LOS FAMILIARES Y SECRETOS.
Una chica caminaba sola por los pasillos de Hogwarts, ya era tarde pero había tenido mucho trabajo y apenas pudo salir de la biblioteca.
- ¿Quién esta ahí?, ¡de la cara! - volteo hacia una ventana y vio unos enormes ojos amarillos...
Ya era de mañana y los alumnos se dirigían a desayunar e iniciar otro día de clases, una vez que todos se encontraron en el gran comedor el profesor. Dumbledore se puso de pie para darles un aviso.
- Lamento decirles esto, anoche una de sus compañeras de Hufflepuf fue petrificada - hizo una pausa mientras las exclamaciones se extendieron a lo largo del comedor - les digo esto, no para asustarlos, si no, para prevenirlos porque de ahora en adelante, deberán tener mucho cuidado y permanecer unidos por su propia seguridad; pueden continuar con su desayuno.
Después de este anuncio, los alumnos de primer año iban en grupos muy compactos y volteando para todos lados.
Debido a estos acontecimientos los sangre sucia se reunirían nuevamente esa tarde, después de la última clase, Ron le aconsejo a Hermione que no fuera, pues Harry estaba muy enojado con ella por lo de la bludgger, trató de hacerle ver que no valía la pena si se la iban a pasar echándole la culpa a Harry de todo.
- Déjala Ron - le dijo Harry - si ella quiere ir para hacer más planes en mi contra, es su problema.
- Pero Harry, no puedo creer que en verdad te echen la culpa de todo esto, que mis hermanos anden diciendo que eres el heredero de Slytherin es una cosa, pero que todo el mundo se lo crea es otra muy diferente, después de todo, ellos siempre hacen bromas.
- Ya no importa, estoy seguro que Hermione no me cree culpable solo que sus métodos para que los demás piensen lo mismo, no son muy buenos.
- Tal vez tengas razón, esperemos que esta vez no te rompan ningún hueso y si lo hacen, ojalá Lotchart no esté cerca - lo apoyó Ron - y ¿a quién crees tu que atacaron esta vez?
- Ni idea, pero al parecer se le está saliendo de las manos a Dumbledore.
Los dos continuaron su camino hacia el salón de transformaciones, en lo que iba del día, Harry no se había podido concentrar en ninguna clase, las frases del diario de su madre aun le giraban en la cabeza, el jamás imaginó algo como eso.
- Harry... ¿te sientes bien? - preguntó Ron a la hora de la cena - todo el día has estado ausente.
- No te preocupes Ron, no es nada.
- Claro que si, algo te preocupa, si le sigues dando vueltas a lo del heredero, te sugiero que lo dejes, no vale la pena que le des tanta importancia – intentó animarlo.
- Ella tomó su decisión y no hay nada que podamos hacer.
Con estas últimas palabras ingresaron a la clase de la profesora McGonogall.
Esta tarde nuevamente se reunieron los sangre sucia en un aula vacía, justo en el centro se encontraba William parado encima de una banca.
- Bien, todos escucharon de boca del director que una alumna más fue petrificada - comenzó William - lo que nadie sabe es que fue Catherin Hooks - ante estas palabras muchos pusieron cara de horror, ya que la habían visto en el grupo que preparo la bludgger - el caso es que, por lo que averigüé Potter no salió de su dormitorio durante todo el Lunes.
- Les dije que él no era - se escuchó la voz de Hermione - ahora ya pueden ir olvidando la loca idea de dañar a Harry.
- Pero aun hay posibilidades de que le diera indicaciones a alguien más - intervino una Slytherin de tercero.
- Por supuesto que no, la leyenda dice claramente que solo el heredero podrá controlar al monstruo de la cámara - aclaró Hermione - y no puedo creer que hayas mandado vigilar a Harry - claro que también estaba muy indignada de que sus compañeros de Gryffindor se prestaran para mantener a Harry vigilado.
- Si, bueno, eso quiere decir que estamos en ceros, puesto que no tenemos ni la más mínima pista de quien es el heredero - dijo William.
- No podría ser Draco Malfoy - se escuchó la voz de Colin Crevey - Después de todo fue él quien gritó "los próximos serán los sangre sucia".
- ¿En verdad?, Malfoy es muy tonto para ser el heredero de Slytherin
- Tal vez, pero estoy segura que él sabe algo - dijo Hermione - en los ataques anteriores siempre se demoraba en salir del comedor a la hora de la cena y sus dos gorilas tenían cara de espanto.
- Bien, los que están en Slytherin deben mantenernos informados sobre cualquier cosa anormal en su sala común.
- Nosotros no vamos a hacer eso - todos los Slytherins presentes tenían caras indignadas - no nos parece correcto espiar a uno de nuestros compañeros.
Cabe destacar que en Slytherin solo hay cinco sangres sucia y la gran mayoría son media sangre, de los cuales solo 15 se encuentran en esta reunión.
- ¿Tienen idea de lo que están diciendo?, se están negando a darnos información, nos ponen en peligro a todos - les dijo William.
- Nosotros los Slytherin nos apoyamos unos a otros, la única razón por la que nos presentamos en estas reuniones es porque nos invitaron.
- ¡Pero son hijos de muggles! ¡Malfoy y los otros Slytherins de seguro los tratan muy mal! ¡Cuando se trataba de vigilar a Potter no se opusieron!
- Potter no es miembro de nuestra casa, si los Gryffindors son tan poco leales como para hacerle eso a un compañero, no es asunto nuestro - todos los Gryffindors presentes estaban muy indignados.
- Para su información ningún Slytherin ha sido atacado y como no tenemos ningún motivo para quedarnos con ustedes, nos retiramos - dicho esto, los 20 miembros de la casa Slytherin que se hallaban presentes se fueron dejando el salón en un incomodo silencio.
- Catherin tenía razón, no debimos invitarlos - comento un Revenclao de sexto.
Ya era muy tarde, pero Harry no lograba dormir, por un lado Colin le había traído noticias de que los sangre sucia de Slytherin se habían separado del movimiento contra el heredero, los demás decidieron inculpar a Malfoy, él ya se esperaba eso pues su amigo le había dicho del gran interés de esos sangre sucia en particular, por unirse al heredero de Slytherin, pero en estos momentos lo que ocupaba su mente era el diario de su madre, JAMAS en toda su vida hubiera imaginado que su padre tuviera algo que ver con Lord Voldemort y mucho menos, que le hubiera propuesto a su madre que formara parte de las filas del señor obscuro.
Claro que él tenía sus motivos para odiar a los hijos de muggles y que el sombrero seleccionador intento ponerlo en Slytherin, pero había muy buenas razones para no estar en esa casa, a pesar de que en ella tenía a sus verdaderos amigos, aquellos que conocían su verdadera personalidad y lo apreciaban por ella, pero debía mantener la simpatía del loco director si deseaba sobrevivir a su estancia en Hogwarts y poder lograr su objetivo.
