Capítulo 7: Despedida

¡Hola!

Un nuevo capítulo, todos los personajes (o en su mayoría) pertenecen, a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos y la historia es mía. Espero les guste.

Edward POV

Mi agradable sueño termino con una desagradable visita al baño para desocupar mi estómago, parándome demasiado rápido y de manera poco delicada salí corriendo hacia el baño.
Nuevamente vomite al llegar al inclinarme sobre el inodoro, baje el agua al terminar y me puse de pie recargándome y sosteniendo mi contra el lavado donde juague mi boca.

¿Te encuentras bien? ¿Qué te pasa? – pregunto Bella desde la puerta. Me sobresalte un poco al no haberla notado antes.

Algo que comí que día me hice daño, he vomitado estado vomitando algo en las mañanas y me duele mucho la cabeza – dije dejándome caer al lado de la pared y sujetando mi cabeza entre mis manos.

Ven, vamos a la cama – me dijo ayudándome a parar y dirigiéndome a su habitación. Al llegar me ayudo a acostar, se sentó a mi lado y con mi cabeza apoyada en sus piernas, acaricio con cariño mis cabellos.

¿Quieres tomarte algo? ¿Alguna pasta? ¿Un advil? ¿Un dolex? o ¿llamo a tu padre? – preguntó en voz baja, cosa que le agradecí internamente ya que sentía que se iba a estallar mi cabeza.

No, no lo llames, voy a estar bien el me dio unos medicamentos y tenía que tomarlo anoche, con un advil estaré bien, gracias – le respondí algo grogui a causa del dolor.

Cuando se paró de la cama apoye mi cabeza en la almohada y cerré los ojos tratando que el dolor disminuyera un poco.

Aquí tienes mi amor – dijo Bella llegando a mi lado, después de sentarme me dio la pastilla y un vaso de agua para después sentarse junto a mí, cogió el vaso de mis manos y lo puso en la mesita de noche al lado de su cama, se acomodó de tal forma que pude descansar mi cabeza en sus piernas, consintiéndome.

Duerme mi amor, aún es temprano y te va a ayudar para el dolor – dijo arranchándose a mi lado y acariciando con cariño mis cabellos hasta que caí en la inconciencia.

Cuando desperté, ya mejor, sin dolor de cabeza, ni nauseas, me fije en que Bella me estaba mirando fijamente con su mano acariciando mis cabellos, cuando se dio cuenta había despertado y que la estaba mirando sonrió y su mano descanso en mi mejilla.

¿Cómo te sientes? – Pregunto acercándose más a mi cuerpo.

Mucho mejor – le dije sonriendo y poniendo un mechón de su cabello detrás de su oreja – eres una excelente enfermera – le dije acercando su rostro al mío.

Me alegro que estés mejor – dijo acercándose más para abrazándome – aquí el único con habilidades en la salud eres tú, mi amor– me respondió de vuelta.

Sin poder evitarlo los dos sonreímos, Bella se acercó un poco más rozando sus labios con los míos. Nos quedamos abrazados y robándonos algunos besos unos largos minutos hasta que caí en cuenta que no estaba en mi casa, este no era mi cuarto y Bella probablemente no debería estar conmigo a estas horas de la mañana.

¡Oh por Dios, Bella!, ¡Tu papá va a matarme! – dije incorporándome rápidamente asustado y rompiendo nuestro abrazo.

¿Por qué? – pregunto acostada aun.

Ayer te quedaste dormida en el volvo mientras veníamos hacia acá, te veías algo cansada así que te traje en brazos con cuidado de no despertarte hasta acá – dije señalando sus cuarto – y cuando estaba por irme empezaste a hablar y a removerte algo incomoda, así que le pedí permiso a tu padre para poder quedarme contigo hasta que te quedaras dormida, así que me acosté a tu lado para abrazarte y que te quedaras profundamente dormida y al parecer me quede dormido yo también – le dije relatando los sucesos de ayer – tu papá va a matarme, ayer apenas hablamos y por fin me acepta, haciendo algo como una amenaza, por supuesto. Por dios como pude pasarme esto a mí, como pude ser – estaba diciendo demasiado rápido y muy preocupado.

Edward – dijo sentándose a mi lado – relájate mi amor, no va a matarte y en el caso que quisiera, no lo dejaría hacerlo – dijo cogiendo mis manos entre las suyas – además no hicimos nada malo, estabas cansado y por lo que vi hace un rato, también enfermo, es aceptable que te hayas quedado dormido – dijo tratando de calmarme un poco.

