Wiiiii, lo logré! Perdonen la tardanza, acá esta el nuevo cáp. Discúlpenme! No crean que me gusta hacerme rogar, es que realmente no he tenido tiempo TT-TT, tuve algunos problemas con la escuela, nada de notas, sólo cansancio. Gracias a todos los que leen este fic y dejan reviews! Me alientan a seguir escribiendo nyooo!

Bueno, sin retrasarlo más acá los dejo con el cáp .


El ser perfecto Cáp. 7

Lentamente comenzó a volver en si, todo estaba oscuro.

¨ ¿Estaré muerto?... naaah, no estoy muerto, sino tendría enfrente a la teniente en minifalda recibiéndome con los brazos abiertos… bien Mustang, trata de controlar tus pensamientos, no es momento de esas cosas ¨

La cabeza le dolía, sentía como si esta fuese a estallar. Lentamente sus recuerdos fueron llegando poco a poco.

¨ Es cierto, Riza! Se la llevaron y no pude hacer nada…como siempre, realmente soy un inútil ¨ Se rió mentalmente. Aunque no lo quisiera admitir muchas veces se había sentido así, en Ishbal, cuando ocurrió el asunto con Hughes o cuando fue destituido de su cargo y enviado a las montañas. Odiaba ese sentimiento y que su cerebro lo remarcara le hacía acordar mucho más a Riza, es como si una parte de ella estuviese siempre presente en su mente, generalmente era la parte que lo reprendía cuando no hacía su trabajo y la teniente no estaba.

Repentinamente se dio cuenta de algo peculiar. Algo o alguien estaba arrastrando su cuerpo por el suelo agarrándolo del cuello de la camisa. Comenzó a moverse, recuperando la movilidad de su cuerpo poco a poco, y lo que sea que lo estaba arrastrando dejo de avanzar.

Estaban en una parte del túnel donde entraba un poco de luz, vagamente pudo distinguir la silueta de un lobo que sentado frente a él lo miraba.

- Veo que despertó señor-

- ¿Eres Ithil, no?-

- Si señor – respondió tranquilamente la loba mientras se acostaba en el suelo

- ¿Qué ha pasado?- Preguntó Roy, deseaba saber al menos donde se encontraban.

- Luego de que parte del túnel se derrumbó, lo busqué bajo los escombros, discúlpeme si tuve que arrastrarlo, es que tengo una pata herida y no podría haber soportado su peso-

- No, esta bien, gracias por sacarme de ahí ¿Dónde estamos ahora?-

- Ahora estamos bajo la ciudad de Central, exactamente debajo de las ruinas del laboratorio 5, donde se encuentra la señorita Elizabeth –

Roy se levantó rápidamente, y se dirigió hacia una de las paredes donde había una roca que sobresalía, se paro sobre ella y justo cuando estaba por llegar al techo Ithil lo agarró de atrás y lo bajo

- Se puede saber que estas haciendo!-

- Le hago la misma pregunta señor-

- ¿Que no es obvio? Voy a salvar a Riza de esa tal Elizabeth! Y tú deberías seguirme, tu ama se encuentra también allá arriba, no es cierto! –

-En eso tiene razón, el problema es que en el estado en que estamos no duraríamos ni cinco minutos. Aparte al igual que usted la señorita Elizabeth es bastante impulsiva, cualquier movimiento en falso que hagamos y el ama y la señorita Riza pueden desaparecer. Tengo órdenes de ayudarlo, algún lugar donde podamos conseguir refuerzos? –

- Muy bien, creo que ya tengo un plan, pero primero tenemos que salir de acá –

- La pared de la izquierda nos lleva directamente hacia la cárcel -

- Bien, eso ayuda mucho –

Mustang se dirigió hacia esa pared y tomando un truco que había aprendido de cierto alquimista enano comenzó a dibujar un círculo de transmutación.

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Abrió los ojos y comenzó a tratar de enfocar la mirada. Se preguntó si Roy se encontraba bien, seguramente, las quimeras no lograría pasar ese muro. Rápidamente reconoció el lugar, se encontraba en el laboratorio 5. ¿Por qué siempre elegían ese lugar para usarlo de cuartel? Las cosas se repiten. Todo el lugar se encontraba en ruinas desde el último incidente con los Elrics. Trató de moverse pero no pudo. Se encontraba inmovilizada en una especie de cruz, y sintió que algo le recorría el cuerpo. Una serpiente enorme la rodeaba de abajo a arriba y la miraba a los ojos fijamente, la impotencia que sentía estaba comenzando a ponerla nerviosa, hasta que escucho una voz familiar.

- Yo que vos no me movería hermana -

Anna se encontraba junto a ella en la misma situación, por lo visto ya estaba acostumbrada a la presencia del reptil rodeando su cuerpo.

