Capítulo 7 "Florecen nuevos sentimientos"
Nota: frases en negrita y cursiva son pensamientos
Los días dentro de palacio fueron pasando, Marinette había sido presentada ante la servidumbre como la prometida de Adrián, su habitación se encontraba a lado de su prometido y conectado por una puerta secreta que era oculta por una pintura, Tikki había sido escogida como su doncella, lo cual le alegraba, aquella chiquilla le había simpatizado desde que la conoció. Su madre la visitaba seguido, no así su padre quien al saber las condiciones y que no recibiría ni un centavo prefirió no verla. Durante el día la pelinegra pasaba largas horas con personas que le mostraban sobre etiqueta, clases de historia y filosofía, libros que la chica devoraba con facilidad, de vez en cuando Chat Noir la visitaba llegando al balcón que aquel cuarto tenía, por su parte Nino se había ido a su país prometiendo traer a su prometida al compromiso, Lila también se había retirado sin obtener que Adrián se fijase en ella o robarse atención alguna para ella, aunque también prometida asistir al compromiso con un plan entre manos, aunque no todo podría ser felicidad en aquel palacio, cierta rubia hacia de las suyas para fastidiar a la chica.
-De nuevo señorita, no es tan difícil- decía su maestro de baile- adelante, atrás, vuelta y… ¡Auch!
-Lo siento- dijo apenada tapando con sus manos su boca.
- Ya paso un mes y tú sigues sin aprenderte un estúpido baile. No eres más que una simple plebeya, hija de un panadero muerto de hambre, jamás serás digna de ser reina de este país. Eso sin contar el error garrafal que tuviste al confundir la copa de vino tinto con la de vino blanco y el tenedor para la ensalada con el de la carne; eres un fiasco maritonta.
-CALLATE, YA ME TIENES HARTA RUBIA DESEBRADA. SI LOS CONFUNDI FUE PORQUE TU TUVISTE LA CULPA
Esa era la pelea diaria entre dos chicas que no se soportaban, la reina pedía paciencia y tolerancia a ambas jóvenes, cosa que jamás sucedía, Chloe disfrutaba fastidiarla y Marinette terminaba por deshacer la poca tolerancia que pudiese tener.
-¿A QUIÉN LE LLAMAS DESEREBRADA?
-A TI PRINCESA BERRINCHUDA.
-¡SE CALMAN LAS DOS EN ESTE INSTANTE!
La reina imponía su voz ante aquella pelea que se veía venir, suspiro fastidiada, a veces añoraba la paz que antes existía.
-No voy a permitir una pelea, compórtense como dos damas, no como animales.
-Ella empieza mamá, me esta culpando de los errores que ha tenido por inepta.
-Es mentira, tu me fastidias y… lo siento su majestad, me puedo retirar.
-Anda Marinette.
La chica salió del salón desanimada, suspiro cansada de aquella vida que ella misma había aceptado y de la cual ahora se arrepentía, había pasado un mes desde que ella y su prometido habían empezado a tratarse, a llevarse mejor que antes y sin embargo el amor no llegaba a ella, para la chica Adrián era otro amigo más como lo era Chat Noir, quien por más halagos que le diese al príncipe para que se fijara en él, para ella el príncipe solo era eso, otro amigo y aun así no podía entender porque seguía en aquel castillo. Dentro de su corazón aun seguía vivo aquel toxico amor que un día le profeso a Nathaniel; en su mente seguía latente aquel triste recuerdo, aquella fatídica noche, la cual lloraba al recostar su cabeza sobre su almohada.
-Sucedió algo Marinette, se escuchaban los gritos por todo el castillo.
-Es Chloe Tikki, es imposible tener serenidad si ella esta cerca.
-Lo sé, ella es insoportable, me da gusto que tú seas mi ama Marinette.
-Y yo agradezco que tú seas mi doncella. Por cierto, haz visto a Adrián, no lo eh visto todo el día.
-Preguntado por mí.
La chica giro para ver al chico detrás de ella quien le regalaba una encantador a sonrisa, ella se sonrojo ante aquel gesto y sintió un pequeño agite en su corazón que decidió ignorar.
-S-si, es que… no te vi en todo el día, tampoco bajaste a desayunar y pues, pensé que…
-¿Quieres ir al bosque? Ya mi caballo esta listo para llevarnos.
La chica tomo la mano que su prometido le ofrecía y sonriendo ampliamente camino hasta la salida donde ya se encontraba el animal, si estas salidas eran tan frecuentes porque su corazón se sentía tan agitado con tal aproximación.
-¿Te pasa algo cariño?
-N-no, ¿P-por qué?