Otra cosa que lo impacto fue enterarse de que su padre tenía un hermano gemelo, ¿por qué nadie se lo dijo?, esto le daba en que pensar y la pregunta obligada ¿qué otras cosas le estaría ocultando el viejo acerca de su pasado?. El viejo Albus Dumbledore creía que su lindo niño Harry Potter no estaba preparado para saber la verdad sobre el obscuro pasado de sus padres, tal vez nunca se lo diría o como su madre dijo en la carta no las sabía
Pero si sus padres habían servido a Voldemort ¿por qué los mató?... mejor no pensar en eso, de seguro en algún momento, el diario le daría la respuesta.
Con todas estas preguntas Harry decidió leer otra parte del diario con tal de averiguar alguna otra cosa.
20 de diciembre.
Hola, de nuevo tarde en escribirte; pero ¿qué se le puede hacer?, no han pasado muchas cosas interesantes en esta casa, parece que no hay mucha gente en ella aparte de los gemelos y su madre pues solo he visto a los elfos domésticos de un lado a otro por lo de la iniciación. Debo decirte que la iniciación la aran en cuatro días, me siento muy nerviosa, al menos dos veces al día desde que llegue Catherin dice que nos tranquilicemos, aunque creo que los gemelos están aun más nerviosos que yo. Ayer acabamos la tarea y desde entonces no paran de dar vueltas y ya van varias veces que los confundo pues James ha estado mas peinado últimamente. Su padre llegara el día de mañana.
21 de diciembre.
Jamás creerás lo que vi hoy, ni yo misma lo creo aun, comenzare por contarte con detalle este día para que lo comprendas mejor: Me levante en la mañana muy nerviosa, ansiosa sería la palabra correcta, pues al fin conocería al padre de James. Después de bañarme y vestirme con una túnica de gala (recomendación de los gemelos) color verde obscuro, bajé a la sala donde ya se encontraban reunidos los Potter. "cuando él llegue" empezó a decirme Catherin "no le muestres que te intimida, mantén la calma y no hables a menos que él se dirija a ti" esto me pareció muy extraño, sobre todo el tono que ella utilizaba. "quédate junto a nosotros" James sonaba nervioso "diga lo que diga, recuerda que no te hará daño" esto ya era demasiado, Jonathan también sonaba nervioso y todos parecían estar sumamente preocupados por mi comportamiento frente a ese señor. La sala quedo en silencio por aproximadamente media hora, aunque no podría asegurarlo, ¡a mi me parecieron horas! Finalmente la puerta principal se abrió, entro un hombre vestido con una túnica negra y la capucha le cubría el rostro; Catherin se puso de pie frente a nosotros tres en una actitud mas que nada protectora, James y Jonathan también se levantaron tomándome cada uno por un brazo para que los siguiera, pero no me soltaron en ningún momento. En cuanto las puertas se serraron tras él se quitó la capucha y lo vi... su cara extremadamente pálida... como la de una calavera, al cabello negro azabache como el de sus hijos solo que peinado elegantemente y... ¡sus ojos!... eran rojos... "me alegra ver que se encuentran bien" su voz era tan aguda, sonrió y paso su mirada por toda la habitacion, tanto Catherin como sus hijos relajaron su pocicion y los gemelos al fin me soltaron, "veo que todo esta preparado para la iniciacion" "solo queda esperar" Catherin habló. "perfecto" otra sonrisa se dibujó en su rostro pero a diferencia de la anterior esta era aterradora y no puede reprimir un escalofrio, pareció notarlo pues su vista se fijo en mi "así que ella es Lily Evans" se volteo hacia James. "si padre" le hizo una pequeña reverencia con la cabeza y añadió "nos alegra que estés de vuelta sano y salvo" "no tendía porque ser de otra forma" dirigió su atención nuevamente a mi "dime pequeña ¿crees estar a la altura para servir al Gran Lord Voldemort?" "eso espero señor" no tengo ni idea de donde me salió la voz tan segura, pues por dentro estaba temblando. "me agrada tu tono, pero ¡¿qué hacemos todos de pie?!, ¡hay que sentarse!" se dejo caer en uno de los sillones y todos le seguimos, él seguía teniendo su vista fija en mi "no se donde deje mis modales señorita, mi nombre es Tom Marvolo Ryddle" "mucho gusto señor" "bueno, puedes decirme Tom, siempre y cuando solo sea en presencia de Catherin o mis hijos" solo atine a asentir "cuéntame de tu familia" "bueno somos cuatro, mis padres y mi hermana mayor" ante esto él dejo escapar una carcajada burlona y yo lo vi interrogantemente. "me refiero a tu verdadera familia" pude sentir las miradas interrogantes de los gemelos sobre mi y una mueca sorprendida en la mía "no te sorprendas sé que eres adoptada, así que ahora cuéntame de tu verdadera familia" "la verdad no se nada de ella, solo que eran magos y que al morir mis padres cuando yo tenia dos meses de vida alguien me dejo en la casa de los Evans" "ya veo, ¿eso es todo lo que ellos ten han dicho? O ¿acaso fue el director del colegio?" "no señor" negué con la cabeza "eso es lo que yo he podido averiguar por mi misma, ellos no me han dicho nada... y... no entiendo porque el director debería saberlo" "en verdad eres inteligente y respecto a lo de Dumbledore eso es muy simple, fue él quien te dejó en esa casa después de que los aurores mataran a tus padres" No tuve tiempo de reaccionar pues en ese momento la puerta volvió a abrirse y un hombre encapuchado entró, Tom se puso de pie inmediatamente. "mi Lord.... lamento interrumpirlo pero..." el pobre desgraciado no pudo terminar pues Tom le lanzo una cruciatus, en ese momento quede petrificada al ver como se retorcía y gritaba de dolor, ninguno de los presentes hizo nada. "di claras instrucciones de que nadie me interrumpiera" le dijo cuando retiró la maldición. "lo siento, pero esto es urgente mi Lord, Dumbledore sabe que la iniciación será en tres días y tiene a sus espías trabajando en encontrar el lugar" Entonces comprendí "¡es "él"!, el padre de James y Jonathan Potter no es otro sino el mismo Lord Voldemort" Harry cerro de golpe el diario siendo incapaz de seguir leyendo, definitivamente esto era demasiado, su mente se lo había advertido pero él era tan necio que se negó a escucharla, sabía que se refería a "él" en cuanto leyó lo de los ojos y aun así siguió, sabiendo que se arrepentiría. Ahora si, Harry no pudo conciliar el sueño.
Durante esa semana Harry y Hermione apenas se hablaron, Ron estaba muy preocupado por su hermana, de todos parecía la mas afectada por los ataques, así que no les prestó mucha atención. En cuanto al otro amigo de Harry, pues no tuvieron mucho tiempo para reunirse a platicar tranquilamente, entre las tareas, leer el diario, el otro libro y las peleas Potter-Malfoy, Harry no tenía mucho tiempo. La poción multijugos continuaba su lenta cocción dentro de los baños de Myrtle la llorona.
