Resúmen: Sasuke quiere a Naruto, pero x unas circunstancias corre el peligro de perderlo por completo. Itachi y Sai tratarán de aprovechar la ocación en quitarselo. SasuNaru. Yaoi Lemon, Violación.
Disclaimer: Ya saben, Naruto no es mío sino del super-capo-grosso-etc (xD) de Masashi Kishimoto (Idolo! xD)... y de Sasuke también -¬-
Advertencias: Yaoi (HombrexHombre), Lemon, Violación. En tanto si no te gusta este tipo de historias, no lo leas. Así ambos nos ahorraremos el mal gusto.
Dedicado a: Mangekyou Ramen (Foro), pues es ahí donde lo comencé a publicar y es por eso que me anime a ponerlo en fanfiction , x eso se lo dedicado a ese foro!!
Desafío: El corazón de Naruto (By Chiaky)
Capítulo 7: La Misión
Casi dos semanas habían pasado desde aquel suceso, exactamente 330 horas con treinta y tres minutos desde que todo acabó con un terminamos. Sasuke se hallaba recostado en el césped observando las nubes pasar sobre él a un ritmo tranquilo, el aire cálido rozaba su pálida piel y jugueteaba con sus cabellos azabache. Intentaba en no pensar, o en distraerse en algo. Hecho un suspiro, en esos días no logró pensar en algo que no tuviese que ver con una melena rubia, ojos celestes, piel bronceada y de nombre Naruto.
Volteó hacia su izquierda para observar a Sakura y a Naruto, ambos disfrutando de al parecer una agradable conversación entre amigos. Volvió a suspirar.
No podía, le costaba mucho asumir esa realidad. Naruto ya no era más su novio, pero seguía sintiendo amor hacia él, no podía verlo como un simple mejor amigo, lo quería y lo amaba demasiado. Y por eso había aceptado su decisión, aquella que dolorosamente no tuvo opción que acceder hace catorce días atrás.
FlashBack
- Terminamos.
Los ojos del Uchiha se abrieron como platos.
- ¿Pe-pero qué decís Naruto? El malentendido se aclaró, Sasuke te confesó delante de nosotras lo mucho que te ama y lo que está dispuesto hacer por vos dejando a un lado su orgullo. ¿Por qué querés terminar? – Preguntó Sakura acercándose hacia el rubio, Hinata la siguió muy preocupada. Sasuke solo permaneció estático.
- Porque… - Naruto bajó su vista y una triste sonrisa formó sus labios. - ...me he dado cuenta que aún no estoy listo para estas cosas. Pensé que todo iba a marcharía bien, que no tendríamos problemas el uno con el otro. Pero…
- ¡Pero eso es normal! – Espetó Sakura antes que el rubio terminase. – Todas las parejas tienen sus pequeños conflictos, sean malentendidos, celos, distintos puntos de vistas… No tenés que dejar que esto termine así nomás.
- Lo sé. – Naruto levantó su vista hacia la chica. – Pero eso no ocurre al primer día que se declaran novios. Al menos no he conocido a nadie que le haya pasado lo mismo. – Paró para posar su vista hacia el callado pero atento a sus palabras, Sasuke. – Solo necesito un poco de tiempo, necesito estar seguro de mi mismo. No quiero que esto vuelva a suceder. Y para eso debemos esperar, debo esperar y aprender a confiar en ustedes, en mis amigos. – Su mano derecha se acercó hasta el rostro de Sasuke, sus ojos negros mirando fijamente a los suyos. – Quiero que volvamos a ser lo de antes, los mejores amigos. Sé que es egoísta de mi parte, pero espero que puedas comprenderme.
Naruto expresó mucha tristeza hacia aquellos orbes negros que lo miraban intensamente. Sasuke no se inmutó, analizaba las palabras salidas de los labios del kitsune. Cerró sus ojos, tratando de no mostrar lo difícil que costaba asumir nuevamente ese papel de "mejor amigo".
- Lo entiendo. – Naruto lo miró sorprendido ante la respuesta. Sasuke se limitó a sonreír y con su mano tomó la mano del otro que seguía en su mejilla. Con suavidad la apretó, dándole a entender que lo esperaría, sean meses, años o décadas, él aguardaría hasta que el kitsune se sintiese listo.