-Te siento algo… nerviosa- susurro el chico en su oído provocando un escalofrío en ella.
Llegaron a su punto de reunión, donde cada tarde se dedicaban a platicar sobre las actividades diarias que cada uno realizaba, risas y fuertes uniones se realizaban en aquel bosque tan íntimo para ellos.
-Ya veo que tuviste un día bastante interesante Adrián.
-Así será cuando tú y yo nos casemos Marinette, las noches también serán muy entretenidas.
Las mejillas de la chica se tornaron rojas como su vestido de la pena y esa pequeña reacción de su cuerpo era algo que su futuro esposo amaba. Adrián se esforzaba día con día en conquistarla, ella se había vuelto su mundo entero, su vida entera y su primer y único pensamiento; sabia que no era una chica que caería fácil en sus encantos, y que su corazón se encontraba lastimado aun por aquel sujeto, pero tendría paciencia y sabía que sus frutos estaban dando resultados aunque ella no se diese cuenta.
-Adrián, el atardecer ya comenzó mi…
La chica giro su rostro sin notar que su prometido la miraba con devoción, miro su cara demasiado cerca y pudo apreciar aquel color verde de sus ojos que tanto le empezaba a gustar, sin notarlo sintió su corazón latir aun más fuerte que al inicio, Adrián trataba de grabar en su memoria cada parte del rostro de su prometida, sus hermosos ojos azul cielo que le transmitían tanta paz, su pequeña nariz y sus labios de un rosa natural que aun no habían sido besados por él.
-No tienes idea de cuanto amo estos instantes a tu lado cariño, quisiera que pudieras ver en mí al hombre que estaría dispuesto a dar la vida por ti de ser necesario, cuánto tiempo más tendré que esperar para que te des cuenta que lo que tú sientes por mí Marinette.
-Deseo tanto saber, a que saben tus labios Marinette.
La pelinegra no pudo ponerse más roja de lo que ya se encontraba, ella también deseaba saber a que sabían los labios de su prometido y ante aquel pensamiento sintió un hueco en su estomago, el príncipe comenzó a cortar la distancia que lo separaba de ella y sin poner objeción alguna la chica cerro sus ojos en señal de aprobación a lo que el rubio estaba por hacer.
-Haré que nuestro primer beso sea mágico, que jamás lo olvides.
Marinette abrió sus ojos al sentir los labios de su novio sobre su frente y se sintió decepcionada por la acción hecha.
-¿Por qué me siento así si yo no amo a Adrián?, ¿Por qué deseo tanto que me bese?, ¿Qué me pasa?
-¿Qué tienes Marinette?
La chica aun seguía inmersa en sus pensamientos, observando a su prometido como si viese a Dios mismo frente a ella.
-¿Q-Qué dices?
-Te sientes, bien… te quedaste pensativa.
-N-no es nada. Vámonos, ya comenzó a oscurecer- dijo mirando al suelo.
El príncipe se puso en pie para darle la mano a su prometida e irse juntos de nuevo, una vez en palacio llegaron al comedor donde comenzaban a colocar la comida para la cena, pidieron disculpas por la tardanza y se colocaron en sus respectivos puestos.
-Adrián, Marinette- dijo la reina- acaba de llegar una carta de Nino para Uds.
-Cuando terminemos de comer iremos al despacho para leerla.- dijo Adrián.
La cena transcurrió tranquilamente, sin indirectas por parte de las doncellas, agradeciendo muy en el fondo aquella paz que respiraba en esos momentos. Terminar de comer y se dirigieron al despacho a leer la carta de Nino donde les platicaba lo ansiosa que estaba su novia por conocer a la futura reina de Francia, así como de volver a verlo a él.
-Alya te caerá muy bien Marinette, ella es una buena chica.
-Eso espero- dijo tímida.- Adrián, ¿Podré encajar en la realeza? A veces creo que tu hermana Chloe tiene razón y no soy mas que una plebeya que no sabe ni como aprenderse un baile de salón.
-Ven Marinette-dijo tomándola de la mano para guiarla al salón donde pasaba días practicando aquel baile.
-Que vamos hacer Adrián.
-Practicar tu baile.
La tomo por la cintura y comenzó a bailar con ella recibiendo el primer pisotón.
-Lo siento Adrián… soy muy torpe.
-Y te vas a rendir tan rápido, esa no es la Marinette que yo conocí y de la cual me enamore, intentémoslo otra vez.
Adrián volvió a repetir los mismos pasos pero esta vez de una manera mas suave y delicada, Marinette lo miraba impresionada, por un momento se olvido de todo y de todos, comenzaron a bailar de una forma lenta, muy lenta hasta detenerse sin siquiera darse cuenta; sus manos ya no estaban en el hombro de su futuro esposo, sino sus brazos rodeando su cuello y las manos del joven rodeaban la pequeña cintura de su futura esposa, la distancia fue acortándose sin darse cuenta y sus alientos se mezclaban en uno solo.