El libro... si que era extraño, todo el primer capítulo estaba dedicado a hacerle ver al lector que el bien y el mal no existen, que no son nada mas que una ilusión creada por los humanos. Parecía que su madre esperaba que al enviarle ese libro, Harry algún día se convirtiera en todo un Señor Oscuro, revisó el índice, contaba con un capitulo que definía las maldiciones imperdonables (imperius, cruciatus y el avada kedavra), otro acerca de invocaciones y muchas cosas mas; por el momento estaba aprendiendo a controlar las imperdonables ensayando con algunas arañas. Según entendió, contenía además la historia de la magia negra en el mundo y el título se encontraba en algún idioma del continente Americano.
El director de Hogwarts, Albus Dumbledore, se paseaba impaciente por su oficina, hacía poco había recibido una carta de uno de sus tantos informantes alertándolo del regreso a Inglaterra de Jonathan Potter, al parecer con el fin de obtener la custodia de Harry, cosa que bajo ninguna circunstancia podía permitir.
Luego de la muerte de James y Lily, todo fue bastante extraño, algunos mortífagos capturados, afirmaron que Jonathan Potter trabajaba para Lord Voldemort, no encontraron pruebas de ello, sin embargo, sus contactos personales le confirmaron los hechos. La madre de James se fue del país, nadie supo a dónde, diciendo que ya no aguantaba, primero uno de sus hijos fue asesinado, su único nieto fue enviado a vivir con muggles que lo despreciaron por su magia y luego, su otro hijo fue acusado injustificadamente de cosas atroces.
Dumbledore intentó hacer entrar en razón a Catherin, porque consideraba que Jonathan si era culpable, sin embargo, ella se negó a escucharlo; tiempo después, cuando las investigaciones cesaron y a pesar de todos sus esfuerzos, Jonathan quedo libre de cargos, por un tiempo luchó por la custodia de Harry, claro que Dumbledore les hizo ver en su momento, que no sería bueno para el niño crecer lleno de fama (aunque su verdadero motivo era que pensaba que no sería una buena influencia para el pequeño), así que Jonathan tuvo que desistir y decidió ir al extranjero a buscar a su madre; luego de estos sucesos no se había sabido nada él.
Sin embargo, en estos momentos ya no habría motivo visible para que el ministerio le negara la custodia de Harry y eso generaría preguntas innecesarias en la mente del pequeño, en dado caso sería mejor que Catherin apareciera (si es que seguía viva), al menos de esta forma estaría seguro que Harry quedaría en buenas manos.
Alguien tocó la puerta de su despacho, interrumpiendo sus pensamientos.
- Adelante- la puerta se abrió, por ella entró la profesora McGonogall seguida del mismo hombre que le envió el paquete a Harry.
- Profesor - Mcgonogall parecía muy feliz - caminaba por Hogsmed y me encontré con Jonathan Potter, ¡puede creerlo!, después de tantos años y pensé que seguramente a usted le daría gusto poder hablar con él.
- Cuanto tiempo sin verlo profesor Dumbledore - saludó despreocupadamente.
- Mucho en verdad, Minerva, te importaría dejarnos a solas - pidió amablemente.
- Claro que no, ya me retiro - con esto último abandonó la oficina y los dos hombres se quedaron en silencio, hasta que Dumbledore se decidió a hablar...
- ¿Por qué no tomas asiento?, debes estar cansado.
- En realidad no tanto profesor - respondió mientras tomaba asiento frente al director - solo he venido para conocer a mi sobrino, después de todo se irá a vivir conmigo...
- El ministerio aún no emite su resolución Jonathan - le interrumpió.
- Tan informado como siempre - dijo con algo de burla - Tal vez, pero en esta ocasión no hay ningún motivo para que me la nieguen... - la expresión del director seguía seria por lo que añadió - ¡vamos Albus!, no me digas que aun desconfías de mi, demostré mi inocencia bajo los efectos del veritacidium - terminó con aire ofendido.
- Espero me perdones Jonathan, pero aun hay cosas que no me cuadran dentro de la historia.
- Bien, supongo que no me puedo quejar, después de todo lo haces por el bien de Harry - dio un largo suspiro y continuó - solo quiero pasar las vacaciones de navidad con él... para conocerlo... tu sabes.
- Supongo que no tiene nada de malo, sin embargo, por lo que sé, los Dursley no le han hablado nada acerca de sus familiares magos y hay muchas cosas que aún no debe saber.
- Comprendo, si te tranquiliza invitaré también a sus amigos.
- De hecho, preferiría que pasara en Hogwarts las vacaciones, aún faltan dos semanas para que inicien, pero si gustas quedarte eres bienvenido desde ahora.
- No me dejas otra opción - dijo con aire derrotado – y... ¿en dónde me instalo?
Era el sábado a medio día, cuando la profesora McGonogal entró a la sala común de Griffindor, la mayoría penso que iba a dar malas noticias, pero no fue así.
- Potter, venga conmigo - llamó y un contrariado Harry la siguió.
Mientras caminaban por los pasillos, Harry se preguntaba que querían
de él ahora.
- Descuida Potter, es solo que el director quiere hablar contigo - comentó la profesora al ver la preocupación reflejada en su rostro.
Se detuvieron frente a una gran gárgola de piedra muy fea, la misma que Harry vio cuando lo encontraron junto al cuerpo de ese chico de Hufflepuf y Nick casi decapitado.
- Piloncillo - la gárgola les dejo el paso libre y subieron a las escaleras, cuando se detuvieron para entrar en el despacho miró muy sorprendido a la persona que se encontraba en la oficina del director, Harry enseguida reconoció a quien ya había visto en la foto que recibió junto con el diario de su madre.
Se percató en ese momento que el rostro tenía rasgos muy similares a los suyos, incluso la forma de mirar era prácticamente igual a la suya, pero decidió disimular porque Dumbldore lo observaba cuidadosamente, parecía como si quisiera registrar cada uno de sus gestos y reacciones.
McGonogall pidió permiso para retirarse porque comprendía que Dumbldore quería manejar esa situación, el director le pidió a Harry que se sentara, para de inmediato empezar a darle una explicación de lo más sencilla sobre la persona que se encontraba enfrete de él.
Le dijo, - Harry, yo sé que los Dursley núnca te hablaron sobre el origen mágico de tu familia y no fue hasta que recibiste la carta de ingreso a Howarts cuando te enteraste que eras un mago, a pesar de haber estado más de un año en esta escuela, poco has podido saber sobre tu familia, pero como debes imaginar ellos a su vez contaban con parientes magos que ahora debes de empezar a conocer.
Él, - dijo dirigiendo su mirada hacia Jonathan, es hermano gemelo de James, su nombre es Jonathan, se encontraba lejos en otro país trabajando, - al decir estas últimas palabras Jonathan puso una expresión de sorpresa al darse cuenta que Dumbledore quería contarle una historia falsa sobre su vida; pero el director siguió.