- Gracias.
Las chicas secaban sus lágrimas por la conmovedora escena que estaban apreciando.
Naruto le devolvió la sonrisa al morocho y se volteó yendo hacia la salida de su casa.
- Bien. – Tomó aire y levantó su pecho. Alzó su pera al igual como lo hacía un militar y colocó sus manos a ambos lados de su cadera. Una sonrisa zorruna se apoderó de sus labios. – Ahora me iré al Ichiraku a comer un buen ramén, no he desayunado nada y encima dejé colgados a Sai y a Itachi en su casa. – Sasuke alzó una ceja y gruñó, ¿Qué hacía Sai en su casa junto a su hermano? ¿Por qué Naruto dijo que los dejó colgados? ¿Acaso estuvo todo el tiempo en SU PROPIA casa? Sasuke se llevó una mano al rostro. Pues claro, había buscado en todos lados a excepción de su hogar.
- Decime, Usuratonkachi. – El rubio gruñó por el insulto cariñoso que le daba el Uchiha. - ¿Qué demonios hace Sai en mi casa? – Naruto solo se echó a reír ante la inesperada pregunta de su amigo.
Fin FlashBack
Tsk, y ahora que lo recordaba, el resto de aquel día Naruto se la pasó con el pervertido de Sai y el degenerado de su hermano mayor. Cosa que no le cayó muy bien al azabache, las miradas penetrantes de esos dos hacia su Naruto no dio descanso, resultaba muy obvio lo que pasaba por aquellas mentes enfermas. Sin embargo el rubio no se percató de aquello, algo que le molestó mucho a Sasuke. Así tarde o temprano el zorrito inocentón caería ante la trampa de dos lobos hambrientos…
- Che, ¡Sasuke! No te quedes ahí solo. Veni y sé parte del equipo como se debe. – Sakura hizo gestos con su mano para que se acercara hacia ellos. Kakashi todavía no llegaba -como ya era de costumbre-, y sus dos compañeros aprovechaban la ocasión para charlar entre ellos.
- ¿Sos paralítico o qué, Sasuke-teme? ¡Te venís o te arrastro a la fuerza! – Esta vez fue Naruto quién llamó la atención del morocho. Este último sonrió de medio lado, no hizo esperar más y fue hacia ellos.
- Entonces, como te decía, agarré la mosca que tenía e intenté meterla discretamente a mi plato de Ramen, y cuando estuve a punto de lograr mi cometido sentí la mirada del viejo y descubrió mis intenciones. ¡Al final terminé comiendo el ramén con la mosca muerta dentro y me obligó a lavar cincuenta platos por intentar engañarlo! – Naruto se echó a reír ante recordar aquel suceso con el viejo de Ichiraku Ramen.
- ¡Sos un asco, Naruto! – Chilló Sakura al mismo tiempo que acompañaba su risa con el rubio. Sasuke rió para sus adentros. Todo volvía a ser como antes.
- Eso solo se te puede ocurrir a vos, usuratonkachi. – Naruto miró al Uchiha y se cruzó de brazos medio ofendido.
- Por una vez quería comer varios platos de ramén sin gastar mucha plata. ¡Vos no tenés drama porque tenés un hermano que hace trabajos arduos de rango S y le pagan bien! Encima con la guita que poseen los Uchihas desde años ancestrales… - Susurro esto último pero fue audible para el azabache, quien gruñó medio molesto.
- Mirá dobe, no es mi culpa que no caces un buen trabajo. El dinero que nos da la Godaime vale igual que hacer una misión de rango S, y eso de por sí es mucho dinero. – Espetó el Uchiha. – No sé que haces con ese dinero vos solo. – Naruto bufó e infló sus cachetes de manera graciosa. No quería admitirlo pero el bastardo de Sasuke tenía razón. Quizás debía dejar de comprar cajas de ramen instantáneo y aprovechar más el ramen casero del viejo y su hija de Ichiraku Ramen.
Una nube de polvo llamó la atención de los tres chicos, se pudo ver a un Kakashi sonriente y saludando con su mano. La sorpresa fue que a su lado lo acompañaba Sai con su típica sonrisa.
