La historia original que dio origen a esta version, y los personajes son de S.M, lo demas es mio

Desperté reconfortada en los brazos de Jasper. Lo primero que vi al abrir los ojos fue su pecho cubierto por una camisa bordo, desabotonada por arriba, subí mi mirada y unos fuertes ojos dorados me miraban con cautela, y una suave sonrisa se dibujaba en su rostro, él era perfecto, y me hacía sentir completa.

- Bella, debemos prepararnos, pueden llegar en cualquier momento- susurro en mi oído, dándome una ola de frio por mi cuello.

- Cierto- dije percatándome de la pelea- y si les paso algo?- pregunte asustada

- No. hable con Alice, todo salió bien. Pudieron acabar con los neófitos y por su parte Edward acabo con Riley y Victoria, estas a salvo Bella, felicitaciones- dijo sarcásticamente.

- ¿Eres tan malo por las mañanas?- dije sonriendo.

- Podría mejorar- contesto dándome un sutil beso en los labios.

Me di una ducha y me puse mi ropa, la ropa de Alice la deje en el lavadero. Es increíble como tantas cosas pasaron en un día, si me ponía a pensar hace dos días estaba tratando de olvidar a Jasper, y ahora estaba más que satisfecha, aunque odiaba no poder ir más allá con él, por respeto a Edward. Que irónico.

Esperamos en el porche junto Jasper y Set a que lleguen los Cullen y la manada de Sam. Luego de un lapso corto llegaron. Mi corazón comenzó a latir desaforadamente, estaba nerviosa, impaciente y no sabía con qué cara mirar a Edward. Por su parte Jasper parecía estar manejándolo bien, solo me dio un apretón en la mano y me dijo que todo estaría bien. Para mi sorpresa junto a los Cullen vino Jacob sin la manada, tal vez era de esperarse. Jacob llego corriendo y me abrazo casi tan fuerte que me falto el aire, me giro en el aire y con una gran sonrisa me dijo "eres libre Bells, ya todo termino" "gracias" musite sin mucha seguridad.

¿te pasa algo Bells?- pregunto Jacob angustiado.

Eh no, solo estaba preocupada por ustedes, me alegro que todo haya acabado y que todos estén bien- dije con una pequeña sonrisa.

Nos debes una Bella, una bien grande eh!- dijo Emmet sonriendo mientras entraba a la casa junto Rosalie que rodeo los ojos ante el comentario de Emmet.

Finalmente vi a Edward, se acercaba lentamente hacia mí con una ligera sonrisa de costado, mirándome fijamente mientras la brisa volaba sus cobrizos cabellos. Estaba tan hermoso como cuando se había marchado. Una punzada de dolor se apodero de mi, pero Jasper me envió calma y amor, amor hacia Edward. Funciono. Me abrace con Edward lo que pareció ser una eternidad, sinceramente no quería dejarlo, lo que había hecho por mi era algo increíble, había logrado terminar con Victoria. Vi a Jasper darse un beso con Alice y sentí celos, asique no me moleste cuando Edward me atrapo con sus labios los míos, y lo disfrute, sinceramente extrañaba a Edward y todo el amor que sentía por él seguía ahí, sin embargo no me arrepentía de lo que había hecho con Jasper.

- Bella ha sido una eternidad sin ti- susurro Edward a mi oído- espero que haya sido la última vez que estemos lejos amor.

- Yo también lo espero Edward- dije acariciando su mejilla, no muy convencida de mis palabras.

Carlisle nos cito en el living para advertirnos que no teníamos mucho tiempo para convertirme. Al cabo de la batalla contra Victoria aparecieron los Vulturis y amenazaron con que ellos no daban segundas oportunidades, lo que limitaba el tiempo para mi transformación. Por mi parte estaba totalmente dispuesta, pero Edward parecía sufrir la noticia, a pesar de que ya la sabía.

Edward me llevo de vuelta a mi casa, sin darme tiempo a despedirme de Jasper, aunque lo hicimos con miradas cómplices. Parecía que todo estaba bien y que Alice no había tenido ni una visión. Edward me dejo en mi casa y luego subió por la ventana a mi habitación. Salude a Charlie y me prepare un sándwich, subí a mi habitación y Edward me esperaba acostado en la cama, me recosté junto a él y el inevitable tema llego.

- Bella, por favor, piensa en que no es lo mejor para ti ser como yo.

- Edward, ya basta, sabes que en algún momento pasara, yo sé su secreto y los Vulturis saben que lo sé, me tendrán que transformar o matar, ¿Qué prefieres?

- Sabes que prefiero que te transformes antes de vivir sin ti- dijo molesto- pero no soporto la idea de condenar tu alma.

- Ya está dicho, por favor cálmate, quiero que seas tú quien me cambie, solo eres tu Edward- dije besándolo.