- Ahora que ha podido venir a Hogwarts ha querido conocerte, no lo había hecho antes porque tus tíos, como ya sabes, no quieren tener alguna relación con el mundo mágico y el hecho de que te hubiera tratado de visitar cuando te encontrabas en Privet Drive, hubiera hecho que tu estancia allá hubiera sido más difícil, pero ahora que estas en la escuela no existe algún problema para que estés cerca de tu tío.
Dumbldore siguió como si no hubiera alguien más que quisiera comentar algo, - Jonathan quería que fueras con él a pasar la Navidad, pero le he explicado que tendríamos que pedir la autorización de tus tíos, lo cual tu sabes que sería imposible por su aversión a nuestro mundo, por eso le he sugerido que se quede en Hogwarts a pasar estos días para que tu tengas la oportunidad de irlo conociendo.
Al parecer Dumbledore consideraba que no había más que decir por eso le dijo a Harry que se podía retirar para que continuara con sus tareas pendientes dado que se acercaban las últimas clases antes de vacaciones y había que entregar varios trabajos para no tener que estropear los días festivos haciendo tareas atrasadas.
Pero Harry no pensaba igual que el director, e hizo un intento por abrir la boca, sin embargo Dumbledore con una sonrisa benévola le dijo que ya tendrían mucho tiempo durante las vacaciones para platicar por lo que no había alguna razón para apresurar algo que necesitaba mucho más privacidad.
Tanto el tío como el sobrino se quedaron atónitos y Harry no tuvo más remedio que levantarse y despedirse, por su parte Jonathan recordó que Dumbldore siempre se salía con la suya, por lo que decidió no resistirse en ese momento ya que pensó que sería mejor hablar con Harry a solas y con calma y no enfrente de ese viejo mañoso, como lo consideraba.
Harry regresó a la sala común de Griffindor con una extraña emoción y también con algo de coraje porque sentía como siempre, que el director quería controlarlo en todo momento, se sentía enojado pero a la vez emocionado porque era la primera noticia certera que tenía de que contaba con alguna familia, que por cierto le resultaría muy conveniente dado que a través de sus correos se había percatado que pensaba de alguna manera como él.
- ¿Qué quería Dumbledore, Harry? - le preguntó Ron en cuanto entro en la sala común. Estaba acompañado por su hermana menor, quien lo saludó tímidamente.
- Me presentó a una persona... - en seguida le narró tod0o el cuento de Dumbledore y cuando terminó ambos hermanos le veían muy sorprendidos.
- ¿Tienes un tío... mago... vivo? - logró decir con muchos esfuerzos Ron, cuando algo de lo que dijo Harry llegó a su cerebro.
- Así parece.
- No me parece justo que te lo ocultaran - dijo Ginny olvidándose de su timidez - debieron decírtelo desde que entraste a Hogwarts - al terminar se sorprendió de sí misma, después de todo nunca se había atrevido a dirigirle la palabra a Harry y no porque le gustara, sino que cuando lo tenía cerca una extraña sensación la invadía como si ...
- Es lo mismo que he estado pensando desde que salí de la oficina del director - la voz de Harry interrumpió sus pensamientos - además se me hizo muy sospechoso que no nos dejara platicar - Harry no entendió la razón por la cual le comentó tal cuestión a Ginny.
- Bueno, puede ser que Dumbledore quisiera evitar que te dijera algo - opinó la pelirroja.
- No me sorprendería, después de todo ya me ha ocultado cosas, como por qué Voldemort quería eliminarme.
- No digas ese nombre - le reclamó muy alterado Ron, pero a Ginny no pareció afectarle.
- ¡No seas payaso! - le dijeron al mismo tiempo Harry y Ginny
- Si se van a poner en ese plan mejor me voy - se levantó muy ofendido y los dejó solos.
- Sinceramente jamás he entendido el miedo de mi familia a pronunciar ese nombre - comento Ginny unos segundos después - finalmente solo es eso, un nombre.
- Me alegra que pienses así, a mi siempre me ha desesperado las exageradas reacciones de Ron y Hermione cuando digo Voldemort - puso cara de fastidio ¬vaya no es tan tonta como creía, después de todo, tal vez se una a la causa cuando llegue el momento¬ - y... ¿tu qué piensas de lo que eso loco intentaba?
- Bueno, hay que admitir que en algunas cosas tenía la razón, pero era muy tonto en la forma de intentar lograr sus objetivos.- ¬¿por qué demonios le dije eso? Ahora me va a creer una loca¬
- Creo entender a que te refieres, no es muy inteligente poner en tu contra a media comunidad mágica, además de que la tecnología muggle puede llegar a ser muy peligrosa, tienen un repertorio muy amplio de armas - ¬y ahora que me pasa, no soy del tipo que dice mucho lo que piensa¬
- Lo se, Artur tiene un libro sobre eso en la casa, pero no creo que le haya entendido mucho - ambos se rieron acordándose del lo despistado que podía llegar a ser el señor Weaslly - La verdad es que la mayoría de los magos menosprecian los objetos muggles, pero en ocasiones pueden ser muy útiles.
- Si pero los muggles en general se caracterizan por temerle a todo aquello que les es desconocido o diferente, por eso nos tienen miedo, además cuando desconocen algo, por temor su primera reacción es eliminarlo, por eso las múltiples cacerías de brujas en los tiempos pasados - el semblante de Harry estuvo serio mientras decía esto último.
- En todos estos años, ya deben haber evolucionado en su forma de pensar y...
- Créeme, no lo han hecho - la interrumpió Harry esta vez con una expresión triste en su rostro - mis tíos son el ejemplo viviente de ello - dio un suspiro y añadió - mejor hablemos de otra cosa.
- ¿De qué mas podríamos hablar?
- No lo sé... podrías contarme la razón por la que te comportas tan extraño cuando estoy presente, pues en estos momentos no te pareces en nada a la Ginny que conocí en vacaciones - ante esto ella se quedó pensativa unos segundos.
- Es algo difícil de explicar, ni siquiera yo estoy segura.
- Inténtalo - la animó él.
- Esta bien, es solo que cada vez que te veo o te tengo cerca me siento extraña... no es como piensan mis hermanos que me gustes, si no, que la primera vez que te vi fue como si ya te conociera - Ginny desvió su mirada que hasta el momento estaba en dirección a Harry como esperando que le dijera que estaba loca, sin embargo él no dijo nada - es una tontería, mejor olvídalo.
- A mi no me lo parece, más bien es curioso... - Harry no pudo terminar de hablar pues Jonathan Potter entró en esos momentos a la sala común de Gryffindor haciendo que se levantaran murmullos entre todos los que se encontraban en ella.
Se dirigió directamente a donde estaban Harry y Ginny saludándolos.
- Hola Harry, que gusto poder dirigirte la palabra - ante esto los tres se rieron un poco - ¿no me presentas a tu amiga?