- Era hora que llegaras – Se quejo Sakura para luego pasar su vista al muy sonriente de Sai. Sasuke gruñó al verlo y Naruto saludó al chico y a su sensei con su sonrisa zorruna.
- ¡Qué sorpresa, Sai! ¿A qué viniste?
- A por una misión que realizará con ustedes tres. – Los chicos miraron a Kakashi confundidos. – Les explico, estamos tratando una nueva alianza con el País de La Tierra, necesitamos enviar unos archivos como intercambio para la reconciliación, no son importantes, pero si para ellos… - Notó la cara seria de Sasuke y suspiro. - No nos hará daño que se queden con algunos de nuestros "insignificantes" secretos. – Hizo una pausa y prosiguió al ver que sus estudiantes le prestaban atención. – De paso, han robado unos documentos muy importantes de ese país, y han solicitado de nuestra ayuda para recuperarlo. Así podemos finalizar nuestro son de paz. El equipo ANBU ha dado con su paradero y se sabe que fue oculto en el mismo País de la Tierra. – La explicación de Kakashi dio mal agüero a Sasuke.
- Todo esto suena muy sospechoso. Me sabe a fraude.
- Eso es seguro. – Afirmó Kakashi.
- ¿Entonces por qué nos obligan a recuperarla si ya sabemos que es una trampa? – Preguntó Sakura sin entender del todo.
- Esa será su misión. Ver qué traman, finalizar la tregua y recuperar los documentos. Además ofrecen un pago importante si rescatamos sano y salvo su tesoro. Y ni hablar que habrá combates contra ninjas muy poderosos. – Kakashi sonrió al ver que sus estudiantes, especialmente Naruto, sonreían ansiosos y entusiasmados por la tarea a cumplir. – Sai irá con ustedes, él conoce el camino exacto hacia el lugar, les será de guía y de ayuda.
Naruto alzó una ceja.
- ¿No va a acompañarnos?
- Iría, pero tenemos otra petición de suma importancia y requieren de mis habilidades. Lamento no poder acompañarles en esta ocasión, pero ya son grandes, todos poseen experiencia en misiones de rango A y por eso les han confiado esta misión de rango S. Yo confío en ustedes, en los cuatro. – Naruto sonrió apretando los dientes. Por fin tendría su dichosa misión de rango S, les demostraría a todos que no le faltaba mucho para ser el próxima Hokage. Sakura para sus adentros, gritaba muy ilusionada. Sai permanecía con la misma expresión pero tras ella sonrisa estaba feliz por poder resolver nuevamente misiones junto a Naruto. Y Sasuke se limitó a hacer un pequeño "Hn". La misión se le hacía muy interesante, aunque podría haber estado mejor si su copia barata no estuviese con ellos.
- Regresen a sus casas y preparen lo justo y necesario para llevar y vuelvan mañana a las 7 de la madrugada. Recuerden que el viaje es largo y en esta época del año el país está empapado de nieve. Nos veremos mañana en este punto.
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- ¡Por fin una misión de rango S, de rango S! – Dijo Naruto muy sonriente mientras mantenía sus dos manos tras su nuca. Sus compañeros permanecían a su lado. – Y Kakashi-sensei dijo que habrá ninjas muy poderosos, he estado esperando mucho este día. ¡Al fin les demostraré a todos que estoy capacitado para el rango S! Esos ninjas de pacotilla no serán nada contra mí.
- No los subestimes, Naruto, ni siquiera sabemos de sus capacidades.
- Eso no es problema, Sakura-chan. Sean fuertes o no, yo los venceré a todos.
- Mientras no nos hagas pasar vergüenza como de costumbre, dobe.
- ¡Vos cállate, Sasuke-teme! Verás mi aterradora fuerza cuando luche contra ellos!
- Lo que vos digas, niñito. – Naruto infló sus cachetes ante el insulto del Uchiha. Si había alguien que buscaba la manera de insultarlo de mil diferentes maneras, ese era, sin dudas, el bastardo de Sasuke. Sai sonrió.
- ¿Qué me decís de ir a Ichiraku a comer ramen? – Preguntó Sai al rubio. – Siento dolor en el estómago, según mi libro es debido a falta de alimento o de una posible diarrea. Pero descarté esta última por los síntomas que presento. – Sasuke frunció el ceño molesto. El maldito se le adelantó.