Asentí en su dirección todavía preocupado, sus palabras aunque quisiera no surgieron mucho efecto, yo sabía que ella me defendería, Dios esto es tan patético se supone que soy yo quien tiene que protegerla y no al revés, en fin esperaba que mi suegro entendiera tan bien la situación como mi hermosa novia.

No te preocupes, ahora tenemos que alistarnos porque tenemos tres horas para estar en el aeropuerto – dijo parándose de la cama y cogiendo su ropa – Voy a ducharme, descansa otro poquito, todavía hay tiempo. Luego haremos el desayuno, iras a báñate y a cambiarte a tu casa, coges las maletas e iremos al aeropuerto, entendido – pregunto desde la puerta.

Si mamá – le respondí en broma antes de arroparme nuevamente y tratar de descansar un poco más.

Te amo – dijo llegando a mi lado y besando mi frente.

Te amo también – dije antes de cerrar los ojos e intentar dormir.

Demasiado pronto Bella me llamo diciéndome que ya había preparado el desayuno, con demasiado sueño fui al baño, después de hacer mis necesidades, me lave las manos y la cara ayudándome a despertar un poquito, me arregle lo mejor que puede para quedar un poco presentable y baje a la cocina a desayunar.

Buenos días, Charlie – dije estirando mi mano en su dirección la cual tomo y le dio un pequeño sacudón, después de un pequeño y no doloroso apretón – siento mucho haberme dormido anoche, no – le estaba diciendo antes de que alzara su mano en señal de que me detuviera.

No hay problema, Bella me dijo lo que paso ¿ya te encuentras mejor? – inquirió mientras me sentaba al lado de Bella.

Si señor, ya estoy bien, gracias – le dije algo asombrado por su actitud pero sonriendo.

Tu madre llamo ayer – me informo – estaba preocupada por ti era tarde y no le contestabas el teléfono, cuando fui a verlos estaban dormidos los dos, así que le dije que estabas bien y que te quedarías con Bella, ella no puso problema, pero deberías llamarla, dijo algo de que tu padre quería que hablaran – me conto.

Gracias, yo ahora voy a ir ahora a casa para arreglarme así que hablare con él antes de ir al aeropuerto y les diré lo que paso anoche – le informe terminando el delicioso desayuno que había preparado Bella – Charlie asintió, estando de acuerdo con lo que iba a hacer.

Cuando todos terminamos, Charlie se fue a la sala donde se quedó viendo algunas noticias deportivas en el televisor, mientras Bella me acompañaba por mis cosas, me puse mis zapatos y la chaqueta y revise que mis llaves y mi celular estuvieran allí, bañé mis dientes lo mejor que pude ya que no tenía un cepillo dental, bajamos y después de un pequeño apretón de manos que intercambiamos Charlie y yo, fuimos con Bella a la puerta, acordamos que sería mejor si nos encontrábamos en el William R. Fairchild International Airport (Aeropuerto de Port Angeles) a las diez ya que iban a ir varias personas a despedirnos y por todas las maletas que teníamos no cabíamos solo en mi auto.

Después de un delicioso beso de despedida, me monte al volvo y maneje algo rápido de regreso a casa, llegando en diez minutos.

Apenas abrí la puerta de la casa mi mamá se lazo a mis brazos besando mis mejillas, luego se separó y puso sus brazos sobre sus caderas en forma de jarra.

No vuelvas a asustarme de ese modo Edward Anthony Cullen, ¿me entendiste? – dijo intentando estar enojada, pero fallando por una pequeña sonrisa apareciendo en su rostro.

Si, mamá, lo siento no planeaba quedarme, solo la estaba acompañando y me dormí – le dije disculpándome.

Lo sé, Charlie me lo dijo – giro caminando en dirección a la cocina – ¿quieres comer?

Gracias, pero ya comí, Bella preparo el desayuno, voy a bañarme– le dije corriendo hacia las escaleras – si quiero mamá, cuando baje desayuno – le dije gritando antes de perderla de vista, entrando a mi cuarto.

Cuando entre al cuarto fui directamente al baño, cerré la puerta y me desvestí entrando a la ducha, calentando el agua lo que más pudiera me bañe quitando todo el sudor de nuestras actividades de ayer y tratando de quitar el frio que estaba concentrado en mi cuerpo, al haber dormido toda la noche sin cobijas en el agradable frio de Forks, nótese el sarcasmo.

Baje y desayune nuevamente, termine de arreglarme y lleve mis maletas para guárdalas en el volvo, mamá me dijo que mi padre llegaría al aeropuerto, ya que había que tener que ir al hospital antes, también me dijo que él quería hablar conmigo antes de que me fuera.

