Disclaimer: TMNT no me pertenecen, escribo esta historia por diversión, pasión o matar el tiempo, etc, etc.

No gano ningún valor monetario al escribir esta historia (Auuuuu!)

Capitulo 7: Preludio a…

Ya estaba la pareja sentada en una de las mesas…

-…Esta bien Leonardo, veamos que recuerdas – Leonardo, al sentirse mirado por esos ojos celestes y pasivos, su corazón empezó a latir mas rápido aun, ¿por qué se ponía así de nervioso? Era solo una chica, pero al recordar que no tenía mucho tacto con las mujeres (a excepción de April) lo ponía más nervioso. – Dime ¿cómo me llamo?

-… Ale – Dijo con una voz un poco tímida.

-¿Cuantos años tengo?

-…18? – La chica sonrió.

-Asi es… - Se hecho el pelo para un lado y Leonardo pudo oler una fragancia que le recordaba al jazmín – Ahora, ¿prefiero estar arriba o abajo cuando estamos encerrados en tu habitación? – Ok, eso no se lo esperaba.

-Que?! – se sobresaltó Leonardo y hacia que el corazón le latiera mas.

-Hahahaha, es broma, tonto – Le dio un ligero golpe en el brazo – Recuerda que tu y yo nunca hicimos eso.

-Ahahaha… - trataba de reírse el tortugo, pero era difícil olvidar lo que la chica dijo.

-Que gracioso eres ahora Leo… – Le sonrió con un rostro digno de un ángel - Incluso aunque eres verde, me parece que te pusiste rojo de vergüenza.

-Bueno, yo… - Miró ara abajo… ¿Qué le pasaba? ¿Por qué se comportaba así? – Se aclaró la garganta y se incorporo para verle los ojos - ¿De qué querías hablarme?

-Yo… Bueno, te lo diré de una vez… - Inhaló y exhaló para prepararse y lo miro con ojos serios – Yo corté contigo unas horas antes del accidente Leo, en esta misma mesa, me contaron que cuando volviste a casa estabas hecho una fiera… Bueno, más que de costumbre – El líder trataba de recordar algo, un recuerdo de su antecesor o algo, pero nada le venía en la mente

-Nosotros estábamos con problemas – Le dijo mas para él mismo que para ella.

-Algunos… Como sea, te encerraste en tu habitación durante unas horas y luego saliste con tu scooter a dar unas vueltas, tus hermanos te vieron frustrado y te siguieron para jugar carreras contigo para animarte, es ahí cuando ocurrió el accidente. Apenas llegue a Japón, me enteré por tu padre, el no sabía que yo ya había salido de tu vida unas horas antes, pero me he sentido muy culpable desde entonces.

–Siento haberte preocupado – Un pinchazo de culpa se hundió en el corazón que ya estaba más relajado. La chica se tomó unos momentos para pensar y prosiguió.

–Cuando no me reconociste el otro día me sentí preocupada ya la vez muy aliviada, te parecerá estúpido esto, pero me alegró que no recordaras que había terminado nuestra relación. Cuando me dijeron que no sabían si despertarías me sentí muy triste y creo que me di cuenta que aun no puedo olvidarte… Por eso… -Le tomó las manos verdes con sus frágiles dedos - Te pido si podríamos dejar las peleas y todo detrás y volver a empezar como antes, siempre fuiste un cretino pero yo sabía que el fondo eras muy bueno, aunque parece que solo bastaba con golpearte muy duro para que o dejaras salir – Le sonrió un poco.

Leonardo no sabía cómo responder a eso… Sería fácil olvidar todo y empezar de 0, después de todo, esta vida no le pertenecía. ¿Pero como empezar una relación con una chica que apenas conocía cuando aun buscaba la endemoniada llave para devolverlo a su mundo?… Lo medito unos segundos y lo decidió

-Por supuesto, olvidaré todo y empezaremos desde el comienzo – Le sonrió… Volvería a su mundo, sea como sea, para eso necesitaba un abrazo de la chica, además, trataría de no encariñarse mucho con ella. Ni siquiera necesito pedir el abrazo, porque la chica se levantó de la silla y rápidamente le dio a Leo un cálido abrazo… Nada… La llave no estaba en ella…

-Por cierto… Un pajarito me contó que alguien sabe karate… ¿Acaso descubriste mi secreto? - Le susurró mientras lo rodeaba con sus brazos.

-No tengo idea de que me hablas… - Realmente no la tenia

-Ok – Se levanto y con una mirada picarona le dijo – Vamos afuera, quiero mostarte algo…

Apenas salieron por la puerta principal, ella le tomó la mano y lo condujo a un callejón. ¿Qué es lo que pretendía?

-¿Necesitamos venir aquí? ¿Que es… - No llegó a terminar la pregunta cuando saltó hacia atrás para evitar una patada lateral iba hacia su cara. Ale lo miraba con ojos sin miedo.

-Ven aquí. – Le dijo con una voz tranquila – O yo iré hacia ti – Eso ultimo lo había dicho con una sonrisa.

Leo no sabía que pasaba, ¿esa chica era una enemiga encubierta? Se puso en guardia.

-¿No vienes? ¡Entonces yo iré hacia ti! – Gritó y avanzó hacia el ninja mientas lanzaba puñetazos. El tortugo no le costaba redirigir sus golpes y esquivarlos, era muy rápida, y tenía buenos movimientos, pero seguía siendo una novata en comparación a años de duro entrenamiento.