- Me parece una estupenda idea. Sakura-chan, ¿Querés venir con nosotros?
- Lo siento, hoy tengo que hacer una última visita al hospital. Tsunade-sama me enseñará una técnica especial de Curación, no puedo faltar. – Respondió Sakura con pocas ganas. Todos los días debía ir a extender sus estudios de Médico Ninja con la Hokage, se quedaría con las ganas otra vez de acompañarlos. Otra ocasión será. – Bueno, chicos. Me voy o me regañará por llegar tarde. Nos veremos mañana. – Sakura se giró y agito su mano despidiéndose de sus amigos.
- ¿Y vos que me decís, Sasuke-kun? ¿Venís o te largás como siempre? – El azabache gruñó ante la insolencia de Sai hacia él. Por supuesto que se iría, no soportaba la presencia del ANBU y mucho menos su irritante sonrisa.
- No voy. – Respondió secamente virando para el lado contrario del camino tomado por los otros chicos.
- Entonces quedamos solos. – Sai miró sonriente a Sasuke.
- ¡Nos veremos, Sasuke-teme!
Sasuke paró. Se volteó para ver como su querido Naruto desaparecía entre la multitud junto a Sai. Un pequeño tic irrumpió su ojo izquierdo.
…Quedamos solos…
El tic volvió a surgir. Eso era en otras palabras…
"Una buena oportunidad para estar con Naruto"
No se dejó estar y, decidido, los siguió, no sin antes percatarse de no ser visto por ellos.
El sol aún seguía estando visible, las nubes de vez en cuando tapaba a la bola brillante, y el viento seguía siendo agradable pese que ya se acercaba la hora de oscurecer.
Naruto tarareaba una canción desconocida según Sai, pero no le daba importancia a eso sino al cuerpo que se hallaba a su lado, penetrándole con la mirada pensamientos nada sanos. De arriba para abajo y luego para arriba. Ese cuerpazo era irresistible… Conciente de su deseo, el ANBU "intencionalmente" rozó su mano tras el trasero del menor.
Naruto se sobresaltó ante el contacto y giró su cabeza para ver quien lo tocó. Nadie. Giró luego hacia Sai, este pareció no haber percibido el descarado roce que sufrió, y tampoco consideró que hubiese sido él. Al menos por su concentrada lectura hacia su libro.
- ¿Sucede algo, Naruto-kun? – Dijo Sai inocentemente.
- No, nada. – Respondió Naruto entrecerrando sus ojos, observando con mucha atención a las personas de ahí, y buscando al posible "pervertido".
Sai rió para sus adentros, lentamente permitió que Naruto se le adelantase un poco quedando a un paso tras él, teniendo así una perfecta y lujuriosa vista al trasero bien redondo del rubio. Muchas cosas pasaron por su cabecita, pero ninguna nada buenas, o al menos no para el bien de Naruto. O para su culo. Lo quería, quería poseerlo, deseaba que el rubio fuese suyo, que gimiese bajo él, que diera gritos de placer gimiendo su nombre.
Un movimiento entre su entrepierna lo sacó de sus pensamientos, su pequeño amiguito comenzaba a despertar y no sería nada agradable que despertase del todo delante de toda esa gente. Dio un último vistazo al trasero del menor y se relamió los labios.
Naruto sintió un escalofrío por la espalda.
Volteó al notar que su compañero no se encontraba a su lado sino detrás de él, y su expresión de aturdido pasó a uno confundido cuando vio a Sai refregándose la cabeza con mueca de dolor.
- ¿Sai…?
- Me cayó una piedra sobre la cabeza. – El ANBU le enseñó la pequeña piedrita que sostenía en su mano libre. – No se de dónde vino… - En eso, Sai le dio la sensación de que alguien lo vigilaba pero no lograba saber dónde y quién.
- Se nota el chichón – Rió Naruto señalando un bulto sobresaliendo de la cabeza de Sai. Este hizo una media mueca de molestia, pero al instante cambió a uno de sorpresa cuando sintió a Naruto casi pegándose a él y viéndole la herida. Un calorcito sintió apoderarse de sus mejillas, su cuerpo se tensionó ante el tacto que inocentemente le ofrecía el rubio, apreciando el calor que emprendía su cuerpo y la dulce y excitante colonia que se apoderaba de sus fosas nasales, casi provocándole un derrame nasal ante tal roce y mezcla a la vez.