Vi televisión mientras que espere que Alie y mamá terminaran de alistarse, cuando estuvieron listas a la nueve y diez, nos subimos al volvo, después de abrir la puerta trasera a mi hermana y la de copiloto a mi mamá, fui a mi lugar en el puesto de copiloto, maneje un poco más lento de lo usual, ya que a mi mamá no le gustaba tanto la velocidad como a nosotros.

Llegamos al aeropuerto a la diez en punto, llame a Bella para saber si ya había llegado y para saber dónde nos íbamos a encontrar, me contesto y me dijo en el lugar que estaba junto con su padre y Jacob para mi desgracia, llegamos al lugar y después de los correspondientes saludos entre nuestras familias y Jacob y un simple asentimiento de parte de los dos hacia el otro, con ayuda de un trabajador del aeropuerto quien nos colaboró llevando las maletas en los carritos, entramos al aeropuerto y fuimos a realizar el Check-in, luego el señor nos ayudó a pasar las maletas por la banda magnética de los rayos x y estas iban a guardarlas en un rato en el avión.

Fuimos a una sala de espera nos sentamos todos y mantuvimos una agradable conversación, mientras esperábamos que Carlisle llegara. Alrededor de media hora después hicieron el anuncio de nuestro vuelo, ya que teníamos que pasar por todos los controles de migración y seguridad.

¿Ya casi va a llegar Carlisle, Esme?, ya tenemos que irnos – le pregunto Bella a mi madre.

No lo sé, lo estoy llamando y no me contesta, supongo que deber está manejando y por eso no atiende – le respondió – ya debe estar por llegar.

Nos quedamos nuevamente en silencio aguardando a que mi padre se apareciera, yo tenía la esperanza de que llegaría, él no me haría algo como eso ¿o sí?

Es la hora chicos – dijo Charlie cuando se escuchó el segundo llamado de nuestro vuelo.

Todos nos pusimos de pie, desviando mi vista nuevamente a la entrada del aeropuerto, con la espera de poder ver entrar a mi padre, Alice me saco de mis pensamientos cuando tomo mi mano, ya que me había quedado atrás y acercándonos juntos al primer control iniciamos las despedidas.

Cuídate hermanito, te voy a extrañar mucho – dijo Alice abrazándome.

Yo también te voy a extrañar mucho enana, cuídate y espero que tengas un buen año – le dije respondiendo su abrazo y alzándola un poco.

Cuida mi Volvo, no lo uses demasiado y envíamelo lo antes que puedas por favor – le dije separándola un poco de mi para poder verla.

Lo hare, solo lo usare para algunos de mis viajes de compras y lo enviare cuando pueda – me dijo sonriendo.

Alice – dije intentando protestar ya que odiaba que llevara mi carro a sus días de shopping que eran demasiado seguidos para mi gusto, pero me callo con una mueca – ok, está bien, pero déjalo limpio sin nada de envolturas y ni un rayón – le dije seriamente.

Vale gruñón, cuidare de tu preciado volvo, estará como nuevo cuando lo recojas – dijo sonriendo.

Gracias Alie, te quiero – dije abrazándola.

Yo también te quiero Ed – dijo respondiendo mi abrazo. Con un último beso en mi mejilla, se separó de mí dándole permiso a mi madre para que me abrazara y fue a despedir a su mejor amiga, quien se encontraba llorando en los brazos de su padre.

Mi mamá solamente me abrazo mientras sollozaba en mi pecho, la abrace algo fuerte contra mi pecho y sin poder evitarlo algunas lágrimas cayeron también por mis mejillas.

Te amo Edward, estoy muy orgullosa de todo lo que has logrado – dijo cogiendo mi rostro entre sus manos y limpiando mis mejillas con lágrimas – cuídate mucho, come bien, llámame cuando lleguen, no importa la hora, recuerda que siempre estaré cuando me necesites, yo siempre estaré ahí para ti. Espero que te vaya muy bien en la universidad y cuídalos – dijo mirando en dirección a Bella quien se encontraba todavía con su padre – cuídate, te amo.

Te amo mamá, gracias por todo lo que has hecho por mí – le dije secando sus lágrimas con mis pulgares, y limpiando las mías después – lo hare, cuidare de ellos siempre, te voy a extrañar mucho, cuídate y dale saludos a mi padre.

Edward, a tu padre - me estaba diciendo antes de que la interrumpiera.

No mamá, no importa, no quiero saber nada sobre eso – le dije apartando la mirada de su cara ocultando mi dolor.

