Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no es mío ni ninguno de sus personajes

Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no es mío ni ninguno de sus personajes

Gracias por los comentarios k me dejais n.n k me animan mucho para seguir este fic ;)

Capítulo 07

El torneo y el amor (2ª Parte)

Nanoha y Fate habían estrechado sus manos para dar comienzo al partido, pero cuando tuvieron que separar sus manos las fueron separando lentamente y de vez en cuando acariciando la mano de la otra.

Esta vez los puntos serían hasta el 60 y tenía su tiempo límite. Le tocaba sacar a la rubia, quien sonrió e hizo un saque fácil de golpear, así empezando a pasarse la pelota de campo a campo. La rubia y la castaña se estaban divirtiendo y s epodía saber porqué estaba sonriendo, cosa que irritó mucho a la entrenadora de Fate, quien la empezó a mirar asesinamente.

La mirada no fue desapercibida por la rubia, quien empezó a ponerse nerviosa. Dio un largo suspiro y golpeo la pelota hacia arriba, así haciendo que cayera en el piso de la castaña, marcando su primer punto.

La castaña se había dando cuenta de los nervios de la rubia, así que miró hacia la mujer, quien miraba asesinamente a su hija. Nanoha miró con rabia a la mujer para mirar cariñosamente a la rubia. Fate miró a su contrincante y al ver como esta la miraba cariñosamente le transmitió tranquilidad, así que se ruborizó levemente y sonrió a la niña.

Volvía a sacar ella, pero esta vez con más velocidad para que su contrincante se divirtiera más ya que antes era bastante aburrido. La pelota volvía a ir de campo en campo y el tiempo iba pasando. La castaña adelantó su pie izquierdo, pero esta vez trasladó su brazo hacia su lado derecho para golpear a la pelota.

La pelota iba a caer en el piso de la rubia, pero esta fue veloz y evitó que marcara punto. La rubia sintió como su lado derecho le daba un tirón, así que cayó sobre una rodilla permitiendo que Nanoha marcara un punto sin querer.

-¡Fate-chan! –Chilló la castaña.

La rubia se puso en pie con problemas, pero sonrió a la castaña para que se tranquilizara. Nanoha solo pudo sonreír pero ya empezaba a preocuparse por su contrincante, ya que sabía que sus costillas seguían rotas.

La diversión había acabado y ya empezaba un partido lleno de nervios y de miedo, cosa que percibió Precia, quien sonrió malévolamente.

Nanoha había vuelto a marcar punto fácilmente, cosa que le preocupó mucho. La gente felicitaba a la castaña y animaban a la rubia, pero la rubia no podía aguantarse de pie por culpa del entrenamiento de su madre y por falta de sueño.

La rubia se mordió el labio inferior, era el primer set y ya estaba cansada y eso no le gustaría a su madre. Vio llegar la pelota, pero sus reflejos fueron buenos y pudo golpearla para devolvérsela a la castaña.

La pelota volvía a ir de campo en campo, hasta que Fate golpeó la pelota para que se elevara hacia arriba y sobrepasara a la castaña, así cayendo en el piso y marcando punto. Iban en empate y el tiempo del primer set estaba apunto de terminar; le tocaba sacar a Fate, así que la lanzó hacia arriba para golpearla y hacerla picar en el suelo de su contrincante, donde ella se la pudo devolver marcando rápidamente un punto.

El tiempo se terminó y Nanoha se había echo con el primer set. La árbitro del partido dio la pelota a la castaña y dio comienzo al segundo set. Nanoha dio un gran suspiro para sacar enseguida; la pelota volvía de campo en campo y cada vez había más gente para mirar el partido.

El sol ya empezaba a esconderse y las niñas aún seguían con el segundo set y sin marcar ni un solo punto. Lindy, Aika y Arf hacía rato que habían llegado y miraban contentas el partido ya que las niñas parecían divertirse, pero Arf es la que estaba más preocupada ya que había notado el cansancio de la rubia. Detrás de ellas aparecieron dos policías.

-¿Quien es la mujer de quien nos hablaste Lindy-san? –Preguntó el hombre.

-La entrenadora de tenis –Dijo mirando a Precia.- Pero no entréis aún, no quiero desperdiciar este maravilloso partido –Dijo mirando jugar a las niñas.

-Es casi de noche y siguen jugando... –Dijo sorprendido el policía.

-Solo faltan ellas para que termine el torneo –Informó con una típica sonrisa suya.

