Traducción autorizada por just-an-artist-pl
¡Así que esta es la última parte y quiero agradecerles a todos por los adorables comentarios! Ayuda demasiado obtener comentarios, así sé lo que quieren, que les gusta y si lo estoy haciendo bien o no. ¡Estoy pensando en escribir más sobre ellos pero está en que si ustedes quieren leer más! ¡Díganme lo que piensan! Ahora, disfruten esta última parte ;)
Parte 7. Juntos
Blaine realmente amaba a sus padres. Además en realidad le agradaba Burt Hummel. Pero no le gustaba que estuviera en torno a ellos. Era su cockblock* personal, la única cosa que lo ponía verdaderamente incómodo para no ir más lejos, más que sólo besar y tocar a Kurt y cada vez que quería más se frustraba porque simplemente no podía hacerlo cuando sabía que había otras personas en la casa. ¿Y afuera? De ninguna manera. Alguien podría atraparlos, o peor, atraparlos, llamar a la policía y sentirse ofendido porque dos chicos se besuqueaban a la luz del día en Ohio. No necesitaba decirle a Kurt cuando parar, él sólo sentía lo en la manera que el cuerpo de Blaine se congelaba o alejaba la cabeza para dejar de besar a Kurt. Lo sabía sin una palabra y se detenía inmediatamente, simplemente sosteniendo a Blaine cerca y susurrando que estaba bien, que iba a esperar, que no necesitaban hacer nada en absoluto. Si, su novio era la persona más asombrosa del planeta. No sólo se veía hermoso y hacía a los hombres y a las mujeres jadear cuando pasaba, era además una persona tan humilde, inteligente, comprensiva y amorosa. Sino que también se defendía a sí mismo y a Blaine. Era perfecto, para Blaine era perfecto. Incluso sus defectos, sobre todo sus defectos lo hacían perfecto. Hasta ahora Blaine pensaba que Kurt era impecable, pero tenía defectos que lo hacían simplemente más real, más humano y más adorable. Como que siempre solía mantener su ropa limpia y ordenada o cuando pedía algo y chasqueaba los dedos – sí que era molesto, pero así era Kurt. Cada fallo, cada cosa hermosa, cada hábito, Blaine los amaba todos. Y Kurt le correspondía en todo.
Nunca llamó a Blaine un nerd, nunca se reía de sus corbatines, nunca parecía estar molesto cuando comenzaba a hablar de sus libros favoritos, series o personajes. Incluso si Blaine le molestaba, Kurt probablemente no lo diría y simplemente lo vería ser feliz. Porque eso es lo que quería, ¿no? Que Blaine sea feliz y ser feliz él mismo.
Pero al igual que cada relación de ensueño llegaría un momento en que ambos dejaran este país de las maravillas de color rosa y colapsaran. Sucedió cuando discutieron de la fiesta que Rick estuvo hablando. Y fue Blaine quien comenzó la discusión. Sólo quedaban tres semanas de sus vacaciones de verano y para el final de la semana sus padres saldrían de su casa para su viaje a California. Dos semanas enteras sin ellos. Dos semanas en que podría hacer lo que tanto quería compartir con Kurt. En realidad lo planeó este sábado, justo después de que sus padres se hubieran ido.
―¿Por qué siquiera vas a allí? Dijiste que no te importaba lo que piensan y que tú y yo importamos más que ninguno ―Blaine habló y se sorprendió de lo fuerte que podía ser. Bueno, no era tan fuerte, pero si todavía más fuerte que de costumbre.
―No me importa lo que piensen sobre nosotros. Aun así son mis amigos y es una tradición para nosotros ir y te lo dije, puedes venir conmigo ―Kurt dijo mientras se sentaba en la cama de Blaine.
―Sabes que no soy como ellos y no me sentiría cómodo ahí. Se reirán de mí y me trataran como… como basura.
Tal vez fue injusto de Blaine pedir a Kurt no ir allí. Pero también fue desleal por parte de Kurt pedirle ir allí con él. Sabía exactamente lo que Blaine pensaba de esas personas y también sabía lo que ellos pensaban de él. Así que, por qué siquiera le surgió la idea de que Kurt debería ir allí con él.
―No permitiré que pase, Blaine, y muchos de ellos te aceptaran tal y como eres.
Miró a Kurt y su novio le devolvió la mirada, sin decir mucho por medio de su mirada, pero tratando probablemente de profundizar en la cabeza de Blaine.
―No voy a beber, o chismear o hacer cualquiera de las cosas que hacen. No iré ahí y no quiero… no entiendo por qué vas allí cuando en realidad no te gusta todo de esto de ser popular.
Kurt suspiró y miró a Blaine como algo dolido―: No tiene nada que ver con ser popular o no. Es vivir, Blaine. Simplemente vivir y hacer experiencias.
―¿Así que me dices que te gusta beber, emborracharte y chismear? Y, no lo sé, ¿hacer todas las cosas que los adolescentes hacen y ponerte en riesgo?
―¿Riesgo? ¿De qué estás hablando?