Una chica caminaba sola por los pasillos de Hogwarts, ya era tarde pero había tenido mucho trabajo y apenas pudo salir de la biblioteca.
- ¿Quién esta ahí?, ¡de la cara! - volteo hacia una ventana y vio unos enormes ojos amarillos...
Ya era de mañana y los alumnos se dirigían a desayunar e iniciar otro día de clases, una vez que todos se encontraron en el gran comedor el profesor. Dumbledore se puso de pie para darles un aviso.
- Lamento decirles esto, anoche una de sus compañeras de Hufflepuf fue petrificada - hizo una pausa mientras las exclamaciones se extendieron a lo largo del comedor - les digo esto, no para asustarlos, si no, para prevenirlos porque de ahora en adelante, deberán tener mucho cuidado y permanecer unidos por su propia seguridad; pueden continuar con su desayuno.
Después de este anuncio, los alumnos de primer año iban en grupos muy compactos y volteando para todos lados.
Debido a estos acontecimientos los sangre sucia se reunirían nuevamente esa tarde, después de la última clase, Ron le aconsejo a Hermione que no fuera, pues Harry estaba muy enojado con ella por lo de la bludgger, trató de hacerle ver que no valía la pena si se la iban a pasar echándole la culpa a Harry de todo.
- Déjala Ron - le dijo Harry - si ella quiere ir para hacer más planes en mi contra, es su problema.
- Pero Harry, no puedo creer que en verdad te echen la culpa de todo esto, que mis hermanos anden diciendo que eres el heredero de Slytherin es una cosa, pero que todo el mundo se lo crea es otra muy diferente, después de todo, ellos siempre hacen bromas.
- Ya no importa, estoy seguro que Hermione no me cree culpable solo que sus métodos para que los demás piensen lo mismo, no son muy buenos.
- Tal vez tengas razón, esperemos que esta vez no te rompan ningún hueso y si lo hacen, ojalá Lotchart no esté cerca - lo apoyó Ron - y ¿a quién crees tu que atacaron esta vez?
- Ni idea, pero al parecer se le está saliendo de las manos a Dumbledore.
Los dos continuaron su camino hacia el salón de transformaciones, en lo que iba del día, Harry no se había podido concentrar en ninguna clase, las frases del diario de su madre aun le giraban en la cabeza, el jamás imaginó algo como eso.
- Harry... ¿te sientes bien? - preguntó Ron a la hora de la cena - todo el día has estado ausente.
- No te preocupes Ron, no es nada.
- Claro que si, algo te preocupa, si le sigues dando vueltas a lo del heredero, te sugiero que lo dejes, no vale la pena que le des tanta importancia – intentó animarlo.
- Ella tomó su decisión y no hay nada que podamos hacer.
Con estas últimas palabras ingresaron a la clase de la profesora McGonogall.
Esta tarde nuevamente se reunieron los sangre sucia en un aula vacía, justo en el centro se encontraba William parado encima de una banca.
- Bien, todos escucharon de boca del director que una alumna más fue petrificada - comenzó William - lo que nadie sabe es que fue Catherin Hooks - ante estas palabras muchos pusieron cara de horror, ya que la habían visto en el grupo que preparo la bludgger - el caso es que, por lo que averigüé Potter no salió de su dormitorio durante todo el Lunes.
- Les dije que él no era - se escuchó la voz de Hermione - ahora ya pueden ir olvidando la loca idea de dañar a Harry.
- Pero aun hay posibilidades de que le diera indicaciones a alguien más - intervino una Slytherin de tercero.
- Por supuesto que no, la leyenda dice claramente que solo el heredero podrá controlar al monstruo de la cámara - aclaró Hermione - y no puedo creer que hayas mandado vigilar a Harry - claro que también estaba muy indignada de que sus compañeros de Gryffindor se prestaran para mantener a Harry vigilado.
- Si, bueno, eso quiere decir que estamos en ceros, puesto que no tenemos ni la más mínima pista de quien es el heredero - dijo William.
- No podría ser Draco Malfoy - se escuchó la voz de Colin Crevey - Después de todo fue él quien gritó "los próximos serán los sangre sucia".
- ¿En verdad?, Malfoy es muy tonto para ser el heredero de Slytherin
- Tal vez, pero estoy segura que él sabe algo - dijo Hermione - en los ataques anteriores siempre se demoraba en salir del comedor a la hora de la cena y sus dos gorilas tenían cara de espanto.
- Bien, los que están en Slytherin deben mantenernos informados sobre cualquier cosa anormal en su sala común.
- Nosotros no vamos a hacer eso - todos los Slytherins presentes tenían caras indignadas - no nos parece correcto espiar a uno de nuestros compañeros.
Cabe destacar que en Slytherin solo hay cinco sangres sucia y la gran mayoría son media sangre, de los cuales solo 15 se encuentran en esta reunión.
- ¿Tienen idea de lo que están diciendo?, se están negando a darnos información, nos ponen en peligro a todos - les dijo William.
- Nosotros los Slytherin nos apoyamos unos a otros, la única razón por la que nos presentamos en estas reuniones es porque nos invitaron.
- ¡Pero son hijos de muggles! ¡Malfoy y los otros Slytherins de seguro los tratan muy mal! ¡Cuando se trataba de vigilar a Potter no se opusieron!
- Potter no es miembro de nuestra casa, si los Gryffindors son tan poco leales como para hacerle eso a un compañero, no es asunto nuestro - todos los Gryffindors presentes estaban muy indignados.
- Para su información ningún Slytherin ha sido atacado y como no tenemos ningún motivo para quedarnos con ustedes, nos retiramos - dicho esto, los 20 miembros de la casa Slytherin que se hallaban presentes se fueron dejando el salón en un incomodo silencio.
- Catherin tenía razón, no debimos invitarlos - comento un Revenclao de sexto.
Ya era muy tarde, pero Harry no lograba dormir, por un lado Colin le había traído noticias de que los sangre sucia de Slytherin se habían separado del movimiento contra el heredero, los demás decidieron inculpar a Malfoy, él ya se esperaba eso pues su amigo le había dicho del gran interés de esos sangre sucia en particular, por unirse al heredero de Slytherin, pero en estos momentos lo que ocupaba su mente era el diario de su madre, JAMAS en toda su vida hubiera imaginado que su padre tuviera algo que ver con Lord Voldemort y mucho menos, que le hubiera propuesto a su madre que formara parte de las filas del señor obscuro.
Claro que él tenía sus motivos para odiar a los hijos de muggles y que el sombrero seleccionador intento ponerlo en Slytherin, pero había muy buenas razones para no estar en esa casa, a pesar de que en ella tenía a sus verdaderos amigos, aquellos que conocían su verdadera personalidad y lo apreciaban por ella, pero debía mantener la simpatía del loco director si deseaba sobrevivir a su estancia en Hogwarts y poder lograr su objetivo.