Nos quedamos largo rato hablando sobre el futuro, mi transformación, la boda. Edward quería transformarme luego de la boda y por mi seguridad prefería que hiciéramos el amor luego de la transformación, pero yo me negué. Quería tener todas las experiencias humanas posibles, no me importaba cuan doloroso sea, no me quería privar de nada. El tema más complicado era anunciárselo a Charlie, no creo que se lo tome tan bien, no por el hecho de que sea Edward, sino por el hecho de que era muy joven para casarme. Por otro lado, si casarme era la condición a convertirme, deseaba hacerlo cuanto antes, no quería cumplir los 19 años.

Transcurrieron los días tranquilamente, todas las noches Edward me visitaba y se quedaba hasta la mañana del día siguiente, por la tarde solía ir a la reserva a visitar a Jacob o iba a la mansión con Edward. Salía de compras con Alice, y cuando nadie se hallaba cerca mantenía discretas conversaciones con Jasper, todo iba bien, pero claro, nada puede ser perfecto.

Acorde con Jasper encontrarnos en el bosque detrás de mi casa, Edward apenas se había ido de mi casa, asique no lo vería en un par de horas. Me quede esperándolo unos minutos y llego haciéndose notar soplándome la nuca. Gire a verlo y nos abrazamos de inmediato, él no dudo ni un segundo en darme un beso, yo no dude ni un segundo en dejarme llevar.

- Ven Bella, iremos a un lugar más tranquilo, a la colina donde invade el sol- dijo serio tomándome la mano para luego sonreír.

Llegamos en cuestión de minutos, me recosté junto a él en la hierba y miraba como el sol hacia brillar su pálida piel. Comencé a acariciar su cabello pero él bajo mi mano, y apoyándose de costado hacia mí me dijo...

- Rompiste una regla- sonriéndome.

- ¿Qué yo qué?- dije incrédula.

- No es nada, supongo que es algo que ambos tendremos que pasar e ignorar... es solo que me molesta verte con Edward tan... tan melosos- dijo con una mueca de disgusto.

- ¿perdón? Tu y Alice son mucho más melosos, además yo también te veo con ella y no me agrada- dije haciéndome la enfadada, que no resulto por mucho tiempo porque me invadió un ataque de risa provocado por él- basta Jasper, esto es peor que las cosquillas- dije riendo.

- Es que eres tan hermosa Bella- dijo tomando mi rostro y aliviando la risa- ¿Cómo es que me convertí en esto? Jamás creí que fuera posible desear tanto a alguien como te deseo a ti Isabella- dijo cerrando sus ojos y aspirando el aroma de mi cuello.

- ¿Jasper, estas bien?- pregunte un poco temerosa.

- Jamás te haría daño- musito él, para luego darme un tierno beso en el cuello e ir bajando hasta mi clavícula, apoyándose de a poco sobre mi y frenando de golpe para contemplarme- eres tan ordinaria y aun así tan única, tu belleza es irreal- dijo y beso mis labios con un fuerte impulso que no disminuyo.

No podría controlarme mucho tiempo si me seguía besando de esa manera, comencé a acariciar su pecho y su espalda, a él pareció agradarle porque ronroneo en mi oído mordisqueándomelo. Arranco mi remera en un segundo y yo imite su acción sacándole su camisa, no sabía hasta donde llegaríamos, pero estaba dispuesta a seguirlo. Comenzó a darme besos por todo el cuerpo hasta llegar a mi ombligo, con una mano acaricio mi entrepierna y con la otra me hacia suaves caricias por mi cuerpo, yo acariciaba sus hombros y su torso marmóreo, sin saber mucho que hacer, puesto que era completamente inexperta, pero sus caricias me encendían poco a poco e involuntariamente salió un gemido de mi. Jasper sonrió y desabotono mi jean y con una mirada picara me hizo saber que lo bajaría. "espera, dijiste que no pasaría nada..." comente confundida. "Tranquila, solo quiero que disfrutes".

Deje que me tomara y haga lo que quiera con mi cuerpo, él siguió besando mi cuerpo hasta llegar al borde de mis bragas, cuales fueron arrancadas delicadamente con los dientes de Jasper. Supe lo que estaba por hace y me sentí totalmente excitada y nerviosa, él pareció notarlo pero no le dio mucha importancia, solo siguió acariciando mi entrada para luego darle un beso a mi clítoris. Se sintió electricidad pura, con su lengua fría comenzó a lamer mi clítoris y mis pliegues, lamia todo de una sola vez y succionaba dando pequeño besos, se sentía magnifico y exótico. Mi sexo completamente húmedo y caliente contra su frialdad era irreal y genial. Con su lengua realmente hacia maravillas, la introdujo en mi entrada y con su mano libre acariciaba mi clítoris dándome pequeños pellizcos, eso y aumentando la velocidad de sus lamidas lograron que acabé en un maravilloso orgasmo. Fue la primera vez que sentí algo así. Se sentía tan bien, que deseaba que no acabé nunca, pero el fin llego, e inmediatamente también la culpa. Jasper me envió una ola de calma y mejore un poco.