Tal vez era porque había estado viendo demasiadas veces Queer As Folk, o quizás era porque tenía una muy gran imaginación, pero estaba asustado de que Kurt haría algo estúpido como tomar drogas, beber y conducir, pelearse con alguien. Todas esas cosas que sabía Kurt nunca harían. No, pero estaba simplemente triste y un poco decepcionado. Quería este fin de semana para estar sólo ellos, para hacer lo que quería hacer con su novio durante los últimos días.
―No importa ―Blaine dijo, y se fue a su estantería, tomó la caja del DVD de Doctor Who.
―¿Piensas que haré algo estúpido?
Blaine no dijo nada, sólo se mantuvo ocupado con la elección de un DVD y lo puso en su reproductor y encendió el televisor.
―¿No confías en mí?
―No, Kurt. Confío en ti. Pero no que vayas allí.
Se dio la vuelta, mirando a su novio y al ver la mirada de curiosidad, y a la vez también herida. No, maldita sea, no quiere que eso suceda. Era un error alejar a Kurt de sus amigos pero también quería que este fin de semana sea especial. Especial para los dos.
―Blaine. Deberías venir conmigo y ver que no es tan malo. Me gustaría mostrarles cuan especial eres y cuan asombroso eres. No tenemos que estar allí por mucho tiempo. Sólo una o dos horas. ―Sintió la mano de Kurt en su hombro, sintió cómo se acercó y, por primera vez en mucho tiempo se encogió de hombros lejos de su toque y miró hacia otro lado.
―No. Ve si quieres. Yo no lo haré.
Segundos pasaban, segundos de silencio y luego Kurt salió de su habitación y, por primera vez desde que estaba con Kurt, Blaine sintió como su corazón podría romperse en cualquier momento.
Quizás estaba exagerando pero estaba realmente herido de que Kurt decidiera ir a ese lugar donde él verdaderamente no quería estar y además esperaba que Blaine lo acompañara a pesar que sabía cuánto le desagradaba a Blaine esta clase de cosas. No se llamaron o mandaron mensajes. Nada y la noche de viernes, cuando estaba sentado en su cama y mirando el primer episodio de Doctor Who temporada 4 se encontró sonriendo acerca de Donna. Era la primera vez que sonreía de verdad en días. Por supuesto que su madre notó que algo pasó pero Blaine simplemente dijo que era un malentendido entre Kurt y él. Y solamente era eso. Estaba mal que Blaine no le dijo a Kurt lo que había en su mente pero también estaba mal de Kurt querer que él fuera a esa fiesta. No le agradaban esos chicos y seguro que no quería estar cerca de ellos.
La mañana del sábado se encontró con Mercedes que intentó distraerlo. Habló sobre Sam y como habían comenzado a salir pero que ella no pensaba que iban a estar juntos, ya que no se sentía bien en ese momento. Asintió con la cabeza y estuvo de acuerdo en todo lo que dijo hasta que ella notó que Blaine no estaba con ella―. ¿Qué está pasando, Blaine?
―¿Huh?
Se le acercó, lo tomó de la barbilla y mirándole a los ojos que todavía estaban un poco aguados y cansados de lo que había llorado la noche anterior.
―¿Kurt y tú están bien?
―¿Por qué estás preguntando?
Ella le dedicó una amplia sonrisa, frotándole el pelo gelificado y Blaine se quejó sobre esto.
―Porque desde que Kurt y tú están juntos nunca has estado tan triste.
Uh… bien quizás era un poco obvio. Blaine suspiró, empujó las gafas en su nariz y se encogió de hombros. Sólo tomaría una llamada, un mensaje y todo estaría bien nuevamente, ¿cierto? Sólo tenía que explicarse y Kurt entendería, ¿verdad? ¿Pero qué si no? ¿Qué si cambió de idea? ¿Quién sabía de qué estaba hablando cuando no estaba cerca de Blaine y quién sabía si sus amigos lo convencieron de que Blaine era malo para él? ¿Huh? No… no, esto no era verdad. Confiaba en Kurt, realmente lo hacía. Su novio tenía su propia mente, sus propios ojos y opinión y nunca escucharía a cualquier persona, siempre y cuando se sentía bien.
―Va a ir a una fiesta con sus 'amigos' y no quiero que vaya. Pero dijo que quería que yo fuera con él pero no puedo. No me agradan. Quiero decir, Puck está bien pero los otros son extraños.
―Oh, Blaine ―ella lo tranquilizó y le frotó la espalda―: Esto es sólo algo que esos chicos populares hacen, ¿sabes?
―Lo sé. Sé que porque es popular tiene que hacer algunas cosas. ¡Pero es estúpido! No tienes que hacer nada de lo que ellos quieren. Es sólo una estúpida regla que existente en el instituto.
Las personas siempre decían que eres esto y eso que tienes que hacer esto y eso. Como él era un nerd entonces tenía que estar con los nerds y perdedores de la escuela. Y puesto que Kurt era popular que tenía que estar allí para cualquiera y siempre ser el mejor en lo que estaba haciendo. Todo esto era simplemente estúpido e injusto y la vida eventualmente dejaría de ser así. Un día ya no sería el nerd y Kurt dejaría de ser popular.
―Deberías llamarlo, Blaine.