-Asi que… - Dijo mientras desviaba una buena patada ascendente – Este es tu secreto… - Trataría de sacarle algo de información, estaba confundido aun.

-¿Nunca escuchaste el dicho que un verdadero asiático sabe artes marciales? – Ella empezaba a sudar, aun con el pelo largo hasta la cintura y además suelto, era increíble que no se despeinara – Si te decía que era más fuerte que tu, seguro harías un berrinche

-¿Más fuerte que yo? – La agarro de la un brazo y giro detrás de ella para hacerle una valle rápida, pero antes de que eso sucediera, la chica se deslizo y le dio una barrida a los pies que Leo no se esperaba. Uso un brazo como resorte y volvió a incorporarse. Ale se alejo un poco, aun en guardia pero seguía sonriendo.

- Parece que tu también le ocultaste a tu familia y a mí que sabias algo de artes marciales.

-Me creerías si te dijera que en el otro mundo aprendí a ser ninja? – Le dijo con una voz tan natural y divertida… Se estaba divirtiendo…

-Posiblemente, nunca he estado cerca de la muerte – Bajo la guardia. – Ya, dejemos esto para otro día, te oculté que sabia pelear y parece que tu también, me gusta esto de empezar de nuevo – Se saco un moño para el pelo y se lo ató en una cola de caballo – Por cierto, sigues usando la misma ropa de hace días.

Leo se dio cuenta que seguía usando la ropa del hospital, nunca se había preocupado por la moda, así que no le dio importancia dormir y comer usando siempre lo mismo, además, ¿Cuándo fue la última vez que se bañó? El cambio de mundo, la búsqueda de la llave lo había dejado absortó de la mayoría de las cosas

-Al menos en eso no cambiaste mucho, me iré a casa a darme una ducha, parece que por fin tengo un nuevo compañero de entrenamiento.

-Yo también – No era muy buena, pero esa barrida casi lo deja en una posición vulnerable. – Creo que también iré a casa a bañarme y cambiarme.

-Me gusta el nuevo Leo – Se acercó y le dio un beso rápido y tierno en los labios. Leo se sorprendió de tal manera que casi salta hacia atrás, pero se contuvo. – ¡Adiós! – Y se fue corriendo mientras le miró con otra sonrisa.

Volvió a la cafetería como un zombie, eso había sido prácticamente su primer beso, estaba entre lo nervioso y absorto mientras caminaba entre las mesas y se dirigía al mostrador, solo pensaba en esos labios y en su cara acercándose cuando encontró los labios fruncidos y la cara de Mikey acercándose…

-Hey! – Se apartó de golpe.

-Hasta que reaccionas hermano – Dijo sonriente y vivarache – Hey, ¿que hacías en el callejón con Ale? ¿Por qué estas sudado? ¿Por qué entraste como si tu mente estuviera en otro lado?… - De pronto, fingió estar asustado - No me digas que tu…

-¡Cállese! - La frase se interrumpió con un Rapha golpeando en la cabeza a su hermanito – Leo, sea lo que sea que hagas, trata de que no seas descubierto, no queremos darle mala imagen al lugar.

-Cierto, la última vez que Raph fue descubierto, fue feo para todos. AUCH! – Y otro golpe. – Aunque en esa vez fue en la cocina y no en el callejón AUU! - Otro más – Bueno, debería haber dicho que solo fue feo para mi, ya que yo lo vi ¡Cuidado! – Corrió evitando otro golpe y se fue tras la barra.

-Has como que no escuchaste eso… - Raph se acercó un poco hacia su hermano mayor – Realmente algo cambio en ti…

-¿Tú crees?

-Si esta fingiendo para dárnosla en grande, la próxima pelea que tengamos no nos detendrá nadie – Le dedico una sonrisa desafiante y a la vez fraternal y se fue a limpiar mesas.

Leonardo, por algún motivo, después de todo lo que pasó en el día, se sentía un poco más despejado. Al terminar el día, se dirigió a casa con su familia, el trayecto tomaba unos 15 minutos caminando, al llegar, se bañó y se vistió con algo más diferente de lo que usaba: una playera negra y unos pantalones de tela de algodón azul oscuro.

Después de una buena cena entre risas y chistes, todos se fueron a dormir. Desde que había llegado a casa, su mente se distrajó en la vida perfecta que tenia… Escuchaba las ocurrencias de sus hermanos, hablaron de series, películas y demás temas que una familia normal hablaría en la mesa. AL llegar la noche, no se olvidaron de darle sus píldoras, que nuevamente las escondió en algún lado.

Al estar en su cama, no cerró muy bien los ojos cuando su guía apareció…

Fin del capitulo 7

Hola… Bueno, se que han pasado casi 4 años, pero les digo que cada octubre me siento muy culpable e.e Aunque me ausenté mucho, siempre fui de las personas que nunca dejan asuntos abiertos! :I Gracias por leer! Tratare de escribir todo lo que he dejado tirado, el show debe terminar, nunca debe quedarse inconcluso, como TMNT que nunca emitieron las temporadas faltantes en Latinoamérica! Suerte a todos!

Algo más: Solo hacia falta leer sus reviews otra vez y leer mi propio fic… Ahora que estudio Enfermería me di cuenta que me equivoque en muchas cosas en el primer y sexto cap, en las partes del hospital (tengo que editar esas cosas algún dia…) Suerte a todos!