7- Segunda escala

Hotch quería llamar a Emily, quería llamarla y quería verla. Trabajaba, entrenaba a toda su gente y cumplía con las juntas siempre a tiempo y atento, pero en su mente Emily era una constante. Quería verla. Y sabía, aunque no tenía demasiada experiencia en mujeres, que, si en varios días no sabía de ella, si ni siquiera había regresado su llamada, algo andaba mal.

No quería parecer insistente, por eso no había llamado a la morena en un par de días, pero era jueves y estaba empezando a estar muy nervioso. En su descansó tuvo una video llamada con Rossi, que sólo había atinado a decirle que lo veía "distraído y nervioso", pero no fue capaz de confesarle que se había encontrado con Emily. Sentía que era un tema demasiado delicado y personal… especialmente porque ella no había regresado su llamada del lunes por la noche. Entendía que fuera una mujer ocupada, que los casos de la INTERPOL eran cosas importantes, pero no creía que Emily ni siquiera le enviará un mensaje. Estaba preocupado.

Viernes por la tarde. Estaba terminando una plática que debía presentar el lunes para algunos observadores, esa implementación de perfiladores estaba siendo un éxito, le gustaba creer que estaba contribuyendo a algo grande. Aunque había terminado de prepararla, no dejaba de darle vueltas, se negaba a quedarse sin trabajo, cada que lo hacía empezaba a darle vueltas al teléfono y al número de Emily. Pasaban de las seis de la tarde cuando le envió un mensaje: "¿Todo bien, Em?".

Eran las siete y aún no había respuesta. En un arranque de valor o de locura, Hotch se decidió a dejar de esperar y se dirigió a la oficina de Emily. No sabía si ella estaría ahí, si estaría terriblemente ocupada o si lo dejarían pasar, pero quería intentar, la falta de respuestas de la morena lo ponía nervioso, no sabía si tal vez ella estaba en dificultades. Nuevamente preguntaron sus datos en recepción, se atrevió a mentir diciendo que lo esperaban… para su suerte, Mandy, la asistente de Emily mintió por él y bajó a buscarlo.

-Bienvenido, agente Hotchner- dijo la chica- que sorpresa verlo-

-No sé si soy inoportuno- se disculpó Hotch

-Para nada, no se preocupé, es bienvenido- contestó ella -en un momento le avisaré a la jefa que está aquí-

Hotch sospechaba que ese recibimiento se debía a que Mandy sabía más de él, que quizás sabía que había algo entre él y Emily. No sabía si extrañarse o no, si eso era normal, como fuera, eso le estaba ayudando a entrar y a ver a Emily… sin embargo, la declaración le hacía darse cuenta de algo, Emily estaba ahí, tenía posibilidad de verlo, no estaba terriblemente ocupada o en problemas, no le había devuelto la llamada o contestado los mensajes por que… la verdad no lo sabía. Eso lo desanimó.

El elevador finalmente los dejó en su piso, como la última vez que había estado ahí, no había mucho movimiento, aunque aún había agentes trabajando. Mandy lo guio sin decir más, entraron a la oficina de Emily, pero la morena que hacía saltar el corazón de Hotch no estaba ahí, eso lo desalentó al tiempo que lo tranquilizaba. Sus sentimientos eran tremendamente contradictorios, Mandy debió notarlo.

-Ella volverá en unos minutos- le explicó- supongo que no habrá problema si la espera aquí un rato-

Dicho esto, dejo a Hotch sólo en la oficina. Él se entretuvo un momento mirando por la ventana, esa vista era bastante admirable, seguramente Emily disfrutaba mucho eso, era la clase de chica que necesita estar mirando por la ventana, que no pude estar demasiado encerrada. Luego miró la oficina, la noche que había pasado ahí con ella, había estado centrado en ella y no se había fijado en los detalles. De cierto modo, le recordaba un poco su oficina en Quantico, los libros, el escritorio, el sillón, pero también era muy… muy… Emily, no había una palabra para definirlo. Otro detalle que no pasó desapercibido es que no había fotos u objetos personales realmente, excepto… había una foto del equipo en un anaquel detrás de la silla de Emily, no recordaba cuando la habían tomado, pero todos parecían divertidos, naturales, esa foto se había tomado sin previo aviso… él mismo sonreía muy cerca de Emily. Era el único objeto relativamente "personal" que había, él sabía que Emily no era exactamente una sentimental, pero eso le resultó curioso. El único objeto que delataba que ella tenía una vida anterior o una vida fuera… Hotch dejó la foto en su sitio.