Pero Blaine no quería. Al final ellos eran amigos de Kurt durante casi cuatro años y no le podía decir que no vaya allí de nuevo. Fue un error al principio e incorrecto que no le dijo la verdad y ahora las cosas estaban aún más difíciles. En realidad planeaba tener una cena agradable con Kurt, tal vez cocinar juntos, ver una película y luego se irían a dormir en casa de Blaine por primera vez en su historia y Blaine estaría tan cómodo que estaba dispuesto a hacer más con su novio. Siempre estaban tan cerca de dar el siguiente paso, pero siempre Blaine se detenía cada vez cuando sentía lo cerca que estaba. Nunca se corrió frente a Kurt y nunca lo vio desnudo, pero quería. Mucho.
―Tal vez…
Más tarde, cuando estuvo de regreso en casa otra vez se reunió con sus padres en el corredor con sus cosas ya embaladas y listos para salir de la casa en cualquier momento. Exhausto se pasó la mano por el pelo y vio la enorme sonrisa de su madre.
―Cielo, estamos a punto de salir. Te he dejado suficiente dinero en la taza de costumbre en la cocina y pase lo que pase, nos llamas, ¿vale?
―Sí, mamá.
Luego se acercó a él, lo abrazó y le sonrió a su hijo con los ojos enormes y todavía esa amplia sonrisa en su rostro―: Y cuídate, ¿de acuerdo? Afortunadamente, no puedes quedar embarazado o Kurt.
―¡Mamá! ―Blaine gimió y su rostro se volvió rojo oscuro.
Ella se rió como si pensara que esto era algo muy divertido, pero no lo era. No para Blaine.
―Sé que estarán bien. Kurt es un buen chico.
Blaine asintió y vio a su padre que lleva sus maletas y luego ambos se salieron de la casa y Blaine estuvo solo. Solo en una casa enorme con tantas cosas con las que solía divertirse, con las que solía pasar su tiempo pero lo único que podía pensar es que podía hacer todas estas cosas junto con su novio. Se fue a la cocina, puso una pizza en el horno y se fue a su habitación para cambiarse el pijama. Pijama de Harry Potter - con pequeñas snitch doradas - Kurt la compró la semana pasada. Incluso se compró un par y Blaine nunca olvidaría lo feliz que le hizo. Había incluso más recuerdos felices, tantos que hacían que el corazón de Blaine pesara y él mismo peleó consigo sobre escribir a Kurt o no. Eran casi las 21:00 y Kurt probablemente ya estaba en esa estúpida fiesta con toda esa gente estúpida. Sacó la pizza del horno y se fue a su habitación, comenzó el DVD de Doctor Who y se puso cómodo en su cama. Todavía quedaba el último libro de Harry Potter que querían leer juntos y luego querían ver las películas, pero eso sería después… ¿o quizás nunca? ¿Qué pasa si se había terminado su relación? ¿Y si rompieron y no tenía ni idea? No, Kurt nunca rompería con él de esta manera y Blaine no lo haría de esa manera tampoco. Nunca. Sintiendo cómo la cabeza le comenzó a doler, se quitó las gafas, tomó un trozo de su pizza y empezó a comer y ver el episodio sobre Ood, Donna y el Doctor. Poco a poco se metió en el episodio, disfrutándolo, pero entonces su teléfono vibró y quería apostar a que se trataba de un mensaje de su madre y algunos comentarios acerca de ellos teniendo relaciones sexuales. Pero Blaine parpadeó cuando vio el familiar nombre que no esperaba.
Kurt 9:21pm:
Supongo que aun estás enojado conmigo, ¿cierto?
Blaine leyó el mensaje muchas veces, alejó el teléfono, lo tomó de vuelta y luego cedió, respondiendo. ¿A quién quería engañar? No podía ignorar un mensaje de Kurt.
Blaine 9:29pm:
No estoy enojado contigo. No puedo.
Kurt 9:30pm:
¿Puedo verte?
Blaine 9:31pm:
Te dije que no voy a ir allí.
Kurt 9:33pm:
No, no allí. Estoy en tu puerta principal.
¿Huh? Blaine miró a su ventana, tratando de ver algo, pero no podía ver nada.
Kurt 9:35pm:
¿Quieres verme?
Sin ninguna vacilación, saltó de su cama, salió de su habitación por el pasillo y abrió la puerta principal. Allí estaba él, con ropa casual, una maleta en la mano y sonriendo tristemente mientras miraba a Blaine. Se sentía bien, era bueno verlo después de casi una semana sin ver a su novio. Al ver la maleta, sabiendas lo que significaba, toda su ira simplemente desaparecido.
―Tu mamá me llamó.
―Oh Dios ―Blaine gimió y Kurt se rió en voz baja.
―No te preocupes. Ella estaba preocupada de lo que estaba mal con nosotros. Y me dijeron que se irían… este fin de semana.
¡Oh Dios! Blaine le dijo a Kurt sobre lo incómodo que estaba besuqueándose con él, mientras que otros estaban alrededor, y ahora sabiendo que su madre llamó a Kurt para básicamente permitir que haga eso con su hijo… Blaine apretó la mano contra su cara y dio un paso a un lado para dejar que Kurt entrara.
―Ella es tan embarazosa, oh Dios mío.