- Esa zorra de Elizabeth con sus inventos raros. Ya he tratado de cortar a estas ¨ cadenas ¨ pero es imposible, si tratas de hacerle daño al animal, este te morderá el cuello y comenzará a extraerte la vida poco a poco. -

- Bien, no creo que haya sacado su aspecto sádico de papá ¿verdad?-

Al ver a Anna logró tranquilizarse y se permitió hacer ese comentario fuera de lugar para relajarse un poco. No supuso que la aludida estaría escuchando detrás de ellas.

- No realmente mamá era la sádica. Era una persona cruel y despiadada, o eso les hizo creer papá, malditas consentidas. –

Saliendo de las sombras apareció por fin la cazadora que las persiguió durante todo ese tiempo. Era una mujer de aproximadamente treinta años, cabellos negros y ojos rojos. Su mirada demostraba todo el rencor que sentía hacia las dos hermanas por ser diferentes y por haberle arruinado su vida, hablando , claro, desde su punto de vista.

- ¨ Veo que entendiste es mecanismo de la serpiente muy bien Anna. Exactamente, si tratan de hacerle daño les morderá el cuello y le extraerá la vida lenta y dolorosamente, MUY lenta y dolorosamente…aaah como me encanta ver sufrir a la gente, en especial a ustedes. ¨-

¨ Esta mujer esta realmente loca ¨- pensó Riza - ¨ Tengo que encontrar una manera de salir de acá, si llega a cumplir su propósito este mundo esta perdido, por qué no podré tener una vida normal como el resto de la gente! ¨

- ¿Que tenemos acá? Si es la menor, Riza. Tenía muchos deseos de conocerte niña. – Tomó su barbilla con firmeza y le clavó su mirada. La teniente le mantuvo la mirada sin el menor esfuerzo – Parece que tienes una vida muy agitada, no es así cariño? Uno de esos amores prohibidos que nunca funcionan y siempre te dejan con el corazón roto jejejeje.

- Roy nunca haría eso – respondió serenamente.

- A, sí? Entonces cómo es que no ha venido a rescatarte?- Le dijo dulcemente Eli.

- Eso es por que tus quimeras lo sepultaron bajo kilos de tierra, estúpida! Ahora deja de decir sandeces y terminemos con esta charla! – Gritó Anna harta de escuchar las boberías de su media hermana.

- Lamentablemente tendrán que escuchar mis ¨ sandeces ¨ por que no se van a ir de este lugar –

- Eso es lo que tú crees – Aprovechando que la serpiente se había aflojado hizo un ademán con su mano para agarrar una de sus pistolas, pero Elizabeth fue más rápida. Se acercó rápidamente a ella y la golpeó en el estómago, justo donde la quimera había clavado sus garras. La herida, que había comenzado a cerrase, volvió a sangrar. Olvidándose de todo intento de escape Riza pegó un grito de dolor. El reptil volvió a sostenerla fuertemente y ya no pudo moverse, estaba perdiendo demasiada sangre.

- Bien ahora no se cómo van a hacer para salir de esta chicas – Elizabeth las miró con una mueca burlona en el rostro.

- Gracias Riza, ahora sé lo que no tengo que tratar de hacer – le dijo Anna a su hermana menor quien estaba medio muerta.

- De nada Anna – le respondió esta con el sarcasmo que parecía caracterizar a esa familia.

- ¿Bien, sigamos con las boberías, que planeas hacer con nosotras Eli? – La hermana asesina se dirigió a su captora.

- Ah! Nada fuera de lo normal. Un poco de tortura mental, física. La verdad podría sacarles la energía que necesito para crear al ser perfecto, sacrificarlo y tener la piedra filosofal, cómo hice con papá y su odiosa madre chicas. Pero me daría más gusto verlas sufrir un poco más, así que esperaré hasta que llegue Roy Mustang. Lo mato frente a Riza, uso su energía para la piedra, luego se las extraigo a ustedes y hago lo que se hacer mejor. ¿Qué les parece? -

- Enfermo como tu cerebro – respondió Anna

- Bien, dicho todo lo que tenía que decir me retiro – La enferma se metió en la oscuridad nuevamente y desapareció del cuarto.

- ¿Realmente esta enferma no es así Riza? –

- ….. –

- ¿Riza?-

- …… -

- Qué poco aguante –

- ¨ Maldición, esto no puede estar resultando así, siento como se me escapa la vida poco a poco, nunca quise llegar a esto. Espero que Elizabeth no cumpla sus palabras …. Roy… donde estas? ¨-

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- ¿Señor, podría saber a donde vamos? Y¿porqué esta desmayando a todos los guarda cárceles? – preguntó la loba siguiendo a Roy por los pasillos oscuros de la cárcel mientras este, sigilosamente agarraba desprevenidos a los cuidadores.