- Se está hinchando. Cuando lleguemos al Ichiraku le pediremos al viejo que nos dé un poco de hielo, así se te baja un poco. – Dicho esto, Naruto prosiguió su camino sin haber esperado una respuesta del otro pibe, quien sonrió ligeramente y bajo su vista hasta su entrepierna.
- No será lo único que necesite bajar, Naruto...
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Sus orbes negras no despegaban de vista al par que caminaba a unos metros más adelante de él. En especial no apartaba en ningún segundo su vista de Sai, algo le decía que esta pequeña "cita nocturna" ya había sido planeada por él. Por supuesto que por su orgullo y para evitar que sus celos se hicieran notar, Sasuke se encontraba vigilándolo en secreto.
¿Qué acaso él no era muy orgulloso como para hacer semejante estupidez por unos estúpidos celos? Claro, pero siempre y cuando no sea visto por ellos.
Observó como Sai le daba una mirada lenta y descarada al cuerpo del rubio antes de tocarle el…
-"¡¿Pero que mierda se cree Sai tocándole el culo de esa manera?!" – Sasuke tuvo un fuerte impulso de saltar hacia el ANBU y cortarles las manos para luego asarlas y dárselas de comer a los perros, sin embargo él no era así de celoso, se SUPONE que no lo era y que su orgullo estaba primero, él no actuaría como un idiota ante todos. Suspiró haciendo un esfuerzo por calmarse aunque las ganas le quedaban. Vio una piedra a un costado y una extraña sonrisa formaron sus labios. La tomo y en el momento que el pelinegro quedó tras Naruto, se la lanzó pegándole justo en la cabeza.
Otra sonrisa de dulce venganza apareció en su rostro, la cual se esfumó de inmediato al ver al rubio casi pegándose al cuerpo del morocho. Bufó molesto por la ingenuidad del mismo. ¿Acaso era tan tonto como para no darse cuenta de las intenciones de Sai?
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- Ahh, estoy llenísimo dattebayo. No hay nada mejor que tener el estomago lleno antes de dormir. – Dijo muy sonriente Naruto.
- No olvides preparar los elementos para la misión de mañana, Naru-chan. Esta vez será una misión distinta a las que tuvimos.
- ¿Y cómo sabes eso?
- Un presentimiento.
- ¿De las buenas o de las malas?
- De las malas.
- Vamos che, no empecés con tus cosas raras.
- Vos preguntaste y yo solamente me digné a responder.
- ¡Ya lo sé! Pero ser un poco más positivo de vez en cuando no te haría mal. – Dijo en tono de burla el rubio.
Sai solo se limitó a sonreír. Naruto era en sí una persona muy especial, poseía un encanto único y destacado por sobre todos los demás. Y no se refería solo a su belleza sino en el mismo ser del chico, aquello que tanto le atraía. Un silencio inundó a los jóvenes camino a sus casas. El pelinegro miró de reojo al menor, quien permanecía muy sonriente, quizás entusiasmado por la aventura que tendrían mañana.
Sin poder evitarlo un pequeño rojo carmesí tiñeron sus mejillas. Ver a Naruto tan de cerca y con su hermosa sonrisa le hacía sentir muy bien, algo nervioso, pero le traía alegría y tranquilidad estar junto a él.
Aún recordaba la primera vez que lo conoció, fue una sorpresa ver que un chico tan alegre como él era el contenedor del zorro de las nueve colas, al principio se lo había imaginado frío y antisocial, cosa que no fue así.
Y eso fue lo que lo atrajo a él. Su forma de ser, su entusiasmo, su preocupación por los demás – sean amigos o no -, sus ganas por seguir adelante, su todo.
- Bueno, nos veremos mañana Sai. Gracias por acompañarme. – La voz de Naruto lo hizo sacar de sus pensamientos. Ladeo el rostro para notar que ya habían llegado a la casa del rubio.