―Ella está bien.
Después de un poco de respirar para calmarse volvió a mirar a Kurt y seguía viendo esa triste sonrisa y la preocupación en sus ojos. Oh, sí. Debía decir que no había realmente ninguna necesidad de nada. No, esta pelea era estúpida y por supuesto que tendrían más peleas, peleas grandes, peleas más pequeñas, pero en este momento esta pelea era una estupidez y realmente no quería eso. En dos semanas estarían de vuelta en la escuela y todo iba a cambiar para ellos. ¿Mejor o peor? Blaine no estaba seguro. Ahora, sin embargo, quería pasar tiempo con su novio y simplemente estar a solas con él. Con dos pasos rápidos se acercó, envolvió sus brazos alrededor de Kurt y se apretó contra su cuerpo, extrañando su esencia, extrañando su calor y estando más que feliz de tenerlo de vuelta.
―Lo siento.
―Lo siento también ―Kurt respondió y abrazó a Blaine de nuevo―: No debería haberte pedido ir allí conmigo.
―Y yo debí haberte dicho por qué estaba tan enojado.
Blaine se alejó, mirando a su novio y, finalmente, su sonrisa ya no era triste. Sus manos se deslizaron por la espalda de Kurt, a sus manos y se las tomó―: Quería tenerte aquí… conmigo. A solas.
No había nada más que Blaine tuviera que decir, porque Kurt entendió. Sus manos apretaron las de Blaine y sus ojos se enfocaron en ellas hasta que volvió a mirar a Blaine y le dio un pequeño beso.
― Es por eso que tengo mi maleta conmigo. Con mis pijamas y otras… cosas.
Blaine canturreó alegremente, sintiendo cómo se sonrojó, pero no le importó. Este momento, soñó acerca de esto por muchos días y nada podría arruinar esto para él.
―Dios ―susurró y besó de nuevo a Kurt.
Fueron a la habitación de Blaine, terminaron la pizza y vieron otro episodio de Doctor Who. Era sólo que Blaine no podía prestar mucha atención al episodio. Tomó a Kurt en sus brazos, besó la sien de vez en cuando y después de veinte minutos, incluso Kurt no podía prestar mucha atención a la televisión y volvió la cabeza del pecho de Blaine para que pudiera mirarlo con esa encantadora sonrisa que tenía para Blaine. Todo lo que Blaine podía hacer era sonreír de vuelta, tan contento y tan enamorado como su novio. Había algo así como orgullo que sentía de que Kurt no fuera a la fiesta, pero también un amor profundo, cálido y seguro por él. Es por eso que en realidad no se sentía inseguro o tímido. En realidad se sentía bastante confiado y quería que Kurt se sintiera así también.
―¿Quizás deberíamos bañarnos? ¿Juntos?
Y sin ninguna duda Blaine asintió y los dos se levantaron dejando su habitación para ir al baño. En su cabeza todo esto era bastante fácil. Se quitarían la ropa, entrarían a la ducha juntos y vería a su novio desnudo, por primera vez, y se enamoraría aún más de él. Incluso si era tan fácil de imaginar la realidad lo puso repentinamente nervioso, no ansiosos, no inseguro, pero sólo nervioso. Estar desnudo lo hacía vulnerable, hacía a Kurt vulnerable y los dos permitirían al otro ver y tocar lugares que sólo ellos conocían y nunca dejaron que nadie tocara. Sin embargo, si a alguien alguna vez le permitía tocarlo de esta manera, Blaine quería que Kurt fuera el primero. Necesitaba que Kurt fuera su primera vez.
―Ven aquí ―su novio dijo suavemente cuando él se paró frente a la ducha y Blaine simplemente lo hizo. Un dulce beso largo fue compartido y luego sintió cómo Kurt tomó las manos de Blaine, las guio hasta su camisa y le dio a entender, y comenzó a desnudarlo, mientras Kurt empezó a desvestir a Blaine. Con cada capa que se caía al suelo llegaba a ver más y más de la piel de su novio. Piel pálida, piel perfecta y se le hacía difícil respirar, tan difícilmente pensó que su confianza simplemente desapareciera y sus rodillas sedarían.