-Pues si que son buenas para que duren tanto –Aludió rascándose la nuca.

La peliverde sonrió cariñosamente para fijar su vista en el partido. El pitido sonó para dar final el segundo set, donde ambas no habían conseguido ni un solo punto, así dando inicio al último set y esta vez sacando la rubia.

Fate se notaba cansada y sobretodo le dolía el costado derecho, pero se estaba divirtiendo jugando con la castaña pero aún tenía miedo de perder y de recibir el castigo de su madre, quien la miraba asesinamente por perder un set y por empatar en el segundo.

Hizo el saque para que Nanoha se la devolviera con gran velocidad, cual la rubia la golpeó sin ningún problema. Al devolvérsela había dado una oportunidad a la castaña, así que la golpeó fuertemente haciendo que rebotara en el piso de la rubia.

El equipo de Nanoha ya estaban celebrando su victoria y el equipo de la rubia la animaban para que empatara y tuviera oportunidad en la próroga. A Nanoha no le importaba la victoria y a Fate no le importaba perder ni ganar, solo les importaba jugar, divertirse y no tener competencia alguna.

Fate cogió la raqueta con ambas manos para golpear la pelota y marcar un punto, así empatando con ella. Volvía a sacar la rubia y volvían a golpear la pelota para que fuera de campo en campo. El set seguía durando y la noche ya había caído sobre ellas, pero la gente no se fue, sino que vino más gente a ver el partido.

Precia ya empezaba a irritarse por no tener la copa entre sus manos de nuevo, el partido empezaba a durar demasiado y eso no le gustaba, así que pensó en como castigar a su hija por no ganar rápidamente y por perder un set.

La rubia golpeó de nuevo a la pelota para marcar otro punto. Ambas ya estaban cansadas y ya querían que el partido se acabara, pero aún les faltaban dos minutos y tal vez tendrían una próroga. Fate empezaba a notar como la vista se le nublaba, pero se mordió el labio inferior y siguió jugando esos dos últimos minutos.

Corría tras la pelota para golpearla, pero sus piernas no le respondían, pero eso no evitó que pudiera golpear por última vez a la pelota y marcar su último punto antes de escuchar el pitido del final del set.

-¡Final del set! –exclamó la árbitra.- Ambas habéis ganado un set cada una, así quedando en empate –Le dio la pequeña pelota a la castaña.- Empezaremos con los cinco minutos de la próroga –Dijo sentándose en su silla y dando inicio a la próroga.

La castaña elevó la pelota para sacar una pelota baja, cual los chicos y chicas de su equipo chillaban que no lo hiciera ya que se pasaba de fuerza, pero sorprendió a todos, ya que la pelota no había sobrepasado a la rubia.

La rubia había golpeado demasiado flojo a la pelota así cayendo en su propio piso y dando un punto a la castaña. Nanoha empezaba a preocuparse por la rubia, le faltaba un punto para que acabara el partido, quería dejar el partido y correr hacia ella para abrazarla. Se mordió el labio inferior y volvió a sacar, los segundos iban pasando así convirtiéndose en minutos, solo faltaba uno y Fate ya no podía ni caminar, así que la castaña golpeó fuertemente a la pelota para que golpeara el piso de la rubia y ganar el partido.

Sonó el pitido del final de ese partido, así que soltó la raqueta y corrió hacia Fate, quien empezaba a caer cansada pero fue cogida por su contrincante.

-¡Fate-chan! –Exclamó preocupada la castaña cogiendo a la rubia.

La rubia no respondió, solo vio como la castaña empezaba a verse borrosa suponiendo que empezaba a desmayarse por el cansancio. Cayó sobre los brazos de Nanoha, quien chillaba su nombre entre lágrimas.

Al perder Precia perdió los nervios y se levantó de golpe dispuesta a castigar allí mismo a su hija, pero notó como alguien cogía sus brazos y los tiraba hacia atrás para ser juntados por unas esposas.

-Está detenida por maltrato infantil –Dijo el policía tras ella.

-¡¿Cómo?! –Miró hacia en frente para ver como su sobrina, una alumna suya y su antigua amiga.- ¡Lindy!

-Cuanto tiempo ¿Verdad? –Dijo con una gran sonrisa en los labios.

-¡Arf! ¡¿Has sido tu verdad?! –Rugió mirando a su sobrina.- ¡Has amargado la vida de tu prima!