Escuchó voces en la puerta de la oficina. Reconoció las voces. Luego silencio… esperó… esperó… al cabo de un par de minutos más, Emily entró en la oficina.

-Hola, Aaron- dijo al verlo

-Hola, Emily- contestó él

Y durante un minuto ambos se quedaron en silencio. Hotch sentía el impulso irresistible de acercarse y besarla, pero sentía que el ambiente no estaba para eso, ella parecía un poco contrariada. Llevaba el cabello recogido, salvo un mechón rebelde y coqueto, un pantalón negro ajustado y una blusa roja escotada que distraía a Hotch un tanto… El silencio le parecía una tontería cuando habían pasado tan buenos ratos antes.

-¿Todo bien?- preguntó él rompiendo el silencio

-Sí… una pequeña llamada desde Milán que me tenía ocupada- explicó Emily medio señalando el archivo que llevaba en la mano

-¿Algo importante?-

-Una consulta realmente… nada grave- explicó ella- no hemos tenido casos excepcionales en la semana, salimos poco de la ciudad, pero siempre implica papeleo y llamadas-

-Conozco eso- contestó él

-Lo sé…- Emily no sabía que más decirle

-Pensé que sería un caos de trabajo tu semana, Em-

-No… no tanto…-

-Te llamé- dijo él, que hacía rato que quería llegar a ese punto

-Lo sé, Aaron-

Emily suspiró y cerró la puerta. Luego dejo los papeles en su escritorio y se sentó, miró a Hotch fijamente, él siguió su ejemplo y se dejó caer en la silla frente al escritorio, hubiera preferido que se sentarán lado a lado en el sofá, pero prefería no meter ruido, algo no andaba bien.

-Lamento no haberte regresado la llamada- confesó ella- estuve…- pero no quería mentir

-¿Demasiado trabajo?- indagó Hotch aunque sabía que no era así- ¿la llamada del domingo por la tarde?-

-En realidad no, eso nos tomó muy poco, lo descartamos rápido porque no era algo que necesitará de nuestra intervención- luego guardó silencio un momento- en realidad no terminaba de decidirme a llamarte, cada noche al terminar el trabajo estaba por llamarte y siempre, ya con el celular en la mano… no lo hacía. Quería contestar tus mensajes, pero no sabía bien que decir-

-¿He hecho algo que te molestará?-

-No, claro que no, eres un hombre increíble, me gusta pasar tiempo contigo y la noche que tuvimos fue… asombrosa- explicó ella sonriéndole

-Pero…-

Emily mordió sus uñas, lo había hecho antes, Hotch lo notó, toda ella era impecable, pero sus uñas ya eran un desastre, había estado nerviosa. Si tenían un pasado, buenos recuerdos, una amistad de años, y al encontrarse habían tenido una conexión casi instantánea, si habían corrido a brazos del otro, si habían tenido una intensa y deliciosa noche juntos, Hotch no entendía que la hacía dudar.

-Pero tú vas a irte, Hotch- declaró al fin Emily y a él no le pasó desapercibido que había dejado de llamarlo Aaron- ese es el problema, ese es el 'pero'… En unos meses como más tú volverás a casa, a donde perteneces y donde te siguen necesitando, y yo… yo estaré aquí-

-Pero para eso falta tiempo... y es tiempo que podemos pasar juntos-

-Tiempo en el que me puedo enamorar de ti, Hotch- declaró ella- y no me quiero enamorar de ti- Hotch no pudo evitar sentirse un poco herido con eso- no me quiero enamorar de ti si luego vas a irte-

-Emily…-

-No tengo ganas de terminar herida, Hotch, no es que tú quieras eso, no a propósito, pero es un riesgo si seguimos con esto, si esto se convierte en algo más, si luego te vas… prefiero cortarlo de raíz-

Emily tenía una mirada triste. No le gustaba estar diciendo eso, no después de que entre ellos habían saltado chispas, no sabiendo que en realidad llevaba tiempo un poco enamorada de él, pero… Hotch lo notaba, leía su rostro y ella lo dejaba. Tenía sentido. Pero no podía aceptar eso, no quería eso.

-¿Y es todo?- preguntó taladrándola con la mirada- porque creo que esto es cosa de dos, que nos hemos metido en esto ambos… ¿mi opinión no cuenta?-

Un momento de silencio. Miradas encontrándose.

-¿Y tú qué quieres, Hotch?-