―Cierra los ojos ―susurró Kurt mientras apoyaba su frente contra la de Blaine y ambos cerraron sus ojos, aun desnudándose. Se sintió como mucho más tiempo hasta que Blaine estuvo desnudo, pero sabía que sólo pasaron unos segundos. Respiraron por la nariz, dejando que sus manos descansaran sobre los hombros del otro, y luego, lentamente, explorando las bajaron. Blaine iba desde los hombros desnudos de Kurt por sus brazos, sintiendo la cálida y suave piel bajo sus dedos, luego de vuelta hasta el pecho, hacia abajo sobre su vientre y no había vellos apenas en la piel, piel, piel y Kurt imitó su acción, sincronizado con Blaine. Se sentía tan claro, tan cerca, como si estuviera repleto bajo la piel de Blaine y trazando líneas sobre ella. Cálido, llena de marcas de amor y se llevó todas sus preocupaciones, todos sus pensamientos sobre si esto era correcto o incorrecto. Era correcto, muy correcto y cuando oyó a Kurt respirando Te amo, poco a poco abrió los ojos y se ahogó en el infinito azul y verde de los ojos de Kurt. Blaine lo dijo también y besó a su novio, presionando su cuerpo poco a poco en contra el de Kurt, sintiendo su pecho desnudo contra el suyo, sintiendo su piel toda en la suya y también su pene medio duro. Ni la vergüenza, ni la inseguridad estaban allí, sólo el amor, deseo y la sensación de seguridad. Entraron en la ducha, justo bajo del agua caliente y comenzaron a lavarse mutuamente entre besos lentos y manos explorando pero nunca tocando ahí abajo. No, se lavaron por si mismos allí y cuando terminaron, sus cuerpo cálidos, flexibles y húmedos caminaron de regreso a la habitación de Blaine, frotándose para secarse el cabello y luego se quedaron allí, uno frente al otro y tomando la imagen. Kurt era aún más hermoso, tan hermoso que Blaine estaba tenido dificultades para creer que era real, que era real. Su cuerpo estuvo mucho más tiempo desnudo, especialmente las piernas y luego estaba su hermoso pene – nunca pensó que pensaría que un pene era maravilloso – pero era como si todo Kurt lo fuera. Los brazos, la cintura, la piel limpia, pálida y Blaine se sintió de repente muy pequeño. Era sólo que cada vez que Kurt sonreía, cada vez que le daba la familiar sonrisa o una nueva, al igual que en este momento, lo único que podía ver era el amor, tanto amor que quería llorar porque él era el afortunado de conseguir este amor. Alargó la mano hacía Kurt, tirando de él con un abrazo y susurrando lo hermoso que era, lo mucho que lo amaba, cuánto lo deseaba y Kurt susurró en correspondencia. Entonces, después de algunos segundos de simplemente abrazarse, Kurt se apartó, caminando hacia la cama y llevando a Blaine con él hasta que estuvo recostado sobre su espalda y Blaine estaba justo encima de él, sosteniéndose con las manos.
―Quiero que estés dentro de mí.
Santo… Blaine dejó de respirar cuando escuchó sus palabras y sintió como su pene se volvió duro como roca. Oh Dios, ahí estaba, ahí estaban, tan cerca de la realidad.
―Quiero decir si tú quieres.
―¡Quiero! ―Blaine dijo casi demasiado fuerte y ambos se pusieron rojos y rieron.
―De acuerdo, ahí… está el lubricante en mi maleta y los condones.
Asintiendo Blaine se inclinó sobre el borde de la cama y rebuscó en la maleta de Kurt hasta que encontró la botella y cinco preservativos. Levantó las cejas y se arrastró de nuevo a Kurt, dándole una mirada inquisitiva.
―No tenemos que usarlos todos ―se puso aún más rojo y era la primera vez que Blaine lo veía tímido. Esta era una imagen tan diferente de Kurt, tan poco familiar pero absolutamente adorable. Lo hacía simplemente más real, más humano, más como él.
―Supongo que sabes ¿cómo… hacerlo?
―Si ―Blaine sonrió y gateó de regreso a Kurt, pero se detuvo cuando vio cómo abría las piernas, dando cabida a Blaine para ponerse justo entre ellas y no podía apartar los ojos de su pene erecto, recostado ahí y sólo mostrándole cuánto lo quería. A él. Blaine. Estaba duro por él e hizo a Blaine ridículamente orgulloso.
―Vi suficientes episodios de Queer As Folk y leí lo suficiente sobre ello ―dijo con calma y se metió entre las piernas de Kurt, manteniendo su cuerpo para arriba, pero besando a su novio riendo.
―¿Un programa como guía para cómo tener sexo?
Uh, escuchando la palabra sexo provocó una torsión cálida a vientre, que se dirigió directamente hacia su pene.
―No es sólo sexo… es más ―Blaine dijo y ambos sonrieron, mostrando el amor que sentían el uno por el otro. Esto no era sólo perder su virginidad, no se trataba de sexo. Estos eran ellos Kurt y Blaine, compartiendo su amor y mostrando su amor de una manera que no habían experimentaron aún.
―Mucho más ―Kurt susurró y colocó su cabeza suavemente en la parte posterior de la cabeza de Blaine y tiró de él para besarlo. Eran dulces besos, besos lentos y cuando Blaine se dejó caer lentamente sobre el cuerpo de Kurt sintiendo esa suave piel, sintiendo sus penes desnudos tocándose, allí el beso se hizo más. Más labios, lenguas deslizándose juntas, dientes chocando y pequeños gemidos escapando de sus labios temblorosos cuando Kurt movió sus caderas. Kurt sostuvo el rostro de Blaine, besándolo con más fuerza, gimiendo, gimiendo con él y restregándose más rápido uno contra el otro. Entonces Kurt apartó la mano, deslizándola hacia abajo hasta el hombro de Blaine, a lo largo de su pecho y dejó de besar. Blaine se contuvo de nuevo, viendo la mano de Kurt vagar más y más hasta que sintió sus dedos alrededor de su duro pene. Temblando apretó la cara contra el cuello de Kurt, gimiendo bajo y largo, cuando acarició su longitud y sintiendo pequeños besos en la frente. Esto era mucho mejor cuando Kurt lo acarició en comparación a cuando Blaine utilizaba su propia mano. Necesitando un momento, utilizó su propia mano para deslizarla hacia abajo en el cuerpo de Kurt y le dio el mismo placer, oyendo a Kurt hacer todos esos ruidos excitantes y al sentir lo cerca que estaba, lo rápido que estaba respirando, Kurt se detuvo y zumbó alegremente, pasando una mano a través de los rizos de Blaine.