Otra cosa que lo impacto fue enterarse de que su padre tenía un hermano gemelo, ¿por qué nadie se lo dijo?, esto le daba en que pensar y la pregunta obligada ¿qué otras cosas le estaría ocultando el viejo acerca de su pasado?. El viejo Albus Dumbledore creía que su lindo niño Harry Potter no estaba preparado para saber la verdad sobre el obscuro pasado de sus padres, tal vez nunca se lo diría o como su madre dijo en la carta no las sabía
Pero si sus padres habían servido a Voldemort ¿por qué los mató?... mejor no pensar en eso, de seguro en algún momento, el diario le daría la respuesta.
Con todas estas preguntas Harry decidió leer otra parte del diario con tal de averiguar alguna otra cosa.
20 de diciembre.
Hola, de nuevo tarde en escribirte; pero ¿qué se le puede hacer?, no han pasado muchas cosas interesantes en esta casa, parece que no hay mucha gente en ella aparte de los gemelos y su madre pues solo he visto a los elfos domésticos de un lado a otro por lo de la iniciación. Debo decirte que la iniciación la aran en cuatro días, me siento muy nerviosa, al menos dos veces al día desde que llegue Catherin dice que nos tranquilicemos, aunque creo que los gemelos están aun más nerviosos que yo. Ayer acabamos la tarea y desde entonces no paran de dar vueltas y ya van varias veces que los confundo pues James ha estado mas peinado últimamente. Su padre llegara el día de mañana.
21 de diciembre.
Jamás creerás lo que vi hoy, ni yo misma lo creo aun, comenzare por contarte con detalle este día para que lo comprendas mejor: Me levante en la mañana muy nerviosa, ansiosa sería la palabra correcta, pues al fin conocería al padre de James. Después de bañarme y vestirme con una túnica de gala (recomendación de los gemelos) color verde obscuro, bajé a la sala donde ya se encontraban reunidos los Potter. "cuando él llegue" empezó a decirme Catherin "no le muestres que te intimida, mantén la calma y no hables a menos que él se dirija a ti" esto me pareció muy extraño, sobre todo el tono que ella utilizaba. "quédate junto a nosotros" James sonaba nervioso "diga lo que diga, recuerda que no te hará daño" esto ya era demasiado, Jonathan también sonaba nervioso y todos parecían estar sumamente preocupados por mi comportamiento frente a ese señor. La sala quedo en silencio por aproximadamente media hora, aunque no podría asegurarlo, ¡a mi me parecieron horas! Finalmente la puerta principal se abrió, entro un hombre vestido con una túnica negra y la capucha le cubría el rostro; Catherin se puso de pie frente a nosotros tres en una actitud mas que nada protectora, James y Jonathan también se levantaron tomándome cada uno por un brazo para que los siguiera, pero no me soltaron en ningún momento. En cuanto las puertas se serraron tras él se quitó la capucha y lo vi... su cara extremadamente pálida... como la de una calavera, al cabello negro azabache como el de sus hijos solo que peinado elegantemente y... ¡sus ojos!... eran rojos... "me alegra ver que se encuentran bien" su voz era tan aguda, sonrió y paso su mirada por toda la habitacion, tanto Catherin como sus hijos relajaron su pocicion y los gemelos al fin me soltaron, "veo que todo esta preparado para la iniciacion" "solo queda esperar" Catherin habló. "perfecto" otra sonrisa se dibujó en su rostro pero a diferencia de la anterior esta era aterradora y no puede reprimir un escalofrio, pareció notarlo pues su vista se fijo en mi "así que ella es Lily Evans" se volteo hacia James. "si padre" le hizo una pequeña reverencia con la cabeza y añadió "nos alegra que estés de vuelta sano y salvo" "no tendía porque ser de otra forma" dirigió su atención nuevamente a mi "dime pequeña ¿crees estar a la altura para servir al Gran Lord Voldemort?" "eso espero señor" no tengo ni idea de donde me salió la voz tan segura, pues por dentro estaba temblando. "me agrada tu tono, pero ¡¿qué hacemos todos de pie?!, ¡hay que sentarse!" se dejo caer en uno de los sillones y todos le seguimos, él seguía teniendo su vista fija en mi "no se donde deje mis modales señorita, mi nombre es Tom Marvolo Ryddle" "mucho gusto señor" "bueno, puedes decirme Tom, siempre y cuando solo sea en presencia de Catherin o mis hijos" solo atine a asentir "cuéntame de tu familia" "bueno somos cuatro, mis padres y mi hermana mayor" ante esto él dejo escapar una carcajada burlona y yo lo vi interrogantemente. "me refiero a tu verdadera familia" pude sentir las miradas interrogantes de los gemelos sobre mi y una mueca sorprendida en la mía "no te sorprendas sé que eres adoptada, así que ahora cuéntame de tu verdadera familia" "la verdad no se nada de ella, solo que eran magos y que al morir mis padres cuando yo tenia dos meses de vida alguien me dejo en la casa de los Evans" "ya veo, ¿eso es todo lo que ellos ten han dicho? O ¿acaso fue el director del colegio?" "no señor" negué con la cabeza "eso es lo que yo he podido averiguar por mi misma, ellos no me han dicho nada... y... no entiendo porque el director debería saberlo" "en verdad eres inteligente y respecto a lo de Dumbledore eso es muy simple, fue él quien te dejó en esa casa después de que los aurores mataran a tus padres" No tuve tiempo de reaccionar pues en ese momento la puerta volvió a abrirse y un hombre encapuchado entró, Tom se puso de pie inmediatamente. "mi Lord.... lamento interrumpirlo pero..." el pobre desgraciado no pudo terminar pues Tom le lanzo una cruciatus, en ese momento quede petrificada al ver como se retorcía y gritaba de dolor, ninguno de los presentes hizo nada. "di claras instrucciones de que nadie me interrumpiera" le dijo cuando retiró la maldición. "lo siento, pero esto es urgente mi Lord, Dumbledore sabe que la iniciación será en tres días y tiene a sus espías trabajando en encontrar el lugar" Entonces comprendí "¡es "él"!, el padre de James y Jonathan Potter no es otro sino el mismo Lord Voldemort" Harry cerro de golpe el diario siendo incapaz de seguir leyendo, definitivamente esto era demasiado, su mente se lo había advertido pero él era tan necio que se negó a escucharla, sabía que se refería a "él" en cuanto leyó lo de los ojos y aun así siguió, sabiendo que se arrepentiría. Ahora si, Harry no pudo conciliar el sueño.
Durante esa semana Harry y Hermione apenas se hablaron, Ron estaba muy preocupado por su hermana, de todos parecía la mas afectada por los ataques, así que no les prestó mucha atención. En cuanto al otro amigo de Harry, pues no tuvieron mucho tiempo para reunirse a platicar tranquilamente, entre las tareas, leer el diario, el otro libro y las peleas Potter-Malfoy, Harry no tenía mucho tiempo. La poción multijugos continuaba su lenta cocción dentro de los baños de Myrtle la llorona.
