Disclaimer: DBZ no me pertenece

AnneBrief7: este capítulo va dedicado a vos y espero no me mates por el final,

13 años antes

Entonces era eso. Por la culpa de la muchacha castaña su amigo Goten no podía jugar con ella. Estaba furiosa, pero también triste. Pares acaparaba toda su atención, y no es para menos al tratarse de una mujer tan hermosa.

Goten le dio un helado a Bra con una sonrisa y ella lo miró con cara de pocos amigos. La pequeña amaba ser el centro de atención, y esta vez desgraciadamente no lo era. Todo el foco estaba puesto en Pares. Bra sonrió con gracia. Ella siempre se las ingeniaba para atraer algo de atención, y esta vez no iba a ser la excepción.

Recordó cuando su madre le contó una bella historia: un príncipe le había pedido a su suegro poder casarse con su novia, una joven de clase baja. Inmediatamente se convirtieron en esposo y esposa y vivieron felices por siempre.

La pequeña Bra había malentendido todo. Ella pensaba que los esposos eran mejores amigos, los cuales se querían y lo mejor de todo: nadie podía anteponerse a su relación. Eran ellos dos nada más. Eso a Bra le encantaba y con una sonrisa malvada, sabía lo que tenía que hacer.

Era el cumpleaños de Trunks y muchísimas personas se encontraban allí. Pero el más importante ahora para llevar a cabo su plan era Son Goku. Bra se alisó el hermoso vestido celeste que portaba y se paró de su asiento. Por suerte, Goku estaba en la misma mesa que Goten, y mejor aún: Pares había ido al baño. Nada podía salir mal.

—Hola señor Goku —la niña lo miró con dulzura y le sonrió.

—¡Hola Bra! —el saiyajin la saludó y le acarició el cabello. Ante esto, Vegeta que se encontraba cerca de allí frunció el ceño. Sólo él podía hacer eso.

—Quisiera decirle algo muy importante —ante esto, Goten se unió a la conversación mientras pensaba que podía ser eso y más aún que podía pedirle a su padre. Era muy pequeña para entrenar -según Bulma- y no podía ser otra cosa.

—Dime Bra —Goku se agachó para quedar a su altura.

La princesa sintió nervios y comenzó a jugar con sus manos. Parecía un ángel, pero su familia sabía muy bien que era un pequeño diablillo. A sus cortos seis años era la reina de la manipulación, después de su madre claro está.

—Quiero obtener su permiso para casarme con Goten y ser esposos por siempre —lo dijo tan rápido que a Goku le costó algunos minutos en entender todo.

Goten escupió su jugo y la observó con sorpresa pero también con ternura. Solo le rogaba a Dende que el señor Vegeta no haya escuchado semejante cosa.

Por otra parte, Goku soltó una carcajada mientras se rascaba el pelo. Eso no le gustó nada a Bra. Nadie podía burlarse de ella. Nadie.

—Escucha, Bra —Goku la tomó en brazos y la hizo sentar arriba de él. Esa niña le causaba mucha ternura —eres muy pequeña para hacer eso. No creo que entiendas lo que significa.

—¡Claro que si! —Bra se enojó —lo sé muy bien.

—¡Ah ya sé! —Goku pensó por primera vez —seguro piensas lo que yo pensaba. Casarse no es comida —dijo serio mientras la observaba.

Bra se quedó perpleja y Goten rió con fuerza. Su padre no cambiaba, estaba seguro que a la hermanita de su mejor amigo no le iba a caer bien que se burlara de ella, aunque el pobre Goku no lo hizo con esa intención.

—¡Por supuesto que no se trata de comida! —Bra tenía las mejillas rojas, ardiendo y con ganas de que su papi le diera una paliza a ese señor tan tonto, o al sabandija de tercera, como lo llamaba Vegeta.

Goten bajó a Bra de las piernas de su padre y se agachó a su altura, observando como Goku no le dio más importancia al asunto y se concentraba en su comida. Típico.

—Eres muy pequeña para eso Bra —el joven le guiñó un ojo mientras le despeinaba el suave cabello.

—¿Y cuando sea mayor?

Goten casi rió. Claramente Bra no se daba por vencida: ella era la princesa de todos los saiyajines y no podía defraudar a su padre de esa forma. Si seguía con esa fortaleza cuando creciera, entonces nadie podría pisotearla.

—Puede que si —se acercó a ella y le dijo en voz baja al oído —aunque tu padre me mataría.

Bra sonrió porque sabía perfectamente que eso sucedería. Aunque no entendía lo malo. Ella solo quería la atención de Goten y ser su mejor amiga por siempre. Se extrañó y se dijo que debía buscar en el diccionario cual era el verdadero significado de esposa y esposo.

—Te protegeré. Es una promesa —Bra posó su mano en el pecho y sonrió con orgullo. Goten le devolvió la sonrisa.

Capítulo 7

—Yo no quise.. ehh —se quedó muda. No sabía como actuar.

Silencio por parte de él. Nervios por parte de ella.