―Deberíamos… deberíamos usar el lubricante.
―Bien ―respondió, con la boca seca y moviendo su cuerpo cansado por el lubricante. Oh, ahora estaba muy emocionado porque Blaine sabía qué iba a pasar. Usaría el lubricante en sus dedos, para el ano de Kurt y prepararlo para la acción real. Enterraría sus dedos, uno tras otro en su interior, estirando a su novio y―: Oh Dios…
Allí estaba la mano de Kurt de nuevo, subiendo y bajando de su brazo, suave, cálida y calmándolo y Blaine miró a su sonrisa, la sonrisa segura con los ojos medio cerrados y supo que esto estaba absolutamente correcto. Regresó entre las piernas, se sirvió una generosa cantidad de lubricante en sus dedos, observando el pecho de Kurt subir y bajar, mirando a su pene sacudiéndose y luego miró más abajo y vio el agujero cuando su novio abrió aún más ampliamente las piernas. Calentó el lubricante entre los dedos y colocó uno contra el agujero, tocando el borde, sintiendo lo caliente que estaba allí y, Dios, los ruidos que Kurt hacía lo estaban volviéndolo loco.
―Está bien ―Kurt dijo, dando a Blaine una mirada alentadora y luego empujó lentamente su dedo en el interior. Estrecho, lo único que podía pensar era: estrecho, Kurt y caliente. Ya se sentía tan estrecho y sorprendente alrededor de su dedo así que ¿cómo se sentiría estar dentro de él?
―¿Está esto bien?
―Sí, puedes moverte más rápido ―Kurt gimió y Blaine agitó un dedo dentro y fuera y añadió un segundo dedo cuando Kurt hizo sonidos complacientes y movió sus caderas con los dedos de Blaine. Tijereando sus dedos, moviéndose más rápido, pero manteniendo siempre una mirada cercana a Kurt para asegurarse de que no le dolía o hacía algo mal. Obviamente no era así porque su novio se movía y parecía contento y excitado y tan hermoso. El sudor que cubría su piel, el cuerpo ardiendo y un tercer dedo le siguió. Era casi demasiado, demasiado como para sentir, ver y Blaine estaba seguro de que simplemente podía correrse por esto, al ver a su novio desmoronarse.
―Está bien, eso es suficiente, cariño.
Lentamente, sacó sus dedos, controlando su mano temblorosa, su cuerpo y soltando un elevado suspiro mientras Kurt abrió el condón y se incorporó lentamente, colocando un suave beso en los labios de Blaine mientras envolvió su mano alrededor del pene de Blaine y rodó el condón en él.
―Te amo, Blaine. ―Sus narices se acariciaron, sus labios se convirtieron en sonrisas.
―Te amo también.
Después eso de la mente de Blaine dejó de pensar, dejó de preocuparse y sólo se centró en el cuerpo debajo de él, en esos ojos azules y siguió a Kurt mientras se acostó otra vez, de rodillas entre sus piernas y frotó la cabeza de su pene una y otra vez en el orificio de Kurt. Sin arrepentimiento, nada, ni un solo pensamiento sombrío y apretó sus labios contra los de Kurt mientras empujaba lentamente dentro de su apretado agujero, tarareando con Kurt, gimiendo con Kurt y yendo más y más profundo.
―¿Te… te duele?
Kurt negó con la cabeza, envolviendo sus brazos alrededor del cuello de Blaine, sosteniéndolo como si Blaine fuera su lugar seguro, como si fuera su sustento y le hacía sentirse fuerte, tan fuerte, porque no sólo Kurt era el que lo ayudó, le dio valor, lo hizo más seguro de sí mismo y lo hizo sentirse amados. No. Blaine también era capaz de dárselo a Kurt.
―No. Sin embargo arde pero… está bien. Por favor… muévete.
Todo esto era como un sueño pero se sentía demasiado para ser un sueño y nunca quería que fuera un sueño. Era demasiado maravilloso, demasiado perfecto, esto nunca podría ser un sueño. Blaine movió sus caderas lentamente, deslizándose dentro y fuera de Kurt dejándolo que se acostumbrara a eso y entonces decidió moverse más rápido, cambiando su posición un poco y luego Kurt gritó, echando la cabeza hacia atrás y Blaine se detuvo, mirándolo con pánico.
―¡Oh Dios! ¡Lo siento! ¿Te… te lastimé?
―No ―Kurt susurró, bajando para follarse en el pene de Blaine y guau, de acuerdo, eso era diferente pero bueno, demasiado bueno―: Estuvo bien. Asombroso. Por favor… otra vez.