El libro... si que era extraño, todo el primer capítulo estaba dedicado a hacerle ver al lector que el bien y el mal no existen, que no son nada mas que una ilusión creada por los humanos. Parecía que su madre esperaba que al enviarle ese libro, Harry algún día se convirtiera en todo un Señor Oscuro, revisó el índice, contaba con un capitulo que definía las maldiciones imperdonables (imperius, cruciatus y el avada kedavra), otro acerca de invocaciones y muchas cosas mas; por el momento estaba aprendiendo a controlar las imperdonables ensayando con algunas arañas. Según entendió, contenía además la historia de la magia negra en el mundo y el título se encontraba en algún idioma del continente Americano.
El director de Hogwarts, Albus Dumbledore, se paseaba impaciente por su oficina, hacía poco había recibido una carta de uno de sus tantos informantes alertándolo del regreso a Inglaterra de Jonathan Potter, al parecer con el fin de obtener la custodia de Harry, cosa que bajo ninguna circunstancia podía permitir.
Luego de la muerte de James y Lily, todo fue bastante extraño, algunos mortífagos capturados, afirmaron que Jonathan Potter trabajaba para Lord Voldemort, no encontraron pruebas de ello, sin embargo, sus contactos personales le confirmaron los hechos. La madre de James se fue del país, nadie supo a dónde, diciendo que ya no aguantaba, primero uno de sus hijos fue asesinado, su único nieto fue enviado a vivir con muggles que lo despreciaron por su magia y luego, su otro hijo fue acusado injustificadamente de cosas atroces.
Dumbledore intentó hacer entrar en razón a Catherin, porque consideraba que Jonathan si era culpable, sin embargo, ella se negó a escucharlo; tiempo después, cuando las investigaciones cesaron y a pesar de todos sus esfuerzos, Jonathan quedo libre de cargos, por un tiempo luchó por la custodia de Harry, claro que Dumbledore les hizo ver en su momento, que no sería bueno para el niño crecer lleno de fama (aunque su verdadero motivo era que pensaba que no sería una buena influencia para el pequeño), así que Jonathan tuvo que desistir y decidió ir al extranjero a buscar a su madre; luego de estos sucesos no se había sabido nada él.
Sin embargo, en estos momentos ya no habría motivo visible para que el ministerio le negara la custodia de Harry y eso generaría preguntas innecesarias en la mente del pequeño, en dado caso sería mejor que Catherin apareciera (si es que seguía viva), al menos de esta forma estaría seguro que Harry quedaría en buenas manos.
Alguien tocó la puerta de su despacho, interrumpiendo sus pensamientos.
- Adelante- la puerta se abrió, por ella entró la profesora McGonogall seguida del mismo hombre que le envió el paquete a Harry.
- Profesor - Mcgonogall parecía muy feliz - caminaba por Hogsmed y me encontré con Jonathan Potter, ¡puede creerlo!, después de tantos años y pensé que seguramente a usted le daría gusto poder hablar con él.
- Cuanto tiempo sin verlo profesor Dumbledore - saludó despreocupadamente.
- Mucho en verdad, Minerva, te importaría dejarnos a solas - pidió amablemente.
- Claro que no, ya me retiro - con esto último abandonó la oficina y los dos hombres se quedaron en silencio, hasta que Dumbledore se decidió a hablar...
- ¿Por qué no tomas asiento?, debes estar cansado.
- En realidad no tanto profesor - respondió mientras tomaba asiento frente al director - solo he venido para conocer a mi sobrino, después de todo se irá a vivir conmigo...
- El ministerio aún no emite su resolución Jonathan - le interrumpió.
- Tan informado como siempre - dijo con algo de burla - Tal vez, pero en esta ocasión no hay ningún motivo para que me la nieguen... - la expresión del director seguía seria por lo que añadió - ¡vamos Albus!, no me digas que aun desconfías de mi, demostré mi inocencia bajo los efectos del veritacidium - terminó con aire ofendido.
- Espero me perdones Jonathan, pero aun hay cosas que no me cuadran dentro de la historia.
- Bien, supongo que no me puedo quejar, después de todo lo haces por el bien de Harry - dio un largo suspiro y continuó - solo quiero pasar las vacaciones de navidad con él... para conocerlo... tu sabes.
- Supongo que no tiene nada de malo, sin embargo, por lo que sé, los Dursley no le han hablado nada acerca de sus familiares magos y hay muchas cosas que aún no debe saber.
- Comprendo, si te tranquiliza invitaré también a sus amigos.
- De hecho, preferiría que pasara en Hogwarts las vacaciones, aún faltan dos semanas para que inicien, pero si gustas quedarte eres bienvenido desde ahora.
- No me dejas otra opción - dijo con aire derrotado – y... ¿en dónde me instalo?
Era el sábado a medio día, cuando la profesora McGonogal entró a la sala común de Griffindor, la mayoría penso que iba a dar malas noticias, pero no fue así.
- Potter, venga conmigo - llamó y un contrariado Harry la siguió.
Mientras caminaban por los pasillos, Harry se preguntaba que querían
de él ahora.
- Descuida Potter, es solo que el director quiere hablar contigo - comentó la profesora al ver la preocupación reflejada en su rostro.
Se detuvieron frente a una gran gárgola de piedra muy fea, la misma que Harry vio cuando lo encontraron junto al cuerpo de ese chico de Hufflepuf y Nick casi decapitado.
- Piloncillo - la gárgola les dejo el paso libre y subieron a las escaleras, cuando se detuvieron para entrar en el despacho miró muy sorprendido a la persona que se encontraba en la oficina del director, Harry enseguida reconoció a quien ya había visto en la foto que recibió junto con el diario de su madre.
Se percató en ese momento que el rostro tenía rasgos muy similares a los suyos, incluso la forma de mirar era prácticamente igual a la suya, pero decidió disimular porque Dumbldore lo observaba cuidadosamente, parecía como si quisiera registrar cada uno de sus gestos y reacciones.
McGonogall pidió permiso para retirarse porque comprendía que Dumbldore quería manejar esa situación, el director le pidió a Harry que se sentara, para de inmediato empezar a darle una explicación de lo más sencilla sobre la persona que se encontraba enfrete de él.
Le dijo, - Harry, yo sé que los Dursley núnca te hablaron sobre el origen mágico de tu familia y no fue hasta que recibiste la carta de ingreso a Howarts cuando te enteraste que eras un mago, a pesar de haber estado más de un año en esta escuela, poco has podido saber sobre tu familia, pero como debes imaginar ellos a su vez contaban con parientes magos que ahora debes de empezar a conocer.
Él, - dijo dirigiendo su mirada hacia Jonathan, es hermano gemelo de James, su nombre es Jonathan, se encontraba lejos en otro país trabajando, - al decir estas últimas palabras Jonathan puso una expresión de sorpresa al darse cuenta que Dumbledore quería contarle una historia falsa sobre su vida; pero el director siguió.