—Estoy pasando por un momento muy difícil en mi vida —por primera vez, se abrió con alguien —Inno significaba todo para mi, realmente estaba ilusionada con el tema de revivirlo.

Sabía que él no era de conversar mucho, pero era perfecto escuchando. No servía mucho para las muestras de afecto, pero Vegeta jamás abandonaría a su familia de locos, ni tampoco dejaría de escuchar sus problemas por más de no tener idea de como consolarlos.

—Te adoro papi —se acercó a él y lo abrazó posando su cabeza en su pecho —lo siento.

Su padre esbozó una sonrisa aprovechando que ella no lo estaba viendo y lo único que hizo fue darle ligeras palmadas en la espalda. Sabía perfectamente que si lo hacía con un poco más de fuerza podría quebrarle la columna.

—Te vuelves a escapar de esa manera escondiendo tu ki y juro que te encerraré de por vida —su voz sonaba autoritaria —sabes que lo digo en serio.

Bah, su padre si que sabía arruinar los momentos tiernos. Tragó saliva ante sus palabras, porque sabía que él lo haría sin miramientos.

—No lo haré —Bra sonrió y le dio un beso en la mejilla para dejarlo ir a entrenar. Vegeta puso una mueca de enfado cuando en realidad le agradaba que su princesa tuviera esas pequeñas muestras de afecto con él. Sin pensarlo más, se dirigió a su santuario: la cámara de gravedad.

Por su parte, Bra se marchó a su habitación para observar la ropa de Goten. Al instante se dio cuenta que ella había dejado su ropa en la casa de él, y más aún había dejado su short favorito. Tenía que ir si o si.

No se molestó en mandarle un mensaje a Goten. Simplemente salió volando con la ropa perfectamente doblada en una bolsa. Al instante se arrepintió de no haberse puesto maquillaje, pero rápidamente pensó en que ella no quería impresionar a Goten. Así que estaba bien, además era una hermosa mujer que no necesitaba esos productos. Gracias mamá..

En cuanto llegó al departamento del hombre, tocó suavemente la puerta y esperó solo unos segundos. Al instante se sintió incómoda al saber que capaz él estaba en cosas íntimas con alguna mujer y ella estaba interrumpiendo todo.. pero Bra era muy impulsiva y eso no podía cambiarlo.

Grande fue su sorpresa cuando se abrió la puerta y detrás de esta aparecía un Goten con el torso desnudo y una toalla atada a su cintura, con gotas de agua resbalando por todo su pecho y abdomen. Abrió la boca y no pudo dejar de contemplar ese espectáculo. El semi saiyajin había dejado de entrenar por un tiempo y, a pesar de eso, su cuerpo seguía siendo espectacular. Seguía teniendo los músculos marcados y eso le gustó.

Se sintió sucia al sentir deseos por él e incluso la imágen que se le vino a la mente: ella arriba de él gimiendo mientras acariciaba con sus manos todo su pecho. Rápidamente desvió la vista y se sintió avergonzada. Pero no iba a negar algo: Son Goten era el típico hombre con el que ella sin duda se acostaría. Y más aún, al ser mucho mayor que ella tenía más experiencia que los tontos chicos de su edad.

—¡Bra! —Goten se sonrojó e intentó taparse —que sorpresa.

—Lo siento.. no sabía que estabas ocupado. No te preocupes, vengo otro día —con sus mejillas rojas, Bra quiso retirarse.

Goten la tomó suavemente del brazo y le dijo que se quedara, sólo tardaría unos segundos en cambiarse. Ella quiso negarse pero no pudo con la mirada dulce de él. Finalmente asintió e ingresó al departamento. Se sentó en el sofá, como le había sugerido Goten y esperó hasta que este se cambiara.

—Vine a devolverte la ropa —Bra se adelantó a decirle cuando veía que él bajaba por las escaleras.

—No era necesario —le dijo —pero me alegra que estes aquí.

Ella sonrió nerviosa y no pudo evitar pensar si él había notado su mirada sobre su cuerpo bien formado. Quiso creer que no y actuó normalmente, tratando de relajarse se levantó hacia él y le entregó la bolsa con su ropa dentro. Goten le agradeció no sin antes devolverle la suya, la cual ahora estaba limpia y doblada.

—¿Quieres tomar algo?

—¿Podrías hacerme un té? —Bra sonrió a medias.

—Por supuesto —le dijo él y comenzó a preparar dos.

Bra enfocó toda su atención en la televisión prendida. Era un canal en el que pasaban videos musicales y le agradó de sobremanera cuando pasaron uno de Taylor Swift. Comenzó a tararear en voz baja sin poder evitarlo. Goten podía escucharla con su excelente oído -debido a su sangre saiyajin- y quiso besarla muchas veces. No podía contar desde hace cuanto deseaba hacerlo, sólo sabía que era mucho tiempo. Ante tal pensamiento, sintió que estaba traicionando a su mejor amigo.

—¿Cómo estas Bra? —el semisaiyajin rompió el silencio para olvidar esos pensamientos.