Mamá asintió en mi dirección nada satisfecha con mi respuesta y fue a despedirse de Bella que ahora se encontraba abrazada a Alie y las dos lloraban.

Estaba mirándolas interactuar, podía notar lo que cuando se querían ese par, esperaba que Bella no se viera tan afectada al no tener compañía de alguien conocido, aparte de yo lógicamente en Londres, sin notar que alguien se encontraba a mi lado, hasta que ese alguien hablo.

Cullen – me dijo despectivamente.

Black - le respondí del mismo modo sin mirarlo.

Diría… Que me alegro de verte pero no es así – dijo algo irónico.

Tranquilo, el sentimiento es mutuo, no me alegra que estés aquí tampoco – le respondí en el mismo tono usado por él.

Por fin lo lograste ¿no? – dijo después de un momento de silencio.

¿Logre qué? – le pregunte confundido pero sin mirarlo todavía.

Apartarla de mí, tanto miedo tienes que este conmigo y se enamore de mí, qué decidiste llévatela lejos. Es algo decepcionante sabes – dijo con tono enojado y algo de burla.

Sabes Jacob, esa es la razón por la que nunca Bella será más que tu amiga, eres un crio, no sabes cómo tratar a una mujer tan especial como lo es Bella – le respondí con calma mirándolo por primera vez – y para tu información ella solo va a cumplir uno de sus sueños.

Sus sueños también los puede cumplir aquí, sin necesidad de irse al otro lado del mundo, la estas apartando de las personas que quiere, la estas lastimando – dijo levantando la voz – No puedes decir eso, claro que se cómo tratar a Bella, la amo y sé que seré mejor que tu – dijo acercándose a mí.

Tú no la conoces Jacob, no sabes nada de ella, ni lo que desea. Lo siento, pero ella está enamorada de mí y yo la amo demasiado y por nada del mundo la dejaría marchar, algún día ella va a casarse conmigo y vamos a formar una familia – le dije sonriendo ante ese pensamiento pues eso iba a suceder mucho antes de lo que él creía.

Eso no va a suceder, Bella va a volver yo ganare su amor y tu perderás – dijo mucho más enojado por mi sonrisa.

Ese es el gran problema contigo, Jacob. Bella no es un premio que puedas ganar o perder y eso es lo que tú no entiendes, esto no es un juego por quien gana su amor, algo que sería absurdo y tu estarías en desventaja. Bella me ama y tienes que empezar a aceptarlo porque eso no va a cambiar y yo me encargare de que sea así – dije calmadamente – ahora si me disculpas – le dije antes de caminar en dirección a mi familia.

Suéltame Jacob – le dije cuando agarro mi brazo, impidiéndome avanzar – no estoy de buen humor, así que será mejor que me sueltes ahora – le dije empezando a enojarme de verdad.

Esta conversación no ha terminado – dijo apretando más su agarre en mi antebrazo.

Yo ya no tengo nada de qué hablar – le dije sacudiendo mi brazo con fuerza logrando soltarme de su agarre – así que esta conversación ya termino – le dije acomodando mi chaqueta y retomando mi camino.

Cuando llegue al lado de mi familia, Charlie se acercó a mí y dijo:

¿Problemas? – menciono mirando en dirección a Jacob, quien tenía una mueca en su rostro de enojo.

No, solo que él tiene que aceptar que Bella no lo quiere como él lo desea – le respondí.

Si supongo que tiene que hacerse a la idea, más ahora que Bella se ira lejos y formaran su familia, y ustedes estarán juntos, igual no creo que en realidad este enamorado de mi niña – dijo volteándose y mirándome.

Yo tampoco lo creo y espero que se dé cuenta rápido – le dije de vuelta.

¿Qué?, ¿no puedes soportar algo de competencia? – dijo sonriendo y burlándose de mí.

Él no es competencia para mí – le respondí seguro y algo confiado.

¡Que confianza chico!, ¿quieres que la baje un poco? – pregunto en tono demasiado burlón.

No, no se preocupe Charlie, así estamos bien – le dije sonriendo. Me alegraba mucho ver como las cosas con Charlie habían mejorado, me agradaba se parte de su familia y que nos tratáramos con tanta familiaridad y confianza, aunque yo seguía tratándolo con respeto ahora era distinto podía bromear con él y él lo hacía conmigo, aunque a veces me ponía en aprietos, pero supongo que era su deber como padre, era agradable sabiendo que hace algunos unos días solo nos dirigíamos algunas pocas palabras, habíamos creado como una especie de tregua y eso me gustaba.

