Descargo de responsabilidad. Skip Beat no es mio

Mil gracias por los reviews, gracias por tomarse el tiempo de dejar sus impresiones de la historia. A los nuevos lectores bienvenidos


En mis brazos quien encaja perfectamente es un cuerpo delgado, con una cabellera suave y un seductor, dulce aroma. En el pasado, las experiencias que estas manos tenían con numerosas amantes me permitieron saber lo que las mujeres quieren, pero esas emociones, el contacto y el aroma no excitaron mi corazón hasta este punto cuando estaban a mi lado, no como ahora, me hace sentir que una mujer podría ser tan hermosa...

Tsuruga Ren (refiriéndose a Kyoko Mogami)


Ren, observó con profunda tristeza y conmoción como los rescatistas sacaban de los escombros los cadáveres de un niño con su abuela. Era una escena devastadora pero aún en lo desesperada de la situación había rayos de esperanza, personas a las que lograban llegar a tiempo.

Su teléfono sonó.

—Ren —habló Yashiro—, Kotonami san, Fuwa kun, Los Ishibashi, Uesugi san, Reino, Ogata, Momose san y todos los demás están aquí, están listos. En cinco minutos salimos al aire.

—Gracias Yashiro por lograr poner todo junto incluso en estas circunstancias, se lo difícil que debió ser.

—No fue nada Ren, después de todo ellos estaban más que dispuestos a ofrecer su ayuda y dejar de lado sus rivalidades y diferencias. Ren todos estamos muy preocupados por Kyoko-chan. Dime la verdad ¿cómo se ven las cosas?, ¿cómo está?

Ren respiró profundo y decidió decirle la verdad.

—Es malo Yashiro, bastante malo. Esta gravemente herida, está asustada pero sigue luchando, es una luchadora.

—Va a estar bien Ren, si alguien puede salir de esto es Kyoko-chan, y ¿cómo estás tú?

—…Yo —por primera vez Ren dijo el pensamiento que atormentaba su corazón y que se negaba a decir en voz alta— Yashiro si ella…, si algo le llega a pasar, yo no podré seguir. Si ella me deja una parte de mi morirá con ella.

Yashiro guardo silencio, le rompía el corazón escucharlo hablar así. El probablemente lo sabía mejor que nadie. Hacia dos semanas que ella lo ignoraba y él se estaba cayendo a pedazos era como un cascarón sin vida. No quería imaginarse las implicaciones si los dioses la fueran a reclamar ahora.

—Lo sé. Mantennos informado por favor.

Cinco minutos más tarde algunos de los más importantes canales nacionales trasmitían el llamado de famosas figuras de la farándula nacional a toda la ciudadanía a unirse a los esfuerzos para ayudar a las incontables víctimas del terremoto a través de sus donaciones o uniéndose a los grupos de rescate. Pidieron también que sus pensamientos y plegarias se elevaran por aquellos que estaban heridos o atrapados para darles fuerza.

Estos artistas representaban la unión de una nación. Sin importar sus creencias, sus diferencias, sus rivalidades o posiciones estaban uniendo sus voces en un mismo clamor. Las pantallas mostrando diferentes imágenes. Kanae vendado el brazo de un hombre en lo parecía un refugio improvisado, Sho tocando la guitarra para un grupo de niños, Hikaru y Shinichi cargando frazadas, gente común removiendo escombros, rescatistas sacando a un niño de los restos de un edificio y finalmente una foto de Ren cargando a una pequeña niña mientras se la entregaba a una mujer que lloraba de felicidad.

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Kyoko tomó la siguiente carta, hasta cierto punto podía identificarse con Kei, ella había estado en ese extremo en donde siempre eres el que termina lastimado una y otra vez. Los recuerdos de Sho y su madre plagaban su mente y aunque le doliera reconocerlo también los de Ren, esa era una herida fresca. Sus mentiras la destrozaron, pero él estaba allí con ella, el seguía siendo su fuerza y su pilar incluso cuando ella le dio la espalda y se negó a escucharlo. ¿Acaso sus mentiras pesaban más que todo lo que compartieron en los últimos años? No, no lo hacían ahora lo veía. Fue su maestro cuando necesito uno, su pañuelo de lágrimas cuando su madre dio la estocada final, su protector, un amigo solicito y gentil. Las cenas, los cafés, los paseos, las risas, las palabras de aliento, los chistes. No eso no fue falso. Tomo la siguiente carta y empezó a leer

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Diciembre 19XX

Trisha

La vida tiene un sentido del humor retorcido. Pensé que no te volvería a ver. Ahora trabajamos juntos. Cuando se decidió implantar la terapia artística para ayudar a los chicos del centro con necesidades especiales no imagine que tú precisamente de todos fueras mi nueva empleada.

No soy bueno con las palabras, ya sabrás eso de mí. Ha pasado un tiempo y aquí estoy preguntándome y preguntándote, ¿cómo haces para poner mi mundo de cabeza?. Llegas a mi vida y simplemente vas descolocando y abriendo lo que estaba celosamente resguardado. Eres imposible, remueves cosas en mí que estaban profundamente enterradas y después de mucho tiempo me haces sentir. Contigo siento enojo, frustración, alegría, exasperación. Puedes ser molesta, la verdad eres realmente molesta y aun así me atraes como la gravedad de un agujero negro. Imposible de escapar. ¿Lo haces propósito? O ¿es simplemente así como funcionas?