-Marinette… ¡Lo siento!
La pequeña Tikki abría la puerta de manera abrupta rompiendo así la burbuja que en ese momento habitaba en el lugar, ambos chicos se separaron rápidamente con un sonrojo en sus mejillas, Tikki aun seguía cubriendo su cara con sus manos en señal de vergüenza.
-P-pasa algo Tikki- dijo la chica recobrando la fuerza que había desaparecido.
-Lo siento tanto de verdad… No volverá a pasar, lo prometo.
-No te preocupes Tikki- dijo el príncipe regalándole una sonrisa en señal de disculpa- ¿Para que buscas a mi prometida?
-Es que, ya esta listo su baño Srita Marinette.
-En un momento voy Tikki, gracias.
-Permiso y de nuevo… mil disculpas.
-Tikki- dijo Adrián- dile a Plagg que vaya a mi recamara, necesito hablar con él.
La chiquilla salió de aquella habitación mientras que Marinette trataba de asimilar lo que había pasado, Adrián la observo y supo lo que la tenía tan intranquila, tomo sus manos y beso sus nudillos.
-Perdóname Marinette, no se lo que me paso.
-Nos… vamos.
Los chicos salieron tomados de la mano sus habitaciones y antes de entrar ambos se miraron fijamente a los ojos.
-Buenas noches Marinette.
-Adrián espera.
Y como si algo desconocido la impulsara, se acerco para besar la mejilla de su prometido provocándole un sonrojo y una amplia sonrisa, ella también se encontraba sonrojada, por timidez o quizás por vergüenza ante lo que había hecho, era la primera vez que tomaba la iniciativa y observo que a su futuro esposo no le desagradaban aquellas muestras de afecto.
-Buenas noches… Adrián.
Marinette entro rápidamente a su habitación sin poder dejar que el príncipe articulara palabra alguna. Adrián hizo lo mismo entro en su alcoba y recostó su cuerpo sobre la puerta mientras suspiraba y tocaba la mejilla que había sido tocada por los labios de su futura esposa.
-Pensé que nunca entrarías Adrián.-dijo Plagg quien se encontraba sentada en una de las sillas que estaban en la habitación- dime, ¿Qué es lo que deseas?
-Primero-dijo el príncipe acercándose a su pequeño escritorio para tomar una carta- se dice buenas noches Adrián, y segundo; toma.
-¿Qué es esto? ¡Una carta de amor para mí!, Te me estas declarando.
-Que simpático, serias un buen arlequín no crees. Es una lista de lo que quiero que empieces hacer sin que nadie se de cuenta.
-No me denigres Adrián, imagino que es una sorpresa para Marinette.
-Así es.- decía mientras se colocaba su anillo negro y se transformaba en el noble Chat Noir ante los ojos de su fiel sirviente.
-Ya te vas.
-Paris no se cuidara sola Plagg, ya sabes lo que tienes que hacer hasta que venga.
-Si, si… vete tranquilo gato fastidioso.
Adrián salía por su ventana transformado en el defensor de aquella nación a la cual amaba con todo su corazón, sin encontrar nada extraño decidió visitar a su amiga y asegurarse que todo estaría bien, la observo en el balcón con su pelo suelto moverse por la brisa nocturna, vestida con una bata color rosa, decidió contemplarla antes de visitarla, la amaba, de eso estaba totalmente seguro, no se arrepentía de su decisión ni de haberla conocido aquella noche donde necesito su ayuda y utilizo su cataclismo ante aquellos malhechores.
-¿Cómo reaccionaras al saber que Chat Noir y Adrián son la misma persona? No puedo decírtelo, no aun Marinette.
-¡Chat!
Escucho aquella dulce voz que lo llamaba, se acerco al balcón donde Marinette lo esperaba con una amplia sonrisa y un fuerte abrazo, ella lo quería, Chat era su mejor amigo, podía confiar en él siempre. Él jamás la traicionaría.
/
Los remordimientos de conciencia paraAdrian al no poderle confesar ser Chat... los nuevos sentiminetos que aun Marinette desconoce... :3 cada vez mas bell.
para los que me preguntan si hbaraalgo entre Plagg y Tikki... pues si, hace un cap solo para ellos paciencia, Alya aparece en el sig. cap y no saben la que les espera a Lila y Chloe muajajajajaja..
Gracias por sus reviews todos los que recibo me llenan de una enorme alegria les envio un beso, hasta el miércoles...
Agatha
