Capitulo 7: Intensa atracción

Lisandro se había marchado esa noche a los Abruzzos, prefirió tomarse unos días allá para pensar a solas, la cabaña que tenía para ello allí era idónea, nada de muggles, ni magos cerca. Solo el

Por otra parte, Alberto no había ido a casa de Anna después de ese domingo y ya era miércoles, había discutido con Anna y luego de eso se marchó, tenia asuntos urgentes que atender, como siempre. Mario y Hermione eran inseparables mientras que Anna se negaba a dirigirle la palabra a Harry, estaba preocupada por la reacción que desencadenaba en ella, su perfume, su presencia, su voz, la atormentaba... y ella se negaba a admitirlo

Ese miércoles en la tarde estaba leyendo en el despacho, cuando se sentía extraña o simplemente quería estar a solas se encerraba en ese lugar, era su refugio del mundo. Pero alguien vino a turbar su paz ficticia

Harry abrió la puerta con suavidad, la chica estaba leyendo cerca del fuego un antiguo libro color beige, su mirada estaba perdida entre las páginas del libro, mientras que los lentes de astigmatismo que usaba, le daban un aire de mujer mayor e intelectual, muy diferente al de joven rebelde que siempre tenia

La miró, se veía tierna, delicada, frágil, una ráfaga de algo extraño le invadió... era algo contradictorio... era algo impetuoso... pero delicado... el deseo se estaba apoderando de el...

- ¿Se puede? – le preguntó

- Pasa – le contestó ella desde adentro

Harry entró y se sentó en la butaca contigua, mirándola

- Vine a pedirte disculpas, como tu bien me dijiste, me entrometí donde no debía, pero quiero que sepas que no fue esa mi intención, solo... no quería verte así, destruyéndote.

Anna se quitó los lentes y los dejo a un lado, en la mesita junto al libro que tenia en sus manos

- Yo también debo pedirte disculpas, me excedí – dijo Anna – Y tampoco fue esa mi intención

- Entonces ¿Amigos? – dijo Harry mas seguro acercándose a ella

- Amigos – dijo ella dedicándole una sonrisa

Harry posó su mano sobre la de ella, que descansaba en su pierna, sobre su vestido y ella levantó la mirada, sintió un ligero cosquilleo a la altura del estomago y la garganta se le secó

- Me alegro de que todo haya quedado resuelto entre nosotros – dijo el mirándola a los ojos, verdes como los de el, pero de distinto tono, sin darse cuenta se fueron acercando lentamente... el miró sus labios, rosados, carnosos, tenían que ser suaves... ella estaba como hipnotizada... aspiró hondo su perfume y sus labios se juntaron

En ese momento se produjo el hechizo, ella se acercó mas a su cuerpo y el la asió por la cintura, atrayéndola, besándola con mas intensidad, su lengua penetró en la boca de la chica, explorándola, permitiéndose disfrutar de su dulzura... su mano derecha se enredo en los cabellos de la chica, soltándole el lazo de la cinta que ataba su cabellera y dejándolo libre, le acarició el cabello, ella se estremeció como si una corriente eléctrica se hubiese apoderado de su cuerpo - ¡Alberto! – pensó y se separó

- Lo siento... no debí dejarme llevar... – dijo ella aun turbada, la verdad era que ese beso despertó emociones dormidas en su interior... algo que ni ella misma sabia que existía... algo calido y arrollador, el fuego del deseo, tuvo que bajar la mirada, no soportaría ver a Harry a los ojos

- ¿Quieres que te diga que me arrepentí y que fue un error? Lo siento, no – dijo Harry muy seguro de si mismo – Lo disfrutaste tanto como yo, lo sé, te dejaste llevar por que sentiste lo mismo que yo

- No voy a cuestionar ahora los motivos que me llevaron a besarte – dijo ella levantándose de su asiento tratando de conservar la serenidad

- No lo harás ya que sabes que te gustó – dijo Harry levantándose también y obligándola a darse la vuelta – Mírame a los ojos y dime que no sentiste lo mismo que yo cuando te besé

- por favor Harry no me pongas en esta situación

- Anna sé que te gustó – dijo el en un susurro, acercándose de nuevo a sus labios – Niégamelo ahora... niégame que quieres que te bese... hazlo