Luego de un momento de silencio que disfrutamos los dos, Charlie se despidió.

Que tengan buen viaje hijo – dijo Charlie golpeando mi espalda – no olvides cumplir la promesa que hiciste - menciono recordándome nuestra charla anterior.

No lo hare, confié en mi Charlie, voy a cuidar de ellos con mi vida si es necesario – le dije con sinceridad.

Sé que lo harás, hijo – dijo antes de darme un pequeño abrazo fraternal – éxitos con por haya con todo – dijo golpeando mi espalda suavemente – por el rabillo del ojo pude ver a Jacob con una expresión de rabia nada agradable en su semblante, supongo que no sabía de nuestra charla y nueva situación, suponía que contaba con Charlie para hacerme la vida imposible, ya que el todavía me "odiaba". Sin poder evitarlo sonreí, él no tendría ninguna oportunidad y eso me alegraba demasiado. Aunque me daba un poco de pesar Jacob sufriría por una mujer con un hijo y pronto comprometida.

Después de que todos terminaran de despedirse de los dos, me acerque a Bella y la abrace contra mí poniendo mi mano en su cintura, ella se refugió en mi pecho escondiendo su cara empapada en lágrimas en este. Me posicione en frente suyo y rodee todo su cuerpo con mis brazos, mientras repartía besitos por cabeza, frente y su sien, continuamente acariciaba su espalda, le decía palabras tranquilizadoras al oído y le recordaba que no le hacía bien a ninguno de los dos que ella se alterara.

Cuando logre que se calmara un poco cogí su rostro entre mis manos y la bese tiernamente por un largo rato, hasta que un molesto carraspeo muy conocido nos interrumpió, gruñí molesto haciendo sonreír a Bella quien se recargo en mi pecho y dirigiéndole una horrenda mirada a Jacob.

¿Porque siempre tienes que hacer lo mismo? – le pregunte enojado.

No me parece que deban hacer esas demostraciones tan explicitas en público – dijo mirándome algo enojado y celoso también.

Bueno pues yo te diré algo, yo decido como y cuando quiero besar a MI novia y si a ella, no estamos dándonos "demostraciones explicitas" como dijo, solo estoy besando a la mujer que amo, a su familia y a la mía no les molesta, ¿porque a ti si? – le dije separándome de Bella y acercándome a el – Te molesta porque mueres por hacerlo tú ¿no? – le pregunte enojado.

Pues sí, lo quiero hacer yo – dijo dejando algo ahombrada a Bella – porque sé que seré mucho mejor para ella, que lo que serás tú – dijo acercándose mucho más hacia mí y poniendo su dedo en mi pecho el cual baje de un fuerte manotazo.

Pues que lastima para ti que no lo podamos averiguar, Bella está enamorada de mí y yo voy a encargarme de que así siga siendo, la amo y no dejare que se vaya de mi lado y ahora que formaremos – estaba diciendo antes que el grito de Bella me interrumpiera.

Edward, no sigas, por favor – me dijo con temor y preocupación en sus ojos. Suspire, y asintiendo en su dirección, le dirigí a Jacob una última mirada antes de acercarme y abrazarla.

Lo siento – le dije besando su frente, justo cuando escuchamos el tercer y último llamado.

¿Lista? – pregunte.

Ni un poquito pero… ¡hagámoslo! – dijo entrelazando sus dedos con los míos.

¿Juntos? – le pregunte juntando nuestras frentes y perdiéndome en su ojos.

¡Juntos! – respondió de inmediato y sin dudar, rozo suavemente sus labios con los míos.

Roce mis labios con los suyos una vez más antes de que con otro adiós selláramos la despedida, nos fuimos dejando atrás a nuestras familia, caminamos con nuestras manos entrelazadas, unidos, dejábamos atrás el pasado para comenzar una nueva vida donde ahora solo seriamos los tres.

Cogidos de las manos recorrimos todos los controles de seguridad y luego abrazados en un sofá esperamos a que fuera anunciado nuestro vuelo.

Jacob no lo sabe aún ¿verdad? – le pregunte.

No, no quiero que se entere todavía, sé que cuando se lo diga va a distanciarnos y quiero que siga siendo mi amigo – dijo algo triste.

No te preocupes por eso, ya llegara el momento en el que le dirás y yo estaré allí para apoyarte – le dije acercándola más hacia a mí – además si se enoja se perdería la oportunidad de estar junto a ti y a nuestro bebe – le dije acariciando su vientre – además si se sobre pasa lo podre golpear – le dije haciendo crecer mi sonrisa.