- Naruto, espera… - El tono serio de Sai hizo que el menor detuviera sus pasos y volteara hacia él.
- ¿Qué pasa? – Los ojos negros del ANBU miraban fijamente a los celestinos del rubio quien esperaba intrigado. En un rápido movimiento, tan solo en un instante, que Sai se acercó hacia el zorro y selló sus labios con los de él.
- Buenas noches. – Dijo con su típica sonrisa luego de separarse.
Naruto quedó estático por la repentina acción del mayor, pero al caer…
- ¡¡SAI!! ¡¡¿CUANTÁS VECES TE HE DICHO QUE NO HAGAS ESO??!! – Gritó con todo lo que le daban sus pulmones. A lo lejos visualizaba a Sai que corría con una sonrisa picarona.
- Contando todas las veces más mis demás acosos, esta es la número 48. – Respondió Sai perdiéndose a lo lejos.
- …No se por qué no lo mato… - Suspiro Naruto y entró a su casa.
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- Mmmm… creó que debí abrazarlo también… - Pensaba Sai mientras caminaba tranquilamente y sin prisa. – De hecho, estaba en condiciones para violarlo, con eso gestos que pone… ¿Quién no lo haría? – Rió Sai, quien al instante se detuvo. – Vos lo hubieras hecho de todas formas, verdad, Sasuke?
Detrás de un arbusto, la figura del Uchiha se dejó ver a la luz de la luna. El ANBU lo miró y le sonrió, el chico frente a él tenía expresión de estar MUY molesto.
- ¿Qué te sucede, Uchiha? ¿Por qué esa cara? – Dijo Sai muy tranquilo.
- Tsk. No te creas que conseguirás hacerme quedar mal delante de Naruto. Sé cuáles son tus intenciones.
Sai rió.
- Quién se imaginaría a Sasuke Uchiha espiar las citas de Naruto? Que yo sepa, tu orgullo va primero.
- Eso no es de tu incumbencia. Yo decido que hacer y que no. Si decido matarte ahora mismo, lo haría.
- ¿Y por qué no lo hacés ya? – Sasuke apretó su puño para calmarse. Lo haría, realmente lo mataría ahí mismo. Cuando lo vio besarle a Naruto, la sangre se le había subido a la cabeza, hirvió de ira. Pero por Naruto, estaba dispuesto a cambiar esa obsesión de venganza que tiene desde niño.
- No mereces la pena. Si te matara ahora mismo ni los perros querrían comer de tu putrefacto cuerpo, solo serías mierda estorbando el camino.
Sai simplemente soltó una ligera sonrisa. Los insultos del Uchiha no le afectaban en lo más mínimo, y bien sabía que Sasuke estaba en verdad muy celoso de él.
- Como quieras. – El ANBU le dio la espalda a Sasuke, dispuesto a partir de ahí. – Me pregunto cuánto durarás conteniéndote así. – Sasuke no respondió, Sai se mantuvo en su lugar unos segundos. Luego sonrió, y de un salto desapareció en la oscuridad.
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Sasuke suspiró por décima vez en aquel nuevo amanecer. Las cosas no le estaban yendo como él se lo esperaba, esperar a Naruto y encima que su copia barata también estuviese tras el rubio, no formaba parte de su 'plan' inicial.
Observó el sol acercándose tras las montañas. Faltaban solo unos minutos para comenzar la misión. No le importaba en lo absoluto ese trabajo que le habían asignado, solo quería ver y estar con Naruto. Hubiera preferido estar a solas con él, pero bueno, siempre tendrá estorbos en el camino. Aunque no sería así por siempre. Al menos él no lo permitiría por mucho tiempo.
Llegó al punto de encuentro. Primero como solía ser, y deseando que Naruto llegase pronto. Quizás los demás se demoren algo y no desaprovecharía esa ocación.
Pero no fue así.
Una figura muy similar a él, aunque con un par de años más haciéndole la diferencia, se acercó a él.
- ¿Se puede saber que haces acá?
- Tan amable como siempre, hermanito tonto.
- Hn, ni que vos lo fueses.
- ¿Qué sucede? ¿Nos levantamos con el pie izquierdo hoy?
- Cállate, no molestes.