- Ahora que ha podido venir a Hogwarts ha querido conocerte, no lo había hecho antes porque tus tíos, como ya sabes, no quieren tener alguna relación con el mundo mágico y el hecho de que te hubiera tratado de visitar cuando te encontrabas en Privet Drive, hubiera hecho que tu estancia allá hubiera sido más difícil, pero ahora que estas en la escuela no existe algún problema para que estés cerca de tu tío.
Dumbldore siguió como si no hubiera alguien más que quisiera comentar algo, - Jonathan quería que fueras con él a pasar la Navidad, pero le he explicado que tendríamos que pedir la autorización de tus tíos, lo cual tu sabes que sería imposible por su aversión a nuestro mundo, por eso le he sugerido que se quede en Hogwarts a pasar estos días para que tu tengas la oportunidad de irlo conociendo.
Al parecer Dumbledore consideraba que no había más que decir por eso le dijo a Harry que se podía retirar para que continuara con sus tareas pendientes dado que se acercaban las últimas clases antes de vacaciones y había que entregar varios trabajos para no tener que estropear los días festivos haciendo tareas atrasadas.
Pero Harry no pensaba igual que el director, e hizo un intento por abrir la boca, sin embargo Dumbledore con una sonrisa benévola le dijo que ya tendrían mucho tiempo durante las vacaciones para platicar por lo que no había alguna razón para apresurar algo que necesitaba mucho más privacidad.
Tanto el tío como el sobrino se quedaron atónitos y Harry no tuvo más remedio que levantarse y despedirse, por su parte Jonathan recordó que Dumbldore siempre se salía con la suya, por lo que decidió no resistirse en ese momento ya que pensó que sería mejor hablar con Harry a solas y con calma y no enfrente de ese viejo mañoso, como lo consideraba.
Harry regresó a la sala común de Griffindor con una extraña emoción y también con algo de coraje porque sentía como siempre, que el director quería controlarlo en todo momento, se sentía enojado pero a la vez emocionado porque era la primera noticia certera que tenía de que contaba con alguna familia, que por cierto le resultaría muy conveniente dado que a través de sus correos se había percatado que pensaba de alguna manera como él.
- ¿Qué quería Dumbledore, Harry? - le preguntó Ron en cuanto entro en la sala común. Estaba acompañado por su hermana menor, quien lo saludó tímidamente.
- Me presentó a una persona... - en seguida le narró tod0o el cuento de Dumbledore y cuando terminó ambos hermanos le veían muy sorprendidos.
- ¿Tienes un tío... mago... vivo? - logró decir con muchos esfuerzos Ron, cuando algo de lo que dijo Harry llegó a su cerebro.
- Así parece.
- No me parece justo que te lo ocultaran - dijo Ginny olvidándose de su timidez - debieron decírtelo desde que entraste a Hogwarts - al terminar se sorprendió de sí misma, después de todo nunca se había atrevido a dirigirle la palabra a Harry y no porque le gustara, sino que cuando lo tenía cerca una extraña sensación la invadía como si ...
- Es lo mismo que he estado pensando desde que salí de la oficina del director - la voz de Harry interrumpió sus pensamientos - además se me hizo muy sospechoso que no nos dejara platicar - Harry no entendió la razón por la cual le comentó tal cuestión a Ginny.
- Bueno, puede ser que Dumbledore quisiera evitar que te dijera algo - opinó la pelirroja.
- No me sorprendería, después de todo ya me ha ocultado cosas, como por qué Voldemort quería eliminarme.
- No digas ese nombre - le reclamó muy alterado Ron, pero a Ginny no pareció afectarle.
- ¡No seas payaso! - le dijeron al mismo tiempo Harry y Ginny
- Si se van a poner en ese plan mejor me voy - se levantó muy ofendido y los dejó solos.
- Sinceramente jamás he entendido el miedo de mi familia a pronunciar ese nombre - comento Ginny unos segundos después - finalmente solo es eso, un nombre.
- Me alegra que pienses así, a mi siempre me ha desesperado las exageradas reacciones de Ron y Hermione cuando digo Voldemort - puso cara de fastidio ¬vaya no es tan tonta como creía, después de todo, tal vez se una a la causa cuando llegue el momento¬ - y... ¿tu qué piensas de lo que eso loco intentaba?
- Bueno, hay que admitir que en algunas cosas tenía la razón, pero era muy tonto en la forma de intentar lograr sus objetivos.- ¬¿por qué demonios le dije eso? Ahora me va a creer una loca¬
- Creo entender a que te refieres, no es muy inteligente poner en tu contra a media comunidad mágica, además de que la tecnología muggle puede llegar a ser muy peligrosa, tienen un repertorio muy amplio de armas - ¬y ahora que me pasa, no soy del tipo que dice mucho lo que piensa¬
- Lo se, Artur tiene un libro sobre eso en la casa, pero no creo que le haya entendido mucho - ambos se rieron acordándose del lo despistado que podía llegar a ser el señor Weaslly - La verdad es que la mayoría de los magos menosprecian los objetos muggles, pero en ocasiones pueden ser muy útiles.
- Si pero los muggles en general se caracterizan por temerle a todo aquello que les es desconocido o diferente, por eso nos tienen miedo, además cuando desconocen algo, por temor su primera reacción es eliminarlo, por eso las múltiples cacerías de brujas en los tiempos pasados - el semblante de Harry estuvo serio mientras decía esto último.
- En todos estos años, ya deben haber evolucionado en su forma de pensar y...
- Créeme, no lo han hecho - la interrumpió Harry esta vez con una expresión triste en su rostro - mis tíos son el ejemplo viviente de ello - dio un suspiro y añadió - mejor hablemos de otra cosa.
- ¿De qué mas podríamos hablar?
- No lo sé... podrías contarme la razón por la que te comportas tan extraño cuando estoy presente, pues en estos momentos no te pareces en nada a la Ginny que conocí en vacaciones - ante esto ella se quedó pensativa unos segundos.
- Es algo difícil de explicar, ni siquiera yo estoy segura.
- Inténtalo - la animó él.
- Esta bien, es solo que cada vez que te veo o te tengo cerca me siento extraña... no es como piensan mis hermanos que me gustes, si no, que la primera vez que te vi fue como si ya te conociera - Ginny desvió su mirada que hasta el momento estaba en dirección a Harry como esperando que le dijera que estaba loca, sin embargo él no dijo nada - es una tontería, mejor olvídalo.
- A mi no me lo parece, más bien es curioso... - Harry no pudo terminar de hablar pues Jonathan Potter entró en esos momentos a la sala común de Gryffindor haciendo que se levantaran murmullos entre todos los que se encontraban en ella.
Se dirigió directamente a donde estaban Harry y Ginny saludándolos.
- Hola Harry, que gusto poder dirigirte la palabra - ante esto los tres se rieron un poco - ¿no me presentas a tu amiga?