Edward no vas a golpearlo ¡prométemelo! – me dijo separándose un poco para mirarme a los ojos.

Lo prometo – le dije antes de besarla.

¿Estás bien? – me pregunto después de un rato de silencio en el que permanecimos abrazados.

Si, perfectamente – le dije haciéndome el bobo e ignorando la verdadero motivo del porque su pregunta – Estoy perfectamente contigo aquí – le dije abrazándola.

Sabes que no me refería a eso Edward – me dijo alejándose de mí.

Entonces no estas feliz de estar sola conmigo – dije poniendo un puchero, intentando cambiar el tema.

No... Digo si, sabes que me encanta estar contigo, pero no me cambias la conversación, tú sabes de lo que hablo, referente a tu papá – dijo con precaución.

No... No quiero hablar de ello – le dije separándome totalmente de ella y recargando mis brazos en mis piernas, dejando caer mi cabeza hacia adelante.

Solo quiero que estés bien, se cuánto quieres y admiras a Carlisle y sé que el que no haya venido a despedirnos te afecto – dijo acariciando los cabellos de mi cuello – y no quiero que estés mal – dijo abrazándome.

Yo estoy bien Bella, duele tanto, pero no importa ya, ya no necesito nada de él, no quiero nada, ahora yo puedo vivir por mí mismo, no quiero pensar en eso, voy a estar bien, no te preocupes – le dije mirándola.

Iba a decir algo pero una voz en el altavoz la interrumpió.

"Los pasajeros con destino a Londres abordar por la puerta"

Sonreí y agradecí internamente por la interrupción, tome a Bella de la mano e hicimos una pequeña fila, aguardando que revisaran los tiquetes y nos dejaran abordar.

Cuando entramos, buscamos y nos ubicamos en nuestros asientos que daba infinitas gracias porque fueran primera clase, ya que sería un viaje largo, no me sentía bien y Bella estaría mas cómoda.

Bella cogió mi mano y entrelazo nuestros dedos, me beso antes de que el avión realizará su ascenso. De este modo emprendimos nuestra nueva vida.

Carlisle POV

Estaba en el hospital, atendiendo una emergencia por la que me habían llamado esta mañana para que acudiera al hospital, pues no pensaba acudir al hospital hasta que Bella y Edward viajaran, había llegado una señora con su hijo de diez años en muy mal estado, lo había revisado y ayudado a bajar la alta fiebre con la que llego y estaba esperando para poder realizarle unos exámenes.

Eran las nueve y estaba algo apurado, ya que tendría que llegar al aeropuerto a las diez, porque quería arreglar las cosas con mi hijo y para después despedirlos a los dos.

Alrededor de unos quince después, le realice los exámenes correspondientes, me despedí de ellos, alegando que volvería mas tarde para poder ver los resultados y diagnosticar el problema del paciente.

Iba en dirección a mi consultorio a cambiarme la bata y a coger las llaves del Mercedes, me despedí de mi asistente y le avise que volvería en la tarde. Iba algo apurado al parqueadero en busca de mi auto, cuando estaba llegando a este, una enfermera me llamo.

Doctor Cullen – dijo algo agitada por correr.

Si ¿Qué pasa? – le pregunte girándome y viéndola.

El niño que atendió, está teniendo convulsiones lo necesitamos en su habitación – dijo algo apurada y un poco angustiada.

Sin dudarlo corrí de vuelta a la habitación donde me esperaba mi secretaria quien me recibió el maletín y las llaves y me ayudo a poner mi bata.

Al entrar se encontraba la madre encima de su hijo, gritando y llorando.

Señora, necesito que salga ahora – le dije mirando a una de las enfermeras asiéndole señas para que la acompañara, ella se acercó a la señora y con un poco de fuerza la saco de la habitación, justo cuando llegaba Santiago un de los pediatras del hospital.

Trabajamos juntos, después de inyectarle y realizar una reanimación ya que sus signos vitales se habían debilitado demasiado, logramos estabilizarlo, el paciente fue a una sala donde se podría monitorear constantemente y estaría vigilado por si ocurría cualquier eventualidad.

Fui a avisarle a su familia lo que ocurría con el niño y agrega lo sucedió a su historia clínica, cuando logre salir del hospital eran las diez y media, me monte al carro y me apresure para poder llegar antes de que el vuelo partiera.