- Harry por favor... se sensato – pidió ella

Harry se acerco mas y ella tembló y Harry la sujetó más fuerte y la volvió a besar, se estremeció, una corriente de fuego recorrió su cuerpo femenino y se pegó mas al cuerpo del hombre, el la llevó contra la pared y la besó mas intensamente, ella echó su cabeza hacia atrás y el aprovecho la ocasión para explorar su cuello, Anna dejó escapar un gemido de ansiedad... sentía necesidad de Harry... no podría soportar estar así mucho tiempo

Harry por su parte sentía un fuego que lo abrasaba por dentro, la deseaba y ahora, necesitaba tenerla, sabia que ella lo deseaba también, las reacciones en su cuerpo se lo decían claramente; nunca antes había deseado a nadie con tanta urgencia, dejó deslizar una mano a su hombro y le bajó los tirantes del vestido ligero que traía, besó su clavícula y ella se estremeció y dejo enredar sus dedos en el cabello azabache de Harry, incitándolo a que no se apartase, que siguiera tocándola...

- Harry... – musitó la chica cuando los labios de el, llegaron a su pecho, bajando su vestido y dejándolo caer al suelo del estudio

- Te deseo Anna, déjame hacerte mía – le pidió Harry mientras la línea de sus besos bajaba por su abdomen

Ella suspiró y empezó a desabrochar la camisa que traía el, la dejó caer al suelo y besó su cuello. Sentir su perfume masculino despertaba todo su deseo por el, ese deseo que ella misma se negaba a admitir que sentía, pero que era tan real y constante como las mareas

- Anna... – gimió el cuando ella besó con intensidad su cuello, incendiándolo de pasión

- No puedo negarlo Harry... te deseo como a nadie – le confesó mientras acariciaba el torso desnudo de el

La flama del deseo crecía a cada segundo que pasaba, sus caricias comenzaron a ser mas desesperadas, en su urgencia de consumar sus ganas, iban creciendo como un fuego en sus cuerpos, una llama difícil de apagar

El desabrochó su pantalón y ella se apresuró a quitárselo y mandarlo lejos con el pie, su mano se deslizó por su muslo, rozando su entrepierna, excitándolo mas y el respondió de la misma manera, tocando sus piernas con un ligero toque que la estremeció, un sonoro gemido se escapo de sus gargantas cuando por fin llegaron sus caricias a la intimidad de la chica y notó su humedad, estaba lista para recibirlo

Harry al notar que ella estaba ardiendo en deseo igual que el, la llevó al suelo alfombrado de la estancia y la despojó de la diminuta ropa interior de seda de la chica, dejándola totalmente expuesta

- Eres preciosa... – susurró Harry complacido al verla desnuda por completo

Ella sonrió y Harry la hizo suya allí mismo, sin esperar más

Rato después ambos descansaban aun en el suelo alfombrado de la estancia, sin decirse palabra, no creían que hiciera falta, sus cuerpos saciados luego de hacerlo varias veces reposaban tranquilos

- ¿Que crees que pasará ahora? – le preguntó el rompiendo el silencio

- No lo sé Harry, esto es algo que yo no me esperaba – dijo ella, había estado todo ese mutis meditando lo sucedido – Y no se como haré

- ¿Piensas decírselo a Alberto? – le preguntó Harry mas consciente de la realidad que media hora antes

Ella se volteó a verlo directamente a los ojos - ¿Como puedo decirle que me he acostado contigo así? No lo va a entender y es comprensible

Harry tragó en seco y le devolvió una mirada molesta, pretendía restarle importancia para que su conciencia no le pesara por haberle sido infiel

- Entonces quieres decir que esto fue un encuentro sexual intrascendente - dijo el – O piensas hacer algo al respecto

- No me preguntes eso ahora! – Le pidió Anna – ya bastante tengo con querer poner en orden mis ideas

- Comprendo – dijo y le tomó la barbilla para besarla de nuevo – Pero quiero que sepas que esto no puede terminar aquí

- Por hoy no, da domani non lo so – dijo Anna y sonrió levemente

Ella cerró los ojos y volvieron a besarse con ansiedad, como si de ello dependiesen sus vidas...