja, ja! Es por la temporada del día de brujas y de Muertos en México; espero lo sigas disfrutando. ¡Saludos!

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Anita Ruiz: ¡Hola bienvenida señorita! Muchas gracias por leer y comentar, y bueno que halago que leyeras de corridito lo que llevamos hasta ahora. Muchas gracias por tus palabras, me sonrojas en serio n.n Sí, Terry es encantador a morir aunque sea fantasma o lo que sea ¡ja, ja! Ojalá te siga gustando lo que sigue ¡Saludos!

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Eli: ¡Ay amiga no llores por fa! La idea que es disfrutes el fic no que lo sufras ;_; aunque te entiendo, quizá yo estaría igual o peor que tú si fuera lectora y no escritora… pero me sigue halagando mucho el lograr despertarte estas emociones con lo que escribo… yo sé que no es sencillo de leer que no se pueden tocar; pero ten paciencia por fas, todo tiene solución en los fics n.n Que bueno que te gustó el detalle de Candy de restaurar el teatro y dejarlo como lo que es, es un regalo para Terry por supuesto ;-) ya irás viendo lo que pasará y ojalá te guste preciosa. Muchas gracias por tus deseos, espero que también hayas tenido un hermoso fin de semana; y pues aquí tienes el nuevo capítulo, ¡nada más no sufras tanto por fa! Te envío un gran abrazo y besos amiga, también TQM.

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Elizabeth: Hola querida señorita, me alegra que ya no estés tan triste y que disfrutes la lectura, ¡es la idea! Tienes razón, sería genial buscar el nombre de Terry y que hubiera tanta información y hasta fotos de él en la red ¡ja, ja! Seguramente tendría millones de seguidoras en las redes sociales, yo digo que ya habría reventado la "interna" ¡ja, ja, ja! Él nunca dejará de ser quien es hermosa, vivo o muerto siempre será un divino arrogante y travieso, y nop, no hay forma de enojarse con él ¿Cómo podrías? ¡Je, je! Sí creo que es frustrante que tu alma gemela sea un fantasma; pero según yo, también es hermoso saber que tienes tal pureza de corazón que te puedes enamorar de ese modo de la esencia de alguien n.n Y sobre tus dudas, si no me equivoco hoy se aclara al menos una :-P ojalá sigas disfrutando lo que sigue hermosa ¡Saludos!

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Miriam7: Ay… pues sí es feo que no lo pueda tocar, eso es lo agridulce de este asunto linda, que Terry es un fantasma; ¡pero es uno adorable al menos! Sabes que como es el alma de nuestro Romeo, percibe todo con mayor intensidad, aunque no sea una percepción física; por eso es que el dolor de Candy le duele, además sus almas están conectadas… uno sabe lo que piensa y siente el otro. Cierto, en el pasado no fue feliz, pero acá veremos de que eso cambie n.n pronto se aclararán tus dudas vas a ver, gracias por leer. ¡Saludos!

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Dianley: Sí, es algo agridulce la historia linda, y más a partir de este capítulo; igual no es sencillo enterarte de que te enamoraste de un fantasma, pero verás que ellos logran superar incluso eso; y Terry tenía sus razones para no admitir que está enamorado, ya lo has visto… Pero bueno, esto no se acaba hasta que se acaba ¡ja, ja! Ojalá te siga gustando hermosa, y tus dudas se irán aclarando de a poco. Gracias por leer ¡Saludos!

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Blanca G: Sí es triste que no sea de carne y hueso linda, como decía a Miriam7 y Dianley, es lo agridulce del asunto; pero ten fe que todo se puede solucionar en los fics n.n reitero que mientras esté en mis manos, Terry será feliz con la pecas siempre y para siempre. Gracias por seguir leyendo hermosa ¡Saludos!

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Hakuouki: Me alegra que te parezca interesante linda, gracias por leer y comentar; y sabes que yo honestamente tengo pleito con el drama en exceso ¡ja, ja! Así que me da un poco de grima que este haya salido con más del que acostumbro; pero bueno creo que al menos también le mezclo algo de humor, ya que sin sonrisas la vida sería demasiado monótona n.n ¡Me encanta que te guste! Y espero que sigas disfrutando lo que sigue. ¡Saludos!

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Mis amigas lindas Pattyquintana3011, Ladyofimagination98, Sundarcy, Gissa A. Graham, Sandy Sánchez, Saga Dreamer, Pinwy Love, Elisa Lucía V 2016, AlexaPQ, y Sony77, ¡mil gracias por sus reviews! Ya saben, como de costumbre les respondo encantada vía PM ¡besos!

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¡Gracias por seguir aquí! Nos leemos el próximo miércoles 18 de octubre.

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Ayame Du Verseau