- De acuerdo, de acuerdo, solo bromeaba. – Itachi suspiró y se colocó al lado de su hermano. Esa era su típica conversación con su queridísimo hermano desde que volvieron a vivir juntos.
- Respóndeme, ¿Qué haces acá? Que yo sepa hoy tenías descanso.
- Así era, pero surgió algo importante y me mandaron a cumplir una misión.
- ¿Qué misión? – Preguntó el menor temiendo lo que pensaba.
- Sustituir a Kakashi.
- Se suponía que la copia barata era su sustituto. - Bufó Sasuke molesto.
- ¿Te referís a Sai? Pues no exactamente. Él solo será una ayuda más. Lamentablemente aún no les permiten ir sin un ninja con mayor experiencia. Y menos en esta misión…
Sasuke observó a su hermano. Como lo pensaba, le estaban tomando mucha seriedad a una supuesta misión de "menor importancia". Solo era intercambiar y recuperar, ¿Qué más podía haber a parte de eso? Algo no le cabía, había algo más que ocultaban, pero la pregunta es, ¿Qué cosa?
- No lo comprendo, mucha seriedad para algo tan insignificante. ¿Sabés que traman?
- Me temo que aún no lo sé. También llegué a la misma conclusión que vos, pero aún no sabemos que es lo que en verdad traman.
- ¿Y el enemigo? ¿Lo conocen?
- Tampoco…
- Hn… o sea que vamos a pelear contra un enemigo que ni siquiera sabemos quienes son y qué quieren… - Sasuke frunció el ceño. Si seguían así no lograría sacar nada de información. – No mientas. Sé que me ocultas algo.
- Lo siento, Sasuke. No estoy autorizado a responderte.
- ¡Mierda, Itachi! ¿¡Ahora se supone que estás de su lado!? ¿¿Esos viejos de mierda te lavan el cerebro o qué?? ¿O es Tsunade?
- Sasuke, cálmate. No te lo digo para que no te alteres. Además ya te lo dije, no estamos seguros de nada. Y sacar conclusiones ahora no nos servirá. Primero lo primero: investigar. Sé paciente.
El menor volvió a bufar. Sabía que su hermano tenía razón, pero desde que se enteró de la tarea a realizar, no puede dejar de sentir un gran molestar en él. Tenía un muy mal presentimiento y eso no le gustaba para nada.
- Pero si te puedo decir una cosa… - Itachi se acercó más hacia Sasuke y le susurró al oído. – También estoy tras Naruto, así que mantén la guardia en alto. O en cualquier momento lo perderás por completo…
Itachi se separó del menor y volteó a saludar a Naruto, que a lo lejos venía junto a Sakura y a Sai.
Sasuke no dijo más nada. Aquellas palabras de Itachi lo habían dejado sorprendido y confuso. Sorprendido porque creía que Itachi solo estaba "tras" Naruto para joderlo a él. Y confundido, porque aquella frase, más que una confesión de su parte, era una advertencia.
Una advertencia que no lo incluía ni a él, ni a Itachi, ni a Sai…
Continuará…
Nos volvemos a encontrar!! Y de seguro me querrán matar... PERDOOOONNN! En realidad planeaba subir este cap en marzo... posta! Pero tuve un problema de desición respecto al final del mismo... ya saben, a veces un final puede modificar la historia, y haciendolo de otra manera me quedaba de otra forma... y no me decidía! Pero no solo eso, la facu me mantuvo muy ocupada, apenas entraba a leer mensajes. Así que realmente espero me perdone x la demora T.T (Tendré que copiar esta frase una y otra vez, ya se volvió muy repetitiva -.-)
En fin. Me alegró mucho sus reviews, no se preocupen que leo todos sus mensajes. Muchas gracias en serio, son todos muy lindos (llora). Y espero que les haya gustado este cap, que me costó un horror, pero puse todo de mi.
¿Que pasará con esta misión? ¿Y qué quiso decir Itachi con eso último? ¿Mensaje subliminal? Sasuke cada vez tiene más obstáculos; Sai no desaprovecha ninguna ocación (xD), y encima viene Itachi y dice eso.
¿Qué hará nuestro querido Sasuke al respecto? Eso esta por verse... hasta el proximo cap! (Y espero sus reviews, son mi inspiración TxT)