Y, por supuesto, Blaine hizo justamente eso, empujando de nuevo, golpeando el mismo punto que volvía a Kurt loco y moviéndose más rápido y más rápido. Oh dulce Jesús, esto se sentía mejor de lo que imaginaba, Kurt era más sexy y más hermoso debajo de él y Blaine sabía que no podría soportarlo más. No con las manos de Kurt en todo su cuerpo, con sus profundos y largos gemidos, no con sus corazones corriendo, la respiración rápida que sentía contra los labios de Kurt, no con todos los besos desesperados y ansiosos que compartían. Nunca iba a ser capaz de hacer el amor con Kurt con otras personas en su casa. Nunca. Esta era la primera vez, esto eran ellos siendo ruidoso, cayendo a pedazos, cayendo más profundamente en este profundo lugar de la excitación y el amor y todavía estaba sorprendido de que aún no se corría.
―Estoy cerca, Kurt… demasiado cerca ―Blaine gimió contra los labios y envolvió la mano alrededor del miembro descuidado de Kurt, acariciándolo rápido y fuerte y luego Kurt gritó, conteniendo el aliento y temblando bajo Blaine, sintió la corrida caliente corriendo por sus dedos, que era demasiado para él. Se corrió justo después de Kurt, ojos blanquecidos, la boca abierta y el cuerpo tembloroso.
Después de que se calmaron y se limpiaron, simplemente se recostaron en la cama de Blaine, uno frente al otro y abrazándose, Blaine lentamente se dio cuenta de lo que acaba de suceder. Tuvo relaciones sexuales por primera vez en su vida. Hizo el amor con la persona que amaba desde hace dos años y se le permitía tocar a esta persona, besar a esa persona y ser correspondido. Dos años de soñar, querer y sentirse perdido y, a veces llorar solo, eso se había terminado. Habían pasado del momento en que Kurt le invitó a salir y en pocas semanas hizo una conexión tan profunda con Kurt, tan profunda, se preguntó cuánto tiempo se quedaría. ¿Por cuánto tiempo iban a amarse?, ¿cuánto tiempo se sentirían exactamente esto? Pero estos pensamientos eran sobre todo inútiles, porque no podía decir lo que el futuro tenía en la mano para ellos. Ahora mismo, todo esto, teniendo a Kurt a su lado, mirando en sus ojos y dejando su mano correr de arriba a abajo de su brazo, esto era todo, esto era lo que quería para siempre.
―¿Estás bien?
―Por supuesto ―Blaine respondió y sonrió mientras Kurt le daba una mirada preocupada.
―Es sólo que… estás cayado durante casi una hora.
―Estoy… simplemente pensando y… estoy realmente feliz.
Kurt se acurrucó más cerca, besando la comisura de los labios de Blaine, acariciando la mejilla de Blaine, presionando su cuerpo desnudo contra Blaine, todavía caliente, dócil después de lo que hicieron y diciendo―: Cuéntame tus pensamientos.
Algo cambió. Algo cambió entre ellos, lo que no era nada malo. Era más como que Blaine se sintió más fuerte, tal vez más maduro y más seguro acerca de ellos. Era enorme, fue confuso en algún momento, pero sosteniendo a Kurt así, manteniéndolo a salvo en sus brazos en lugar de que fuera al revés… era bueno. Equitativo.
―Estaba pensando… pensando en los últimos dos años y como siempre te quería y ahora te tengo, de demasiadas maneras. Muchas de ellas aún son irreales para mí y que nunca ni siquiera cruzaron mi mente. Y simplemente… nunca pensé que esto iba a suceder jamás. Tú y yo.
Lo abrazó más fuerte, más cerca―: Y estoy tan feliz como nunca antes en mi vida.
―Creía que me odiabas, ¿sabes? ―Kurt susurró contra su mejilla―: Pero me di cuenta que no lo hacías. Eras solamente… tú. Tan tímido e inseguro, pero tan encantador.
Uh… Blaine se sintió ruborizarse. No se había sonrojado tanto cuando estuvieron desnudos, pero esas palabras le hicieron ruborizarse.
―Todavía estoy inseguro sin embargo. No sobre ti, sino… pensar que volveremos a la escuela en dos semanas me pone muy nervioso.
Oh sí… no estaba listo para todas las miradas extrañas, para todos los rumores y para las personas que se reirían o estarían en contra de su relación. No sería fácil, porque esto aquí, aquí, en su casa, todo fuera de la escuela era su cielo, era su paraíso. Ellos podrían ser quienes eran, ir a donde querían y hacer lo que querían. La escuela era un lugar completamente diferente con tantos adolescentes, Blaine realmente no quería volver allí.
―No lo estés. Estaré ahí, nuestros verdaderos amigos estarán ahí y tenemos a nuestras familias. Nos apoyaran. Pero lo más importante, nos tenemos el uno al otro.
Tal vez esto sería suficiente. Quizás debido a esto ellos pasarían su último año y aun así estarían juntos. Realmente esperaba eso, realmente quería eso. Tal vez era demasiado pronto, quizás era su joven mente que le decía esto, pero él realmente quería estar para siempre con Kurt. Justo ahora no era el momento adecuado para decir esto. Así que se limitó a asentir, besó la mejilla de Kurt y se acomodó, lentamente cerrando los ojos y disfrutando de la primera noche con su novio. El primer sueño después de que había crecido un poco.