- Creí que tenían más cerebro ustedes quimeras, vine a buscar refuerzos. Con respecto a los cuidadores, me esta buscando todo el país, es obvio que no me tienen que atrapar criatura poco pensante! – La verdad que no estaba enojado con Ithil, la pobre loba lo había ayudado un montón, pero la situación lo comenzaba a poner nervioso. Sabía que no se podría enfrentar a una copia de él mismo con su poder aumentado, más allá del orgullo, sabía que de eso dependía la vida de Riza. Solo necesitaba un poco de suerte y esa ¨ suerte ¨ estaba encerrada en alguna de las celdas.

- ¿Eso lo sé señor, pero por qué no me lo dijo antes? Una simple mordida en el cuello y esa gente no molestaría más. – respondió Ithil, a quien le estaba agarrando el hambre y la idea no le pintaba nada mal.

- Realmente no puedes controlar tu instinto asesino verdad? – dijo el alquimista sudando

- Es que tengo hambre! – aulló tristemente la loba.

- Ya te llegará la cena, además con que ejercito me voy a quedar cuando llegue a ser fhurer si la mitad esta en tu estómago?-

- Eso es muy presuntuoso jefe –

- Por fin llegamos! – Roy paró frente a una de las celdas. En ella se encontraba quien le había respondido a su osado comentario. Jean Havoc se encontraba sentado en mitad de la celda, tenía un estado deplorable, seguramente era por que se le habían acabado los cigarrillos. Alrededor de él Breda, Farman, Fury, Ross, Bloch, Armstrong y el abuelo de Riza, el general Gumman, quienes dormitaban pacíficamente y se veían bastante bien. Definitivamente lo que le había hecho mal a Havoc era la falta de su vicio preferido.

- Muy bien, despierten todos! –

- Coronel!- el grito fue general, todos los bellos durmientes se encontraban sorprendidos de la aparición de Mustang. Inmediatamente lo bombardearon a preguntas y comentarios.

- Coronel, esta bien? –

- Qué ha pasado, por qué nos encerraron?-

- Por qué lo han acusado ? –

- Sabía que vendría a rescatarnos, esta técnica de confianza ha pasado de generación en generación en los Armstrong -

- Necesito FUMAR! –

- ah…AH! Un pe-perro ENORME! –

- Donde esta mi nieta? – El tono de preocupación del General recordó a Roy que tenían poco tiempo. Debía sacarlos de ahí e ir a rescatar a Riza antes de que fuera demasiado tarde.

- Si, estoy bien. Los encerraron por creer que estaban aliados con migo. Me acusaron falsamente. Err.…. Gracias Armstrong…creo. No me importa Havoc, eso no es prioridad en el momento. Breda, eso un lobo, no molestes. General, fue todo mi culpa, primero tengo que sacarlos de acá, después les explicaré todo –

- Mi técnica de abrir celdas no ha funcionado, es una pena por que ha pasado de generación en generación…-

- Si, si, Armstrong, no hay tiempo – Roy se acercó y estudió las bisagras de la celda. –Bien, por cómo están hechas solo pueden abrirse desde afuera con mucha fuerza y parece que son a prueba de alquimia –

- Y como haremos? –

- Por suerte yo tengo un par de colmillos fuertes que están dispuestos a ayudarme, no es así Ithil? –

- Si señor- respondió la loba, hacía mucho tiempo que no usaba sus colmillos para hacer fuerza, pero eso no la desalentaba.

- Bien Ithil, ahí tenés carne fresca! -

La quimera comenzó a acercarse lentamente preparando sus dientes.

- Coronel, no estará hablando en serio, verdad? –

- Fue sólo una broma Breda – respondió el coronel cansinamente

- Pe-pero, me esta mirando y se esta relamiendo –

- Es sólo tu imaginación –

- Pero va a sal-sal-saltar! AH! MAMÁ, ESTA SALTANDO! –

La loba ágilmente atacó… las bisagras obviamente. Las destrozó y la puerta de la celda se abrió. Salieron todos tranquilamente meno Breda, quien necesitaría 30 años de psicólogo.

- Muy bien, ahora que están afuera tenemos que refugiarnos, les explicaré todo cuando estemos a salvo –

El grupo comenzó a correr hacía donde se encontraba la abertura del túnel. Roy volvió a cerrar el agujero en la pared, los guarda cárceles tardarían años en descubrir lo que pasó…


Bien, ese fue el cáp, estas promesas se hacen muchos y no se cuantas de ellas se cumplen, pero, PROMETO ACTUALIZAR PRONTO! Además tengo pensada la continuación de esta historia, y cuando me den la laptop que pedí voy a poder seguirla en cualquier parte sin ningún problema, muajajajaja, no se libraran de mi tan fácilmente.

Mucha suerte!

Riza