Los niños te adoran quizás porque te comportas como una niña también y no como la mujer que deberías ser. Por cierto al jefe no se le tiran los pinceles, ni las pinturas cuando uno está enojado a menos que quieras quedarte sin trabajo.

Me atrapaste mirando una de las pinturas. Preguntaste si la había pintado, solo asentí, y luego preguntaste porque ya no pinto y no te pude responder. ¿Aún lo quieres saber? Pensaras que estoy loco quizás. Cada vez que me paro frente al lienzo mi mente solo queda en blanco, a veces pienso que estoy vacío.

Kei


Kyoko dejó caer la carta sobre su regazo y dejo escapar una risita 'él se queja pero pareciera disfrutarlo'.

Recordó como Ren poco a poco había ido deshaciendo cada uno de los candados de su corazón.

25 Diciembre año pasado

Antes que el reloj marcara las 12 anunciando la llegada del nuevo día dejo el bullicio de la fiesta y caminó hacia el jardín pensando en todas las cosas hermosas que llegaron a su vida en los últimos años y como poco a poco la habían ido cambiando, los pasos que la trajeron al lugar donde estaba ahora fueron amargos pero también los hubo dulces y en el camino ganó una familia, unos amigos invaluables y también se auto descubrió. Tan sumida estaba en sus pensamientos que no sintió la presencia que se unió a ella en el jardín.

—No está bien que la chica del cumpleaños desaparezca —dijo una voz profunda y un toque de humor.

—Ren, ¿cómo sabias que estaría aquí?

—Me gusta pensar que te conozco —dijo dedicándole una sonrisa.

—Sí que lo haces —dijo ella devolviendole la sonrisa.

—Feliz cumpleaños Kyoko —dijo sacando detrás de su espalda una bolsa de regalo.

—Ren, no tenías porque. ¿Puedo abrirlo?

—Por supuesto.

Kyoko abrió delicadamente la bolsa y una vez tuvo su regalo en las manos dejo escapar un jadeo.

Kyoko tenía en sus manos una réplica exacta del carruaje de cenicienta hecha en cristal, un pequeño cisne reposando en la parte superior del carruaje. Todos los detalles perfectamente tallados. En el interior del carruaje vibrantes flores hechas en cristales de colores se esparcían alrededor de un par de hadas bellamente esculpidas con alas extendidas que parecían bailar y volar al mismo tiempo.

—Es una caja de música —dijo Ren sacándola de su trance, sin poder evitar sentirse complacido por la reacción de Kyoko.

—¿Mmm?

—Déjame mostrarte.

Cuidadosamente busco debajo del carruaje y le dio cuerda. Las notas de piano de una canción que ella conocía muy bien desde niña sonaron en el silencioso jardín mientras las dos hadas anteriormente estáticas se movían al ritmo de la melodía.

Las lágrimas amenazaban con desbordarse de sus ojos.

—¿Por qué?

—Pensé que te gustaría, se cuánto amas los cuentos de hadas.

—¿Por qué haces esto por mí?

Su mirada se suavizó, tomó su mano y mirándola a los ojos le dijo.

—Te lo dije antes y te lo digo ahora, eres mi más preciada amiga y ocupas un lugar irremplazable en mi corazón. Yo solo quiero que seas feliz. Sé que no necesitas regalos para ser feliz, pero quiero que cuando lo veas recuerdes que siempre puedes contar conmigo y lo preciosa que eres para mí.

—Yo…no sé qué decir.

—No tienes que decir nada.

—Gracias Ren —dijo mientras lo abrazaba. Esta vez no era en medio de lágrimas, no creyendo que era Corn, no creyendo que era alguien más.

Él correspondió el abrazo y después de un par de minutos en los que ninguno de los dos se quería separar Ren intervino.

—Vamos cumpleañera, por más que quisiera robarte solo para mí el resto de la noche, todos te deben estar buscando.


De regreso al presente un pensamiento inundo su mente; era imposible no amarlo no con las cosas que hacía y decía. Ahora se daba cuenta nunca tuvo una oportunidad, sin darse cuenta camino derecho a la trampa que le tendió el amor.

De repente la tierra volvió a temblar. Las estructuras inestables a causa del terremoto cedieron ante las sacudidas de la réplica, Kyoko dejó escapar un grito, mientras Ren veía con incredulidad como los restos del edificio donde Kyoko estaba atrapada colapsaban.

Después de todo es así como termina - Kyoko

No, no puede terminar así - Ren

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NA.

1. Los gritos, reclamos y madrazos en los reviews por favor. Sus predicciones, esperanzas y demás también.

2. Un terapeuta artístico usa habilidades especiales y conocimientos artísticos para ayudar a personas como los discapacitados o niños traumatizados a usar el arte como una manera de copiar, aumentar la confianza o expresar sus sentimientos.

3. Las réplicas son movimientos sísmicos posteriores a un sismo, de magnitud menor que este y que ocurren en la misma región