-La quien se lo amargaba eras tu

-Precia-chan –Nombró feliz Lindy enseñándole una hoja.- ¿Sabes que esto es tu custodia como madre? –La sonrisa se aumentó.- Ya no la tienes, así que dejas de ser su madre

-¡Idiotas! ¡La habéis dejado huerfana! ¡Será una desgraciada durante el resto de su vida!

-Ella nunca ha sido una desgraciada –Defendió Arf poniéndose en frente de ella.- Aquí la única desgraciada que ha habido has sido tu... Y no está huerfana –Mira hacia Lindy.- Ella será su madre y estoy segura que la cuidará muy bien –Volvió a mirarla.- Nosotras seremos su verdadera familia, no lo que fuiste tu

-¡Sin mí ella será una inútil! ¡No será como Alicia! –Esa frase llegó a oído de Nanoha, quien se acercó a ella lentamente y la miró muy enojada.

-Fate es Fate... –Susurró.- Tu no eres nadie para tratarla así, Fate es una niña con muy buen corazón –Lágrimas salieron de sus ojos.- Fate nunca será Alicia porqué ella es ella

-Calla niña insolente

-¡Cállate tú! –Chilló irritada.- ¡¿Sabes el dolor que le causaste?! ¡¿Sabes el miedo que tenía mientras juagaba contra mí?! ¡Ella no puede divertirse por tú culpa! –Tapó su rostro con sus manos.- Fate es Fate...

La peliverde abrazó a la niña para después mirar como Arf miraba asesinamente a su tía.

-El día que salgas de la cárcel no dejaré que te le acerques –Dicho eso se alejó de ella y se acercó a su prima, quien ahora era llevada por una camilla de ambulancia.

Precia se mordió el labio inferior para mirar con dolor a la peliverde.

-Has traiccionado a tu amiga

-En realidad me has traiccionado tu a mí –Dijo sin borrar su sonrisa de su rostro.- Has cambiado Precia-chan, tú no eras así... La pérdida de tu hija y marido te cambió –Miró como la ambulancia que llevaba a la rubia se alejaba del lugar.- Fate-chan no tiene la culpa de ese accidente –Miró al policía.- Os la podéis llevar

El hombre asintió para llevársela de allí y subirla al coche de policía. Mientras el coche se iba Lindy se despedía con un pañuelo en la mano y con una sonrisa de victoria.

-¡Mamá! –Chilló su hijo tras ella.- Borra esa sonrisa... ¡No es algo divertido para que estés sonriendo!

-Te equivocas hijo –Acarició la cabeza del niño.- Sonrío porqué Fate ha salido del infierno donde vivía –Notó como la castaña se desacía de su abrazo.

-¿Qué pasará con Fate-chan? –Preguntó aún con lágrimas en los ojos.

-De momento ir a visitarla en el hospital –Dio la espalda para girar su cabeza y sonreír cariñosamente.- Después decirle que vivirá conmigo, Chrono y Arf

La castaña la miró extrañada cosa que la mujer notó, así que le acarició la cabeza.

-Es hora de que empiece con una nueva vida... –Se agachó para quedar en frente de la niña.- Y creo que si tu me ayudas Fate estará feliz –Sonrió cariñosamente.- Puedo ver en sus ojos cariño hacia ti –Al decir eso Nanoha se ruborizó levemente para empezar a tartamudear.

-En-Entonces... ¿Vamos al hospital?

-Claro –Se puso en pie para coger su coche.

-¡Nanoha! –Sus amigos corrieron tras ella.- ¿A dónde vas? –Preguntó curiosa la ojiverde.

-Tengo que ir a visitar a Fate-chan –Miró a su mejor amigo.- ¿Podréis explicárselo a mi entrenadora?

-Será un placer –El niño se acercó a ella para acariciarle la mejilla.- Suerte

Los ojos de la castaña se iluminaron para asentir y subirse al coche y despedirse con la mano. Precia estaba entre rejas y Fate empezaría con una nueva vida, cosa que hizo feliz a la castaña.

Continuará...

Después de 5 años las chicas ya van al instituto y aún siguen con sus deportes favoritos, pero Suzuka conoce a una chica en la biblioteca.

Llllllllllllllllllllllll

Este capítulo se hizo raro y corto ¿Verdad? xD Bueno ya sabéis quien aparecera en el proximo capitulo n.n k seria este fic sin nuestra Hayate y sus amigos :D Espero k os haya gustado este capitulo ;)