Escuela. A él usualmente le gustaba la escuela porque estaba hambriento por aprender más y más. Cuando fuera que la escuela comenzaba, él terminaba leyendo libro tras libro, estudiando, educándose y estando en su mundillo propio. Este año, sin embargo, todo sería diferente. Blaine Anderson ya no era el chico tímido y sin experiencia en cuanto a estar enamorado, estar en pareja. De acuerdo, quizás aún era tímido y un poco ansioso, pero tenía novio. Tenía a Kurt Hummel como un novio que le probaba, una y otra vez que no estaba jugando con él, que en verdad quería estar con Blaine y Blaine ya no tenía más dudas de eso. ¿Pero la escuela? Blaine se sintió mal cuando vio a toda la gente caminar al interior del edificio, mientras que él estaba sentado en el asiento del copiloto y se hundía, intentando volverse uno con el asiento.
―Podemos esperar hasta que todos estén dentro, Blaine ―Kurt dijo desde el asiento del conductor y Blaine sintió sus ojos sobre él.
―No. Nunca estoy tarde a clase.
Pero era demasiado difícil para él dejar el auto y entrar. Se preguntó quién sabía sobre ellos, se preguntó si alguien estaría esperando y se reiría de ellos en el momento que los vieran entrar a la escuela.
―¿Quieres entrar solo? ¿Así nadie nos verá juntos? ―rápido giró la cabeza para mirar a Kurt y negó con la cabeza violentamente, ojos ensanchados.
―¡No! ¡Por favor, no me dejes!
―Oye ―Kurt levantó sus cejas, tomando la mano de Blaine y apretándola―: No te dejaré. Si quieres sostendré tu mano hasta que estés en tu clase. Te dejaré cuando creas que ya no me necesitas.
―Siempre te necesito.
Sin él se sentía como… que era simplemente la mitad y sabía que si tenía que enfrentar todo esto solo, terminaría llorando y quizás huyendo porque sería demasiado. Bueno, tal vez sólo estaba exagerando, pero en verdad no quería estar solo hoy.
―Muy bien ―Kurt sonrió y se bajó del auto, caminando para el lado de Blaine y abriendo la puerta, pero Blaine no se movió.
―Mira. Este es nuestro último año. En menos de un año habremos terminado la escuela y no veremos a la mayoría nunca más ―Kurt habló y se puso en cuclillas, levantando la vista a su novio―: Luego nos iremos a otro lugar, fuera de Ohio, donde a la gente no le importemos. Nos acepten como somos. Personas que no son jóvenes y estúpidas como la mayoría en la escuela.
―¿Nos… nos vamos?
―Bueno, espero que te quedes conmigo durante mucho tiempo.
Como si Blaine desearía alguna vez a alguien más. ¿Cómo podía Kurt siquiera pensar eso?
―Mantenlo en mente, ¿de acuerdo? Y además que te amo. Nadie va a cambiar eso.
No tenía sentido preocuparse sobre lo que las otras personas dijeran y pensaran. Blaine lo sabía, pero estaba nervioso, aún atemorizado. Pero no había otra manera que ir ahí y enfrentar todo y esperar hasta que el año se acabara. Luego, y confiaba en Kurt, todo cambiaría. Con suerte de la manera que Kurt acaba de decirlo y Blaine lo deseaba.
―De acuerdo ―tomó un respiro profundo, exhaló y observó a Kurt enderezarse, dándole un corto pero alentador beso y luego bajó del auto, tomando sus mochilas y Kurt cerró la puerta mientras Blaine observaba a las personas que aun entraban. Observando a algunas de ellas sonreír, abrazarse y encontrarse con sus amigos nuevamente después de las vacaciones de verano. Incluso vio a los jugadores de futbol, vio a Mercedes entrando con Sam y tomados las manos. Oh, guau, bien. Debería hablar con ella sobre eso, porque hace dos semanas sonaba como si quisiera romper con él.
―¿Listo? ―oyó a su novio decir tras él y se dio la vuelta, mirándolo fijo, plasmando la hermosa imagen de la sonrisa de su novio en su mente, por lo que siempre iba a pensar en ese rostro, esa mirada y la sonrisa cuando se sienta perdido.
―Listo.
La familiar mano alcanzó la de Blaine, sosteniéndola firmemente y cálida, y se fueron del aparcamiento. Si, con esa sensación de saber que lo lograría por este día, por este año. De alguna manera lo harían.
*negación de algun contacto sexual. Mis disculpas por no lograr encontrar la palabra correcta; de hecho la explicación que doy va con el contexto, porque en si varia en cuestión de significado.
Me tomó una semana extra, pero ya concluí con esta historia. Para aquellos que quieran votar para la secuela, sepan que de hecho ya está en proceso.
Me siento verdaderamente agradecido por todas las personas que me dan la oportunidad de traerles estás traducciones:
Gracias a la extraordinaria just-an-artist-pl. Gracias a todas las personas que leen. Gracias a cada uno de los que comentan. Gracias a quienes ponen está historia entre sus favoritas. Gracias a quien lee mis notas de traductor. GRACIAS.