No tuve suerte, saliendo de Forks dos autos se habían chocado nada importante solo un pequeño roce, pero se había formado un gran trancón en el que dure una media hora aproximadamente, cuando por fin pude salir de Forks, maneje lo más rápido que pude hasta llegar a Port Angeles y luego un poco más lento buscando el camino hacia el aeropuerto, cuando llegue a este eran las doce en punto, salí corriendo hacia la entrada del aeropuerto, logre divisar por el camino el volvo de Edward dándome una esperanza de que todavía no se había marchado, por lo que apure el paso.

Llegue a la sala donde se suponía deberían estar, pero no había rastro de nadie, me acerque a una muchacha de servicio al cliente, para saber si me podría ayudarme.

Buenos tardes, señorita, podría decirme si el vuelo con destino a Londres, ya salió – le dije algo apurado.

El vuelo más pronto a Londres, sale a las doce y treinta – me informo.

Señorita hay alguna posibilidad de que yo pueda pasar antes de que aborden, necesito encontrar urgente a mi hijo antes – le pregunte.

Déjeme preguntar y ya le informo – dijo la muchacha mirando su computador y realizando algunas llamadas.

Lo siento señor, pero eso ya no es posible y los pasajeros del vuelo están a punto de abordar – me dijo de vuelta.

Señorita por favor, necesito verlos antes de que se vayan, no me voy a demorar – le roge.

Lo siento mucho señor, pero no puedo ayudarlo, no puede saltar los controles de seguridad y el vuelo está a punto de despegar, yo no puedo hacer nada para impedirlo – me dijo con tono de disculpa.

Asentí en su dirección, antes de dirigirme una enorme pantalla, donde anunciaba el estado de los vuelos, en el primer lugar se encontraba el que buscaba y enfrente de este se hallaba un pequeño letrero que decía que el vuelo acababa de despegar.

Saque mi celular con la esperanza de llamarlo y que no estuviera apagado todavía su celular, no lo estaba, di las gracia mentalmente y espere a que contestara, cosa que no sucedió, le marque de nuevo, pero su celular me mando directo al buzón, me senté en un sillón en una de las salas de espera y enterré mi rostro en medio de mis brazos, jalando mis cabellos desesperado.

Di una última mirada a la pantalla y susurrando "Lo siento, Edward" Salí del aeropuerto a paso lento, al salir me fije que el volvo ya no se encontraba en el lugar en el que estaba estacionado, me dirigí a mi auto y entrando al Mercedes emprendí mi viaje de regreso a casa.

Al llegar a casa una hora después, aparque en medio del volvo de Edward y el Porsche de Alice, entre a mi casa dispuesto a enfrentar a mi familia. Mi esposa no vino a mi encuentro como todos los días y como era de esperarse estaba enojada.

Entre a la cocina donde posiblemente la iba a encontrar, sin éxito, recorrí la casa hasta que encontré a Alice y Esme sentadas sonriendo y conversando en el jardín. Al notar mi presencia sus sonrisas desaparecieron para ser sustituidas por una mueca de enojo y decepción.

Hola – les salude tímidamente acercándome a ellas. No recibí respuesta por su parte, solo se pusieron de pie y asintieron en mi dirección.

Chicas lo siento – intente disculparme.

No papá, lo que hiciste no tiene perdón y además no somos nosotras a las que le debes una disculpa – dijo Alice enojada interrumpiéndome – sería muy bueno si me dijeras si vas a ir a despedirme cuando me vaya, seria desastroso sentarnos a esperar a alguien que no va a llegar – dijo antes de entrar a la casa en busca de su habitación.

Quede sorprendido, ella nunca se había dirigido a mí de esa manera, ninguno de mis hijos lo había hecho y no esperaba que lo hicieran nunca, siempre nos tratábamos con respeto y esto no me lo esperaba para nada, cuando salí de mi asombro enfoque mi mirada en mi esposa, quien me veía triste y decepcionada, haciendo que mi corazón se encogiera un poco más.

Cariño – le dije acercándome a ella – lo siento. Yo… - intente explicarle pero no salían las palabras.

No Carlisle, esto que hiciste es imperdonable – me dijo viéndome con gran decepción - ¿Dónde estabas? – me pregunto después.

En el hospital, hubo un problema con un paciente, un niño – le aclare – cuando salía para el aeropuerto, me toco volver a atenderlo, para poder estabilizarlo, cuando me fije en la hora, ya era tarde por lo que salí corriendo y maneje lo más rápido que pude, pero había un pequeño accidente en la vía, formando un gran trancón en el que me tome unos cuantos minutos, después llegue al aeropuerto a las doce y pregunte por ellos, por el vuelo, pero no me ayudaron Esme, lo lamento – dije disculpándome y relatándole los sucesos.