Devastada. Triste. Enojada.

—Muy bien —sonrió falsamente —sabes.. me preguntaba si venir hasta aquí era una buena idea porque tal vez estabas con alguna chica o chico haciendo cosas indebidas.. —no pudo evitar decirlo.

El chico en cuestión se sonrojó y desvió la mirada. Habían veces en las cuales Bra era una desvergonzada, pero no le disgustaba.

—No tengo novia —quiso aclarar.

—¿Y novio?

—¿Trunks cuenta? —Goten respondió y Bra soltó una carcajada. Cuantas veces habrá querido que ellos estén juntos.. pero solo eran dos mejores amigos.

Goten llevó las dos bebidas hasta la mesita cerca del sofá junto con una gran bandeja de galletas con chips de chocolate. Las favoritas de Bra, eso Goten lo sabía muy bien.

La muchacha sonrió y lo primero que hizo fue ingerir varias galletas, mientras el muchacho le proponía ver una película romántica. Ella se burló pero no pudo evitar querer verla también. Esas eran sus favoritas, y más aún cuando su actor preferido estaban en algunas de ellas.

—Sólo la voy a mirar porque está mi novio —añadió con gracia.

—¡¿Qué?! —exclamó Goten. Estaba demasiado confundido.

—Thomas Sangster. Se que algún día seremos novios y tendremos diez hijos —Bra rió mientras le daba un sorbo a su té. Exquisito.

Goten no pudo evitar sentir celos ante eso, cuando era una total tontería. O no.. Bra podría estar con el hombre o mujer que quisiera. Era una mujer preciosa, inteligente y fuerte. Nadie podría resistirse ante sus encantos.

Goten puso la película y se arrimó más a Bra, colocando su brazo en el sofa, justo donde reposaba la cabeza de ella. A la chica le pareció raro.. ¿Acaso Goten tendría otras intenciones? Bah, tonterías. Era solo un simple gesto y él era demasiado torpe como para coquetear. O eso creía ella.

La película fue avanzando hasta que los dos se pusieron incómodos ante un beso totalmente apasionado. Para suerte de ellos, la escena pasó rápido. Bra cruzó una pierna sobre la otra y por unos segundos observó el perfil de su acompañante. Nadie podía negarlo: Son Goten era demasiado atractivo, y ella lo sabía desde que tenía cinco años. Igual, para ella no había nadie más guapo que su hermano.

Se puso a pensar en la situación en la que estaban. Los dos solos.. muy juntos.. la luz tenue. Comenzó sin querer a ponerse nerviosa. Cuando una vez estuvo en esa situación, la cosa terminó en sexo. Ella no quería ni pensar en hacerlo con el mejor amigo de su hermano.. aunque deseos tenía.

La película finalizó para el alivio de Bra y él tomó el dvd y volvió a guardarlo. Silencio.

Goten se acercó nuevamente a ella y la observó por corto tiempo.

—¿Qué tanto miras? —soltó Bra duramente.

—Es que.. eres hermosa —Goten dijo sin pensarlo y al instante se arrepintió. Sus mejillas se tornaron rojas y a Bra le causó gracia. Por esta vez, ella iba a salvarlo.

—Pues claro. Soy hija de la mujer más hermosa de la tierra —contestó con soberbia. Y era cierto: teniendo una madre como Bulma Briefs no podría haber sido fea. Cabe aclarar que su padre también era guapo.

Goten rió y le dio la razon a medias. Bulma era una mujer hermosa, pero para él Bra lo era aún más. Y lo que más le gustaba de ella, eran sus labios. No pudo evitar dirigir su mirada a estos, eran medianamente delgados y en forma de corazón. Tan rosas que no podía evitar sus impulsos.

Minutos después, no supo si fue su sangre saiyajin o simplemente su amor hacia ella. Sin evitarlo, posó su mano por la mejilla de Bra y en un abrir y cerrar de ojos la besó.

No fue un beso dulce ni delicado. Lo hizo con pasión a la vez que su mano se transportaba a su marcada cintura. Quería expresarle su necesidad, así que mordió levemente su labio inferior y creyó oír un ligero gemido de ella.

Seguía moviendo sus labios, pero Bra no le correspondía. Estaba totalmente quieta y, en ese momento, sabía que había arruinado todo.

Cuando abrió los ojos, vio a Bra totalmente sorprendida. Lo observó de mala manera, y él se sintió terrible. Quiso pegarse a si mismo. Era obvio que ella no sentía nada por él.

—Lo siento muchísimo —se apresuró a decir, mientras se levantaba para tomarla del brazo para que no se fuera.

—Está bien —ella esbozó una sonrisa a medias, tomó su ropa y se marchó rápidamente.

Goten se sentía miserable. Hubiera dado todo por volver el tiempo atrás y no hacerlo.

Por su parte, Bra iba volando mientras se acariciaba los labios. No quería admitirlo aún, pero ese beso le había agradado. De todas formas, no era para tanto.

Para ella no significó nada, pero para él había significado todo.