Yuri siempre supo que su tiempo con Viktor sería limitado, que después de participar en el Grand Prix tendría que decirle adiós. Era algo que tenía dolorosamente asumido, aunque le había costado algunas lágrimas lograr aceptarlo. Por eso pensaba en poder disfrutar al máximo a su lado, y comer todo el katsudon que pudiera junto al patinador Ruso. Pero aquellas escasas horas donde estuvieron separados, a Yuri se le hicieron interminables y pesadas. Y se dio cuenta de que para él, tener a Viktor hasta el Grand Prix no era tiempo suficiente. Que quería arrebatárselo al mundo entero, pero esta vez para siempre. Y no solo como entrenador, sino como un eterno amigo y amante. No es que Yuri no pudiera vivir sin Viktor, ya lo había hecho durante muchos años, pero tenerlo cerca le hacía feliz, y los días se llenaban de unos colores cálidos hermosos. Por eso, en cuando lo vio en el aeropuerto no dudo en ser egoísta, y pedirle a Viktor que se quedará a su lado hasta que se retirara. Y cuando las palabras "Desearía que no te retiraras nunca" susurradas, acariciaron sus oídos, no pudo evitar que las lágrimas cayeran por sus ojos, mientras abrazaba a Viktor con toda la fuerza que sus brazos, débiles por la emoción, podían hacer.
Yuri quiere tener a Viktor a su lado, durante un tiempo ilimitado.