Supongo que no estuviste de suerte – dijo algo irónica – ¿Cómo iban a ayudarte, Carlisle?, llegaste dos horas después de lo acordado – dijo algo enojada – sabes pudiste haber llamado y avisado, o hablado con él y decirle… no se algo – dijo de nuevo decepcionada.

Lo llame, pero él no contesto – le dije.

¿A qué hora llamaste? ¿Cuándo ya estaba en el avión? – dijo muy enojada.

Mi amor, por favor perdóname – dije acercándome a ella, pero ella al mismo tiempo que se alejó, cosa que rompió mi corazón.

No, Carlisle, tendrás que hacer mucho más que darme una estúpida explicación – dijo cruzándose de brazos, me asombro los términos que utilizo ya que ella no era así – no sé quién eres, avísame cuando mi esposo este de vuelta.

Soy yo Esme, no he cambiado cariño – le dije intentando acercarme de nuevo, ella esta vez no retrocedió.

No, tú no eres el hombre del que me enamore – dijo dejando salir unas cuantas lagrimas – el hombre que se casó conmigo, nunca dejaría votada a su familia, por su trabajo – dijo realmente triste.

Soy yo Esme, lo siento cariño, pero ese niño necesitaba mi ayuda – le dije defendiéndome – es mi trabajo y amo hacerlo – le dije algo enfadado.

Sé que lo amas Carlisle, pero no pensé que lo hicieras más que a tu familia, que a tu hijo – me dijo levantando su rostro y viéndome fijamente.

No Esme no hagas eso, sabes que mi familia es lo más importante en mi vida – le dije intentando abrazarla, pero se separó de mí, nuevamente – Esme no hagas eso – le dije cogiendo su mano entre las mías.

Hoy no lo demostraste Carlisle – dijo fijando su mirada en nuestras manos unidas – tu no viste la cara de tristeza y decepción que tenía mi hijo, nuestro hijo. Tú no viste el anhelo en su mirada a la espera de que su padre cruzara las puertas del aeropuerto buscándolo – después de un momento el cual utilizo para secar sus lágrimas y recuperar su voz, me dijo – tu no viste el brillo que perdió su mirada, al ver que su padre no lo estaba acompañando en uno de los pasos más importantes de su vida - dijo mirándome nuevamente a los ojos.

Esme lo siento – le dije secándome una lagrima que se escapó de mis ojos vidriosos.

No es a mí a quien tienes que pedirle disculpas, como ya te lo dijo Alice – me dijo soltando nuestras manos – yo solo quiero que estés de vuelta – dijo caminando hacia la casa.

Estoy aquí cariño, no me he ido a ningún lado – le dije girándome pero sin moverme de sitio – yo hablare con él, le pediré disculpas y aceptare lo que le me quiera dar, pero no me trates así – le roge llorando.

Me parece bien que lo hagas él lo necesita – dijo volteándose un poco mirándome antes de voltear a ver hacia la casa.

Después de un breve momento de silencio, pronuncio unas ciertas palabras que volvieron añicos mi corazón.

Tú no eres mi esposo – dijo sin mirarme – el hombre del que me enamore nunca le pegaría a alguno de mis hijos – dijo soltando un gran sollozo – y nunca abandonaría a su hijo, antes de irse al otro lado del mundo a cumplir sus sueños – dijo llorando antes de entrar finalmente a la casa.

Me senté en una banca del jardín, enjuague mis lágrimas y rece porque algún día tuviera el perdón de mi familia, tenía que hablar con Edward pronto, pedirle disculpas, volver a ser un padre ejemplar y recuperar a mi esposa.

Holaaaaaa!

¿Qué tal les gusto?

Espero que les haya gustado el capítulo tanto como a mí, y lo demuestres con algunos reviews. ;)

Gracias por cada uno de sus reviews, me hacen muy feliz, van aumentando lento pero seguro, gracias por estar pendientes de la historia y por sus increíbles aportes e ideas.

Igual que como lo dije en el capítulo anterior no quiero darles una fecha exacta para la actualización porque los motivos ya conoces y que les mencione anteriormente, quiero que sepan que estoy volviendo a retomar mis actividades, tengo que volver a la universidad y no voy a poder escribir seguido, ya que tengo que mantener un buen promedio y por supuesto tengo que retomar mis entrenamientos, y esto me quitara aún más tiempo disponible, espero que me entiendan y comprendan.

Próximo capítulo…La llegada a Londres y su nueva vida.

¿Dudas, sugerencias, recomendaciones, ideas? Dejen sus cometarios.

Los amo. ¡Gracias por leerme!

Joha :D