- Nunca sentí algo así- dije mordiéndome el labio y de seguro sonrojada por la excitación.

- Me agrada ser el primero en probar tu dulce néctar, Bella, eres mejor de lo que creía- dijo y beso mis labios, yo gire sobre él para quedar arriba y tener el control, continuamos besándonos y sin que pudiera evitarlo baje su bóxer con mis tímidas manos. Nuestros sexos se tocaron y crearon chispas entre nosotros, lo único que deseaba era poder tenerlo dentro de mí pero sabía que él no me dejaría. Comencé a acariciar su pene que era realmente poderoso y al contrario de lo que creí, no me dio ninguna impresión, me encanto verlo y verlo a él tan dispuesto. Jasper alzo una ceja al ver como yo lo contemplaba y una risita salió de él. "¿Qué piensas hacer Bella?" ignore su pregunta y comencé a besarlo y a masturbarlo, no sabía bien lo que hacía, pero suponía que era lo correcto porque él comenzó a acariciar mi espalda con fuerza y parecía estar volviéndose loco de placer. Aumente la velocidad hasta que comenzó a salir un liquido blanco que mojo mi mano y no dude en lamerme la mano frente a él. El sabor era nuevo para mí, no era mi favorito, lo admito, pero tampoco era completamente desagradable, lo volvería a probar todas las veces que fuera necesario. Jasper se rio de mi hazaña y me abrazo con ternura acariciándome el cabello.

Cuando estuve ya en casa, me bañe y me acosté en la cama, recordando todo lo que sucedió en el día, y una pequeña ola de emoción y ansiedad llego a mí, me encanto haber hecho eso con Jasper, y quería hacerlo muchas veces más. Jasper era tan bellos, tan hombre, tan complicado e histérico pero a la vez tan sencillo y generoso. Sus palabras podían ser las más hirientes, pero cuando te dedicaba palabras de amor eran las más hermosas oídas jamás... tal vez solo alguien le ganaba en eso, y ese alguien era Edward.

Tal vez yo era demasiado poco y débil para tener a mi lado a Edward, el amor de mi vida, el ser mas magnifico jamás conocido, y también a Jasper, su hermano, pura pasión con algo de amor oculto. Yo jamás admitiría que florecía en mi amor por Jasper, porque jamás sería suficiente para abandonar a Edward, pero aunque me aterrorizaba, estaba enamorándome de Jasper.

Edward paso la noche conmigo como siempre y la tarde siguiente fue a visitar a Jacob en la reserva. Este me atendió muy amablemente, pero en cambio, quien me venía evitando desde hace unos días era Set.

- ¿Sabes si le pasa algo a Set?- pregunte mientras comíamos unas pizzas en el taller de Jacob.

- Mmm no, pubertad supongo ¿Por qué?

- No lo sé, desde que me cuido a mí en la casa de los Cullen no me ha vuelto hablar, tampoco lo veo siempre, creo que me está evitando- dije preocupada.

- Mira Bells, es un adolescente- dijo como si él fuera un sabio anciano- no le prestes atención, tal vez se halla enamorado de ti- dijo riendo.

- Cállate Jake- dije rodando los ojos.

Note a Set cruzar hacia la casa y lo seguí, tomándolo por sorpresa.

- ¡Bella!- grito exaltado Set.

- Ni que fuera un fantasma- dije con mal humor- ¿Por qué me evitas, crees que no me doy cuenta?

- Lo siento Bells, creí que era lo mejor- dijo y continuo caminando.

- Espera- dije tomándolo nuevamente del brazo- ¿lo mejor para qué?

- Para no entrometerme entre tú y Jasper- soltó de una vez.

- ¿Jasper? Que... ¿Qué dices?- pregunte sin entender muy bien.

- Bells, no necesito que me des explicaciones a mí, solo me quiero mantener alejado de todos y de ti, para no tener algún pensamiento inoportuno y que alguien los escuche.

- ¿A qué te refieres Set?- pregunte intranquila.

- No diré nada Bells, pero no creas que soy un niño tonto, vi cosas, escuches y sentí cosas cuando estuve cuidándote aquel día de la batalla. Tú y Jasper... asunto de ustedes, pero te recomiendo que sean más cautelosos- dijo y se marcho, como todo un hombre, sorprendiéndome la madures de Set. Y ahora, ¿Qué pasaría? ¿se lo debía contar a Jasper?

PERDON, se que me tarde un monton en actualizar, con la universidad los tiempos son limitados, muchas gracias por sus comentarios, em encanta que les guste! quiero decirles que este fic es corto, va a tener al rededor de 10 capitulos, o un poco mas, pero no tanto.. de todas maneras voy a tratar de hacerlos cada vez mas largos! besos y gracias! :D